¡¡¡Max madera, es la guerra!!!

Mayo 21st, 2015

Cansado de observar cómo héroes y villanos se lían a puñetazo limpio por salvar o aniquilar a la humanidad, aquí estoy de nuevo en el Cine Víctor que se resiste a desaparecer –o a que lo troceen en salas– para reencontrarme con uno de esos amigos al que había perdido el rastro hace ahora unos treinta años.

Max, que así se llama el colega, aparece en Mad Max. Fury Road, pero no tengo muchas esperanzas puestas en él porque el tío que está detrás del guión y de las cámaras ¿no se había jubilado?

- Carajo voy a estar yo jubilado.- exclama George Miller.

- ¡Abuelo George!.- digo al reconocerlo.

George es el sospechoso abuelo de las antípodas y después de tantos años regresa para contarme una nueva batallita del amigo Max.

- Abuelo, déjelo estar, que ya no tiene usté edad para estas cosas- pienso antes de que se apaguen las luces de la sala. Estiro entonces las piernas, suelto los primeros bostezos y cruzo las manos sobre mi orgullosa barriga cervecera.

- ¡Ponte el cinturón de seguridad!- grita el abuelo George.

- Anda ya.- respondo.

Y comienza Max

¡Max madera, es la guerra!

Y la velocidad me tira pa`alante y luego pa`trás. más comenzar la película. Así que como puedo me pongo el cinturón como bandolera y, con el potente viento castigando los ojos, dejo que mi corazón clame por más gasolina (y de paso un poco de eso plateado que aparece en la cinta).

¿El abuelo George? El puñetero abuelo George pisa el acelerador.

Porque Max va a más. Y cuando escribo más es max y más. Es mad.

Y vuelvo a ser aquel adolescente que se metía en el cine para que le chutaran emociones de todos los colores. Hoy, desconcertado primero y sorprendido después tras 120 minutos del ala que vuelan porque mesmeriza observar lo que pasa en la gigantesca pantalla.

Y dirige todo ese circo de coches tuneados que recorren espacios abiertos como son el desierto y una garganta de piedra que se pierde en el horizonte, el abuelo George. Maestro de ceremonia que maneja el volante con la misma pericia de hace años pero mucho mejor y a una velocidad de vértigo.

Y el tam tam de los tambores y la guitarra de un tipo rojo que va en uno de esos camiones despiertan al hombre de las cavernas que anda por ahí.

¿Y Max a todas estas?

Más que Max una Furiosa, una Furiosa Charlize Theron con la cabeza afeitada que roba como una valquiria de la carretera el protagonismo al loco de Max, que ya no es Mel sino Tom, Tom Hardy, que pasa a un discreto plano porque solo es una bolsa de sangre…

¿Western futurista?, ¿reinterpretación en clave cruda de la fordiana La Diligencia?, ¿cómic de ciencia ficción con aroma al viejo y revolucionario Metal Hurlant?

No, Mad Max. Fury Road es Más.

Mucho más en estos tiempos de cine neutro y con efectos especiales.

Un elegante y coreografiado corte de mangas a todo ese cine de autos locos a lo Fast and Furios. Y real. O como se hacía antaño… porque los coches son coches de verdad. Tan de verdad que son otros de los grandes protagonistas de la película porque tienen personalidad, la misma y cromada personalidad que los personajes de carne y hueso, y cuando actúan juntos hombre y máquina inician una danza infernal a golpe de tam tam y guitarra eléctrica que te hace saltar de la butaca.

- Ni se te ocurra quitarte el cinturón.- dice el abuelo George.

“Ni de coña” pienso mientras aprieta y aprieta el acelerador y reconozco a toda esa galería de personajes que salen de mi mismo psiquiátrico. Y del mismo escenario postnuclear en el que habito.

Y entre tanta nube de polvo… una historia que funciona con el mismo efecto que un cuento infantil de los de antes. Esos que cuando leías se te inundaba de placentera inquietud.

