Archive for the ‘Libros’ Category

Otro olvidado: Luis Gálvez Monreal

Miércoles, Febrero 26th, 2020

Premio Benito Pérez Armas en 1955 por La ciudad tiene otra cara, Luis Gálvez Monreal (Madrid, 1911-Puerto de la Cruz, Venezuela, 1987) es un escritor no demasiado recordado en Canarias, tierra en la que vivió y trabajó y a la que dedicó algunas de sus novelas, la ya citada y 2 Mundos y un volcán.

Ambas se desarrollan en las islas, concretamente en la de Tenerife.

Descubrí a este escritor por casualidad en una de esas visitas por el Rastro de la capital tinerfeña que casi se han convertido en rutina en las mañanas dominicales. Encontré el libro escondido con otros en un montón desordenado y su portada me llamó la atención así como el hecho de que hubiera sido escrito a finales de los años 50 del pasado siglo XX. Después de ojearlo y descubrir que la historia se desarrollaba aquí, en la isla en la que nací y en la que vivo me animé a hacerme con el ejemplar como quien se hace con una gema que brilla con luz propia donde antes solo existían tinieblas.

Las perspectivas no me defraudaron. Encontré en 2 Mundos y un volcán a un escritor de fuste, con estilo literario adscrito al realismo. La novela respira además un pesimismo existencial muy pegado a su época y cuenta con una galería de personajes a través de los cuales el escritor escudriña su alma.

2 Mundos y un volcán
cuenta la llegada de un peninsular a un caserío de Guía de Isora, un pequeño pueblecito del sur de Tenerife en el que pasan muchas cosas .

El protagonista, de nombre Fernando, irá poco a poco descubriendo las pulsiones que realmente habitan en esta pequeña y cerrada comunidad mientras conoce a sus autoridades: al cacique, al alcalde, al médico, a sus madres, esposas e hijas así como a otra gente de de campo de la localidad.

En su deambular por este villorrio creerá también encontrar el amor y conocerá de cerca la brujería y las creencias en el más allá que tienen algunos de sus vecinos a medida que va conociendo más y mejor un mundo que no tiene nada que ver con el que dejó en Madrid.

Novela de contrastes, 2 Mundos y un volcán describe con pulso narrativo las grandezas y miserias de la comunidad que recibe a Fernando como las violentas y contradictorias sensaciones que padece el personaje.

La novela está dividida en dos partes: Sur y Norte, mitades en las que el escritor refleja la sorpresa que sacude a su protagonista a un lado y al otro de la isla.

Para adentrarse en el universo de ambos “mundos”, Gálvez Monreal recurre a la tercera persona en Sur, donde se preocupa también por diseminar en el relato descripciones del agreste paisaje por el que se mueve el personaje. La voz cambia en Norte, la segunda parte, ya que la historia la cuenta el protagonista desde dentro. Vemos lo que sucede a través de sus ojos y conocemos cuáles son sus preocupaciones. En esta sección de la novela destaca también el peso de una ciudad que será determinante en la vida y en la obra de Fernando como del propio escritor: el Puerto de la Cruz.

Norte y sur. Sur y norte significa para el protagonista dos universos paralelos, dos mundos opuestos pero que sin embargo se complementan en la isla.

“El Sur, pedregoso y sediento, agrietado y reseco, con sus picachos desnudos y roídos. Tuve miedo de caerme hacia allá.
Ahora puedo pensar en aquellas gentes sobrias e hidalgas que tanto bien me hicieron (…). Y, por el otro lado, el Norte, verde y jugoso… (…) Son dos mundos distintos, y cada uno tiene su vida, su cuerpo y su alma”.

A la espera de que se reedite –una novela de estas características lo pide a gritos– recuperar a Gálvez Monreal significa en unos tiempos en los que se reivindica escritores menores por no decir mediocres en Canarias, respaldar el talento de un narrador del que apenas se conoce salvo en círculos muy minoritarios.

En la novela los personajes canarios hablan canario y los que no lo son dialogan con sus propios acentos, como Fernando. Esta capacidad de oído por parte de Gálvez Monreal es otras de las características del libro, más si tenemos en cuenta que fue escrito en los años 50.

