Archive for Julio, 2025

Ebbaba Hameida por un lado y Ana María Hurtado por el otro

Jueves, Julio 17th, 2025

* La Fundación CajaCanarias organiza esta tarde, a partir de las 19:00 horas y con entrada libre hasta completar aforo, la presentación en Tenerife de la novela Flores de papel, de la escritora y periodista Ebbaba Hameida. El acto, que contará con un servicio de venta de ejemplares y firma, será presentado por el periodista de la Cadena SER, Nicolás Castellano y tendrá lugar en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife. Flores de papel narra la historia del pueblo saharaui a través del testimonio de tres mujeres: Aisha, Naima y Leila: nieta, madre y abuela. Tres generaciones que han visto sus vidas atravesadas por el colonialismo, la guerra, el exilio, la huida y la búsqueda de su identidad.

* La poeta y psiquiatra venezolana Ana María Hurtado es la protagonista esta tarde, a las 18 horas, de un nuevo encuentro del ciclo Diálogo en la Granja, donde mantendrá una conversación con el también poeta Rafael José Díaz. El acto se desarrollará en la Casa de la Cultura, en Santa Cruz de Tenerife. Hurtado es autora de libros como La fiesta de los náufragos y El beso del Arcángel en coautoría con el poeta colombiano Leonardo Torres; El árbol que en ella muere, La única inocencia y El Reino .

Saludos, una mañana calurosa de julio…, desde este lado del ordenador

Abra Canarias Cultural, novedades

Miércoles, Julio 16th, 2025

El tiempo sobre los tejados/O tempo sobre os telhados es el título de un poemario de Tanussi Cardoso recientemente publicado por Abra Canarias Cultural, en su Colección Nuestra América, en una edición bilingüe con la traducción al español realizada por el propio autor.

Tanussi Cardoso no ha publicado mucho en español por lo que este libro es otra oportunidad para conocer la obra de este autor brasileño, nacido en Rio de Janeiro Brasil en 1946. Poeta, traductor, periodista, abogado, trabajó durante años en el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro y Presidente del Sindicato de Escritores del Estado de Río de Janeiro (SEERJ). En el ámbito de la poesía, ha publicado unos catorce títulos, entre los que destacan Desintegración (1979), Boca Maldita (1982); Callejón sin salida (1991); Viaje en Torno de… (2000); Ejercicio de la mirada (2006); La urgencia de la tarde (2023), este último también en español por Editorial BGR.

Brasil es uno de esos territorios en los que han coexistido y coexisten una gran heterogeneidad de corrientes, escuelas y experiencias poéticas colectivas e individuales, y la obra de Tanussi Cardoso se inserta y comienza a germinar con la generación de poetas de los años setenta que además de dedicarse a escribir, también han sido activos promotores de la actividad poética. Además, su labor como autor ha recibido numerosos premios y reconocimientos, uno de los más recientes es e Trofeo Río 2021 y el Premio Corazón del Arte 2024 a la Mejor Performance Poética, así como variados homenajes en eventos nacionales e internacionales.

Corceles ajenos de Juan Calero Rodríguez, es un solo poema que publicó la edittorial Abra Canarias Cultural en mayo de este año, dentro de la colección Pangea. Se trata de un libro, breve, de 32 páginas, y reúne doce versiones de un mismo texto en otros idiomas (inglés, francés, portugués peninsular y brasileño, alemán, rumano, árabe, gallego, catalán, polaco y croata).

Esta edición cuenta con ilustraciones de Carmelo Rabullida que dialogan con los poemas, trece rostros diferentes creados por este artista plástico aragonés que abandonó su profesión de ingeniero para dedicarse a la pintura y que a lo largo de casi cincuenta años de actividad ininterrumpida se ha labrado un espacio en la plástica nacional con más de medio centenar de exposiciones individuales (desde 1976) y su constante participación en numerosas muestras colectivas.

Abra Canarias Cultural una asociación civil sin fines de lucro de la Isla de La Palma, que viene desarrollando una intensa labor de difusión de la producción literaria del archipiélago canario a través de su colección Afortunadas, además de proyectar esta altruista tarea hacia otros territorios y experiencias en sus colecciones Pangea, Idafe y Nuestra América.