Un grupo de chicas, una de ellas embarazada, y a las que ha liberado Furiosa son perseguidas por la cuadrilla de Inmmortan Joe. Las chicas buscan un sitio en el que no ser esclavas, concubinas de ese Joe que es más feo que Picio y en su huida se tropiezan con Max, y se arma la de Dios.

Tan de Dios que clavo las uñas en los brazos del asiento mientras pienso que no…, no creo que la siguiente escena vaya a más porque no… no… es imposible… pero para el viejo George solo existen los posibles. Lo que hace que la piel continúe erizada…

- Frena que nos estampamos. ¡Cuidado!, ¡cuidado con esa curvaaaaa!- le gritó al abuelo George.

Y da un violento volantazo mientras por la pantalla desfilan batallas cuidadas pero más turbadora por hermosa la nocturna; y recibo información de Max, que continúa chalado, y de ese mundo desértico donde el agua es la mercancía que mueve al mundo, y de cómo han sobrevivido los hombres en comunidades. La que dirige Joe se sostiene por un ejército de esclavos que vigila un ejército de bárbaros. Hinchas que gritan Valhalla.

Y huyen de todos ellos pisando el acelerador los que portan las semillas. O la esperanza, que para Furiosa y Max tiene forma de redención. Eso dicen, los pájaros.

Poco a poco el abuelo George levanta el pie del acelerador y cuando por fin se detiene salgo como salía antes del cine: trastabillando y con las emociones encendidas.

Y pienso, luego existo, que esto y no otra cosa es nuestro espectáculo.

Saludos, tribu, desde este lado del ordenador.

Breves, los quiero breves

Mayo 20th, 2015

* Lluís Homar obtiene el premio Max al mejor actor protagonista por el espectáculo Terra baixa i Lluís Homar, inspirado en la obra de Ángel Guimerá y en la que da vida a sus principales personajes: a Manelic, al amo Sebastià, a Marta, que ha de ser esposa de Manelic para disimular que es la amante del amo, y a Nuri, amiga de Marta y Manelic y que intenta ayudarlos. Terra Baixa se estrenó en 1896 en castellano y en Madrid, en versión de José de Echegaray a cargo de la compañía de María Guerrero, y un año más tarde en Catalunya, a Tortosa, en catalán, por la compañía de Teodor Bonaplata. Escrita por Ángel Guimerá, que nació do en Santa Cruz de Tenerife en 1845 aunque se trasladó muy joven a Barcelona, Terra baixa cuenta con varias adaptaciones cinematográficas, como la que realizó Leni Riefenstahl.

* En la categoría de premio Max al mejor autor teatral competía Antonio Tabares con la obra La punta del iceberg, galardón que finalmente recayó en El triángulo azul, de Laia Ripoll y Mariano Llorente. Entre otros premios La punta del iceberg se ha hecho con el  Tirso de Molina y el Réplica y ha sido representada por Delirium Teatro en Canarias y por Teatro La Abadía en la Península, mientras que el cineasta David Cánovas dirige en la actualidad una adaptación con Carmelo Gómez y Maribel Verdú como protagonistas.

* La próxima novela de Alexis Ravelo no será de negro y criminal. Eso al menos nos adelantó hace unos días en Tenerife. Su próximo proyecto literario se decanta por la novela histórica, un relato ambientado a principios de la Guerra Civil en Canarias, así como por un ensayo centrado en la vida y obra del escritor Agustín Espinosa.

* Instante en Lucio Fontana es el primer libro de relatos de Francisco León, autor de Terraria (Premio Internacional Màrius Sampere), Dos mundos, Aspectos de una revelación (Premio Pedro García Cabrera) o Heracles loco y otros poemas, el más reciente, publicado en Ediciones La Palma en 2012.

* La colección G21. Narrativa Canaria Actual presenta la novela Quién como yo, de Damián H. Estévez, libro que se dará a conocer al público en Santa Cruz, en el salón de actos de la Mutua de Accidentes de Canarias, el viernes 29 de mayo a las 20 horas, y también en La Laguna, en la sala de actos de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, en la calle San Agustín, el jueves 25 de junio a las 19.30. Acompañarán al autor el escritor y crítico Daniel Bernal y el editor Ánghel Morales.

