Un año de cine en Canarias

Diciembre 22nd, 2014

Partiendo de la base de ser conscientes que un artículo como éste es imposible reseñar todos las acciones que, cinematográficamente, se han producido en las islas a lo largo de un 2014 que ya comienza su cuenta atrás, sirvan estas líneas a modo de repaso general para acercarnos a una realidad como es la audiovisual en Canarias que, pese a la crisis, continúa adelante. Ha llovido mucho, real y metafóricamente, este año que se nos va, así que no resulta fácil analizar sucintamente lo que se ha hecho relacionado con el arte de las imágenes en movimiento. Más si tenemos en cuenta que los fogonazos que han iluminado el panorama tienen sello independiente tras los frustrados e insistentes intentos de los organismos públicos por ordenar un sector que nace, crece y se multiplica espontáneamente.

A broma sonó el anuncio de la creación del Consejo Canario de la Cultura, un organismo asesor entre cuyos objetivos busca estar presente en las negociaciones del Régimen Económico y Fiscal (REF) y en una comisión del Parlamento de Canarias “para evaluar la influencia de la cultura en el desarrollo de la sociedad canaria”. No hay que tomarse a guasa, sin embargo, los rodajes nacionales y extranjeros que han recurrido a los espacios naturales de las islas aprovechando las atractivas reducciones en el Impuesto de Sociedades y la materialización de la Reserva para Inversiones (RIC) en proyectos audiovisuales que invitan, entre otras cosas, a la ubicación de empresas cinematográficas en cualquier rincón del archipiélago bajo el paraguas de la Zona Especial Canaria (ZEC).

El productor y cineasta Gerardo Herrero fue contundente a este respecto: “aquí es más caro rodar que en Barcelona o Madrid, pero los incentivos económicos y las posibilidades de espacios, horas de luz, permisos… resultan determinantes a la hora de elegir las islas”. Estas declaraciones las pronunció tras un encuentro que Herrero mantuvo junto a su socio canario Lucas Fernández y que casi coincidió en el tiempo con el anunciado aumento, calificado de “leve” por el sector, de los incentivos fiscales del Ministerio de Hacienda. Esto derivó a que algunos profesionales elogiaran el ejemplo canario con respecto al nacional, como entre otros el cineasta Álex de la Iglesia.

Pero mientras tanto, ¿qué pasó con los largos y cortometrajes rodados por los profesionales canarios ajenos a esos incentivos fiscales? Más cuando el Gobierno regional, recordemos, ha reducido drásticamente su respaldo a la Cultura aunque sobrevivan de los tijeretazos las partidas cada más exiguas destinadas a los cortos.

TEA Tenerife Espacio de las Artes, en Santa Cruz de Tenerife, el Aguere Espacio Cultural, en La Laguna, y los Multicines Monopol en la capital grancanaria, continúan todavía apostando por una política de estrenar comercialmente estas producciones. Así que gracias a su gesto, este año se exhibieron los largometrajes Muchachos (Raúl Jiménez Pastor, 2013); La nada cotidiana (Fátima Luzardo, 2013); Crónicas del desencanto (Daniel León Lacave, 2014); Slimane (José Ángel Alayón, 2013); 30 monedas (Ado Santana, 2014); Jardín barroco (Jairo López, 2014) y Edificio España (Víctor Moreno, 2012).

Edificio España fue, además, protagonista de una involuntaria polémica en 2014 cuando Víctor Moreno denunció que la película llevaba recluida quince meses por orden del Banco de Santander, entidad que reconsideró su actitud y levantó el supuesto “veto” del que se quejaba el cineasta. Todavía sin entender las razones del Santander, objetivamente hablando el caso Edificio España se trata de una de las más ingeniosas y sutiles metáforas de la actual situación económica y social que vive este país.

Igual de polémico fue la publicación del manifiesto que un grupo de profesionales del cine en Canarias firmó para mostrar públicamente su rechazo a OMF Asesores SLP (Pacific Nihil) para organizar LPA Filma. Entre otros puntos, la queja del colectivo destacaba su incomprensión ante lo que calificaban como opacidad y que se realizara sin concurso público el contrato que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria suscribió con esta empresa. Más cuando y según su criterio: “OMF ASESORES SLP carece del recorrido, empaque y capacidad demostrada o demostrable para desarrollar adecuadamente un evento de este calibre. Para tal afirmación nos basamos en la experiencia vivida, tanto directa como indirectamente, por muchos de los autores, técnicos e intérpretes abajo firmantes en el único evento de cierto peso que han realizado en el ambiente cinematográfico, el Festival de Cine de Gáldar”.