Saludos, se dijo, desde este lado del ordenador

En la noche, cuentos de Besay Sánchez Monroy

Martes, Julio 15th, 2025

“Nada nos une a aquellos aborígenes: somos españoles (cuando conviene), europeos (para pagar), americanos (si hay que emigrar), africanos (por posición geográfica). Los amazighes eran ellos mismos; los canarios somos muchas cosas a la vez, que es otra forma de decir que al final del día no somos ninguna”.

En la noche, Besay Sánchez Monroy, del cuento Carta hallada en el Archivo Histórico de Tenerife, Fundación CajaCanarias, 2025

Ya va siendo hora que los escritores/as que han nacido a este lado del Atlántico así como los que han hecho de estas tierras su lugar de residencia practiquen con más asiduidad el cuento, que sigue siendo un género que no termina de cuajar en las literaturas que se escriben en Canarias así como en territorios de la península.

Por fortuna, y desde hace ya muchos años, tantos que permanecen en el disco duro de la memoria, existe en las islas un certamen que reconoce la mejor colección de cuentos en ocasiones con muchas y en otras con peor fortuna. En este caso, nos referimos al certamen Isaac de Vega que presenta la Fundación CajaCanarias, y que junto al premio de novela Benito Pérez Armas y el de poesía Pedro García Cabrera, se ha convertido en uno de los más atractivos del archipiélago no solo por su cuantía económica (que, curiosamente, ha menguado con el paso de los años cuando tenía que haber sido al contrario) sino porque publica también los libros ganadores.

En la noche se titula la obra ganadora del 2024, se trata de un volumen que firma Besay Sánchez Monroy, un escritor que todavía disfruta de una juventud que obliga a perdonarle algunas de las ambiciones en las que cae en estas narraciones que, sin embargo, sorprenden por la calidad de su escritura, por el manejo y el conocimiento que tiene de las técnicas narrativas.

El problema, pero esto pasa con la mayoría de las colecciones de cuentos que he tenido la oportunidad de leer del premio de relato coto Isaac de Vega, es que el conjunto no suele ser regular sino más bien al contrario. La colección de cuentos permite, además, que su creador tantee formas de escritura, explore caminos entre una historia y otra que, al menos estilísticamente, no tienen nada que ver unas con otras.
Es como si el autor, en este caso Besay Sánchez Monroy, quisiera transmitir al jurado y a los lectores que se trata de un escritor con oficio. Oficio que demuestra con argumentos que abordan historias muy diferentes.

Esto me pasa con la lectura de En la noche, título que reúne seis cuentos entre los que se encuentran piezas que no me convencen y otras que hacen que clave los ojos en las páginas del libro.

El volumen comienza con Marosa, mi rosa, que está trufado de palabras hermosas, más preocupado en este sentido por la misma palabra que por lo que cuenta. Para leer en voz alta está muy bien pero para digerirlo en silencio ahoga. Aprecio en su conjunto un ligero aroma a Horacio Quiroga, uno de esos escritores raros del Uruguay a los que Sánchez Monroy dedica este primer asalto de un libro que continúa con Mi amante de ojos infinitos, otra apuesta literaria que no termina de convencerme.

Los cuentos que se incluyen En la noche suben de nivel con Carta hallada en el archivo histórico de Tenerife, que un amigo me dice que más que un cuento se trata de un ensayo sobre eso que podemos llamar canariedad, sobre todo si se pasa por alto que se refiere solo a una isla y sus literaturas lo que origina esta curiosa reflexión intelectual sobre Lanzarote. En este relato, aparece un Besay Sánchez desatado pero coherente con su discurso reivindicativo de una identidad posible pero que sin embargo se nos escapa de las manos.

En la historia se mezcla la decadencia de un territorio en favor de ese depredador que es el turismo y recuerda los versos del poeta Pedro Lezcano: “Vi vender nuestras costas en negocios / que no hay quién los entienda: / vendía un alemán, compraba un sueco, / ¡y lo que se vendía era mi tierra!” Probablemente se trate de uno de los cuentos más largos del libro pero a mi juicio es uno de los mejores.