Respecto a su autor, Luis Gálvez Monreal, no ha sido fácil encontrar información sobre él, aunque he encontrado datos muy interesantes en El blog de Pedro Medina Sanabria y Efemérides de Tenerife. El escritor se estableció tras un largo peregrinaje por la isla en el Puerto de la Cruz, ciudad a la que le dedicó libros y algunas canciones que forman parte de la banda sonora de la ciudad turística. También que tras el golpe de Estado de julio de 1936 lo acusaron de “rojo” por reunirse con miembros de Gaceta de Arte aunque salió absuelto y pudo recomponer su vida mientras en Canarias y más tarde la península sus ciudades y campos se anegaban de asesinados tanto de un lado como del otro.

No hay el resentimiento del perdedor en 2 Mundos y un volcán sino, en todo caso, una penetrante mirada sobre la sociedad de aquellos años.

A través de Fernando, el escritor va sumergiendo al lector en la primera parte, Sur, en un entorno cerrado, en el que comienza a respirar ese aire que se respira en algunos pueblos chicos, el de un infierno grande.

Este retrato, que en otros escritores hubiera marcado el tono de la novela se bifurca en varias direcciones en las que indaga en las complejidades de una comunidad atada a sus tradiciones y a una moral hipócrita.

En la segunda sección, Norte, la novela al estar narrada en primera persona adquiere otro enfoque aunque en ningún momento hace desaparecer ese aire pesimista que permea en todo el libro. Como en Sur, el paisaje juega aquí un papel fundamental.

El personaje visita la capital tinerfeña en esta mitad y su descripción resulta colorista e interesante si se compara con la que ofrece la misma ciudad a estas alturas del siglo XXI. Antaño, me dicen algunas voces, todo resultaba más envolvente y hermoso.

“Santa Cruz nos recibe envuelta en luces de sol que transpone montañas. Es la hora de la salida de talleres y oficinas, y las calles tienen esa animación especial que les da la gente que se sabe libre hasta el otro día. Veo muchachas muy elegantes, e incluso en el arreglo de las obreritas de humildes vestidos… Hay un cierto aire de buen gusto que las hace atrayentes y agradables”.

Saludos, quedan muchas cosas por redescubrir, desde este lado del ordenador

Cuatro novelas optan al premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal como mejor novela negra de 2019 en la quinta edición de Tenerife Noir

Jueves, Febrero 20th, 2020

Cuatro novelas aspiran al premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal como mejor novela negra de 2019 en la quinta edición del Festival Atlántico de Género Negro, Tenerife Noir. Se trata de Los señores del humo, de Claudio Cerdán; Sánchez, de Esther García Llovet; Los miércoles salvajes, de Susana Hernández, y El último barco, de Domingo Villar.

En Los miércoles salvajes (Editorial Milenio), Susana Hernández abandona a la policía protagonista de su saga anterior y presenta unos nuevos personajes, una pareja profesional de una agencia de seguridad en una trama de mucha actualidad: el funcionamiento de la industria farmacéutica y el tráfico de medicamentos. En un viaje que va desde la periferia de Barcelona hasta Ghana, las personas que lean esta novela observarán el papel de algunas industrias farmacéuticas en dificultar el acceso a los medicamentos a gran parte de la población mundial.

Con un asunto también de gran actualidad, el mundo de las apuestas, Esther García Llovet desarrolla la acción de Sánchez (Editorial Anagrama) en un Madrid de suburbios con personajes muy acabados, que no tienen nada que perder.

Los señores del humo, de Claudio Cerdán (Ediciones B), bordea el thriller y lo criminal. Sus personajes son “antihéroes”: un investigador sin licencia, un mercenario y un proxeneta que huye de México; la acción se desarrolla en un Madrid muy actual y reconocible, marcado por la corrupción en todos los estratos de la sociedad.

Domingo Villar llevaba diez años sin publicar, por lo que El último barco (Ediciones Siruela) era muy esperado. Es la tercera entrega protagonizada por el inspector Leo Caldas y el agente Rafael Estévez, una pareja muy peculiar que vive escenas cargadas de humor. La acción se desarrolla en torno a la desaparición de la hija de un influyente médico que presiona a la Policía para su localización.

El jurado de esta edición lo componen José Luis Correa, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria; Charo González Herrera, especialista en el género negro; los profesores de Filología de la Universidad de La Laguna Miguel Ángel Rábade –además, fundador de la librería MisTério, especializada en género criminal, que tuvo su sede en La Laguna– y Javier Rivero –director también del seminario de género negro de la ULL–, y la periodista Verónica Alemán.