Entre las noticias positivas, celebramos la nominación de Hiroku. Defensores de Gaia (Saúl Barreto y Manuel González Mauricio) a mejor película de Animación en los Goya; así como las nominaciones de otros dos canarios residentes en Madrid que compitieron en las categorías de Vestuario, Tatiana Hernández por Los amantes pasajeros de Pedro Almodóvar, y Francisco Delgado López por Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia. Asistimos además a la presentación del rodaje de Las voces del viento, proyecto sobre la conquista de Canarias –desde el punto de vista de los aborígenes– denominado Bentejuí y que se inició con el mediometraje Ansite, de Armando Ravelo.

Entre los que nos dejaron este año a casi todos sorprendió la muerte en Santa Cruz de Tenerife de Dunia Ayaso (Las Palmas de Gran Canaria, 1961), codirectora junto a su pareja Félix Sabroso de un puñado de comedias locas notablemente influenciadas por el primer Almodóvar como Perdona bonita, pero Lucas me quería a mi (1997) o dramas Ayaso/Sabroso como La isla interior (2009), una película en la que La Mirada intervino en su producción.

La Mirada Producciones celebró, precisamente en 2014, su veinte aniversario. Una larga carrera entre las que se cuentan trabajos como Mirando a Laura (Ramón Santos, 1991) y como productora asociada El último latido (Javier Fernández Caldas, 1992), Esposados (Juan Carlos Fresnadillo, 1996) y La Raya (Andrés M. Koppel, 1997), entre otros.

Documentales y cortos

Tras disolverse en el aire aquellos años donde creímos que brotaría eternamente de las piedras las fuentes de leche y miel, sí por algo se ha caracterizado el audiovisual en las islas en 2014 ha sido por su intermitente contribución al cortometraje y al género documental. Citaremos solo las producciones que hemos ido recopilando a lo largo del año como los siete trabajos seleccionados en el catálogo Canarias en corto 2013/2014: Plástico reciclable, dirigido por Pablo Rodríguez Montenegro; Golosinas, de Iván López; Caballo de mar, de Fernando García–Montero Alcántara e Iñaki Gaztañaga; La trompeta de Andrés Raymundo Nieves Pérez; Un día cualquiera, de Nayra Sanz; Progreso al pasado, de Edgar García y El tipo del fondo, de José Medina. Y los tres que quedaron en reserva: No son los patos, de Pablo Fajardo; Las leyes físicas del amor, de Iván López y Tres corderos, de David Pantaleón.

Se presentaron, al margen del Catálogo, los documentales Cautivadas, realizado por la actriz y directora Mercedes Ortega en coproducción con Televisión Española y la colaboración de la Televisión Canaria; La murga, ópera popular, de David Baute sobre estos grupos del Carnaval, el cortometraje documental Aeroevasiones, inspirado en la artista María Belén Morales (Tenerife, 1928),  producido por Sensograma y dirigido por Carlos Hernández Dorta; Los náufragos del Berge Istra, de Víctor Calero, en el que se narra la historia de los únicos supervivientes –Imeldo Barreto y Epifanio Bencomo, naturales de Punta Hildago y Taganana– del carguero de bandera noruega Berge Istra, hundido el 30 de diciembre de 1975 en aguas del océano Pacífico; Néstor, dirigido por Antonio de Nascimento y realizado por Alejandro Gutiérrez Gil-Roldán sobre el pintor grancanario; La mirada del maestro. Domesticando el ego, realizado por Ángel Suárez; Al pie de la cruz me muero, de Herika González que muestra la costumbre de El Pinar, en El Hierro, de la Fiesta de La Cruz, una fiesta ancestral que se celebra cada 3 de mayo y en la que las jóvenes casaderas engalanan las cruces con prendas prestadas por los vecinos para sacarlas en procesión por las calles del municipio y Déjame ser, de Tarek Ode, donde se propone un recorrido por la vida de cinco creadoras como Josefina Plá, Lola Massieu, Pino Ojeda, María Orán y Elsa López.

