Baraka, una novela de Javier Hernández Velázquez

Abril 16th, 2019

La guerra del Rif ha dado origen a grandes novelas de la literatura española. Entre otras, Imán, de Ramón J. Sender; La forja de un rebelde, de Arturo Barea y el quinto tomo de los Episodios Nacionales Contemporáneos, El desastre de Annual, de Ricardo Fernández de la Regera y Susana March. Recientemente, se han sumado a recrear sus historias en este amargo contexto histórico escritores como Lorenzo Silva e Ignacio Martínez de Pisón, nombres a los que se suma ahora la novela Baraka, de Javier Hernández Velázquez, relato que protagoniza Gabriel, un joven tinerfeño que vive en sus carnes la derrota de Annual y quien en su transitar por el desierto mientras huye del enemigo, comienza un viaje iniciático acompañado de un misterioso personaje que los transformará como persona.

La novela, que empieza y termina en Santa Cruz de Tenerife, está excelentemente documentada y pone de manifiesto la madurez de su autor, quien ha ido soltando los lastres que lo hicieron retroceder en algunas de sus experiencias literarias anteriores.

La novela se desarrolla en lo que hoy es Marruecos y la capital tinerfeña entre la década de los años 20 y la primera mitad de los 30, tiempos en los que se produjeron grandes cambios en el mapa de España y de Canarias.

Javier Hernández se sirve de estos elementos para narrar un doble viaje>: el interior que inicia su protagonista y la nada cotidiana de una ciudad, Santa Cruz de Tenerife, que también comienza un proceso lento de cambios en su fisionomía urbana y en la filosofía de sus habitantes.

Gabriel bascula su corazón entre dos mujeres: el amor que siente por Amparo, su compañera en Tenerife, y Lucia, a quien conoce en tierras del norte de África. No obstante, y además del acento romántico y el que el propio marco histórico impone, Baraka es más una novela de aliento místico, metamorfosis que acentúa con el viaje de carácter iniciático por el desierto que emprende un acosado Gabriel ante los rifeños y sus más que demonios, contradicciones espirituales.

Los nombres de los personajes principales avisan que bajo el relato histórico, el de la gran humillación por la derrota y el gran número de muertos con el que se saldó esta guerra librada en un remoto lugar del norte africano, respiran otras intenciones. En la segunda parte de la novela, al contrario, emerge un nuevo personaje, Miguel, hermano de Gabriel, un elemento que sirve como contrapunto y de vuelta a la normalidad digamos que literaria y situaciones que describe con notable pulso realista el escritor.

En cuanto al marco histórico en el se desarrolla, resultan muy creíbles las escenas del desastre de Annual, descripciones notablemente inspiradas en Imán. En el desierto, Gabriel, el protagonista, al huir de los rebeldes rifeños encuentra escondite en las tripas de un caballo.

Destacan también las pinceladas sobre aquel Santa Cruz de Tenerife en el que se bailaba charlestón y recupera, como recupera Alfonso Delgado en Queda la broza, una capital de provincias que se divirtió y lloró las primeras décadas del siglo XX.

Santa Cruz de Tenerife tiene en las novelas de Javier Hernández Velázquez un protagonismo que va más allá del espacio geográfico. Ha hecho de la ciudad su ciudad literaria. El pasado de la capital lo cuenta en buena parte de El fondo de los charcos y ahora en Baraka. El contemporáneo domina prácticamente el resto de su producción, de marcado acento negro y criminal.

Baraka se aparta del género policíaco para contar cómo un aprendiz se hace maestro en un contexto histórico de sangre y fuego. También de profunda decadencia de un país acostumbrado a las cosas mal hechas. La redención, que sí es un tema recurrente en anteriores trabajos de Javier Hernández Velázquez, alcanza en ésta proporciones espirituales que narra casi con acento épico, por lo que pierde pero también gana el personaje, ya que no queda absorbido por ese contexto histórico en el que parecía que las fuerzas de la naturaleza iban a cambiar los sueños y las esperanzas de los españoles.

No hubo cambio pero sí más de lo mismo tras el estallido de la Guerra Civil –Baraka llega hasta finales de julio de 1936– lo que todavía suscita preguntas, sobre todo la de imaginarse qué hubiera sido de este país si Franco hubiese perdido la guerra.