El nombre de la novela ganadora se dará a conocer el 21 de marzo en una cena de temática noir que tendrá lugar en el Hotel Escuela Santa Cruz.

Saludos, no hay lupa que valga, desde este lado del ordenador

Manuel Hernández: “Con la familia Gálvez se pasó de la venta de cargos a criollos a la colocación de peninsulares en la América española””

Martes, Febrero 18th, 2020

Manuel Hernández González es catedrático de Historia de América de la Universidad de La Laguna y autor de varios libros y artículos donde estudia la presencia y la huella canaria a lo largo de los años en el continente americano.

El historiador presenta ahora El círculo de los Gálvez. Formación, apogeo y ocaso de una élite indiana (Ediciones Polifemo, 2019) en la que analiza la vida y obra de esta familia de origen malagueño y de cómo se convirtió en una de las más importantes de la América colonial.

– ¿Por qué El círculo de los Gálvez?

“Porque se trata de una familia que intentó erigir un círculo de poder en el mundo americano a través de la proyección de su familia y los vínculos familiares y de paisanaje con el objeto de establecerse en América y fortalecer Andalucía y en particular Málaga a través de la continuidad del monopolio mercantil en México, Venezuela y Filipinas en compañías que tenían su eje en ese puerto andaluz”.

- ¿Quién cree que tuvo el papel más destacado en la familia de los Gálvez?

“José. José de Gálvez ya que tuvo todo el poder en Indias, no solo ejecutivo sino también legislativo y judicial como secretario y gobernador de la América española entre 1776 y su muerte en 1787”.

- ¿Cuál fue la vinculación de los Gálvez con Canarias?

“Matías, hermano de José, residió por más de veinte años en las islas. Fue administrador de una hacienda absentista en Los Realejos (La Gorvorona), donde introdujo nuevas técnicas de cultivo de la vid y lagares y novedosos acuerdos con los comerciantes extranjeros. Más tarde fue administrador de la Renta del Tabaco, castellano de Paso Alto y el primer teniente del rey de la Capitanía General de Canarias. Además fue miembro de la Real Sociedad Económica y promotor de la emigración canaria a Luisiana y Costa de los Mosquitos. Su hijo Bernardo vivió su infancia y primera juventud en las Islas. Poco antes de ser virrey de Nueva España arribó a Tenerife para recordar la isla en que vivió sus primeros años y por la que tenía un particular cariño. Fue designado socio de la Económica. Antonio, el hermano de Matías y José, vino a Tenerife como administrador de la renta del tabaco para suceder a su hermano Matías. Meses después regresó a la Corte bajo mandato del Capitán General, pero a su vuelta fue capturado por corsarios argelinos y conducido a Marruecos. Tras ser liberado fue designado comandante general de Cádiz. Su hija Rosa, célebre poetisa y autora teatral, vivió durante ese tiempo en Tenerife y le dedicó uno de sus más significativos poemas, su Viaje al Teide”.

- ¿Cómo resumiría las características fundamentales de la Norteamérica bajo dominio e influencia española?

“Era un territorio escasamente poblado que el gobierno español quiso reactivar demográfica y económicamente, máxime cuando en 1763 la Luisiana francesa pasó a manos españolas. Pese a impulsar su población, su crecimiento fue muy precario, lo que facilitó una fácil intervención norteamericana, máxime cuando en 1802 España regaló la Luisiana a Francia y Napoleón la vendió a Estados Unidos por 13 millones de dólares. Con esa compra dobló su superficie territorial y preparó el asalto a Texas y los demás territorios al norte de Río Bravo”.

- ¿Qué destacaría del gobierno de Bernardo de Gálvez en la Luisiana?

“Bernardo de Gálvez fue gobernador de la Luisiana en una época crucial en vísperas de la guerra de independencia de Estados Unidos. Se integró plenamente entre sus élites, al punto que se casó sin permiso real con la hija de un hacendado francés, al que convirtió más tarde en su teniente del rey. Quiso favorecer los intereses económicos locales y su comercio con Francia. También promovió la migración de canarios y de acadianos, franceses procedentes de una antigua colonia gala en Canadá. Los canarios se convirtieron en la base de la cultura hispana y los acadianos cimentaron la pervivencia de la francesa. De ella parte la cultura cayún. Sin embargo fracasó en la conducción de familias andaluzas porque las granadinas desertaron y solo fueron 88 personas de su Axarquía malagueña natal los que fundaron junto con acadianos la Nueva Iberia. Muy pocos frente a los más de 2.500 canarios y 1.500 acadianos”.

