Atentado, una novela de Mariano Gambín

Martes, Julio 7th, 2015

“Marta giró sobre sí misma. Buscando algún tipo de resplandor. No se veía nada en absoluto. Hizo memoria del lugar donde se encontraba la salida. Con lentitud dio pasos pequeños con los brazos extendidos tratando de llegar al la pared. Desde allí sería capaz de encontrar la puerta y seguir por los pasillos.

Entonces oyó varios golpes. Sonaban lejanos y apagados, como detrás de los muros de la estancia. Fueron cuatro sonidos seguidos y luego una pausa. Parecía como si alguien aporreara un muro con una maza o martillo grueso. Se detuvo a escuchar. Los impactos se repitieron, y en esta ocasión fueron seis. Le pareció que sonaron más próximos.”

(Atentado, Mariano Gambín. Oristán y Gociano S. L., 2015)

La irrupción de Mariano Gambín en la república de las letras con Ira Dei dio que hablar cuando muchos de los que no se habían acercado a la literatura que se escribe en las islas admitían que habían leído y disfrutado con este libro.

Ira Dei continuó con El círculo platónico y La casa Lercaro, novelas en las que se redescubría una ciudad en la que se mezcla lo viejo y lo nuevo como La Laguna, y títulos que reforzaron a Gambín como autor de eficaces y entretenidos thriller y a un escritor que además de escribir sabe vender –y muy bien– lo que escribe.

Con estas tres primeras novelas, Mariano Gambín dio verosimilitud a La Laguna como espacio literario de misterio y acción a través de unas novelas sin pretensiones intelectuales ya que el autor tuvo, desde el principio, la idea luminosa de que sus lectores se lo pasasen bien, que se distrajeran de su realidad inmediata con estas aventuras internacionales que confluían en una ciudad que hoy es Patrimonio de la Humanidad y que están protagonizadas por el mismo quinteto:

Luis Ariosto, un bon vivant.

Olegario, alias Sebastián, chofer y guardaespaldas de Ariosto.

Marta, una entusiasta arqueóloga.

El inspector Antonio Galán, un atractivo policía.

Y Sandra Clavijo, una periodista que casi siempre está en el lugar más inoportuno.

Personajes que en las siguientes novelas, El viento del diablo y Colisión, comenzaron a ausentarse o aparecer esporádicamente al estar protagonizadas por solo uno o dos de ellos.

Atentado, la nueva aventura que firma Mariano Gambín, los vuelve a reunir en una intriga que resuelve una venganza que tiene su origen  en los años cincuenta en Santa Cruz de Tenerife, capital de una provincia que ya adquiría cierta sustancia en Colisión aunque en Atentado monopoliza el paisaje urbano y, concretamente, el de una de sus calles: la de San Lucas, estrecha vía que cuenta con una caótica estética y en la que destaca el antiguo, y hoy ruinoso, templo masónico y casi enfrente una casa igual de abandonada pero con inquietante y fascinante fachada que el autor denomina como “la del miedo”.

Curiosamente, estos dos edificios son obra de un mismo hombre, Manuel de Cámara y Cruz, arquitecto, pero solo es un apunte ya que Cámara y Cruz no forma parte del elenco de actores principales y secundarios que se diseminan por una novela que cuenta con muchas claves santacruceras aunque éste no es el objetivo de un libro que hay que leerse en clave de entretenimiento pese a que, en esta ocasión, brinde una trama algo más compleja que los anteriores al arañar, pero solo arañar, el pasado que como plaza militar caracteriza la historia de Santa Cruz de Tenerife.

Por esta ciudad aplatanada, como diría Miguel de Unamuno, se ubica además de los personajes conocidos, dos asesinos a sueldo y el insólito descubrimiento de un pasadizo subterráneo que pasa por la calle de San Lucas y en el que se descubren dos cadáveres y símbolos de carácter satánico dibujados en las paredes.

Las claves para resolver el caso hay que buscarlas en el oscuro pasado de la ciudad y en una turbia historia protagonizada por dos generales, un periodista y una mujer atractiva.

Éste quizá sea el relato que más destaca entre los otros relatos que se arman en Atentado. No por estar situado en una época que ha sido tan poco explotada literariamente, sino por el pacto de silencio que parece que apaga toda esperanza de que algún día se fabule sobre ello para entender el carácter de sus habitantes.

Atentado se lee fácil y cuenta con guiños al lector iniciado en las anteriores novelas de Mariano Gambín al hacer referencia a aventuras que ya forman parte del pasado de los protagonistas. También respira saludable ironía y revela –solo un poquito– cómo es la vida privada de los personajes con distanciado respeto, casi como si el escritor no quisiera molestarlos en la intimidad.