Javier Hernández consigue con Baraka construir una novela en la que confluye la revelación personal como la de una sociedad que se moderniza. El escritor logra mantener el tono y despierta la curiosidad de un lector que, al menos en nuestro caso, siente especial interés por una guerra, la del Rif, gracias a la excelente literatura que se ha producido en torno a ella con el fin de que permanezca viva en nuestra memoria.

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David Suárez: “Algunos rosacruces impulsaron la creación de esa masonería que ha llegado hasta nosotros”

Abril 15th, 2019

David Suárez Dorta (Santa Cruz de Tenerife, 1971) es el autor de Rosacruces, historia y personajes (Almuzara, 2019), un libro que explora una de las sociedades iniciáticas occidentales más conocidas pero menos popular que los masones y que contó entre otros iniciados con Descartes, Leibniz, Newton, Kipling, Butler Yeats, Edith Piaf o Yves Klein.

- ¿Qué fue lo que le condujo a escribir Rosacruces, historia y personajes?

“Desde que escuché hablar de los rosacruces, de adolescente, me despertó un interés especial, sobre todo saber quiénes habían pertenecido a esta corriente. Qué de mito y qué de realidad había en ellos. Con el tiempo, fui encontrando información al respecto, recopilándola, y al final nació este libro, en donde expongo su historia y personajes de una manera rigurosa, pero también amena y asequible para cualquiera”.

- ¿Qué es la Rosacruz?

“A la luz de la documentación con que se cuenta, es un movimiento surgido en la Alemania protestante, todo apunta a un grupo de profesores y alumnos de la universidad de Tubinga, que en 1614 publicaron un texto, la Fama Fraternitatis, en la que daban a conocer al mundo su existencia. A partir de ahí, no podemos hablar de un movimiento unificado, sino poliédrico, con muchas facetas, Las tendencias de estos grupos fluctúan, de unos a otros, entre el misticismo al ocultismo”.

- ¿Y los rosacruces?

“A mi modo de ver, personas que buscaban algo distinto a lo que la familia, la educación formal, la religión y la sociedad en general ofrece. Eso que en psicología llaman Necesidades de Autorrealización, o sea, buscar algo más transcendente, pero de una manera libre y autónoma, sin mediaciones”.

- ¿Qué los diferencia de los masones y cuáles son, si existen, sus relaciones?

“Los rosacruces aparecieron un siglo antes de la masonería moderna en Inglaterra. Yo percibo que los rosacruces van más por el camino de lo transcendente, aunque también les interesaba el bienestar social. Además, parece que algunos rosacruces impulsaron la creación de esa masonería que ha llegado hasta nosotros, introduciendo elementos simbólicos de la alquimia o la cábala. Incluso hay grados, como el de Caballero Rosacruz en el Rito Escocés, que muestran claramente la influencia que estos ejercieron en la masonería. Aunque también hay agrupaciones rosacruces, las nacidas más recientemente, que fueron fundadas por masones. Con lo que se aprecia una influencia mutua”.

- ¿Y con las tres grandes religiones monoteístas?

“El segundo texto con el que los rosacruces se dieron a conocer en 1615, la Confessio, critican al papado y a Mahoma. Tengamos en cuenta que todo esto surgió en la zona protestante de Europa, donde gracias a la Reforma estos países empezaron a crecer en lo económico y en lo social. Pero a partir de ahí no vamos a encontrar más alusiones contra el catolicismo u otras religiones en textos rosacruces. Por otro lado, aunque no hubo encíclicas papales condenándolos, como el caso de la masonería, sí que hubo sospechas por parte de las autoridades religiosas y políticas, fundamentalmente en naciones católicas, pero también en las de influencia calvinista.
En cuanto al judaísmo, no encontramos críticas de unos a otros. Es más, la cábala, que es una disciplina mística de la religión hebrea, aparece con mucha frecuencia en los textos rosacruces. Eso sí, los rosacruces se declaran cristianos, por lo menos al principio, aunque de un cristianismo, que podríamos denominar, esotérico, distinto al oficial de las iglesias”.

- En el libro recoge el perfil de un puñado de rosacruces conocidos. ¿Quién o quiénes destacaría por su papel desarrollado en la sociedad?

