Inmortales

Enero 19th, 2018

Un 19 de enero, tal día como hoy claro, nacieron dos escritores que se han convertido en autores de cabecera, en amigos que nunca te fallan cuando los reclamas con sus novelas y cuentos. Uno de ellos fue grande, intenso, terrible y quizá por ello hoy estúpidamente incorrecto: Edgar Allan Poe.

El segundo fue una mujer que se rebeló contra el mundo, tan segura estaba de sí misma, que ha pasado a la historia de la literatura como una de las mejores retratistas de la oscura mente criminal masculina. ¿Recuerdan a Tom Ripley?, pues Ripley es uno de sus hijos…¿Y a esos dos extraños en un tren?, ¿Y ese hermoso y tórrido relato de amor que es Carol?

Por mucho que lo intento, no me imagino a nadie hoy escribiendo historias sobre esta gente. Es decir, que en estos tiempos de fascismo dulce Edgar Allan Poe y Patricia Highsmith todavía resultan irritantemente fantasiosos y degenerados.

Patricia y Edgar nacieron el mismo día en años y siglos diferentes, pero les une misma mirada amarga, ciertamente, sobre el amor rebelde.

A mi me siguen fascinando.

Esta sociedad en la que vivo, corrosiva, venenosa y mediocre hace tiempo que no.

Allá ella si no entiende de gatos negros ni de corazones delatores. Tampoco del inquietante temblor de la falsificación…

¿Tengo que decirlo?

Amo, quiero, adoro a Patricia Highsmith y Edgar Allan Poe.

Guarapo, treinta años después

Enero 17th, 2018

La iniciativa Charlas de Cine arranca 2018 con una nueva propuesta enmarcada en su programación dedicada al cine canario que consistirá en la proyección de la película Guarapo este jueves 18 de enero, a las 20:30 horas en Multicines Tenerife, y un coloquio posterior protagonizado por sus directores, los hermanos Teodoro y Santiago Ríos.

Tres décadas después del rodaje de la película que marcó un hito en el cine de producción canaria, los responsables de Guarapo que estuvieron nominados al Premio Goya en 1990 en la categoría de Mejor Dirección Novel por este título, recordarán la gestión de su proyecto, su filmación en localizaciones de Tenerife y La Gomera y lo que ha supuesto en su trayectoria.

La historia de Guarapo tiene lugar en la isla de La Gomera, tras la Guerra Civil Española, y gira en torno a la represión franquista y la emigración de canarios hacia tierras americanas en busca de un futuro mejor. El reparto de la película está encabezado por Patricia Adriani, Juan Luis Galiardo, Luis Suárez, José Manuel Cervino y Julio Gavilanes.

Las entradas ya se encuentran a la venta en la taquilla de Multicines Tenerife (C. C. Alcampo, La Laguna).

Charlas de Cine es una asociación de ex alumnos y seguidores del Aula de Cine de la Universidad de La Laguna. Desde 2013 ofrece actividades relacionadas con la recuperación de clásicos del cine en pantalla grande, charlas con expertos y colaboradores, debates en torno a películas de estreno, entrevistas y encuentros con cineastas y técnicos. La proyección de ‘Guarapo’ cuenta con la colaboración de Multicines Tenerife, la revista del audiovisual canario Alisios, la Fundación Cine+Cómics, además de TumbaAbierta.com, KsaMario, “Días de Radio, Noches de Cine” y Radio Club Tenerife – Cadena Ser.

Saludos, aún en proceso de recuperación, desde este lado del ordenador.

Puta gripe

Enero 14th, 2018

Tropezarte en la calle con uno de esos amigos a los que sueles ver no tanto como quisieras tiene sus recompensas pero también sus catastróficas desgracias.

Sucedió un 5 de enero de este recién estrenado año, y quien les escribe salía de unos grandes almacenes cuando se topó con ese colega que, sinceramente y ahora que no me lee, tenía un estado bastante deplorable. Una gripe, me dijo el pibe mientras me invitaba a coger un taxi. De paso, eso concluyo, le ayudaba con los paquetes que llevaba encima.

El caso es que mientras conversábamos dentro del automóvil y la taxista, porque se trataba de una taxista, pretendía meter baza en lo que nos decíamos, el colega no dejaba de toser y de contarme sus desgracias. Que si la noche de ayer sobrepasé los 40 grados de fiebre, que si tengo el cuerpo molido, que el Frenadol no es la panacea de hace años… ese tipo de charla que mantienen dos personas enfermas, que al fin y al cabo es lo que somos el amigo y yo, mientras el taxi atravesaba una ciudad repleta de coches y de paseantes bastante alterados por la dichosa noche que se les venía encima.