De la isla de Lanzarote pasamos a la de Tenerife en el cuento La sombra del volcán, que se desarrolla en Garachico a principios del siglo XVIII, y relato que me atrapa el corazón y la cabeza porque cuenta una historia con cierto aire gótico al que añadiría incluso cierto espíritu lovecraftiano al presentarnos a esos indígenas de cuerpos deformes que rinden culto a sus dioses ancestrales mientras los castellanos se preparan para fortificar la plaza con el fin de detener los ataques piráticos. Personalmente, y con el anterior reseñado, a mi me parece el tercer mejor cuento de En la noche, relato al que sigue Gasolinera que, junto a los dos anteriormente reseñados, son a mi modesto entender, los mejores cuentos del libro. De hecho, y mientras leía este último, no dejé de pensar que de aquí podría salir un buen cortometraje siempre y cuando los cineastas canarios y/o residentes en Canarias se dedicaran a rodar películas basadas en una literatura como es la que se escribe en las islas en la que muy de tanto en tanto aparecen agradables sorpresas con escritores/as como Besay Sánchez. El volumen lo cierra el cuento que da título al libro, En la noche, que no termina de convencerme como no terminó de convencer las dos primeras historias.

Con todo, me gustaría leer otras incursiones literarias de este escritor grancanario. Un autor al que seguir con atención. Y no solo porque sepa escribir muy bien, sino porque cuando cuenta historias, estas historias las cuenta igual de bien.

Saludos, a la espera de ese momento, desde este lado del ordenador

Dave McKean: “No hemos aprendido nada de nuestra historia más antigua”

Lunes, Julio 14th, 2025

La Galería Artizar, en La Laguna, acoge hasta el 2 de agosto la exposición Nitrato II, del artista británico Dave McKean (Taplow, Berkshire, Inglaterra, 1963), una serie en la que lleva trabajando quince años y en la que rinde homenaje al cine mudo, entre otros clásicos silentes, McKean recrea El ladrón de los guantes blancos (José González Rivero y Romualdo García de Paredes, 1926), la primera película con guión que se rodó en Canarias por un equipo formado por canarios. McKean dice que le sorprendió de esta película su aire de folletín y el “gran uso que hace de las localizaciones”.

Nitrato II se refiere al nitrato de celulosa, el material inflamable y químicamente inestable que se utilizó para fabricar películas cinematográficas hasta mediados del siglo XX. Este soporte, aunque supuso una revolución histórica, acabó convirtiéndose en una condena para miles de filmes, ya que se degradaba con el tiempo y podía prenderse fuego espontáneamente. Se estima que alrededor del 80% del cine mudo ha desaparecido para siempre.

Ilustrador, cineasta, escritor, Dave McKean es conocido entre los aficionados a los cómics por novelas gráficas como Arkham Asylum: A Serious House on Serious Hearth, que protagoniza Batman, el hombre murciélago, y Orquidea Negra, entre otros muchos, pero también es cineasta. Mirrormask (2005) es su primera película con un guion coescrito con Neil Gaiman, así como ilustrador de varias portadas de discos de Alice Cooper o Paradise Lost.

- Una de las obras que aparecen en Nitrato II es El ladrón de los guantes blancos. ¿Ha viso la película?, ¿qué le pareció?

“Sí la vi, aunque en una copia bastante mala. Es una interesante película policíaca, con un ladrón encapuchado, al estilo de las grandes series francesas de Louis Feuillade, como Fantomas o Los vampiros. Lo mejor de la película es el paisaje: hace un gran uso de las localizaciones tinerfeñas”.

- Nitrato II es un homenaje al cine mudo y a muchas de esas películas que, lamentablemente, se han perdido. Más allá del misterio de no poder verlas ya, ¿qué le atrae de esa época del cine?

“Era muy joven cuando descubrí la época del cine mudo a través de fotogramas en libros de historia del cine. Entendí que había algo en ese mundo inquietante, granulado y translúcido con fantasmas amanerados, decorados pintados, teatralidad y paisajes resplandecientes que, realmente, me conmovió. Cuando empecé a ver estas películas, a menudo me sorprendían de una manera que el cine moderno no lo hace porque sabemos qué esperar, el lenguaje cinematográfico está codificado y se comprende. En las décadas de 1910 y 1920, estos creadores habían superado la captura básica de una representación teatral y habían comenzado a explorar lo que la forma podía hacer; las reglas se escribían sobre la marcha. Y a veces funciona y a veces no, pero nunca se sabe exactamente adónde se va. Y constantemente, los pulsos de luz y los crepitantes, las formas en blanco y negro son abstractas y expresionistas, el viñeteado lo hace todo hermoso y misterioso. Empecé a crear pinturas inspiradas en estas películas para intentar recrear estas imágenes a mi manera, para intentar comprender por qué me resultan tan hipnóticas”.

