Un puñado de polvo…

Miércoles, Julio 21st, 2010

EN FAVOR DE ISAAC DE VEGA

Me llega a mi correo este escrito, del que entresaco el fragmento que me parece más sustancioso y que pongo en conocimiento de todos ustedes por lo que podría significar para el escritor nominado. La idea es “movilizar” la candidatura a través de la red de redes.

“Desde El Sauzal, Tenerife (Canarias), a 17 de Julio de 2010.

Estimados miembros de la Academia Canaria de La Lengua:

creemos firmemente que hay categoría suficiente en el escritor canario Isaac de Vega para que se le conceda el próximo Premio Cervantes. Aunque murió nuestro queridísimo amigo, el genial escritor Rafael Arozarena, sin que ninguna institución isleña lo propusiera en su momento, no es tarde para intentar enmendar nuestra silenciosa humildad, tomando conciencia, sin complejo alguno, de la magnífica valía que ostentan algunos de nuestros autores vivos. Está justificado que luchemos para que la literatura escrita por nuestro Isaac de Vega sea reconocida como un hermoso referente, de altísima calidad, en el panorama general de la escritura en español.”

¡SOS, SOS, SOS!

Mi ya larga historia de amor con el cine Víctor de Santa Cruz de Tenerife va camino de convertirse en un culebrón con final infeliz. Los nuevos responsables de la sala han enviado un correo donde reclaman “socios benefactores”. Independiente del juicio que tengo sobre la programación que han puesto en marcha estos sin embargo valientes aventureros, va siendo hora de plantearnos seriamente si queremos que exista este cine que más que cine fue palacio de sueños para el cursi que les escribe.

Entre otras cosas, en su SOS, la ADIM destaca que “precisa de una inyección económica de socios benefactores para llevar a cabo el proyecto de convertir este enclave en un espacio multicultural” y según palabras del presidente de esta asociación, Francisco Javier Capote Pérez, alcanzar sus objetivos, que el cine Victor se convierta en “un lugar de encuentro multicultural destinado a todas las asociaciones y organizaciones, para el uso de los centros docentes y para la realización de cualquier actividad cultural”.

Pese a que el Víctor haya abierto sus puertas recientemente, la puesta de largo del nuevo proyecto está prevista para el 24 de septiembre “siempre y cuando podamos lograr algo más de capital” porque, asegura Capote Pérez, “nos hemos encontrado con unos problemas de infraestructura y de acondicionamiento mucho mayores de lo esperado y por ello sacamos un ocho por ciento de las acciones para nuevos socios, que se traduce en 18.000 euros”.

La sociedad que se ha formado, bajo el paraguas de ADIM, está compuesta además de por Javier Capote, por Adrián Remigio García Dávila; Fernando Gabriel Martínez Dubra y Alexander Enrique Salom, y en estos momentos cuentan con la colaboración de los empresarios de Zona Rambla.

LA ESCUELA DE CREACIÓN LITERARIA SE MUDA

La Escuela Canaria de Creación Literaria cambia de dirección. Será a partir del 1 de septiembre cuando los alumnos de su ¡séptima promoción!, es decir los correspondientes al curso 2010-2011, se inicien en las alambicadas técnicas literarias en la calle La Carreta, 6, de La Laguna, y a un minuto de la Iglesia de La Concepción. Más información pinchando estos enlaces: coordinadora@escuelaliteraria.com ó información@escuelaliteraria.com.

LA SEMANA NEGRA EN DATOS

Lean, lean…

Durante los diez días del festival, la organización del mismo puso en marcha directamente un total de 217 actos entre charlas, encuentros literarios, debates, conferencias, presentaciones y firmas de libros, velada poética, actuaciones musicales o proyecciones de cine, entre otros. Se calcula que, además, se organizaron en diferentes locales del recinto otros 137 actos, entre los que destacaron actuaciones musicales y otro tipo de conferencias o debates, algunos de ellos transmitidos o grabados para emisoras de radio o TV.

En cuanto al número de visitantes se estima que más de 865.000 personas pasaron por el recinto de la SN entre el 9 y el 18 de julio, días de celebración del encuentro. La jornada de mayor afluencia fue el  sábado, día 17, cuando más de de 167.000 personas visitaron las instalaciones del festival junto a la playa del Arbeyal.

En las 27 librerías que instalaron sus puestos de venta en el recinto, se vendieron un total de 33.985 libros. Respecto a las publicaciones de la SN, se repartieron gratuitamente un total de 2.000 ejemplares: 1.000 de 100 Balas. Guía de lectura, de Norman Fernández y Pepe Gálvez, dedicado a la obra de Brian Azarello y Eduardo Risso; y otros tantos de la obra colectiva Los olvidados, el libro Pepsi – Semana Negra de este año.

