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“Santa Cruz de Tenerife fue la capital corsaria de la Macaronesia la primera mitad del siglo XVIII”

Lunes, Agosto 6th, 2018

Recopilar todas la documentación existente sobre uno de los personajes más fascinantes de la Historia de Canarias como es la de Amaro Rodríguez Felipe (1678-1747) marca la directriz de la serie Amaro Pargo. Documentos de una vida, diez volumen de los que hasta ahora han aparecido los dos dos primeros (Héroe y forajido y El heredero) y en los que se desvelan aspectos inéditos del personaje así como del archipiélago en la primera mitad del siglo XVIII, y donde queda demostrado con los textos consultados y transcritos que Santa Cruz de Tenerife, por aquel entonces puerto de la ciudad de La Laguna, fue el más importante centro corsario de la Macaronesia.

Los autores de la edición y estudio este ambicioso trabajo de búsqueda y transcripción son el catedrático de Historia de América de la Universidad de La Laguna, Manuel de Paz Sánchez (Santa Cruz de La Palma, 1953) y el técnico especialista del Fondo de Canarias de la Biblioteca General y de Humanidades de la Universidad de La Laguna, Daniel García Pulido, quienes han contado además con un equipo de colaboradores para la transcripción y revisión del material.

- Ya llevan varios años investigando las fuentes documentales sobre Amaro Pargo, ¿qué novedades aportan los dos primeros libros de lo que, parece, será una serie de diez?

“El primero de los volúmenes se centra principalmente en el ámbito de sus propiedades inmuebles en Tenerife. Entre otros documentos incluimos la transcripción íntegra del Libro de bienes que se custodia en el Archivo Municipal de La Laguna, donde consta la identificación, localización y características de buena parte de sus tierras y casas. Ahondamos de manera especial en las escrituras de compraventa de la comarca de Machado, en El Rosario, que certifican la posesión por parte de Amaro Pargo de la conocida como Casa del Pirata, aspecto este negado hasta la fecha. En el segundo de los volúmenes nuestro objetivo es reivindicar las figuras de Amaro José González de Mesa y de su mujer, Ana Josefa Rodríguez Felipe, sobrinos ambos de Amaro Pargo y quienes heredaron lo más granado de su fortuna. Entre las piezas documentales más relevantes en este tomo figura la transcripción del inventario de bienes y el testamento “secreto” de esta pareja, que desmitifica algunos aspectos de la leyenda de nuestro corsario como la posesión del heredamiento de la Punta del Hidalgo. Estas tierras fueron adquiridas, en realidad, por Amaro José González de Mesa en 1756, nueve años después del fallecimiento de Amaro Pargo”.

- Amaro Rodríguez Felipe, ¿por qué Pargo?

“Desde siempre las familias y clanes se han distinguido con un apelativo o mote que las distingue, generación tras generación, en el seno de la sociedad. El origen del sobrenombre “Pargo” se documenta, al menos, desde principios del siglo XVII en la persona de Bernabé González Pargo, bisabuelo materno de nuestro corsario Amaro Rodríguez Felipe. La casualidad de que el apelativo haga alusión a un pez ha inducido a mil y una cábalas infundadas. Ahora estamos trabajando en certificar, hasta donde nos sea posible, el comienzo de la utilización del sobrenombre “Pargo” en la familia, con indicios que nos llevan hasta la isla de La Palma en pleno siglo XVI”.

- Entre otras fantasías que desmontan se incluye el apodo de Cabeza de Perro. ¿De dónde salió esta leyenda? ¿Existió realmente un Cabeza de Perro aunque no fuera el corsario?

“No existió en la realidad, pero sí en la ficción literaria. Es una invención de Aurelio Pérez Zamora, concretamente en su novela Sor Milagros o secretos de Cuba, publicada en Santa Cruz de Tenerife en 1897. En 2009, en La Piratería en Canarias de Manuel de Paz, el capítulo relativo a este personaje llevó el título de “Cabeza de Perro, el pirata que nunca existió”. Aquí se destaca claramente lo que acabamos de decir. Posteriormente, en la obra colectiva Enigmas y tesoros en Canarias. El misterio de Cabeza de Perro, se ratificó este asunto con nuevos datos, y, paralelamente, se planteó la hipótesis de que pudo haber existido, entre finales del siglo XVI y principios del XVII, un Cabeza de Perro en las Canarias orientales (Lanzarote y Fuerteventura), tal vez un “renegado” que había sido capturado por corsarios o piratas del Norte de África, de acuerdo con ciertas tradiciones legendarias, pero tampoco existen evidencias sobre este asunto. Lo que sí creemos es que la figura de Cabeza de Perro pudo estar inspirada, en la propia novela de Pérez Zamora, por determinados aspectos, más o menos legendarios, de esta otra gran figura histórica, es decir, por Amaro Pargo”.

- Una de las aportaciones de estos dos volúmenes es que, además de dar información novedosa sobre el personaje a través de los documentos, plantean un contexto histórico nuevo. ¿Cómo era la Canarias y, en concreto, la isla de Tenerife en aquellos años?