- Luisiana cuyo territorio no es el actual Estado… ¿qué dimensiones tenía entonces?, ¿y cuál era su población y relación con las poblaciones indígenas?

“Comprendía la parte occidental del Missisipi hasta Texas, por una parte, y por la otra hasta los Grandes Lagos. San Luis Missouri fue fundado en la época española, interviniendo en su fundación su suegro, que se dedicó a las relaciones con las comunidades indígenas intercambiando mercancías con ellos a cambio de pieles. En esa época las tribus eran todavía muy importantes incluso en las guerras”.

- ¿Cómo se recuerda a Bernardo de Gálvez en la actual Norteamérica?

“Su papel fue muy significativo en la Luisiana y en las guerras contra los ingleses durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Al apoyar a los independentistas, Gálvez se convirtió en un mito hasta el punto de contar con un cuadro suyo en el Congreso”.

- En el libro explica cómo la familia Gálvez se convierte en una de las más poderosas de la América española.

“José de Gálvez no solo fue secretario de Indias, durante su mandato fue gobernador del Consejo de Indias, una especie de tribunal supremo para América, con lo que concentraba en su persona todos los poderes. Sus reformas económicas perseguían mayor control en los impuestos y aduanas por lo que erigió las intendencias, en las que colocó a personas vinculadas a él por razones de linaje y paisanaje, desplazando a los criollos, lo que motivó rebeliones como la de los comuneros de Nueva Granada o la de Tupac Amaru. Con Gálvez se pasó de la venta de cargos a criollos a la colocación de peninsulares, particularmente malagueños y andaluces de su entera confianza”.

- Hablamos de los hombres pero ¿qué papel juegan las mujeres de la familia y las que se vinculan a los Gálvez?

“Las mujeres Gálvez son muy importantes. La tercera mujer de José de Gálvez y su única hija María Josefa son ejemplos de mujeres ilustradas con grandes preocupaciones sociales. Fueron integrantes de la Junta de Damas de la Sociedad matritense de Madrid, donde mostraron un gran interés por la educación, la mejora de las condiciones de los hospicios y la cultura en general. La esposa de Bernardo, Felicitas de Saint-Maxent, era natural de Nueva Orleáns y fue una mujer ilustrada que conoció a Humboldt y fue amiga de numerosos ilustrados como Cabarrús, Jovellanos o Moratín y de la musa de la Ilustración española, la condesa de Montijo, esposa del tinerfeño Estanislao de Lugo. Sería desterrada de la Corte acusada de afrancesada. Su hija Matilde fue pintora, actriz teatral y socia de la Económica de Aragón durante el destierro de su madre en Zaragoza. Su prima Rosa fue sin duda la más importante poeta y autora teatral española de su tiempo”.

- Usted habla en el libro de un Gálvez afrancesado, ¿qué pasó con él?

“El único hijo varón de Bernardo, Miguel, que murió soltero, sin descendencia, fue caballerizo del rey José, capitán de dragones de su ejército y premiado por su apoyo a ese monarca con la orden de España. Tuvo que exiliarse a Francia cuando los franceses fueron expulsados de España y no pudo regresar hasta el Trienio liberal”.

- En el libro escribe sobre la batalla de Pensacola, que es donde se forja el mito de Bernardo de Gálvez. ¿Qué hay de verdad y de mentira en torno a su intervención en esta batalla?

“La decisión de atacar “Yo solo” como dijo Bernardo de Gálvez estaba condenada al fracaso porque tuvo que refugiarse en la isla de Santa Rosa sin posibilidad de tomar esa plaza. La llegada de las tropas al mando de Cagigal y Solano son las que condujeron a la victoria. Pero él y su tío, que lo acababa de nombrar jefe del ejército de América, hicieron todo lo posible para que recayera en Bernardo todo el protagonismo”.

- Al parecer, el venezolano Miranda se hace independentista por la actuación de Bernardo de Gálvez en esta batalla. ¿Es cierto?