En cuanto a los cortos de ficción, se exhibieron entre otros Nocturno, de Rudy Rodríguez Martín; MinAa, de Cándido Pérez de Armas; Tenemos que hablar, de Gustavo García Torres, Los últimos días de Berto, El viajante, Beso sus pies, señora y Gina, de Domingo Damián Ojeda a los que añadimos trabajos de la isla de El Hierro, La Palma y Fuerteventura como El navegante y Los carneros de La Frontera, de Guillermo Díaz; Codicia, de Rubén Armiche; Este-Oeste, de Iván López; El regalito, de María Sanz Estévez y A vivir, de Ángel Valente.

Iván López estrenó del cortometraje Las leyes físicas del amor junto a dos de sus trabajos anteriores: El mundo está en otra parte y Tú por mí y se exhibió el videoclip Dernier Soupir, del grupo francés 6LEXIC, realizado por el tinerfeño Fran Casanova, quien aprovechó la ocasión para mostrar otras experiencias audiovisuales como Sara (video clip del grupo madrileño Delco); Campo de batalla (cortometraje); Sauvage (video clip) y Ayúdame a recordar (cortometraje).

Se estrenó también en 2014 el mediometraje Melania. Paciente Cero, escrito y realizado por Óscar Martínez, El talón de Aquiles, de César Miranda y La rosa del desierto, de Emilio Alonso, y se repuso El perdedor (2007), un mediometraje de Julio García.

Libros

Pocos fueron los libros escritos por autores nacidos o residentes en las islas relacionados con el cine que se publicaron en 2014. Destacaríamos, entre otros, Ciudades de cine, un volumen coordinado por el doctor en Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, Gonzalo M. Pavés, y el doctor en Historia del Arte por la Universidad de Málaga, Francisco García Gómez y el guión de Isleños, la película que nunca fue, junto al pack en dvd de Guarapo (1988), Mambí (1998) y El vuelo del guirre (2007) de Teodoro y Santiago Ríos. En la redacción de Isleños colaboraron junto a los hermanos Alberto Vázquez Figueroa y José Miguel Hernán según la investigación histórica desarrollada por Armando Curbelo Fuentes.

La editorial canaria Neys Books publicó en noviembre el guión original de La campana del infierno, de Santiago Moncada, un filme maldito del cine español y el crítico Joaquín Vallet presentó su libro sobre el cineasta británico Terence Fisher (Cátedra, 2013), invitado por la Filmoteca Canaria y coincidiendo con un ciclo sobre el director de Drácula. Destacamos también que el especialista Jorge Gorostiza impartió una charla sobre Los orígenes del cine en Canarias en la Real Academia Canaria de San Miguel Arcángel en Santa Cruz de Tenerife.

Filmoteca

El trabajo que ha realizado la Filmoteca Canaria a lo largo del año ha sido muy destacable no ya por los ciclos que organiza puntualmente sino por el rescate que hace de la memoria audiovisual del archipiélago, como la donación de las bobinas de Pathé Baby cuyo material cubre el vacío documental del archipiélago en los años 20 y 30, así como la exposición sobre su 30 aniversario que acogió hasta el pasado 28 de noviembre el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, y en la que se mostró parte de sus fondos audiovisuales, gráficos, bibliográficos y hemerográficos.

La Filmoteca Canaria exhibió además tres trabajos realizados por el cineasta amateur Manuel Tauroni en el Teatro Guimerá de la capital tinerfeña. Sus títulos: La leyenda de Santa Cruz (1977); Y lo llaman María Jiménez (1976) y Una gaviota llamada Esperanza (1976).

Al margen de la actividad exhibidora de la Filmoteca Canaria, este año y dentro del ciclo Encuentros con el cine, se proyectó y se tuvo la oportunidad de conversar con sus autores, todos ellos cineastas independientes de las islas y peninsulares. David Pantaleón inauguró esta iniciativa con el documental Fronteras de Zalamea, sobre la gira que realizó la compañía teatral canaria 2RC por Estados Unidos y Méjico, y los cortos A lo oscuro más seguro (2012) y Por la puerta grande (2013).

Mientras tanto, el Paraninfo de la Universidad de La Laguna acogió Cortos de Oscar en la ULL, en el que se exhibió cuatro cortos y mediometrajes españoles candidatos a las famosas estatuillas doradas como Esposados (Juan Carlos Fresnadillo, 1996); 7:35 de la mañana (Nacho Vigalondo, 2003); Éramos pocos (Borja Cobeaga, 2005) y Aquel no era yo (Esteban Crespo, 2012).

La Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife organizó, por otro lado, Dando voz, una muestra de cortometrajes contra la violencia de género y cuya programación asumió Digital 104, y que contó con Quédate conmigo, de Josep Vilageliu, Subir y bajar, de David Planell; Miente, de Isabel de Ocampo; A solas, de Francisco Javier Rubio; Reacción, de David Victori y El orden de las cosas, de los hermanos Esteban Alenda.