“Juan Amos Comenio, el padre de la pedagogía moderna, mucho de lo que él propuso en el siglo XVII no fue comprendido y practicado hasta la segunda mitad del XX, además de promover la creación de una entidad cultural que uniera las naciones. De hecho la UNESCO lo reconoce como uno de sus promotores. Además de eso, pues otros como Descarte o Newton, que aportaron en el mundo del pensamiento, y otros en la literatura, de hecho dos de ellos incluso llegaron a ser premios Nobel esta especialidad”.

- ¿Hubo alguno de estos personajes que le sorprendió que lo fuera cuando recogía documentación para el libro?

“Pues Newton, alguien que todos asociamos inequívocamente a la ciencia, parece que estaba más interesado por practicar la alquimia, la astrología o estudiar la simbología oculta de la Biblia. De hecho, escribió mucho más sobre estos temas que de ciencia. Afortunadamente se conserva todo ese material, en el que se observa que estudiaba estas disciplinas esotéricas con la misma minuciosidad que con las de carácter científico”.

- ¿Tienen ritos, ceremonias?, ¿en qué consisten básicamente?

“Como comentaba, es un movimiento tan variado que podemos encontrar de todo. Los hay que recuerdan mucho a la masonería, con iniciaciones y ceremonial, otros son más místicos y parece que prescinden de esa pomposidad, e incluso los hay con cierta inclinación a lo mágico. En general, pienso que sus ritos van desde la típica ceremonia de iniciación, como requisito para hacerse miembro, hasta aquellas con un trasfondo mayor, como las que tiene el budismo o el sufismo, por poner un ejemplo, en las que buscan conectar con algo superior de carácter metafísico”.


- En el libro escribe solo sobre una mujer Rosacruz, Edith Piaf, no hay más mujeres?, ¿cuál es la actitud Rosacruz ante la mujer?

“Las personas que elegí para el libro son aquellas que de alguna manera dejaron huella tras su paso por el mundo a través de su arte, ciencia, etc. Tristemente nuestra sociedad no dejaba sobresalir a la mujer en casi ningún ámbito de la vida, ojalá hubiéramos tenido más científicas, escritoras o filósofas en el pasado, seguro algunas hubieran optado por hacerse rosacruces.“En cuanto a este movimiento, por lo menos en la actualidad, está compuesto tanto por hombres como por mujeres en plano de igualdad”.

- Rosacruz, ¿sociedad secreta o discreta?
“Depende del cada grupo, unos con una discreción que a veces hace mucho ruido, otros más secretos”.

- ¿De qué fuentes beben los rosacruces?

“Del hermetismo que floreció en el Renacimiento, la alquimia, la cábala o el gnosticismo. Todo eso practicado de forma práctica, con técnicas de meditación, dramatización de rituales y el estudio”.

- En el libro no se ocupa de España pero ¿se implantaron en nuestro país?

“Apenas podemos hablar de rosacruces en nuestro país hasta los años veinte del pasado siglo, en la ciudad de Barcelona. Con la llegada de la guerra civil todo desapareció”-

- ¿Y en Canarias?

“Parece que algunos rosacruces se reunieron de forma esporádica en los últimos años de la dictadura, tanto en Santa Cruz como en Las Palmas. De ahí surgieron luego los primeros grupos formales. En Tenerife existe uno de los grupos rosacruces más antiguos de España”.

- ¿Cómo fue la selección de personajes, por qué incluyó a unos y desechó a otros?

“La verdad es que no deseché a ninguno, y elegí a esos por ser los más destacados a mi modo de ver, por su relevancia en la historia. Lo que sí hice es indicar como rosacruces aquellos de los que hay pruebas de ello, aunque estas no siempre sean evidentes. Tengamos en cuenta que en sus primeros siglos de existencia no siempre es fácil seguir la huella de esta agrupación, debido al sigilo con que se movían, evitando recelos y persecuciones”.

- ¿Y cómo viven sus ideales en la actualidad?

“La mayoría dan testimonio de su existencia, organizan conferencia, dan cursos y en Internet tienen portales donde indican cómo contactar con ellos. Con lo que podemos deducir que con mucha libertad”.

- Los rosacruces no levantan tantas suspicacias como los masones, ¿por qué?