El caso es que gracias a este encuentro casual yo también caí víctima de la gripe. Una gripe gradual, que comenzó con escalofríos, aumento de la temperatura corporal y una tos bronquial que, en mi caso, parece que quiere poner firme todo el área de mi pecho.

No recordaba una gripe tan larga, y mucho menos tan demoledora. Durante días he permanecido en cama a base de sopas Wan Tun y de sobre, mientras me metía en el cuerpo los fármacos que me recetó el sustituto de mi médico de cabecera.

Con todo, y si algo bueno ha tenido este punto y aparte, esta bajada a los abismos del horror, el horror… ha sido que he tenido tiempo de leer y ver varias películas mientras la sopa Wan Tun se derramaba por mis labios. Entre otros libros, una agradable sorpresa en unos tiempos donde parece que ya no son gratas las sorpresas: Arthur & George, de Julian Barnes, que es una de esas novelas que te hacen recuperar la fe en la literatura después de tanta nadería consumida últimamente.

En cuanto a películas, es que han sido tantas que no sé por donde empezar, aunque me agradó (la vejez y probablemente la gripe), La juventud, de Paolo Sorrentino, filme que me parece más redondo que su celebrada y festiva La gran belleza.

No sale uno de la gripe, mientras escribo estas líneas continua la tos, las tripas están empeñadas en interpretar la quinta sinfonía de Ludwig van Beethoven y me entran escalofríos. Ese viruje que viene de dentro y no de fuera, ese viruje que lo provoca la puta, desgraciada, vete a la mierda, gripe.

Esa gripe, recuerdo ahora, que me pasó sin querer ese amigo cargado de regalos. Ahora que lo pienso, no sé cómo habrá salido el tipo de la enfermedad pero, soy de corazón generoso, que la haya superado con la esperanza de encontrármelo un día de estos con la idea, de hacer lo que solemos hacer cuando no nos vemos por casualidad ni estamos enfermos: ver películas rematadamente malas.

Los chinos celebran este año como el año del Perro.

Griposo, con algo de moco y la garganta como en carne viva de tanto toser, me digo no delires, gañán, que otras tareas requieren todavía el concurso de tus/mis modestos esfuerzos.

Saludos, guau, guau, desde este lado del ordenador.

Trayecto a la infamia: Sima Jinámar

Enero 9th, 2018

El documental La sima del olvido, de Juan José Monzón, se estrena este jueves, 11 de enero y a las 20 horas en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Este trabajo muestra una de las heridas aún por cicatrizar más infames de la historia del archipiélago: el tubo volcánico al que fueron arrojados los cuerpos de los prisioneros republicanos detenidos por las fuerzas rebeldes a inicio de la Guerra Civil española. El espacio geológico se encuetra situado en Gran Canaria y fue objeto hace ya unos años de una excelente novela del periodista José Luis Morales.

Para la elaboración de este documental, el director Juan José Monzón grabó directamente su bajada al interior de la Sima, para lo cual estuvo preparándose previamente para el descenso durante dos meses en el Roque Nublo, la Sima de Cueva Grande y otros puntos de Gran Canaria con el grupo de espeleólogos Pernoctadores. La grabación se prolongó durante 90 minutos y la expedición utilizó cámaras especializadas para filmar en el interior y drones en el exterior.

Saludos, justicia, no venganza, desde este lado del ordenador.

Los olvidados: Juan Iturralde

Enero 8th, 2018

Juan Iturralde (seudónimo de José María Pérez Prat) no dejó una producción literaria pródiga en títulos pero sí que cuenta con una novela, Días de llamas, que en palabras de Carmen Martín Gayte se encuentra entre las mejores sobre la Guerra Civil española, un juicio discutible pero que la escritora razona en la breve introducción que ediciones B presentó al público en 1987 de la novela de Iturralde, y un libro que desde entonces continúa siendo relativamente desconocido no ya por el público sino también por el iniciado en la fecunda e interesante literatura que se ha escrito sobre la Guerra de España.

El caso de Juan Iturralde es paradigmático para ilustrar como muchos de aquellos escritores quedaron sepultados bajo la losa del olvido por caprichos partidistas. Las ideas, ya se sabe, no casan con el arte ni con los artistas, por muy comprometidos que sean. Y Juan Iurralde fue un escritor comprometido, pero comprometido con él mismo. Esto lo distingue de otros narradores que volcaron en novelas, testimonios y biografías sus experiencias de la Guerra Civil española, esa guerra cuyas secuelas todavía arrastran los nietos y biznientos como si de una oxidada cadena se tratara.