Digital 104 presentó igualmente siete cortometrajes incluidos en el catálogo de Digital 104 Film Distribution, todos ellos inéditos en Tenerife, como Todo lo que dices que soy, de Guillermo Florence; Sepideh, de Fani Konstantinou; Segundos, de Ana Puentes, Pablo Martínez y Juan Guerci; The Other Side, de Conrad Mess; Low Cost, de Franco Volpi; Silver Sands Motel de Cayetana H. Cuyás y Cris Noda; y Última sesión, de Natxo Fuentes.

Festivales

Los festivales de cine que se celebran en las islas continúan contra viento y marea. Tras el anuncio de que Claudio Utrera abandonaba la dirección del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, tarea que asumirá el próximo año Luis Miranda, se mantienen MiradasDoc, Animayo, CineEsCena, que este año acogió la primera edición de La Laguna. Plató de Cine; Cinedfest, Tenerife en corto y Fimucité y su festival hermano Fimucinemá, que contó en 2014 y entre otros invitados, con el compositor, músico y actor Paul Williams, quien celebró en Tenerife el 40 aniversario de El fantasma del paraíso (Brian de Palma, 1974) en una sesión inolvidable cargada de mágica y divertida nostalgia.

Saludos, no están todos los que son, desde este lado del ordenador.

¡Es la guerra!

Diciembre 20th, 2014

Tiembla Mundo Libre…

Corea del Norte no duerme…

¡Es la guerra!

Saludos, game over, desde este lado del ordenador

¿Sin embargo?

Diciembre 18th, 2014

 

Los jóvenes necesitan variedad –decía López–,  pero también los hombres de cierta edad. En el caso de la juventud es la curiosidad de la ignorancia, en el caso de los viejos  lo que necesitan es refrescar el apetito.  Nadie puede servirle mejor que yo, porque he estudiado su carácter, señor Venell. Usted no es cubano: para usted la forma del trasero de una chica tiene menos importancia que cierta suavidad en el comportamiento…

- Me ha interpretado mal –advirtió Wormold.”

(Nuestro hombre en La Habana, Graham Greene. Traductor: Ana Goldar. Alianza Editorial, 1982)

(*) En la imagen Alec Guinness, como Wormold en Nuestro hombre en La Habana (Carol Reed, 1959)

Saludos, ¿dónde vas, Domitila, dónde vas?, desde este lado del ordenador.

Más vale tarde que nunca

Diciembre 17th, 2014

“Más vale tarde que nunca” me dijo un profesor de cuyo nombre no quiero acordarme hace ya unos años. Demasiados años aunque la sentencia, que pronunció con contundencia y una siniestra ironía, continúa ocupando su espacio en el disco duro de mi memoria como si no quisiera abandonarme, fijada como una garrapata en mis recuerdos a modo de una advertencia que, debo de admitir, cuando me la dijo sonó más a un usted está nominado que a otra cosa.

Me viene a la cabeza pues ese “más vale tarde que nunca” porque cierro este 2014 que entra en su recta final observando series que casi todo el mundo vindica y que yo, por h o por b, había evitado hasta encontrar un filón en el que poder explorarlas con entusiasmo infantil para sentir que entro en comunión con la opinión de otros que ya son mayoría.

A la espera de descubrir Breaking Bad y True Detective, que esperan pacientemente hasta la entrada del 2015, finalizo el año con empachos muy bien digeridos de Los Soprano, The WireBoardwalk Empire, la original, la británica House of Cards y ahora, igual de emocionado, con Mad Men.

La pregunta que me asalta es cuando yo mismo pregunto con cuál de ellas me quedo. Cuál considero la mejor para concluir que ninguna de ellas porque todas son especiales y diferentes, tremendamente conmovedoras por la complejidad con la que las han armado sus creadores y equipos de guionistas.

Me fascina, por un lado, los personajes femeninos de Los Soprano y Mad Men que, pienso, están muy por encima de sus compañeros masculinos pese a que todo el mundo destaque el –por otra parte excelente trabajo– de James Gandolfini y John Hamm.

Pero me violenta, decía, que apenas se comente que parte de su éxito se debe a las actrices que lo acompañan como Edie Falco, January Jones y Christina Hendricks, entre otras protagonistas que imprimen carácter a sus personajes y que consiguen que esté más atento a sus evoluciones en pantalla que a la de sus compañeros masculinos.

