La escasa pero interesante presencia canaria en las 39 ediciones de los Goya
Lunes, Marzo 31st, 2025No, David Baute no es el primer canario que obtiene un Goya y sí, David Baute es el primer canario que lo recibe en la categoría de Mejor Película de Animación.
Para la todavía precaria industria audiovisual en Canarias, con todos sus pros y todos sus contras, que son muchos aunque los que reparten los dinero públicos digan lo contrario y solo celebren éxitos ajenos que hasta el día de ayer eran humo, insisten en hacernos creer que se está materializando una industria cinematográfica en Canarias aunque la relación que mantienen con las distinciones que anualmente conceden los miembros de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España no sea tan estrecha ni provechosa como intentan vender. En especial porque la mayoría de los ganadores canarios de la famosa estatuilla que representa el busto del pintor aragonés Francisco de Goya y Lucientes si han sido reconocidos con estos galardones no ha sido, en la mayor parte de las veces, porque su trabajo se tratara –precisamente– de una producción canaria.
Canarias, de hecho, participa en la producción de las dos cintas de animación, Mariposas negras y Cafunè, que este año se llevaron estatuilla (en la categoría de Mejor Largometraje y Mejor Cortometrajes, respectivamente) mientras que las cintas que podríamos considerar cien por cien canarias y que no eran de animación –precisamente– resultaron ninguneadas por los académicos cuando, a nuestro juicio, más de una tenía la suficiente calidad para haber competido al Goya tanto en las categorías importantes como en las menores pero no sucedió así. Un hecho que deberían de analizar y estudiar los que diseñan las políticas de repartos dinerarios desde el Gobierno regional. Más preocupado en costear cursos millonarios, apoyar largos y cortometrajes de muy poco recorrido (solo basta echar un vistazo al catálogo Canarias en corto) y reorganizar la estructura del audiovisual que promueve un departamento que sigue aferrado a políticas que quizás funcionaron en el pasado (aunque permítannos la sombra de la duda) pero que en la actualidad están siendo poco o nada rentables no solo en ventas sino también en públicos. De hecho, y sin apenas vinculación de la Televisión Canaria, cuyo despiste monumental apenas se drena con el paso de los años, es urgente y así lo exige el sector, no solo una mayor transparencia sino también coherencia en cuanto a los apoyos que presta a determinados productos audiovisuales que, generalmente, siempre recaen en las mismas productoras que se presentan a concurso.
No vamos a entrar en el siempre pantanoso debate de qué es o no es cine canario. Ya hubo antes expertos que pretendieron resolver una cuestión que no creo que se planteen los profesionales ni sus potenciales espectadores, pero sí que debería ser un asunto en el que trabajaran –precisamente– los que de alguna forma lo hacen posible desde el Gobierno autónomo.
El especialista Luisa Roca plantea unas definiciones que él entiende como necesarias aunque quien ahora les escribe no lo tenga tan claro:
“1) Cine de Canarias es aquel que es producido o coproducido por una empresa de las islas. También a aquel que haya recibido apoyo económico de las subvenciones a producción de películas del Gobierno de Canarias, se ruede dentro o fuera de las islas y cuente o no historias que se desarrollen en las islas. No es cine de Canarias el que se rueda en las islas y eventualmente cuenta historias que suceden en las islas si las empresas productoras que lo llevan a cabo no están radicadas en Canarias.
2) Cineasta canario o canaria es el o la profesional que trabaja en cualquiera de las especialidades necesarias para la producción de un filme, ya sea técnica o artística, que haya nacido en Canarias, viva donde viva, y que se reconozca como tal; también lo es quien que tengan su residencia habitual en Canarias, provenga o donde provenga”.
Los razonamientos de Roca son, por supuesto, muy discutibles pero al menos es uno de los pocos que se ha molestado en dar nombre a una realidad que está ahí, como es la del rodaje y estreno de películas hechas por canarios en las islas, pero viendo cómo el sector se consolida y aprovechando el subidón de autoestima tras el Goya alcanzado por Mariposas negras, es hora de contrastar con estos premios hasta que punto un probable cine canario tiene alcance más allá de las fronteras insulares.
Un aviso, no aparecen en esta relación profesionales –y actores especialmente– que si bien nacieron en Canarias se fueron muy jóvenes a otras tierras que terminaron por ser suyas ya que como dijo Rilke, si hay patrias, esa es la que conocemos y apreciamos en nuestra infancia. Por eso mismo, Javier Bardem, Ana Wagener y Willy Toledo, a quienes reconocemos y admiramos por su trabajo, no están en este reportaje pero sí José Manuel Cervino por ser el primer canario que estuvo nominado a los Goya.
