Archive for the ‘Sin categoría’ Category

Permanezcan en sintonía

Martes, Abril 3rd, 2018

Saludos, ya saben, desde este lado del ordenador

Permanezcan en sintonía

Domingo, Abril 1st, 2018

Saludos, gente de bien, desde este lado del ordenado

Una mirada muy personal

Lunes, Febrero 26th, 2018

He seguido casi desde sus orígenes la carera cinematográfica de Daniel León Lacave. Un cineasta que me sorprendió por su mirada en Los pechos de Paula (2009), trabajo insólito en el panorama audiovisual “canario”, y carrera que desde entonces he continuado valorando con bastante interés como espectador y cinéfilo.

Al margen de travesuras leves, muy dignas por otra parte, he detectado en el cine de Daniel León Lacave una evolución, un cambio de registro, cierta preocupación no ya solo por mostrar el fracaso generacional sino el aislamiento y la soledad con mirada cada vez más elaborada y oscura.

Daniel León Lacave ha crecido como persona y también como cineasta. Su cine se ha hecho como más adulto, adoptando unas claves que desconciertan al principio pero que le vienen muy bien a la historia porque Daniel León Lacave se empeña –al contrario de otros compañeros de generación– en contar historias por mínimas que resulten. Se trata de uno de los los pocos cineastas canarios que ha preocupado en modelar una mirada personal que hace reconocible cualquiera de sus trabajos.

La muñeca rota (2017) cuenta una historia de horror, un descenso a los infiernos, una pesadilla real. Su protagonista, Yanai Cruz, es una niña de origen asiático que trabaja en régimen de explotación en una fábrica de muñecas donde un día, y no sin capricho, roba una de ellas. Una muñeca rota precisamente porque le falta uno de sus piernas.

Debe hacerse notar que más que robo preferimos como espectador entender el pequeño hurto de la niña como acto secreto de rebeldía, de apropiarse de un objeto roto (ya hemos dicho que le falta una de las piernas) con el que identificarse y enfrentarse juntos a esos terribles, solitarios y grisáceos días.

Son varios los temas que toca La muñeca rota. Por un lado propone una mirada casi documental sobre la explotación infantil aunque en el caso de la película de Daniel León Lacave se apunta más alto: el sistema de la fábrica no admite soñadores, y la protagonista lo es.

Para narrar el proceso, Daniel León Lacave da notable importancia al sonido ambiente. Opresor, de factoría, y juega con los tiempos a través de un hábil manejo de la elipsis.

El relato, que de por sí es denso, se reduce a una mínima expresión que resulta bastante poética. Cine narrativo y cine lírico se dan la mano en esta película sin engaños ni mentiras para mostrar la tragedia cotidiana de una muñeca que, como dice el título de la película, nació rota.

Que sepa contar todas estas grandezas y miserias humanas con mirada contenida, que apenas juzga, hace más amargo el visionado de un cortometraje en el que se reflejan los espacios –grises, oscuros– en los que se mueve su protagonista, una extraordinaria Yanai Cruz que hacen de La muñeca rota uno de los trabajos más personales e intelectuales de un cineasta que cuenta con una, insistimos, mirada cinematográfica propia y que en esta película sabe conmover y atrapar el corazón del espectador.

La muñeca rota es una modesta producción que no parece haber sido rodada en Canarias. Se escribe esto como se decía antes “no parece una película española”. El cineasta dirige una película de perfecto acabado que sabe a verdad y que brilla con luz propia en un cine como es el Canaria siempre más preocupado en las subvenciones y regalías del Gobierno y del Cabildo ahora en Tenerife, que en rodar películas de calidad y tan dignas como este pequeño clásico canario (¿dónde se puede ver?, ¿cómo se puede ver?) que pronto desaparecerá como desaparecen las lágrimas en la lluvia.

