Archive for Febrero, 2025

Algo sobre cine que se hace aquí

Martes, Febrero 18th, 2025

ESTRENO

TEA Tenerife Espacio de las Artes proyecta el jueves 20, a las 19:00 horas, Treasure, el nuevo cortometraje de Anatael Pérez. El responsable de Audiovisuales de TEA, Emilio Ramal; el director Anatael Pérez; y el productor del corto Rumen justo, serán los encargados de presentar este acto, que es de acceso libre hasta completar el aforo de la sala y en el que se se podrá ver también un making of de este trabajo. Al finalizar las proyecciones el director y los miembros del equipo mantendrán un encuentro con el público presente.

Treasure cuenta cómo en un distante futuro donde ya no quedan seres humanos, un pequeño robot pasa sus días cultivando flores. Un día mientras pasea por el bosque se encuentra con una misteriosa bailarina de color marfil. Él cautivado por ella empezará a seguirla en un largo viaje…

Cineasta de origen canario, Anatael Pérez lleva desde hace más de diez años una prolífica carrera en el mundo del cortometraje y los festivales de cine. Más de 40 cortometrajes llevan su firma desde que creara en 2004 la marca Anatael Productions. Especializándose en la rama de diseño de producción y dirección de arte.

RODAJE

El cineasta canario Borja Ibrahim adapta en un cortometraje una de las grandes novelas infantiles de Fina Casalderrey, O estanque dos parrulos pobres. La autora está considerada como una eminencia de la literatura gallega y, con esta obra, ganó en 1996 por segunda vez el premio Premio Edebé de Literatura Infantil y Juvenil.
 
Ibrahim, que es director, guionista y productor –en LineShy Productions– acomete la labor de adaptar esta obra al cine, en formato de cortometraje, por primera vez, casi 30 años después de haberse publicado el texto. “Queremos crear un cuento visual que no solo respete el espíritu de la obra, sino que también sea una invitación a reflexionar sobre el amor, la vida y la despedida”, asegura el director.
 
El proyecto promete emocionar tanto a las personas más jóvenes como a las adultas. Con el objetivo de financiar esta iniciativa, se ha iniciado una campaña de microfinanciación colectiva, o crowdfunding, a través de la plataforma Platino Crowdfunding.

NUEVO ESTUDIO DE GRABACIÓN

Arteria Films Studios inauguró recientemente en Tenerife una sala de grabación que favorece el trabajo de los rodajes. Se trata de un espacio de grabación y mezclas 3D en entornos Atmos, con el que los equipos cinematográficos pueden avanzar o dejar cerrado in situ el sonido de sus producciones.

Este recurso dispone de otras utilidades, como las de trabajar tanto en la sala del estudio como en exteriores, grabar música y gestionar emisiones en directo a través de Internet con la mejor calidad. Todo ello resulta muy útil para cualquier equipo de producción de cine, televisión y publicidad. También es una herramienta eficaz para profesionales de la música.

La sala se encuentra en el barrio de La Salud, en Santa Cruz de Tenerife, donde el equipo de Arteria Films Studios, responsable de la iniciativa, ya ha comenzado sus labores de asistencia a equipos de rodaje internacionales venidos a Tenerife para celebrar reuniones por streaming con sus equipos ubicados en las sedes de las productoras o la grabación de un concierto de la orquesta del Conservatorio de la capital tinerfeña, entre otras acciones.

Saludos, cambio y corto, desde este lado del ordenador

Contra el cine de arte y ensayo, acabáramos

Lunes, Febrero 17th, 2025

Conocido sobre todo por su faceta como cineasta, muchos aficionados aún desconocen que José Luis Garci es también un escritor de cine. Y se escribe escritor porque es lo que hace, escribir sobre cine dejando a un lado siempre la crítica. En Garci se concentra así amor y pasión por el séptimo arte, y como toda relación romántica que permanece más o menos inalterable con el paso del tiempo, no admite grietas, ningún asomo de duda y hacerse preguntas.