Guarapo (1989) de Teodoro y Santiago Ríos, producida por Ríos Televisión, recibió la primera nominación a un Goya de la historia del cine en Canarias. Teodoro y Santiago Ríos optaban a la Mejor Dirección Novel en la cuarta edición (1990) aunque dos años antes, 1988, oficialmente y como ya se dijo, el primer canario que es nominado al Goya fue José Manuel Cervino en la categoría de Mejor Actor Protagonista por La guerra de los locos (Manuel Matji, 1986) aunque empuñaría finalmente la estatuilla como ganador por su trabajo en Las 13 rosas (Emilio Martínez-Lázaro, 2007) en Mejor Actor de Reparto en la XXII edición, celebrada en 2008.
Pero si seguimos cronológicamente con nominados y premiados, el segundo filme “canario” que llega a los Goya como Mejor Cortometraje Documental fue El largo viaje de Rústico (1993), una película canario-cubana dirigida por el cineasta Rolando Díaz con producción de La Mirada, sucedió en la VIII edición (1994) aunque el filme regresó a casa, a las islas, sin premio bajo el brazo.
Al año siguiente, Andrés Santana es nominado a la Mejor Dirección de Producción por Días contados (Imanol Uribe, 1993) aunque ese año el Goya recayó en José Luis Escolar por La pasión turca. Habría que esperar a 1997 para que un canario que presentaba una película canaria, resultado de la unión de tres productoras de las islas, Zodiac Films, La Mirada y Papi Producciones, fuera nominado. El filme era Esposados (1996), de Juan Carlos Fresnadillo, que compitió en la categoría de Mejor Cortometraje de Ficción. Fresnadillo tendría que esperar unos cuantos años más para que los académicos del cine español reconocieran su trabajo tras las cámaras. Con todo, y sin que ningún representante de las islas resultara nominado en 1998, 1999 sería el año de Mararía (1998), de Antonio Betancor, la cinta “canaria” que hasta hoy ha recibido mayor número de nominaciones. Cinco en total: Carlos Álvarez y Antonio Betancor por Mejor Guión Adaptado; Pedro Guerra por Mejor Música Original; Goya Toledo a Mejor Actriz Revelación; Félix Murcia por Mejor Dirección Artística y Juan Antonio Ruiz Anchia a Mejor Dirección de Fotografía, que fue el único Goya que recibió este adaptación muy libre de la novela de Rafael Arozarena.
No le fue mal del todo a los profesionales canarios en la XIV edición de los Premios Goya. Estábamos en el 2000, el año que fue frontera ante el siglo XXI y en el que la actriz Antonia San Juan fue nominada a Mejor Actriz Revelación por su trabajo en la Todo sobre mi madre (Pedro Almodóvar, 1999) y Damián Perera a Mejor Cortometraje de Animación por Podría ser peor.
En 2001, el conejero Paco Delgado fue nominado a Mejor Diseño de Vestuario por su trabajo en La comunidad pero habría que esperar, no obstante, a la XVI (2002) edición para que el Goya se lo llevara por fin un canario en la categoría de Mejor Dirección Novel. ¿Nombre? Juan Carlos Fresnadillo , que lo recibió por Intacto, película que estuvo nominada además a Mejor Actor Protagonista y de Reparto, Eusebio Poncela y Antonio Dechent, respectivamente y José Luis Jiménez en Mejor Dirección de Producción; Xavier Jiménez, de Fotografía, así como en Mejor Dirección Artística, César Macarrón y Efectos Especiales, que no lo obtuvieron. En el apartado de Mejor Actor Revelación, Leonardo Sbaraglia, sí que recibió el Goya por su trabajo en esta película que el paso del tiempo ha convertido en una obra de culto.
Tras dos ediciones en la que la presencia canaria fue muy escasa (2003 y 2004, aunque en 2004 es nominada a Mejor Actriz de Reparto, Mónica López), en la del 2005, el grancanario Mateo Gil y Alejandro Amenábar recibieron el Goya al Mejor Guión Original por Mar adentro (Alejandro Amenábar, 2004) y Elio Quiroga estuvo nominado por Los minuteros en la categoría de Mejor Cortometraje Documental. Mateo Gil junto a Marcelo Piñeyro se haría con el Goya al Mejor Guión Adaptado por El método en la XX edición, celebrada en 2006, año en el que el tinerfeño David Cánovas optó por El intruso al Goya al Mejor Cortometraje de Ficción, premio que recayó finalmente en Nana, de José Javier Rodríguez Melcón.
