Archive for Noviembre, 2025

Domingo Luis Hernández: “En mis trabajos poéticos como narrativos se observa una única constancia: la fidelidad al género”

Viernes, Noviembre 14th, 2025

La palabra desaliento parece que no existe en el diccionario personal de Domingo Luis Hernández, profesor de Literatura Española en la Universidad de La Laguna y escritor. En esta última faceta, presenta dos nuevos títulos que se suman a una bibliografía ya copiosa como son Historias encontradas (1989-2020) y un libro de cuentos, Triángulo, que incluye una historia, La astucia del matador, que es un homenaje a Ricardo Piglia, a quien conoció.

Domingo Luis Hernández se encuentra ahora preparando un nuevo libro aunque como él mismo dice: “yo no construyo”, en todo caso “me sale un poema, lo escribo y lo guardo o un cuento, es igual”. Además de su faceta como profesor universitario y escritor, durante varios años dirigió la revista La página, publicación literaria que navegó durante varios años gracias a las ayudas públicas.

- “Historias encontradas (1989-2020)” reúne cuatro libros de lo que llama usted su segunda etapa ¿Qué la diferencia de la primera?

“Sobre lo que usted pregunta, he de comentarle que lo que en este caso sucede es un cierto juego. A diferencia de lo que ocurrió con Perfil del tiempo, que apareció en el año 2013, allí sí que solo sustancié lo que ocurrió en esa etapa intermedia. Quedó fuera el inicio de mi actividad poética, que acaeció en el año 1986 con un libro que leyó en manuscrito mi amigo Rafael Fernández y lo publicó en el Aula de Cultura de Tenerife, Ilión, Ilión o Troya irresurgente. El propósito entonces era crear una serie de poemarios con temática mitológica, en concreto cuatro, que daría a conocer de manera continuada e independiente. Eso resultó, el segundo, Taller de tránsfugas, que salió en el 89. Pero, ¿qué sucedía? Que cuando volvía a leer esos libros, las correcciones eran tantas que finalmente resultaron casi ser otros. O lo que es lo mismo, si quería terminar el proyecto habría de convertirme en verdad en poeta, con lo que ello implicaba. Y eso hice: primera trama, un libro sobre qué es ser poeta y qué constatar en poesía, Arbusto en el pantano, que se publicó en Madrid en el año 1991; segundo, un libro sobre el juego del barroco, La llama ardiente, también en Madrid, 1998; y otro que compendia derroteros por el amor, la metafísica, la casa y la muerte del padre, en Tenerife, 2006. Eso hizo que me sintiera con capacidad, entre otras cosas porque pude componer algunos sonetos más o menos logrados. Para el caso presente, Historias, alargué la mano. En vez de ser exclusivo, incluí la parte inicial que terminó de verdad 37 años después, con los cuatro libros acabados y conjuntos, Mitosis, 2023. Así que incluí el segundo de la serie, Taller de tránsfugas, tal como apareció en esa fecha y no como se muestra en la versión definitiva”.

- ¿Por qué?

“Porque me pareció que Historias encontradas habría de ser fiel a lo que fui, en tanto que, cuando te propones una edición de este tipo, lo que en verdad haces es pasarte cuentas, hacer repaso, con pocas correcciones para el caso (aunque las hay) como nos enseñó el divino Borges. La diferencia, como verá quien lea el libro, es evidente. Nada tiene que ver Taller con los otros tres libros de la serie. Ahí el juego.

- ¿Cuál es su intención poética?

“Yo creo que hay dos artes supremas en este mundo: la música y la poesía. No he hecho música porque no me he formado como tal, sí poesía porque creo poder hacerlo. Y es cierto que la poesía es un arte sublime, arte sublime que te eleva a los cielos cuando te encuentras con los poetas eximios de verdad. Pongo a Juan de Yepes Álvarez (que la iglesia nombró San Juan de la Cruz) o al más grande de los grandes, Góngora. ¿A qué aspiro como poeta? A que acaso algún verso mío sea digno de ser recordado con el tiempo. Es muy difícil ser poeta, como es muy difícil ser un buen cuentista, y a lo que se agarra mi alma es a ser digno de serlo, aspirar a tener méritos de ser nombrado como tal”.