Mariano Gambín solo se desprende de este pudor cuando los muestra trabajando y en movimiento. Sin embargo, y como ciclo narrativo, sus protagonistas demandan más entidad y en esta novela parece que la revuelta ya está en marcha lo que hace sospechar una evolución en próximas novelas que podría resultar muy atractiva por humana a sus lectores.

A la espera de la nueva novela de Gambín, y por lo que se sabe se desarrollará durante los carnavales de Río de Janeiro, Atentado es un thriller que inyecta algo de emoción a vivir, aunque sea literariamente hablando, en una capital de provincias que va a resultar que no es tan aplatanada como opinaba Unamuno.

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador.

Comienza la semana más negra

Lunes, Marzo 16th, 2015

Ha comenzado la semana más negra en la capital tinerfeña así que hasta el domingo 22 de mayo espero que pueda ocurrir de todo en una ciudad que se resiste a estar muerta. Así lo manifestó más o menos su alcalde, José Manuel Bermúdez, en el acto inaugural de Tu Santa Cruz Noir al proponer, como argumento en clave policial,  a los que están empeñados en asesinar una plaza que, según sus palabras, está más viva que nunca. 

Qué esté viva o muerta o que Santa Cruz de Tenerife sea simple y llanamente un muerto es otro debate aunque, quién sabe, igual aparece un detective literario que se preocupa por resolver el caso. Cosas más insólitas se han visto en este archipiélago que flota en el océano Atlántico.

Estos días brilla sobre nuestras cabezas insulares un cielo azul que rompe los ojos. Y que seduce, y que recupera colores tras tanto frío. Y bajo este mismo cielo nace del 16 al 22 de marzo Tu Santa Cruz Noir. Un festival que reúne a un puñado de escritores del género así como nace con la voluntad de plantar la semilla del género entre los alumnos de varios colegios del municipio.

¿Hay que insistir, ante este escenario, que la literatura policíaca en todas sus claves (oscura y social, crítica y de denuncia) ya no se trata de un fenómeno sino de una realidad perfectamente instalada en este país?

En la jornada de este lunes, 16 de marzo, intervinieron en Tu Santa Cruz Noir los escritores Mariano Gambín y Antonio Lozano. Mariano Gambín ya se encuentra en la redacción de la que será una nueva novela y Lozano presentará muy pronto una nueva historia que se aleja de lo negro y criminal pero en la que ahonda en el pasado de una ciudad que conoce muy bien: Tánger.

El martes, el encuentro será con José Javier Abasolo y Jon Arretxe en el Teatro Guimerá a partir de las 19 y 19.40 horas, respectivamente.

Y luego… luego más y hasta el domingo…

Saludos, el cielo está azul, desde este lado del ordenador.

Colisión, una novela de Mariano Gambín

Martes, Noviembre 25th, 2014

“El checheno se maravillaba de la estupidez occidental. ¿A quién se le ocurría tener una refinería dentro de la ciudad? La verdad es que los objetivos que brindaban los países del primer mundo eran de lo más variado y de una facilidad pasmosa para los planes de los combatientes en lucha de los países oprimidos.”

(Colisión, Mariano Gambín. Roca Editorial)

Mariano Gambín es un caso singular en las letras que se escriben en Canarias. Singular porque hasta su irrupción en esta siempre caprichosa república con Ira Dei, ni lectores ni escritores, ni libreros, ni editores conocía hasta entonces quién era Mariano Gambín.

Un escritor que consiguió lo que no alcanzan otros escritores o gente que dicen que son escritores con su primer libro: vender y que se transformara en algo así como un fenómeno editorial y literario en el archipiélago. Tanto, que una editorial nacional se interesó por su obra cuando apareció en el mercado El círculo platónico, novela que es la segunda entrega de lo que hoy se conoce como su trilogía de La Laguna, y que culminó con La casa Lercaro y que protagonizan cinco personajes que ya forman parte de la familia de los lectores que, como quien ahora les escribe, sigue la producción literaria de Mariano Gambín desde sus inicios.

Los personajes de estos tres relatos que transcurren en La Laguna, ciudad con historia y cuyo amor se transmite en cada una de sus páginas, son un policía, Galán; una periodista, Sandra; una arqueóloga, Marta y esa peculiar y ambigua pareja que forman Ariosto y su fiel ayudante Olegario. Estos dos últimos, con apariciones esporádicas de Galán y Sandra, son los protagonistas de la última novela del escritor hasta la fecha, Colisión, libro que hace el quinto en la bibliografía de su autor tras la aparición este mismo año de El viento del diablo.

Estos cinco títulos obligan a reflexionar que lo que comenzó siendo un fenómeno imprevisto en la república de las letras canarias ya no lo es. Y no lo es porque Mariano Gambín cuenta ya con una obra consistente. Un quinteto de novelas muy bien armadas cuyo estilo ha ido evolucionando con el paso de los años, dotando a sus personajes –los fijos y secundarios– así como a sus tramas de mayor densidad y complejidad.

