La familia

Martes, Enero 10th, 2012

Cosas de la crisis, mis visitas al cine se han ido reduciendo en los últimos años a ocasionales escapadas porque casi siempre salgo de la sala oscura con la sensación de haber sido vilmente estafado. En la decena de películas que vi en pantalla grande el año pasado, recuerdo apenas tres o cuatro títulos españoles. Y todos ellos aburridos aunque técnicamente impecables.

Por razones objetivas, saqueé de mi ya de por sí saqueada cuenta corriente en 2011 el puñado de euros necesario para bostezar con Intruders, Seis puntos sobre Emma y Blackthorn, dirigidas por gente de aquí y alguno de los cuales creía conocer hasta el día de ayer…

Leo por eso y sin mucho interés la lista de nominadas y nominados a los Goya y me sorprende no encontrar entre las candidatas a mejor actriz a Verónica Echegui, probablemente lo mejor de Seis puntos sobre Emma, aunque sí que lo esté por la última de la Iciar Bollaín (Katmandú, un espejo en el cielo); ni más nominaciones a la fallida reflexión psicomágica Intruders (solo a mejor actriz de reparto, Pilar López de Ayala, y a efectos especiales) y, aunque era de esperar, las sonrojantes once nominaciones a ese truño que responde al nombre de Blackthorn, uno de los grandes fracasos en taquilla del cine español el año pasado.

La lista del resto de nominados pone de manifiesto una vez más que eso que llaman cine español me la resbala. Pero no solo a mí sino a la mayoría de espectadores de este desvertebrado país porque –ese mismo cine que se dice español– no termina por empatizar con su público natural, que somos los españoles de a pie, claro está.

Entiendo por ello que las nominaciones de Blackthorn y La voz dormida, dos películas que no contaron con el favor del público, se hace para repescar dos frustradas producciones con la esperanza de que tras el reparto de candidaturas (y por si cae alguna, que alguna caerá, no hace falta ser muy listo para entender la jugada) una o las dos regresen a las salas comerciales con el objetivo de recuperar lo que fue una inversión perdida.

Se castiga malamente al gamberro de Santiago Segura, que con su también mediocre Torrente IV fue el título español más visto en salas. Y se castiga a Intruders, que recuperó lo invertido la primera semana de estreno gracias sobre todo a una ejemplar campaña publicitaria, casi como si fuera pecado eso de hacer dinero…

La Academia, tan viva ella en su casposillo glamour, recupera a Pedro Almodóvar tras años de desencuentros y le regala dieciséis nominaciones por La piel que habito. Un gesto, el de estos Goya, que pone de manifiesto la sospecha de que el cine español es como una familia. Una familia que continúa aferrada a unos vicios y a unas formas que hace imposible que como industria prospere. Sobre todo en unos premios, los Goya que son de la casa, en lo que prima más la cercanía y el amiguismo y poco, muy poco, el talento.

Y puestas así las cosas, como que la cosa no funciona.

Y a los catastróficos resultados económicos de la mayoría de las películas nominadas me remito. También a los estrictamente creativos de un cine que parece que se realiza solo para ellos: familiares y amigos.

Entre las sorpresas: Eva, de Kike Maíllo. Otra película que pasó sin pena ni gloria en nuestras carteleras hambrientas de un cine con el que el espectador se sienta identificado.

Pero no hay manera.

Y no pido mucho, creo. Porque soy de esa clase de público –en claro retroceso– que aún va al cine y paga religiosamente su entrada.  

Claro que a la familia del cine español le debe de importar un pimiento que este espectador en crisis pague entrada.

Y puestas así las cosas, espero que entiendan porque dejaré de ir ocasionalmente al cine, y mucho menos si ese cine es español, en este apocalíptico 2012 que hace apenas unos días comenzó a dar sus primeros e inestables pasos.  

Saludos, game over, desde este lado del ordenador.

¿Qué dio de sí esto del cine en Canarias en 2011?