- ¿Qué constantes observa que hay en sus trabajos poéticos y también narrativos?

“Tanto en mis trabajos poéticos como narrativos (creo) se observa una única constancia: la fidelidad al género y lo que el género en sí es. Para mí es trascendental la parte funcional de cada libro, que cada poema encuentre no solo su sentido sino también su gravedad; igual que cada cuento; y cada novela debe serlo por su proporcionalidad, como los ensayos. Luego está, claro, que lo que expreses (que ha de estar bien expresado) también resulte atractivo, como ocurre con los momentos sublimes del glorioso Bach, que compuso los momentos musicales más eximios de la historia de la humanidad. Pero insisto, me reafirmo en mis preocupaciones funcional”.

- Publica también el libro de cuentos Triángulo. ¿Por qué?

“Porque se encierra ahí un vínculo (que me pareció atractivo) con la cifra. La cifra es uno de los elementos que más ha atraído a los hombres, por lo que la cifra es: lo concreto, lo exacto. En ese punto lo que pretendo construir: en cifra, concreto, exacto. Y en el libro ese juego que se amarra al tres. Siempre el tres: tres personajes, tres situaciones, tres complejidades a referir y resolver. El tres (como sabemos) es la imagen divina. Así representa a Yahvé la Torá: un triángulo. De donde el juego dicho es entre mortales, presos del tiempo, la duración y la representación, y Dios. Ahí todos los asuntos que nos incumben. Pero también lo que el tres puede inferir y hacer pesar en los hombres: siempre otro que acecha, o siempre otro que soluciona. El tres, el triángulo”.

- ¿Los cuentos que se incluyen en este libro son recientes?

“Sí. Están hechos expresamente para este libro. Yo no construyo libros porque de cuando en cuando me sale un poema, lo escribo y lo guardo o un cuento e igual y cuando la cantidad ya es más o menos respetable los reúno y a la imprenta. Siempre en mis proyectos hay un libro. Sobre Luis Mateo Díez, sobre Borges, sobre Arlt; un libro de poemas o un libro de cuentos o una novela o un ensayo. Siempre precisos, como para el caso. Todos los cuentos responden al mismo factor. Ya dije: la cifra (el trece del Tarot, trece cuentos) y en cifra el tres con lo que ello conlleva. Y eso dio que construyera sucesivamente el libro, desde el primer cuento hasta el último. Excepcionalmente, acaso, solo uno de ellos es especial: Triángulo, que es una historia vieja, pero que recompuse hasta darle la vuelta para el caso”.

- ¿Qué le ha preocupado más en este libro: el estilo, la temática, el carácter de los personajes?

“Siempre cuando escribes te preocupa todo lo que el escrito no contiene cuando te encuentras ante la hoja en blanco y resulta finalmente lo que ha de resultar. En el estilo yo no me detengo demasiado. La escritura (como la lectura) es una actividad singular, única, y ahí se expresa el singular y el único. El estilo se manifiesta por las coincidencias que te determinan. La temática es otra cosa y tiene que ver con lo que pretendes construir. Que siempre surge de un momento, de una circunstancia, de un hecho cuasi indeterminado. Además, como decía mi amigo Antonio Tabucchi, lo escritores no vamos al encuentro de historias, las historias te encuentran a ti. Cuando te rozan, comienzas a construir. Y finalmente no eres tú en verdad el que construye, es la historia que se construye a sí misma, a fuer de no contradecirte y contradecir. Eso ocurre con los personajes. Tú no los construyes. Tú te enfrentas a ellos y son ellos los que te dictan la construcción. Quiero decir que yo no creo que Cervantes construyera el Quijote. Imaginó a un hidalgo al que los libros de caballería volvieron loco y en por esa consecuencia habría de cimentar a la figura, por lo que los libros de caballería son y por lo que construyen los libros de caballería. Nunca los personajes fallan; fallan los escritores.”