Mariano Gambín conoce muy bien el territorio en el que se mueve por lo que sus historias por increíbles que sean, enganchan porque resultan creíbles. El escritor maneja muy bien las claves de thriller, y si hay una palabra que define Colisión es acción. Una acción trepidante que mantiene con vigoro pulso cinematográfico el interés del lector, quien devora en apenas unos pocos días sus más de trescientas páginas estructuradas en capítulos cuyas líneas finales invitan al continuará…

Colisión es, a mi juicio, la mejor de las cinco novelas de su autor y también una de las más arriesgadas al encerrar su acción en 80 frenéticos minutos en escenarios diferentes (un ferry catamarán, un crucero, un gran petrolero de bandera rusa, y el puerto de la capital tinerfeña) y pergeñar una trama que comienza a rodar con una maquiavélica operación terrorista que ejecuta un comando checheno.

Se dan en Colisión muchas de las constantes que ya define la literatura de Gambín, como son los espacios en los que se desarrollan sus historias. En este sentido, si en Ira Dei, El círculo platónico y La casa Lercaro era La Laguna y en El viento del diablo el desierto, ahora son tres barcos los escenarios en los que se desarrolla su nueva aventura. Una aventura que demuestra lo frágil que es el cinturón de seguridad que rodean a las islas y lo escalofriantemente sencillo que es construirse un arma.

Se trata Colisión de una novela en la que su autor ha refinado su estilo y en la que se agradece acentúe un humor que sirve para relajar la tensión de la trama. Una trama que describe el secuestro de un comando terrorista checheno a un ferry catamarán que cubre la ruta Agaete (Gran Canaria) con Santa Cruz de Tenerife con el objetivo de usarlo como un mísil contra el gran petrolero de bandera rusa que fondea en el puerto santacrucero. Lo que no saben los terroristas es que entre los pasajeros se encuentra dos de los personajes habituales de las novelas de Gambín: el refinado Ariosto y su fiel chófer Olegario.

Entiendo Colisión como una novela marítima más que terrestre, si bien parte de la acción se desarrolla en tierra, en concreto en el frente costero de la capital tinerfeña, aunque el grueso de la historia tiene lugar en ese catamarán en estado de alerta que, a su manera, es otro de los protagonistas una novela que, reitero, cuando se lee resulta imposible dejar de lado.

Tiene además la virtud Colisión de suscitar preguntas en el lector. Algunas de ellas rondan todavía por mi cabeza y una de ellas es, precisamente, ¿qué pasaría si lo que narra con tanto nervio Mariano Gambín ocurriera en realidad?

Llevo mascando esta cuestión desde entonces, aunque prefiero pensar que a veces la ficción sí que supera a la realidad.

Saludos, el tiempo se nos ha vuelto loco, desde este lado del ordenador.

El viento del diablo, una novela de Mariano Gambín

Jueves, Marzo 20th, 2014

Lugo intentó decir algo que insulflara ánimos en el grupo de desesperanzados combatientes, pero el áspero nudo de angustia que atenazaba su garganta no se lo permitió. Era la misma sensación que había tenido seis años antes, tras el desastre de Acentejo, durante la conquista de la isla de Tenerife.”

(El viento del diablo, Mariano Gambín, Roca Editorial)

Mariano Gambín alcanzó con tan solo tres novelas –Ira Dei. La ira de Dios, El círculo platónico y La casa Lercaro– algo insólito en las letras que se escriben a este lado del Atlántico: llamar la atención de una editorial nacional tras el éxito obtenido en las islas con los dos primeros títulos de una trilogía en la que la ciudad de La Laguna era un personaje más. Una ciudad que se mezclaba con sus protagonistas en frenéticos thrillers.

No era nuevo el experimento de Mariano Gambín, ya lo habían hecho amtes pero con otras claves Alberto Vázquez Figueroa y Jorge Rojas Hernández, entre otros, aunque la combinación del autor de Ira Dei. La ira de Dios resultó distinta al unir la Historia –en este caso la de la ciudad de La Laguna– con la actualidad en trepidantes y calcualdos relatos. Unos lo llaman  folletín y otros literatura de evasión.

Y eso es lo que ofrece Mariano Gambín, calculados y trepidantes relatos.

Las historias están bien alambicadas y su estructura facilita su digestiva lectura en capítulos cortos que animan a continuar con ella: propone misterio y acción. Invita a conocer qué sucederá después.

Y ese qué sucederá después se mantiene en El viento del diablo, un relato en el que Gambín cambia de escenario al no desarrollarlo ahora en La Laguna sino en el sur de Marruecos, concretamente en la laguna de Naila, una zona donde aún quedan restos de la Torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña, construcción que fue erigida en 1496 por los castellanos para comerciar con las tribus de los alrededores así como para refugiarse cuando esas mismas tribus no venían en son de paz.

