Ernest Borgnine: El perfecto patán…
Casi todo el mundo –o la gente decente al menos– recuerda a Ernest Borgnine por Los vikingos, Grupo salvaje o El emperador del Norte, pero no por Marty, película por la que obtuvo el Oscar al mejor actor en 1955.
Pese a la estatuilla, la carrera de Borgnine se desarrolló como la de actor secundario, aunque como uno de esos grandes secundarios del cine norteamericano que todo el mundo reconoce pese a que sea secundario. Lo veías aparecer en pantalla y te decías “ahí está Borgnine” si lo conocías o “hay está el gordo hijodeputa” si no tenías el gusto de conocerlo por su nombre y apellidos pero sí por su característico físico. Físico al que recurría con camaleónico talento.
Y es que el actor tenía estilo y eso que los cursis llaman llenar pantalla. Enseguida lo detectabas cuando aparecía en escena. Y si estaba haciendo de malo, pese a que sabías que Borgnine era buena gente –falleció el domingo a los 95 años, que Dios lo tenga en su gloria– encarnaba a la perfección al paleto gañán. Al paleto patán.
¿No me creen descreídos?
Vuelvan a ver De aquí a la eternidad… Y aprendan a odiarlo cuando le da la paliza al debilucho de Frank Sinatra.
¿Quieren otra?
Mmmm, observen como el miserable patán le hace vida imposible a un mutilado de guerra (Spencer Tracy) bajo las órdenes de un siniestro Robert Ryan en ese western moderno que es Conspiración de silencio…
¿Quieren más, iletrados?
¿Qué les parece el papelazo que se hace en esa obra maestra del desarraigo y crítica feroz contra el capitalismo que es El emperador del Norte? En ella, un Borgnine en estado de gracia persigue por un tren a una leyenda de los trotamundos que responde al nombre de Lee Marvin. A quien solo le fala ponerse a cantar I was born…
Dirige un genio al que los aficionados a eso que llaman cine de autor consideran un secundario: Robert Aldrich.
De bueno. O de bonachón. O de tipo grande pero con un corazón que no le cabe en el pecho, Ernest Borgnine mantiene una inquietante relación que en la película va más allá de la amistad con William Holden en Grupo salvaje. Hace de general de cinco estrellas canalla en la todavía vibrante Doce del patíbulo y de tipo que quiere salvar el pellejo en La aventura del Poseidón y de un taxista pasado de rosca en ese pequeño clásico del cine de ciencia ficción que fue y es 1997: Rescate en Nueva York.
Y eso entre otros títulos que cojo al voleo en su impresionante filmografía que incluye series, una de ellas, Océano, basada en la novela del escritor tinerfeño Alberto Vázquez Figueroa y rodada en Lanzarote. Tierra de volcanes donde me imagino a un Borgnine dando risotadas que se tragaba el mar…
La serie al final fue la que terminó siendo tragada por el mar, pero eso es otra historia.
Ha muerto Ernest Borgnine.
Y siento su muerte como la de un tipo muy querido de la familia.
Esta noche toca homenaje.
Grupo salvaje y El emperador del Norte.
Sam Peckinpah y Robert Aldrich frente a frente. Y en todas ellas Ernest Borgnine.
Son las dos caras de una misma moneda:
La del actor encarnando al amigo devoto y fiel como un perro y la del actor haciendo de un perfecto patán con instintos sádicos y asesinos.
Cosas mías, me quedo con su segundo trabajo.
No sé, me enseñó a ver al señor Borgnine de otra manera. Con otra dimensión. Me lo hizo, ya ven, demasiado humano.
Llorad cabrones porque ha muerto Borgnine.
Un actor para el que no existió la palabra secundario.
Saludos, llorad, llorad y llorad, desde este lado del ordenador.


Julio 10th, 2012 at 10:18
Lloremos, pero aprevechemos que rodó eso de Océano en Lanzarote para hacerle hijo adoptivo de las islas a título póstumo, y así nuestros brillantes políticos tendrán unos días de alivio con el homenaje. Con suerte atraerán a algún inversor despistado, o al menos a algún medio de comunicación que haga publicidad gratuita.
Julio 10th, 2012 at 23:46
No dé usted ideas…
Julio 12th, 2012 at 12:29
Me ha gustado mucho (como casi siempre) esto que ha escrito sobre este actor ¿secundario? y por el que siempre he tenido especial predilección. Un saludo.
Julio 12th, 2012 at 19:14
Borgnine fue actor. Secundario o no… Es lo de menos. O lo de más. Un abrazo.