<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>El escobillon &#187; Reflexiones</title>
	<atom:link href="http://www.elescobillon.com/category/reflexiones/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.elescobillon.com</link>
	<description>El blog de la cultura por Eduardo García Rojas</description>
	<lastBuildDate>Mon, 06 Feb 2012 21:37:54 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Pasen, pasen y vean…</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2012/02/pasen-pasen-y-vean%e2%80%a6/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2012/02/pasen-pasen-y-vean%e2%80%a6/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 21:11:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine de allá]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[1932]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[David J. Skal]]></category>
		<category><![CDATA[Freaks]]></category>
		<category><![CDATA[Hollywood]]></category>
		<category><![CDATA[La parada de los monstruos]]></category>
		<category><![CDATA[Louella Parson]]></category>
		<category><![CDATA[Tod Browning]]></category>
		<category><![CDATA[Tod Robbins]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=7392</guid>
		<description><![CDATA[Damas y caballeros pasen y vean a estas criaturas que pertenecen a otro mundo. Damas y caballeros observen de lo que es capaz la caprichosa naturaleza… Pasen, pasen y vean al hombre torso, pasen y vean a la mujer barbuda, pasen, pasen y vean a las hermanas siamesas, pasen, pasen y vean…
En el año de gracia [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Damas y caballeros pasen y vean a estas criaturas que pertenecen a otro mundo. Damas y caballeros observen de lo que es capaz la caprichosa naturaleza… Pasen, pasen y vean al hombre torso, pasen y vean a la mujer barbuda, pasen, pasen y vean a las hermanas siamesas, pasen, pasen y vean…</p>
<p>En el año de gracia de 1932 y basado en un estupendo relato del oscuro escritor <a href="http://signorformica.blogspot.com/2009/09/tod-robbins.html">Tod Robbins</a>, un hombre también llamado Tod pero de apellido Browning &#8211;<a href="http://www.cinefania.com/terroruniversal/index.php?id=36">Tod Browing</a>&#8211;  rodó la que para quien firma ahora estas líneas es una de las mejores películas de la historia del cine.</p>
<p>Una cinta que desarma e inquieta. Un filme que despierta mis emociones más tenebrosas. Una pieza redonda que si bien el paso de los años lacera aún conserva <em>muy </em>dentro su poder de fascinación.</p>
<p>La cinta se llama<em> Freaks</em> (<em>La parada de los monstruos</em>) y no es apta para todos los públicos.</p>
<p>Ambientada en un circo y en plena Depresión económica, <em>Freaks</em> muestra con inocente mirada la vida de un grupo de hombres y mujeres que son las atracciones del espectáculo no por su talento sino por sus retorcidas malformaciones físicas.</p>
<p>Seres deformes, monstruosos que, paradojas de esta película inclasificable y genial, resulten más humanos que los seres aparentemente normales con los que comparten espacio.</p>
<p>Se ha escrito mucho de <em>Freaks </em>y se continuará escribiendo mucho más de<em> Freaks</em> porque es una película milagro. Una cinta hoy imposible pero muy posible en unos tiempos donde la desesperación había tocado techo. Y si bien es cierto que falta poco para que esa misma frustración termine por devorar al Primer Mundo contrahecho, <em>Freaks</em> vive porque no pertenece a su momento ni al nuestro.</p>
<p><em>Freaks </em>vive porque es sencillamente eterna. Irrepetible. Un filme cuajado de momentos que se quedan grabados al rojo vivo en tu memoria cinéfila. Que aún te hacen estremecer y que se confabulan para formar parte de tus más retorcidas pesadillas. Un largometraje único, que no se puede clasificar. Quizá ahí radique una de sus grandezas.</p>
<p>La primera vez que la vi fue en televisión, en una sesión de madrugada junto a otros dos amigos que no sienten demasiada pasión por el cine.</p>
<p>Bebíamos litronas y la cabeza la teníamos para toda clase de tonterías.</p>
<p>Entonces, porque la cabeza la teníamos apta para toda clase de tonterías, propuse ver aquella película pese a que uno de mis amigos exclamase: “¡pero si es una antigualla, y encima en blanco y negro!”</p>
<p>Y el otro, quiero recordar que bebiendo un poco más de cerveza, añadiese: “¡Y con subtítulos!”</p>
<p><em>Freaks </em>comienza.</p>
<p>Y recuerdo que los tres dejamos de tomar cerveza.</p>
<p>También que nadie soltó la clásica broma desestabilizadora.</p>
<p>Cuando finalizó, el más borracho del grupo soltó la frase que a partir de ese día define para mi bastante bien <em>Freaks</em>: ¡qué mal rollo!</p>
<p><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/02/freakbro3.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-7397" title="freakbro" src="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/02/freakbro3-300x235.jpg" alt="" width="300" height="235" /></a></p>
<p>Porque <em>Freaks</em> provoca eso, muy mal rollo. Deja un regusto amargo en la boca. Sacude tu hipócrita conciencia.</p>
<p>Por un lado porque la razón te dicta que tienes que estar con los Monstruos, que son hombres y mujeres que intentan llevar una vida normal en un mundo normal que no los ve como normales sino como simples atracciones de feria.</p>
<p>Por otro, porque el corazón te traiciona al observar como ese grupo al que la bella trapecista humilla, se une para tomar venganza. ¿Por qué? Han descubierto que uno de los suyos está siendo envenenado por la bella.</p>
<p>Estalla entonces la tormenta y todos los deformes se aproximan al carromato donde la bella y el bruto, el hombre fuerte, celebran entre besos y abrazos la fortuna que muy pronto les caerá encima.</p>
<p>Un rayo ilumina la noche, el hombre torso se arrastra con un cuchillo en la boca…</p>
<p><em>Freaks</em>, que obtuvo excelentes críticas en su momento, entre otras la de la chismosa <a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/maledicencia/pasion/elpeputec/20051211elpepspor_6/Tes">Louella Parson</a> que la describió como “una película diferente que el público querra ver” supuso sin embargo el final de la carrera de Browning.</p>
<p> Tal y como escribe <a href="http://www.monstershow.net/">David J. Skal</a>, en su estupendo libro <em>Monster Show</em>, “nunca volvió a gozar del respeto y la autonomía que le habían permitido realizar películas personales, extrañas y obsesivas dentro del sistema de estudios. Browning había tenido suerte, todas sus películas anteriores, incluso las torpes como <em>Drácula</em>, habían ganado dinero. Pero <em>La parada de los monstruos</em> había roto la única regla inviolable de Hollywood: había sido un desastre financiero que no recuperó los costes. En retrospectiva, uno debe preguntarse si <em>La parada de los monstruos</em> no hubiera tenido más éxito, tanto comercial como artístico, como la película muda que originalmente iba a ser.”</p>
<p>El caso es que<em> Freaks</em> sigue provocando muy mal rollo.</p>
<p>Y me pregunto ahora, mientras escribo estas líneas por qué.</p>
<p>Ayer mismo, mientras la volvía a ver en mi gastado <em>deuvedé</em> noté ese malestar morboso que me invadió la primera vez. Un malestar rabioso, incómodo, que me obligaba a mantener los ojos muy abiertos contemplando la pantalla.</p>
<p>En parte, entiendo el desprecio de la bella hacia los deformes… Y en parte entiendo la terrible venganza que los deformes hacen a la bella. Pero lo entiendo en parte. No en su totalidad…</p>
<p>Siento un escalofrío. Un escalofrío que no es de miedo, precisamente.</p>
<p><em>Freaks</em>, ochenta años después, continúa siendo una obra maestra.</p>
<p>Y probablemente una de las mejores películas de la historia del cine.</p>
<p>Saludos, escalofríos en la noche, desde este lado del ordenador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2012/02/pasen-pasen-y-vean%e2%80%a6/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El caso del paciente lector impaciente</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2012/01/el-caso-del-paciente-impaciente/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2012/01/el-caso-del-paciente-impaciente/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 27 Jan 2012 22:29:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=7356</guid>
		<description><![CDATA[
La acción se desarrolla en un pequeño consultorio. La habitación apenas cuenta con mobiliario, salvo una mesa de despacho, un diván y una silla próxima a la cabecera del diván.
PACIENTE (tumbado en un diván): Con las películas que veo no me pasa tanto pero sí con las novelas. Debo pensar doctor que ¿es algo grave?