Viernes, Diciembre 30th, 2011

INTRO

A punto de comer las inevitables uvas, hago repaso de lo que ha dado el cine en Canarias este año que se nos va, va… Recordando primero al cineasta Richard Leacock y al actor José Conde, fallecidos este año que ya ha iniciado su cuenta atrás.

Leacock, documentalista británico, fue pionero de lo que se conoce como cinéma vérité, y rodó en 1935 siendo apenas un adolescente su primera película en Gran Canaria, Canary Bananas, 8 minutos en blanco y negro de un cineasta que cuenta en su filmografía con trabajos como Nehru y Happy Mother’s Day. José Conde, actor de reparto gallego, fue el protagonista de La isla del infierno, primer largometraje del realizador tinerfeño Javier Fernández Caldas.

A modo de advertencia: no me he preocupado por enumerar las películas que han escogido estas accidentadas geogarfías para sus, generalmente, catastróficos filmes. Entre otros, y cito por obligación, la segunda entrega de Furia de titanes.

LARGOMETRAJES

Si hacemos un balance cinematográfico de este año que termina cabe destacar el estreno de tres largometrajes dirigidos por cineastas nacidos a este lado siempre agitado del Atlántico.

Por orden de estreno, pudimos ver el a mi juicio frustrante eurowestern Blackthorn, del grancanario Mateo Gil; la inquietante aunque irregular Intruders del tinerfeño Juan Carlos Fresnadillo y la bienintencionada Seis puntos sobre Emma, del lanzaroteño Roberto Pérez Toledo.

Se estrenó, pero solo en casa, la extravagante Réquiem por amor y sangre, de David DL Rosa, y La guía del silencio, de Cándido Pérez de Armas. Y Miguel Ángel Toledo dio a conocer el trailer de La senda, película que esperamos se estrene en 2012.

En este año que se nos muere, el Gobierno de Canarias a través de Filmoteca Canaria e Impulso Records editaron un dvd de venta al público que recuperó Tirma, coproducción hispano italiana de 1954 dirigida por Carlos Serrano de Osma y Paolo Moffa y protagonizada, entre otros, por Silvana Pampanini, Marcello Mastroianni y Gustavo Rojo. La copia, versión española, contó con extras (ficha técnica, ficha artística, fotografías y entrevistas con algunos de los actores, técnicos y figurantes de esta producción que en Gran Canaria araña la categoría de mito).

Se estrenaron también de forma oficiosa varios documentales. Entre otros, cabe destacar Ciudadano Negrín (Sigfrid Monleón, Carlos Álvarez e Imanol Uribe); Aldecoa, huida al paraíso (Miguel G. Morales) y el interesante Canarias, naturaleza amenazada (Pedro Felipe Acosta). Ciudadano Negrín fue nominado a los Goya. Premio al que este año concurrieron profesionales canarios en distintas categorías como la tinerfeña Tatiana Hernández, que lo obtuvo por su trabajo a mejor diseño de vestuario por Lope.

2011 fue también fecundo en cortometrajes subvencionados y libertarios. Pero son demasiados los títulos para reproducirlos en su total integridad. Así que me perdonen, pero no hay tiempo y ganas para citarlos a todos.

FESTIVALES

En la nube de festivales que se celebran en el archipiélago continuaron su andadura, entre otros, MiradasDoc, el Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria y Fimucité. Desapareció, sin embargo, el Festival Internacional de Cine Chico de Canarias – isla de La Palma.

En una cáustica nota de prensa la organización anunció que optaba por cancelar su décima edición “al no contar con los apoyos financieros e institucionales suficientes.”

Además de quedarse sin su festivalito, La Palma se quedó este año también sin cines al cerrarse en la capital las multisalas Avenida.

LIBROS

En cuanto a libros editados sobre y de cine canario se publicaron, entre otros, el cuestionado y discutible El cine en Canarias (una revisión crítica), un volumen coordinado por Aurelio Carnero Hernández y José A. Pérez Alcalde Zárate y editado por la Filmoteca Canaria y el Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canarias.

