Preferiría no hacerlo

Julio 31st, 2015

“- ¿Quiere decirme, Bartleby, dónde ha nacido?

- Preferiría no hacerlo.

-  ¿Quiere contarme algo de usted?

- Preferiría no hacerlo.

-  Pero ¿qué objeción razonable puede tener para no hablar conmigo? Yo quisiera ser su amigo.

Mientras yo hablaba, no me miró. Tenía los ojos fijos en el busto de Cicerón, que estaba justo detrás de mí a unos quince centímetros sobre mi cabeza.

- ¿Cuál es su respuesta, Bartleby? –le pregunté, después de esperar un buen rato, durante el cual su actitud era estática, notándose apenas un levísimo temblor en sus labios descoloridos.

- Por ahora prefiero no contestar – dijo y se retiró a su ermita.”

(Bartleby el escribiente. Herman Melville. Traducción de Jorge Luis Borges. Antología del cuento norteamericano, selección y prólogo: Richard Ford. Galaxia Guttenberg / Círculo de Lectores, 2002)

Saludos, ¡prefería no hacerlo!, desde este lado del ordenador.

Aurelio González González, nuevo viceconsejero de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias

Julio 30th, 2015

Aurelio González González ha sido nombrado viceconsejero de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, área que forma parte en este mandado de la Consejería de Turismo.

Aurelio González es profesor de Enseñanza Primaria y Secundaria en la especialidad de Lengua y Literatura española y periodista y ha trabajado como asesor de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, donde también fue su jefe de Prensa.

Entre otras responsabilidades, Aurelio González González ha ocupado la presidencia del  Ateneo de La Laguna así como la de su sección de Literatura y ha sido director general de Cultura del Gobierno de Canarias.

Como periodista ejerció esta labor en El Día, La Tarde y La Gaceta de Canarias, además de colaborar en las emisoras Radio Burgado y Radio Isla y en la cadena de televisión Canal 4 de Tenerife y Canal 11 de La Palma. En el Ejecutivo regional anterior, fue director general de Cooperación y Patrimonio Cultural.

Miguel Ángel Clavijo, director general de Patrimonio Cultural

Miguel Ángel Clavijo Redondo recoge la vacante que deja Aurelio González González para asumir la responsabilidad de director general de Cooperación y Patrimonio Cultural.

Clavijo Redondo es licenciado en Geografía Historia, sección de Historia, por la Universidad de La Laguna, en la que realizó el doctorado en Prehistoria, Antropología e Historia Antigua. Es miembro del Grupo de Investigación de la ULL sobre Arqueología, Historiografía e Identidad y desde 1989 profesor del departamento de Prehistoria, Antropología e Historia Antigua de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de la Laguna.

Cuenta con numerosas publicaciones relacionadas con la historia, la cultura y el patrimonio de Canarias y fue coordinador de la Delegación de Patrimonio Histórico Artístico y asesor en materia de Cultura y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de La Laguna, así como responsable del Servicio de la Red Insular de Museos del Organismo Autónomo de Museos y Centros (OAMC) del Cabildo de Tenerife.

También ha ejercido como asesor de la Presidencia del Gobierno en materia de Patrimonio Cultural y del Gabinete de Presidencia del Cabildo de Tenerife.

Saludos, muy atentos, desde este lado del ordenador.

¿Y si Nelson hubiera vencido en julio de 1797?

Julio 29th, 2015

“Los dos principales errores históricos de la historia de Canarias fueron no dejar entrar a Nelson y dejar salir a Franco”.

(Domingo Pérez Minik)

Esta ciudad antes de la gloriosa victoria de julio de 1797 se conocía como Santa Cruz de Tenerife –esa manía tan papista y española de darle a todo nombre religioso– aunque hoy la llamamos con la cabeza bien alta y orgullo anglosajón Nelson City porque fue aquí, en este territorio diminuto, en esta hormiga pegada a África, donde el marino que años más tarde se convertirá en orgullo de la patria, sir Horacio Nelson, perdió uno de sus brazos al someter con arrojo y valentía la plaza. Plaza en la que se enarbola desde entonces la sagrada bandera con los colores de la Unión Jack.

Ha llovido mucho desde ese entonces y tales han sido los mimos de la Madre Patria y de su graciosa Majestad (que Dios guarde en su gloria) que la isla de Tenerife es la envidia de Canarias porque las otras seis continuaron en manos españolas y da pena verlas… por mucho que se crea que forman parte de Europa y también de ese país que es España donde son tan aficionados al ajo, a los almuerzos pesados, a dormir la siesta, a esas salvajadas que son los toros y las peleas de gallos y a no trabajar.