DOCTOR (sentado [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/01/noooo.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-7358" title="noooo" src="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/01/noooo-300x234.jpg" alt="" width="300" height="234" /></a></p>
<p>La acción se desarrolla en un pequeño consultorio. La habitación apenas cuenta con mobiliario, salvo una mesa de despacho, un diván y una silla próxima a la cabecera del diván.</p>
<p><strong>PACIENTE (tumbado en un diván):</strong> Con las películas que veo no me pasa tanto pero sí con las novelas. Debo pensar doctor que ¿es algo grave?</p>
<p><strong>DOCTOR (sentado a su lado):</strong> Si se explica usted podré darle un diagnóstico.</p>
<p><strong>PACIENTE (moviendo los brazos nervioso):</strong> Pues verá usted, como la cosa no están para gastos excesivos y porque lo que me mantiene con cordura son los libros…</p>
<p><strong>DOCTOR (golpeándonse la barbilla perfectamente rasurada con una estilográfica):</strong> Eso se llama el <em>síndrome de don Quijote,</em> tómese usted dos aspirinas y sálgame a la calle…</p>
<p><strong>PACIENTE (dubitativo):</strong> … Pues que releo libros que me entretuvieron en mi ya lejana adolescencia y, ¿sabe usted una cosa, doctor?</p>
<p><strong>DOCTOR (resignado):</strong> No lo sé pero imagino que me lo va a contar…</p>
<p><strong>PACIENTE (con los ojos muy abiertos mirando al techo):</strong> Es usted bueno, doctor, merece la pena hablar con alguien que tiene más de dos dedos de frente y…</p>
<p><strong>DOCTOR (negando con la cabeza):</strong> No se me vaya por las ramas y céntrese. Me decía que ahora está releyendo los libros que más le entretuvieron en su infancia ¿y?</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong>  ¿Y? Pues que abro el libro y es como si lo leyera de nuevo. No me acuerdo de haberlo leído antes. ¿Es eso grave, doctor?</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> Mmmmmm.</p>
<p><strong>PACIENTE (cerrando los ojos):</strong> Lo que me está haciendo pensar si realmente merece la pena leer libros que desconozco porque pasados unos días ya ni me acuerdo de lo que contaban. Se disuelven en mi memoria con pasmosa rapidez.</p>
<p><strong>DOCTOR (sorprendido):</strong> Oh, me deja usted patidifuso.</p>
<p><strong>PACIENTE (dubitativo):</strong> ¿Patidifuso? Eso de patidifuso me suena a nombre de murga.</p>
<p><strong>DOCTOR (al que se le escapa la estilográfica de los dedos):</strong> ¿Conoce la murga?</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong> ¿Los Patidifusos?</p>
<p><strong>DOCTOR (babeando):</strong> Esa misma.</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong>  Pues no, doctor. Lo lamento. Digamos que detesto cordialmente los carnavales.</p>
<p><strong>DOCTOR (otra vez resignado):</strong>  Ya decía yo… En fin, volvamos a su caso. Estaba hablando de que ahora que relee libros ha descubierto que, al iniciarse de nuevo en ellos, como que no sabe de qué van. Que no recuerda la trama, ni los personajes y esas cosas. ¿Me equivoco?</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong>  No se equivoca, es algo así.</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong>  Pues no debería de preocuparse. A mi me pasa lo mismo.</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong> ¿Lo mismo?</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> La verdad es que no leo libros sino cosas, apuntes, relacionadas con mi carrera.</p>
<p><strong>PACIENTE (asombrado):</strong>  ¿Y no recuerda nada de lo que aprende a través de esas cosas?</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> Pues no.</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong> Pero entonces ¿qué hace usted atendiendo a enfermos como yo?</p>
<p><strong>DOCTOR (estirando los músculos):</strong>  Cosas de la práctica. Digamos que todos mis pacientes padecen la misma enfermedad de distinta manera.</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong> Ahhhh.</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong>  Sí, así es. O creo que debe ser. ¿Qué libros ha estado usted releyendo, criatura?</p>
<p><strong>PACIENTE (contando con los dedos de la mano):</strong> Ahora mismo me coge con <em>Viaje al miedo</em>, de <strong>Eric Ambler.</strong> Ayer fue <em>La educación de un ladrón</em>, de <strong>Bunker</strong>; <em>La ventana siniestra</em>, de <strong>Chandler</strong>, <em>La isla del tesoro</em>, de <strong>Stevenson</strong>, <em>Imán</em>, de <strong>Sénder</strong> y…</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> Bonito nombre el de Ambler. ¿Es pariente suyo?</p>
<p><strong>PACIENTE (haciendo ejercicio con los dedos de sus dos manos):</strong> Doctor, estoy pensando en estrangularlo.</p>
<p><strong>DOCTOR (tocándose la nariz):</strong> Relájese y tómese un <em>Prozac</em>.</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong> No, si no me lo tomo a mal. Solo que me apetece estrangularlo.</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> Continúe hablando mientras hago que tomo notas. Me decía que no recuerda absolutamente nada de los libros que leyó y que ahora relee como si fuera la primera vez, ¿verdad?</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong> Eso es.</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> ¿Le pasa lo mismo con las películas que ha visto?</p>
<p><strong>PACIENTE (cansado y frustrado):</strong> Ya le dije antes que no. Solo de algunas.</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> Si no fuera un especialista como yo, otro doctor le diría que eso es un claro principio de <em>Alzheimer.</em></p>
<p><strong>PACIENTE (descolocado):</strong> No he leído nada del señor <em>Alzheimer.</em></p>
<p><strong>DOCTOR (tragando una pastilla de <em>Prozac):</em></strong> Yo tampoco. Y cuénteme usted… esa novela del tal Ambler significó tanto…</p>
<p><strong>PACIENTE (entrecortado):</strong> Significar, significar no… Pero es un título que me dio muy buenas vibraciones y me las está volviendo a dar ahora.</p>
<p><strong>DOCTOR (que hace que escribe en el cuaderno de notas):</strong> Curioso. ¿Y dice que no se acuerda de nada?</p>
<p><strong>PACIENTE (categórico):</strong> Por lo que llevo leído hasta ahora nada de nada.</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> Vaya por Dios, vuelve usted a dejarme <em>pati…</em> sorprendido.</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong> Por eso estoy ahora tumbado en este incómodo diván, doctor.</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> ¿Y le pasa este mismo fenómeno con todos los libros que se ha metido encima?</p>
<p><strong>PACIENTE (con el rostro colorado):</strong> Ya le dije que sí. Bueno, miento, quizá algún fragmento me hace recordar que lo leí, pero no es habitual.</p>
<p><strong>DOCTOR (poniendo cara seria):</strong> Un caso interesante.</p>
<p><strong>PACIENTE (tontamente contento):</strong> ¿Usted cree?</p>
<p><strong>DOCTOR (que deja la libreta de notas en una mesita): </strong>Por creer, creo que hay hasta perros verdes.</p>
<p><strong>PACIENTE (inspirado):</strong> ¿Y en la capacidad de la mente humana?</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> No tendrá usted un regaliz, ¿verdad?</p>
<p><strong>PACIENTE (impaciente):</strong> ¿Pero entonces para que leo?</p>
<p><strong>DOCTOR (haciendo chasquidos con la boca):</strong> Buena pregunta.</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong> …</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> No insista que es una buena pregunta.</p>
<p><strong>PACIENTE (con voz estrangulada):</strong> Recéteme algo, por favor.</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> ¿Un libro?</p>
<p><strong>PACIENTE (levantándose del diván y cogiendo del cuello al doctor):</strong> ¡Ahgggg!</p>
<p><strong>DOCTOR:</strong> Por el amor de Dios&#8230; Cálmese&#8230; Lea usted un libro&#8230;</p>
<p><strong>PACIENTE:</strong> ¡Muere, muere!</p>
<p>Saludos, ¿qué me pasa, doctor?, desde este lado del ordenador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2012/01/el-caso-del-paciente-impaciente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¡Se queda!</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2012/01/%c2%a1se-queda/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2012/01/%c2%a1se-queda/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 00:08:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Delgado]]></category>
		<category><![CDATA[Atlántico]]></category>
		<category><![CDATA[Canarias]]></category>
		<category><![CDATA[cerveza Dorada]]></category>
		<category><![CDATA[culturetas]]></category>
		<category><![CDATA[Fantomas]]></category>
		<category><![CDATA[gabinete de crisis]]></category>
		<category><![CDATA[Jean Marais]]></category>
		<category><![CDATA[Louis de Funès]]></category>
		<category><![CDATA[Paulino Rivero]]></category>
		<category><![CDATA[Reina]]></category>
		<category><![CDATA[Tropical]]></category>
		<category><![CDATA[viceconsejero de Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Virgencita de Candelaria]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=7282</guid>
		<description><![CDATA[
El heraldo recorre las ciudades y pueblos de las ocho islas anunciando la buena nueva. Grita con potente voz de barítono “¡se queda!, ¡se queda!” mientras su caballo relincha casi como si subrayara el portentoso “¡se queda!, ¡se queda!” que sale de la garganta del jinete, que lleva días y noches cabalgando sin descanso alguno [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/01/fantomas.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-7283" title="fantomas" src="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/01/fantomas.jpg" alt="" width="432" height="287" /></a></p>
<p>El heraldo recorre las ciudades y pueblos de las ocho islas anunciando la buena nueva. Grita con potente voz de barítono “¡se queda!, ¡se queda!” mientras su caballo relincha casi como si subrayara el portentoso “¡se queda!, ¡se queda!” que sale de la garganta del jinete, que lleva días y noches cabalgando sin descanso alguno para dar la noticia.</p>