“Miranda acudió al rescate de Bernardo Gálvez junto con su jefe Juan Manuel de Cagigal y el marino José Solano y Bote cuando éste atacó Pensacola y se encontraba gravemente herido. Gracias a esa ayuda se pudo derrotar a los ingleses. Después Cagigal y Miranda conquistaron las Bahamas sin morir ningún soldado español. Esa victoria destapó los celos de Bernardo de Gálvez, que movilizó a su tío para acusar a Miranda de contrabando en su misión de espionaje en Jamaica cuando éste estaba autorizado por el mismo José de Gálvez para financiar la expedición. Se le acusó también de dar información al militar británico Campbell sobre las fortalezas habaneras, a pesar de que no se encontraba en La Habana. Fue condenado a diez años de presidio en Ceuta, lo que le llevó a desertar hacia los actuales Estados Unidos de Norteamérica y convertirse en independentista. Su amigo Cagigal estuvo cinco años preso en Cádiz sin juicio. Muchos años después cuando ya estaban muertos los Gálvez, se hizo justicia y quedaron exonerados, pero ya por esas fechas el Precursor luchaba en Europa por la emancipación americana. Lo mismo le pasó a José Solano, acusado en consejo de guerra de contrabando. Paradójicamente su suegro, Saint Maxent ,sí fue condenado por contrabando en Jamaica”.

- ¿Quedan descendientes de la familia en la actualidad?

“Matilde Gálvez se casó con un militar napolitano, con el que tuvo en Nápoles tres hijas que son las únicas descendientes directas del linaje y las herederas de la riqueza acumulada por toda la familia ya que los demás integrantes no tuvieron descendencia y José Gálvez lo había articulado de tal forma que toda la fortuna familiar debía pasar a un mismo heredero si fallaban las restantes ramas, como fue el caso. Al no tener descendencia ni sus primas ni su hermano Bernardo, Matilde se convirtió en la última heredera y murió precisamente en Málaga cuando estaba haciendo inventario de ellas”.

- Si fue tanta la importancia de esta familia ¿por qué sigue siendo tan desconocida?

“En los últimos años sobre todo Bernardo ha sido objeto de publicaciones pero en sus aspectos bélicos. En otros su conocimiento era menor. Hemos tratado de abordar su trayectoria y su proyecto como linaje y como élite de poder desde sus inicios hasta su ocaso”.

– ¿Qué descubrimientos proporciona sobre la familia?

“He analizado los orígenes y la proyección de quien fue la cabeza del linaje: José de Gálvez así como la trayectoria de sus hermanos y familiares y lo he integrarlo dentro de una estrategia común aportando documentación inédita y tratando de contrarrestar los numerosos tópicos y mitos de la forma que se tiene que hacer: con documentación que lo respalde”.

- ¿En qué trabaja ahora?

“En un libro sobre ocho dirigentes de la Primera República de Venezuela que fueron desterrados en Ceuta por Domingo Monteverde y la Regencia. Aborda un periodo controvertido de la historia de las Guerras de Independencia en América con abundante documentación inédita tanto del destierro como de la vida previa de tales dirigentes desde el 19 de abril de 1810”.

Saludos, esa gran Historia, desde este lado del ordenador

La reina sin corona de América

Lunes, Febrero 17th, 2020

Alonso Cueto es un escritor al que sigo la pista desde hace unos años. He leído varias de sus novelas y lo resultados una vez que las finalizó suelen ser más o menos los mismos: merece la pena sumergirse en el universo de un narrador que tiene la virtud de contar historias complejas con una sencillez que desconcierta y se agradece. Y no es nada fácil conseguirlo y mucho menos atreverse a hacerlo.

La Perricholi. La reina de Lima (Literatura Random House, 2019) cuenta la vida y obra de Micaela Villegas, a la que se conoce popularmente con el apodo con el que se titula la obra y sirve además de para adentrarse en el corazón de una mujer demasiada adelantada a su tiempo, para transportar al lector a la ciudad de Lima de finales del siglo XVIII, capital del virreinato del Perú bajo el dominio español.

Cantante, actriz y empresaria, Micaela Villegas ha pasado a la historia por su relación sentimental con el virrey Manuel de Amat y Junyent, quien le doblaba la edad y con el que protagonizó una relación que la llevó a enfrentarse con las grandes fortunas limeñas de aquel entonces.