La oficina de comunicación de la SN acreditó a 202 periodistas y 84 medios en todos los soportes (papel, radio, TV y digitales), tanto de España como de otros once países. Se realizaron 278 entrevistas con autores gestionadas a través de dicha oficina, además de las muchas concertadas y celebradas por cuenta de los propios profesionales de la información durante los diez días del festival literario.

Ahí es nada.

Saludos, ¡otra vez en casa y con mis queridas cucarachas dándome la bienvenida!, desde este lado del ordenador.

Y en esas estoy, descubriendo…

Miércoles, Julio 14th, 2010

Entre otras cosas, y para quien les escribe la más importante, la Semana Negra da la oportunidad de descubrir a veteranos y también nuevos escritores hasta ahora desconocidos en el arrugado mapa de mi memoria. Si el año pasado tuve la suerte de encontrar excelentes novelas del peruano Alonso Cueto y los mexicanos Jorge Moch, Fritz Glockner y Eduardo Monteverde, entre otros, en esta edición he tenido la oportunidad de leer y lo que es mejor conocer al colombiano Mario Mendoza (muy recomendable su Buda Blues, editada –loado los dioses– en España por Seix Barral–, la española Elia Barceló, que a mi juicio crece como narradora cuando abandona las geografías de la fantasía y la ciencia ficción; el periodista mexicano Javier Valdés, que me ha hecho reflexionar sobre el oficio de contar noticias; el argentino Gullermo Orsi, con quien uno puede perder el tiempo charlando sobre lo divino y lo humano pero sobre todo de Buenos Aires (no se pierdan su Ciudad Santa, publicada en España por Umbriel) y las ficciones de veteranos semaneros como Carlos Salem, un tipo tipo de apariencia bronca que esconde un corazón que, como cantaba Carlos Puebla y Los Tradicionales, es así de GRANDE, así, así, así…

Es una pena que en este encuentro con las letras de género, salvo la honrosa excepción del tinerfeño Víctor Conde, no haya más representación de escritores de nuestra tierra, lo que me anima a pensar que no estaría mal instalar una caseta vendiendo ”literatura made in Canarias” para promocionar a los todavía escasos pero potentísimos narradores que en las islas están publicando novelas y relatos negros o fantásticos. A esa hipotética caseta se podría sumar lo que se escribe en poesía, ensayo e historia. También aquella que explica las excelencias de nuestra gastronomía (y es que aquí, en el godo, no saben el privilegio que supone contar con nuestra característica variedad de papas –nunca patatas, of course– y mojos, entre otras excelencias alientarias y alimenticias)  pero es un sueño que algo me dice nunca se hará realidad porque en aquellas islas resulta muy difícil sacudirnos la manía que tenemos de mirarnos el ombligo así que… en fin.

Atolondrado por las entrevistas que he realizado (diez por el momento), asistencia a ruedas de prensa y coloquios y presentaciones en el recinto de la Semana Negra, he sido víctima una vez más de comprar con apetito voraz toda clase de libros que se me han puesto a tiro. La mayoría, no iba a ser menos, son de novela policíaca (a mi lo de negro no me termina de convencer, ya ven ustedes) pero también alguna rareza como una historia de la guerra que mantuvo México con Estados Unidos a principio del XIX. El libro está firmado por un periodista mexicano de aquel siglo, y asombra su despiada crítica al ejército de su país. Tras leerlo de una sentada, prometo que a partir de ahora veré con ojos muy distintos El Álamo de John Wayne, película no obstante que sigue siendo una de las favoritas de quien les escribe.

Cae la noche sobre Gijón, las gaviotas que me despiertan todas las mañanas descansan. Creo que es momento de irme a la cama no sin antes empaparme de Scorpio City, otra novela que he adquirido (esta vez publicada en Alfaguara Colombia) de Mario Mendoza. Uno de esos escritores, amigos, que ha sabido llegarme a lo más profundo. Será porque en sus historias eso que llaman realismo mágico se ha quedado en un pálido y macondoníaco reflejo del pasado.

Saludos, al grito de ¡viva la fabada asturiana y la sidra!, desde este lado del ordenador.

España en la Semana Negra

Lunes, Julio 12th, 2010

Quien le escribe confiesa que no es para nada seguidor de la cosa deportiva pero recogiendo el guante que me propone un lector en un post anterior, escribo que soy otros de los tantos millones españoles que anoche sufrió y celebró el triunfo de la selección en el Mundial del balonpié.