“Buena pregunta. Este es, en nuestra modesta opinión, uno de los aspectos más interesantes de este proyecto cultural, el hallazgo de abundantes evidencias documentales de una potente actividad corsaria protagonizada por naturales, vecinos y avecindados o radicados (de larga duración) en Tenerife, mucho más que en el resto del Archipiélago. Lo planteamos, en efecto, en algunas páginas de estas dos primeras entregas, pero donde realizamos una amplia aportación de más de medio centenar de documentos relacionados con estas actividades corsarias y un estudio específico sobre el tema es en el volumen tercero, que se publicará próximamente… esperamos que antes de fin de año”.

- Tenerife, ¿tierra de piratas y corsarios?

“Sobre todo, tierra de corsarios, de “piratas” legales. En 1718, Santa Cruz de Tenerife no solo se convierte en puerto único para comerciar con América en relación con los del resto de la propia isla, dentro del régimen de permisión concedido por la Corona, sino que recibe y centraliza todo el comercio procedente de América, pues es el puerto único de retorno de todos los navíos que salían de Canarias, es decir, de los puertos privilegiados de Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de La Palma. Ya se sabe que el régimen comercial con América tenía carácter de monopolio, con lo que la importancia comercial de Tenerife para toda Canarias, en relación con las Indias, pasa a ser fundamental”.

- Entonces ¿se puede decir que Santa Cruz de Tenerife fue uno de los puertos claves de corsarios de la Macaronesia?

“Sin duda. La Laguna y su puerto, Santa Cruz de Tenerife, constituyen la capital corsaria de la Macaronesia, cuando menos durante la primera mitad del siglo XVIII, época en la que España se vio envuelta en diferentes conflictos internacionales a ambas orillas del Atlántico y las Canarias tuvieron la oportunidad de poner de relieve el enorme interés estratégico del territorio insular, su conexión histórica con el espacio americano, especialmente con el Caribe, su experiencia en relación con las actividades corsarias y, asimismo, con la defensa frente a los ataques del exterior, tal como han destacado autores como Antonio Rumeu de Armas, Alberto Anaya o Germán Santana. Pero, ahora, lo que planteamos nosotros, lo que estamos viendo, es que las Canarias y, sobre todo Tenerife, generaron sus propios corsarios, mucho más relevantes de lo que se pensaba. Figuras como el propio Amaro Pargo o como su hermano José Rodríguez Felipe, un auténtico héroe olvidado, son buena prueba de ello. Y, por supuesto, otros muchos como Bernardo de Espinosa, Tomás Vila, Bartolomé Sánchez Carta, Pascual de Sosa, etc., de todos estos tinerfeños sabemos que, en algún momento de sus vidas, tuvieron patentes y fianzas de corso y desarrollaron una intensa actividad corsaria, tanto en Canarias como en la zona de Madeira y, por supuesto, en sus navegaciones al Caribe. Son personajes extraordinarios que, injustamente, han sido olvidados hasta ahora por la historiografía. También algunas mujeres financiaron y apoyaron a sus maridos en este tipo de empresas o por cuenta propia. Es una historia nueva, distinta, llena de sorpresas”.

- ¿Dónde actúo Amaro Pargo en sus ataques corsarios?

“A través de la documentación consultada hemos podido certificar hasta el momento que Amaro Rodríguez Felipe tuvo dos zonas primordiales de actuación: el entorno propio del Caribe septentrional, en el triángulo constituido entre la costa venezolana, México y Cuba; y el ámbito de la vertiente atlántica de la Península, especialmente en el litoral entre Cádiz y las estribaciones sureñas de Portugal. Asimismo hemos podido documentar presas capturadas tanto por él como por su hermano José en el tránsito entre ambas zonas, en plena travesía atlántica”.

- Al parecer, cosechó una enorme fortuna, riqueza que ustedes documentan cómo invirtió.

“Amaro Pargo fue, sin duda alguna, uno de los personajes más ricos de su tiempo en Canarias, acaso superado tan solo por dos o tres individuos de la nobleza insular como los marqueses de Adeje o de Villanueva del Prado, o los señores de Fuerteventura. Tal vez también por los Rodríguez Carta, pero esto habrá que estudiarlo más adelante. Una de las peculiares características de su riqueza, y que le distinguía en cierta forma en su momento, fue la excepcional disponibilidad o liquidez monetaria de la que hacía gala, certificando sus pagos de forma inmediata con la presentación de cofres o arcas repletos de monedas de plata con las cantidades necesarias para cada transacción. Tras su etapa corsaria, con el alto nivel económico alcanzado, supo invertir acertadamente gran parte de esa riqueza no solo en centenares de bienes raíces (ya fueran tierras, viñedos, casas o solares) sino igualmente en tributos y legados que garantizaban la pervivencia y acrecentamiento de sus bienes en el futuro, todos ellos en beneficio de sus parientes, en particular de sus sobrinos”.

- ¿Tuvo entonces descendencia?