Esa España que hoy se desintegra sin haber tomado ejemplo de nosotros, que resolvemos los problemas con el peculiar estilo que nos caracteriza y que consiste, básicamente, en lo que se denomina como política del palo y la zanahoria.

Todos los años y por estas mismas fechas se organiza una recreación de aquel combate en la que un grupo de entusiastas aficionados se pone el uniforme y recorre las calles de Nelson City hasta el momento en que el Comandante General de las Islas Canarias –y de cuyo nombre no me acuerdo– firma la capitulación acompañado de un sacerdote (¡papistas!) y un puñado de desalmados franceses que, en ese entonces y en nombre de su infame revolución, osaron plantarnos cara.

Si conocen la Historia, con H mayúscula, sabrán que sus esfuerzos no sirvieron de nada tras la paliza que le dimos. Respecto a los habitantes de la isla, si bien es verdad que al principio se pusieron algo tontos al final entendieron que mejor era estar gobernados por una nación que ama la paz y el comercio y no por los españoles, que no hay quién los entienda.

En cuanto a la recreación, baste decir que va mejorando con el paso de los años solo que ubicar todo el jaleo en la plaza de La Victoria –antes de La Pila– y en la que se recuerda la memoria de Nelson con una estatua y la frase grabada en bronce: “mañana mi cabeza será coronada de laureles o cipreses“– ofreció escasa movilidad a las tropas que hacían de británicos (¡los héroes!, ¡vivan los casacas rojas!) frente a los que iban disfrazados de españoles y franceses.

Tras la batalla, se rindió honores a los fallecidos durante el combate y a las banderas de los nueve barcos británicos que participaron en la Gesta acompañadas –como ya es tradición– por los disparos de las baterías del Theseus, navío cuya reproducción está anclado en el puerto.

¡Viva la Gran Bretaña!

Por su parte, la delegación canaria rodeó el cañón que, insisten, partió la bala que le arrancó el brazo a Nelson mientras entonaban desafinados “¡Vamos, cantemos, somos siete sobre el mismo mar!” que, como todos los años, nos hizo reír a los picudos y que no obstante dejamos que sigan haciedo estos chalados por práctico sentido del humor. Eso sí, un ruego para que mejoren su inglés cuando cualquiera de ellos se esfuerza en leer discursos desde la tarima que se instala bajo de la estatua de Nelson.

Y es que no hay quién los entienda por mucho que se preste atención. Más cuando se empeñan en hablar hasta arriba de vino y de ron, dos productos que fabrican y que están empeñados en demostrar que son mejores que nuestro vino, nuestra ginebra o nuestro whisky.

Lo mismo hacen cuando hablan de sus playas, no tanto de sus montes, y en cuanto a comida, quita, quita, donde haya un pastel de hígado con gofio que se quite ese puchero o esos quesos de los que tanto hablan… Sí es que no saben ni comer.

No obstante, caigo en las mismas naderías que cantan sus murgas en los carnavales. Que si lo nuestro es mejor, que si los picudos que se han vendido a la pérfida Albión no valen para nada

En fin, que así fue más o menos la recreación de este año. Otro día les cuento la idea de rendir homenaje a los miembros que durante I y la II Guerra Mundial combatieron contra los alemanes en Europa y África en la unidad Acentejo  y de cómo recibimos con los brazos abiertos y en plena Guerra Civil española a los habitantes de las islas vecinas que, en pequeñas embarcaciones, buscaban refugio en nuestras costas huyendo de la represión de los militares rebeldes. Fascistas, que los llamaban aquellos refugiados que vinieron con una mano delante y otra detrás.

En su favor hay que decir que la mayoría de estos hombres y algunas de sus mujeres terminaron como soldados en la unidad Acentejo.

Pero es que la Historia es muy larga. Y temo dejar en el olvido muchos de sus episodios como la visita de su graciosa Majestad con motivo de la inauguración del Museo Arqueológico; la de un achacoso Churchill, y las de otros personajes ilustres que han escogido esta isla para pasar sus vacaciones o residir lo que les queda de vida.

Son ya tantas las cosas que marcan nuestra diferencia con el resto del archipiélago y tanta la vinculación con ese gran país que es Gran Bretaña que me resulta difícil imaginar qué hubiera pasado si Nelson fracasa…

No, no seríamos los mismos.

Es la hora, además, del té. Un té helado que tomo a orillas de ese mismo puerto en el que ahora atraca otro crucero y en el que hace más de doscientos años desembarcó un grupo de valientes con Nelson a la cabeza.

Todos ellos gritaban victoria.

Victoria.

Una palabra que como escribió el poeta sabe a gloria.

God save the Queen!

Saludos, the end?, desde este lado del ordenador.