“Pienso que se debe a que son menos conocidos, mucha gente no sabe de qué van o ni si quiera sabe que existen. Tampoco han tenido personas relacionadas con el mundo de la política, no han influido tanto, por lo menos de cara a la galería. Con lo que pueden dar una sensación de ser poco peligrosos, aunque ya algunos voceros los incluyen en el club de los conspiradores. Quizá porque esa idea de conspiración mundial, sociedades secretas que controlan el mundo, ha crecido mucho a partir de la crisis que hemos vivido estos últimos años, coincidiendo con una mayor presencia de los rosacruces”.

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Lecturas con acento de aquí

Abril 11th, 2019

El Pacto de las viudas (Siete islas, 2¡19) es una novela de Víctor Álamo de la Rosa en la que recrea un mundo en el que las mujeres han logrado manejar los hilos del poder aunque ahora ese universo vive una pandemia de suicidios en la que Danilo Porter, un investigador privado, buscará la verdad de lo que está ocurriendo, adentrándose en una realidad distópica en la que el planeta está gobernado por las esposas de los más célebres dictadores del siglo pasado. El escritor, cuya última novela publicada obtuvo en 2013 el premio Benito Pérez Armas, despliega la historia de amor de Danilo Porter y Eleonore para demostrar que hay amores que no cura el paso del tiempo. Danilo Porter se niega a aceptar su divorcio y se dedica a espiar a su exmujer, convencido de que el tiempo no cura las heridas, de que hay amores que no se olvidan. Las viudas intervendrán para ayudarle. La trama, ambientada en Madrid, Río de Janeiro y en una extraña isla inventada llamada Calibán, describe las peripecias de Danilo Porter y sus investigaciones al mismo tiempo que reconstruye su fallido matrimonio y su obsesión por recuperar a Eleonore.

Santiago Gil es el autor de El Gran amor de Galdós (Ediciones La Palma, 2019), un libro en el que relata la historia del primer amor que vivió y sufrió el autor de, entre otras grandes novelas, Los episodios nacionales. En la contraportada se avisa que “Benito Pérez Galdós fue un hombre con muchos amores que, sin embargo, renunció siempre a la convivencia marital y al compromiso. Se encerró a escribir como un galeote y creó personajes en los que fue dejando rastros de su propia biografía. En sus memorias insiste en que no hay nada reseñable antes de 1864, pero quienes conocen su vida hablan de un primer amor con María Josefa Washington Galdós Tate que marcó toda su existencia”. La publicacion de esta novela se inserta en las conmemoraciones del denominado Bienio Galdosiano, comprendido entre 175 aniversario de su nacimiento, que se celebra desde mayo de 2018, y del centenario de su muerte, en enero de 2020.

Todo bien (Círculo Rojo, 2019) es una divertida novela de Gregorio Duque en la que repasa la actualidad que han vivido las islas que forman el archipiélago canario en los últimos años. El libro se plantea asì y entre otras cuestiones ¿podemos sustraernos a todos los hechos negativos de la vida o, por el contrario, se convierten en condicionantes y elementos que marcan la vida, la forma de pensar, la ética, la ideología y sus aficiones? A esta pregunta responde el autor mediante una novela peculiar, a través del humor, y de una serie de personajes que hablan en presente del pasado más reciente, encabezados por Antonio, fiscal sordo que llega a Santa Cruz de Tenerife una semana antes de incorporarse a su destino, y un grupo coral en el destacan Rafael, Jesusa y Chano.

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Diálogo con Benjamín Prado en los premios de poesía y relato breve de la Universidad de La Laguna

Abril 10th, 2019

La Universidad de La Laguna entrega sus premios anuales de poesía y relato breve en un encuentro literario con el escritor Benjamín Prado. El acto tendrá lugar este jueves, 11 de abril, a partir de las 20 en el Aula Magna del Edificio Central de la Universidad de La Laguna.

El diálogo literario, moderado por un servidor, servirá para conocer cómo trabaja su literatura este escritor nacido en Madrid en 1961 y autor, entre otras novelas, de Operación Gladio y Treinta apellidos, asi como de poesía y canciones, ya que ha compuestoi para artistas como Joaquín Sabina y Coque Malla.

