Marcos Nieto Pallarés: “Nadie ha podido desentrañar la mente de un asesino”

El Triángulo del Frío (o Triángulo de Hielo) es la zona geográfica de España con los registros de temperaturas más bajas en áreas pobladas. Sus vértices los marcan las localidades de Teruel, Calamocha (Teruel) y Molina de Aragón (Guadalajara) y sus escenarios sirven ahora de paisaje para el escritor Marcos Nieto Pallarés (Tarragona, 1980) en su última novela que lleva el título, precisamente, del Triángulo de Hielo (HarperCollins, 2026).

Al escritor no se le caen los anillos de los dedos cuando recuerda sus inicios, en los que publicó primero novelas de fantasía y ciencia ficción hasta que se percató que no son géneros que en España se vendan bien si eres un escritor español. Esto lo convenció para tantear otros como el policíaco y el thriller, donde se ha hecho un nombre con, entre otras novelas, El juego del mal, El último cielo perdido y La sinfonía del miedo.

- ¿Cuál es el origen de la novela?

“Todas mis novelas tienen un punto en común aunque me gusta variar en una y otra. Antes de El Triángulo de Hielo escribí sobre desapariciones pero ahora me apetecía investigar en un asesino que mata por una causa. Y pensé en el frío, porque cuando no tengo ninguna idea ante el ordenador, parto de cero y busco una chispa que puede convertirse en el epicentro de una historia que luego se expande al desarrollarla”.

- ¿Y por qué un asesino que mata en un escenarios el que dominan las baja temperaturas?

“Porque no lo había tocado nunca y eso me hizo buscar rituales, maneras de matar con el frío y me encontré con el Triángulo de Hielo, que desconocía. Y fue tanta la sorpresa que me animé a que el personaje matara en esta zona de España en respuesta al cambio climático. Y a partir de ahí hilvané personajes, los crímenes que comete y cómo podría rastrearlo la policía y que haría él para intentar despistarlos”.

- ¿Se inspiró en algún asesino real?

“No, todo surgió a partir de querer escribir sobre un asesino que se mueve en un espacio diferente. Busqué la manera en cómo podría actuar y di con el Triángulo de Hielo y todo empezó a cambiar. El cómo, el dónde, todo. Y me centré en que la primera víctima se encontrara en un pueblo de dentro del Triángulo de Hielo, cuyos vértices son Teruel, Calamocha y Molina aunque el primer cadáver de la novela aparece en Madrid porque lo que busca el asesino es concienciar sobre un fenómeno que cree que va a pasar”.

- ¿Por qué cree que la figura del asesino en serie, tanto en cine como en literatura, genera tanta fascinación?

“Se trata de la mente del asesino, mente que nadie ha podido desentrañar ni creo que se consiga porque no puedes ponerte en la piel de una persona que mata por placer y que no tiene remordimientos por hacerlo. El caso es que en estos libros creo que al lector lo que le gusta es investigar junto al investigador, aunque suene redundante. Le gusta tratar de adelantarse al final con las pistas que dejas a lo largo de la novela”.

- Hemos hablado de uno de los protagonistas pero no de la inspectora Paloma del Moral. ¿Por qué escoge un personaje femenino? ¿Y cómo ha sido meterte en la cabeza y en la piel de una mujer?

“Lo hice un poco por cambiar. Creas tu personaje y le das unas características, una forma de ser que al final puede ser muy parecidas a las de un hombre porque hay mujeres que tienen igual de mala leche”.

- Otro de los personajes de la novela es Toño. ¿Cuánto hay de usted en estos personajes?

“Cuento con otras novelas en las que el personaje es más yo que en ésta. Ahí está El Juego del Mal, donde Álvaro de la Torre hace cosas idénticas a las mías, ya que no tomo nunca el ascensor si hay otro medio para desplazarse. El caso es que antes de escribir una novela hago un croquis o un resumen para tener las cosas claras y ahí perfilo los personajes y sé por lo que van a pasar y cómo reaccionarán. Por eso digo que Paloma no tiene mucho de mí, quizá Toño un poco, pero es que todas las personas tienen un poco de otras personas”.

- ¿Cómo construye los thrillers?

“Ahora todo es thriller, pero se llama thriller por un tema comercial. El thriller tiene su velocidad, sus personajes, su giro y su final. La novela negra es otra cosa, pero ahora se llama todo lo mismo. La novela negra cuenta con un personaje atormentado, hay una crítica social y suele estar protagonizado por un antihéroe. En el thriller el objetivo es encontrar al culpable, una trama rápida y que el asesino sea inteligente. La novela negra no necesita de un final que te deje con la boca abierta y el thriller sí”.

- ¿Y cómo se mete en la cabeza de un personaje como el asesino de la novela?

“He leído muchas entrevistas sobre asesinos en serie, tanto españoles como extranjeros, porque los hay en cualquier país y es imposible meterte en su mente, como he dicho antes, desde dentro, pero sí desde afuera, desde lo que dicen. Se trata de gente que no tiene ningún remordimiento. Gente que ve a las personas como nosotros vemos a los mosquitos. ¿Quién no ha tenido un mosquito en la pierna y lo ha aplastado? ¿Ha tenido algún remordimiento después? ¿No ha podido dormir por la noche? ¿Tuvo pesadillas por matar a ese mosquito? Los asesinos en serie ven a las y personas así y disfrutan matando y a partir de ahí, escribo un retrato con esas características aunque lo interesante de El Triángulo de Hielo, y por eso creo que es original, es que el hombre no mata por placer. Eso al menos dice él aunque los inspectores tienen sus dudas”.

- ¿Y por qué su afición a la novela policíaca?

“Empecé a escribir fantasía y ciencia ficción pero me di cuenta que estos géneros en España y si eres un autor español, no se venden bien. Y como mi sueño era dedicarme a la escritura y vivir de ello pues me plantee escribir otra cosa que dio origen a mi primera novela policíaca,. El asesino indeleble, y le cogí el gusto y ahora es mi género y no tengo ninguna intención de salirme de él. Antes de escritor repartí muebles y formé parte de una orquesta, en la que era el conductor de la camioneta. Lo de escribir es porque un día estaba con un amigo y vimos una película y el final de la película era tan nefasto que propuse otro alternativo que le pareció increíble y me animó a que escribiera un libro, pero el problema es que no había escrito uno, aunque me explicó que la técnica de escribir se aprende pero que lo importante es crear historias que atrapen”.

Saludos, esta mañana cayeron cuatro agradecidas gotas del cielo, desde este lado del ordenador

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