-El último cuento, La astucia del matador, es un homenaje a Ricardo Piglia. ¿Cuál es la razón de esta historia y de este homenaje? ¿Llegó a conocer al escritor y ensayista argentino?

“Sí, conocí a Ricardo, estuvimos juntos alguna vez y hablamos muchísimo de literatura. Por lo demás ambos coincidíamos con varios autores de nuestros gustos. Por ejemplo, Piglia fue uno de los grandes salvadores del verdadero Roberto Arlt en Argentina y yo hice mi tesis sobre ese autor y publiqué un libro sobre él. Luego está Sarmiento, cuyo Facundo, como a él, me parece uno de los más extraordinarios libros de América. Y Borges, sobre el que él escribió mucho como yo. Y después Gombrowicz. Hay una diferencia entre Ricardo y yo: por pereza él no escribía libros sobre un autor, solo ensayos, yo al contrario, sí escribí un libro sobre Arlt y otro reciente sobre Borges. Creí que, después de haber muerto desgraciadamente Ricardo, habría de componer este cuento en su homenaje. Con materiales que él me prestó. Los dos relatos que se cuentan ahí, el del soldado y la chica en el campo de prácticas y la del sargento con condena de cárcel, son historias que me contó él. Y las utilicé, para concretar la muerte ficcional de Ricardo Piglia como él la hubiera contado”.

- Se encuentra ahora escribiendo El libro de los otros” ¿Qué es El libro de los otros?

“El libro de los otros ya está terminado, incluso ya he concluido la corrección de las pruebas. Lo que he hecho en ese libro es reunir (parte, solo una parte, porque he hecho centenares) de las entrevistas que he hecho en mi vida: En este caso, las publicadas en La Página y en otras revistas y libros. Hablan (fundamentalmente) con escritores y gentes de la cultura (pintura, teatro, arquitectura). El muestrario me parece muy interesante porque yo le hice (o contribuí a ello) las más largas y precisas entrevistas a Rafael Arozarena, a Pedro García Cabrera, a Antonio Tabucchi, a Luis Mateo Díez, a Eugenio F. Granell, a Iris M. Zabala, etc., etc. Es el libro de los otros porque (aunque la calidad de las preguntas ha de estar en su punto) lo importante es lo que los otros aportan de sí y la escritura fija, detiene, guarda en el tiempo. Me pareció importante hacer esa recopilación”.

- Usted dirigió la revista La página. ¿Cuándo nace, cuántos números alcanzó y cuál fue la razón de su cierre?

“Sí, yo cree y dirigí la que creo es una (gaceta de arte aparte), una de las revistas más importantes de Canarias. Yo viví en Buenos Aires en el año 1987. Allí coincidí con la gente de la cultura (especialmente la literatura) del momento, Y observé cuáles eran sus iniciativas, sus proyectos, como referían y difundían sus ideas, cuál era su empeño por el conocimiento, por la crítica y por qué. Cuando regresé me propuse hablar con la gente del ámbito en Tenerife y proponerles una iniciativa de ese tipo, fundar una editorial competitiva y una revista en la que nos inmiscuyéramos en toda la cultura universal, que era lo que debía interesarnos; todo, sin excepción. Con los reparos: no transigir con la vecindad, la amistad o los impuestos. Lo que creyéramos fundamental y sin ambages. Lo que yo proponía, además, era hacer una revista que no se centrara solo en el ámbito de Canarias. Me quedé solo. Pero persistí y me acompañaron Juan Pedro Castañeda y, a cierta distancia, Bern Dietz. Y lo logré: distribución desde Barcelona en principio (para toda España), suscripciones en toda España y el extranjero, etc. Luego surgió la editorial y lo mismo: no solo canarios (aunque los principales). Y eso fue: 26 años de trabajo y 108 números de una revista trimestral. Visitamos la literatura francesa, italiana, inglesa, portuguesa, aparte de la española y la propia cuando era menester. El proyecto se lo presenté al consejero de Cultura del momento (Miguel Zerolo) y a él le entusiasmó. Desde entonces tuvimos subvención del Cabildo hasta que apareció por el lugar el que yo creo que ha sido el presidente más infausto de la institución (Carlos Enrique Alonso) y sin explicación alguna (con la ayuda del benigno consejero de entonces, un tal Ceballos) retiraron el apoyo y mataron a uno de los proyectos más importantes de la historia de la cultura de Canarias. La Página fue y será; ellos son los que son y por ser lo que son se reconocerán”.