El décimo y último tomo de la colección Historia cultural del arte en Canarias se ocupó de El cine en Canarias (1896-2010) en un volumen que bajo el título de La multiplicidad de la imagen, brindó una síntesis de la multimedia (Cuarenta años de Zaj: el arte vivo y Canarias, 1964-2004) y la fotografía (Isla, viaje, fotografía) que firmaron, respectivamente, Fernando Gabriel Martín, Frank González y Carmelo Vega.

El último número de la revista universitaria Latente dedicó su dossier a El cortometraje en Canaria durante la primera década del siglo XXI, un esforzado trabajo de compilación realizado por Jairo López y Josep Vilageliú.

(*) La imagen que acompaña estas líneas corresponde a Canary Bananas (Richard Leacock, 1935).

Saludos, ¿por quién doblan las campanas?, desde este lado del ordenador.

Aburrida

Sábado, Octubre 8th, 2011

El tercer largometraje de Juan Carlos Fresnadillo prometía ser la obra más personal hasta la fecha del director que acarició todos los sueños (y alguna que otra pesadilla) de quien comenzando su carrera en provincias pisó con natural nerviosismo la alfombra roja al ser nominado a los Oscar con su primera película, el aún gratificante mediometraje Esposados.

Da la sensación que desde ese entonces Fresnadillo no se ha recuperado del susto. Lo concluyo tras ver la primeriza Intacto, la rutinaria 27 semanas después y ahora la aburrida Intruders.

Intruders, que se vende como su película de autor, no sabe moverse ni explotar las claves que conjura. Todas ellas muy arriesgadas, es cierto, pero que se infla –eso sí– con impecable caligrafía técnica porque es incapaz a mi juicio de arañar los miedos que brotan desde la infancia.

Miedos estos de la infancia en torno a los que da vueltas y vueltas mientras en pantalla no pasa casi nada. 

Y al no pasar casi nada se fractura la hipnosis y aburre.

En este aspecto, como película de miedo Intruders no da miedo y ni siquiera provoca inquietud sino bostezo.

Dan ganas, incluso, de que el presunto monstruo de nombre Carahueca se lleve a los infiernos a los niños protagonistas que sufren el acoso de esa criatura que nace de las fuentes, dicen, del celeberrímo hombre del saco.

Desgraciadamente el ente que no es feo ni guapo porque no tiene rostro no presta ese favor al espectador que se pregunta una vez más ¿cómo diablos he pagado el precio de la entrada para contemplar tamaño tostonazo?

El largo, larguísimo largometraje, recupera algo de gracia al final.

Ese momento en el que se razona que Carahueca es algo así como una enfermedad que se cocina en las entrañas de la familia y que por lo tanto se hereda de padres a hijos. Pero no es suficiente para disculpar un desarrollo que se suponía tenía que generar, si no terror, malestar en el público.

Que ese mismo público saliera de la sala planteándose que lo que se le ha contado toca precisamente sus miedos infantiles.

Intruders, en contra de los que he leído por ahí no es una película hueca sino aburrida.

O lenta como decía mi padre. Mi padre fue probablemente uno de los espectadores más inteligentes con lo que he tenido el placer de compartir butaca en eso que antaño eran templos oscuros y que hoy se llaman multisalas.

Y es que Intruders no da escalofrío.

No sabe producir miedo.

Y dan ganas de zarandear a los actores para que espabilen, para que conecten con mis miedos infantiles.

Pero no pasa nada de eso.

La película se infla mientras tanto como un globo. Y un globo solo lleva aire –nada– por dentro.

¿Dónde nace el problema de Intruders?

¿De su guión, pulcramente escrito?

¿De su notable dirección?

El filme parte de una idea ambiciosa y apasionante: indagar sobre nuestros terrores primigenios. También de cómo liberarnos de ellos si recurrimos a actos psicomágicos.

Esto del acto psicomágico es como prometer un trébol de cuatro hojas que un estrafalario vendedor de elixires varios llamado Jodorowsky ha promocionado en los últimos años como fórmula para reducir a cenizas nuestras neuras enfermas.