Saludos, leve inclinación, desde este lado del ordenador

Rafael-José Díaz presenta mañana, miércoles, la traducción de La alta ruta, un clásico de la literatura suiza

Martes, Febrero 20th, 2018

El miércoles 21 de febrero y a las 20 horas, el Espacio Cultural CajaCanarias, Santa Cruz de Tenerife acoge la presentación de La alta ruta (Periférica) de Maurice Chapaz y que ha sido traducido al español por Rafael-José Díaz.

Rafael-José Díaz mantendrá un diálogo con el catedrático de Filología Francesa en la Universidad de La Laguna, Antonio Álvarez de la Rosa.

La editorial Periférica publica ahora por primera vez en lengua española a uno de los autores más destacados del siglo XX en Europa: el suizo Maurice Chappaz. Vagabundo y sedentario, íntimo y expansivo, defensor de la integridad natural de su país natal y a la vez participante en la construcción del progreso (en este caso la Grande-Dixence, la mayor presa de gravedad del mundo, situada en el Val d’Hérens del cantón de Valais), iconoclasta y fervoroso recolector de tradiciones, propietario de viñedos, alpinista y defensor del bosque mítico de Finges, Maurice Chappaz, muerto en 2009 a los 93 años de edad, es una de esas figuras gigantescas que no se parecen a ninguna otra, que han ido labrando su obra entre la convicción y la duda mientras a su alrededor el mundo, que apenas supo escucharlas, se iba decantando por el más desolador y estéril de los olvidos: el olvido del ser, de la autenticidad, de la búsqueda de lo que alguna vez pudo llamarse el Weltinnenraum, el “espacio interior del mundo”.

La alta ruta conecta Chamonix con Zermatt a través del solemne y bellísimo vacío de los glaciares, un universo lunar nevado, atravesado por la soledad del esquiador de fondo o el alpinista, que tan bien conoce el vértigo y la embriaguez del esfuerzo. El olvido del punto de partida y la obsesión con el punto de llegada, la respiración interior de quien camina siempre hacia arriba, dejando atrás imprevistos geranios en cabañas de madera y mariposas blancas… Maurice Chappaz habla de todo ello con las palabras de una verdadera liturgia (en la que la belleza, en todas sus formas, es más importante que el frío).

El principal propósito de este libro no es tanto hacer un listado de cumbres nevadas y  ascensiones como recrear «lo absoluto del desierto nevado», en un recorrido donde hay tanta ansiedad como calma, tanta excitación como ataraxia. Desde el Mont Blanc hasta el Mont Rose, esta famosa travesía por los glaciares suizos tiene mucho de ruta iniciática. Llevado por la embriaguez de la altitud, Chappaz capta lo esquivo, dando fe de la avalancha de sensaciones que invaden al montañero (para él, la literatura alpina incluso puede compararse con la literatura erótica). En la vida en las montañas, aunque sea sólo por una temporada, hay un ascetismo y un esfuerzo, que, agotándolos y a la vez colmándolos, llenan tanto el cuerpo como el alma.

En la memoria de los montañeros, estas páginas revivirán lo que han experimentado alguna vez de manera muy intensa; el resto de lectores asistirá a una verdadera «revelación de la altitud», con todo lo que de sorprendente y seductor tiene esta.

Chappaz traduce lo indescriptible manejando imágenes de una rara belleza… Si habla de un guía de montaña, es para transfigurarlo, hasta el punto de que uno tiene la impresión de estar en presencia de un sacerdote o un chamán. Sólo el narrador parece capaz de ayudarnos a olfatear una grieta y, en un universo donde triunfa el blanco, descubrir azules, verdes, marrones. A veces, a través de sus imágenes, nos hace pensar en el Giono de los grandes momentos.
«La alta ruta es en un libro de extrema sensualidad, donde el cuerpo se convierte en el actor principal, un cuerpo que, según el momento, oscila entre el deseo impaciente de conquistar y el abandono a una fatiga reconfortante.» Jean-Paul Paccolat.