Saludos, se acabó, desde este lado del ordenador

Paqui Maqueda presenta en Tenerife la novela ‘Querida mía’

Miércoles, Noviembre 12th, 2025

La escritora sevillana Paqui Maqueda presenta su libro Querida mía en Tenerife los próximos días jueves 13 y sábado 15 de noviembre. En La Laguna, el Ateneo cita al público en el Instituto de Estudios Canarios (IECAN), el próximo jueves 13 de noviembre, a las 18.00 para un acto en el que la autora estará acompañada por la escritora María del Mar Rodríguez. La presentación en la Librería de Mujeres tendrá lugar a las 12.00 horas del sábado 15 y cuenta con la participación del escritor y profesor de la ULL Ernesto Suárez.

Querida mía (Editorial Libros de la herida, 2025) es relato estremecedor protagonizado por un grupo de mujeres residentes en un corral de vecinos de un popular barrio de Sevilla. Se trata de una novela epistolar en la que se conocen las voces de estas mujeres, que comparten el intenso y complejo periodo de la historia que va de la proclamación de la Segunda República a los trágicos sucesos del golpe de Estado de julio de 1936 y la consecuente Guerra Civil.

Las cartas son el soporte de las voces de estas mujeres mientras entretejen sus vivencias, historias de sufrimiento, resistencia y esperanza en una realidad sumida en el hambre, la falta de libertades y el miedo. Sus palabras reflejan sus sueños truncados, el exilio, la prisión, los duelos por las ausencias, la angustia y la represión cotidianas, pero también son un hermoso canto a la amistad y al amor, a los cuidados, a la solidaridad, a la justicia, a la dignidad.

Con estos ingredientes, Querida mía es una novela conmovedora, una ficción dotada de una elocuencia que la hace rebosar autenticidad. Así, el relato de estas vivencias toma forma de testimonios que se trenzan para conjurar el olvido.

Paqui Maqueda Fernández (Sevilla, 1964) lleva más de dos décadas comprometida activamente con las luchas por la memoria histórica y es una firme defensora del recurso a la cultura como fase de estas lucha. Es presidenta de la asociación Nuestra Memoria y forma parte de la Asamblea de Familiares y Entidades de Memoria Histórica Plaza de la Gavidia. Además de Querida mía, ha publicado el libro de artículos En la silla del criminal (2014), a partir de sus vivencias en Argentina durante la querella contra los crímenes del franquismo, y la novela La cuerda (2019), basada en hechos reales y ambientada en la guerra civil española. También es autora del relato Azul oscuro (2003), en el que narra la represión sufrida por su familia tras el golpe de Estado del 36.

Saludos, más allá o acá, desde este lado del ordenador

El libro Silos de cuentos 2025 celebra el 30 aniversario del Festival de Cuentos de Los Silos

Martes, Noviembre 11th, 2025

La publicación de Silos de Cuentos 2025 tiene que ser celebrada con parabienes porque la obra lo merece así como el Festival que lo hace posible y que no es otro que el Festival de Cuentos de Los Silos, posiblemente uno de los encuentros más veteranos que se celebran en Canarias y que cumple este año por todo lo alto (como tiene que ser) treinta años repartiendo ilusiones y estimulando la imaginación del público en esta localidad del noroeste de Tenerife, a la que ha puesto en el mapa de los acontecimientos de carácter cultural que se celebran en las islas.

