El regreso del catálogo Canarias en Corto
Lunes, Diciembre 18th, 2023Es inevitable que una sombra de tristeza me asalte cuando veo los trabajos seleccionados de la 17 edición del catálogo Canarias en Corto, el pasado 27 de noviembre en el teatro La Granja en Santa Cruz de Tenerife. Y se escribe tristeza no por los cortometrajes que incluye sino porque me iré a la tumba sin conocer las razones que motivaron que los dos anteriores catálogos (¿o fueron tres?, la verdad es que ya he perdido la cuenta) no pudiera verlos por razones que todavía no alcanzo a entender.
Un amigo me comenta el hecho de que esos dos catálogos (¿o fueron tres?) nunca llegaran a las pantallas obedece a una estrategia. La estrategia de que todas las piezas que contienen los catálogos que ahora están en el limbo se conviertan en piezas de culto, obras sagradas a las que solo han tenido acceso familiares y los miembros del jurado que las seleccionó… Al resto, al común de los mortales: misterio.
Quizá como síntoma de que las cosas están cambiando o porque este año no había razones para esconderlo, el lunes 27 de noviembre se anunciaba el estreno de los siete trabajos seleccionados en el catálogo Canarias en Corto, una pequeña pero significativa muestra de los trabajos realizados el año pasado y una excelente oportunidad para tomar el pulso del cine que se está rodando por estas tierras.
Así que volver a ver a amigos con los que solo coincidías en sesiones de Canarias en Corto fue como regresar al pasado. Esto me hizo pensar que sí, que habíamos vuelto a unos tiempos donde todos éramos jóvenes pero no sé si más felices.
Pero, cosas de la edad, ese sentimiento de nostalgia recobrada se diluyó antes de que se iniciara la proyección en una sala si no llena sí que con la mayoría de las butacas ocupadas. No sentí dentro de mi la tonta emoción que experimentaba años atrás pero elucubré que, efectivamente, se trataba de cosas de la edad. Y es que uno envejece, lo que no fue un impedimento para que me metiera en la sala dispuesto a ver siete propuestas cinematográficas (sea o no incorrecto escribirlo así) con una mirada libre de prejuicios.
Los trabajos seleccionados en este catálogo son Aitana, de Marina Alberti; Circe, de María Abenia; En un segundo, de Pablo Fajardo Juan; Daida back to the Ocean, de Pablo Ramírez Bolaños; El caso del Ovis orientalis musimon en la isla de Tenerife: El último muflón, de Omar Razzak; Visionado, de Manuel Romás Sierra y Cloro, de Pablo Borges.
Los cortometrajes muestran un interesante abanico de temas y alguno propone reflexiones atractivas sobre Canarias con mirada mestiza y desde un cine de género que entienden de manera muy personal, lo que incluye los dos documentales narrados en primera persona que contiene el catálogo, así como una excelente película de animación con un nombre kilométrico que no esconde la descarnada ironía de lo que enseña: la vida y la muerte del último muflón que habitó los riscos del parque natural de Las Cañadas del Teide. Un cortometraje que tiene algo de aquel Bambi de la Disney, solo que más crudo y con una carga crítica demoledora a cómo se va deteriorando el paisaje de una isla, la de Tenerife, amenazada no ya por introducir especies de fuera sino también por un turismo que nos viene de fuera. En apenas unos pocos minutos, Razzak consigue que además de emocionarme tome conciencia de una realidad que la película me muestra en terroríficas animaciones en la que predominan los grises y los negros.
En contra de otros catálogos anteriores, y en los que resultaba hasta normal que repitieran siempre los mismos autores (este año, aunque alguno haya, no ha sido la dinámica), me sorprende intelectualmente la variedad de contenidos de cada uno de ellos, así como la mirada que hacen la mayoría también de Canarias no solo explotando su paisaje geográfico sino también el humano.
Humanidad hay mucha en Cloro, que es una película llena de matices y que se ve y se digiere sin concesiones. Trata una historia que puede todavía incomodar a algunos pero es tal su franqueza que imagino que destruirá ese muro que muchos aún tienen construido dentro de sus cabezas.
Visionado, que es el más corto de unos cortos que no resultan demasiado cortos (algunos casi rayan el mediometraje, los que los hace insólitamente largos tratándose de cortos) es una original propuesta visual que cuenta una historia en un mismo plano. Plano que va hacia adelante y hacia atrás en un espacio reconocible de la capital tinerfeña. Por su economía de medios pero sobre todo por el talento que se tiene que tener para decir tanto con tan poco, Visionado merece el recorrido que por festivales tendrá gracias a ser una de las piezas seleccionadas en Canarias en Corto, catálogo que incluye como se dijo dos documentales también.
El primero de ellos es Aitana, un retrato muy personal de la hija (ya anciana) que tuvieron Rafael Alberti y María Teresa León, aunque más que contar el relato de lo que significa ser descendiente de esta pareja de escritores profundamente politizados, plantea una reflexión sobre la familia, el amor y la pérdida de la memoria. Está protagonizada por la hija, la nieta y la bisnieta de Alberti/León.
El segundo documental que se incluye en este catálogo lleva por título Daida back to the Ocean. Es la historia de una superación y pese a que me conmueva lo que cuenta (quien haya pasado por algo parecido lo entenderá) es la única pieza que no veo en este catálogo aunque la historia que nos cuenta sea tan maravillosamente aleccionadora. La veo, que se entienda, más en otro lugar y no en este catálogo pero admito que es una cuestión de pareceres.
Más que reír sonrío con En un segundo, una comedia que más que buscar la carcajada del espectador lo que busca es complicidad en su sonrisa. Como toda comedia que se precie, el trabajo de los actores es brillante y la puesta en escena de libro. Sonrío, deja un agradable sabor de boca. Es además la única película de todo el paquete que nace con esa intención, de que el espectador se ría porque como dijo Boris Vian es la única manera de tomarnos las cosas en serio.
Y despido estas líneas con Circe que a mi en particular me resulta con Visionado y El caso del Ovis orientalis musimon en la isla de Tenerife: El último muflón, uno de los mejores cortometrajes de un catálogo curioso y con la suficiente consistencia para representar un cine probable canario que se atreve a mirar a su realidad con ojos muy abiertos y sin complejos. Se tratan además de historias locales con alcance universal y esta Circe, la poderosa hechicera de la antigua mitología griega que convirtió en cerdos a la tripulación de Odiseo, lo representa en un relato con aire pasoliniano, de paisajes agrestes que respeta y actualiza los elementos del antiguo teatro clásico griego, incluyendo el coro.
La pieza sabe unir además la leyenda con la tradición canaria, aunque resulte una invención, pero esta clave como sucede en Rendir los machos, de David Pantaleón, le da soporte a un trabajo en el que todo lo que tenía que desentonar no desentona. Lo que propone este corto es un mestizaje y como todo mestizaje el resultado final es de una inquietante riqueza. Y no solo por su preciosismo estético sino por las lecturas que puede suscitar.
Tras su periplo por festivales no sé que futuro les espera a este catálogo como a los anteriores. Sería bueno que rotaran y se pudieran ver más. Es una pena que la Televisión Canaria no exhiba estos materiales, materiales que deberían ser mostrados en un horario normal pero ¿qué es el cine? Un frenesí o una sombra o una ficción y los sueños, ya se sabe, sueños son.
Saludos, calima, desde este lado del ordenador