<p>- ¡Se queda!- musitan los <em>culturos</em> que antaño se indignaron mientras se ponen de rodillas.</p>
<p>- ¡No tira la toalla!- recitan los <em>culturos</em> antaño indignados mientras se persignan y le ponen velas a la Virgencita de Candelaria. La Virgencita cuyo rostro moreno parece que resplandece.</p>
<p>- ¡Sonríe la Virgencita!- exclama un <em>teatrero</em>.</p>
<p>- ¡Apartad las cabezas que esto lo grabo yo desde mi móvil!- responde una cineasta que vio el abismo y que ahora, agradecida, apunta su móvil de última generación a la figura de la Morena.</p>
<p>- ¡Un milagro!- coincide la mayoría de los<em> culturos</em> a medida que se va propagando la noticia.</p>
<p>¡<strong>Alberto Delgado</strong> se queda!</p>
<p>El heraldo, que mantiene las riendas de su <em>alazán</em> con fuerza, continúa gritando la buena nueva.</p>
<p>- ¡Se queda!, ¡Se queda!</p>
<p>Un músico llora emocionado.</p>
<p>- ¡No llores!- le consuelan unos.</p>
<p>- Dejadlo llorar… Llora de alegría….- contestan otros.</p>
<p>En las siete islas se baila y se canta. Se abren barricas de vino y de cerveza <a href="http://www.ccc.es/">Dorada</a>, <a href="http://www.cervezareina.com/">Reina </a>y <a href="http://www.tropical.es/">Tropical</a>…</p>
<p>En el cielo sin estrellas de Canarias aparece de pronto la imagen de Alberto Delgado.</p>
<p><strong>ALBERTO DELGADO</strong> (tamborileando con los dedos la superficie de una mesa): Estimados todos… Conste que han sido ustedes los que me pidieron que no dimitiera…</p>
<p>- ¡Con dos cojones!- chilla un exaltado.</p>
<p>- <em>Shhhh.-</em> susurran varias voces.- ¡Dejadlo hablar!</p>
<p><strong>ALBERTO DELGADO</strong> (tras un fortísimo carraspeo): Compañeros todos… Una advertencia: &#8220;La situación no sólo es dramática, sino que es muy probable que lo sea más en el futuro&#8221;.</p>
<p><em><strong>CULTURETAS</strong></em>: ¿Por qué? Tú puedes…</p>
<p><strong>ALBERTO DELGADO</strong> (dejando de tamborilear sobre la mesa): Pues porque habrá que conocer, por ejemplo, &#8220;la actitud del nuevo Gobierno central con respecto a Canarias. Hay convenios, que compartimos con otros territorios como Baleares o Ceuta y Melilla, que permiten a nuestros creadores partir en igualdad de condiciones con los del resto del Estado. Esas ayudas son con las que articulamos Canarias Crea y no sabemos si seguirán. Estamos en un compás de espera.&#8221;</p>
<p>- No, no, no.- gritan unos.</p>
<p>- Ánimo, Alberto, que tú puedes.- gritan otros.</p>
<p><strong>ALBERTO DELGADO</strong> (consultando unos papeles): Ya que entiendo que hay consenso informo que objetivo <em>number one</em>: tenemos que &#8220;lograr la transversalidad que plantea el Plan Canario de la Cultura ya que es indispensable trabajar con otros departamentos del Gobierno para de algún modo coadyuvar a sacar adelante los proyectos. Algunos se mantendrán sin excesivas dificultades, como el Canarias Crea Canarias, que facilita el desplazamiento entre Islas, o los circuitos de teatro y danza.&#8221;</p>
<p>- ¿Plan Canario de qué?- preguntan unos.</p>
<p>- ¿<em>Coadyuvar</em>?- se atragantan otros.</p>
<p><strong>ALBERTO DELGADO</strong> (llamando al silencio): A callarse, coño, que no he terminado. Me pregunto si &#8220;la cultura, con toda la abstracción que reúne el término, puede conjugarse con el pragmatismo empresarial. Para muchos, Estados Unidos y su ley de mecenazgo es la panacea (sacude la cabeza algo <em>mosquiado</em>)&#8221;. &#8220;Nosotros tendremos que recorrer ese camino durante bastante tiempo. Cuando tengamos una ley de mecenazgo, que no digo que no sea un objetivo, nos costará 20 años que funcione. Además, este Gobierno de Canarias con la cultura nunca ha buscado ganar ningún tipo de influencia (se escuchan algunas risas entre el público). Siempre, repito, siempre hemos atendido a todos los ayuntamientos, a todos los cabildos, y nos da exactamente igual su color político. Y si algo puede superar ese riesgo es la cultura. En el caso de Canarias, el patrocinio público es de obligado cumplimiento: los costes son mucho más elevados que en la Península, y además, la gente está acostumbrada a pagar menos por el producto cultural.&#8221;</p>
<p>- Y Paulino, ¿<em>ónde</em> está Paulino?</p>
<p>- Eso, eso.- dicen los <em>culturetas </em>que miran al cielo donde la imagen de Alberto Delgado aparece y desaparece porque hay interferencias.</p>
<p><strong>ALBERTO DELGADO</strong> (quitándose las gafas): &#8220;Hemos mantenido una larga conversación acerca del complejo momento que vivimos. Pero además, tengo mucho interés en que el presidente se reúna con los representantes del sector, el gabinete de crisis, y explique de viva voz cuál es la senda que quiere buscar el Gobierno. Porque el artífice de lo que hemos conseguido en estos últimos cuatro años es Paulino Rivero. Si él no hubiera estado apoyándonos, esto no hubiera salido adelante.&#8221;</p>
<p>- <em>Ohhhhhhh</em>.</p>
<p><strong>ALBERTO DELGADO</strong> (visiblemente emocionado se limpia una lágrima que resbala por su ojo derecho): &#8220;El salto cualitativo en política cultural ha sido enorme, y por eso me gustaría que la gente se convenciera con argumentos de que los recortes no responden a que el presidente haya cambiado su forma de pensar en cuanto al apoyo a la cultura, no, sino a una crisis muy profunda. ¿Yo hubiera hecho otros presupuestos? Seguro, y lo más probable es que habría metido la pata. Pero está claro que habría realizado un reajuste en el documento mayor del que se hizo, aunque no sé cómo y no sé de dónde&#8221;.</p>
<p>- ¡Vaya!- exclama el exaltado.</p>
<p>-<em> Shhhhhhh</em>….- le ordena el resto de<em> culturetas</em> antaño igual de exaltados.</p>
<p><strong>ALBERTO DELGADO</strong> (que se coloca las gafas): Y han de saber ustedes que &#8220;casi todos los días, e incluso, antes de que comenzara todo este jaleo, pensaba en dimitir. Este trabajo es duro y también hay mucha gente, especialmente en algunos medios de comunicación, que considera que todo es negativo, que todo está mal. Pero ha sido el propio sector cultural el que me ha dicho que no quiere que me vaya. Y eso quizás responda a que me reúno con ellos con mucha frecuencia para intentar consensuar las decisiones más importantes.&#8221;</p>
<p>- ¡Malditos periodistas!- gritan los más emocionados.- ¡A la hoguera con ellos!</p>
<p>- No te merecemos.- hablan otros.</p>
<p>- ¡Que ahorquen a los malos periodistas!</p>
<p>- Eso, eso…</p>
<p>- En Canarias volvería a amanecer….- recita un poeta con sospechosa camisa tricolor.</p>
<p>- Todo negativo, todo negativo… Son unas malas bestias, Alberto, no les hagas puto caso… Tú a lo tuyo, como siempre… No te dejes amedrentar por los <em>juntaletras</em> que van de ilustrados.</p>
<p>-Y de iluminados.- añade otra voz.</p>
<p>La imagen de Alberto Delgado se contrae y cuando vuelve a recuperar la forma original ésta carece de sonido. La boca de Delgado se mueve de arriba abajo sin que nadie sepa qué demonios está contando.</p>
<p>- ¿Alguien sabe leer los labios?- pregunta un tipo con gafas y barba bien cortada entre los miembros del gabinete de crisis.</p>
<p>La boca de Delgado continúa moviéndose. El Viceconsejero se encoje de hombros y ríe. Claro que su risa, cristalina como las aguas del Atlántico que bañan las costas de Canarias, no se oye.</p>
<p>- A reírse.- recomienda el de las gafitas y barba bien recortada.- A la de tres: Uno, dos y…</p>
<p>- Hahahahahahahaha&#8230;</p>
<p>Alberto Delgado asiente satisfecho y de pronto su imagen se desvanece dejando a  la mayoría de los <em>culturetas </em>con la falsa carcajada en la boca mientras miran mesmerizados el cielo.</p>
<p>La noche oscura vuelve a cernir sobre Canarias.</p>
<p>Y nadie reacciona, ni siquiera el exaltado.</p>
<p>Pero de pronto, en la lejanía, llega en oleadas un eco alentador:</p>
<p>- ¡Se queda!, ¡Se queda!- repite el heraldo que no ha dejado de recorrer las ocho islas dando noticia de la buena nueva.</p>
<p>- ¡Se queda!</p>
<p>- Jajajajajajajaja.- ríe el exaltado.</p>
<p> (*) Las declaraciones entrecomilladas del viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Alberto Delgado, están tomadas de una entrevista que publica <a href="http://www.diariodeavisos.com/2012/01/16/actualidad/%e2%80%9cmas-de-una-vez-pense-en-dimitir-pero-el-propio-sector-me-dijo-que-siguiera%e2%80%9d/">Diario de Avisos </a>en su edición del 16-I-2012.</p>
<p><strong>NOTA:</strong> La imagen que ilustra este <em>post</em> corresponde a una de las tres películas de <em>Fantomas</em> protagonizadas por <a href="http://www.imdb.com/name/nm0544786/">Jean Marais </a>y mi cordialmente detestado <a href="http://www.imdb.es/name/nm0000086/">Louis de Funès.</a></p>
<p>Saludos, visitando San Borondón, desde este lado del ordenador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2012/01/%c2%a1se-queda/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El sexto hombre (¿ni pies ni cabeza?)</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2012/01/el-sexto-hombre-%c2%bfni-pies-ni-cabeza/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2012/01/el-sexto-hombre-%c2%bfni-pies-ni-cabeza/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 14 Jan 2012 23:23:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=7267</guid>
		<description><![CDATA[
I.- INTRO
Mientras repaso las cuentas que no tengo nada claras suena el zumbido del móvil que me despista todavía un poco más de los cálculos que hago en mi cabeza: “si 50 más 50 hacen 100, y si de 100 resto 40 para luego dividirlo por tres con la esperanza de multiplicarlo por siete…” Enciendo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/01/wuau.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-7268" title="wuau" src="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/01/wuau-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a></strong></p>
<p><strong>I.- INTRO</strong></p>