Juan Iturralde, que ejerció su carrera profesional como abogado del Estado en Las Palmas de Gran Canaria y Madrid, ambienta la novela en la capital de España entre 1936 y 1939. Su protagonista es Tomás Labayen, hijo, hermano y cuñado de militares que en la guerra que desgarra a España ejerce de juez de ideas liberales. Una extraña síntesis en la que se mezclan opiniones republicanas con las que defienden los nacionales.

En esa tierra de nadie, en ese territorio en el que no apuesta ni por unos ni por otros, Tomas Labayen se mantiene leal a sus principios, lo que confiere de matices un personaje que observa alucinado cómo media España se enfrenta a la otra en virtud de unas ideas que incitan a amedrentar y acabar física y moralmente con el adversario solo porque piensa diferente.

La novela narra el renacimiento de su protagonista, Tomás Labayen, antes juez y ahora preso que limpia los retretes de la prisión vigilado por un miliciano que antes, en ese pasado que ya no exite, fue empleado de su casa.

Labayen, que ha sido condenado a muerte por los suyos, los que defienden la II República, hace examen de coinciencia mientras friega los suelos y se destroza las manos de lejía. El lector asiste a este peculiar examen de conciencia y transformación personal casi con el mismo estado de asombro que el protagonista. Un hombre culto, preparado, respetuoso con los demás que ha terminado quizá por culto, preparado y respetuoso con los demás en una cárcel republicana que bien podría ser de los facciosos si el alzamiento le hubiera tocado en el otro lado.

Tomás Labayen convive en la celda con otros presos, pero mientras estos están angustiados de saber que no habrá mañana, la mayor preocupacion del protagonista es conocer si ha tenido una buena vida. Esta y no otra es su mayor incertidumbre.

Por la novela desfilan diferentes acontecimientos de la Guerra Civil como el alzamiento en Madrid, con especial atención a los sucesos del cuartel de La Montaña; los últimos días del Toledo republicano, con el Alcázar como fondo; la llegada triunfal de las Brigadas Internacionales y las cruentas batallas que se libraron en la ciudad universitaria.

Todos estos hechos son narrados a través de la voz de su protagonista. Una voz que los evoca con una desarmante y fría distancia.

Días de llamas plantea el recorrido vital y sentimental de un hombre que se resiste a perder la lucidez en medio del caos y de la descomposición físicay moral de una ciudad y de un pueblo, el de Madrid.

España, concluye Iturralde, vive su sueño de la razón. Ese que provoca monstruos y Días de llamas.

Saludos, en pie, desde este lado del ordenador

Un año de literatura en Canarias

Diciembre 31st, 2017

No ha sido un mal año para la literatura en Canarias en cuanto a ediciones y presentaciones de libros se refiere. Como ya viene siendo habitual, 2017 significó también una etapa de nombramientos y ceses de los hombres y mujeres del Gobierno canario que están al frente de Cultura. En este sentido, Isaac Castellano sustituyó a María Teresa Lorenzo como consejero de Turismo, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, muy tocada ésta tras la crisis del Festival de Música, aunque ya ocupando responsabilidad, Isaac Castellano no respondió tampoco con la cintura política que se le exigía ante la exposición Pintura y poesía. La tradición canaria del siglo XX, ya que tras su primera y única exhibición en Tenerife, amenazó con la retención de su catálogo en las bodegas de TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Entre los ausentes, entre los que dijeron adiós este año, el mundo de la música en Canarias quedó en silencio al conocer el fallecimiento de Lothar Siemens; la escritora Esther Terrón Montero; el escultor Francisco (Paco) Palomino; la escritora y catedrática de instituto de Literatura y Lengua Española, Julia Gil, así como los escritores Laureano de Lorenzo y Juan José Delgado que, meses antes de desaparecer, presentó Los cielos que escalamos y el libro de relatos Cáscaras (Baile del sol). Juan José Delgado fue también el protagonista de la revista digital de la Academia Canaria de la Lengua, que incluyó una antología de su obra en verso y prosa, realizada por Cecilia Domínguez Luis.

No tuvo demasiado eco el 80 aniversario de la violenta desaparición del poeta Domingo López Torres y el 150 del nacimiento de Secundino Delgado, “el padre del nacionalismo canario”.