No ha contado Garci con una carrera regular en el cine aunque cuenta con algunas película destacables a las que, desafortunadamente, el paso del tiempo suele pasarle factura. Ahí está Asignatura pendiente y también la trilogía de El Crack, paquete de películas que sentaron en su momento cátedra en un probable y renovado cine negro con acento español. En cuanto a libros, destacaría en lo que ya es una bibliografía más que estimable, una biografía sobre el escritor norteamericano Ray Bradbury que debe ser la única existente en español escrita por un entusiasta aficionado. También su querencia por la ciencia ficción, dedica un capítulo entero al género en la enciclopedia que en su día publicó la desaparecida editorial Burulán, y fue el guionista además de uno de los cortometrajes más famosos del cine español: La cabina.

The Best? Devaneos sobre la mejor película de la historia recoge una serie de reflexiones en torno a la lista de las mejores películas que en 2022 publicó la revista Sigh and Sound, y en la que viene participando desde hace diez años el director de Volver a empezar, película esta última por la que recibió el Oscar de Hollywood aunque sigue siendo un título muy menor en su filmografía.

The Best? Está planteado como un libro que quiere hacer justicia y, al mismo tiempo, como un ataque a una realidad como es la actual que confunde las cosas ante esa sombra con espíritu totalitario que se conoce como cultura woke. Y en cierto sentido no le falta razón, aunque su especial querencia por el cine norteamericano confunde a unos y convence a otros. En nuestro caso, confesamos que somos de los que pertenecemos al segundo grupo aunque no alcance para nada al amor incondicional que le profesa un cineasta cuyo cine bascula desde lo más que aceptable al hundimiento más reprobable, que es lo que hizo con películas como Canción de cuna y Sherlock & Watson. Madrid days y en las discutibles adaptaciones de sendas novelas de Benito Pérez Galdós como El abuelo y Sangre de mayo, en la que fusionó sin imaginación las dos primeras novelas de la primera serie de los Episodios Nacionales.

Si uno se acerca y lee The Best? Encontrará extensos artículos en los que el cineasta se pregunta como la película de Jeanne Dielma, 23, quiai du Commerce, 1080, Bruxelle (Chantal Akerman, 1975) llegó a ocupar los primeros puestos a la mejor película de la historia del cine según la encuesta realizada entre distintos profesionales, relegando otras infinitamente mejores, según Garci, a puestos de cola o, simple y llanamente, obviándolas porque se votó con “criterios inclusivos”. Y ese criterio elevó a un filme muy menor como el de Akerman a ser uno de los mejores de la lista del 2022.

El libro reúne así una veintena de artículos en los que José Luis Garci explica los motivos por los que considera intolerable que esta película figure entre las mejores de la Historia del Cine cuando no es una película para formar parte de este listado, y desgrana sus razones en una serie de reflexiones que están salpicadas de sus pasiones más desatadas y conocidas como son el cine norteamericano y un puñado de sus cineastas más prestigiosos. Reivindica también a algunas de las mujeres directoras que asomaron la cabeza en unos tiempos donde solo les estaba permitido hacerlo a los hombres, como fue el caso de Ida Lupino, que si bien es autora de una parca filmografía tras las cámaras, demostró su temple y su mirada artística en unas películas que han superado, viene a opinar José Luis Garci, la siempre difícil prueba del paso del tiempo.

Los artículos están muy bien escritos y pese a que haya alguno con los que no se pueda estar de acuerdo, la redacción es tan brillante en ocasiones que hace que uno le perdone las veleidades con las que Garci acompaña algunos de estos textos. The Best? cuenta además con una addenda en la que el cineasta rubrica el The End de una obra que, sin soltar voladores, resulta a ratos bastante aleccionadora se esté o no de acuerdo con las conclusiones que arroja no ya solo contra el cine de Akerman y en concreto con la película que ocupó los puestos de cabecera en la lista que se publicó en 2022, sino también con un cine de autor que no siempre de autor. Y para que nadie se haga sangre, Garci menciona un puñado de películas vamos a decir que experimentales y que elogia con el fin de borrar de la mente del lector cualquier pensamiento que repruebe su amor, su cinefilia desatada por el cine norteamericano, ya que fue este el que forjó su carácter como espectador.