La ceremonia contará además con la presencia de Verónica Aranda, ganadora del XX Premio Internacional de Poesía Luis Feria con su poemario Sin rumbo fijo (Haikus), y Ángel Olgoso, premiado por su relato Hajdú en el XXI Premio Internacional Julio Cortázar de Relato Breve.

Durante el acto, se presentarán también las publicaciones para cada uno de los premios convocados anualmente por la ULL.

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Josep Vilageliú adapta a la pantalla No te mentiré, una novela de Doris Martínez

Abril 9th, 2019

No te mentiré (2019), un mediometraje que dirige Josep Vilageliú se estrena este miércioles, 10 de abril en TEA Tenerife Espacio de las Artes a partir de las 20 hora. El filme está producido por Laly Díaz y se trata de una adaptación libre de la novela de Doris Martínez del mismo título que explora “las complejas relaciones que se establecen entre una novelista y una de sus lectoras, cuyos papeles se invierten cuando es la novelista la que lee el manuscrito de su admiradora y despierta en ella emociones reprimidas, fruto de experiencias similares”, se lee en una nota.

No te mentiré se centra en la relación de estas dos mujeres, interpretadas por las actrices Cathy Pulido e Idaira Santana. La entrada para asistir a esta proyección es libre hasta completar el aforo de la sala y previa retirada de las invitaciones en la taquilla de TEA. El pase contará con la presencia de la autora del libro, el director, el equipo de producción y con las actrices, con quienes se podrá mantener un debate al finalizar la proyección.

No te mentiré se rodó durante el mes de noviembre del año pasado en varias localizaciones de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna y La Matanza. La narración es conducida mediante la alternancia de dos voces en off, que reflejan los textos originales de la novela de Doris Martínez y que cuentan la historia en primera persona. La película se inspira en los melodramas de los años 50, describiendo amores imposibles apenas sugeridos por la imagen, mediante la combinación de las voces en off, la partitura de René Martín y la paleta de colores de Facu Pérez tras la cámara.

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David Llorente: “Cuando escribes una novela solo piensas en ella”

Abril 8th, 2019

David Llorente (Madrid, 1973) es un escritor y dramaturgo que presentó en el marco de Tenerife Noir. Festival Atlántico de Novela Negra Madrid frontera, por la que recibió el Premio Valencia Negra a la mejor novela de 2016 y el Premio Hammett que concede la Semana Negra de Gijón en 2017. En este contexto, Llorente representó en el Salón de Grados de la Universidad de La Laguna Gregor Samsa, una obra con referencias kafkianas. El escritor reside en la actualidad en Praga, República Checa.

- Dice que no se siente cómodo con que lo definan como escritor de novela negra…

“El caso es que me pongo a escribir una novela porque se me ocurre una historia que tiene características en su trama y en los personajes de novela negra pero soy un autor que escribe una de género porque considera que éste se adapta mejor a esa historia aunque antes de estas novelas tengo otras que no tienen nada que ver con lo negro. Me siento a escribir y si me sale negra es negra como si me sale rosa es rosa”.

- En su novela Madrid frontera plantea una ciudad, Madrid, rodeada de mar. Un mar, sin embargo, negro y poblado de sirenas.

“Ese marco digamos que distópico me resultaba interesante porque al margen de derivar hacia la ciencia ficción que, personalmente, era lo que menos me interesaba, lo que pretendía escribir aspiraba ser un reflejo político y social de la actualidad y se me ocurrió, mientras escogía las cosas que más me molestaban y que más daño me hacían desde esos puntos de vista, contarlos uno detrás de otro, acción sobre acción que imaginé en un marco más cercano a la ciencia ficción y que tuviera un contenido metafórico y simbólico: Madrid rodeado de un mar negro como la tinta en el que nadan sirenas que son terribles porque en sus canciones convencen a la gente a para que salten con el fin de que revienten contra las rocas de los acantilados de Madrid. Hay además una serie de personajes que intentan sobrevivir en un contexto muy difícil porque las sirenas siempre están ahí, invitándolos a tentar, a que se rindan”.

- La novela no cuenta con un solo personaje sino que son muchos los que narran la historia.