<p>Mientras repaso las cuentas que no tengo nada claras suena el zumbido del móvil que me despista todavía un poco más de los cálculos que hago en mi cabeza: “<em>si 50 más 50 hacen 100, y si de 100 resto 40 para luego dividirlo por tres con la esperanza de multiplicarlo por siete…</em>” Enciendo el teléfono y me lo llevo a la oreja.</p>
<p>Escucho las órdenes de Clara al otro lado. Frases cortas manchadas con una elegante majadería…</p>
<p>- <em>Ok. Ok. Ok.-</em> repito mientras me huelo los dedos y despido con la otra mano la matemática que hasta ese momento me había estado taladrando la cabeza.</p>
<p>- <em>Ok</em>.- concluyo apagando el móvil con la boca repentinamente seca.</p>
<p><strong>II.- CALENTAMIENTO</strong></p>
<p>&#8220;Tú puedes&#8221;.- me digo a mi mismo mirándome en el espejo del cuarto de baño. Busco entre la pila de ropa una camiseta dibujada por <strong>Ike Janacek</strong> y los bermudas desteñidos. Me calzó unas zapatillas de deporte y me acaricio la agradable redondez de la barriga.</p>
<p><strong>III.- UNA RADIANTE MAÑANA ESTIVAL</strong></p>
<p>La mañana está cayendo en la capital de muertos vivientes en la que vivo. Me los cruzo por el cine Víctor, también por la Rambla de Pulido mientras enfilo a la plaza de Weyler donde, de pronto, mis gastados pulmones lamentan que a mi cerebro se le encienda el entusiasmo por fumar.</p>
<p>Trago el humo mientras un tipo pasa a mi lado y me conmina a que tire el cigarrillo.</p>
<p>- Te vas a morir.- me grita.- Te vas a morir….- repite.</p>
<p>Pero continuo fumando.</p>
<p>“Tengo cáncer.” Escupe el individuo cuando la mujer que lo acompaña le pide que se calle.</p>
<p>Pero no hay manera.</p>
<p>La mujer entonces le recuerda: “¡Tus buenos cigarrillos te fumaste para que estés así!”</p>
<p>Y luego se gira y me pide perdón.</p>
<p><strong>IV.- LA MISIÓN</strong></p>
<p>Entro en la calle del Castillo dándole todavía vueltas a la cabeza a todo eso cuando llego al Círculo de Bellas Artes donde recorro una exposición con cuadros blancos.</p>
<p>Todos blancos.</p>
<p>Y aprovecho que no hay nadie para subir las escaleras y llegar a lo que antaño fue la cafetería.</p>
<p>Entro y veo que las sillas aún continúan sobre las mesas. En la estantería detrás de la barra del bar descubro una botella de <em>Dorada Pilsen</em> vacía y cubierta de polvo.</p>
<p>Me escondo en lo que fue el cuarto de baño, dejando entreabierta la puerta.</p>
<p>Pasan los minutos, e incluso una hora.</p>
<p>Y pienso que la información de Clara fue por una vez errónea cuando escucho como entra gente en la sala. Me asomo por la rendija que he dejado entreabierta y detecto a cinco personas y a una sexta a la que le hacen reverencias.</p>
<p>“Cómo va la cosa”.- suelta una voz con apreciable y engolado acento peninsular.</p>
<p>“Eso, eso, ¿cómo va la cosa?”.- responde otra con acento de <em>aquí al lado</em>.</p>
<p>Los otros tres que faltan comienzan a ladrar lo mismo: ¿cómo va la cosa?</p>
<p>El sexto personaje, al que no puedo ver, contesta: “No hay suficiente dinero.”</p>
<p>“¡No!”</p>
<p>“Entonces ¡no te olvides de lo mío!” Exclaman a la vez los cinco.</p>
<p>El sexto hombre permanece en silencio.</p>
<p>- Dí <em>argo</em>…- exclama el que tiene acento peninsular.</p>
<p>- No hay dinero.</p>
<p>- Un momento, antes dijo <em>suficiente</em> dinero.- dice el que tiene acento de <em>aquí al lado</em>.</p>
<p>- ¡Qué hay de lo mío!- repiten los cinco otra vez.</p>
<p>Oigo un ¡<em>blam</em>!</p>
<p>Y otro ¡<em>blam</em>!</p>
<p>Y un tercer ¡<em>blam</em>!</p>
<p>El olor de la cordita invade la sala. Tanto, que se desliza por la puerta entreabierta del baño, lo que hace que casi delate mi escondite al entrarme ganas de estornudar.</p>
<p>&#8220;Pero, ¿pero qué ha hecho?”.- pregunta el que tiene acento penínsular.</p>
<p>“Resolver la cuestión a mi manera”.- Dice el sexto personaje, de quien solo puedo ver como una de sus manos deja sobre el suelo ajedrezado un revólver de cuyo cañón aún sale una nubecilla de pólvora quemada.</p>
<p>Un charco de sangre se acerca peligrosamente al arma.</p>
<p>“Al cargador le queda una bala y ustedes ya saben como es el juego…”</p>
<p>“Esto es una locura”.- exclama el penínsular y el que tiene acento de <em>aquí al lado</em>.</p>
<p>Se produce un inevitable forcejeo entre los dos para ver quien llega primero al arma.</p>
<p>En la pelea uno da involuntariamente con el pie contra la puerta del baño que se cierra unos pocos centímetros, lo que hace que no vea quien coge primero el revólver.</p>
<p><em>Click.</em></p>
<p>Pero ese <em>click </em>resuena como un trueno.</p>
<p>“Esto es una locura”.- dice otra voz, pero es tal su nerviosismo que no atino a detectar su acento.</p>
<p>&#8220;Esto es…”</p>
<p>El ¡<em>Blam</em>! penetra en  mis oídos hasta dejarme sordo unos segundos. Cuando el irritante <em>tiiiiiiiiii </em>se va alejando de mis orejas escucho al sexto hombre.</p>
<p>“¡Enhorabuena! Ahora ponte de espaldas. Mirando a la sala… Y el ganador es…”</p>
<p>¡<em>Blam</em>!</p>
<p>El nuevo disparo me hace trastabillar, lo que hace que con todo mi cuerpo mueva la puerta del baño e irrumpa en el bar. Me da tiempo para observar como un tipo rompe el cristal y cae a la sala de exposiciones donde se exhiben los cuadros blancos. Todos blancos.</p>
<p>Con las manos en la cabeza le grito al sexto hombre que no tengo nada que ver con ese asunto.</p>
<p>El sexto hombre retrocede para que no pueda ver su rostro, ahora oculto por las sombras.</p>
<p>Oigo un <em>click.</em></p>
<p>Y un susurro venenoso que deletrea<em> c-a-r-a-j-o</em> cuando se percata que se ha quedado sin balas.</p>
<p>El tipo decide escabullirse. Oigo como con apresurados pasos baja las escaleras.</p>
<p><em>Bip, bip</em>…</p>
<p>Yo, mientras tanto, en el suelo y con las manos encima de la cabeza. Sin saber muy bien si reír o llorar. Las lágrimas que cubren mis ojos no saben todavía por donde decantarse.</p>
<p>Mi móvil zumba en el bolsillo trasero de los bermudas. Lo cojo entre mis dedos y lo arrastro hasta mi oreja.</p>
<p>Es Clara.</p>
<p>Me pregunta si ya he hecho el trabajo.</p>
<p>Y la verdad es que no sé que responderle. Así que lo tengo muy claro y apago el móvil.</p>
<p><strong>V.- LA ESCAPADA</strong></p>
<p>Mientras llego a la parada del tranvía dos coches de policía cruzan a mi lado.</p>
<p><strong>VI.- LLAMANDO A LAS PUERTAS DE LA PERCEPCIÓN</strong></p>
<p>Mis ojos echan chispas. Repaso el cártel de <em>Labios ardientes</em> para sosegarme. Estoy en casa, razono mientras los nervios comienzan a tranquilizarse. El móvil vibra y solo se me ocurre apagarlo.</p>
<p><strong>VII.- EL <em>GALLO CLAUDIO</em></strong></p>
<p>En la televisión el <em>gallo Claudio</em> intenta resolverle la vida a un pollo que sabe más de la vida que el <em>gallo Claudio</em>. Me río mientras tomo el <em>cortadito</em>. El camarero limpia con un paño la barra.</p>
<p>- ¿Apago la televisión?- pregunta.</p>
<p>- Ni de coña.- le ruego pidiéndole otro <em>cortadito.</em></p>
<p>Un tipo se sienta a mi lado.</p>
<p>- Buenas tardes.- dice.</p>
<p>Afirmo con la cabeza.</p>
<p>- Buenas tardes he dicho.</p>
<p>- <em>Nas</em> tarde.- digo cogiendo el <em>cortadito</em> que ha dejado el camarero en la barra.</p>
<p>-Yo soy el <em>gallo Claudio</em>.- cloquea como una gallina el <em>gallo Claudio</em> en la tele.</p>
<p>El zumbido del móvil me hace cosquillas en la nalga izquierda y el tipo que está a mi lado quiere ahora invitarme a algo más fuerte.</p>
<p>“Diga”.- le ladro al móvil.</p>
<p>“Sal inmediatamente de ahí”.- me devuelve con forma de ladrido Clara.</p>
<p>Apago el móvil. Miro de reojo al tipo que tengo al lado.</p>
<p>- Me voy al baño.</p>
<p>- Pida usted algo más fuerte y mande a paseo a la<em> ñora</em>.- sugiere.</p>
<p>- Un ron. No se le ocurra ponerle hielo.- le digo al camarero.</p>
<p><strong>VIII.- ENDE</strong></p>
<p>Pero salgo del bar.</p>
<p>Y aprieto el paso al llegar a la plaza Militar.</p>
<p>Y entonces me huelo los dedos.</p>
<p>Y apestan a cordita.</p>
<p>(*) En la imagen <a href="http://www.seanconnery.com/biography/knighthood/">Sean Connery</a> en la película <em>Zardoz </em> (<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Boorman">John Boorman,</a> 1974).</p>
<p>Saludos, <em>kiss, kiss, bang, bang</em>, desde este lado del ordenad</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2012/01/el-sexto-hombre-%c2%bfni-pies-ni-cabeza/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cuatro días de enero (Y yo que sé&#8230;)</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2012/01/cuatro-dias-de-enero-y-yo-que-se/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2012/01/cuatro-dias-de-enero-y-yo-que-se/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 08 Jan 2012 21:54:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Delgado]]></category>
		<category><![CDATA[Belén Esteban]]></category>
		<category><![CDATA[cuatro días de enero]]></category>
		<category><![CDATA[Mercedes Milá]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=7226</guid>
		<description><![CDATA[
DÍA 5 DE ENERO.- Las calles de la ciudad muerta en la que vivo están repletas de gente. Caminar por las aceras se convierte en una carrera de obstáculos. Me meto en un café donde no me hacen caso. En un periódico que cojo al azar de la barra leo que todo va bien. Por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/01/shhhh.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-7227" title="shhhh" src="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2012/01/shhhh-235x300.jpg" alt="" width="235" height="300" /></a></strong></p>
<p><strong>DÍA 5 DE ENERO.-</strong> Las calles de la ciudad muerta en la que vivo están repletas de gente. Caminar por las aceras se convierte en una carrera de obstáculos. Me meto en un café donde no me hacen caso. En un periódico que cojo al azar de la barra leo que <em>todo va bien</em>. Por alguien a mi lado y rodeado de pequeños caimanes con forma de niños que solo saben ladrar me entero que esta noche vienen unos Reyes. Escucho en la calle los mensajes que registra el buzón de voz. Clara, claro, recita las órdenes con  su tono habitual. Ese que nada entre melodioso y amenazante. Me pregunto como será Clara. Por la voz me la imagino como un cruce entre <strong>Mercedes Milá</strong> y <strong>Belén Esteban</strong>. Solo le falta añadir cuando termina su mensaje el “<em>Yo por lo que hago matoooo</em>.” Trago saliva porque no sé por donde empezar.</p>