La primera parte la vi en una de las carpas instaladas en la Semana Negra, gritando como un descosido y amenazando con el puño a ese pedazo del imperio arrebatado que son los países bajos. Recibí muestras efusivas de aprecio del personal cuando descubrieron que vengo de las Canarias, tierras conquistadas, porque Pedro, ese que se me mueve como Flash en el terreno de juego, nació también en ese pedazo de isla de la que vengo.

Desgraciadamente, el partido interrumpió la interesante charla que Paco Ignacio Taibo II mantenía con Martin Cruz Smith, pero era imposible luchar contra el deporte rey, y por mucho Arkadi Renko con ganas de repartir justicia, donde estuviera la selección y su periferia: banderolas, camisetas, vuvuzelas, etc, etc… Tanto Cruz como Taibo sabían que la batalla estaba perdida.

Al final, quien les escribe y reitera que no es aficionado, celebró la victoria de la selección mientras la ciudad de Gijón se llenaba de aficionados entusiastas lanzando voladores y gritando un España, España, España que ya no es patrimonio de fachas.

Lo que me hace pensar que quizá sea esta la lectura más interesante de este Mundial. Que nombrar a España ya no sea, precisamente, patrimonio de fachas.

Saludos, España, desde este lado del ordenador.

¡Vividores!

Sábado, Julio 10th, 2010

Si el año pasado fue un gigante este 2010 se ha transformado en un coloso. Me refiero a la Semana Negra, que ha crecido de manera descomunal.

Paseo por la feria y compro libros rezando a los dioses porque me dé tiempo de leerlos casi todos. Me cruzo con una familia que lleva en la mano una bolsa repleta de volúmenes y en la otra un paquete de churros gigantes porque, reitero, en esta semana todo es un poco más grande. El olor de pulpo (ya podrían cocer al dichoso y profético Paul) y carnes se entremezcla con el del papel. Las presentaciones y mesas redondas analizan lo habido y por haber en eso que aquí llaman literatura de géneros, y que concentra a cantidad de friquis de todas las edades (incluido quien les escribe) con gentes responsable.

Me entretengo oyendo a Joe Haldeman, un americano para nada impasible que me hace recuperar la fe en esa inteligente y siempre generosa izquierda estadounidense que para nada huele a socialista. Habla de Robert A. Heinlein con un cariño distante que desarma. Casi lo mismo que me pasa con la lectura de Tropas del espacio y la novela más famosa de Haldeman, La guerra interminable.

Me encuentro con un libro que recopila cuentos de ciencia ficción escritos por un español el siglo pasado, pero dejo escapar la oportunidad y continuo navegando por este mar infinito de personas que se dan una vuelta por la feria mientras me digo que Gijón podría resultar una ciudad perfecta si no fuera tan cara (lo es) y si asomara el sol más veces a lo largo del año en estos lares. Claro que esto lo escribe alguien acostumbrado al calor africano y al azul de un océano que me hace lamentar el desteñido de este Cantábrico.

Dicen que hay crisis, pero en esta capital todo el mundo sale a la calle y llena los bares, locales que te encuentras cada dos por tres repletos de gente que toma la sidra, el vino o la cerveza. Mejor que no hable de cómo se come. Porque comer, comer, los jodidos nos ganan por clara ventaja a los que somos de más allá del sur.

Gijón me provoca reacciones adversas. Te invita pero también se resiste. Ayer, cuando el tren negro nos dejó en la estación, un grupo de manifestantes despedidos de la fábrica Chupa Chups llamó a los que desembarcábamos ¡vividores! Lo mejor del caso es que ninguno de los escritores se molestó por el calificativo sino el grupo de periodistas que venía conmigo. Pensé, resignado, que el que se pica es porque ajos come.

 Llevo dos días en la Semana Negra y tengo la sensación de que han pasado ya las siete jornadas. El tiempo no corre sino vuela.

Un aviso, me entero que Bilbao acogerá del 22 al 26 de septiembre el Festival de la risa, y que asistirán, entre otros, Tom Sharpe, Martin Amis (ese mismo autor del que quemé un libro hace una semana), Forges y Michel Houellebecq. Le pregunto a quien lo organiza si habrá una mesa redonda sobre la literatura española de humor (que hay mucha y de calidad, Jardiel Poncela, Azcona, Neville) pero me sale por peteneras, quizá sea porque en este país los mejores cultivadores de la risa literaria fueron gente de derechas. Pero no sé. Y tampoco tengo tiempo para romperme la cabeza con estas cosas.

Me duele la barriga, no me curo el catarro que he pillado y la noche, aquí siempre una hora por delante de Canarias, cubre esta ciudad del norte que durante una semana quiere amanecer y atardecer muy negra. Por el momento lo está consiguiendo.

Saludos, pensando muy seriamente lo de dejar de fumar, desde este lado del ordenador.