En este aspecto, no deja de ser harto curioso la apuesta que por la cultura hacen algunos municipios del norte como Los Silos, Garachico y el Puerto de la Cruz, que se han convertido en referentes, mientras que Santa Cruz de Tenerife y La Laguna se entierran en los topicazos, en una continua y tan poco rentable manía de pensar más en los protagonistas que pueden traernos de fuera que con los que contamos dentro a los que se ningunean precisamente por ser de esta tierra. Canarias se convierte así en un territorio donde nadie es profeta en su tierra ya que si lo es, o tiene la pretensión de serlo, lo más probable es que termine siendo devorado si no por todos, sí que por casi todos sus paisanos.

Silos de cuentos 2025 reúne treinta cuentos y poemas originales, todos ellos escritos por treinta cuentistas (en el mejor sentido de la palabras) y escritores que han participado en el Festival a lo largo de estos años. Los autores han cedido estas pequeñas obras en señal de agradecimiento hacia el impulsor de este encuentro, Ernesto Rodríguez Abad, así como dar una muestra pública de su satisfactoria experiencia dentro del Festival y el excelente recibimiento de las gentes del lugar que lo acoge.

Como en toda obra colectiva hay historias mejores que otras pero el nivel en general es bastante alto más si se tiene en cuenta que esta obra, de cuidada edición, nació para que los invitados elogiaran el trabajo de un Festival que comenzó muy modestamente pero que ha ido creciendo edición tras edición sin perder el espíritu original que alimentó el inicio de una andadura que tampoco es que se haya convertido en un camino de rosas. Por el camino han quedado amigos, aunque los recuerdos de todos ellos permanecen vivos en un encuentro que celebra la palabra. Y el acto de contar historias con el único fin de entretener y abrir, sobre todo abrir, la mente de los que las escuchan.
Es muy difícil, y más en estas tierras, consolidar un Festival. Y más con estas características, pero Ernesto Rodríguez Abad lo ha conseguido a base de tesón y una confianza en sí mismo que resulta muy envidiable. Su capacidad de trabajo es también sorprendente aunque hablamos de un director que sabe compartir tareas y, lo que más difícil, crear equipos y que estos equipos funcionen con la misma precisión que la maquinaria de un reloj de fabricación suiza.

Han colaborado en este libro, que edita se insiste con gusto exquisito el Festival Internacional del Cuento de Los Silos uno sospecha que con la colaboración de Diego Pun, escritores y poetas, también narradores que hablan y cantan. El resultado final es un compendio de brillantes agradecimientos al esfuerzo realizado, a los que han hecho posible este pequeño gran milagro en Los Silos. Los textos van acompañados además de ilustraciones que firma Nareme Melián en un libro cuya edición estuvo a cargo del ya citado Ernesto Rodríguez Abad y Benigno León Felipe, profesor de la Universidad de La Laguna y el otro responsable de lograr que este encuentro con la palabra siga creciendo de la manera en como está creciendo. ¿Y cómo está creciendo? Pues con mucha calma y al mismo tiempo sin perder la vista en lo que se hace y en lo que prima en la narración oral aunque el Festival ha ido creando edición tras edición otras actividades además de las que ofrecen los cuentistas.

El caso es que durante esos días (la 30 edición se celebra del 14 de noviembre al 8 de diciembre) Los Silos se convierte en un oasis para los que buscan entretenimiento sin que se lo tomen a broma. Y divertirse al mismo tiempo que aprende a ser mejor persona.

Como explica el mismo Ernesto Rodríguez Abad en la introducción de Silos de cuentos, llegó un momento en el que “aprendí también historias que contaban los pescadores, los carboneros, los camelleros que arrastraban a dromedarios cargados de arena por las calles de adoquines”, lo que hizo que aprendiera que

las palabras parecían quedarse detrás cuando pasaban… Temblando entre las yerbas que salen en invierno entre el empedrado.

Las robaba todas y las guardaba.

