Cinco meses de invierno, una novela de James Kestrel
Lunes, Enero 12th, 2026No tenía muchas esperanzas depositadas en la lectura de Cinco meses de invierno, una novela de James Kestrel, un autor que desconocía, así como no contaba con cualquier tipo de referencia que se hubiera escrito del libro antes de que llegara a mis manos. El caso es que comencé a leerlo sin tener demasiadas esperanzas, más como rutina mecánica que otra cosa, aunque a medida que me fui sumergiendo en la historia y conociendo de cerca a sus protagonistas, en especial al inspector Joe McGready, creo que ya formo parte del club de seguidores de este personaje y de un escritor, Kestrel, que si continúa por el mismo camino va a depararnos buenas sorpresas en el futuro.
Cinco meses de invierno transcurre en gran parte en la capital del Estado de Hawái, Honolulú, en 1941, a pocos meses del ataque nipón a la base de Pearl Harbour, y finaliza en 1945, periodos cronológicos que el escritor estructura en tres grandes partes (Cuchillos y cicatrices, Chakken, Casa franca), que conduce a su protagonista por distintos lugares de Oriente como Honolulú, Hong Kong, Tokio y la isla de Wake mientras ese lado del mundo se prepara para una guerra de alcance global y en la que el asesinato, el violento y terrorífico asesinato de una pareja obliga al protagonista a pisar de nuevo la calle cuando se descubre que uno de los cadáveres mutilados es el del sobrino del almirante de la marina de guerra estadounidense destacado en la zona, Husband Edward Kimmel, mientras que el otro es el de una joven japonesa que obliga a enterrar la investigación cuando los Estados Unidos entran en guerra con Japón.
El problema, si lo fuera porque no lo es, es que McGready continúa con sus pesquisas pese al ambiente bélico en el que se mueve aunque quiere la mala fortuna que se encuentre en Hong Kong cuando es invadida y conquistada por el ejército nipón. Preso, es conducido a Tokio aunque por azares de la literatura termina en la casa de un alto funcionario del gobierno japonés, donde conocerá a su hija y de paso que la muchacha brutalmente asesinada pertenecía a la familia que lo protege.
Escrita con agilidad y directa al grano, es decir, que no se detiene para nada porque aquí lo que lo que interesa es la historia, lo que deja de lado sonrojantes frases que los primerizos escriben para mostrar al mundo los grandes pero mediocres escritores que son, Cinco meses de invierno cuenta con un héroe que tiene mucho también de antihéroe, aunque si hay un elemento que lo define, esa es la rudeza, que el protagonista esté mucho más cerca del universo de Mike Spillane que del de Raymond Chandler, sobre todo porque el personaje se siente más cómodo en los territorios de la acción que en el intelectual. Así que se trata de un policía que se fía más de sus puños que lo que le dicta su cabeza, que tiene muy bien amueblada, por cierto.
A simple vista, el lector iniciado en la literatura negra y criminal de la mano de James Ellroy, el estilo de James Kestrel quizá le recuerde al del autor de La dalia negra, pero mientras que en el primero lo que le interesaba cuando aún era un escritor al que valía la pena seguir, es describir la corrupción de una ciudad y de un sistema como puede ser Los Ángeles, el segundo se decanta por la venganza y un sentido de hacer justicia que no había encontrado en la novela negra y criminal en los últimos años. Sea solo por eso bienvenido James Kestrel, ya que su literatura tiene el aroma de los grandes clásicos del género aunque el escenario resulte tan exótico para un occidental como es el asiático y la historia transcurra en unos tiempos en los que sonaban tambores de guerra.
Resulta además significativo el cuidado y el respeto que profesa el autor con respecto a Japón, su pueblo y su cultura, un amor que no resulta para nada condescendiente sino auténtico, del que nace desde dentro y sin hipocresías, lo que hace muy atractivo los años que el protagonista vive encerrado en la capital japonesa por lo que tiene de aprendizaje, de contacto con una forma de entender la vida que no tiene nada que ver con la suya. En cuanto a la trama, estamos ante la búsqueda de un asesino que a medida que pasan los años parece que desaparece en el aire, sobre todo cuando estalla la II Guerra Mundial, aunque al final las cosas se pondrán en su sitio.
Cinco meses de invierno es una novela en la que se mezclan y muy bien los géneros. Por un lado está la trama policíaca y por el otro el histórico, que tiene mucho peso, ya que hablamos de unos años en los que el mundo vivió radicalmente separado. Y no por un guerra fría ni de baja intensidad, sino por un conflicto que puso al borde del abismo a la humanidad. Parte de esta lectura aparece en esta novela que, se reitera, tiene el aroma de los grandes clásicos del género, y que no deberían dejar de leer. Que escritores de la solidez de Stephen King o Dennis Lehane no hayan dudado en elogiarla indica que James Kestrel no está equivocado.
Saludos, sale el sol y vuelven las lluvias, desde este lado dekl ordenador