Jodorowsky no tiene la culpa de que su método de catarsis haya confundido desde entonces a tanta gente.

Entre ellos a Fresnadillo.

Película que podría entenderse en clave psicomágica casi como si quien les escribe creyera en el improvisado misticismo del autor de la extravagante Santa sangre.

Pero falla también en este sentido.

Y falla porque Intruders quizás hubiera quedado muy bien como mediometraje psicomágico pero no como largometraje presuntamente psicomágico.

No son creíbles los personajes. Los personajes son bloques de hielo que no crecen con la historia.

Además, y vendiéndose el producto como cinta de nuestros miedos internos, no da miedo. Ni siquiera un asomo de inquietud.

El tal Carahueca no sabe meterse en mi cabeza y revolver mis demonios interiores.

Luego interpreto que no es una película de monstruos. Y mucho menos de los que me hicieron tan feliz la infancia como espectador (y bicho raro) cinematográfico para liberarme, precisamente, de esos mismos monstruos.

Está muy bien que Fresnadillo no apueste por el susto fácil, que evite el contagio con Carapizza (ya saben, Freddy Krueger) pero sí cabe exigirle más consistencia a su Carahueca.

Consistencia que Intruders hace llegar a través de la penosa e insistente voz en off de sus dos narradores infantiles. Voz reiterativa que se suma a un metraje reiterativo que no aporta nada a esta casi nada.

Algo, ¿entienden?, que aporte sal a un vehículo que no termina por arrancar y que encima se adorna con pretensiones de autor.

Así que termino

para quien les escribe –y con todo el dolor de su alma– la verdadera y personal pesadilla de Intruders se reduce al dinero que ha tenido que abonar por verla. 

Saludos, con la Carahueca, desde este lado del ordenador.

La crítica española no se pone de acuerdo con ‘Intruders’

Sábado, Septiembre 17th, 2011

Reacciones encontradas la de la crítica española ante el estreno el pasado viernes, 15 de septiembre, de Intruders, de Juan Carlos Fresnadillo, y filme que abrió la 59 edición del Festival de San Sebastián. El tercer largometraje del director canario llegará a las pantallas el próximo 7 de octubre.

Para E. Rodríguez Marchante, del diario de ABC, se trata de un filme que “consigue, entre otras cosas, que el miedo no venga precedido del susto, sino que sea la propia construcción de la historia, del clima y de la sugerencia la que provoque en dosis parecidas la angustia y la curiosidad. Algo tan usual en el cine de hoy como una máquina de escribir”.

Y añade: “La historia se cuaja en el lugar donde nacen los monstruos, es decir, en el pasado a medio enterrar y en las pesadillas de dos niños desconectados temporal y geográficamente pero que son víctimas de Carahueca, una sombra nocturna que invade sus sueños y que los va absorbiendo poco a poco en su vida real.”

En contra de otros comentarista, Marchante considera que Intruders cuenta “con un guión finamente entretejido por Nicolás Casariego y Jaime Marques” y destaca que la “maestría de Fresnadillo, absoluta en el control y dosificación del suspense, la curiosidad y el terror, se afila incluso hasta en un suave juego de apertura de puertas a la trama, con la sugerencia de un toque diabólico o con el sutil sentido del humor en la escena entre Daniel Brühl y Héctor Alterio, de resabiado cura viejo a impresionable cura joven.”

Carlos Boyero, en El País, anuncia ya en el titular su visión del largometraje: “Estética hueca en Intruders“.

Para el crítico “nada funciona” en el filme “a pesar de tanto virtuosismo técnico. El guión está deshilachado y no atrapa, asistes con indiferencia a algo tan presuntamente asfixiante como el terror y el sufrimiento de los niños. La explicación final al prescindible enigma apela a los abismos psicológicos, pero resulta tan tibia y rutinaria como todo lo anterior.” Boyero concluye, no obstante, que “afortunadamente, Fresnadillo no utiliza los sustos facilones ni los efectos gratuitos, pero jamás logra transmitirme la sensación de angustia y horror. Intruders está bien vestida. El problema es que dentro no hay nada.”