Los capítulos llevan títulos, y en algunos de ellos se muestra el sentido del humor de Garci. Destacaría, entre otros, el que se llama No me lancéis la fatua, y que inicia con un demoledor: “Chantal Akerman no nos dejó la mejor película de la Historia del Cine; sí una obra interesante, claro que distinta, aunque también desigual, y no lo digo por su alejamiento de la gramática cinematográfica”, ya que para el cineasta y guionista español se trata de un filme “demasiado distante y frío”.

Como vehículo con el que iniciar debates con otros cinéfilos, The Best? Es una apuesta excelente para analizar miradas, comenzando por las propias. ¿Con qué ojos observamos la pantalla?, ¿qué es lo que hace grande una película?

El libro plantea si se tiene que tomar notas y sobre todo anima a pensar con seriedad qué tipo de críticos y qué tipo de cineastas tienen misterio y mirada en su manera de contar las cosas. En su manera de descifrar el caos para convertirlo en orden… En cómo el verdadero cine da la zancada para superar lo convencional e inclusivo para convertirse en arte.

Saludos, cut, cut, cut, desde este lado del ordenador

Acabar con MiradasDoc

Jueves, Febrero 13th, 2025

Cuentan que tras conocerse que David Baute había recibido el Goya al Mejor Director de Largometraje de Animación, a Fernando Clavijo, el presidente del Gobierno de Canarias, se le saltaron las lágrimas de los ojos y a la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, se le desató la emoción en el vídeo que poco tiempo después circuló en redes sociales y en el que felicitaba al cineasta mientras recordada que el Cabildo Insular había contribuido en su producción.

En esas mismas redes sociales emergió como un batracio lovecraftiano el consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife, José Carlos (quiero salir en todas las afotos) Acha así como distintos personajes y personajillos de la frustrante y apesedebrada casta política canaria. La mayoría por no decir todos, gentuza que se apresuró a manifestar en sus páginas de Facebook, Instagram, X… la profunda alegría por el premio que algún idiota llamó cabezón cuando no es otro que un busto en bronce que representa a don Francisco José de Goya y Lucientes, un artista al que tanto los miembros de la Academia de Cine Español como los que juegan en otra división deberían de respetar porque su genio asombra todavía no sé si por aquello de que el sueño de la razón produce monstruos.

Y monstruoso fue el cinismo y la instrumentalización política que se quiso hacer del Goya que recibió Baute pero el espectáculo que ofrecieron unos y otros, los que pertenecen a la casta política canaria, dio lo que se dice vergüenza ajena. Sobre todo porque los representantes de la derecha de esta comunidad autónoma abandonada de la mano de los dioses no apoyaron que Mariposas negras terminara siendo la película que es porque no gobernaban en ese momento los destinos de este país en el que la nada se ha vuelto cotidiana.

Sorprende por eso la reacción que tuvo el ex alcalde de Guía de Isora y ex presidente del Cabildo de Tenerife, el socialista Perdro Martín, cuando recordó que el actual equipo municipal no respaldaba el MiradasDoc, más teniendo en cuenta que su director, hasta el día de ayer, era David Baute, ganador del Goya, aunque por lo que se publica en los papeles, parece que el Ayuntamiento recula y anuncia que sí, que apoyará la celebración de las XVIII edición por lo que su concejal de Cultura, Carlos Álvarez, ya está en conversaciones con el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias, imagino que con el viceconsejero, Horacio Umpiérrez y no con los dos directores que lo flanquean, Miguel Ángel Clavijo, demasiado preocupado por Patrimonio y muy poco por la Cultura, y Cristóbal de la Rosa, que gestiona una dirección general que nadie se ha molestado todavía en explicarnos cuáles son sus funciones.

Con esta gente es con la que se tiene que lidiar. No nos queda .

El Ayuntamiento de Guía de Isora garantiza que sacará adelante esta nueva edición, y que esperan saldar una deuda de casi 61.000 euros en premios desde el año 2021, “cuando el PSOE se encontraba al frente del Consistorio y se hacía cargo, por tanto, de la organización del festival”, se lee en la noticia que publica el periódico El Día.

Lo que no explica es que pese a que el Consistorio esté trabajando para poner en pie una vez más el MiradasDoc, es que ese MiradasDoc ya no será como los de antes. Los políticos que no saben hacer otra cosa, han minado el camino al equipo anterior, por mucho que el hoy reconocido Baute estuviera al frente. Para triturar un poco más la cosa, los que pongan en pie esta edición saldrán elegidos de un concurso público aunque no se han redactado aún los pliegos. No se sabe así si el director del nuevo MiradasDoc será David Baute, “tal y como ha sido en los últimos años”.