Siempre voy sisando palabras en silencio. Luego las echo al vuelo”.

En este libro homenaje a 30 años apostando por el cuento participan autores canarios como peninsulares, de Etiopía, Argentina, México, Colombia, Venezuela Marruecos, Francia, Ecuador, Italia, Costa Rica y Brasil, un rico crisol de culturas y de formas muy peculiares de entender la narración oral. El repertorio de colaboradores del libro pone de manifiesto además el carácter internacional de un encuentro que por fortuna llegó para quedarse.

Participan con sus textos el mismo Ernesto Rodríguez Abad, autor del prólogo; Antonio Rodríguez Almodóvar, Marina Colasanti, Liliana Cinetto, Paula Carballeira, Maryta Berenger, Adolfo Córdova, Cecilia Domínguez Luis, Verónica Murguía, Yolanda Reyes, María Teresa Andruetto, Toño Malpica, Gustavo Martín Garzo, Juan Cruz, Fanuel Hanán Díaz, Hohamed M. Hammú, Pépito Matéo, Rosalía Arteaga, Ilaria Rigoli, Emilio Lome, Antonio Lorenzo, Humberto Hernández, Juan Madrigal, Pepa Aurora, Eliana Yumes, Ana Cristina Herreros, Francisco Hinojosa, Félix Hormiga, Paola Tena, Héctor Abad Faciolince, Care Santos, Benigno León Felipe y Nareme Melián Mahugo.

Saludos, muchas felicidades, desde este lado del ordenador

El lunes se presenta ‘La luz del tiempo’, un libro que rinde homenaje al profesor y poeta Andrés Sánchez Robayna

Viernes, Noviembre 7th, 2025

El pasado día 30 de octubre se clausuró en la Biblioteca Universitaria de Humanidades la exposición Andrés Sánchez Robayna o el libro del mundo, en homenaje al poeta fallecido en marzo de este mismo año. En esa muestra bibliográfica, comisariada por el profesor Carlos Brito, Fátima Sainz y Alejandro Rodríguez-Refojo, se ofreció una visión de la obra de Sánchez Robayna: sus libros de poesía, de ensayo, de traducción, sus revistas, sus ediciones… Como acompañamiento de esta exposición, la Biblioteca de la Universidad —que ha recibido la biblioteca y el archivo del catedrático de Literatura Española fallecido— ha publicado La luz del tiempo, una antología de poemas de Sánchez Robayna comentados por algunos de sus amigos y colaboradores a lo largo de su trayectoria.

La propuesta de los editores, Alejandro Rodríguez-Refojo y Régulo Hernández, consistió en que cada uno de los invitados eligiera y comentara, doble ejercicio crítico, un poema del autor de Palmas sobre la losa fría. Ese «descenso a la materia del poema» era una práctica que el poeta y profesor exigía siempre a los lectores de poesía. Aceptaron la llamada de los editores, entre otros, Alfonso Alegre Heitzmann, Aurora Egido, Jaime Siles, Jenaro Talens, Ana Nuño, Juan Manuel Bonet, Juan Gopar, Clara Janés, Francisco León, Jacques Ancet, Melchor López, Gustavo Guerrero o Alberto Blanco. Autores de las islas, de lapPenínsula, de latinoamérica o de Europa que trazan la geografía de la gran aventura literaria de Sánchez Robayna. Precisamente del mexicano Alberto Blanco son estas palabras: «Cofrade Andrés, hermano de catacumbas, seguimos manteniendo esta llama encendida que nos viene desde hace no miles, sino decenas, cientos de miles de años… tal vez más. ¡Qué regalo! […] Podemos pensar que la poesía ha cumplido ya con su propósito y que es bueno que desaparezca: nos ha convertido en seres humanos. […] Mas cuando veo a mi alrededor, y constato en todas partes lo que sucede […] entonces me sobreviene una sensación de sobriedad y me digo: “no, aún no… de hecho, el trabajo apenas comienza”».