Cultura recupera el rango de Viceconsejería

Julio 28th, 2015

Bajo el título de Cultura recupera peso en la nueva estructura del Ejecutivo regional el periodista Juan Francisco Jurado escribe en Diario de Avisos que este departamento, hasta el día de ayer dirección general, volverá a transformarse en Viceconsejería dentro del nuevo organigrama de Turismo, Deportes y Cultura que dirige María Teresa Lorenzo en el Gobierno canario presidido por Fernando Clavijo.

Ahora falta saber quién ocupará la Viceconsejería de Cultura, nombre que en el artículo se indica que, posiblemente, se revele en el consejo de Gobierno que tendrá lugar este jueves, 30 de julio, aunque ya empiezan a sonar algunas personas para desempeñar esta responsabilidad.

No sé si Fernando Clavijo pretende que Cultura alcance durante su mandato el “músculo” que se merece, e ignoro si el nombramiento de Cristóbal de la Rosa como viceconsejero de Turismo y conocedor de cómo se mueve el sector –al menos en Tenerife– contribuirá a que este departamento deje de ser la hermana tonta del Ejecutivo regional.

Por lo pronto, y tras los nombramientos que ya se han dado a conocer en Cultura, observamos en alguno de los casos un desconcertante perfil profesional.

Se baraja también que al frente de la dirección general de Patrimonio Cultural continúe Aurelio González.

Saludos, a la espera del nuevo nombre, desde este lado del ordenador.

Ciudadano Welles

Julio 27th, 2015

“En el teatro puedo fingir que todo ocurre ante mis ojos, pero las películas las vemos a través de la bruma de los años. Soy incapaz de sentir la emoción que transmiten, incluso con las mejores, porque no puedo evitar todos esos años de experiencia. Mi sensibilidad se ha resecado. Sé que no veo esas películas con la pureza que debería. Antes de empezar a hacer cine, me sumergía en ellas, me perdía. Ahora es imposible. Por eso creo que mis opiniones sobre cine no tienen el mismo valor que el de alguien que no ve las películas con tantos filtros. Creo que todas las películas son mejores de lo que nosotros creemos.” 

(Mis almuerzos con Orson Welles. Conversaciones entre Henry Jaglom y Orson Welles. Edición de Peter Biskind. Traducción: Amado Diéguez Rodríguez. Colección Crónicas, Anagrama, 2015)

Reacciones encontradas con Mis almuerzos con Orson Welles, libro que reúne algunas de las charlas que mantuvo Henry Jaglom con el autor (porque esta es la palabra: autor) de Ciudadano Kane entre 1983 y 1985 y que se grabaron, con la autorización del cineasta y actor, en uno de sus restaurantes de cabecera. 

Las reacciones son encontradas porque estas conversaciones son privadas y he sentido el pudor de leerlas sin haber estado invitado a la mesa. Muchos de estos diálogos, de hecho, desconciertan porque están dichos a la ligera, espontáneamente, de tú a tú, lo que contribuye a desmontar la leyenda wellesiana y a descubrir al tipo –formidable por otra parte– que tuvo que ser ese don Quijote disfrazado de Sancho Panza del cine norteamericano.

La historia de su ascenso y caída se inició con Ciudadano Kane, película que ha apagado el brillo de su potentísima filmografía posterior, y maldición que arrastró desde entonces y que alimentó su fama de cineasta difícil y polémico. Una leyenda que empañó su carrera y lo transformó en resistente hasta el final de sus días. 

De Ciudadano Kane, de cine, de la gente que conoció, de política está impregnado este libro que muestra a un hombre irónico y poco sutil a la hora de opinar sobre esto y aquello, aunque grandioso cuando abandona su papel de estrella venida a menos y se entusiasma por un proyecto, recordar a antiguas amantes y conversar sobre cine y teatro, que fueron sus grandes pasiones.

La edición de Mis almuerzos con Orson Welles está a cargo del especialista Peter Biskind, un tipo con el que se puede o no estar de acuerdo, pero con olfato para vender al gran público un libro de este calibre, por lo que se agradece que se destaque el otro lado, el humano de un Welles que se muestra cansado de arrastrar la cruz de genio tras su Kane

Su genio, viene a decir, no le llena el estómago. Su fama, viene a decir, no es rica en calorías. Ahuyenta de hecho a inversores que más que desconfiar temen de su genio, lo que hace prácticamente imposible que pueda vivir de lo que sabe: contar historias. 

Mis almuerzos con Orson Welles es un interesante y a su manera triste retrato de un artista que se siente fracasado y hostigado por un entorno que, paradójicamente lo reconoce y aclama pero que por otro recela de él. Y esa frustración contagia la mayoría de los comentarios de un Welles vuelta de todo. El ocaso de un individualista que nos obligó a ver cine a través de los ojos de un artista. 

