La librería del Cabildo de Tenerife reabrirá sus puertas en otoño de 2025
Jueves, Mayo 15th, 2025La librería del Cabildo de Tenerife lleva cerrada desde febrero del 2020 sin que la institución insular haya dado ningún tipo de explicación que justificara la razón de haber tomado esta decisión. A lo largo de estos cinco años, su reapertura se ha convertido en uno de los principales caballos de batalla de este su blog El Escobillón, a la espera primero de una respuesta que explicara razonablemente el por qué de su cierre y segundo informara de qué pasó con todo el fondo bibliográfico que guardaba. Como es habitual en las administraciones públicas canarias, se dio la callada por respuesta, situación que llegó a un punto muerto cuando nos obligaron a confinarnos tras la crisis de la Covid-19. El caso es que cuando poco a poco volvimos a recuperar la normalidad, y con la excusa de un inventario, el cirre de la Librería del Cabildo de Tenerife ya no fue la crónica de una muerte anunciada sino una realidad que nos resistimos a creer un grupo de partisanos culturales que, pese a la hostilidad de las fuerzas vivas, hemos continuado erre que erre hubiera sol o tormenta.
Entre las sugerencias que tuve la oportunidad de transmitirle al actual consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife, el popular José Carlos Acha, cuando estrenó el cargo uno de los primeros consejos, si no el primero, fue que reabriera la Librería así como que apoyara y colaborara con la Feria del Libro que se celebra tanto en la capital tinerfeña como en La Laguna. Por fortuna me hizo caso en ambas cosas aunque por desgracia el protagonismo que está desarrollando el Cabildo en las dos ferias sea bastante mediocre. Les remito a la crónica que el domingo pasado subimos a este/su blog para entender lo despistado que puede estar el órgano de Cultura Insular cuándo se rodea de gente equivocada.
Este miércoles, 14 de mayo, me llevé una alegría cuando descubrí a unos operarios limpiando y adecentando la antigua librería del Cabildo de Tenerife con un fin, sospeché, que no podía ser otro: su reapertura, que me informan fuentes muy cercanas, se espera que se produzca en otoño de este mismo año.
La librería del Cabildo de Tenerife se encuentra en uno de los lado de la fachada del antiguo cine Teatro Baudet, en la avenida de las Islas Canarias, antes del general Mola, en Santa Cruz de Tenerife, una sala que se quiere recuperar también aunque el abandono de la misma es tan grande que llevará muchos años su rehabilitación. Si queda niquelado, como dice aquél, el Baudet formaría parte de una zona de la ciudad que contaría a partir de unos tres o cuatro años, cinco quizás, con espacios culturales que a mi como vecino me llenan de entusiasmo y expectativas. Otra cosa es que pueda verlos y otra cosa es cómo se llenarán de actividades estos nuevos y espectaculares contenedores culturales pero el caso es que ya se está en ello. Me refiero no solo a la librería del Cabildo y el antiguo cine Teatro Baudet sino también a Caixa Fórum Tenerife, que ocupará las instalaciones del antiguo parque cultural Viera y Clavijo, en la actualidad en obras; y a la recuperación (ya se puede decir porque lo han dicho otros) del cine Víctor, que pasa a ser propiedad del Cabildo de Tenerife.
El cine Teatro Baudet se inauguró el 25 de mayo de 1944 y fue uno de los primeros edificios proyectados por el arquitecto tinerfeño José Enrique Marrero Regalado, arquitecto también del edificio del Cabildo Insular. El Baudet fue un cine de 1.200 butacas que estaban distribuidas en dos plantas y dejó de funcionar como sala de exhibición cinematográfica en 1985. A partir de entonces se utilizó como bingo y sala de fiestas de fin de año. Se especuló también que podría transformarse en una macro discoteca, proyecto que afortunadamente nunca llegó a realizarse.
Tras ser declarado como Bien de Interés Cultural (BIC), el Baudet fue adquirido en 1999 por casi un millón y medio de euros por el Cabido Insular, presidido entonces por Adán Martín, de Coalición Canaria, con la intención de rehabilitarlo como centro cultural y sede de compañías teatrales tinerfeñas pero la iniciativa, como tantas otras, quedó en papel mojado.
De aquel plan inicial solo quedó la Librería del Cabildo, cuya gestión asumió la empresa pública IDECO en 2001 con el objetivo de difundir “la cultura de nuestras islas” y ser “un espacio de encuentro de creadores, editores y profesionales canarios del sector; un espacio destinado a la lectura y a la consulta manual e informática de los fondos bibliográficos”. Al final, terminó convirtiéndose más en librería que en otra cosa.
Cuenta con un fondo notable, y por las noticias que tengo, ese fondo permanece en la actualidad en una nave del pabellón de deportes Santiago Martín, la popular Hamburguesa, aunque parte del mismo y por la noticias que he podido recabar, se ha deteriorado por la humedad por lo que desconozco cuánto material (libros, discos, películas) ha quedado en condiciones. Me confirman, sin embargo, que todo el material que se ha logrado recuperar ya está auditado pero las fuentes no supieron informarme de en que estado se encuentra ni de su cantidad.
El miércoles, como les contaba, me llevé una agradable sorpresa cuando vi que las puertas de la antigua librería estaban abiertas y que unos operarios se encontraban en su interior haciendo labores de limpieza. Logré asomarme a su interior y vi que en las estantería, la mayoría vacías, se encontraban algunos libros pero no pude echar el ojo para saber de que títulos se trataban. La escalera que daba acceso al pasillo superior se conserva pero imagino que habrá que reformarla. Me cuentan, además, que la zona donde se encontraba una de las taquillas del cine y que está pegada a este espacio, se empleará como un pequeño depósito.
Le comenté no hace mucho a un funcionario de esa institución que mi sueño era trabajar en esa librería pero lo dije más con el corazón que con la cabeza. Es verdad que me gusta estar rodeado de libros y que me encantan sobre todo los libros viejos, también los usados, pero más allá de estar detrás del mostrador, mi sueño es ver este espacio abierto y estudiar cuidadosamente cómo ha conseguido la Librería del Cabildo de Gran Canaria que funcione como tenía que haber funcionado la de Tenerife. Conocer, en fin, cómo se podrían aplicar éstas y otras fórmulas a la nueva Librería del Cabildo de Tenerife.
La opinión más extendida sostiene que gran parte del éxito de la de Gran Canaria se debe a su ubicación y podría admitirlo, pero imaginando la que probablemente se convertirá en la milla de oro de los contenedores culturales de la capital tinerfeña (Caixa Fórum Tenerife y antiguos cines Víctor y Baudet), creo que la librería se vería beneficiada en el mapa de una ciudad que por una vez, y si las cosas se hacen bien, adquiriría una dimensión cultural nunca antes vista. Si a esto sumamos la probable apertura en la calle de Salamanca de los multicines Price por una empresa privada que tiene el fin de explotarlos como salas de exhibición cinematográfica, como ciudadano y como consumidor cultural tendría que alegrarme al constatar unos planes que tienen como objetivo recuperar una parte de la ciudad que en los últimos tiempos había quedado condenada al olvido y la soledad.
Ruego así que los dioses me oigan.
Saludos, la esperanza me mantiene, desde este lado del ordenador