El caso es que con esta trama, los que deseaban cargarse MiradasDoc efectivamente se han cargado MiradasDoc. Así que no resultaría descabellado que David Baute con su Goya bajo el brazo mandaran a tomar viento fresco a los que primero quisieron cargarse el Festival y ahora quieren recuperarlo bajo otras condiciones. Es decir, que además de nuevo director, cuente con muchísimo menos presupuesto que en ediciones anteriores. Presupuesto, es conveniente recordar, que contribuyó no solo a promocionar el nombre de Guía de Isora por el mundo sino a consolidar un Festival ampliamente reconocido entre los cineastas que han especializado sus carreras en el documental.

Parece, y es una suposición, que Guía de Isora no quiere su MiradasDoc por mucho que afirme en los papeles que sí quiere recuperarlo… Quien les escribe, de momento, comienza a estar preocupado porque no solo con esta sucia maniobra política se quiere laminar a un Festival que ya contaba con sus incondicionales sino que también siente escalofríos ante la indiferencia con la que actualmente se está tratando a la Cultura en Tenerife aunque, afortunadamente, hayan municipios que trabajan por ella como el Puerto de la Cruz y Garachico. Todo gracias al trabajo de unos técnicos que en vez de torpedear (que es lo que hacen los funcionarios del Cabildo de Tenerife, ¿por qué no miran cómo trabajan los de Gran Canaria para que avancemos en este sentido?) respaldan propuestas con destino a educar y a mejorar la vida de sus vecinos. Lástima que los que cobran por estar a cargo de estas responsabilidades públicas prefieran ganarse el sueldo saliendo en la afoto. En cualquier afoto y claro, así nos va y nos seguirá yendo hasta el inevitable final.

Saludos, esto es lo que hay, desde este lado del ordenador

Fallece el galestista Gonzalo Díaz, Conco, el gran impulsor del arte en Canarias en los años 70 y 80

Miércoles, Febrero 12th, 2025

Conocí a Gonzalo Díaz, Conco, en 2010. Recuerdo que lo entrevistamos en la cocina de su casa, casa en donde tenía instalada también su sala de exposiciones.

Recuerdo que uno tenía que atravesar patios y pasillos repletos de esculturas y de cuadros que te observaban de manera abstracta desde las paredes. El Conco estaba entonces muy disgustado ya que parecía que iba a cerrar definitivamente la sala y quería desprenderse de las obras que acumulaba ofreciéndosela, no recuerdo bajo que precio, y sin resultados prácticos al Ayuntamiento de La Laguna y otras administraciones públicas canarias con motivo del 40 aniversario de la apertura de su espacio expositivo. Deseaba, nos dijo, ante la amenaza de colgar el cartel de cerrado, que estos organismos “al servicio del pueblo” respaldaran un magno proyecto a través del cual mostrar por distintas salas de La Laguna casi todo el material que a lo largo de esos años Conca había ido exhibiendo y guardando en sus depósitos aunque la idea no llegó a buen puerto.

Cabe recordar que a lo largo de esos cuarenta años, Conca había reunido algo más de 9.000 piezas, algunas de ellas firmadas por autores como Miró, Pablo Serrano, Tápies, Millares, Saura, Guinovart, Claude Viseux, José Hernández, Luis Mayo, Rábago, Juan Bordes, Bellver, así como a artistas canarios como Pepe Abad (recientemente fallecido); Chirino, Ildefonso Aguilar, Cándido Camacho, Pedro González y Gonzalo González, y extranjeros como Kurt Mikula, Eve María Zimmerman, Gothart Kuppel y Walter Meigs…

La sala Conca se inauguró el 16 de marzo de 1971 en la plaza Doctor Olivera de La Laguna, organizando desde entonces exposiciones de artistas de primera línea, tales como los anteriormente citados. Fue tanto el éxito, que tras su inauguración, Sala Conca 1 en La Laguna, Gonzalo Díaz amplió sus límites, abriendo Sala Conca 2 en Vegueta en Las Palmas de Gran Canaria, La Sala Blanca en Costa del Silencio, Tenerife, La Sala Amarilla en Maspalomas, Gran Canaria y La Sala Negra en el Puerto de La Cruz, Tenerife.