- ¿Hubo alguna pieza en particular de Nitrato II que le resultara especialmente difícil de crear?

“Todas son diferentes. La imagen final a veces es simplemente una interpretación de un momento de una película, a veces más conceptual, o una combinación de elementos e ideas. Intento encontrar algo sorprendente en cada una, y nunca sé exactamente dónde va a surgir. Algo en la simplificación de la pose de un personaje, o en la fricción entre un paisaje pintado y un collage de papel o una fotografía antigua. Algunas pinturas, como Una cabaña en Dartmoor, comenzaron con un enfoque simple, pero terminaron siendo repintadas muchas veces antes de que la figura se desintegrara lo suficiente como para empezar a parecer interesante. Otras simplemente surgen de forma fácil e instintiva”.

- ¿En su caso, ¿qué viene primero: la idea o la forma de darle vida?

“En realidad, no hay reglas. Normalmente, una imagen, un proyecto o una historia final surge de muchas notas y garabatos en mis cuadernos. Debe haber una idea convincente en el centro, algo cautivador e inusual, una perspectiva que no haya visto antes, un mundo de experiencias e información que me gustaría explorar. La idea suele venir acompañada de una sensación de emoción o atmósfera que empieza a definir cómo debe expresarse”.

- ¿Qué espera que el público descubra en Nitrato II?

“Espero que les intriguen las imágenes, obviamente, y la idea de que siempre vale la pena mirar al pasado para revitalizar nuestra percepción de lo nuevo. El cine mudo se ha simplificado a solo Charlie Chaplin y Nosferatu, ambos geniales, pero hubo casi cuarenta años de trabajo intenso e inspirador en esa época, en todo el mundo, antes de que el sonido transformara el cine por completo, pasando de ser un medio que exigía la atención y la creatividad del público a uno que lo explicaba todo mediante diálogos, al menos durante un tiempo”.

- ¿Qué influencias se aprecian en su obra?

“Son demasiadas para enumerarlas todas, pero todas dejan huella. Descubrí el expresionismo a través de los dibujos y pinturas de Picasso, Ralph Steadman, Francis Bacon y Jim Dine. Descubrí la captura de una emoción en la forma y el ritmo de un personaje dibujado a través de Lajos Szalay, Lorenzo Mattotti y Matisse, así que todavía veo elementos de ellos, pero ahora los llevo en lo más profundo de mi ser”.

- ¿Algún proyecto?

“Actualmente estoy trabajando en una novela gráfica extensa y compleja con el autor Robert Macfarlane y el actor Johnny Flynn sobre George Smith, el joven asiriólogo que tradujo pasajes clave de la epopeya de Gilgamesh, y también sobre cómo esta historia tan antigua sobrevivió durante miles de años. El libro resuena en nuestros tiempos actuales a través de la destrucción de la madera de cedro, protagonista de la epopeya: seguimos siendo Gilgamesh, destruyendo irreflexivamente el mundo natural; no hemos aprendido nada de nuestra historia más antigua”.

FOTOS:

1.- Dave Mckean

2.- Recreación de El ladrón de los guantes blancos

Saludos, inicio, desde este lado del ordenador

José Alayón presentará La lucha, una película que va más allá de la lucha canaria, en la sección New Directors del Festival de San Sebastián

Viernes, Julio 11th, 2025

La Lucha, de José Alayón se estrenará en la sección New Directors del Festival de San Sebastián. La película está protagonizada por actores no profesionales provenientes del mundo de la lucha canariia y se trata en palabras del mismo Alayón, “de una historia intimista que narra la relación entre un padre y una hija tras la muerte de la madre”. El filme está rodado en 16mm y desplegó un multitudinario casting, al mando de la directora Cendrine Lapuyade, que escogió, entre otros, a  Yazmina Estupiñán como actriz protagonista, quien debuta en la interpretación acompañada del veterano luchador Tomasín Padrón

En el equipo técnico de La lucha se encuentra Mauro Herce, como director de fotografía; y Marina Alberti y Samuel M. Delgado, en el guion. Otros son Silvia Navarro (productora ejecutiva) y Emma Tusell (directora de arte).