El Día de las Letras Canarias lo protagonizó Rafael Arozarena –en 2018 estará dedicado a la escritora Pino Ojeda– y se declaró desierto el Premio Benito Pérez Armas de Novela aunque no el Pedro García Cabrera de Poesía que obtuvo Jesús Díaz Armas por Umbral de la primera ola y el Premio de Relato Corto Isaac de Vega que distinguió a Deshojar la margarita de Ana García García.

Al margen de los galardones literarios que concede anualmente la Fundación de CajaCanarias, Pablo Fajardo Juan fue el ganador del concurso Nuevas Escrituras Canarias con el libro de cuentos Al fondo hay ruido, que editará próximamente el Gobierno de Canarias mientras que la escritora tinerfeña Fátima Martín y la asturiana Ana Rivera Muñiz resultaron premiadas en la XXIX edición del Premio Torrente Ballester en lengua castellana por El ángulo de la bruma y Lo que callan los muertos, respectivamente.

El poeta Pedro Flores (Las Palmas de Gran Canaria, 1968) obtuvo el 28º Premio Nacional de poesía José Hierro por el poemario Coser para la calle.

Caso aparte fue Rayco Pulido, premio Nacional del Cómic 2017 por Lamia, distinción que puso de manifiesto una vez más el excelente número de dibujantes y guionistas de tebeos, colorines, historietas o chistes, con que cuenta este Archipiélago tan abandonado de la mano de los dioses.

La Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias puso en marcha la colección Biblioteca Atlántica, que bajo la dirección de José Gómez Soliño y Juan-Manuel García Ramos, publicará autores de la Macaronesia (Azores, Canarias, Cabo Verde, Madeira e Islas Salvajes) y que cuenta entre sus primeros títulos con Narrativa, de Antonio López, en una edición al cuidado de Nieves María Concepción Lorenzo; El barranco, de Nivaria Tejera,con prólogo de Antonio Álvarez de la Rosa; Él, de Mercedes Pinto, con una introducción de Alicia Llarena y El cacique, de Luis Rodríguez Figueroa, con un estudio preliminar de Juan José Delgado.

A punto de finalizar el año, el pasado 28 de diciembre se presentó también la colección Índice cuyos tres primeros títulos son Las pequeñas cosas, Nocturno y Hasta mi último aliento de Paola Tena, Mario Re y Patricia Hidalgo Albín, respectivamente.

Por otro lado, el estudiante de doctorado de la Universidad Mohamed I de Oujda (Marruecos), Kaoutar Gannoun y Amira Debbabi, doctoranda en la Universidad Abdelmalek Essasi de Tetuán (Marruecos) recibieron el primer y segundo premio de relatos breves Amadou Ndoye de la Universidad de La Laguna dirigido a alumnado de universidades africanas.
El galardón lleva el nombre del filólogo senegalés Amadou Ndoye, experto en literatura canaria fallecido en 2013.

Del 11 al 15 de diciembre, tuvo lugar la 3.ª edición del Encuentro de Joven Crítica Canaria, organizado por los escritores Covadonga García-Fierro, Daniel María y Daniel Bernal, dedicado a la memoria del profesor Juan José Delgado y se celebraron con mucho éxito de público los festivales literarios Periplo, dedicado a la literatura de viajes y aventuras en el Puerto de la Cruz, que acogió una nueva edición también de su encuentro bianual dedicado a Agatha Christie; Tenerife Noir y la Feria del Libro, que volvió a celebrarse en las dos capitales canarias con un éxito que edición tras edición va en aumento.

Pero si hubo una obra esperada en 2017 fueron las Obras completas de Félix Francisco Casanova (Demipage) en una edición revisada por Francisco Javier Irazoki y prólogo de Fernando Aramburu.

En cuanto a novelas, Alexis Ravelo publicó Los milagros prohibidos (Siruela) y El peor de los tiempos (Alrevés), donde recupera a Eladio Monroy, protagonista ya de cinco libros. Un cuento suyo, además, se incluyó en la antología Tiempos negros (Siruela), al cuidado de Ernesto Mallo. Javier Hernández Velázquez presentó Mientras mueres (Alrevés), Yanet Acosta Martar al padre (Alreves), Mariano Gambín La mansión (Oristán y Gociano) y José Luis Correa El detective nostálgico (Alba Editorial) y La décima caja, una reedición de una novela publicada hace varios años con el título de La hija del náufrago.