La nueva novela de Mariano Gambín se inicia con una descripción colorista de una batalla en la costa de Berbería en noviembre de 1.500. Un grupo de castellanos que capitanea Alonso Fernández de Lugo combate contra un enjambre de hombres

¿qué pasará?

La novela se sitúa ahora veinte años después en Las Palmas de Gran Canaria…

¿Por qué?

Porque ambos justifican el desencadenante de la acción que vendrá a continuación. Una acción que se traslada a nuestra siniestra actualidad y en una excavación arqueológica en la Torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña.

Allí se encuentra Marta, una de las protagonistas de las tres primera novelas de Gambín.

Pero hay más personajes.

La mayoría de ellos tras un objeto de la vajilla que Beatriz de Bobadilla hizo entrega a su esposo, Alonso Fernández de Lugo, y pieza por la que se interesa un frío terrorista islámico, marroquíes y una tribu de beduinos, algunos de cuyos miembros tienen extraños poderes.

La trama se complica con la aparición de un agente de la CIA y un comando del SEAL y con tropas del ejército y un detective de la policía marroquí, Hamidou Benkiran, que pide a gritos que el autor recupere en próximas entregas de su ciclo narrativo. Resulte éste lagunero o no.

No obstante, y por encima de los personajes que presenta Mariano Gambín en su novela, si algo destaca en El viento del diablo es su capacidad para crear atmósferas y la descripción de un paisaje, la laguna de Naila, que se nota que conoce.

Por otro lado, y como novela de acción y misterio, El viento del diablo funciona regularmente bien. Engancha desde el principio e incluso habrá algún lector agradecido por el cambio de escenario.

Llama la atención cómo Mariano Gambín combina realidad y fantasía –sobre todo en los acelerados capítulos finales de la novela–y su sentido del humor. Un humor que ya resulta seña de identidad en sus historias.

Se aprecia también que la combinación de estos elementos –los mismos que aparecían en sus títulos anteriores– están más trabajados. Como sin Mariano Gambín hubiera dado un paso hacia adelante en su ecuación literaria:

misterio más acción es igual a entretenimiento.

El orden de los factores no altera el producto.

Saludos, en el ojo del huracán, desde este lado del ordenador.

Las cosas que pasan

Jueves, Marzo 13th, 2014

MALDITA PELICULA MALDITA

Quién le iba a decir a Víctor Moreno que tras un año de incertidumbre y estar dentro del ojo de un huracán, Edificio España iba a caracterizarse más que por su estreno por el carácter maldito que arrastra y rodea a su largometraje.

Ya escribimos en su día y en este mismo su blog El Escobillón que el obligado silencio al que se sometió este trabajo podría al menos proporcionar –una vez que las aguas han vuelto a su cauce– una publicidad que por incómoda no deja de resultar bienvenida tras permanecer Edificio España quince largos meses silenciada por decisión de “una poderosa sociedad inmobiliaria ligada al Banco Santander”…

Quince largos meses que, imagino, han significado para Víctor Moreno como una travesía en el desierto cuya maldición se rompe la noche de este jueves, 13 de marzo, con su exhibición a las 20.30 horas en el Aguere Espacio Cultural de La Laguna y el fin de semana –finde que dicen los cursis– a las 19 y 21.30 horas en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Víctor Moreno explica en una entrevista que su objetivo con Edificio España fue el de “reflejar las vivencias de los operarios –algo parecido a una especie de Torre de Babel del mundo de la construcción– que participaron en una rehabilitación que se programó en 2007” de este emblemático edificio de la capital de España. Por ello, e imaginando que sin salir aún del estupor de lo pasado y sufrido durante este tiempo, ¿qué debe de rondarle por la cabeza a su realiador? ¿Cuáles son sus conclusiones cuando mira hacia atrás sobre Edificio España?

En todo caso, lo que ha sucedido con este trabajo, con independencia de su interés artístico, es una historia que no debería de repetirse en un país que todavía se llena la boca cuando habla de las libertades que defiende y, supuestamente, protege su Estado de Derecho.

Y es que un año y tres meses bajo tierra es demasiado tiempo. Tanto que plantea preguntas que, mucho me temo, nunca van a obtener respuestas.

