Santiago Díaz: “Pedir perdón por lo que se hizo hace 500 años no trae nada bueno sino enfrentamientos entre bandos e ideas”
La conquista de Tenerife es la base en la que se apoya la última novela de Santiago Díaz (Madrid, 1971), Los nueve reinos (Alfaguara, 2024), quien deja aparcado de momento los thrillers para contar una historia épica en la que los guanches son los buenos y los conquistadores los malos. El escritor y guionista no oculta ese maniqueísmo, fascinando como quedó al conocer lo que se sabe de los primeros habitantes de la isla y de lo que costó en lágrimas, sudor y sangre someter a un pueblo que, liderado por el mencey Bencomo, resistió contra el coloso castellano. Se trata de un relato ágil en el que con sus pertinentes licencias históricas pretende ser “extremadamente” respetuoso con lo que se conoce de aquellos tiempos que hoy se confunden con la leyenda.
Pese a que su nueva novela se trate de un thriller, se publicará en marzo del próximo año, Santiago Díaz no descarta continuar con el género histórico, ahora solo falta encontrar un argumentos y un periodo para que se haga realidad. De momento, Los nueve reinos aparece como un libro muy especial en la bibliografía del autor de la trilogía Indira, dice. El escritor presentó la novela en la última Feria del Libro, que este año se desplegó en la plaza del Cristo de La Laguna.
- Ambienta Los nueve reinos en la conquista de Tenerife y no en la de otras islas como, por mencionar alguna, Gran Canaria y La Palma, ¿por qué?
“La novela habla realmente de la conquista de todas las islas, pasa por La Palma y Gran Canaria, pero la de Tenerife fue la última en ser sometida y coincide además con el reinado de los Reyes Católicos, la conquista de América, Beatriz de Bobadilla… La novela en todo caso pasa por casi todas las isla pero se desarrolla en Tenerife porque fue la que más resistió, sin desdeñar la resistencia que hubo en Gran Canaria y La Palma, y la que puso contra las tablas a los castellanos”.
- Mezcla personajes reales con ficticios. De los reales, ¿por cuál siente una mayor debilidad?
“No me puedo olvidar de Bencomo, el líder los guanches, quien a pesar de la desventaja en cuanto a todo fue capaz de luchar por la integridad de su pueblo asumiendo todas las consecuencias. Me encantó también escribir sobre Dácil, la princesa guerrera, como la conocían los castellanos y también sobre Elena que aparece en otra trama temporal de la novela pero que está relacionada con los personajes principales. Todos me robaron un poco el corazón porque pasé tantas horas con ellos que al final terminas por quererlos porque son como si fueran de la familia”.
- ¿Y los que más detestó?
“Alonso Fernández de Lugo es un personaje al que nadie le puede cogerle cariño porque no tiene escrúpulos aunque todo lo que hace, lo hace por amor a Beatriz de Bobadilla que quizá sea el personaje más odioso de la novela aunque se trata de una mujer maltratada que intenta sobrevivir como puede solo que los métodos que utiliza no son muy sanos”.
- Personalmente, Beatriz de Bobadilla me parece uno de los personajes más fascinantes de la conquista. En la novela la presenta como una villana demasiado retorcida.
“Pues este personaje es el que menos he tenido que ficcionar en la novela y aún admitiendo que toda la denuncia que la salpica puede resultar falsa, aparece continuamente que fue una mujer promiscua que organizaba orgías con los esclavos gomeros y que ordenó ejecutar a quinientos de ellos. Fue una mujer que como personaje es cruel pero tiene un objetivo final que no es otro que convertirse en reina de las islas Canarias para enfrentarse a Isabel de Castilla, que fue quien la desterró a La Gomera y la obligó a casarse con Hernán Peraza . Hay documentación que afirman que fue una mujer retorcida aunque es verdad que estos informes pudieron ser escritos así por interés pero se sabe que no respetó a los gomeros, pese a que estaban bautizados y formaban parte de la Corona de Castilla como hombres y mujeres libres, lo que la forzó a rendir cuentas en la Corte de los Reyes Católicos. Fue, en todo caso, una mujer de armas tomar”.
- Hay un personaje que aparece de puntillas en la novela, Fernando Guanarteme.
“Tenesor Semidán tras ser derrotado fue conducido a la Corte donde fue bautizado con el nombre de Fernando Guanarteme. A mi me fascina este personaje al que muchos consideran un traidor. En mi caso, estoy de su lado porque entiendo que si se sumó al ejército conquistador quizá no fue por traición sino por amor a su pueblo ya que cuando viajó a la Corte se dio cuenta de la potencia que era Castilla, lo que pudo ser trascendental para que se pusiera de su lado con el fin de evitar que masacrasen a su gente. Un caso parecido es el de Añaterve, a quien se le considera también como un traidor pero que fue el único que consiguió que los meneceyatos del sur de Tenerife salieran menos dañados que los del norte, que fueron aniquilados. Todo depende de la perspectiva con que se mire”.
- Pero recuerde que tiempo después de terminada la conquista, los guanches del sur se rebelan contra los castellanos porque comienzan a tomarlos como esclavos.
“Sí, hubo una revuelta porque fueron engañados por los castellanos que los esclavizaron pero antes permanecieron de su lado y lucharon junto a ellos contra los menceyatos del norte. El caso es que, finalmente, los habitantes de los menceyatos del sur sobrevivieron y los del norte, no. El objetivo de Añaterve, como el de Tenesor Semidan fue preservar la integridad de sus gentes. Los nueve reinos es una novela histórica y con mucha épica y aventura en la que me pongo del lado, vamos a decirlo así, de los que resistieron”.