Aquella expansión sin embargo no duró demasiado, lo que le obligó a cerrarlas todas menos la sala original, la que abrió en La Laguna para dar a conocer a toda una generación de artistas de las islas en los setenta y a repetir el esfuerzo a mediados de los ochenta con creadores que recién comenzaban en aquel entonces y que bajo el nombre de “pibes 85” reunía a gente como Hugo Pitti, Paco Acosta, Sema Castro, Manolo Cruz, José del Hierro, Antonio del Castillo, Leandra Estévez, Alberto Fernández, Cristóbal Guerra, Narciso Hernández, Fernando Larraz, Vicente López, Juanjo Peceño, Pilar Redondo, Cristóbal Ruiz, Alfonso Toral, entre otros muchos.

El caso es que si no hubiera sido por Gonzalo Díaz, con todos sus peros, de acuerdo, pero también con todos los elogios, la historia del arte en Canarias sería muy distinta. Como señaló el galerista Fernando Pérez, que dirige la sala de arte Bibli en la capital tinerfeña: Conco abrió el concepto de coleccionista en el archipiélago. Estas declaraciones las vertió con motivo del 50 aniversario de Conca, ya con el legendario espacio lagunero cerrado, motivo más que suficiente para que Bibli apostase por una gran exposición en la que rendir homenaje a una figura “decisiva para el desarrollo del arte contemporáneo en Canarias, su galería indiscutiblemente forma parte de uno de los episodios más destacados del arte contemporáneo. Hizo que el mercado del arte no fuese tan pequeño, y eso no se ha valorado lo suficiente. Gonzalo es una figura olvidada y no lo suficientemente entendida. Sin él no se entendería el auge del arte contemporáneo en Canarias. Su galería fue un escenario destacado en el arte contemporáneo que contribuyó al proceso de democratización y modernización. Hoy Gonzalo Díaz es un mito y la Sala Conca un lugar histórico que confunde la persona con la galería”.

La aparición de Gonzalo Díaz el día de la inauguración de esta exposición, exposición que reunió obra de Cándido Camacho, Juan Hernández, Ernesto Valcárcel, Gonzalo González, Juan Bordes, Fernando Álamo, Ildefonso Aguilar y José Antonio García Álvarez, fue una de las últimas que hizo en público aunque el 17 de noviembre de 2023, recibió un homenaje por parte de artistas, coleccionistas y amigos entre los que se encontraba Elena Morales, autora del libro Los Lenguajes de la Conca. Arte para tocar el alma. El homenaje contó también con la colaboración de Eliseo G. Izquierdo, director del Museo LM Arte Colección y comisario de la muestra temporal Colección Conca. Cuatro décadas de arte en Canarias.

Un año antes, TEA Tenerife Espacio de las Artes, había adquirido el fondo bibliográfico y documental de Conca, alrededor de 10.000 documentos que desde entonces se guardan en esta institución y entre los que se encuentran carpetas de artistas, catálogos, libros, revistas, periódicos, ediciones Conca, archivadores y algunos de los míticos carteles de Conca, entre otros significativos objetos.

La última vez que vi a Gonzalo Díaz fue en un centro de mayores ubicado por Guamasa. Estábamos saliendo del confinamiento así que aún llevábamos aquellas mascarillas que nos tapaban la nariz y la boca. Para colmo, tuve que hablar (la idea era hacerle una entrevista) con una pantalla de cristal de separación, así que todo fue muy extraño.

El estado de salud de Gonzalo estaba muy deteriorado y no terminaba por articular bien lo que le pasaba por la cabeza. Recuerdo que dejé de tomar notas porque la conversación no terminaba de avanzar. Conco iba por otros derroteros o se quedaba en silencio prolongado mientras te miraba con una medio sonrisa, casi cómo si estuviera descifrando quién demonios era pero sin que me diera cuanta aunque me diera cuenta de su preocupado despieste. Antes de marcharme le pregunté por qué había llamado Conca a su ya mítico espacio expositivo (Conca, en los setenta, se hizo famoso por sus inauguraciones a las 23 horas) y me miró de repente con una cordura que desarmaba, ampliando esa sonrisa que ahora, entendí, era real y no un disimulo.