No obstante y con todo lo que ha caído, digamos que es una buena noticia que Edificio España se estrene por fin en estas islas abandonadas de las manos de los dioses. El trabajo cuenta con 40.000 euros que en su momento aportó el Gobierno de Canarias cuando vivíamos aquel sueño de leche y miel…

EL VIENTO DEL DIABLO

Mariano Gambín presenta en rueda de prensa El viento del diablo (Roca Editorial), un thriller que transcurre en el Sahara marroquí y que protagoniza uno de los personajes de sus anteriores tres novelas, Marta, de profesión arqueóloga. El viento del diablo se presenta este jueves, 13 de marzo, en el Casino de Tenerife a las 20.30 horas

PSICOTHRILLER

La librería La Isla en Santa Cruz de Tenerife acoge este viernes, 14 de marzo y a las 18.30 horas , una tertulia literaria sobre la novela Los privilegiados del azar, de Carlos Felipe Martell, quien define su obra como un psicothriller que conjuga drama, acción, actualidad, música y acertijos. Martell es profesor titular del departamento de Economía de las Instituciones, Estadística Económica y Econometría de la Universidad de La Laguna.

ESPÍRITU BRONZO

Diez artistas participan en la exposición colectiva Iniquidad, una muestra del colectivo artístico Partecan sobre la actual situación social. La exposición se inaugura este viernes 14 de marzo, a las 20.00 horas, y permanecerá abierta hasta el próximo 11 de abril.

El Espacio Bronzo, situado en la calle Núñez de la Peña nº 19, ha sido creado por el taller de fundición para promover la creación artística centrada en la escultura, los objetos de diseño o funcionales, la joyería y la artesanía contemporánea e incluye tanto la sala de exposiciones como una tienda de arte y artesanía que sirve a la vez como lugar de encuentro entre creadores y público. En esta ocasión, la muestra presenta esculturas, dibujos, pinturas y fotografías de Ventura Alemán, Francisco de Armas, José Juan Darias, Alfonso García, Evelina Martín, Medín Martín, Fernando Mena, Pedro Rodríguez y Claudio Sánchez.

Además, in memoriam, el colectivo de artistas Partecan, al que pertenecen ocho de los artistas participantes, y al que pertenecía también Miguel Ángel Díaz Palarea, dedica un homenaje a su memoria, incluyendo piezas del conocido escritor, abogado laboralista y artista plástico ya fallecido. Igualmente, como ya es costumbre en las muestras del colectivo, ha sido invitada a presentar su obra Evelina Martín, una de los tres integrantes de Esculturas Bronzo.

(*) La imagen que ilustra este post corersponde al largometraje En la boca del miedo (John Carpenter, 1995)

Saludos, marinero en tierra, desde este lado del ordenador.

Un año de narrativa en Canarias

Sábado, Diciembre 28th, 2013

A MODO DE INTRODUCCIÓN

No están todos los que deberían de estar pero sí aquellos que leímos y que conocimos a lo largo de un año que tan productivo ha resultado para las letras canarias. Nuestro objetivo es pues visualizar este fenómeno insólitamente fértil en unos tiempos donde la crisis parece indicar lo contrario. A vista de pájaro, y a modo de ráfagas, proponemos un repaso urgente a lo más destacado, a nuestro juicio, del 2013. Meses en el que hemos asistido al nacimiento de nuevas apuestas editoriales, a la consolidación de la novela de género en el archipiélago; a la publicación de novedades firmadas por escritores veteranos y noveles dentro y fuera de las islas; a encuentros y festivales literarios. También, desgraciadamente, a las ausencias de escritores muy vinculados con las islas como José Luis Sampedro y el senegalés El Hadji Amadou Ndoye; así como del abogado y escritor Miguel Ángel Díaz Palarea; Ricardo Lezcano y el profesor Enrique Fernández Caldas. Y aunque no tuvieron vinculación con la literatura: Vicky Penfold, José Pedro Pérez y el empresario Roberto Gutiérrez, entre otros.

HECHOS

* El Día de las Letras Canarias estuvo dedicado a José de Viera y Clavijo, de quien se celebró con una serie de actos austeros su centenario así como el proyecto de publicar  su obra completa en Ediciones Idea, trabajo que coordina el profesor de la Universidad de La Laguna, Rafael Padrón.

* En septiembre de este año se desarrolló con éxito de público la primera edición de Periplo. Festival Internacional de Literatura de Viaje y Aventuras en el Puerto de la Cruz. Se celebró también las segunda y tercera edición de Santa Cruz, ciudad leída con paneles diseminados por la capital tinerfeña en los que se reprodujeron fragmentos de novelas y cuentos y poemas escritos por autores nacidos y/o residentes en las islas, así como LuchaLibro, un original concurso de improvisación literaria. Tuvimos la suerte de asistir a un nuevo encuentro de NNegra de Arona, que en esta ocasión estuvo dedicado a la presencia de las escritoras en el género negro y criminal y tiene lugar el XVIII Festival Internacional del Cuento de Los Silos.

* Desaparece en Tenerife, tras acoger tres ediciones, el Salón Internacional del Libro Africano (SILA) que se traslada –en una maniobra confusa que genera mucho ruido en los medios locales– a la capital grancanaria, donde se desarrollan su cuarta y quinta edición.