En 2007, Manuel González Mauricio Pixel y Coke Riobo competirían con La noche de los feos y El viaje de Said al Goya al Mejor Corto de Animación. Al final, lo obtuvo El viaje de Said, un filme coproducido por el canario Octavio Cardoso para Tembleque Producciones.
En la 22 edición (2008), el tinerfeño Alex G. Ortoll y Reyes Abades regresaron a casa con las manos vacías pese al más que estimable trabajo que desarrollaron en El corazón de la Tierra (Antonio Cuadri, 2007) y por la que optaron en la categoría de Mejores Efectos Especiales. El tándem Amenábar/Gil volvió a funcionar con Ágora (2009) que obtuvo el Goya al Mejor Guión Original. En esa misma ceremonia, la 24 edición (2010) Mateo Gil volvería a subir el escenario para recoger el Goya al Mejor Cortometraje de Ficción, titulado Dime que yo.
En 2011 los Goya reconocería el trabajo callado, siempre tras las bambalinas, de Tatiana Hernández, que recibió el Premio en la categoría de Mejor Diseño de Vestuario por Lope (Andrucha Waddington, 2010), categoría en la que también optaba el conejero Paco Delgado por su trabajo en Balada triste de trompeta. La actriz Carolina Bang optó a Mejor Actriz Revelación por su trabajo en Balada triste de trompeta y Ciudadano Negrín, Aiete-Ariane Films, S.A (Andrés Santana) estuvo nominada a Mejor película documental, aunque el Goya acabó recibiéndolo Bicicleta, cuchara, manzana. Ese mismo año, Juan Millares competiría por Mejor Cortometraje Documental por El pabellón alemán, premio que finalmente se llevaría Memorias de un cine de provincias, de Ramón Margareto.
En cuanto a la presencia de profesionales canarios en la edición de 2012, Mateo Gil volvió a ser el protagonista ya que su largometraje Blackthorn, un western en clave crepuscular que protagonizó el actor Sam Shepard, estuvo nominado a Mejor Películas, Mejor Director, Mejor Guión, Mejor Música Original, Mejor Montaje, Mejor Maquillaje y Mejor Sonido, aunque solo recibió Goya en las categorías de Dirección de Producción, que recayó en el también canario Andrés Santana; Mejor Dirección Artística, que recibió Juan Pedro de Gaspar, Mejor Diseño de Vestuario, Clara Bilbao y Mejor Dirección de Fotografía, Goya que fue a parar a Juan Antonio Ruiz Anchía.
En el apartado de Mejor Actriz Revelación y Mejores Efectos Especiales compitió también Intruders (2011), del cineasta tinerfeño Juan Carlos Fresnadillo en la 26 edición (2012) aunque no obtuvo Goya en ninguna de estas categorías mientras que Paco Delgado se quedó tampoco sin Goya por La piel que habito, donde participaba en Mejor Diseño de Vestuario.
Si exploramos la edición 27, celebrada en 2013, encontramos solo la presencia de un técnico canario, Paco Delgado, que se hizo con un Goya en Mejor Diseño de Vestuario por Blancanieves (Pablo Berger, 2012). En 2014 resultaron nominados a Mejor Película de Animación y Mejor Película Documental, Hiroku, defensores de Gaia, de Manuel González Mauricio y Edificio España, de Víctor Moreno, aunque no se llevaron nada salvo la distinción de haber sido seleccionados para formar parte de las nominaciones. El conejero Paco Delgado sí que se haría con su segundo Goya en Mejor Diseño de Vestuario por Las brujas de Zugarramurdi, (Álex de la Iglesia, 2013) mismo año en el que compitió en esta categoría con la tinerfeña Tatiana Hernández (Los amantes pasajeros). Tatiana Hernández volvería a optar al Goya al año siguiente (2015) por El niño y en la edición de 2018 por Oro (Agustín Díaz Yanes, 2017) y Paco Delgado por Abracadabra (Pablo Berger, 2017) aunque la estatuilla se la terminó llevando Ainhoa Eskisabel, Olga Cruz y Gorka Aguirre por Handía.