<p><strong>DÍA 6 DE ENERO.-</strong> Me levanto temprano no por el despertador sino por el chillido de entusiasmo que da la niña del quinto. Algo así como “<em>me han taido la bicleta</em>”. Supongo que habrán sido los Reyes esos. Tras desayunar una taza de café &#8211;cargado, amargo, fuerte y espeso&#8211; salgo a la calle con mi camiseta de <em>Homero Simpson</em> y unos pantalones bermudas que tenía en la pila de ropa medio sucia.</p>
<p>Compruebo tranquilo que la ciudad ha vuelto a su estado habitual: muerta. Si me cruzo con alguien es con cansados padres y madres llevando encima bolsas de churros. La grasa le ha estropeado a un concejal la camisa rosa que lleva. Su mujer mientras le da collejas lo llama <em>Pedazooo de Betaaadine</em>.</p>
<p>Subo una pendiente y otra y otra hasta llegar a la casa de uno que dice es cineasta para ver si me puede dar pistas sobre la persona que busco.</p>
<p>El que dice que es cineasta vive con su mujer y cuatro hijos. Aún con esas, sospecho que es un psicópata y sospecho que él también lo sabe.</p>
<p>Me invita a un zumo de naranja de bote mientras nos sentamos en el salón, cuyas paredes están decoradas con pistolas y revólveres, fusiles y escopetas. Cruza las piernas mientras se hace un porro.</p>
<p><em>- Usté</em> dirá.- me dice dando una calada al <em>cigarrito.</em></p>
<p>Saco la foto y se la muestro.</p>
<p>- ¿Dónde está?.-pregunto haciendo énfasis en el <em>dónde</em> y en el <em>está.</em></p>
<p>- ¿Alberto Delgado?.- se encoge de hombros.- <em>Y yo que sé</em>…</p>
<p>El cineasta se levanta dando unos traspiés.</p>
<p>Aprovecho entonces que estoy solo para investigar en su ordenador, que está encendido y leo lo que supongo debe ser una sinopsis para una de esas películas que si se ruedan solo veremos en las islas. Con suerte.</p>
<p> “La cámara sigue una bolsa de papel que revolotea caprichosamente por el viento. La bolsa se detiene en los pies de Ana, que mira fijamente a la cámara.</p>
<p>ANA (fría): Estoy sola.</p>
<p>La bolsa de papel se levanta de sus pies por una corriente de aire y se traba en los zapatos de Mario.</p>
<p>MARIO (frío y mirando a cámara): Estoy solo.”</p>
<p>Dejo de leer cuando el cineasta regresa. Ahora lleva en las manos un vaso de cerveza. Me quedo mirándolo fijamente.</p>
<p>Del piso de arriba una voz femenina grita:</p>
<p>- ¡¡¡Inútil, haz el desayuno!!!</p>
<p>Me encojo de hombros y más que sonreír hago una mueca.</p>
<p>- Me ha sido de gran ayuda. Hasta la próxima.</p>
<p>- <em>Hey</em>.- exclama el tipo.- ¿No quiere leer mi guión?</p>
<p>Pero cierro la puerta y deambulo por la ciudad muerta.</p>
<p>Llego a casa del poeta.</p>
<p>Éste me abre en bata y con pinta de haber pasado mala noche.</p>
<p>- Pase, pase.- me dice eructando.</p>
<p>Se sirve un vaso de agua en la cocina y deja caer dentro de él una pastilla que se disuelve con un alarmante <em>fssssss</em>. Me siento en una silla y despejo de migas y cucarachas mañaneras la mesa para apoyar los brazos. Saco la foto y hago la pregunta de rigor.</p>
<p>- ¿Alberto?.- pregunta.- <em>Y yo que sé</em>.</p>
<p>El poeta se toma el agua. Eructa sonoramente y aprovecho para escabullirme antes de que me recite su última <em>Oda a…</em> Cierro la puerta cuando parece que concluye con el título de la <em>jodida oda</em>.</p>
<p>Cruzo las calles solitarias bajo un sol del carajo. Las manchas de sudor dibujan manchas bajo mis sobacos.</p>
<p>Toco el timbre en la casa del escultor. Del teatrero y del pintor. También del músico, que me recibe con un timple entre las manos.</p>
<p>Me habla de sus cosas. Del dinero que ha perdido este año y de la decencia. Allá él. Cuando le muestro la foto responde lo mismo que me han respondido todos: <em>y yo que sé</em>. Así que cuando llego a la casa del periodista las piezas comienzan a unirse.</p>
<p>Aunque oh, oh… el periodista no contesta. Me asomo a la ventana porque el tipo vive en un bajo y tras limpiar el cristal de polvo con un pañuelo de papel lo veo sentado mirando la televisión.</p>
<p>Sé que ha muerto porque en la pequeña pantalla parpadea lo que debe ser un partido de tenis.</p>
<p>Me encuentro en una hamburguesería. He pedido dos perritos calientes con todo y una hamburguesa. La que sirve es una chica guapa aunque antipática. Morena, con ojos negros y curvas peligrosas. Intento ser gracioso pero no me sale ninguna tontería de la boca salvo lo de “<em>por favor, no me ponga mayonesa en los perritos y sí mucha cebolla</em>.”</p>
<p>Cuando voy a hincarle el diente a la hamburguesa suena el móvil.</p>
<p>Es Clara.</p>
<p>- Estoy a punto de dar con él.- miento.</p>
<p>Clara suelta algo que no entiendo pero respondo que “<em>seguro, seguro, todo bajo control</em>.”</p>
<p><strong>DÍA 7 DE ENERO.-</strong> No he tenido buena noche. Los culpables, razono, los puñeteros perritos y la hamburguesa. Me lavo la boca y me cepillo los dientes que hieden a mostaza dulce y salsa <em>ketchup</em>. Preparo la cafetera y mientras se hace el café me tumbo en la cama y miro la fotografía.</p>
<p>“Alberto sin bigote no parece el mismo”.- pienso.</p>
<p>Luego me pongo a tararear una canción y me visto. Camisa de pana pasada de moda <em>Yves Saint Lauren,</em> pantalones vaqueros <em>Lois</em> etiqueta roja y mis formidables zapatos de piel de cocodrilo. Me pongo la chaqueta y me bebo el café.</p>
<p>Como sé que me la voy a encontrar en el callejón hago que la veo sorprendido.</p>
<p>- Candelaria, mujer, tú por aquí.- digo falsete.</p>
<p>- Trabajo encima.- me responde Candelaria con su mirada de pocos amigos.</p>
<p>Sonrió y la invito a otro cortado. Yo pido un <em>vasito</em> de agua con gas.</p>
<p>Saco la fotografía y le hago la pregunta.</p>
<p>- Hace tiempo que no lo veo. ¿Por qué?.- Responde <em>igual de amable que siempre</em>.</p>
<p>- Vamos a decir que lo hecho de menos.</p>
<p>- ¿Por qué?.- insiste <em>igual de amable que siempre.</em></p>
<p>- Digamos que, pese a todo, le tengo aprecio.</p>
<p>- Pues pregúntale a él.</p>
<p>- ¿A quién?</p>
<p>- A él.- Y señala con el dedo hacia arriba y luego hacia abajo.</p>
<p>Asiento en silencio y mientras me acaricio la barbilla ella se levanta. Por el rabillo del ojo veo que paga las consumiciones.</p>
<p>“<em>Igual de simpática que siempre</em>”, reflexiono.</p>
<p><strong>DÍA 8 DE ENERO.-</strong> Paseo por el Rastro hasta los cojones de la versión <em>Titanic</em> que tocan unos indios con sus flautas. Veo cosas interesantes aunque no compro nada. Mis pasos se detienen como por arte de magia frente al búnker de presidencia del Gobierno. Le pregunto al <em>segurita</em> si está Paulino.</p>
<p>- Estar debe de estar. Pero creo que está durmiendo.- me dice el tipo, que lleva un bigote de morsa como el del camarada Stalin.</p>
<p>- Pues levántalo que tengo que hacerle unas preguntas.</p>
<p>El <em>segurita </em>habla por un teléfono y al cabo del rato me dice que pase. Subo en ascensor hasta el piso del presidente, quien me recibe en bata color Burdeos. En la mano lleva una copa. Me pregunta si quiero lo mismo pero le pido un té.</p>
<p>Sentados en un cómodo sillón le muestro la foto y hago la pregunta.</p>
<p>- Ah, Alberto… Alberto…&#8211;susurra Paulino agitando la copa.&#8211; Qué pesado con la reunión.</p>
<p>- ¿Reunión? &#8211; pregunto lamentando no haber pedido lo mismo que toma Paulino.</p>
<p>- Sí hombre, la reunión con los <em>culturetas</em> esos. Ya sabe.</p>
<p>- Ya sé.</p>
<p>Doy un sorbo al té, que me sabe frío y amargo.</p>
<p>- ¿Dónde está?.- vuelvo a preguntar.</p>
<p>Paulino se limpia los cristales de las gafas.</p>
<p>- <em>Y yo que sé</em>.</p>
<p>- Como que <em>yo que sé</em>….- respondo cabreado no por lo que me dice sino por el puñetero té.</p>
<p>- Se fue el muy gañán. Ya no trabaja para la Organización.</p>
<p>- ¿Eh?</p>
<p>Paulino termina la copa y se levanta para servirse otra. Estoy tentado en pedirle que me ponga una a a mí.</p>
<p>- Se fue. Fin de la historia.</p>
<p>Fin de la historia. Fin de la historia me repite la cabeza mientras camino por el Rastro con las flautas de los indios interpretando ahora &#8211;es un decir&#8211; el tema central de <em>La Misión</em>.</p>
<p>Llamo a Clara para dejar las cuentas claras.</p>
<p>Y cuelgo antes de que me ordene averiguar quién sustituirá a Alberto.</p>
<p>Compro un ramo de margaritas en la entrada del Mercado Nuestra Señora de África y llamo a un taxi.</p>
<p>- ¿A dónde, caballero?</p>
<p>- No se confunda <em>usté </em>y enfile directo a Santa Lastenia.</p>
<p>Saludos, pálido negro criminal, desde este lado del ordenador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2012/01/cuatro-dias-de-enero-y-yo-que-se/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La espera (un relato de inquietante anticipación)</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2011/12/la-espera-un-relato-de-inquietante-anticipacion/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2011/12/la-espera-un-relato-de-inquietante-anticipacion/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 18 Dec 2011 22:22:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[el viajero en el tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[George Pal]]></category>
		<category><![CDATA[Gran Canaria]]></category>
		<category><![CDATA[H.G. Wells]]></category>
		<category><![CDATA[La máquina del tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Rod Taylor]]></category>
		<category><![CDATA[Tenerife]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=7107</guid>
		<description><![CDATA[
(Interesados, pinchar aquí. Inspira este post)
Una nube de rayos y truenos brota de la nada.