“Efectivamente, Amaro Pargo tuvo descendencia aunque se mantuvo soltero durante toda su vida. Rumeu de Armas, en la década de los 50 del pasado siglo, ya daba a conocer la identidad de Manuel de la Trinidad, un hijo natural de nuestro corsario en La Habana, y a ese vástago hemos podido añadir en el transcurso de nuestras investigaciones la existencia inédita de otro, Juan Rodríguez Felipe, apodado Juanico Pargo. Este segundo hijo, habido con una mujer casada lagunera (cuyo esposo se encontraba ausente en tierras americanas), estuvo muy presente en la vida de Amaro e incluso hemos podido documentar que tuvo a su vez descendencia tanto en Venezuela como en Tenerife”.

- ¿Y cuál fue su relación con Sor María de Jesús, la Siervita? ¿Qué hay de cierto en lo que se ha escrito sobre ellos?

“Sor María de Jesús, la Siervita de Dios, fue como una “segunda madre” para nuestro corsario (de hecho, tenía once años más que la propia Beatriz Tejera Machado, progenitora de Amaro Pargo). En ella buscó siempre ese referente de ayuda espiritual y religiosa tan necesario para un individuo de la fe y religiosidad de Amaro, más aún en una época de tanto riesgo en la navegación marítima (ella anunció, según la leyenda áurea, el naufragio en el que pereció su hermano José). Esa relación se reforzó de forma fehaciente al residir en el mismo convento tres de las hermanas de nuestro corsario, y, en diferentes momentos, numerosas sobrinas y parientas. Puede decirse que más del setenta por ciento de las monjas del monasterio de Santa Catalina de Sena eran familia directa (hermanas, sobrinas, primas), de nuestro personaje. Amaro Pargo estaba obsesionado con este tema. Se trajo a sus primas de Maracaibo, a donde habían emigrado con sus padres, y les costeó el viaje que le costó una pequeña fortuna para que se hicieran monjas en este monasterio. Ellas aceptaron venir y tomaron sus hábitos. Además, compró varias celdas conventuales para sus familiares y, asimismo, adquirió la celda donde vivió y murió la Siervita, que pidió que se mantuviera en el patrimonio familiar como un gesto de veneración hacia la que tantos consejos filiales le había dado en vida. Fue, en efecto, una hermosa relación entre una madre espiritual y un hijo profundamente devoto. Esto no se puede entender fuera de un determinado contexto histórico. Pero, así fue”.

- Ustedes dicen que el hermano de Amaro Pargo, José Rodríguez Felipe, se merece un monumento, ¿por qué?

“Mandaba el “Santísima Trinidad y San Marcos”, el que se fabricó en Icod (no el que se hizo en Vizcaya), barco que era más conocido por “El Clavel” y, asimismo, por “El Pintado”, y, cumpliendo órdenes del capitán general de Cuba, informó al capitán general de Canarias y, éste, a su vez, a Cádiz y a Madrid (en el contexto de una estrategia atlántica perfectamente organizada), de la delicada situación que corría Cuba y, en realidad, otros enclaves españoles del Caribe, en el marco de la Guerra Anglo-Española de 1727-1729. Puso en riesgo su vida, se defendió de ataques ingleses y cruzó el Atlántico como un cohete. Derivar fuerzas del entorno de Gibraltar hacía América hubiese podido significar, por ejemplo, la pérdida de otros enclaves en la Península o graves derrotas para los intereses globales de España. Si esto se confirma, que creemos que sí, José Rodríguez Felipe, muerto tempranamente en un naufragio a finales de 1728 o principios de 1729, puede ser considerado un auténtico héroe olvidado. Así eran los canarios de la época, gentes sencillas capaces de llevar a cabo gestas extraordinarias y heroicas. De todo esto nos ocupamos ampliamente en el próximo tomo de la colección y en otros que vendrán, si Dios quiere”.

- ¿Y cuál es el plan de las próximas entregas?

“El tercer volumen de la colección, bajo el título de Reyes del mar, va a presentar, entre otros materiales sobre nuestro corsario principal, más de medio centenar de evidencias documentales que certifican la entidad corsaria del Archipiélago en la primera mitad del siglo XVIII, especialmente de Tenerife y de su puerto de Santa Cruz, como ya dijimos. Se trata así de situar el contexto en el que crece y se forma Amaro Pargo, un escenario muy distinto de aquel planteado por los estudiosos hasta la fecha que definía a las Islas como un territorio pasivo y a la defensiva frente a la amenaza exterior. El legado documental que se expondrá, que se verá incrementado en próximos volúmenes, evidencia que Canarias fue una región generadora de actividades corsarias destacadas en aguas internacionales y a ambas orillas del Océano”.