Estas series de televisión ocupan hoy una cima que parece imposible que supere el cine. Son las películas que quería ver. Son las películas, cada uno de los episodios que las estructuran, que deseaba encontrarme en este páramo repetitivo en el que ha terminado por convertirse el entretenimiento.

Vistas unas, tengo así la impresión de que conozco cómo se mueve el turbulento y oscuro universo de la mafia y el gangsterismo norteamericano de los años treinta; así como la alta política y el mundo de la publicidad en los sesenta.

Pero en todos estos períodos históricos en los que se desarrollan sus imbricadas tramas, son ellas, precisamente, los motores del cambio. Las que son capaces de generar transformaciones no ya dentro de la misma serie sino, entiendo, del mundo que las rodea y que me rodea.

Fatigado y fustigado por el cine norteamericano de nuestro tiempo, no resulta nada nuevo defender lo que esa industria ha logrado a través de las series sin renunciar a una tradición cinematográfica cuyos destellos aprecio en todas ellas. Cine negro, drama, apuntes de comedia negra… Los Estados Unidos de Norteamérica demuestran una vez más que es un territorio en el que no se ha apagado su talento gracias, precisamente, a las series y a ese invento prodigioso que es la televisión.

Y que gracias a la televisión y al paquete de series mencionadas con anterioridad, que termine el año con renovadas claves para enfrentarme a un futuro que ya es presente incierto.

Es decir, que recupero viendo estas series ese temblor que anima mi capacidad por la sorpresa y el asombro. Y que por eso agradezco con humildad un fenómeno que me hace ser consciente de que no me faltará agua en la que abreviar cuando intelectualmente me asalte el veneno del derrumbe.

Saludos, yo solo sé que no sé nada, desde este lado del ordenador.

Los hermanos Ríos presentan el guión de ‘Isleños’ junto a un ‘pack’ con sus tres largometrajes: ‘Guarapo’, ‘Mambí’ y ‘El vuelo del guirre’

Diciembre 16th, 2014

Teodoro y Santiago Ríos presentan este jueves, 18 de diciembre, el guión de la película Isleños, proyecto frustrado ya que no llegó a pantalla, junto al pack en dvd de sus largometrajes Guarapo (1988), Mambí (1998) y El vuelo del guirre (2007).

El acto, que comenzará a las 19 horas, tendrá lugar en Fundación La Caixa y contará con los hermanos Ríos, el director general de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Aurelio González, cuyo departamento patrocina este volumen; el crítico y especialista cinematográfico, Claudio Utrera, hasta el año pasado director del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria y el periodista Carmelo Rivero, que intervendrá como moderador.

El argumento y guión de Isleños es de Teodoro y Santiago Ríos, quienes contaron con la colaboración de Alberto Vázquez Figueroa y José Miguel Hernán y está basado en la investigación histórica desarrollada por Armando Curbelo Fuentes.

Los Ríos anunciaron en su momento que por varias razones no llegaron a levantar este proyecto aunque la de más peso fue el elevado costo de su producción. Conscientes de la situación que vive el país y que ha generado drásticos recortes en los presupuestos destinados a Cultura, los cineastas explican que ahora quieren mostrar a los interesados la historia original que habían armado sobre la fundación de San Antonio de Tejas por un grupo de familias canarias en el siglo XVIII.

En una entrevista, Teodoro Ríos comentaba que Isleños quería ser  “una epopeya épica que, dada la situación económica actual, vemos muy complicado llegar a realizar.”

En otras declaraciones, los Ríos reconocían a Isleños como una cuenta pendiente, por lo que “si no logramos la financiación para la película, cómo mínimo, nos gustaría acabar el guión”. Cabe destacar que el presupuesto de la película se calculaba “entre los siete o nueve millones de dólares” tras descartar una versión mucho más ambiciosa que acariciaba como protagonista al actor Andy García.

(*) En la imagen Santiago y Teodoro Ríos en una pausa del rodaje de Mambí.

Saludos, fundido a negro, desde este lado del ordenador.

Dos hombres y un destino: Boileau-Narcejac

Diciembre 15th, 2014

Ya dedicamos en su momento un comentario a los escritores que han hecho pareja literariamente. Es decir, a todos esos autores que firmaron, y generalmente con otro nombre, novelas escritas a cuatro manos.