Cuando el humo se disipa se observa un objeto cilíndrico con el ancho y la altura de una casa terrera. Si el lector quiere acercarse, observará el nombre del artefacto: Princesa Dácil, y debajo la pegatina de una bandera tricolor (blanco, azul [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=242612"><img class="aligncenter size-full wp-image-7109" title="time machine" src="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2011/12/time-machine1.jpg" alt="" width="420" height="286" /></a><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2011/12/time-machine.jpg"></a></p>
<p>(Interesados, pinchar <a href="http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=242612">aquí</a>. Inspira este<em> post</em>)</p>
<p>Una nube de rayos y truenos brota de la nada.</p>
<p>Cuando el humo se disipa se observa un objeto cilíndrico con el ancho y la altura de una casa terrera. Si el lector quiere acercarse, observará el nombre del artefacto: <em>Princesa Dácil,</em> y debajo la pegatina de una bandera tricolor (blanco, azul moteado con siete estrellitas verdes, y amarillo limón).</p>
<p>Dentro de la cápsula, oh, despierta un hombre barbado de su largo sueño por el tiempo y el espacio. Con el cuerpo tonto y mientras mal observa el exterior por una ventanita empañada, saca de una nevera eléctrica una botellita con zumo de naranja. Da un trago largo y tras eructar hecha un vistazo al mando temporal.</p>
<p>Al observar la fecha, la botellita que tiene en las manos se desliza suavemente de entre sus dedos y cae al suelo donde se hace pedazos.</p>
<p><strong>EL VIAJERO EN EL TIEMPO:</strong> ¡Coñoooo, aquí marca el año 3.000!</p>
<p>El hombre se quita la manta esperancera que lleva encima y hace comprobaciones en los controles para medir si el aire exterior es respirable.</p>
<p><strong>EL VIAJERO EN EL TIEMPO</strong> (asintiendo con la cabeza): Ok, ok y ok.</p>
<p>Se pone unos pantalones cortos vaqueros y encima una camiseta que lleva un dibujo en el que se puede leer en letras desgastadas: <em>Qué bueno es vivir aquí</em>. Se calza unas cholas y abre la puerta de la nave.</p>
<p><strong>EL VIAJERO EN EL TIEMPO</strong> (repitiéndose): Coñooo.</p>
<p>Sus ojos hacen una panorámica de lo que cree reconocer como la plaza de España. Solo que la torre está cubierta de vegetación y las dos colosales estatuas de bronce tiradas en el suelo. Por todos lados hay cascotes y ruinas.</p>
<p>La fachada del Casino derrumbada, la estatua de Nuestra Señora de La Candelaria inclinada sobre lo que fue la cafetería del Olympo.</p>
<p>Un silencio, solo roto por unos extraños pájaros gigantescos parecidos a canarios, rompe la quietud del inquietante paisaje.</p>
<p>El viajero en el tiempo chapotea en el agua de la fuente redonda y se introduce en lo que queda del antiguo palacio del Cabildo Insular de Tenerife para salir a una avenida donde descubre que el brazo de mar que separaba a la isla de Gran Canaria se ha desecado. Lo curioso del caso es que la silueta que se acostumbró a ver de pequeño en lo días claros y soleados ya no existe.</p>
<p>El viajero en el tiempo sacude la cabeza y se guía por un mapa que lleva entre las manos. Fuerza a sus atontadas piernas a dirigirse al búnker donde estaba ubicada la Presidencia de Gobierno.</p>
<p>El corazón le late salvaje dentro del pecho. Se pasa las manos por la boca reseca y da un trago de agua de la cantimplora.</p>
<p>A medida que se va acercando al edificio y sortea los obstáculos invadidos por cucarachas de diez centímetros, escucha con un brinco de esperanza voces que, si no se equivoca, deben salir de bocas humanas. El viajero en el tiempo recuerda cómo sonaba la voz humana&#8230; Antes de aletargarse como un lagarto se dejó dormir con el dulce y tristón <em>Arroró.</em></p>
<p>Corre. O hace una parodia de correr mientras cae al suelo y se levanta jadeando. Con la lengua fuera se esconde en una pared mordida por la erosión.</p>
<p>Asoma la cabeza y  descubre una fila de hombres y mujeres vestidos con harapos que están delante de la puerta de la antigua sede de Presidencia.</p>
<p>El viajero en el tiempo apoya la cabeza en la pared mordida por la erosión para tomar aire. Cierra los ojos y da un largo y prolongado suspiro. Al abrir los ojos se encuentra con una chica con el rostro tiznado por la ceniza que le sonríe resignada.</p>
<p><strong>CHICA:</strong> <em>Mi niñooo</em>, no nos mires, únete.</p>
<p>El viajero en el tiempo se encoge de hombros e intenta escupir algo coherente pero no le sale nada de la boca. Esa nada hace que coja automáticamente la mano de la chica que lo saca del refugio y lo guía ante la irregular fila de hombres y mujeres vestidos con harapos.</p>
<p><strong>HOMBRES Y MUJERES DE LA FILA</strong> (cantando como si fuera una oración): Paulino, Paulino, queremos una reunión.</p>
<p><strong>EL VIAJERO EN EL TIEMPO:</strong> ¿Paulino? ¿Acaso…?</p>
<p>La chica le cierra los labios con los sucios dedos de su mano derecha.</p>
<p><strong>CHICA:</strong> Canta con nosotros, <em>mi niñooo.</em></p>
<p><strong>HOMBRES Y MUJERES DE LA FILA:</strong> Paulino, Paulino, queremos una reunión… No nos convencen los 4’6 millones de euros que en los presupuestos quieres dedicar a promoción cultural…</p>
<p><strong>EL VIAJERO EN EL TIEMPO</strong> (asombrado): ¿Pero todavía&#8230; todavía con esa batalla?</p>
<p><strong>CHICA:</strong> <em>Shhhhh,</em> mi <em>niñooo</em>, canta.</p>
<p><strong>HOMBRES Y MUJERES DE LA FILA:</strong> Paulino, Paulino, queremos una reunión… No nos convencen los 4’6 millones de euros que en los presupuestos quieres dedicar a promoción cultural…</p>
<p><strong>EL VIAJERO EN EL TIEMPO</strong> (dirigiéndose a la chica): ¿Pero cuánto tiempo llevan aquí esperando?</p>
<p><strong>CHICA:</strong> Ya no me acuerdo. Paulino, Paulino, queremos una reunión… No nos convencen los 4’6 millones de euros que en los presupuestos quieres dedicar a promoción cultural…</p>
<p>El viajero en el tiempo retrocede saliéndose de la fila irregular.</p>
<p><strong>HOMBRES Y MUJERES DE LA FILA:</strong> Fuimos débiles y desunidos, y nos dejamos  instrumentalizar, pero eso se ha acabado porque ahora es otro cantar: Paulino, Paulino, queremos una reunión… No nos convencen los 4’6 millones de euros que en los presupuestos quieres dedicar a promoción cultural…</p>
<p>El viajero en el tiempo se pone de rodillas en el suelo y se lleva las manos a la cabeza mientras se pregunta si lo que le pide el cuerpo es ponerse a reír o llorar.</p>
<p><strong>EL VIAJERO EN EL TIEMPO</strong> (levantando los puños mientras las lágrimas empaña sus ojos): He vuelto&#8230;estoy en mi casa otra vez. ¡Durante todo este tiempo&#8230; ¡Maniáticos! ¡Os maldigo a todos! ¡Maldigo las guerras! ¡Os Maldigo! </p>
<p><strong>HOMBRES Y MUJERES DE LA FILA:</strong> Fuimos débiles y desunidos, y nos dejamos  instrumentalizar, pero eso se ha acabado porque ahora es otro cantar: Paulino, Paulino, queremos una reunión… No nos convencen los 4’6 millones de euros que en los presupuestos quieres dedicar a promoción cultural…</p>
<p>(*) La imagen es la del actor <a href="http://www.imdb.com/name/nm0001792/">Rod Taylor </a>en la versión cinematográfica de la novela de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/H._G._Wells">H. G. Wells</a> <em>La máquina del tiempo, El tiempo en sus manos</em> (<a href="http://www.imdb.es/name/nm0657162/">George Pal</a>, 1960).  </p>
<p>Saludos, ¿continuará?, desde este lado del ordenador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2011/12/la-espera-un-relato-de-inquietante-anticipacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sonámbulos</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2011/12/sonambulos/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2011/12/sonambulos/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 03 Dec 2011 00:18:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Delgado]]></category>
		<category><![CDATA[Canarias]]></category>
		<category><![CDATA[gabinete de crisis]]></category>
		<category><![CDATA[Inés Rojas]]></category>
		<category><![CDATA[presupuestos cultura]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=6993</guid>
		<description><![CDATA[
Los cuatro representantes del Gabinete de crisis se sacuden las fatigas acumuladas tras tantos días de vivo sin vivir en mi cuando penetran en la estancia. Al fondo de una mesa irregular están sentados Inés Rojas y Alberto Delgado, que pasea entre sus dedos un bolígrafo.
- Sentarse, sentarse.- dice Delgado sin dejar de mover el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2011/12/eeee.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-6994" title="eeee" src="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2011/12/eeee.jpg" alt="" width="400" height="394" /></a></p>
<p>Los cuatro representantes del Gabinete de crisis se sacuden las fatigas acumuladas tras tantos días de <em>vivo sin vivir</em> <em>en mi</em> cuando penetran en la estancia. Al fondo de una mesa irregular están sentados <strong>Inés Rojas</strong> y <strong>Alberto Delgado</strong>, que pasea entre sus dedos un bolígrafo.</p>
<p>- Sentarse, sentarse.- dice Delgado sin dejar de mover el bolígrafo entre sus dedos.</p>
<p>Los cuatro se sientan.</p>
<p>Primerísimo plano de sus ojos.</p>
<p>Primerísimo plano de los ojos de Inés Rojas.</p>
<p>Primerísimo plano de los dedos de Delgado moviendo el bolígrafo entre sus dedos.</p>
<p>El aire está tenso. Casi se puede cortar con el filo de una navaja.</p>
<p>- Siéntanse como en su casa. ¿Café, té, agua?</p>
<p>- Café.</p>
<p>- Agua.</p>
<p>- Té.</p>
<p>- Nada, gracias.</p>
<p>- Buenoooo….- exclama Delgado para romper el hielo.</p>
<p>- Ustedes dirán.- dice Inés Rojas.</p>
<p>Los cuatro se miran unos a otros.</p>
<p>- Yo le voy a ser sincero, señora consejera.- comienza uno que se ajusta las gafas mientras consulta unos papeles que ha dejado sobre la mesa.- La cosa está chunga. Muy chunga.</p>
<p>- No diga más.- le corta Inés Rojas.- Puedo prometer y prometo que vamos a hacer lo posible para arreglar lo imposible.</p>
<p>Otro del gabinete de crisis, aficionado a las películas del oeste, interrumpe: “Yo he venido a por mi hijo”.</p>
<p>Silencio.</p>
<p>- ¿Su hijo?</p>
<p>- Yo…- comienza el otro.</p>
<p>- Siga, siga usted con su exposición.- gritan los otros tres.</p>
<p>Rojas clava su mirada en los cuatro.</p>
<p>- Tres vías.</p>
<p>- ¿Tres vías?.- preguntan los cuatro.</p>
<p>- Tres vías.</p>
<p>- ¡Prestad atención!- salta Delgado.</p>
<p>- Primera vía: a corto plazo plantearemos por enmiendas una mejora en la aportación a Cultura en el borrador de las cuentas que se debate actualmente en el Parlamento de Canarias. Pero ojo, porque no será una subida sustancial y estará destinada a programas muy locales que han quedado desasistidos.</p>
<p>- ….- murmuran los cuatro.</p>
<p>- Segunda vía: invito a quedar a mediados de enero para poner en marcha la creación del Consejo de la Cultura y las Artes de Canarias para buscar fórmulas de viabilidad financiera de futuro para el sector.</p>
<p>- ¿Cuánto costará ese Consejo?, y ¿quiénes lo integrarán?.- taladra a preguntas el más desconfiado.</p>