* La revista La Página celebra la publicación de su número 100. Mientras, en TEA Tenerife Espacio de las Artes se exhibe hasta el 13 de abril la exposición Syntaxis: una aventura creadora en la que se repasa los diez años de esta publicación.

* Abrimos antes de Navidad botellas de vino espumoso cuando Alexis Ravelo obtiene el XXVII Premio Ciudad de Getafe con La última tumba, novela que publica Edaf. También cuando Javier Hernández Velázquez resulta finalista con Un camino a través del infierno en el Premio Internacional de Novela Negra L’H Confidencial. En el territorio de la novela policíaca, José Luis Correa publica Blue Christmas (Alba Editorial), última entrega de la serie protagonizada por su peculiar detective privado Ricardo Blanco.

* Se quiso encerrar la Feria del Libro en las dos capitales canarias entre cuatro paredes aunque al final, afortunadamente, venció la sensatez en este archipiélago tan poco acostumbrado a la sensatez.

* Aún nos preguntamos las razones que provocaron que la Fundación CajaCanarias no revelara este año los nombres del jurado del Premio de Novela Benito Pérez Armas, dotado con 12.000 euros y la publicación de la novela ganadora, que recayó En el reino de los cielos, de Silvia García.

* Ediciones Escalera publica Off the Road, de Carolyn Cassady con traducción de Ana Lima y Alexis Ravelo y Thalía Rodríguez nos ofrecen la versión en español de El viento y la sangre, un feliz descubrimiento de un oscuro escritor policíaco, M. A. West, y que se editó en la colección Negra, en Navona Editorial. Mario Domínguez Parra presenta, entre otros trabajos, su traducción al inglés de poemas de Miguel Ángel Galindo y la profesora Elena Sánchez Hernández se ocupó de la traducción y edición de Generaciones (Siníndice Editorial) de Rachel Korn.

* 2013 fue también el año del parto lento y difícil de dos proyectos editoriales: Neys Books y Attikus. Attikus ya iniciado su singladura con la publicación on line de la novela El destino de las palabras, de Santiago Gil. El escritor Luis León Barreto presentó en la Nueva Asociación Canaria para la Edición (NACE) su última novela: Carnaval de indianos.

* Se produce el cese de Alberto Delgado como viceconsejero de Cultura al transformarse el departamento en Dirección General de Cultura, al frente ahora de Xerach Gutiérrez Ortega.

* El poeta y escritor Roberto García de Mesa presenta en el teatro Guimerá, en Santa Cruz de Tenerife, el libro El teatro de vanguardia en Canarias (1924-1936). El editor y escritor Ánghel Morales reunió algunos de sus artículos de opinión en el volumen La voz de Ánghel (colección La quinta columna, Ediciones Idea) y la escritora Elena Morales da a conocer la trilogía Somos solidarios (Minitextos para sonreír, Minitextos para comprometidos y Minitextos de amor y lujuria) en la que colaboraron 87 escritores, y que destinó el dinero recaudado en ventas a causas humanitarias y fines sociales a través de las ONG Cruz Roja Española, Amnistía Internacional y Ayuda en acción.

* La colección Letras Hispánicas (Cátedra) publica El espejo de tinta, de Andrés Sánchez Robayna.

* El escritor y periodista Juan Cruz presenta en 2013 Viaje a las islas Canarias (Aguilar); Especies en extinción (Tusquets) y Jaime Salinas. El oficio del editor (Alfaguara). Alberto Vázquez Figueroa, Bimini (Martínez Roca) y Sabas Martín regresa con El farallón (Huerga & Fierro) a su isla Nacaria, territorio legendario y “cifra y resumen de Canarias”, donde denuncia las prospecciones petrolíferas que se hacen en su mar insular y las nefastas consecuencias que ocasiona.

* Entre otros volúmenes de cuentos, pudimos leer Ellas tampoco saben por qué, de María Gutiérrez; ¿Quién cuidará de mis guardianes?, de Alba Sabina Pérez; Breves atajos, de Agustín Díaz Pacheco; Cuentos para ser leídos antes de dormir, de Jesús Villanueva; Hari Maguada, de Carmen María Reyes Santana y El rastro de la mujer caracol, de Alain Barreto Hernández.

* Se publican los tres primeros volúmenes de Historias de guanches, obra gráfica de Juan Carlos Mora en la que se reinterpreta en clave de cómic y a todo color  la vida de Beneharo. El Mencey de Anaga; Bencomo. El Mencey de Tahoro y Bentor. El heredero.