* El último trabajo de Hora antes editorial se puede descargar gratuitamente en este enlace http://ow.ly/MGZZE por cortesía de Lopesan Hotel Group y se trata del epistolario de Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós. Un epistolario demediado pues las cartas del escritor fueron destruidas. La descarga es directa y está en formato ePub y tiene, además de las transcripciones de las cartas, los originales en los que se puede apreciar la caligrafía y membretes de Emilia Pardo Bazán.

Saludos, mañana será otro día, desde este lado del ordenador.

“Es usted bueno porque no sirve para lo contrario”

Mayo 19th, 2015

- Entonces…, ¿cree usted tan desdeñable mi angustia?

- No; desdeñable, no. Pero…vulgar. Su caso de usted es el mismo de centenares de millones de hombres. ¿Qué es lo que ha sucedido? Perdió un empleo y una novia. Bien. Todo el mundo ha perdido una novia y un empleo.

- No, no razone usted así. La verdad es que perdí cuanto tenía, y que todo lo que tenía era bien poco. Pero mi tragedia consiste, más que en la calidad de lo perdido, en la ausencia de todo bien presente. Hasta hoy hemos vivido de los ahorros hechos milagrosamente por mi tía. Se han acabado ya. Desde hoy contamos únicamente con su pensión, diez duros mensuales, y con las cien pesetas de la renta de una casita que posee en el pueblo. ¿Y mi fe? ¿No era lo más importante entre todo lo que se llevó la malaventura? Me han expulsado del Banco por haber impedido, aunque inconscientemente, una canallada, y mi novia no me aleja de sí por ser malo, sino por ser desgraciado… Porque yo he sido siempre un hombre bueno…

- Eso no es decir nada, Carabel. Se es bueno como se es moreno o rubio, y jactarse de ello resultaría estúpido. A usted le es imposible proceder de otra manera. Es usted bueno porque no sirve para lo contrario.

- ¿De suerte que para usted no tiene ningún mérito conservarse puro y honorable aun en medio de las tentaciones que la miseria desliza en nuestro corazón?

- Ningún mérito. Se trata tan sólo de tentaciones frías, de deseos que no corresponden a una aptitud, que germinan baldíamente. Entonces se dice: «Yo no quiero ser malo», cuando debiera reconocerse: «Yo no puedo hacer el mal.»

- Nada hay más fácil.

- Para usted o para mí nada habría más difícil.

(El malvado Carabel, Wenceslao Fernández Flórez)

(*) En la imagen Fernando Fernán Gómez en El malvado Carabel, (Fernando Fernán Gómez, 1956)

Los ‘hunos y los hotros’

Mayo 18th, 2015

“La tesis general de este libro y de otros escritos que fueron apareciendo poco después es que aquella no fue una guerra civil entre dos Españas, como erróneamente creímos muchos durante tantos años, siguiendo la idea de hombres perspicaces como Machado y Unamuno, sino la determinación de dos Españas minoritarias y extremas para acabar con otra, la mayoritaria tercera España en la que podían haberse integrado gentes de toda condición, edad, clase e ideología, excluyendo de ella naturalmente a aquellas otras dos, la fascista, por un lado, y la anarquista, comunista, trotskista o socialista radical por otro, tratando de ensayar a toda costa aquí revoluciones que ya habían salido triunfantes en la URSS, en Alemania o en Italia.” 

(Las armas y las letras. Literatura y Guerra Civil (1936-1939), Andrés Trapiello, Ediciones Destino, 2010) 

El 18 de julio de 1936 un país llamado España despertó en la que sería su peor pesadilla. El amargo sueño duró tres largos años y significó el enfrentamiento en una cruenta guerra (in)civil de hermanos contra hermanos y vecinos contra vecinos cuyas heridas aún hoy permanecen abiertas por los nietos y bisnietos de quienes lucharon en los campos de batallas o fueron brutalmente asesinados en retaguardia con espontáneo fervor revolucionario o bajo la fría burocracia militar. 