<p>- ¡A callar!- le ordenan los otros tres.- Continué usted, señora consejera.</p>
<p>Inés Rojas toma un sorbo de agua.</p>
<p>- Tercera vía: transversalidad con otras consejerías para, a medio plazo, intentar llegar a los siete millones de mínimo que, añadidos a los 2,8 previstos, son necesarios, han dicho, para la supervivencia del sector.</p>
<p>Silencio.  </p>
<p>- ¿Cómo lo ven?.- dice Delgado dejando de mover el bolígrafo entre sus dedos.</p>
<p>-…</p>
<p>- ¡Qué se tenga en cuenta el Plan Estratégico de la Cultura!.- exclama uno.</p>
<p>- Sus palabras suenan como si el presidente del Gobierno fuera consciente de la situación….- reflexiona otro.</p>
<p>Alberto Delgado vuelve a mover el bolígrafo entre sus dedos.</p>
<p>- La cultura, ¡ay, la cultura!… Puedo prometer y prometo que la defenderé con la misma vehemencia como siempre he defendido las políticas sociales o la vivienda. ¡Viva la cultura!</p>
<p>Los cuatro a la vez se ponen en pie tirando las sillas al suelo: ¡viva la cultura!</p>
<p>Alberto Delgado, sin dejar de mover el bolígrafo entre los dedos: ¡Viva!</p>
<p>- Les toca mover ficha.- dice Rojas.</p>
<p>- Mmmmmm.- mascullan los cuatro.</p>
<p>Otro silencio.</p>
<p>Los cuatro aproximan las cabezas y comienzan a debatir en susurros.</p>
<p>Inés Rojas consulta la hora en su reloj de pulsera.</p>
<p>- Mmmmm.- siguen diciendo los cuatro.</p>
<p>Uno de los cuatro asiente con la cabeza. Aclara la voz con un poco de café.</p>
<p>- Señora consejera, aplazamos, de momento, las posibles movilizaciones planteadas en base al desarrollo de esta entrevista. A falta, claro está, del refrendo de las asambleas que se celebrarán en Tenerife y Las Palmas y que se convocarán la próxima semana para ser informadas de lo acordado y lo aprueben o rechacen.</p>
<p>- Lo aprueben y lo rechacen….- susurra Rojas.</p>
<p>El bolígrafo que se mueve entre los dedos de Delgado da un brinco y cae debajo de la mesa.</p>
<p>- ¡Alberto!</p>
<p> (Fuente: <a href="http://eldia.es/2011-12-02/CULTURA/10-consejera-intentara-dar-algo-dinero-sector-cultural.htm">El Día)</a></p>
<p>Saludos, sonámbulo, desde este lado del ordenador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2011/12/sonambulos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Al final de la escalera</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2011/12/al-final-de-la-escalera/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2011/12/al-final-de-la-escalera/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 01 Dec 2011 17:52:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Adiós al rey]]></category>
		<category><![CDATA[consejera de Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[gabinete de crisis]]></category>
		<category><![CDATA[Gobierno de Canarias]]></category>
		<category><![CDATA[Inés Rojas]]></category>
		<category><![CDATA[John Milius]]></category>
		<category><![CDATA[Nick Nolte]]></category>
		<category><![CDATA[Pierre Schoendoerffer]]></category>
		<category><![CDATA[Políticas Sociales y Vivienda]]></category>
		<category><![CDATA[presupuestos 2012 Gobierno de Canarias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=6983</guid>
		<description><![CDATA[
En la novela del escritor y cineasta Pierre Schoendoerffer, y en la también película que dirigió sobre la misma John Miilus, Adiós al rey, el monarca de un grupo de tribus que hacen la guerra de guerrillas en las selvas de Borneo durante la II Guerra Mundial se despide del oficial británico con el que ha compartido batallas con un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2011/12/al-final-de-la-escalera1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-6990" title="al final de la escalera" src="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2011/12/al-final-de-la-escalera1.jpg" alt="" width="704" height="480" /></a><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2011/12/al-final-de-la-escalera.jpg"></a></p>
<p>En la novela del escritor y cineasta <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pierre_Schoendoerffer">Pierre Schoendoerffer, </a>y en la también película que dirigió sobre la misma <a href="http://www.imdb.es/name/nm0587518/">John Miilus,</a> <em>Adiós al rey</em>, el monarca de un grupo de tribus que hacen la guerra de guerrillas en las selvas de Borneo durante la II Guerra Mundial se despide del oficial británico con el que ha compartido batallas con un escueto y vibrante “Buena suerte, inglés”.</p>
<p>Este mismo saludo, el de “Buena suerte” es el que lanzo hoy, jueves 1 de diciembre, a los miembros del gabinete de crisis organizado para detener el catastrófico recorte anunciado en los presupuestos del Gobierno de Canarias 2012 al departamento de Cultura, y que mantienen un encuentro esta tarde, desde las 16 horas, con la consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda, <strong>Inés Rojas</strong>.</p>
<p>Una mujer, Inés Rojas, cuyas declaraciones a los medios han venido caracterizándose de insensatas y provocadoras en los últimos tiempos.</p>
<p>Escribo lo de insensatas y provocadoras porque hace apenas unos días Inés Rojas <a href="http://www.laopinion.es/cultura/2011/11/26/ines-rojas-prefiere-ver-manifestarse-gente-cultura-pobres/382155.html">señaló </a>que prefería ver en la calle manifestándose al amplio colectivo que representa el sector cultural en las islas que a los parias de la tierra… La señora Rojas olvidó en estas, reitero que desafortunadas palabras, que muchos de estos parias de la tierra que asaltarán las calles reclamando su derecho a un plato de comida serán, precisamente, artistas y empresarios culturales a los que <em>su</em> <em>nuevo modelo cultural aún por definir</em> condenará irremisiblemente al auxilio público.</p>
<p>Ya hemos contado que la cultura que se ha generado en este archipiélago ha sobrevivido a lo largo de estos veintitantos años que disfrutamos de democracia gracias a un sistema que con sus dobleces e inestabilidades ha sido diseñado por lo que, durante veintitantos años de democracia, gobiernan o cogobiernan esta comunidad autónoma.</p>
<p>En todos estos años, el sector cultural no se ha limitado solo a poner la mano y a pedir ¿qué hay de lo mío?, que casos ha habido y habrán, sino también a consolidar un tejido empresarial que además de generar empleo ha contribuido a llenar las arcas regionales y de paso a enriquecer un territorio estimulando su creación.</p>
<p>Resulta por ello insólito que un Ejecutivo en el que se mezclan nacionalistas y socialistas asistan en algunos casos con absoluto desprecio y en otro con una desarmante indiferencia al desmoronamiento de un modelo que si bien pide a gritos una transformación no se merece la indigencia al que parecen querer reducirlo.</p>
<p>Espero por ello que esta reunión sea constructiva y recuperar la confianza en un Gobierno que no está dando demasiadas muestras en éste, y en otros casos, de cordura.</p>
<p>Las aspas del reloj continúan mientras tanto andando, y el tiempo se acorta.</p>
<p>Apenas queda algo más de una semana para que concluya en la Cámara regional el periodo de enmiendas para corregir los presupuestos, y la propuesta presentadas por el gabinete de crisis es razonada: destinar 10.146.262 euros al desarrollo de la política cultural del Gobierno canario, y no los 2.815.540 euros que contemplan las cuentas públicas.</p>
<p>La prensa publica hoy unas estadísticas elaboradas por el Ministerio de Cultura donde se detalle que el sector en las islas perdió en 2010 un total de 1.100 empleos, lo que supone un descenso del 6,9% con respecto a 2009, el quinto más alto de toda España. “Si a ello le sumamos los 4.500 puestos de trabajo que se destruyeron en 2009 &#8211;detalla el gabinete de crisis&#8211;, puede concluirse que el sector ha perdido 5.600 empleos en sólo dos años” (fuente <a href="http://www.diariodeavisos.com/2011/11/30/actualidad/rivero-aun-no-ha-recibido-a-alberto-delgado-para-abordar-los-recortes">Diario de Avisos</a>).</p>
<p>Estando así las cosas, los<em> culturetas</em> calculan que de plasmarse el nuevo recorte &#8211;cifrado en 12,2 millones de euros&#8211;, “el sector perderá en torno a los 9.000 puestos de trabajo al final de 2012 y, por tanto, estaríamos hablando de casi su desaparición”.</p>
<p>Son datos objetivos y por lo tanto a tener en cuenta.</p>
<p>Inés Rojas debería de estudiarlos con la atención que se merecen, y saber responder a ellos con la altura política que los momentos actuales le exigen.</p>
<p>No sé lo que debe de pensar la consejera de todo este follón precipitado por su Gobierno, pero a quien ahora les escribe no le gustaría estar en su pellejo ya que de ella depende que pase &#8211;o no&#8211; a la historia del archipiélago como la persona que, literalmente, hirió de muerte a la Cultura en Canarias.</p>
<p>Claro que Inés Rojas está puesta ahí por quien la puso ahí.</p>
<p>El problema es quien está ahí resultado de un pacto de gobierno <em>kafkiano </em>parece que no está ahí y,  lo que es peor, que casi parece que no está en ninguna parte.</p>
<p>Saludos, buena noches y buena suerte, desde este lado del ordenador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2011/12/al-final-de-la-escalera/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>&#8230; Joooder &#8230;</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2011/11/joooder/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2011/11/joooder/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 27 Nov 2011 23:15:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine de allá]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Guimerá]]></category>
		<category><![CDATA[Asocíación de cine Vértigo]]></category>
		<category><![CDATA[Chaplin]]></category>
		<category><![CDATA[CICCA]]></category>
		<category><![CDATA[Cine Doré]]></category>
		<category><![CDATA[doctor Goebbels]]></category>
		<category><![CDATA[El triunfo de la voluntad]]></category>
		<category><![CDATA[Filmoteca Española]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Javier Vázquez]]></category>
		<category><![CDATA[Leni Riefenstahl]]></category>
		<category><![CDATA[nazis]]></category>
		<category><![CDATA[Núremberg]]></category>
		<category><![CDATA[Partido Nazi]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=6946</guid>
		<description><![CDATA[
La exhibición de la película que este lunes, 28 de noviembre, acogerá el CICCA en la capital grancanaria a partir de las 19.30 horas me ha hecho retroceder en el tiempo y recordar &#8211;no sin cierta perturbación&#8211; la primera vez que vi el largometraje documental que la inquieta y cinéfila Asociación de Cine Vértigo prometer ofrecer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2011/11/jooooder.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-6947" title="jooooder" src="http://www.elescobillon.com/wp-content/uploads/2011/11/jooooder-300x238.jpg" alt="" width="300" height="238" /></a></p>