También ha sido un año provechoso para Santiago Gil, en librerías coinciden sus novelas Gracias por el tiempo (Mercurio editorial) y Dos (Editorial Siete Islas). Los escritores Nicolás Melini y Anelio Rodríguez Concepción presentaron Africanos en Madrid (Reino de Cordelia) e Historia ilustrada del mundo (Pre-Textos) mientras que Rafael Alonso Solís y Jonathan Allen mezclaron géneros diversos en sus novelas El canto de la raposa (Baile del sol) y El conocimiento (Ediciones Idea)

Dos libros de Juan Cruz relacionado con su oficio de periodista también vieron la luz en 2017, Un golpe de vida (Alfaguara) y Encuentros con Vargas Llosa (Ediciones Deliberar), que recoge este último algunos de los diálogos que ha mantenido a lo largo de más de 30 años con el autor de La ciudad y los perros.

Editorial Planeta publicó El huido que leyó su esquela, de Fernando Delgado y el incombustible Alberto Vázquez Figueroa Rumbo a la noche (Ediciones B) y Adiós Mr. Trump (La esfera de los libros). José Rivero Vivas presentó en Idea Rútila oquedad y Alodio. Suscinta nota biográfica de José Díaz Hernámdez.

El escritor Víctor Ramírez presentó Contracorriente y una reedicion de La machanguita en Mercurio y en la misma editorial Alberto Omar propuso el experimento literario en Sin comienzo ni final. El profesor y escritor Nilo Palenzuela presentó un imaginativo bestiario en Animales impuros (Los libros del señor Nicolás), con ilustraciones de Sandra Ramos e Ignacio Gaspar y Ana García-Ramos, por otro lado, publicaron Baile de tapados y Tanto para nada en Baile del Sol.

Se pudo leer, además, La vida figurada (Renacimiento), una nueva entrega de los diarios de José Carlos Cataño y Me llamo Adou (Planeta) de Nicolás Castellano.

Gerardo Pérez Sánchez, Enrique Carrasco y Roberto A. Cabrera dieron a conocer respectivamente las novelas Las tormentas interiores (Verbum); La última sospecha del maestre sala (Chiado editorial) e Interregno. Pasión e instante en la vida de Humberto Laredo, fotógrafo (Editorial Trifolium). Estos títulos coincidieron en librerías con La ternura (colección Blackbirds, Alfaguara), una novela intimista de Roy Galán con ilustraciones de Alexis Bukowski.

En el terreno de la fantasía y la ciencia ficción, destacaron entre otros autores Ángel Marrero Delgado con la lovecraftiana Lazarus Coffin, o el horror de Rly’eh (Círculo rojo editorial) y Víctor Conde con La Orfíada (Plaza y Janés).

Manuel M. Almeida, director de la revista cultural digital Dragaria, que desde la red informa desde 2017 con puntualidad sobre el panorama literario en las islas, publicó la novela Evanescencia y Cuentos mínimos en Mercurio Editorial, que como otras editoriales de las islas mantuvo este año una constante producción entre las que se encuentran, además de los títulos citados, novelas como Cambullonero in pectores, de Julio César González Padrón; Cartas de Irene, de Ezequiel Ramírez; La calle de Los Conejos, de Martina Villar. Grietas en el tejado (Demencia 1), de Leandro Pinto; Manual de pérdidas, de Javier Sánchez García e Historias sefardíes, de Luis Rivero, entre otras.

Destacó también el trabajo desarrollado por la editorial Siete Islas con Omar, el niño cangrejo, de Víctor Álamo de la Rosa; Saltos de libertad, de Daniel Romero Armas y Todavía no me he ido, de Ismael Lozano Latorre . El escritor Damián H. Estévez amplió su imaginario literario en la página web Imaginario lotaviano y Salto de página El sueño eterno de Kianda, por el que Borja Monreal Gainza obtuvo el Premio Benito Pérez Armas 2015. Rafael Clavijo presentó Corazón de escamas y DelMedio Ediciones Don Quijote en Tenerife, de Tomás de Armas Schmölzer y El verano se fue contigo, de Paula Torres Amado En las Ediciones Juglar apareció Asesinato en La Laguna. Crimen de Isabel Canino, de Pepi Márquez.

Doris Martínez publicó en Oristán No te mentiré y José Francisco Armas Pérez Un arcaraván cantó en Ediciones Aguere/Idea. Eloy Cuadra Pedrini dio a conocer La niña que soñaba el mundo en Idea y Eduvigis Hernández Cabrera el libro de relatos Venerada Virginia (Baile del sol) y Ramón Betancor en la misma editorial Camino del suelo. Andrés Servando Llopis presentò Elisia, la de Arguamul y El brujo del Moquinal (Idea).