- En ese sentido no engaña, la novela es una historia de buenos y malos pero me llama la atención que un peninsular se ponga del lado de los derrotados y no de los que conquistaron las islas.
“Cuando me puse a escribir la novela el proceso de investigación iba paralelo al de escritura así que a medida que escribía me enteraba de cosas nuevas. Antes creía que los guanches eran un pueblo primitivo pero tras ver un documental sobre sus momias me di cuenta de lo equivocado que estaba pero es complicado pensar en lo que sucedió hace quinientos años con la mirada de hoy, aunque los guanches del norte fueron masacrados por muy de Madrid que yo sea, así que sería absurdo contar esta historia desde el punto de vista de un castellano que viene a la isla con la cruz y la espada porque visto desde la perspectiva actual, no deja de resultar raro que la reina Isabel apoyara esta empresa por su deseo de evangelizar a los habitantes de las islas pero si intentas pensar como hace cinco siglos, esa idea no es nada ridícula. Desde el principio quise contar la historia de los guanches y ponerme de su lado”.
- El título, Los nueve reinos, ¿se lo impuso la editorial?
“Tuve otros títulos pero la editorial, efectivamente, me sugirió que los cambiara porque la palabra menceyato es conocida en las islas pero no en la península. Así que pensaron que era mejor Los nueve reinos y no Los nueve menceyatos y como soy de la opinión que un escritor lo que tiene que hacer es escribir y terminar la novela y asumir que quien escoge la portada y el título son otros, me parece que está bien. De todas formas y si abres el libro, leerás desde las primeras páginas la palabra menceyato y no reinos. La razón del título fue la de llegar a más lectores”.
-¿El proceso de escritura fue cómodo o la narración no le resultó fluida?
“La complejidad de esta historia es muy grande. Además, hay poca documentación y la mayor parte está escrita por cronistas casi un siglo después de la conquista así que puede estar tergiversada y no está completa. Hay mucha tradición oral que se ha perdido por el camino pero esto me ofreció una herramienta como novelista de una obra de ficción para rellenar esos huecos y contar la historia a mi manera”.
- Se conoce muy poco de la conquista de Canarias en la península pero también muy poco en Canarias.
“Después de muchos viajes y de hablar con gente de las islas, sobre todo de la de Tenerife porque es a la que he venido más aunque he procurado recorrerlas todas, percibí que las generaciones anteriores a los que ahora tenemos 50 años este tema era tabú en las escuelas, una historia de la que no se hablaba. Hay un desconocimiento absoluto, muchos no tienen ni idea de lo que pasó aquí. Tras publicarse Los nueve reinos tengo numerosas anécdotas de lectores canarios que me han agradecido el libro ya que les animó a indagar para conocer más sobre los guanches. Mi novela solo quiere entretener y encender la chispa de todos aquellos que quieren conocer algo más de lo que cuento en el libro”.
- ¿A qué fuentes documentales recurrió?
“Desde José de Viera y Clavijo a Juan Bethencourt Alfonso. Me he empapado de todos ellos pero hay temas que continúan con muchas lagunas. Entre los historiadores consultados me gustó mucho el trabajo realizado por Alfredo Mederos, a quien recurrí constantemente”.
- En la novela, uno de los personajes castellanos se pasa al bando de los guanches del norte. ¿Se inspiró en Gonzalo Guerrero, el español que combatió con los indios contra el imperio español en América?
“Una de las cosas que descubrí cuando estaba documentándome para la novela es que hubo una boda entre Gonzalo del Castillo y la princesa Dácil, la hija del mencey Bencomo. Fue un matrimonio concertado una vez terminada la guerra, lo que me pareció un elemento de novela muy potente aunque un casamiento concertado entre vencedores y vencidos no tenía demasiado recorrido y decidí ficcionarlo, narrar una historia de amor. En la novela, Gonzalo del Castillo lleva en la isla desde la derrota de Acentejo hasta la batalla final, en la que combate al lado de los guanches pero no me consta que hubiesen soldados castellanos que se pasasen al bando de los guanches”.
- Imagino que el proceso de documentación le ocupó más tiempo que el de escribir la novela.
“Sí. Comencé en 2017, cuando tuve noticia de la momia guanche, sería en octubre o noviembre de ese año. Y después, sin ser constante en el tiempo, me puse a reunir una información que fue creciendo a medida que investigaba. A finales del 2022 la editorial me dio luz verde para escribir en exclusiva la novela al año siguiente, en 2023”.
- Usted se ha especializado en el thriller, la publicación ahora de Los siete reinos ¿lo animará continuar con la novela histórica?
“Mi siguiente novela es un thriller que se publicará en marzo del 2025. Su protagonista es Jotadé, un policía gitano que ya aparecía en el libro final de la trilogía Indira así que voy a tirar por ahí. Ahora bien, he disfrutado mucho con Los nueve reinos así que espero volver a escribir otra histórica porque ha sido una experiencia gratificante”.
- ¿Sabe cómo ha sido recibida la novela en Canarias?
“Me siento arropado por los lectores canarios, muchos me han dicho que han aprendido cosas que no sabían pero también hay un porcentaje muy bajo de gente que la ha criticado no por la novela sino porque haya sido alguien de fuera el que lo ha contado”.
- Y por último, ¿cree que el Rey de España debe pedir perdón por lo que se le hizo a los guanches en la conquista?
“Creo que no. No podemos analizar las cosas que sucedieron en aquel entonces con los ojos de hoy. Quinientos años después este debate no trae nada bueno sino enfrentamientos entre bandos e ideas”.
Saludos, a todos/as, desde este lado del ordenador