“Cuenca”, respondió a secas.

Alguien nos avisó que se terminaba la charla y lo despedí a través del cristal. No lo volví a ver nunca más.

Muere Gonzalo Díaz, Conco, y con él, un buen trozo de la historia reciente de las artes plásticas en Canarias.

Descanse en paz.

Rapsodia 74 es un libro que reúne tres poemarios de distintos poetas nacidos hace ahora 50 años

Martes, Febrero 11th, 2025

Rapsodia 74, fue publicado por Abra Canarias Cultural en noviembre de 2024, dentro de su colección Afortunadas, contiene tres poemarios de igual número de autores canarios, Manuel Díaz García, Eduardo García Benítez y Héctor José Rodríguez Riverol, todos nacidos en 1974 y, quienes para festejar su medio siglo de vida decidieron confabularse y aportar una obra en un libro compartido.

Dividido en tres actos, como su de una obra teatral se tratase, esta rapsodia, término que la RAE como “pieza musical formada por fragmentos de otras obras o con fragmentos de aires populares” está más cerca del rock que del jazz o de la música académica, en concreto, del romanticismo decimonónico, posiblemente por la edad de los autores y sus influencias musicales y poéticas, que Antonio Arroyo Silva detecta en su prólogo (Nihilismo y cuenta nueva y una rapsodia), citando a creadores como Jim Morrison (The Doors) o Rimbaud, poeta paradigmático que ha sido un referente para muchos rockeros.

En el Primer Acto aparece el poemario de Manuel Díaz García, Los delirios de la miga, que a su vez se desagrega en cuatro estaciones: otoño-verano-invierno-primavera; en el Segundo Acto se escenifica Esta voz inconclusa, la obra con la que Eduardo García Benítez participa en esta aventura, conformada por 32 poemas; y en el Tercer y último Acto concurre Un acerico para todas las espinas, un conjunto también de 32 poemas de Héctor José Rodríguez Riverol.

Debemos destacar las fotografías en blanco y negro de Eduardo García Benítez que sirven para ilustrar la portada y de preámbulo para cada uno de los actos en que se divide Rapsodia 74.

Abra Canarias Cultural es una asociación civil sin fines de lucro de la Isla de La Palma, que viene desarrollando una intensa labor de difusión de la producción literaria del archipiélago canario a través de su colección Afortunadas, además de proyectar esta altruista tarea hacia otros territorios y experiencias en sus colecciones Pangea, Idafe y Nuestra América.

Saludos, NO AL CIERRE DEL CINE VÍCTOR Y LOS MJLTICINES PRICE, desde este lado del ordenador

Un libro rinde un homenaje sentimental a la vieja Universidad y a la vestusta ciudad de La Laguna

Lunes, Febrero 10th, 2025

La Universidad de La Laguna es la gran protagonista de La Laguna, un aperitivo infinito, un librito (no llega a las cien páginas) que firma Juan-Manuel García Ramos y que hace el número 7 de la colección Candilejas que presenta la editorial grancanaria Mercurio y que apareció el año pasado quién sabe si con la idea de explicarnos a quienes no lo vivimos cómo se lo montaban en un pasado lejano en el que apenas uno se reconoce.

Se dice que este libro tiene un gran protagonista que es la Universidad de La Laguna porque los protagonistas son profesores de este centro universitario que, reunidos en una cafetería, recuerdan y conversan de sus cosas. Los personajes, no creo que haga falta decirlo, están inspirados en viejos profesores que existieron en la vida real y si se está más o menos al tanto, el lector podrá reconocerlos y ponerles caras, nombres y apellidos a cada uno de ellos aunque no es ésta la finalidad de una narración que hace viajar al lector a otros tiempos, no sé si mejores pero sí que más sosegados, ajenos a las velocidades que el paso de los años y sobre todo el uso de las tecnologías marcan hoy nuestros pasos por este mundo de desagradecidos.