* En cuanto a poesía, Rafael José Díaz publica La crepitación. Poesía reunida (1991-2006);  Iván Cabrera Cartaya obtiene con Creencias de verano el VI Premio de Poesía Antonio Gala y MAPFRE Guanarteme publica Para ser recitado al viento sibilante seguido de Sangre de eclipse (2013),  de Cabrera Cartaya y Sergio Barreto. Agustín Gajate propone Achicaxna xaxo agual. Palabra de momia paria, 110 poemas y nueve silencios escritos en la lengua de los primeros pobladores de Canarias con su correspondiente traducción al español. Daniel Díaz Bernal obtiene, por otro lado, el Premio de Poesía Pedro García Cabrera que convoca la Fundación CajaCanarias con El tiempo de los lemures y Víctor Álamo de la Rosa presenta El equilibrista y los jardines. Como desafío y grito de supervivencia, los animales de Zoo.0 presentan Poeta hermafrodita, entre otras acciones poéticas. No quisiéramos olvidar, aunque se publicara en 2012, La mentira del agua y Alfabeto celoso (obra completa), de Julián Herraiz, voz poética de la década de los cuarenta que rescataron del olvido Luisa Chico Pérez, Fermín Domínguez Santana y Javier Rivero Grandoso. El libro está publicado en la colección Ministerio del aire de Ediciones La Palma.

* Víctor Conde, álter ego literario de Alfredo Moreno Santana, publica La ópera de la mente (Scyla eBooks); He oído a los mares gritar mi nombre (Dolmen Editorial); Miniaturizados (Hidra) y es antólogo de Los Monstruos del mar (Nowtilus). Mientras, en la colección G21 Narrativa Canaria Actual se publicaron los títulos El centro del gran desconocido, de Eduardo Montelongo; Julia y la guillotina, de Jonathan Allen; Si hubieras estado aquí, Cecilia Domínguez Luis; El peso del tiempo, de Gerardo Sánchez; Cinco mujeres que no subirán al cielo, de Juan Andrés Herrera y Mujeres en la encrucijada, de Javier Marrero.

* Ediciones Idea recupera al escritor Ángel Sánchez con la publicación de Calibán. Y Carlos Álvarez reedita La pluma del arcángel (Hora antes Editorial), una novela histórica por la que el escritor obtuvo el Premio Benito Pérez Armas en 1998. Novela histórica es también 1797. Piratas del Atlántico (Centro de la Cultura Popular Canaria), de Luis Medina Enciso y El judío que quiso ser ario (Éride Ediciones) de Enrique Reyes. Y en Ediciones Aguere/Idea se publican los thrillers El envío turco, de Pilar Escalona, La fortaleza del tiempo, de Edward T. Riker,  y La piel de la Lefaa, de Juan R. Tramunt; Con esta misma sintonía se edita Los privilegiados del azar (Chiado Editorial), de Carlos Alberto Felipe Martell. Se publica también El samurai desnudo (Editorial ERDE), de Manuel Pérez Cedrés; Paté de foie (Los 80 pasan factura), de Guillermo Alemán; Caídos del suelo (colección Narrativa, Baile del Sol Ediciones), de Ramón Betancor; Yo maté a Rajoy (colección Serie Negra, Baile del Sol) de Juan Carlos Pérez; … En el aire queda de Damián H. Estétevez y Las gaviotas y el buitre, de Diego I. Ramírez, las dos en Ediciones Aguere/Idea.

* Coinciden además dos novelas en cuyo título se confiesa que se ama a las mujeres. El hombre que ama a Gene Tierney (La Página Ediciones), de Daniel María; y El hombre que se enamoró de Sasha Grey (Cultiva Libros), de Antonio Lorenzo Gómez Charlín. Daniel María obtiene el Premio Joven Promesa Periodismo Cultural; Agustín Ravina Pisaca presenta Mi Habana en el recuerdo, obra en la que se narra cómo dos emigrantes canarios logran prosperar en Cuba antes del triunfo de la revolución castrista. Sonia Díaz Oval debuta en Ediciones Idea con Entre bambalinas.

* El Gobierno de Canarias, a través de su Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural, organiza el ciclo literario Entre palabras. Se produce el I Encuentro de Joven Crítica Canaria, que tiene lugar en n la Sala Domingo Pérez Minik de la Biblioteca Pública del Estado de Santa Cruz de Tenerife.

Somos conscientes que faltan muchos más títulos, pero su ausencia es involuntaria. Nuestra intención es la de orientar y ofrecer una selección de las diez novelas que, a nuestro juicio, resultaron de las más atractivas del 2013.

¿POR QUÉ ESTOS TÍTULOS?

- La estrategia del pequinés (Alrevés Editorial), de Alexis Ravelo.- porque este año ha sido el año de Alexis Ravelo, del que leo en 2013 Morir despacio (Mercursio Editorial), cuarta entrega de su peculiar investigador ocasional Eladio Monroy; Las estrategia del pequinés, título en el que se aparta de la tendencia negrocriminal en la que se ha escorado el género en España, y novela dura y contundente, feroz y despiadada por la que pululan personajes del arrollo, marcados con el signo de los perdedores; y La última tumba (colección Voz y tiempo, Editorial Edaf) con la que obtuvo un más que merecido XXVII Premio Ciudad de Getafe.