Alonso Cueto escribe una novela biográfica en la que reivindica el espíritu de Micaela Villegas frente a la provinciana sociedad que le tocó vivir. Una sociedad dividida entre ricos que pertenecen a una nobleza que nunca la aceptó y que no descansó en desprestigiarla, y el pueblo que la amó y la odió al mismo tiempo.

Dañada por ambos frente, la Perricholi supo capear la tormenta convirtiéndose en empresaria mientras mantenía relaciones con otros hombres. Hombre todos ellos, y se incluye al virrey, que nunca estuvieron a su misma altura. A su manera de entender las cosas. A su visión de futuro.

La novela narra el proceso de transformación de su protagonista y explica cómo pudo ante las adversidades criar a una familia en unos tiempos donde se pensaba que las mujeres no valían para eso. El libro resalta el lado sexual pero también maternal de la Perricholi y sigue su historia sin ocultar las grandezas y miserias de su protagonista.

La novela cuenta con otro gran protagonista, protagonista que no es el virrey –esta es una novela sobre la Perricholi– sino Lima, la ciudad que tanto amo la actriz y empresaria y que Alonso Cuesto describe con creíble verismo cómo tuvo que ser durante aquellos años.

En la novela, Lima además de ser la capital del virreinato es la Perricholi y la Perricholi es Lima. Las dos caras de una misma moneda a la que el escritor recurre para narrar cómo afectaron aquellos tiempos tan cambiante la fisionomía de la ciudad y la personalidad de la protagonista. Una mujer de extraordinaria inteligencia y belleza en unos tiempos donde solo contaban los hombres.

El relato se desarrolla en un periodo de tiempo significativo para España y la América de aquel entonces. La primera parte transcurre en una ciudad que el virrey moderniza, transforma físicamente aunque no haga lo mismo ni con su corazón ni con el de las élites que lo rodean.

En el último tramo, Alonso Cueto sitúa al lector a principios del siglo XIX, años en los que comienzan a soplar vientos que exigen independencia y que presagian la libertad del Perú como de sus repúblicas hermanas del dominio español.

La Perricholi, como el país, cambia también de actitud como su manera de observar el mundo sin que mude su amor a una ciudad, Lima, que nunca quiso abandonar. En este aspecto y con justicia, encaja el subtítulo de la novela, Reina de Lima ya que tal y como escribe Alonso Cueto, si alguien debe llevar esa corona fue y es la Perricholi.

La novela narra y describe hechos y se aprecia que el autor quiso en todo momento ser riguroso con la Historia y con su historia: la de una mujer entregada a su sueño, una especie de Escarlata O’Hara pero sin los caprichos de la malcriada niña bien que se describen en la novela y la película norteamericana del mismo título. La Perricholi además de ser una superviviente fue una actriz. Una mujer por lo tanto que se pudo valer por sí misma hasta conocer al señor absoluto de la América española de aquellos días.

La relación amorosa entre la joven y el virrey que le dobla la edad suscitó escándalos en su momento cómo lo hace hoy día lo que pone de manifiesto que no hemos madurado como sociedad aunque Alonso Cueto dice que en esta relación hubo algo parecido al amor.

Se agradece que el autor no caiga en la hagiografía al presentar a su personaje con sus luces y sombras y, pese a que se nota que el escritor, por mucha distancia que pretenda mantener, está de su lado, se agradece también las contradicciones con que la representa. Que en unos momentos parezca una heroína en su lucha contra el mundo y en otro un personaje odioso, más cercano en su forma de actuar al de la opulenta sociedad limeña que tanto ha hizo para hundirla como mujer y como persona.

En esta novela se reúnen algunas de las características que forma el universo literario de Alonso Cueto. Entre otros, el protagonismo de las mujeres por encima de los personaje masculinos y una ciudad, la ciudad de Lima, que es territorio principal, la geografía en la que el escritor desarrolla sus libros.

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador

Tenerife Noir despliega su programa de actividades del 14 al 22 de marzo

Viernes, Febrero 14th, 2020

El Festival Atlántico de Género Negro Tenerife Noir celebra su quinta edición del 14 al 22 de marzo próximos con actividades que se desarrollan en las ciudades de Santa Cruz de Tenerife y La Laguna. La edición de 2020 remite en su cartel al mundo de la noche, escenario clásico de la literatura y el cine negros.