El lunes, 10 de noviembre, el libro, de edición no venal, y que contó con el apoyo del Gobierno de Canarias, se presenta en la sede del Instituto de Estudios Canarios en La Laguna, a las 18:30. Estarán en la mesa Alejandro Rodríguez-Refojo, uno de los editores del libro y Alejandro Krawietz, de la sección de literatura del Instituto. Entrada libre hasta completar aforo.

Vídeos Scorpio, el último vídeo club de Tenerife

Jueves, Noviembre 6th, 2025

No fue en marzo, ni abril, ni mayo, ni junio… como se dijo sino que será en diciembre de este mismo año, 2025, el cierre anunciado esa es la verdad, del último vídeo club que quedaba abierto en Tenerife: Vídeos Scorpio, establecimiento que se encuentra en la calle de Álvarez de Lugo de la capital tinerfeña y guarida hasta el día de ayer de los últimos románticos del cine, o toda esa fauna salvaje que sigue prefiriendo ver películas en su reproductor (antes de VHS) de toda la vida que en plataformas, que es el monstruo devora imágenes que ha generado esta situación.

Situación que cuenta con numerosas víctimas colaterales y que en una ciudad tan pequeña como es en la que vivo, hace añicos esa rutina sin precio que es ver pasar todos los días como si fueran el mismo día. Que el ciudadano vague en un líquido amniótico que hace que todo discurra sin fatigas ni sobresaltos.

Vídeos Scorpio nació a finales de los años 80 del pasado siglo XX y en la actualidad además de alquilar películas, cada vez menos, se dedicaba a venderlas. No solo las de su fondo sino cintas nuevas, la mayoría de clásicos o películas con demasiada edad.

Me cuentan que hay sobre unas 10.000 cintas en esa tienda en la que se reunían los últimos dinosaurios. Tienda en la que además de películas, contaba en sus paredes con carteles de largometrajes de otras épocas y dos monstruosos proyectores que no sé qué destino le aguardan. De momento, me dicen que la idea es venderlos siempre y cuando se encargue el comprador de recoger y llevarse por sus propios medios estas gigantescas maquinarias.

Antes de ser Vídeos Scorpio, Scorpio apareció por primera vez en Santa Cruz como una tienda de discos que estaba situada en uno de los edificios de la Rambla de Pulido. Esa tienda de música abrió en 1979 pero cerró a principios del siglo XXI. Primero vendía discos de vinilo y más tarde discos compactos. Traspasó el negocio, en unos tiempos en los que hubo varias tiendas de discos en la capital tinerfeña como Monar, Manzana, Fresi Discos, Supernovo, entre otras, y en las que uno podía examinar el disco y si no te decidías, pedirle al encargado que te lo pusiera en uno de los tocadiscos que tenía la tienda. Te colocabas unos cascos marcianos en las orejas y a escuchar una obra que tras juzgar si merecía la pena o no, te la llevabas o no a casa.

El cierre se producirá en diciembre por lo que Scorpio en estado de liquidación abre todavía. Al frente se encuentra Agustín García, que lleva el negocio desde cuando los tiranosaurios dominaban la tierra. Estos días sigue ahí aunque poco a poco y como si de una película de fantasmas se tratara, en un establecimiento más desguarnecido.

Las estanterías están cada vez más vacías y no encuentras ninguna en la categoría de porno porque, susurran las pardelas, fueron de las primeras que se vendieron cuando Scorpio comenzó su lenta y agónica etapa de cierre. El negocio ya no resultaba tan negocio. Sobre todo porque la competencia del audiovisual es terrible y demoledora. Tanto, que no solo afecta a vídeo clubes como el que se reseña sino también a las salas de cine. Espacios que a medida que pasan los años desaparecen del paisaje de una ciudad que, como Santa Cruz de Tenerife, disfrutó en el pasado de tantos y tantos cines.

Con Scorpio se diluye otro de esos referentes que marcaron mi existencia en esta pequeña y tan pueblerina capital de provincias. Ciudad en la que a medida que pasan los años cierran negocios que una vez conocí aunque es verdad que abren otros que esperan a que los conozca.