La obra está construida como un coloquio entre amigos. Todos ellos hombres (y una mujer) sabios y relativamente poco díscolos con el régimen que aquellos años dominaba a las Españas. De hecho, uno de los protagonistas del relato llevó camisa azul aunque se trata de uno de aquellos excéntricos personajes que el régimen franquista toleró porque el caballero, pese a sus estudios, permaneció leal a la causa. No se trata de todas maneras el libro de Juan-Manuel García Ramos de una obra política, no nace con el objetivo de desenmascarar ideológicamente a quienes tuvieron la oportunidad de enseñar a una juventud que se había acostumbrado a ver la vida en ese tono grisáceo que domina todo aquel régimen que comenzó a desintegrarse a partir del 20 de diciembre de 1973, pero sí de un relato en el que se evoca el espíritu de una institución tan señera en la ciudad de Los Adelantados como lo fue su Ateneo, hoy por desgracia cerrado tras el atroz incendio que obligó a cerrar sus puertas y que lleva así, cerrado a cal y canto, siete años después de que se produjera la tragedia. Pero, como se sabe, las cosas de palacio van despacio… Y en el caso del Ateneo, demasiado despacio.

Creo que proponiéndoselo, Juan Manuel García Ramos ha escrito un divertimento que protagonizan tres hombres sabios de la Universidad (José María, Felipe y José) y una mujer (Josefina) sentados en un bar situado en los bajos del Ateneo para tomar lo que ellos llaman “un aperitivo infinito”. A lo largo del coloquio, se irán desgranando temas de calado y alguna que otra reflexión que me hizo pensar que estas tertulias por desgracia hoy resultarían impensables. Impensables porque primero nuestros pensadores (¿existen? Y si existen, ¿dónde se encuentran?) ya no tienen tiempo para divagar sobre lo divino y lo humano con un igual y segundo porque el arte de la conversación ya no se estila. Y mucho menos si de lo que se habla es de la misma ciudad de La Laguna, también de su paisanaje, entre vasos de whisky y ginebra con tónica. Para que la bebida no triture el estómago, cae también algo de comer para engañarlo de que está vacío.

La Laguna, se cuenta, fue territorio de tertulias a lo largo de su ya respetable historia. Esta historia, por desgracia, no se reproduce en la actualidad por las razones expuestas aunque confío que alguien, tras la lectura de este librito que reivindica en lo que se convirtió intelectualmente, recupere una tradición en la que además de cruzarse pensamientos también despierta el apetito por la curiosidad. Incluso cuando se cuela en tan altas conversaciones, el chismorreo que en estos casos es algo así como una sal necesaria, un aditivo que medido enriquece el sabor de lo que nos cuentan y de lo que se cuenta.

El libro sirve además para que por él desfilen nombres de personajes y autores que marcaron a sus protagonistas. Hombres sabios que desafían las estrictas normas de su tiempo (años 70 y 80) para divagar en torno a una ciudad que se transforma probablemente para peor mientras pierde unas señas de identidad que no volverá a recuperar.

A través de estos diálogos, el lector irá descubriendo el poso intelectual de una ciudad que, bajo la sombra de la Universidad, fue el núcleo pensador de una isla, de unas islas, tan poco preocupadas por el conocimiento. Y que prefiere perder el tiempo mirando lo que hace el otro antes que lo que hacen ellos mismos. Llámese pleito insular o patética rivalidad con la capital tinerfeña, Santa Cruz de Tenerife. Quizá eso explique el escaso desarrollo de una cultura crítica con “nuestra” realidad, y en la que sus intelectuales (por llamarlos de alguna manera) prefieren pasar el tiempo devorándose unos a otros que uniéndose para cumplir un objetivo común.

En este aspecto, da envidia la verdad contemplar como un puñado de hombres sabios, sabios por lo que saben y sabios por ejercer la humildad de los que saben, conversan y elevan el tono de la charla gracias a las libaciones de bebidas espirituosas, en torno a lo divino y lo humano que hoy, ya se dijo, no existe. Y si existe, es un pálido reflejo de lo que fueron aquellas largas conversaciones de amigos que no sé si arreglaron el mundo pero al menos bebieron y comieron por él.

Saludos, NO AL CIERRE DEL CINE VÍCTOR Y LOS MULTICINES PRICE, desde este lado del ordenador