En este lista incompleta destaca la presentación de la traducción al español de la novela Almas Rotas (Ginger Ape Books&Films), de Nikos Kazantzakis a cargo de su traductor, Mario Domínguez Parra y Roberto García de Mesa los libros Hamlet Post Scriptum (Ediciones Invasoras), Superficie de contacto (Idea) y traducidos al griego por Ati Solerti y Basilis Laliotis Hamlet Post Scriptum (Editorial Vakxikón) y Razón y canibalismo (Editorial Bibliothèque).

Rafael-José Díaz anuncia, por otro lado, que el 21 de febrero de 2018 presenta en el salón de actos de CajaCanarias, en Santa Cruz de Tenerife, la traducción de La alta ruta (Periférica), un libro del escritor suizo Maurice Chappaz.

En 2017 Escritura entre las nubes ha publicado novelas, poesías, cuentos y teatro. Entre sus novedades la novela Finis Terrae, de Felicidad Batista, autora también del libro Relatos de la Patagonia (Jam ediciones); El conde de Saint Germain y el miserable señor Bermiñón, de Begoña Lorenzo Barena; Salitre, de Carmen Paloma Martínez; El final de un principio, de Fran Peraza; De silentio et umbra, de Ignacio González Martínez-Pais; Irreverentes, de Aurelio J. Fernández García; La echadora de cartas, de Manuela Jiménez Parrondo; Poética y vida (poesía reunida 2010-2017), de Elena Villamandos González; Dime que sí, de Francisco Morales Domínguez; Una grulla en mi taza de té, de Isabel Domínguez Sánchez; Hércules en el Coliseo, de Paco Alcaraz; Geografía en tres movimientos, de Margarita Santana de la Cruz y La brujita Verdilla y otros cuentos de Canarias y Cuba escritos al alimón por Tania Ramos Morales y Lázara Tania Linares Ramos.

POESÍA

En este rápido repaso en el que se dejan involuntariamente muchos nombres fuera, durante 2017 se presentaron los libros La simiente del fuego (Idea) de Ramiro Rosón; la antología bilingüe Tenerife: paisajes de palabras / Teneriffa: Wortlandschaften (Editorial Puntillo) con obras de Miguel Ángel Alonso, Antonio Arroyo Silva, Iván Cabrera Cartaya, Roberto Cabrera, Acerina Cruz, Samir Delgado, Rafael-José Díaz, Maria Cristina García Carballo, Covadonga García Fierro, David Guijosa, Maria Gutiérrez, Belén Lorenzo Francisco, Olga Luis Rivero, Daniel María, Kenia Martín Padilla, Ciro R. Niebla Piñero y Ramiro Rosón.

Rafael José Díaz colaboró también en Nodos (Next Door Publishers, 2017), un libro en el que 90 colaboradores (científicos, poetas y humanistas) exploran las fronteras entre las áreas del saber y El azar de un calle cualquiera de Julio Gil Roldán, Madrigales de una mente, de Alejandro Suárez Gutiérrez; Naufraga en tu piel, de Irma Ariola en ediciones Aguere/Idea y Ardentía (Mercurio), poemas de Antonio Arroyo Silva.

Carlos Javier Morales además de seleccionar poemas del poeta cubano Gastón Baquero en
Palabra inocente. Antología poética, 1935-1997 (Visor de poesía) presentó en Renacimiento Una luz en el tiempo (1992-2017) en la que reunió algunas de sus creaciones poéticas. Iván Cabrera Cartaya publicó en Mercurio Alētheia del sur.

La editorial Cuadernos del vigía publicó Mirar de reojo, de Sergio García Clemente y Alejandro Krawietz Para un dios diurno (Ediciones Idea). Tras las novelas Dos y Gracias por el tiempo, que aparecieron este año, Santiago Gil presentó también el poemario La extraña suerte (Gas Editions).

Otras novedades fueron Volvemos en breve (Playa de Akaba), de David Guijosa; La voz de Néstor en el silencio, de Pepi Nadal y Las Presencias (Ediciones Hontanar), de Pompeyo Pérez.