Tres canarios se llevaron Goya a casa en 2016 por una misma película. En la categoría de Mejor Dirección de Producción, lo recibieron los grancanarios Andrés Santana y Marta Miró y en Mejor Maquillaje y Peluquería, Paco Rodríguez por Nadie quiere la noche (Isabel Coixet, 2015) que recogió junto a Sylvie Imbert y Pablo Perona. Paco Rodríguez dedicó el Goya, ya en el escenario, a “Tenerife y Canarias”. El tinerfeño, nacido en La Laguna en 1963, había estado nominado con anterioridad por su trabajo en Noviembre (Achero Mañas, 2004), Inconscientes (Joaquín Oristrell, 2004), También la lluvia (Icíar Bollaín, 2010), y Lope (Andrucha Waddington, 2010) . Lástima que en esa misma edición (XXX), el actor tinerfeño Álex García no recibiera el galardón al Mejor Actor Revelación por La novia (Paula Ortiz, 2015).
Por desgracia, esta edición, la XXX de los premios, significó la última durante un largo periodo de tiempo en el que los profesionales nacidos en las islas participaran como nominados en los Goya. Habría que esperar hasta 2023 y en la categoría a Mejor Cortometraje Animado, donde compitió La prima cosa, del tinerfeño Omar Razzak y Shira Ukrainitz.
No el cine canario, sino a los profesionales canarios (y es importante hacer esta distinción porque la mayoría de estas nominaciones se consiguieron trabajando con productoras en las que si hubo fue una pequeña participación de las islas) les volvió a sonreír más que la suerte el trabajo bien hecho, la constancia y la fe en lo que hacen en la última edición celebrada de estos premios, la 39, para ser más exactos y en la que el cineasta David Baute lo recibió por Mariposas negras por Mejor Película de Animación y Cafuné, coproducida por el grancanario Damián Perera y que compitió en la categoría de Mejor Cortometraje de Animación. Por otro lado, la artista palmera Valeria Castro fue seleccionada a Mejor Canción Original por El Borde del Mundo, incluida en la banda sonora de El 47 y Superklaus, una comedia animada de aventuras dirigida por Andrea Sebastián y Steven Majaur, con producción del estudio tinerfeño 3 Doubles Producciones, estuvo entre los nominados a Mejor Película de Animación.
Otro músicos de las islas que han sido nominado a los Goya son Carmen Agredano, cordobesa afincada en Las Palmas de Gran Canaria desde 1984, y compositora del tema La nana de la Hierbabuena de La voz dormida (Benito Zambrano) y Jorge Pérez Quintero, Borja Jiménez Mérida y Patricio Martín Díaz por Nuestra playa eres tú, de Maktub, según informa Luis Roca en El blog de Luis Roca.
En las imágenes:
1.- Tatiana Hernández
2.- Fotograma de Mariposas negras
3.- Fotograma de Intacto
LOS PREMIADOS
2002
Juan Carlos Fresnadillo, Goya Mejor Dirección Novel por Intacto (2001)
2005
Mateo Gil con Alejandro Amenábar, Goya Mejor Guión Original por Mar adentro (Alejandro Amenábar, 2004)
2006
Mateo Gil y Marcelo Piñeyro Goya Mejor Guión Adaptado por El método (Marcelo Piñeyro, 2005)
Coke Riobo Goya al Mejor Corto de Animación por El viaje de Said, un filme coproducido por el canario Octavio Cardoso para Tembleque Producciones
2008
José Manuel Cervino, Goya al Mejor Actor de Reparto por Las 13 rosas (Emilio Martínez Lázaro, 2007)
2010
Mateo Gil y Alejando Amenábar Goya al Mejor Guión Original por Ágora (Alejandro Amenábar, 2009)
Mateo Gil, Goya al Mejor Cortometraje de Ficción por Dime que yo
2011
Tatiana Hernández, Goya al Mejor Diseño de Vestuario por Lope (Andrucha Waddington, 2010)
2012
Andrés Santana, Goya al Mejor Dirección de producción por Blackthorn (Mateo Gil, 2011)
2013
Paco Delgado, Goya al Mejor Diseño de Vestuario por Blancanieves (Pablo Berger, 2012)
2014
Paco Delgado, Goya al Mejor Diseño de Vestuario por Las brujas de Zugarramurdi, (Álex de la Iglesia, 2013)
2016
Andrés Santana y Marta Miró Goya Mejor Dirección de Producción por Nadie quiere la noche (Isabel Coixet, 2015)
Paco Rodríguez Mejor, Goya al Mejor Maquillaje y Peluquería por Nadie quiere la noche
2025
David Baute, Goya al la Mejor Película de Animación por Mariposas negras
Carlos FerFer y Lorena Ares en una producción en la que intervino Damián Perera Producciones /Gran Canaria, junto a New Gravity Laws, White Leaf Producciones por Cafunè, Goya a lMejor Cortometraje de Animación
Saludos, se dijo, desde este lado del ordenador