Casi ochenta años después de que se iniciara el conflicto que anegó de sangre la superficie de España, son muy pocos todavía los que estudian con la objetividad que se requiere aquellos días de llamas. La Guerra (in)Civil continúa siendo territorio abonado para que tanto las izquierdas como las derechas reinterpreten la Historia a su manera, lo que reduce el análisis a un enfrentamiento entre gentes de bien y gentes de mal. O de ángeles contra demonios según sean las versiones. 

El problema es que está visión contamina incluso a personas muy respetables y hasta cierto punto sensatas. La semana pasada sin ir más lejos, comentaba con un escritor al que respeto sobre lo difícil que es escribir sobre la Guerra (in)Civil sin caer en maniqueísmos, y que si tiempo atrás resultaba cansino que los que la perdieron fueran representados como una manada de sádicos gañanes ordinarios, es cargante que en la actualidad los hijos, nietos y bisnietos de los que la perdieron representen a los que la ganaron como un puñado de asesinos de pelo engominado y bigotillo ridículo bajo la nariz… 

El resultado es, en cualquiera de los dos casos, una indignante e indigente visión acerca de unos hechos macabros que, sin embargo, ha calado entre los hunos y los hotros. Lo de los hunos y los hotros es una frase acuñada por Miguel de Unamuno –”Entre marxistas y fascistas, entre los hunos y los hotros, van a dejar a España inválida de espíritu”– que es uno de los protagonistas del libro Las armas y las letras. Literatura y guerra civil de Andrés Trapiello, imprescindible relato para conocer las grandezas y miseria que jugaron los intelectuales españoles y extranjeros durante aquellos años en el que desaparecieron, entre otros, poetas como Federico García Lorca, y pensadores como Ramiro de Maeztu. 

Uno asesinado por orden militar y el otro por milicianos apenas iniciada una guerra que iba a costar cerca de un millón de muertos y que desató, a modo de consecuencia, posturas irreconciliables que han alimentado un odio que casi ochenta años después continúa latente entre sus herederos. 

La titánica labor que desarrolla Trapiello para notariar a aquellos escritores que de una manera u otra asumieron su parcela de protagonismo durante la Guerra (in)Civil es fundamental, con sus luces y sus sombras, para hacerse una idea sobre lo que se escribía y sobre lo que pensaba cuando se obligó al país a desgarrarse en dos mitades, dejando a una tercera soltera y sin novio hasta la actualidad. Afortunadamente, hoy hay entusiasmo y esfuerzo –calificado por hunos y otros como revisionista– por estudiar aquellos hechos con la perspectiva y la objetividad que  da el tiempo.

Lamentablemente, y por ser aún un período delicado en la Historia de España, son muy pocos todavía los que se atreven a investigarlo con ese mínimo de rigor, por eso el libro de Trapiello emerge como una especie de isla independiente, aunque se pueda acusar a su texto de “demasiado literario.”

Aunque a nuestro juicio, una de las grandezas de este volumen (de más de seiscientas páginas) sea precisamente su carácter literario y la sinceridad, en ocasiones desconcertante, con la que su autor comenta la vida y obra de los escritores que utilizaron sus letras como arma.

Hay casos realmente singulares de heroísmo intelectual, pocos a decir verdad los que recoge Trapiello, pero también hay muchos, demasiados, de repugnante connivencia con el poder de un lado como del otro. Resulta en este sentido muy revelador como son retratados en estas páginas poetas hasta hoy intocables como Rafael Alberti y Pablo Neruda y el cuestionable protagonismo que asumieron en aquellos años de plomo y sangre.

Es probable que desagrade e incluso se cuestione como Trapiello refleja la actitud de otros escritores e intelectuales. Y que desmonte el altar donde algunos de nosotros aún les rendimos pleitesía. Y pienso en Max Aub, pero no es obstáculo para que considere esta obra como esencial para el conocimiento de la vida y la producción literaria en el periodo que comprende la Guerra (in)Civil española precisamente porque se trata de un libro que no debiera leerse como un manual de Historia sino como crónica literaria, erudita, pormenorizada y muy documentada de unos años que ya exigían un análisis que tuviera presente su vocación de paz, perdón y piedad.