El enviado especial del periódico El Mundo, Luis Martínez, escribe: “Intruders, por acción u omisión, por activa o por despiste, no hace otra cosa que elevar a la categoría de categoría (la repetición es categórica) algo que ya sí estamos autorizados a llamar cine contradictoriamente español. Es decir, cine español que no lo parece o cine anglosajón realizado inconfundiblemente por un español.”

Y considera, “como ya hiciera Guillermo del Toro o Juan Antonio Bayona (uno de los dos, español por proximidad)”, que el cineasta canario reconvierte el cine de género “en algo diferente y, esto es lo importante, mucho más afilado. Que duela, vamos. Y aquí valen como ejemplos tanto El laberinto del fauno como El orfanato y, ya puestos, la recientemente estrenada en Venecia Eva, de Kike Maíllo.”

En Público, Sara Brito escribe que la película “entrega conclusiones demasiado masticadas”, mientras que para el responsable del blog Mon Oncle, alojado en la versión digital del Diario Vasco, Intruders “no es una película de terror y ni siquiera de cine fantástico. Es un drama psicológico que precisamente juega con las convenciones de los géneros.” Para Mikel G. Gurpegui , también en Diario Vasco, estamos ante un filme de “factura perfecta” aunque se mantiene sobre “un filo demasiado endeble, la duda de si los miedos son fundados o imaginarios, mientras se empantana en su desarrollo y desemboca en una resolución irrelevante.”

El filme de Fresnadillo recibe las críticas más duras en la nube de páginas especializadas y blogs.

En Filmaffiniy la catalogan de Bodriez o Pelihueca. En Precríticas se lamentan de lo que consideran “endeblez del guión.” Hugo Rosales en ecartelera destaca que la cinta sabe mantener el equilibrio entre fantasía y realidad, aunque se queja de “ciertas trampas para mantener el interés y la coherencia dentro del enmarañado argumento. El cual, luego puede pecar en su último tramo de ser demasiado explicativo y reiterativo en su mensaje, con un desenlace que ofrece todas las respuestas y no admite otra interpretación posible por parte del espectador.”

Hay muchas más reseñas de comentaristas y espectadores en torno al estreno de Intruders, y todas, más o menos, no terminan por ponerse de acuerdo con el tercer largometraje del cineasta canario. 

Habrá que esperar al 7 de octubre para aportar nuestra reflexión en torno a este trabajo y moldear los pliegues del rostro, presuntamente sin forma, del tal Carahueca.

Saludos, repasando la prensa, desde este lado del ordenador.

Cajón (de)sastre

Jueves, Septiembre 8th, 2011

NUEVO BLOG DE JAVIER GONZÁLEZ DE DURANA

El Museo Balenciaga ha recibido desde su inauguración –el pasado 10 de junio– la visita de 43.000 personas. Al frente de la institución se encuentra Javier González de Durana, hasta hace unos pocos meses director de TEA Tenerife Espacio de las Artes. Varios medios de comunicación del País Vasco han publicado sendas entrevistas con su responsable. Algunos de los cuales, en concreto el Diario Vasco, celebra que Durana haya anunciado la pronta aparición de un blog que estará alojado en página web del Museo. En este artículo se recuerda que de Durana ya practicó esta experiencia durante su gestión al frente de TEA con El Baile y las cadenas, cuyo cierre “generó mucha controversia.” (gracias Urs por la llamada).

TEATRO CON CONCIENCIA

El local del Comité Canarios de Solidaridad con los Pueblos (CCSP) acoge este viernes, 8 de septiembre y a las 20.30 horas, la propuesta Teatro Zero, una iniciativa de la actriz y psicopedagoga Chusa Pérez de Vallejo, integrante del colectivo Teatro Social Los últimos. La obra que se representa se denomina Un extraño, y está basada en experiencias y testimonios de inmigrantes.