“Cuando escribes una novela te das cuenta de lo que funciona y de lo que no. No sé cuántas versiones escribí de Madrid frontera pero deben de ser como unas veinte y no exagero hasta que un día, probando, tuve la idea y pensé que esa misma idea funcionaba. En cuanto a los personajes, cuando surgen las historias me aparecen muchos. Madrid frontera tiene 80, y todos ellos contribuyeron a que canalizara la historia y la llevase hacia donde quería”.

- Es una técnica complicada, ¿cómo hace para no despistarse con todos ellos?

“Tengo claro algunas cosas. Por un lado, sé el tono que va a llevar la novela, el ritmo y, por otro, tengo más o menos definido lo que quiero contar pero no soy un escritor que haga antes escaletas ni apuntes previos sino que me pongo a escribir. Llega, no obstante, un momento en el que tengo que parar para volver a empezar lo que significa que rompo todo lo anterior que he escrito y comienzo desde cero otra vez hasta que descubro hacia donde quiero ir. Hay como una intuición, un algo que no está cristalizado pero que va saliendo. Escribir una novela es un proceso de obsesiones tan grande que el mundo real desaparece porque solo piensas en tu historia, en los personajes. Sueñas y te enfadas con todos ellos”.

- Al parecer, le gustan los autores que arriesgan. ¿Cómo arriesga David Llorente en sus novelas?

“Creo que no todas las historias se pueden contar de la misma manera ni utilizando la misma técnica narrativa. No me gusta repetirme si bien admito que se repitan temas, estructuras y personajes. En mi caso, cuando escribo una nueva novela me someto a un proceso de desintoxicación, lo necesito para escribir algo nuevo”.

- ¿Y cuánto suele durar ese proceso?

“Necesité de entre seis a siete meses con la última novela”.

- El barrio de Carabanchel, en Madrid, es protagonista de algunos de sus libros. ¿Es el barrio que conoce o recurre a él como un territorio mítico, un espacio en el que poder fantasear relatos?

“Quizá ambas cosas aunque el que reflejo en Te quiero porque me das de comer, que se desarrolla entre 1993 a 2003 más o menos sí que existió. Fueron años en los que creció el consumo de la heroína y cómo la droga puso las cosas al revés en el barrio lo que hace que muchas de las cosas que cuento parezcan mentira pero no lo son por muy extremas que resulten. Ese Carabanchel del que escribo existió. Mi infancia la pasé allí, y en ese entonces el barrio era violento y peligroso aunque actualmente no es así”.

- Usted es un escritor que se preocupa mucho por el estilo y la estructura de sus obras.

“Pienso que se trata de una deformación pese a que la primera novela que escribí fue más un apasionamiento que otra cosa. He cambiado porque ya no lo hago así. Cuando tienes un poco de oficio sabes qué personaje se va, que tiempo verbal usarás. Ganas en experiencia lo que pierdes en frescura. Soy muy obsesivo corrigiendo porque no me gusta que sobren cosas y sí ir directamente a lo que me interesa para contar una historia muy compleja y complicada en unas doscientas páginas y no cuatrocientas”.

- Escribe novela, teatro… ¿cuentos no?

“No sé escribirlos, ese género no lo manejo bien”.

- Pero escribe teatro que no tiene nada que ver con la novela.

“Precisamente por ello, porque no tiene nada que ver con la novela escribo teatro. Por ejemplo, con la novela no suelo hacer esquemas previos pero cuando escribo teatro sí o sí porque antes de empezar con la obra debo tenerlo todo claro. Tengo que imaginarme el espacio donde se representará, la escenografía… Me exige que me divida en múltiples facetas”.

- ¿Le resulta entonces más difícil escribir teatro que novela?

“Sin duda pero hay que tener en cuenta que cuando escribo teatro lo escribo para una acción que dura unos 70, 80 minutos y una novela no”.

- ¿Es usted un escritor que piensa que para escribir es necesario tener disciplina?

“Escribo por las tardes en una cafetería porque necesito escuchar el murmullo de la gente, me acompaña y me obliga a concentrarme. Intento escribir todos los días pero también hay días en los que no escribo nada. No tengo en todo caso disciplina para escribir siempre a una determinada hora pero hay veces en que escribo aunque no tenga nada que escribir porque suele haber ideas que igual te valdrán para más tarde”.

- Su última novela es Luna cangrejo.