Piratas, corsarios y bucaneros

La diferencia entre los términos corsario y pirata es sencilla, aunque el límite que hay entre ambas es tan frágil y fácil de cruzar que no extraña la confusión a que conducen siempre ambas palabras, reflexionan Manuel de Paz y Daniel García Pulido. El corsario es un individuo que dispone de patente o licencia real para asaltar embarcaciones de naciones enemigas a la Corona a la que pertenece, debiendo cumplir ciertos requisitos legales como adelantar una fianza para dichas actuaciones, estar siempre bien identificado y con la bandera de su nación visible y abonar a Su Majestad la quinta parte del importe total generado por las presas capturadas. Por su parte, el pirata es aquel que trasciende cualquiera de las indicaciones apuntadas anteriormente, asaltando ya sea embarcaciones amigas y/o neutrales o bien capturando navíos de otras naciones en tiempos de paz, sin atender a otro aspecto que no fuese su propio beneficio. Un corsario deviene en pirata si no actúa de acuerdo al reglamento de corso y en ese punto “es donde encontramos a Amaro Pargo con acciones como cambiar su bandera para engañar a su presa”. Por último, la palabra bucanero es sinónima de pirata pero solo se usa para identificar a los que actuaban en la zona del Caribe.

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En la imagen de FRAN PALLERO y de izquierda a derecha se encuentran Manuel de Paz Sánchez, Cristina Ginovés Obón y Daniel García Pulido. Cristina Ginovés es una de las colaboradoras principales de este proyecto, sobre todo en la transcripción y revisión del material, sobre Amaro Pargo, del que de momento se han publicado los dos primeros libros de lo que se espera sea una colección de diez volúmenes. De momento, ya están embarcados en el próximo tomo, que superará las 600 páginas. En cuento a la documentación consultada y transcrita en los dos primeros textos de la colección, ésta proviene de fuentes tanto peninsulares (Archivo de Indias –Sevilla–; Archivo General Militar –Segovia–) como insulares (Museo de Historia de Tenerife, Archivo Histórico Provincial, Archivo Municipal de La Laguna y Archivo Histórico Diocesano de Tenerife.

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Amaro Pargo.

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Portda del segundo tomo de la colección.

Saludos,viento en popa y a toda vela, desde este lado del ordenador

Luis García Montero: “Andalucía es tierra de poetas por una razón: la pobreza”

Viernes, Julio 20th, 2018

INTRO
Reproducimos la entrevista que en septiembre de 2016 nos concedió el poeta granadino Luis García Montero ante su reciente nombramiento como nuevo director del Instituto Cervantes

LA ENTREVISTA

El pasado 30 de septiembre el poeta Luis García Montero (Granada, 1958) impartió una charla y presentó el documental Aunque tú no lo sepas en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna junto a uno de los directores del filme, Charlie Arnaiz.

Entre otros premios, Luis García Montero cuenta con el Adonais, el Loewe y el Nacional de Poesía y, caso histórico en las letras españolas recientes, es uno de los poetas españoles más leídos y celebrados por lectores que han quedado fascinados con libros como Vista cansada y Un invierno propio.

- Cuenta que llegó a la poesía gracias a la lectura que su padre hacía en voz alta de sus poetas preferidos…

- Mi padre solía leer en voz alta algunos de sus poemas preferidos de un libro que había en casa, una antología entonces muy famosa, Las cien mejores poesías de la lengua castellana, y nos interpretaba La canción del pirata de Espronceda, algún romance del duque de Rivas, una leyenda de Zorrilla, El tren expreso de Campoamor y lo primero que recuerdo es a mi padre recitándonos con tono muy teatral poemas a sus hijos y pienso que esas lecturas cumplieron el papel que ocupaban entonces las novelas infantiles y las de aventuras porque se trataban de poemas tradicionales, con su planteamiento, nudo y desenlace. En casa había además una buena biblioteca y ya de adolescente descubrí en ella el tomo de las Poesías completas de Federico García Lorca que me deslumbró. Somos una familia de seis hermanos, muy traviesos todos, y teníamos la casa destruida y como familia provinciana que éramos, mis padres habían reservado un salón –prohibido a los niños– para recibir a las visitas y que llamábamos la habitación de las visitas, y ahí estaba la biblioteca, por lo que entrar en aquel cuarto era un poco como un acto sagrado ya que se estaba en el sitio donde los niños no teníamos que estar. Ya como un adolescente me refugiaba allí y recuerdo la emoción con la que descubrí la poesía de Lorca, un poeta que encima era de mi ciudad y que identificaba con la historia y los recuerdos de Granada. Yo he formado mi experiencia poética en su origen a través del gusto por la lectura que tenían mis padres.

- Bécquer, Lorca, Cernuda, Alberti, usted mismo… Parece que Andalucía es tierra de poetas.

- Lo que hace que Andalucía sea una tierra de poetas tiene una razón poco feliz: la pobreza. En el siglo XIX se desarrolló la sociedad industrial y la mentalidad utilitaria, que dominó buena parte del norte mientras que en Andalucía no se vivió la industrialización, lo que permitió que se conservara una ética que no era la de la prisa del mercantilismo. Y si bien eso tuvo una mala consecuencia, tuvo también la consecuencia de una experiencia de vivir que tiene que ver con la lentitud, la sensibilidad, con el diálogo, con la naturaleza que no está dominada por una mentalidad utilitaria. El poeta Luis Cernuda contaba que cuando llegó a Méjico redescubrió la pobreza porque antes había vivido el exilio en sociedades anglosajonas e industrializadas y en Méjico se sorprendió felizmente de volver a escuchar su idioma, que lo oye por las calles, y de observar la pobreza porque le recuerda la que vivió de niño en Sevilla y formula así un deseo: ‘ver si es posible progresar económicamente sin caer en la prepotencia del lujo de las sociedades anglosajonas’. Y creo que es un pensamiento bastante razonable y sentido tal y como anda el mundo.