OTROS MISTÉRIOS EN LA LIBRERÍA MISTÉRIO

La lagunera librería Mistério retomará el viernes 16 de septiembre y a las 20.30 la segunda temporada de Noches de Mistério con la primera entrega de Otros Mistérios, sección dedicada a otros géneros e inquietudes literarias, y que estará protagonizada por los escritores José Luis Correa y Cristo Hernández, quienes mantendrán una charla-coloquio en torno a la antología Generación 21: nuevos novelistas canarios. Cabe destacar que las últimas novelas de Correa (Murmullo de hojarasca) y Hernández (Biografía reciclada de Manolito el Camborio) han iniciado la colección Generación 21 de editorial Aguere y Ediciones Idea.

SI INTRUDER SE PODRÁ VER, CARAHUECA SE PUEDE LEER

El Cultural.es publica el comienzo de la novela  Carahueca: No puedes escapar de lo que ya está dentro (Temas de hoy) de Nicolás Casariego, versión literaria de Intruders, película dirigida por Juan Carlos Fresnadillo y que inaugurará el jueves 15 de septiembre el Festival de Cine de San Sebastián.

Saludos, esto es todo por hoy, desde este lado del ordenador.

Cosas por aquí, cosas por allá…

Jueves, Agosto 18th, 2011

LIBROS A UNO Y DOS EUROS

Santa Cruz de Tenerife cuenta, desde hace aproximadamente un mes y medio, con una librería de libros usados cuyos precios rondan en torno a uno o dos euros. El establecimiento está situado en la primera planta del centro comercial Nuestra Señora de África y se trata de una iniciativa de una ONG. Pese a tratarse de un espacio muy pequeño, si uno investiga puede hallar títulos muy interesantes publicados en editoriales que han pasado a mejor vida. Así que de verdad, merece la pena darse una vuelta. Abre también los domingos por la mañana.

FOTONOVIEMBRE

Nos enteremos por El Día que Tenerife Espacio de las Artes (TEA), a través del Centro de Fotografía de Tenerife, prepara la XI Bienal Internacional de Fotografía, Fotonoviembre. Habrá tres grandes secciones en esta undécima edición: Sección Oficial, que incluirá trabajos de los fondos de la colección de Carlos Ordóñez Falcón de Fotografía; Autores en Selección y Atlánticas Colectivas. La Colección Carlos Ordóñez está integrada por 1.300 obras con cerca de 2.000 piezas y por cuarenta vídeos, e incluye creaciones de Man Ray, Marina Abramovic, Emili Godés, Joan Fontcuberta o Dorotea Lang.

TORONTO ACOGE LA PRESENTACIÓN MUNDIAL DE INTRUDERS

El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) será el lugar elegido para la presentación mundial de Intruders la nueva película del director Juan Carlos Fresnadillo. El film se estrenará en las pantallas españolas el 7 de octubre. La proyección tendrá lugar dentro de la sección Presentaciones especiales y unos días más tarde, el 16 de septiembre, inaugurará el Festival Internacional de cine de Donostia, en sección oficial fuera de concurso. Por otro lado, el actor Bradley Cooper ha anunciado que abandona El cuervo, el próximo trabajo de Fresnadillo, por problemas de agenda. Se baraja ahora para interpretar al personaje Channing Tatum o Mark Wahlberg.

 FILMOTECA CANARIA: JACQUES TOURNEUR

Y continuamos con cine. El próximo ciclo de la Filmoteca Canaria estará dedicado al cineasta Jacques Tourneur, uno de los maestros de la serie B. Se exhibirán los trabajos Yo anduve con un zombie (20 de septiembre en Teatro Guiniguada, 22 en Multicines Renoir-Price); La mujer pantera (27 de septiembre en Teatro Guiniguada, 29 en Multicines Renoir-Price); El hombre leopardo (4 de octubre en Teatro Guiniguada, 6 en Multicines Renoir-Price); Retorno al pasado (11 de octubre en Teatro Guiniguada, 20 en Multicines Renoir-Price) y La mujer pirata (18 de octubre en Teatro Guiniguada, 27 en Multicines Renoir-Price).

Saludos, ¡esto es todo amigos!, desde este lado del ordenador.