Hay bastantes, y entre otros recordamos a Erckmann-Chatrian, uno de cuyos libros, Waterloo (continuación de Un quinto de 1813), fue traducido al español por Manuel Azaña; y los policíacos Wade Miller (también conocidos como Whit Masterson) y Boileau-Narcejac, quizá los autores más populares en la república de las letras si no añadimos a la lista a Douglas Preston y Lincoln Child y otros tantos que han apostado recientemente por la creación literaria como un trabajo de dos.

Vamos a ceñirnos en este comentario, sin embargo, al trabajo que resultó fruto de la unión de los talentos de Pierre Ayraud y Pierre Boileau, quienes ocupan un lugar destacado en la literatura de suspense como Boileau-Narcejac porque, a nuestro juicio,  son maestros del género policíaco por su inteligente combinación entre la novela  enigma y la negra gracias a una serie de truculentas historias que bordean lo fantástico y en la que se combina notablemente el miedo a uno mismo y también al otro. Ese otro no es otro que la pareja, la familia, los amigos que a veces no son lo que parecen.

Las novelas de Boileau-Narcejac transcurren generalmente en ambientes provincianos donde sus protagonistas están marcados por problemas emocionales. Víctimas, aunque al final se revele que era el asesino, de las circunstancias y de los personajes que los rodean.

Historias profundamente psicológicas que dan su interpretación sobre las debilidades humanas, los relatos de Boileau-Narcejac han envejecido muy bien con el paso de los años por lo que aún emocionan y capturan sin demasiadas complicaciones la atención del lector, un lector abrumado por una trama muy bien armada y con los pies sobre la tierra.

Boileau-Narcejac cultivó con cabeza la literatura de género y no se les caían los anillos de los dedos por publicar en colecciones de bolsillo, esa que tanto desprecian algunos y que esconde en numerosas ocasiones joyas que aún relumbran pese a estos tiempos de oscuridad en los que vivimos.

El cine sí que supo calibrar el talento que se escondía en muchas de las obras que firmaron. Baste recordar que, entre otras, se encuentra Entre los muertos, que inspiró Vértigo, de Alfred Hitchcock;  Las diabólicas de H. G. Clouzot y Los ojos sin rostro de Georges Franju, cintas que todavía sorprenden y, lo que es mejor, inquietan porque no dejan de tratarse de productos extraños y enfermizos. Retratos retorcidos y algo morbosos sobre la locura. Una locura atada a las pasiones humanas.

En mi biblioteca cuento con una provisión de Boileau-Narcejac para pasar el invierno. Soy consciente que leyendo sus historias uno se olvida de la realidad que le rodea mientras más que leer, devora unas historias donde lo que importa no es ya el hecho criminal sino las motivaciones que conducen al hecho criminal. Son novelas, además, que exploran con agudo olfato las relaciones que existen entre los habitantes de  pueblos y ciudades pequeñas, un retrato eficaz y nada saludable de esa aparente y apacible vida en provincias en la que la mayoría de la gente guarda demasiados cadáveres en los armarios.

Por todo esto y más, mucho más, ya es hora de reivindicar con la voz bien alta la producción literaria de unos autores cuyo trabajo se centra en la paranoia de sus protagonistas. En su acerado retrato sobre los fantasmas que alimentamos nosotros mismos y que en sus historias muchas veces termina por confundirse con la realidad.

Escritores que no renunciaron al carácter popular de su literatura y en concreto al folletín que fue su traducción en Francia, Boileau-Narcejac rescataron del olvido a un antihéroe tan exquisitamente francés como Arséne Lupin, ladrón de guante blanco y personaje creado por Maurice Leblanc como respuesta al materialismo policíaco del Sherlock Holmes de sir Arthur Conan Doyle e igual de apuesto y encantador que el Raffles de E. W. Hornung, cuñado, curiosamente del mismo Doyle, aunque Lupin resulte, a título personal, mucho más exquisito y oscuro.

Algún día y si el tiempo y las ganas están de nuestro lado, escribiremos un comentario sobre la fabulosa literatura policial y popular francesa, esa que debe su origen a la tradición del folletín solo que más elaborado y directo.

De momento, recomendamos las siniestras novelas de Boileau-Narcejac. Un paso adelante en un género que hoy, lamentablemente en Europa, no observa ni estudia como debiera la sobresaliente tradición que arrastra.

Error fatal.

Y autores y lectores, ya ven, con ojos sin rostro.

Saludos, ¿la nostalgia es un error?, anda ya, desde este lado del ordenador.