La historia se desarrolla en Fuerteventura, donde Miguel y su hija Mariana intentan seguir adelante tras la muerte de su esposa, una pérdida que los ha dejado a la deriva. La lucha canaria es su refugio, su forma de hacerse un lugar en el mundo. Pero el cuerpo de Miguel empieza a fallar, y la rabia de Mariana la empuja a desafiar las normas. Con la final del campeonato cerca, padre e hija buscan reencontrarse antes de que sea tarde.

En palabras de José Alayón: “La Lucha es un homenaje a uno de los pocos espacios de resistencia identitaria del archipiélago. Es una expresión de fuerza pero también de bondad, de competición y de amistad.  Es un mundo que abarca más allá de lo que el espectador ve y por eso hemos querido adentrarnos con la cámara hasta lo más profundo de los personajes, buscando describir en imagen un conjunto de sentimientos que no se pueden expresar con palabras”. 

José Alayón estrenó en 2013 su primer largometraje como director, Slimane, que fue seleccionado en los festivales de Dubai, Tesalónica o D’A y premiado en Festival de Las Palmas y en el IBAFF de Murcia. Tras varios años ejerciendo como productor con Dead Slow Ahead de Mauro Herce o El mar nos mira de lejos de Manuel Muñoz Rivas, y como director  de fotografía de Blanco en blanco de Theo Court, Eles transportan a morte de Helena Girón y Samuel M. Delgado, La ciudad oculta  de Víctor Moreno, Entre perro y lobo de Irene Gutiérrez, Aitana de Marina Alberti y La Hojarasca de Macu Machín, La lucha es su segundo largometraje como director.

Se trata de una coproducción internacional entre El Viaje Films (España) y Blond Indian Films (Colombia), con la financiación de Ibermedia, MEDIA (subprograma de Europa Creativa), ICAA (Ministerio de cultura), Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y la TV Canaria.

La película cuenta también con la producción asociada de Macaronesia Films, y el apoyo de la Federación canaria de Lucha Canaria, la Federación de Lucha de Fuerteventura, los ayuntamientos de Puerto del Rosario, Tuineje, Pájara y Antigua, la Fuerteventura Film Commission, y diferentes clubes y colectivos de lucha canaria.

Saludos, muchas ganas de verla, desde este lado del ordenador

Me piden que regrese, una novela de Andrés Trapiello

Miércoles, Julio 9th, 2025

“- Anduvo un mes escondido, tratando de salir de Madrid –siguió diciendo Sol–. Una de las muchachas de la casa le pidió a su novio, que era de la Uhp, un sitio donde esconderlo. Le dijo: “De acuerdo, yo le escondo”. Lo llevó a una casa y a la media hora fueron por él y lo metieron en Bellas Artes, y en Fomento se le perdió la pista. No le valió ser republicano. Pedimos ayuda a amigos suyos, algunos del gobierno. Unos no quisieron hacer nada, y otros se desentendieron. Decían que lo habían visto en lo del Cuartel de la Montaña; lo decía uno. No sabemos donde lo mataron ni dónde tiraron su cuerpo ni dónde estará enterrado. No había hecho mal a nadie”.

“Dicen que Falange es el gobierno de los poetas; es el gobierno de los cursis”.

Me piden que regrese (Andrés Trapiello, Destino, 2025)

Tras Las armas y las letras, voluminoso ensayo sobre los escritores/as que convirtieron en trinchera su literatura durante la Guerra Civil fueran del bando que fueran, Andrés Trapiello se ha convertido en un escritor incómodo para los lectores de derechas como de izquierdas. En este aspecto, debe ser uno de los pocos españoles que nos quedan que intenta contemplar aquella guerra con perspectiva, sin caer en emociones y manteniendo una honestidad con estos temas que exige el paso del tiempo. Esto hace que su mirada a esa España que se reventó por dentro y que atravesó una infernal postguerra, resulte tan interesante en novelas como Ayer no más, una a ratos ácida reflexión sobre la memoria histórica y La noche de los Cuatro Caminos, libro del que bebe Me piden que regrese, porque, escribe Trapiello, fue mientras investigaba en ese libro donde encontró por primera vez el nombre de Smith.