- ¿Y cuáles son los referentes poéticos de Luis García Montero?

- A la sombra de Lorca yo entré en diálogo con Rafael Alberti, e hice mi tesis doctoral sobre él. Alberti ha sido un poeta fundamental en mi formación no ya por ser un mito de la generación del 27 y ser el amigo de Lorca y el poeta republicano sino porque mantuve con él una amistad que marcó una época de mi vida. No obstante, y si mis padres poéticos son andaluces, mis hermanos mayores no lo son porque los tres poetas que más han contribuido a formar mi mundo uno es catalán, Jaime Gil de Biedma; otro asturiano, Ángel González y el tercero valenciano, Francisco Brines. Son poetas que han formado parte de mi educación estética y ante los que siento gran admiración y el respeto suficiente como para aprender de ellos a la hora de buscar mi propio mundo.

- Aprovechando su condición de poeta, ¿cómo describiría la situación actual que vive España?

- Lo primero que me sale es la palabra esperpento pero estoy convencido de la importancia de la política, que es fundamental para que convivamos en paz, dignidad y seamos capaces de organizar la sociedad. Por eso me asusta bastante el descrédito tan grande que en la actualidad tiene la política y que sin duda se merecen los políticos pero no me gustaría desembocar en una política del esperpento porque la política es algo muy serio y necesario. Me gusta repetir lo que escribió Antonio Machado en su libro sobre Juan de Mairena en el que dice a sus alumnos: ‘cuidado de quien os diga que no os metáis en política porque eso significa que quiere hacer política sin vosotros’. Creo que se va a llegar a una situación en que la gente se va a cansar de la política y los poderes van a tener las manos libres para hacer lo que les dé la gana.

- Y volviendo a aprovechar su condición de poeta ¿cómo combate contra esta situación?

- A mi me gusta involucrarme en la tradición del poeta que tiene un conocimiento civil y se preocupa de su país. Cuando me dicen que la política resta calidad a mi literatura pienso que uno de mis maestros es Antonio Machado, que murió en el exilio por meterse en política y otro es Federico García Lorca que murió ejecutado por meterse en política y otro Rafael Alberti que murió en su país tras pasar muchos años en el exilio por meterse en política. Y Unamuno, que fue condenado al exilio en la isla de Fuerteventura por meterse en política, y Jovellanos, que estuvo encerrado en el castillo de Bellver en Mallorca y sigo subiendo y recuerdo a Garcilaso, a San Juan de la Cruz. Está en la condición del poeta sentirse interpelado y vinculado por su sociedad y desde luego si no hago gran poesía no será por meterme en política sino porque no estoy a la altura de otros muchos poetas que se han metido en política como los que acabo de recordar.

- Hablemos de Aunque tú no lo sepas…

- Estoy muy agradecido porque he tenido la suerte de encontrarme con Alberto Ortega y Charlie Arnaiz que han hecho un documental en el que me siento muy cómodo primero porque es una reivindicación de la poesía y de cómo los poetas deben de pertenecer a la educación sentimental de la gente y segundo porque me ha permitido hablar de personas a las que admiro, algunos cantores como Serrat y Sabina, que han sido tan importantes en mi educación sentimental y cotidiana. O la importancia que han tenido para mí poetas como Biedma, Ángel González y Alberti, entre otros.

- ¿Y no ha sentido pudor al protagonizar un documental?

- No he sentido el pudor que creí que iba a sentir porque soy el protagonista de un documental dedicado a mi poesía y el trabajo está muy apoyado en mis admiraciones lo que me permite hablar de otros y de contar con la amistad de personas a las que admiro como Miguel Ríos y Quique González, cuya canción da título a la película y es la que vertebra un poco la historia. La verdad es que Charlie Arnaiz es un lector apasionado de poesía y consiguió inyectar un poco del veneno de la poesía en el otro director, Alberto Ortega, así que sí, a los dos les estoy muy agradecido.

- ¿Por qué se aleja el público de la poesía?

- Creo que los poetas tenemos responsabilidades y durante mucho tiempo la poesía por reacción ante una sociedad muy mercantilista, cayó en la tentación de convertirse en un género minoritario y hay mucha gente que ha creído que la calidad se confundía con la oscuridad y eso ha separado a los lectores de la poesía porque es difícil que le guste al público si no habla de la vida de la gente y si no pretende formar parte de la educación sentimental y las meditaciones de la gente. Dicho esto, pienso que si el poema no se justifica a si mismo no hay porqué obligar a nadie a leer poesía. He buscado poemas que me han ayudado en mi diálogo conmigo mismo cuando ha habido una muerte que me ha afectado o un sentimiento amoroso que me ha conmovido o cuando estoy en un momento de incertidumbre. Hay poemas que me han servido para entenderme a mi mismo y eso son los poemas que me convencen de la utilidad de la poesía ya que son obras que no confunden la intensidad con la oscuridad.