<p>La exhibición de la película que este lunes, 28 de noviembre, acogerá el <a href="http://obs.lacajadecanarias.es/web/cicca">CICCA </a>en la capital grancanaria a partir de las 19.30 horas me ha hecho retroceder en el tiempo y recordar &#8211;no sin cierta perturbación&#8211; la primera vez que vi el largometraje documental que la inquieta y cinéfila <a href="http://www.vertigocine.com/">Asociación de Cine Vértigo </a>prometer ofrecer a los espectadores.</p>
<p>Se trata de una cinta que el paso del tiempo ha hecho perversa pero que cuando se rodó y estrenó se caracterizó por su desarmante espíritu propagandístico de ecos <em>wagnerianos </em>cuyo poder de seducción continúa aún enfermizamente latente.</p>
<p>Me refiero a <em>El triunfo de la voluntad</em>, de la cineasta alemana <a href="http://leni-riefenstahl.de/">Leni Riefenstahl</a>. Una mujer que, guste o disguste, ha pasado a la historia del cine como una de las primeras y grandes cineastas de la historia del cine.</p>
<p>Una cineasta además obsesionada por llevar a la pantalla grande <em>Terra baixa</em>, del tinerfeño-catalán <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%80ngel_Guimer%C3%A0">Ángel Guimerá,</a> y cuyo rodaje se materializó entre 1941 y 1944, aunque su negativo acabó siendo secuestrado al final de la II Guerra Mundial. <em>Tiefland </em>se estrenó bastante tiempo después, concretamente en Stuttgart el 11 de septiembre de 1954.</p>
<p>La primera vez que vi <em>El triunfo de la voluntad</em> fue en el Cine Doré, sede de la Filmoteca Española, en Madrid, y tuvo que ser a principios de los años noventa del siglo XX si la memoria no me falla.</p>
<p>Veo en mi cabeza a un grupo de espectadores sentarse en el patio de butacas, la mayoría  escondiendo la cabeza, como si no quisieran que nadie los reconociera.</p>
<p>Imagino pues un  ambiente con cierta sordidez, en el que se respira la sensación de asistir a una sesión prohibida.</p>
<p>Tabú, más en unos años en los que si rebobino recuerdo como tensos y peligrosos porque estaban marcados por una radicalidad ciega que no entendía de treguas.</p>
<p>Así que quiero imaginar carraspeos voluntarios e involuntarios cuando las luces de la sala permanecen aún encendidas. También esa mirada perdida que uno fija en la pantalla en blanco mientras espera que la inunden las imágenes con la idea de que esas mismas imágenes lo transporten a otro tiempo y a otro lugar con el deseo que lo que vea borre &#8211;o al menos dé descanso&#8211; a la tormenta de pequeños y grandes problemas cotidianos con los que habitualmente estropea su itinerario vital.</p>
<p>Confieso, fiscales, que fui a ver <em>El triunfo de la voluntad</em> porque un buen amigo se empeñó en que fuéramos a ver <em>El triunfo de la voluntad.</em> Intenté salirme por peteneras para no ir.</p>
<p>Tengan en cuenta que en aquel tiempo, y probablemente hoy, eso de meterme a ver una película documental y en blanco y negro de 1934 era para mi sinónimo de <em>coñazo</em>.</p>
<p>Por mucha leyenda que arrastrara la tal Riefenstahl. Una señora a la que solo conocía porque, como decían los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Javier_V%C3%A1zquez">Jorge Javier Vázquez </a>de aquellos tiempos, un enano con bigotito capaz de idiotizar a una de las naciones más serias y por lo tanto idiotas del planeta  quiso metérsela en su cama.</p>
<p>No sé si será verdad, aunque la propia Leni cuenta algo de eso en su autobiografía. También el acoso del doctor <strong>Goebbels,</strong> un sátiro cojo. O un pata de chicle como dicen en mi barrio.</p>
<p>El caso es que se apagan las luces del Doré.</p>
<p>Y que nos quedamos a oscuras.</p>
<p>Y que de repente se enciende la pantalla con el enano en un avión que desciende como si de un héroe <em>wagneriano </em>se tratara a la ciudad de Núremberg para asistir al Congreso del Partido Nazi.</p>
<p>Estamos en 1934.</p>
<p>Casi doce años después, en esa misma ciudad arrasada por las bombas, se celebrarían los famosísimos procesos que condenaron a muerte a los mismos protagonistas de la película de Leni.</p>
<p>Solo que en 1934 nadie de los que están subidos a la tribuna ni los que están debajo levantando el brazo pensaban que una catástrofe de esas dimensiones era capaz de venírselas encima.</p>
<p>La película muestra el recibimiento que le hace la ciudad al enano con bigotito y sigue el itinerario del lujoso <em>Merceces Benz</em> que lo transporta mientras hombres, mujeres, niños y niñas enloquecidos, le arrojan ramos de flores.</p>
<p>El enano saluda brazo en alto. Con una sonrisa en los labios.</p>
<p>No hay voz en <em>off</em>.</p>
<p>La película pasa entonces al mitin.</p>
<p>Gigantescas banderas con la cruz gamada adornan la tribuna.</p>
<p>Masas perfectamente ordenadas esperan la aparición del enano.</p>
<p>Discursean previamente una caterva de tipos ridículos vestidos de uniforme.</p>
<p>Es de noche.</p>
<p>Los focos iluminan donde están los jefecillos ridículos de uniforme.</p>
<p>Se hace el silencio.</p>
<p>El enano cruza una larga y estrecha avenida. Uno intuye como la masa contiene el aliento.</p>
<p>El enano sube a la tribuna y contempla con mirada emocionada y paternal a la masa ordenada. Comienza su discurso.</p>
<p>El micrófono parece, como en la película de <a href="http://www.charliechaplin.com/">Chaplin,</a> acojonarse ante la oratoria del hombre con bigotito.</p>
<p>La masa se enardece.</p>
<p>Levanta los brazos.</p>
<p>Grita enloquecida.</p>
<p><em>Ende.</em></p>
<p>Y antes de que se enciendan las luces escucho tres, cuatro aplausos.</p>
<p>Salimos del Doré.</p>
<p>Apenas puedo mirar a mi amigo.</p>
<p>No nos atrevemos a preguntar: ¿Qué te ha parecido?</p>
<p>- ¿Nos tomamos unas cañas?- digo por salir del estupor.</p>
<p>En el bar no hablamos.</p>
<p>Es probable que la cerveza nos sepa amarga, así que eructamos en silencio.</p>
<p>- Joooder.- digo.</p>
<p>- Joooder.- responde el amigo.</p>
<p> Saludos, joooder, desde este lado del ordenador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2011/11/joooder/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pensar con cabeza y no con los pies</title>
		<link>http://www.elescobillon.com/2011/11/pensar-con-cabeza-y-no-con-los-pies/</link>
		<comments>http://www.elescobillon.com/2011/11/pensar-con-cabeza-y-no-con-los-pies/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Nov 2011 21:48:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Gobierno de Canarias]]></category>
		<category><![CDATA[José Luis Rivero Ceballos]]></category>
		<category><![CDATA[viceconsejería de Cultura]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elescobillon.com/?p=6911</guid>
		<description><![CDATA[Entre las aportaciones que se han publicado en torno al dramático recorte que sufrirá el área de Cultura en los presupuestos del próximo año hacía falta una voz que llamara a la sensatez. Que propusiera un análisis directo, aunque escueto, en el que se ofrecieran ideas “sobre cómo apoyar la asignación de recursos públicos dirigidos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Entre las aportaciones que se han publicado en torno al dramático recorte que sufrirá el área de Cultura en los presupuestos del próximo año hacía falta una voz que llamara a la sensatez. Que propusiera un análisis directo, aunque escueto, en el que se ofrecieran ideas “sobre cómo apoyar la asignación de recursos públicos dirigidos a la provisión de bienes y servicios culturales.”</p>
<p>Este razonamiento argumentado lo he podido <a href="http://www.diariodeavisos.com/2011/11/20/actualidad/recursos-publicos-en-cultura-jose-luis-rivero-ceballos">leer hoy</a>, y es muy recomendable para todos aquellos que han ido siguiendo un debate (a ratos con sus brotes de polémica) que inició el Gobierno regional tras anunciar su desproporcionado <em>tijeretazo</em> a Cultura sin contar con los  agentes implicados.</p>
<p>Este recorte, ya lo hemos escrito muchas veces y las que vendrán, significará la paralización de actividades de un sector que estaba dispuesto a asumir drenajes siempre y cuando estos resultasen objetivos. Y no lo es el que propone el Ejecutivo CC y PSC-PSOE.</p>
<p>El autor de esta excelente reflexión es el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna y presidente de la Fundación Pedro García Cabrera, <strong>José Luis Rivero Ceballos</strong>, para quien “si se está de acuerdo en los consensos y limitaciones de las políticas económicas actuales, los partidos políticos tiene un buen punto de encuentro para tomar decisiones sobre el presupuesto de la Viceconsejería de Cultura.”</p>
<p>El profesor propone así seis vías para establecer “una asignación de recursos suficiente para las políticas culturales de los próximos cuatro años.”</p>
<p>En primer lugar insta a “enmendar a la totalidad el proyecto de presupuesto para modificar la previsión de ingresos tomando las decisiones pertinentes sobre la fiscalidad.” Y resalta que “la desviación del PIB previsto en relación con una nueva asignación de recursos a cultura es ridícula.”</p>
<p>La segunda vía invita a &#8220;favorecer un proceso de redacción de enmiendas que asigne a los programas de cultura, especialmente aquellos que implican al sector empresarial y crean empleo, catorce millones de euros más de la asignación contenida en el proyecto de presupuesto.”</p>
<p>Y en tercer lugar sugiere que en el orden de prioridades interno de la Viceconsejería de Cultura se asignen &#8220;recursos en función de los elementos estratégicos contenidos en el documento denominado Plan Canario de Cultura, redactado por una amplia representación de personas y empresas implicadas en la producción y distribución de bienes y servicios relacionados con la cultura.&#8221;</p>
<p>El cuarto punto de su razonamiento resalta la redacción por el Servicio Canario de Empleo “de un programa de empleo dirigido a las empresas del sector cultural (definidas por los códigos 181, 182, 581, 591, 592, 741, 742, 900, 910, CNAE-2009) consistente en una bonificación de la cuota empresarial a la seguridad social, del cien por cien, en las contrataciones que se realicen en el próximo año.”</p>
<p>Y recomienda, finalmente, una “intensificación de las relaciones arte-turismo” y la identificación de un programa definido “en el ámbito de la creación-sociedad de la información, con recursos de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información.”</p>
<p>Hemos deshuesado la reflexión del catedrático de la Universidad de La Laguna con el objetivo de centrarnos en el cuerpo de tan pertinente y clarificador análisis, pero les recomiendo que lo lean completo.</p>
<p>Se trata &#8211;ya lo apunté al principio&#8211; de un texto que el Gobierno regional como los agentes que luchan por frenar el fin de una forma de promover la Cultura en Canarias asuman y tomen como punto de partida para resolver lo que algunos piensan que es inevitable.</p>
<p>Un artículo, en definitiva, que invita a pensar con la cabeza y no con los pies.</p>
<p>Saludos, el día después, desde este lado del ordenador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elescobillon.com/2011/11/pensar-con-cabeza-y-no-con-los-pies/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>11</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