- Un camino a través del infierno (M.A.R. Editor), de Javier Hernández Velázquez.- porque el escritor rompe con su producción anterior y presenta un título repleto de guiños y sano (¿sano?) sentido del humor, claves de eso que denomino literatura pulp pop. La novela propone además una historia en la que se mueve como pez en el agua su protagonista, Mat Fernández, un personaje modelado con la forma de Mike Hammer más que de Lew Archer. Un detective de gatillo fácil y muy orgulloso de vivir en provincias.

- Sorimba (Editorial Puentepalo) María Jesús Alvarado.- porque ha sido uno de los escasos títulos leídos este año que va por otros derroteros, que se preocupa en reivindicar el mundo rural en una isla, El Hierro, donde todavía es posible oler el perfume de la naturaleza. Sorimba es un título raro si quieren entre tanta literatura urbana. Otra forma de entender la realidad que nos rodea.

- Isla nada (Tropo Editores) Víctor Álamo de la Rosa.- porque Víctor Álamo de la Rosa pone punto y final a su ciclo narrativo de Isla Menor. Pulveriza el universo que, hasta ahora, caracterizaba su producción narrativa y despierta la curiosidad del lector en descubrir por dónde irán sus próximas aventuras literarias. Sexo y naturaleza salvaje son solo algunos de los elementos con los que juega el escritor en la despedida amarga de su territorio imaginario, muy próximo al de su isla natal, El Hierro.

- El zahorí del Valbanera (colección: Narrativa, Baile del Sol Ediciones), de Juan Manuel García Ramos.- porque el escritor reivindica la figura del emigrante canario con emoción y distancia. El protagonista de la novela está inspirado en uno de los abuelos del escritor y, al mismo tiempo, es un relato en el que se describe lo que fueron capaces de hacer aquellos hombres y mujeres que aprendieron a vivir en tierras extrañas que terminaron haciendo suya. Como explica el autor de la obra, El zahorí del Valbanera huye de idealizar a su personaje protagonista aunque, destaca, “la emigración siempre es rebeldía”.

- Johanna (colección: Sitio de Fuego, Baile del Sol Ediciones) de Eduardo Montelongo.- porque leo una atractiva historia de piratas. Libre y sin prejuicios, que me sabe a La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson; La taza de oro, de John Steinbeck y a El negrero de Lino Novás. Una novela, en definitiva, que hace transportar al lector a otros mundos, a navegar por los mares y a desembarcar en islas y continentes que están por conquistar.

- Pasa la tormenta (colección: Serie Negra, Baile del Sol Ediciones), de Tomás Felipe.- porque logra algo insólito: fusionar dos géneros aparentemente diferentes como son la ciencia ficción y la novela policiaca. El resultado final es una divertidísima historia que transcurre en una futurista Las Palmas de Gran Canaria dividida en sectores. En uno de ellos viven pobres que son muy pobres y en otro ricos que son demasiado ricos. De fondo, un caso de triste actualidad: la emigración irregular.

- Si hubieras estado aquí (colección: G21 Narrativa Canaria Actual, Ediciones Aguere/Idea), Cecilia Domínguez Luis.- porque recupera al territorio de la narrativa a una escritora que articula un drama familiar y generacional dando voz a sus protagonistas a través de diarios, blogs… Confesiones privadas que se revelan a un lector que se siente incómodo en su papel de voyeur.

- La Casa Lercaro (Roca Editorial), Mariano Gambín.- porque el escritor termina su ya conocida trilogía de La Laguna, Ira Dei, manejándose con comodidad por el thriller con un lenguaje sencillo, al servicio de una historia donde lo que importa es la acción. En su último título planean así fantasmas, ladrones de altos vuelos y el compacto círculo de protagonistas de las dos entregas anteriores dispuesto a resolver ¿su último misterio?

- La felicidad amarga (Ediciones Irreverentes), Pablo Martín Carbajal.- porque se trata de un relato de descubrimiento que propone un sutil e introspectivo itinerario por el pasado de su protagonista. A modo de muñecas rusas, el escritor va revelando  con delicado pudor las interioridades de su personaje para concluir en un final en el que pone de manifiesto lo que significa el dolor de la victoria. O lo que es lo mismo, aceptarse cada uno como lo que es.

(*) Este artículo se publica este domingo, 29 de diciembre, en El Perseguidor, Diario de Avisos. En el blog hemos podido actualizar datos que omitimos, involuntariamente, en la versión de papel. Como en ediciones pasadas, agradecemos aportaciones para hacer más exacto lo que solo ha pretendido ser un balance de un año, insistimos, insólitamente productivo en las letras canarias.

Saludos, la esperanza me mantiene, desde este lado del ordenador.