- Confieso que no soy buen lector de poesía, así que aprovecho al poeta pero también al profesor de Literatura que lleva dentro para que me recomiende libros y poetas para iniciarme en este género literario.

- Yo te aconsejaría que leyeras Las personas y el verbo, de Jaime Gil de Biedma o Palabra sobre palabra, de Ángel González, que son maestros que a mi me ayudaron a comprender en el lenguaje de hoy una experiencia íntima y muy individual.

Saludos, celebración, desde este lado del ordenador

Voluntad, una novela de Jeroen Olyslaegers

Viernes, Julio 6th, 2018

Voluntad cuenta la historia de un policía belga que, en plena ocupación nazi, mantiene dos caras. No desea servir a los alemanes pero tampoco llevarse mal con ellos, por lo que las circunstancias lo empujarán a adaptarse al nuevo orden ejerciendo la represión y la tortura.

Firma esta novela Jeroen Olyslaegers, libro en el que no deja muy bien parado a los habitantes de Amberes, incluso hasta los que protegieron a judíos escondiéndolos en sus casas ya que no fue por altruismo y solidaridad sino a cambio de dinero.

El protagonista de la novela Wilfried Wills narra la historia a su bisnieto, un relato en el que intenta justificarse por el papel que jugó durante la ocupación al mismo tiempo que mantiene una ambigua relación con su cuñado, también policía pero dentro de tan especiales circunstancias honesto ante la situación que vive su país y la ciudad en la que vive.

Ciudad que se ha convertido en un nido de víboras en el que los alemanes solo hacen hipócritamente de protectores de los belgas, hombres y mujeres que en su mayoría trabajan para ellos.

Los temas en los que pivotea el libro de Olyslaegers son la culpa y la necesidad de perdón pero sobre todo es un análisis bastante certero sobre la banalidad del mal, ya que la novela plantea preguntas cómo ¿qué hace que personajes normales y corrientes terminen convirtiéndose en torturadores y asesinos…?

El escritor recuerda que estos hechos sucedieron en otro tiempo, “tiempos de ambigüedad y desprecio” pero que esta circunstancia “no difiere de otros tiempos, lo que significa que no es pasado. O que el pasado sigue entre nosotros”, lo que resulta más inquietante si cabe.

El protagonista es poeta además de policía y tras un episodio de coma por una meningitis, pasa a llamarse (y a ser) inconscientemente, Angelo, desdoblamiento de la personalidad que le ayuda a sobrevivir en una sociedad en la que todos llevan máscaras y en la que se desconfía del vecino por miedo.

No, no resulta para nada benévolo Jeroen Olyslaegers con sus personajes y la actitud que adoptó su país durante la ocupación, esa para nada simbólica bajada de pantalones ante un ejército entrenado que contagió de su absurda visión del mundo a un puñado de belgas que, como Barbita Feroz, solo piensa en acabar con los judíos que viven en Bélgica, a los que hace responsable de sus desgracias.

Novela lírica y trágica y con una voz que recurre al monólogo, Voluntad no desdeña situaciones surrealmente cómicas como eróticas en un escenario que ha sido tomado por la corrupción. Wilfrid Wils, que al final de la guerra logra publicar su primer libro de poemas, titulado significativamente como Confesiones de un farsante, intenta justificarse en este largo diálogo interior con su descendiente aunque igual… Por sus ambiciones y tenacidad, por su brutal sinceridad, Voluntad es una de los libros más interesantes que hemos leído este año que ya superó su ecuador, y un título por lo tanto absolutamente recomendable para todos aquellos lectores que no le hagan ascos a una novela densa pero muy bien escrita, con ecos del Céline de Viaje al fin de la noche en clave flamenca, una mirada teñida de ironía que hace más soportable y creíble, por paradójico que resulte, su lectura.

Saludos, lean, lean, criaturas, desde este lado del ordenador

Dailo Barco, presidente de la Asociación de Cineastas de Canarias Microclima

Jueves, Junio 7th, 2018

La Asociación de Cinestas de Canarias Microclima vive una situación en la que algo debe de cambiar para que todo siga igual.Y no por el ambiente decadente, de fin de época con el que primero Giuseppe Tomasi di Lampedusa en la novela El gatopardo y muchísimo años más tarde Luchino Visconti reflejó en su sobresaliente adaptación cinematográfica, sino porque da la sensación de que por mucho que cambien las caras, todo continuará igual.

No obstante, otorguemos un voto de confianza a este grupo entusiasta de cineastas y profesionales que se agrupa en Microclima y, por supuesto, a Dailo Barco, que ocupa a partir de ahora su presidencia tras la dirección monocolor de Víctor Moreno y Jairo López.