Saludos, mañana miércoles habrá más, desde este lado del ordenador.

La transparencia del tiempo

Miércoles, Febrero 14th, 2018

Mario Conde está a punto de cumplir sesenta años pero no está solo. Aún está con la mujer de su vida, Tatiana, y mantiene a un pequeño pero leal grupo de a amigos, muchos con la idea de emigran a Estados Unidos de Norteamérica en busca de un horizonte mejor…

Algo, ¿algo?, todo ha cambiado en el entorno del protagonista, tanto como su ciudad, una Habana que continúa en ruinas y en la que se hacinan en barriadas infectas miles de orientales (palestinos se los conoce con el humor popular habanero), También es una ciudad donde pasean vagabundos sin zapatos y una ciudad de grandes contrastes y en pleno proceso de cambios y de movimientos….Y tan contradictorio porque la ciudad ha asumido muchos de los vicios del Otro Mundo, el lujo de restaurantes caros y de diseño, una Habana de luces de neón, cuerpos modeladosy garitos exlusivo…

Tiene, y mucha, amargura La transparencia del tiempo. Una novela que ya nos revela desde el título el paso implacable e impecable del tiempo, aunque con dos apuestas narrativas en la que asoma el Leonardo Padura más literario, el escritor que escribe libros sin género.

Narrada en tercera persona pero desde la perspectiva de Mario Conde, el protagonista de una serie de novelas que procura ir a más en cada uno de los títulos, se mezclan otras voces narrativa en las que se explica el origen de una imagen mariana que el investigador debe de encontrar antes de que llegue a otras manos y en la que está implicado Antoni Baral. Antoni Baral pequeñas piezas narrativas, casi una novela dentro de otra novela, en 1472, 1936, 1314-1308, 1291 y el 8 de octubre de 2014, que es el año en el que se desarrolla también el relato de Conde.

Lo mejor de la novela, como pasa en muchas de sus novelas de hecho, es además de la descripción de escenarios y el grosor psicológico de algunos de sus personajes, la falta de esperanza de su protagonista. Esperanza que solo recobra junto a su mujer y los amigos del alma pero ellos tampoco están allí todos los días.

Mario Conde sale más tocado si cabe en esta novela, La transparencia del tiempo, que en anteriores aunque el escritor no quiere dejar un regusto amargo en sus lectores y pese a que viva en un país en el que los indigentes no llevan zapatos, la gente se hacina como ganado en colonias prefabricadas y por contra es una ciudad en la que se puede cenar en restaurantes que más que formar parte del paisaje habanero lo parece de la quinta avenida de Nueva York, Mario Conde con mirada cada vez más turbia y triste no pierde sus ganas de vivir que se reduce al amor de su vida y al grupo cada vez más pequeño que le quedan de amigos..

Algo pasa, se siente, casi es como si Leonardo Padura estuviera preparando al lector del fin, ahora definitivo, de Mario Conde.

Saludos, hermanos y hermanas, desde este lado del ordenador

Juan Carlos Fresnadillo podría dirigir para Disney un remake de Merlín, El Encantador

Viernes, Febrero 9th, 2018

El universo de clásicos Disney en imagen real sigue ampliándose con la puesta en marcha de un remake de Merlin, El Encantador, y que podría dirigir Juan Carlos Fresnadillo.

La cinta original, estrenada 1963 y dirigida por Wolfgang Reitherman, contaba la historia del Rey Arturo según la novela de Terrence Hanbury White, La espada en la piedra, que se centraba en la infancia del personaje mitológico y tenía un toque humorístico. Convertida en en clásico infantil, en parte gracias a sus números musicales, Merlín, El Encantador fue nominada a un Oscar gracias a su banda sonora.

Pocos datos han trascendido de la adaptación de la que va a encargarse Fresnadillo, tan solo que el guion ha corrido a cargo de Bryan Cogman, conocido por haber firmado varios capítulos de Juego de Tronos.