Echaré de menos las conversaciones que en los últimos tiempos mantenía con Agustín acerca de lo humano y de lo divino y a escuchar sus recomendaciones a los curiosos que todavía entraban en su establecimiento para alquiler por un día (tres euros si era de estreno) una película con la que aguantar la tarde y la noche que nos devuelve al día.

Es inevitable pensar cuando un amigo se va que algo se muere en el alma y es inquietante pensar que eso mismo me pasa cuándo se cierra un establecimiento que formó parte de mi vida. Como los cines que regaron esta ciudad. Los últimos de ellos el Víctor y los Price. El primero hace unos meses que pasó a mejor vida y el segundo se ha reconvertido en Espacio Price, en la que se imparten cursos y talleres de y sobre cine.

“Uno es que se hace viejo”, me dijo un conocido que me encontró mirando el escaparate de Vídeos Scorpio al que todavía le hace falta poner el cartel definitivo de cerrado, y no pude responder a una verdad tan directa y aplastante. Tan fría y real y es que uno, damas y caballeros, se hace viejo.

En fin, mañana será otro día.

Saludos, se dijo, desde este lado del ordenador

La luz, la sombra y la lucha

Miércoles, Noviembre 5th, 2025

EL SEÑOR DE LA LUZ, JOSÉ LUIS ALCAINE, EN TENERIFE

Las puertas cerradas de lo que fue primero Cine Price, más tarde Multicines Price/Alphaville, Multicines Price a secas y luego Multicines Price Prime han vuelto a abrirse no para exhibir películas, que también, sino como un centro multiusos que combina “enseñanza, cultura y creación”, informa una nota de prensa que, destaca, que esta apuesta ha sido concebida como un espacio pionero en su categoría y que busca consolidarse como referente de formación audiovisual en Canarias “en un momento de crecimiento del sector por encima de la media nacional”. Aunque aún no está abierto plenamente al público, Espacio Price ha despertado un notable interés entre participantes, socios y colaboradores, consolidándose como un nuevo enclave cultural y educativo en la capital tinerfeña. Se ha previsto, de hecho, que este mismo sábado, 8 de noviembre, el Espacio Price acoja un homenaje al director de fotografía José Luis Alcaine, reconocido por transformar la luz en un lenguaje narrativo y emocional. El director de fotografía ha colaborado con algunos de los más señalados nombres de la cinematografía mundial, como Pedro Almodóvar, Fernando Trueba, Vicente Aranda, Asghar Farhadi o Víctor Erice. Alcaine cuenta en su filmografía con más de 150 películas y ha recibido a lo largo de su carrera cinco Premios Goya a la mejor dirección de fotografía, el Premio Nacional de Cinematografía en 1989, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2005 y el European Film Award a la mejor fotografía en 2006 por Volver.

RECONOCIMIENTO A ‘ESCUCHAR LA SOMBRA’

Escuchar la sombra, del cineasta canario Miguel G. Morales, ha obtenido el Premio al Mejor Cortometraje del Family Film Project. Archive, Memory and Ethnography International Film Festival de Oporto 2025. Este galardón se suma a la Mención Especial del Jurado que recibió recientemente Aparte en el XII Festival PROTESTA, Cinema social i pensament “crític”, Vic, Catalunya.

TRÁILER DE ‘LA LUCHA’

Ya está en circulación el tráiler de La lucha (José Ángel Alayón, 2025), el segundo largometraje en la filmografía de este cineasta tinerfeño curtido en el cortometraje y en la producción a través de El Viaje Films. La película fue rodada en Fuerteventura, probablemente una de las islas Canarias más fotografiadas en la historia y no solo del cine, y está protagonizada Yazmina Estupiñán y Tomasín Padrón, entre otros. El guion está firmado por Marina Alberti y Samuel M. Delgado.

Saludos, se dijo, desde este lado del ordenador