La filmografía de Dailo Barco cuenta con trabajos estimables pero de distribución raquítica como la mayoría de los realizados en Canarias. Su último documental, Las postales de Roberto, propone una atractiva visión sobre el cine aficionado y un biopic que no cae en el sentimentalismo ni la lágrima fácil en torno a la vida y obra de un cineasta palmero honesto consigo mismo.

Se espera, esperamos sobre todo los que nos encontramos en la periferia de ese fenómeno audiovisual que no termina por madurar en Canarias, que la gestión de Dailo Barco lleve por los senderos adecuados los objetivos de una Asociación que debería de crecer ante la adversidad y demostrar con hechos y no palabras que el cine que se puede hacer en las islas, y que pueden hacer los que hacen cine en las islas, supere la edad del pavo que, hasta este momento, caracteriza a sector tan inquieto como dividido.

De momento, la asociación cuenta con cuarenta socios de Gran Canaria, Tenerife, La Palma y Lanzarote, además de varios residentes en Madrid, Barcelona y Valencia . Entre los asociados se encuentran directores, productores, guionistas, directores de fotografía, sonido, arte e, incluso, algún espectador.

Lo que se pretende es cuajar un órgano de presión que, apunta una nota de prensa, ha logrado desempeñar en tres años de vida un papel “fundamental en la puesta en marcha de las ayudas al cine del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife” aunque viejo pese a que la chiquillería diga la contrario, me da en la nariz que, efectivamente y como escribiera el maestro Lampedusa, por muchos cambios y éxitos que digan, las cosas –me temo– continúan como siempre…

Saludos, suerte al nuevo presidente, desde este lado del ordenador

Revistas de cine ‘hechas’ en Canarias

Lunes, Junio 4th, 2018

La reciente aparición de la revista Alisios, dedicada al cine que se rueda en las islas, anima a escribir este artículo que pretende repasar las publicaciones en papel que los grupos de aficionados al séptimo arte han generado en Canarias.

Se añade ahora a este recopilatorio Alisios porque además de su edición digital ha editado también en papel el primer número, una experiencia que desconocemos si repetirán en próximas ocasiones.

Las revistas de cine que se han publicado en Canarias tienen su origen en la crítica que en su momento y en la actualidad se han convertido en secciones más o menos fijas en la prensa local, prensa que en la isla de Tenerife incorporó en algunos casos una página a la semana dedicada al cine como la que firmó y dirigió para El Día Elfidio Alonso y más tarde Fernando Gabriel Martín; así como José H. Chela para La Tarde, Jorge Gorostiza en Diario Avisos y en la actualidad Vanesa Bocanegra en este mismo periódico. Claudio Utrera y Luis Roca, entre otros, escriben sobre cine en los periódicos de Gran Canaria.

En cuanto a revistas, cabe destacar los boletines que el Cine Club Universitario publicó entre 1955 y 1966; la revista Aguayro (1974-1979) ya que incluía en sus páginas algún que otro artículo sobre cine y Barrido (1980-1981), una iniciativa del colectivo Yaiza Borges y publicación primero artesanal en la que se repasaba críticamente la actualidad cinematográfica de la cartelera tinerfeña, se lamentaba que no hubiera un espacio para ver otro cine y reivindicaba en su espacio la labor de cineastas poco o nada conocidos que comenzaban a hacerse un lugar por su entusiasmo rupturista y transgresor como el alemán Rainer Werner Fassbinder y el español Pedro Almodóvar.

Los colaboradores de Barrido fueron los integrantes del propio colectivo de Yaiza Borges, miembros que además de dirigir cortometrajes, muchos de ellos de corte experimental, también se convirtieron en empresarios de cine con la la idea de exhibir otro cine, los que les llevó a reconvertir el cerrado cine Tenerife en la por aquel entonces avenida del general Mola, en la actualidad de las Islas Canarias, en cinematógrafo Yaiza Borges.

El Aula de Cine de la Universidad de La Laguna también se preocupó por contar con un órgano en el que sus afiliados manifestaran sus opiniones sobre las últimas novedades cinematográficas. Nacieron así revistas como Rosebud, que publicó cuatro números entre 1991 a 1993 y Psicosis, que editó dos en 2005 y 2007.

Un interesante trabajo sobre el cortometraje en Canarias durante la primera década del siglo XXI firmado por Josep Vilageliú y Jairo López se puede leer en la revista Latente (2009) de la Universidad de La Laguna y entrevistas con cineastas de las islas en publicaciones más preocupadas por el diseño que por los contenidos como Vía, nosolopasymojo y fanzines (revistas de aficionados) aunque mucho menos porque su orientación estaba centrada en reflejar la actualidad musical de aquellos años, los ochenta, en el archipiélago.