Ediciones La Palma edito Los ojos de la lluvia, de Isabel Medina y Las célebre órdenes de la noche, de Diego Sánchez Aguilar y Arrecia, de Ernesto Suárez,

OTROS

En este apartado se publicaron, entre otros, Las olvidadas (SeLeer) de Eva Castillo, libro en el que repasa la trayectoria de escritoras como María Teresa León, Concha Méndez Cuesta, María Zambrano y Zenobia Camprubí con ilustraciones de Verónica García y Metales de Maribel Nazco. En Idea Liberalismo y masonería entre Europa y América. Diego Correa (1772-1843), del catedrático en Historia de América de la Universidad de La Laguna, Manuel Hernández González.

Se supo, además que el doctor en Historia por esa misma Universidad, Jesús Manuel Castellano, ingresó en la Academia Nacional de Historia de Ecuador y que la Fundación CajaCanarias presentó Escritos Autobiográficos, de Alejandro Cioranescu que quiere rescatar algunos de los títulos fundamentales del autor que todavía no han sido editados en español.

La Inmigración irregular por vía marítima, Canarias: una experiencia (Idea) de José Segura Clavell, Guanches ayer, hoy canarios, del profesor Francisco García-Talavera y el Diccionario abreviado de antiguas voces canarias (Estudio etnohistórico y lingüístico) de F. Pablo Deluca, fueron otros de los textos que se presentaron en 2017.

En la Biblioteca de Artistas Canarios (BAC) aparecieron los trabajos dedicados a Carmela García, de Yolanda Peralta y Juan Bota Ghirlanda de Pilar Carreño Corbella y en Idea Misterio y contexto de la reliquia de San Clemente en Santa Cruz de Tenerife, de Pedro Ontoria Oquillas y La historia de Canarias de José Viera y Clavijo (Idea) al cuidado del catedrático de Historia de América de la Universidad de La Laguna Manuel de Paz, que firma también en Idea y junto a Daniel Pulido Héroe y forajido. Amargo Pargo. Documentos de una vida, volumen1.

El profesor de la Universidad de La Laguna, Carmelo Vega presentó Fotografìa en España (1849-20015). Historias, tendencias, estéticas (Cátedra) y Ataques británicos contra las Islas Canarias en el siglo XVIII. La visión británica (Cabildo de La Gomera) fue un amplio trabajo de investigación histórica que presentó Carlos Fernando Hernández Bento. Por último la editorial Herques puso en circulación Canarias insólita. Bestias, fenómenos y calamidades y Ramón Alemán el volumen La duda, el sentido común y otras herramientas para escribir bien (Libros.com). También apareció en 2017 la revista Bloc de la islas Canarias (Fundación Añazo Nova) y que dirige Eduardo Martinón Cejas.

¿POR QUÉ ESTOS TÍTULOS?

Se han seleccionado, como en años anteriores, algunos de los títulos que se leyeron de entre la copiosa producción literaria que se escribió y se editó dentro y fuera de Canarias en 2017.

Estos comentarios solo pretenden servir de orientación sobre una serie de novelas y cuentos que, a nuestro juicio, merecen la pena tener en cuenta para hacerse una idea del panorama literario que se produce con cierto acento de aquí.
Este año en vez de diez se ha escogido 16 libros porque la propuestas e intenciones así lo demandaba.

Las recomendaciones dejan de lado otras novelas por franco desconocimiento o porque no se tuvo tiempo literal para sumergirse en ellas. Sobre todo muchos de los títulos que se han publicado en los dos últimos meses del año.

De esta forma, en la presente lista solo se comentan los libros publicados en 2017 y no los que se leyeron en 2016 aunque se reseñaron este año que se nos va como, por ejemplo, Un carnaval amargo (Idea) de Juan Ignacio Royo, una fábula rabiosa y bien construida sobre una fiesta que no define el carácter de un pueblo pero sí el contradictorio carácter de sus habitantes.

Dos
(Editorial Siete Islas)
Santiago Gil

Porque en 2017 además de coincidir en librerías con dos novelas (Dos y Gracias por el tiempo) publicó también Gas Editions el poemario La extraña suerte, lo que pone de manifestó el excelente momento creativo que vive su autor, una de las voces narrativas más personales e interesantes del archipiélago.

Lazarus Coffin, o el horror de R’lyeh
(Editorial Círculo Rojo)
Ángel Marrero Delgado

Porque el autor continúa insistiendo en el género fantástico en clave lovecraftiana solo que desarrollado en las islas, un espacio abierto al misterio y al terror en ocasiones descrito con notable pulso paródico. El volumen incluye fantásticas ilustraciones del autor.