Esa misma paz, perdón y piedad que exigiera Manuel Azaña, otro de los grandes protagonista de unas páginas que no están escritas con rabia sino con distancia y mucho dolor porque los hunos y los hotros forman parte del mismo potaje que se cocinó en España. Potaje que aún hoy, ya se ha dicho, algunos pretenden que siga cocinándose a fuego lento.

Se lee con entusiasmo Las armas y las letras porque, este ha sido al menos mi caso, la literatura que se fraguó en aquel entonces me ha acompañado a lo largo de mi vida. Es un libro, además, en el que se aprecia que Andrés Trapiello está íntima y decididamente posicionado contra la feroz sublevación militar del general Franco, pero en el que se destaca también que el desastre al que llegó la II República fue trabajo de una izquierda incompetente, dividida, desorganizada, lastrada por sectaria y plagada de caraduras y canallas.

La lectura del libro resulta así desalentadora y contribuye a hacerse una idea de España que aún permanece: la de los hunos y los hotros, aunque en los tres años que duró la contienda fueron las circunstancias las que obligaron a muchos de los escritores a posicionamientos, renuncias, cobardías, silencios e incluso bajadas de pantalones y adhesiones fingidas para medrar y de paso saldar cuentas personales.

Por Las armas y las letras, que cuenta con una abundante y atractiva documentación gráfica, desfilan poetas y escritores de aquel tiempo crucial como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Manuel Machado, José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón, Pío Baroja, Luis Cernuda, Rafael Sánchez Mazas, María Teresa León, María Zambrano, Gonzalo Torrente Ballester, Rafael García Serrano, Manuel Chaves Nogales, Pedro Muñoz Seca, Agustín de Foxá, Arturo Barea, Clara Campoamor, Ramón J. Sender, Rosa Chacel, José Bergamín y personajes tan turbios y extravagantes como Ernesto Giménez Caballero y Pedro Luis de Gálvez, este último un bohemio que fue de los primeros en vestirse el mono de miliciano, lo que convenció al creador de las greguerías, Ramón Gómez de la Serna, a abandonar rápidamente Madrid y España.

Hay más escritores, e incluso se toca pero muy de pasada, los que desde Canarias quedaron rápidamente anulados tras triunfar la sublevación militar apenas iniciado ese nefasto verano de 1936, y todos ellos, con sus proezas y miserias, quedan reflejado en una obra que, con todo lo criticable que pueda ser, es un título necesario para conocer quiénes pusieron su pluma al servicio de la espada.

Esa misma espada que hoy los nietos y bisnietos de los hunos y los otros deberían de transformar en unas tijeras e hilo para cerrar de una vez la herida que provocó aquella pesadilla.

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador.

¡Chacho, chacho, chacho!

Mayo 16th, 2015

Me despedí ayer de Alexis Ravelo en Los Cristianos dándonos un abrazo. Alexis me dijo entonces que hasta el próximo año en NNegra de Arona y yo le respondí que si continuo por estas tierras de Dios… Las cosas que decimos a los que nos hemos empeñado en ver el vaso casi siempre medio vacío… 

También di un abrazo a Marcelo Luján, todo un descubrimiento que me permito que indaguen si leen su perturbadora Subsuelo, y dos besos a Rosa Ribas, una mujer a la que agradeces a la fortuna –a veces el vaso casi parece lleno– de haberla conocido.

Veo ahora mismo a Ribas con una caja de galletas gomeras y muy feliz por dos descubrimientos gastronómicos de estas islas a la deriva: papas arrugás y escaldón…

Y a modo de eco charlas sobre literatura alemana, muchas ganas por leer su Pensión Leonardo y una despedida.

A los tres:

Rosa,

Alexis

y Marcelo.

Esos días, que cuento ahora con los dedos de la mano, me saben a poco aunque pertenecen ya a mi último refugio.

Los tres viajaban a primerísima hora a Madrid y después en tren rumbo a Valencia.