Es curioso observar entre las revistas especializadas en cine que se han prodigado en el archipiélago desde que el prodigioso invento de los hermanos Lumiére comenzó a propagarse artículos aislados firmados por algunos de los surrealistas canarios así como los loables pero siempre frustrados intentos que, desde entonces, se han puesto en marcha para configurar un aparato crítico en unas islas que, como afirma el ex miembro de Yaiza Borges y cineasta Aurelio Carnero en el primer número de Alisios, demanda “una crítica veraz, seria. Que no pasa nada por decir que una película no funciona o que algo no ha salido como debiera”.

De momento, sin embargo, y salvo honrosas excepciones, quienes asumen la crítica, una crítica de momento de demolición y en otros buenista, son los responsables de blogs que se pueden consultar en el océano de la red, grupo no tan salvaje al que se incorpora ahora Alisios, revista que en su edición de papel y bajo la dirección de Attua Alegre Paiz, incluye en sus contenidos la encuesta ¿Cine canario?, un especial sobre el cineasta palmero Roberto Rodríguez, secciones de entrevistas y crítica cinematográfica.

Saludos, funde a encadenado, desde este lado del ordenador

La desaparición de Josef Mengele, un libro de Olivier Guez

Jueves, Mayo 31st, 2018

Periodista, escritor y guionista Olivier Guez, autor del libreto de la más que estimable película El caso Fritz Bauer, obtuvo el año pasado el premio Renaudot por La desaparición de Josef Mengele (Tusquets, 2018), libro en el que reconstruye el itinerario que emprendió el tristemente famoso doctor en medicina alemán por Argentina, Paraguay y Brasil tras finalizar la II Guerra Mundial.

Conocido también como el ángel de la muerte de Auschwitz, en el libro se encuentra el gradual proceso de aislamiento y paranoia que lo va sometiendo tras conocerse la noticia del audaz secuestro en Argentina de Adolf Eichamann por los servicios secretos israelíes.

La literatura francesa reciente tiene una especial querencia por reconstruir el pasado de forma literaria. Los ejemplos son numerosos aunque baste recordar solo algunos: El orden del día, de Éric Vuillard, cualquier libro de Patrick Deville o el mejor Emmanuel Carrere en obras como Limónov, El adversario o El reino, entre otros y católogo al que ahora se suma Olivier Guez con este impecable e implacable retrato de un médico nazi profundamente adoctrinado por una idea perversa.

Nacido en el seno de una familia acomodada, Josef Mengele tuvo sin embargo una carrera mediocre bajo el nazismo ya que no pasó del grado de capitán de las SS. Destinado a Auschwitz, comenzó a utilizar como cobayas humanas de sus experimentos a los presos judíos mientras silbaba arias de ópera. El caso, y el autor de este libro lo recuerda, es que otros médicos SS hacían lo mismo, y que muchos de estos médicos tuvieron una vida normal después de la guerra.

En el libro Olivier Guez se plantea, entre otros temas, el porqué Josef Mengele adquirió la fama que alcanzó al finalizar la guerra y no otros compañeros de ciencia como él. Al mismo tiempo, intenta penetrar en la cabeza de un asesino que nunca se arrepintió de sus crímenes y que vivió en libertad –-aunque en sus últimos años acosado por el miedo a ser descubierto y devuelto a su país– protegido por antiguos camaradas que hicieron carrera bajo los regímenes de Juan Domingo Perón , Juan Alfredo Stroessner y la dictadura militar en Brasil, al tiempo que era mantenido por la fortuna familiar.

La desaparición de Josef Mengele se puede leer como la crónica de un hombre evadido que no encuentra su lugar en el mundo pero que no dejó de pensar hasta el final de su vida que todo lo que hizo fue por contribuir a la grandeza de la Alemania hitleriana.

Obviamente, Olivier Guez fantasea en muchos de los capítulos del libro, y ofrece digamos que una visión justiciera sobre los últimos días de Josef Mengele, a quien retrata en una árida soledad tras haber saboreado las mieles del triunfo mientras el III Reich destruía Europa y sus primeros años como exiliado en Argentina, donde prospera como empresario y logra acercarse a las clases más pudientes de esta república latinoamericana.

No obstante, y al margen de estas licencias, el cuadro que ofrece en torno a este asesino que jamás reconoció sus crímenes es demoledor. También el aislamiento progresivo al que se sometió a medida que pasaron los años, un aislamiento físico y espiritual que terminó por demoler a un hombre que se creía de acero.

La difícil relación que mantuvo con su hijo natural desde sus escondites en lo más profundo de la selva brasileña, sus amores y las relaciones con los camaradas condenados al exilio en esa América cuyas dictaduras los recibieron con los brazos abiertos, son otros de los elementos que hacen que la lectura de este libro despierte adicción y haga difícil abandonar su lectura.

Las conclusiones que el autor de esta obra, amarga y profundamente triste, resultan así tremendas sobre la condición humana ya que no hubo, ni hay, un solo Josef Mengele.

El mundo está repleto de hombres y mujeres que piensan que están actuando correctamente cuando el sistema los convierte en trabajadores del horror. Esa banalidad del mal con la que Hannah Arendt intentó explicar el fenómeno de la perversión en personas aparentemente normales y corrientes.

Saludos, léanlo, desde este lado del ordenador