La de este año es una edición intensa, que agrupa en ocho días una programación en la que, fiel a su tradición, Tenerife Noir recoge las distintas expresiones artísticas que adopta un género con una vocación de análisis y crónica crítica de la sociedad contemporánea. Así, el cine y el teatro vuelven a acompañar como elementos imprescindibles a la literatura, ingrediente clave de un programa que cita al público en torno a presentaciones de libros, mesas redondas, conferencias, entrevistas en vivo y talleres.

En esta quinta edición, Tenerife Noir vuelve a ofrecer una agenda estructurada en tres ejes: el cultural, el social y el académico. La dimensión cultural es la que permite el despliegue de actividades tan diversas como las presentaciones de libros, entrevistas en vivo con autores, sesiones de cine-fórum y la actividad de cine express noir, que convierte a Santa Cruz de Tenerife en plató de rodajes de cine durante una semana.

El eje social entra cada año en Tenerife II, donde presos de este recinto penal participan en talleres relacionados con las distintas formas expresivas que adopta el noir. Finalmente, en el Campus de Guajara de la Universidad de La Laguna se citan académicos en la cuarta edición del Seminario de Investigación en el Género Negro que dirige Javier Rivero Grandoso.

El festival está dirigido y coordinado a través de su Sindicato, que reúne a las cabezas directoras que hacen posible Tenerife Noir, una gran familia de especialistas y apasionados por el género negrocriminal, que cada marzo se dan cita para tramar y destramar un programa completo de actividades del noir más intenso.

Saludos, bajo el peso de la ley, desde este lado del ordenador

Ajuar funerario, relatos de Fernando Iwasaki

Miércoles, Febrero 12th, 2020

Me he preguntado en varias ocasiones la razón que explique la poca fortuna que la literatura fantástica ha tenido en España. Es verdad que la cuestión se disuelve en los tiempos que vivimos, tiempos en los que parece que los géneros han terminado por instalarse en la realidad literaria española pero no cuenta con una tradición regular aunque sí destellos de genio, de temple que atisban una literatura de carácter fantástico con señas de identidad netamente españolas.

Si tuviera que destacar alguna obra, entre otras mencionaría los relatos fantásticos de Pedro Antonio de Alarcón, los cuentos sobre lo insólito que dejó escritos Benito Pérez Galdós, hoy tan de actualidad por el centenario que recuerda su muerte y, cómo no, las piezas cortas y maestras que firmó José Martínez Ruiz, Azorín, y que reunió en el volumen Cavilar y contar. Existe además, una antología al cuidado de José Luis Guarner sobre el fantástico en España que publicó en los setenta la editorial Bruguera y hubo vocación fantástica y con acento español en escritores como Emilio Carrere en los años 20 y Noel Clarasó a finales de los 50.

En América, en ese vasto territorio que se extiende tras el Río Grande, la relación con el fantástico ha sido distinta.

Peruano y residente en España, Fernando Iwasaki juega con el fantástico y el terror en Ajuar funerario (Páginas de espuma, 2018), un libro de microrrelatos que se lee con apasionada velocidad y que como todo libro de estas características cuenta con historias que son mejores y otras peores.

Lo que sí está claro es que Iwasaki conoce el género de lo sobrenatural aunque quizá no resulte demasiado suficiente para el purista, en especial para ese buscador infatigable de influencias, de rastreador de homenajes. Y homenajes encubiertos hay algunos en esta obra.

El escritor se mueve bien en territorio tan difícil y complejo y muchas de las piezas que reúne brillan cuando producen cierta inquietud en el lector. Por muy iniciado que sea en la gran orden de aficionados que se asocia a este género.

En este aspecto, y para buscadores e iniciados, se aprecian en algunos de los cuentos cierto aliento lovecraftiano

Ajuar funerario reúne historias breves de corte gótico y psicológico, entre otras pero al margen de las referencias que manipula estamos ante un divertimento que quiere funcionar como homenaje al género. El libro funciona más por la descripción de situaciones que por las propias historias. Se crean atmósferas, la mayoría notablemente conseguidas, pero no genera mucho miedo que es de lo que se trata cuando se recurre este tipo de literatura. Con todo, estos pequeños relatos provocan inquietud e invitan más que a leer, a devorar estas variaciones sobre un mismo tema.