La mayoría de las reseñas sobre este libro hacen referencia a los dardos envenenados y los agudos comentarios que vierte Welles sobre otros colegas del oficio pero poco o nada del drama personal que atravesó el cineasta los últimos años de su vida. Y ese s.o.s., ese grito de ayuda se disemina por sus páginas en ocasiones camuflado de amargos reproches –como los que dirige a Charlton Heston y John Houseman, que reflejan como una buena amistad puede acabar convirtiendo a sus protagonistas en enemigos– y en otros por su pasión por lo que amaba. 

Así que el lector que busque cotilleos los encontrará pero la sustancia de estos almuerzos va más allá del me caía bien y ese otro muy mal cuando imparte a Jaglom lecciones magistrales sobre su visión del teatro y el cine y nos enfrentamos a la honestidad del creador ninguneado. La del genio al que se ha obligado a callar porque es, precisamente, un genio.

Como libro para conocer a Orson Welles, estos almuerzos sí que merecen la pena para aproximarse al hombre que hubo detrás de Orson Welles. Se tratan de charlas con un amigo devoto en las que a veces se cuela alguna verdad.

Y esas verdades duelen. Y Orson Welles deja escapar un puñado de ellas fruto del desengaño. Un desengaño que tiene su origen en el olvido en el que lo ha enterrado la industria y, lo que es peor y paradójico, quienes afirmaron que aún creían en él.

A su manera, Mis almuerzos con Orson Welles es un descenso a los infiernos porque demuestra en sus mejores páginas que el cineasta estaba cansado de luchar contra los molinos de viento. Pese a todo, y aquí está la lección, pensaba aún que podía derrotarlos como un caballero errante.

FRAGMENTOS

Sobre el teatro y el cine

“Coincido en que el cine es más musical que el teatro, y más literario. Es más narrativo. Una película es una narración, una  historia. Para Einsenstein, por otro lado, la esencia del cine es el montaje. Pero, de todos los grandes, es el director más sobrevalorado.”

“Soy oscuro como las cavernas del infierno. Mis películas son negras como un agujero negro. El cuarto mandamiento… Dios mío, cuánta oscuridad. Rompí todas mis reglas.”

Sobre La sombra de una duda

“Es la única buena película de Hitchcock en Estados Unidos. Él mismo decía que era la mejor. Las películas que Hitchcock rodó en Inglaterra son mejores que las que hizo en Estados Unidos, las primeras, como 39 escalones. Oh, Dios mío, qué obra maestra. Esas películas, además, tienen encanto, el pequeño encanto de lo extranjero, porque aquí no conocíamos a los actores. Pero nunca he entendido el culto a Hitchcock. Particularmente en lo que se refiere a sus últimas películas norteamericanas. No reconozco en ellas al mismo director.”

Sobre Fraude

“- La tragedia de mi vida es que no conseguí que gustase aquí, en Estados Unidos. Fuera de Nuevaza York, los críticos la denostaron en todas partes. En Chicago, en Cleveland, en Saint Louis…; reaccionaron con furia, como si fuera un ataque personal contra ellos. Y no es así. Aunque ¿por qué no? La película se reía de ellos. En Francia, por ejemplo, la denunciaron todos los críticos de arte. Es lo que ocurre cuando se demuestra Van Dongen no ha pintado un Van Dongen y la crítica aseguraba que sí. El gran André Malraux se acercó con lágrimas en los ojos a los cinco Modiglianis que colgaban en el Museo de Tokio y dijo: “Al fin se me ha revelado la verdadera esencia de Modigliani.” Y los cinco eran falsos. Los pintó De Hory, que debería de formar parte de la historia del arte como falsificador serio. Pero no se lo puedes decir a los críticos ¿sabes? En cualquier caso, opino que Fraude es la única película verdaderamente original que he hecho después de Kane.”

Saludos, fundimos a negro, desde este lado del ordenador.

Aurora Moreno Santana, directora general de Cultura del Gobierno de Canarias

Julio 26th, 2015

Aurora Moreno Santana ha sido designada directora general de Cultura del Gobierno de Canarias, sustituye en esta responsabilidad a Xerach Gutiérrez Ortega.

Aurora Moreno Santana es profesora de Educación de Infantil y Primaria y funcionaria de carrera. Cuenta con una amplia trayectoria ligada a la política municipal, en especial la vinculada al Ayuntamiento de Arucas.

En 1993 accedió por primera vez a la corporación municipal como concejal, en la que dirigió las áreas de Educación, Igualdad de Género, Solidaridad, Recursos Humanos, Servicios Sociales y la tercera Tenencia de Alcaldía. Desde 2011 y hasta este mismo año fue concejal de Políticas de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, Solidaridad, Juventud y Patrimonio Histórico en el Ayuntamiento de Arucas.

Saludos, ya saben, desde este lado del ordenador.