Joaquín Soler Serrano y el caso de ¿hubo un A fondo con invitados canarios?
Episódicamente, aunque en las últimas semanas se ha convertido en una cita casi habitual por las noches, veo A fondo, un programa de entrevistas que presentaba Joaquín Soler Serrano con lo más granado del mundo de las artes y de las ciencias en España y un poco más allá de sus fronteras. Primero en blanco y negro y más tarde a todo color, A fondo es un referente de los espacios culturales que se han hecho para la televisión de un país que no recibe con demasiado entusiasmo todo aquello que apeste a Cultura, pero sí lo ve o si son más afortunados lo descubren ahora, observarán cómo se debe hacer una entrevista sin dejar de lado las, vamos a decir, preguntas incómodas. Y todo ello sin caer en reiteraciones, resultar antipático al entrevistado y no ir por la vida de periodista que se las sabe todas cuando no sabe nada. Ese, por fortuna, nunca fue el caso de Soler Serrano, un periodista que visto hoy parece que se extinguieron de la faz de la tierra como se extinguieron hace un millón de años los dinosaurios.
Por A fondo desfilaron toda clase invitados pero sobre todo desfilaron escritores, la mayoría de ellos ya muertos y enterrados, aunque vivos a través de sus obras. Hay entrevistas que son excelentes y otras que son buenas pero no he encontrado ninguna que fuera mala y mucho menos mediocre. Joaquín Soler Serrano se preparaba muy bien los interrogatorios, cuestionarios repletos de cuestiones que podían resultar incómodas pero que no lo eran por el tono y el respeto que se nota en todo momento que siente el entrevistador hacia el entrevistado.
No hace mucho, y hace mucho también, un amigo me comentó que existía un A fondo donde Joaquín Soler Serrano entrevistaba a escritores y artistas canarios pero por mucho que he buscado no hubo manera de que encontrara nada al respecto. Alguien que también es amigo me comenta que recuerda vagamente ese A fondo especial dedicado a Canarias, y me nombre una serie de intelectuales del peso de don Domingo Pérez Minik, don Eduardo Westerdahl y no sé si don Pedro García Cabrera, entre otros, que me han afilado los colmillos pero salvo el caso de Pedro Lezcano (por cierto, otra entrevista maravillosa, de las que obligan a quitarse el sombrero) no he encontrado otro rastro de ese A fondo canario del que tanto me hablan los amigos. Escribo esto con la vaga esperanza de que si hay alguien que lo recuerde me dé una pista para descubrir ese tesoro que me gustaría que se convirtiera en una aplastante realidad. Si lo es, es más que probable que se encuentre en los archivos de RTVE, porque en RTVE Play sí que están algunos de los episodios del A fondo generalista, incluyendo la entrevista con Lezcano pero no con otros artistas nacidos o residentes en la Canarias de aquel entonces… Unos años 80 que ya forman parte de un pasado que se evapora con insólita velocidad.
El programa presentado y dirigido por Joaquín Soler Serrano se emitió de 1976 a 1981 y lo visitaron escritores/as, políticos, cineastas, escultores, antropólogos, actores y actrices… Magistral, o me llegó al alma por razones que no quiero ni debo revelar, la que le hace a María Casares.
Por otra parte, destaca, hoy como una anomalía, que muchos de los invitados fumaran. Cigarrillos y con una elegancia que desarma en el caso de Casares y Julio Cortázar; habanos, como hace Guillermo Cabrera Infante, o en pipa, ahí está el divertido capítulo en el que conversa con el compositor José Iturbi.
En fin, que todo en este programa tenía altura y eso que el escenario en el que se desarrollaban las conversaciones (una hora de charla en riguroso directo) no resultara una cosa del otro mundo claro que, aquí lo que importaba era la calidad del invitado, y el trato que le dispensaba Soler Serrano con una batería de preguntas que insto a que sean de obligado visionario no solo para estudiantes de este oficio tan devaluado como es el periodismo, sino también a los que se dicen profesionales y hacen como que trabajan de periodistas –vamos a decir con la boquita pequeña– culturales.
Ay, mi niño, qué tiempos aquellos y que lodos inundan hoy los nuestros.
FOTO: Joaquí Soler Serrano y de espaldas, Jorge Luis Borges.
Saludos, con la musiquita de A fondo en la cabeza que viene y se va, desde este lado del ordenador