“Se trata de un proyecto de Javier Manzano, editor de Black & Noir, que consiste en que a través de los móviles descargues una aplicación para acceder a una novela por entregas que se escribe en tiempo real, lo que no me deja tiempo a quitar o añadir nada al texto, sino que sale tal cual lo que significa una locura, un suicidio aunque como me lo propuso Manzano, que es una persona muy arriesgada, me pareció bien y asumí el reto. Luna cangrejo empezó siendo una cosa y ha terminado por ser otra muy diferente y va sobre un hombre al que le diagnostican un cáncer y en los momentos de mayor dolor y angustia con las secuelas de la quimioterapia, se transforma en hombre lobo. Hay un cáncer interno porque cuando se transforma en lobo se convierte en un cáncer social, que es el que el hombre lobo ataca y que tiene mucho que ver con la manada y la violencia machista. Cuando se transforma en lobo, el protagonista intenta ajustar cuentas y a medida que actúa contra el cáncer social su cáncer físico va remitiendo. El texto recoge una tradición literaria que viene del norte de Europa que es la del desdoblamiento de la personalidad y me agarré a ella para crear este personaje que cuando se transforma se convierte en una especie de justiciero social”.

- Vino a Tenerife para representar también la obra Gregor Samsa, un personaje al que conozco y con el que me levanto cada mañana. Al margen de bromas, ¿que pretendió hacer con esta obra?

“Gregor Samsa es un personaje que está solo, un automarginado que tiene una deformidad física y un trauma psicológico. Vive aislado aunque conoce a una joven que tiene también traumas, traumas familiares y que se encuentra con este monstruo con el que no sabemos si quiere empatizar, tener un amigo o, por el contrario, lo que desea es terminar por machacarlo. Son dos personajes extremos, marginales y muy violentos y tiernos a la vez. Gregor Samsa, el protagonista de La metamorfosis de Franz Kafka, descubre que la chica lee ese libro y no sabe si lo que cuenta es verdad y si Kafka es Dios. Cuando finaliza la obra mucha gente se pregunta qué ha visto y eso me gusta, que el público se quede con la incertidumbre y la ambigüedad porque no quise cerrarla como sí he hecho con otras y pensé que sería buena idea representarla en un festival de estas características porque es teatro negro, teatro que no tiene nada que ver con el género porque cuando hablamos de lo negro en el teatro se refiere a lo interior, a la oscuridad que el ser humano lleva dentro”.

- ¿En qué está trabajando ahora?

“Me animaron a que un personaje de Te quiero porque me das de comer, Maximiliano Luminaria, un sociópata, un asesino en serie y un excelente gastrónomo, volviera a ser protagonista de una nueva novela y estando trabajando en mi último libro me di cuenta que uno de los personajes era el hijo de Maximiliano, que no es mejor que el padre y que cuenta la historia, una historia criminal. La novela empieza con ese género pero deriva a otros que son completamente diferentes para regresar al del principio”.



DECONSTRUIR AL DON JUAN

Don Juan (versión 8.0) es una obra en la que David Llorente intentó deconstruir al célebre calavera del teatro español. Quiso, explica el autor, reflexionar sobre un personaje que reúne más facetas que las del seductor. “Es un pecador, “un criminal que no se arrepiente de nada. Es satánico en el sentido que se enfrenta a Dios. Le da igual si muere o no. Lo más banal del personaje es que seduzca a mujeres”, dice. “Hasta que aparece una mujer fatal, pero fatal porque representa su destino, la muerte. Por eso tiene que perseguirla, ella representa su final. Mi Don Juan es un personaje grotesco porque el propósito era deconstruir su faceta de seductor, una faceta que reducido solo a ella le resulta “ridícula”

OTROS ÁMBITOS

David Llorente es un escritor y dramaturgo que vive en Praga, República Checa, desde hace unos años, ciudad en la que además de impartir clases dirige una compañía de teatro en español. Llorente reconoce que vivir en Praga ha afectado su manera de escribi porque ha encontrado aquí otras realidades que puede poner en sus novelas. De Praga, cuenta, le sorprendió cuando llegó “el frío y la falta de luz, pero te acostumbras al frío pero no a ver una niebla congelada. Y esto hace que el imaginario literario sea más rico”.

Saludo, se ha dicho, desde este lado del ordenador