Y hoy en Valencia… 

Alexis Ravelo recibe  el Premio Mejor Novela VLC NEGRA 2015 por su novela Las flores no sangran (Alrevés editorial), un reconocimiento que recibe de los lectores, que han votado entre cinco finalistas.

Así que pienso… ¿El vaso?

El vaso ahora está lleno.

Saludos, A.M. West, desde este lado del ordenador.

Comienza NNegra de Arona

Mayo 13th, 2015

La localidad de Arona, en el sur de Tenerife, acogerá del 13 al 15 de mayo la novena edición de NNegra de Arona, el encuentro con las letras que se escriben en clave negra y criminales más veterano de cuantos se celebran en Canarias y cita en la que se mezcla además de entrevistas con los escritores invitados, talleres didácticos que ofrecen la oportunidad a los alumnos del municipio a interrogar a los autores cuyos libros se presentan en un foro que durante tres días empapa con el aroma del suspense a Los Cristianos.

El programa que se ha diseñado para este año promete ser igual de interesante que el de ediciones pasadas y contará como en el 2014 con una proyección cinematográfica en la que el público asistente podrá disfrutar de uno de los grandes clásicos del género: El último refugio, un filme dirigido por Raoul Walsh en 1941 y que protagonizan Humphrey Bogart, Ida Lupino, Alan Curtis, Arthur Kennedy y Joan Leslie según la novela del mismo título de William R. Burnett, uno de los grandes autores de novela negra norteamericana.

La sala Guaza del Centro Cultural de Los Cristianos acogerá las charlas y la película que este año forman parte del programa. Un programa que inaugura el escritor Alexis Ravelo el 13 de mayo y a partir de las 18.15 horas con la charla: El historial del sospechoso: un breve recorrido histórico analítico por la novela negra. Ravelo volverá a protagoniza la jornada del día siguiente, 14 de mayo, con la presentación de su última novela, Las flores no sangran a las 18 horas mientras que Marcelo Luján recogerá el testigo de las presentaciones ese mismo día, pero a las 19.30 horas, para hablar de Subsuelo, un libro en el que el autor de títulos como Flores para Irene, Moravia y Pequeños pies ingleses, desentrañará su nueva novela, una historia en la que interviene “un cuerpo vivo que se cambia por un cadáver. Una piscina. Un flash. El pantano. Y los mellizos, que comparten un secreto del que no parece fácil escapar.”

La actividad paralela de NNegra de Arona contará este año, además, con la escritora Rosa Ribas, autora de La detective miope, que es la novela que los alumnos de los diferentes IES del municipio han estado leyendo durante este curso académico y sobre la que la interrogarán. Cabe destacar que esta actividad culminará, tras unos talleres de creación literaria que se desarrollarán en los centros educativos, con un encuentro con la autora en el auditorio del Centro Cívico de La Camella.

El 15 de mayo, y a modo del último disparo de la novena edición de NNegra de Arona, la sala Guaza del Centro Cultural de Los Cristianos acogerá a las 18.30 horas un  encuentro con Ribas y a las 20 horas una mesa redonda que bajo el título de Novela negra: unidad en la diversidad, intentará resolver algunos de los enigmas que todavía caracteriza un tipo de literatura que si por algo se define es porque está atada a la realidad, y no ha perdido aún su sana vocación de denuncia.

PROGRAMA

13 de mayo

Sala Guaza

18:00h. Presentación.

18:15h. Charla: El historial del sospechoso: un breve recorrido histórico analítico por la novela negra a cargo de D. Alexis Ravelo.

19:30h. Proyección de El último refugio de Raoul Walsh.

14 de mayo

Sala Guaza

18:00h. Presentación de Las flores no sangran de Alexis Ravelo.

19:30h. Presentación de Subsuelo de Marcelo Luján.

15 de mayo

Sala Guaza

18:30h. Encuentro con Rosa Ribas.

20:00h. Mesa de Redonda: Novela negra: unidad en la diversidad.

Saludos, ¡nos vemos en NNegra de Arona!, desde ete lado del ordenador.