La Orfiada
(Plaza y Janés)
Víctor Conde

Porque no contento con ser una de las voces autorizadas de la literatura fantástica que se escribe en España, publica ahora una fantasía épica de dimensiones colosales en la que resuenan ecos clásicos con un resultado final más que satisfactorio.

Africanos en Madrid
(Reino de Cordelia)
Nicolás Melini

Porque pese a no tratarse de una novela sino de cuentos, alguno de ellos llamativamente periodísticos al reflejar la realidad con cierta mirada objetiva, Nicolás Melini consigue dar unidad a los relatos y aproximar al lector a una realidad que está ahí pero que se obvia o no se quiere ver por prejuicios, lo que va en perjuicio de todos.

Tanto para nada
(Baile del sol)
Ana García-Ramos del Castillo

Porque se trata de una novela clásica en el mejor sentido de la palabra y en la que su autora recupera la memoria de uno de sus antepasados: José Julio Fernández del Castillo, un tinerfeño singular y con un futuro prometedor que quedó truncado en los albores de la I Guerra Mundial.

El conocimiento
(Ediciones Idea)
Jonathan Allen

Porque propone una historia de resonancias épicas en la que el protagonista de la novela se embarca en una iniciática búsqueda de su pasado. Itinerario en el que abrirá muchos de los armarios del pasado familiar que estaban, hasta ese momento, celosamente cerrados.

Animales impuros
(Los libros del señor Nicolás)
Nilo Palenzuela

Porque se trata de un original y divertido a ratos trabajo en el que su autor reflexiona sobre lo divino y lo humano con el apoyo de Sandra Ramos en las ilustraciones.

Las tormentas
interiores
(Verbum)
Gerardo Pérez Sánchez

Porque el escritor ha terminado por instalarse en un tipo de historias (corales y de pareja) en las que se mueve muy bien con independencia del género que utilice como barniz para desarrollarlas.

Relatos de
la Patagonia
(Jam Ediciones)
Felicidad Batista

Porque hace viajar al lector a unas tierras que la escritora describe con desarmante destreza literaria en una serie de cuentos que son piezas de un rompecabeza cuyo retrato final es el de una geografía de impecable belleza natural y humana.

Interregno. Pasión e instante en la vida de Humberto Laredo, fotógrafo
(Editorial Trifolium)
Roberto A. Cabrera

Porque cuenta la vida de un desgraciado con notable aunque distante sentido del humor y la ironía, y novela en la que su autor reparte ocasionales cachetadas a un oficio en franca recesión como es el periodismo.



Un golpe de vida
(Alfaguara)
Juan Cruz

Porque resulta apasionante leer el itinerario profesional de un periodista que es un peso pesado del oficio en España y referente para aspirar que éste no pierda el rumbo, el de informar con independencia y objetividad.



Matar al padre
(Alrevés)
Yanet Acosta

Porque recupera a Ven Cabreira, personaje que apareció en El chef ha vuelto y que regresa ahora de otra forma, transformado porque es menos desastre. Entre lo mejor de la novela, la crítica a la alta cocina, en este caso la peruana.

El detective
nostálgico
(Alba Editorial)
José Luis Correa

Porque se trata de la séptima novela de la serie Ricardo Blanco y porque se trata de una novela que consolida y con mucha dignidad, la trayectoria literaria de un personaje que se ha convertido en algo así como en uno de los ángeles custodios de la capital grancanaria.

El peor de
los tiempos
(Alrevés)
Alexis Ravelo

Porque el otro ángel custodio de la capital grancanaria, Eladio Monroy, irrumpe en su quinta entrega con más rabia y violencia que nunca y porque pone de manifiesto, junto a Los milagros prohibidos que este año ha sido un buen año literario para Alexis Ravelo y para los lectores que lo siguen.

Mientras mueres
(Alrevés)
Javier Hernández Velázquez

Porque además de ser original (hace creíble una Canarias marroquí) describe la búsqueda que inicia su protagonista, un encallecido ex jugador de fútbol, tras su hija desaparecida. Lástima que sea tan corta, por una vez más que sobrar, faltaban páginas.

La mansión
(Oristán)
Mariano Gambín

Porque Mariano Gambín se mueve y muy bien en la novela de misterio y aventuras sin irse demasiado lejos y reúne a los personajes de sus seis entregas anteriores con igual o incluso mejor estado de salud. La Laguna, pero también Santa Cruz de Tenerife, La Palma y Madeira son los escenarios de una ficción donde a veces la realidad y la fantasía se dan la mano.

Saludos, paz y prosperidad para 2018, desde este lado del ordenador