Y Benjamín Smith, o Cortés, es un ciudadano norteamericano de origen español que sabe tratar a la gente. Este es el protagonista de Me piden que regrese, y como tal regresa a España para realizar una peligrosa misión en la que está implicado un importante militar del régimen franquista.

Suena en las páginas de la novela el eco del atentado comunista a un local de Falange en aquel Madrid de 1945, año que declina la balanza de otra guerra, la II, del lado de los aliados. El ambiente del Madrid al que llega Benjamin Smith está muy tenso. También radicalmente dividido entre quienes lo pasan mal, que es la mayoría, y los que lo pasan bien, algunos pocos multimillonarios y aristócratas que, en medio de toda aquella indigencia, no renuncian a pasarlo bien.

Por otro lado, la capital de España es un enjambre de espías, aunque en unos pocos días los miembros de la embajada alemana lo dejan todo para huir a Sudamérica. Pocos, muy pocos, son los que regresarán a una Alemania incapaz de detener por el este el avance del ejército soviético.

El escritor se ha servido de este personaje y de ese año para completar un fresco que desarrolló en La noche de los Cuatro Caminos o Madrid 1945. La fotografía de un tiempo extremadamente peligroso. Con un país que aún no se ha recuperado de la Guerra Civil y que sufre hambre y penuria mientras medio mundo se destroza en campos de batalla aunque esa guerra, la II Guerra Mundial, vive sus últimos pálpitos.

En la novela Benjamín Smith o Benjamín Cortés conoce y se enamora de Sol Neville, que pertenece a la buena sociedad aunque tiene un carácter adelantado a su tiempo. Debe ser porque es familia de Edgar Neville, un gigantesco cineasta que esos días vivía en pecado con la actriz Conchita Montes, la gran compañera de su vida.

Escrito con ritmo, un castellano que recuerda al que se hablaba en los años cuarenta, y un eficaz retrato casi al natural de aquel Madrid de la postguerra, Me piden que regrese se disfruta y hace creíble lo que en manos de otro escritor resultaría increíble. Al personaje de Benjamin Cortés le pasa de todo aunque tiene un amigo, Chito, de solo trece años que es capaz de poner su vida al borde la muerte por honor. No les cuento el final que tiene este chiquillo, ya que pone los pelos de punta. También como despacha Trapiello a todos sus protagonistas: casi a vuela pluma. Sin embargo, más que molestar lo que consigue es agradecer en silencio que les cuente cómo terminó su vida cada uno de los personajes. En unos renglones, todo eso después de haber estado con ellos recorriendo calles y plazas del viejo Madrid, visitando la embajada de los Estados Unido, yendo de caza con el mismísimo Francisco Franco o bailando en algunas de las fiestas que organizaba el Madrid bien como el Madrid al que le costaba sobrellevar el día a día.

En este aspecto, tomaría Me piden que regrese como un divertimento literario con aires a novela de Pío Baroja y dejaría de lado preguntas inevitables por saber si lo que cuenta es verdad o mentira. Mentira entendida como ficción, aunque no niego que merece la pena buscar algún nombre de los que menciona el escritor para comprobar si todo en esta novela está basado en rigurosos hechos reales. Nosotros tenemos nuestra opinión, ahora les toca a ustedes encontrarla. Porque Me piden que regrese es una novela de encuentros. El más afortunado, cuando Benjamín Cortés se encuentra con Sol Neville. Ambos personajes están descritos como si fueran los protagonistas de una película ambientada en aquellos años. Benjamín es un hombre íntegro, un soldado que viste de paisano aunque también vistió el uniforme del ejército norteamericano en la liberación de Francia; Sol es una mujer adelantada a su tiempo y en la novela no pierde su delicado sentido del humor, más próximo al de cualquiera de las protagonistas de una película de Howard Hawks que a las heroína del cine español de aquellos años. Así que, dicho esto, merece la pena Me piden que regrese. Y mucho.

Saludos, leamos, leamos, leamos, desde este lado del ordenador