Archive for the ‘Libros’ Category

Noel Clarasó, un clásico olvidado de la novela de humor, suspense y terror en español

Domingo, Septiembre 5th, 2010

La literatura española no ha sido muy afecta con el género de terror, aunque en sus pobladísimas estanterías podamos encontrar títulos de claro sabor macabro. Esta tendencia, afortunadamente, está cambiando en el siglo XXI, aunque creo necesario llamar la atención sobre un escritor casi marciano en la república de las letras en castellano porque se ocupó de escribir cuentos de miedo en unos tiempos en el que este país estaba demasiado aferrado a la pesadilla cotidiana de la postguerra.

Su nombre es Noel Clarasó, autor relativamente conocido por sus excelentes relatos de humor, pero menos como creador de notables obras policíacas (El asesino de La Luna) y cuentos macabros.

Miedo, una antología editada en su día en la inolvidable colección Reno de Plaza y Janés, reúne doce espeluznantes historias que hacen necesaria la revindicación del escritor como uno de los grandes clásicos del género en España. Y escribo lo de revindicación porque Clarasó supo teñir sus historias de miedo de una tétrica atmósfera donde lo fantasmal se mezcla con lo real con el fin de inocular el virus de la inquietud en el corazón del lector, fascinado (es nuestro caso) por sus potentísimos cuentos macabros.

Descubrí a este atípico escritor español cuando leí en su día en el tercer tomo de la recopilación Los mitos de Cthulhu –editada en Alianza Editorial al cuidado de Rafael Llopis– su relato El jardín de Montarto. Para mí fue un agradable descubrimiento, aunque luego me costara esfuerzo encontrar sus libros en mis ya habituales incursiones por rastros y librerías de viejo porque sus obras dejaron de ser editadas a finales de la década de los años 70 del pasado siglo.

Sin embargo, y gracias a esta perseverancia por encontrar nuevos trabajos del autor, fui descubriendo en mi obsesiva cacería que Clarasó además de ser un excelente narrador de historias de suspense también fue un sobresaliente humorista que en su fecunda producción siempre se ajustó a los cánones del género al no permitir que la ironía tiñera sus relatos policiales y de miedo, ni el suspense ni lo macabro en su amplísima producción como humorista.

Esto me hace reflexionar que es un caso muy extraño el de este narrador español. Extraño porque en unos tiempos donde el más desolador realismo campaba en las letras de un país hambriento y recién salido de una Guerra Civil, fue capaz de dejarse seducir por la extravagancia de lo raro.

Invito a todos aquellos que tengan la oportunidad de encontrarse con algunos de sus textos a que entren en su universo, y que se dejen arrastrar por la prosa de un escritor que, misterios de la vida, permanece hoy olvidado pese a que sus ficciones hayan sabido superar los implacables arañazos del tiempo.

Y eso, me parece a mí, sólo sucede con los clásicos.

Saludos, clarasonianos, desde este lado del ordenador.

‘Alacrán enamorado’

Jueves, Septiembre 2nd, 2010

Algunos dirán que a Carlos Bardem le ahoga el apellido. Esgrimirán que su hermano Javier es mucho Javier. Javier es un actor de éxito, reconocido internacionalmente, y encima casado con la chica de sus ojos, Penélope Cruz, con la que coincidió en los inicios de su carrera en esa extraña película que explota las bajas pasiones humanas con metáforas culinarias de claro sabor celtibérico como es Jamón, jamón, del inclasificable Bigas Luna.

Sin conocer a Carlos Bardem, imagino que al actor y ahora también escritor, debe pensar que la sombra alargada de su hermano sólo contribuye a dignificar a un clan, el de los Bardem, que a su manera podría ser algo así como el de los Barrymore pero en versión española y, afortunadamente, sin ese signo trágico tan shakesperiano que caracteriza a tan noble familia hollywodiense.

Las películas en la que he visto a Carlos Bardem como protagonista (entre ellas el cortometraje Por dinero negro del tinerfeño Jaime Falero) me lo creo. Como actor sin demasiados registros es de esos que llenan pantalla, que obligan a que desvíes la atención del protagonista para que te fijes en el que hace el papel de secundario. No sé si será por su presencia física. O ese rostro que parece tallada a hachazos. Con esto quiero decir que impone el personaje.

No quería escribir de Carlos Bardem como actor, sin embargo. Sino del Carlos Bardem escritor. En la Semana Negra de Gijón adquirí Alacrán enamorado no porque estuviera escrita por él, sino por el título y el resumen de la historia que ofrecía la contraportada. Ahora bien, y una vez digerida la ficción, viene la pregunta: ¿supo envenenarme las entrañas? Pues a ratos.

Puede que fuera por su extensión.

Alacrán enamorado tiene un excelente arranque, un meridano nudo y un desenlace me temo que previsible. Aunque habrá lectores a los que sorprenda. Bardem sabe, no obstante, describir muy bien los ambientes que retrata pero le falla el fuelle en cuanto a solidez de sus personajes. Estas carencias son, a mi juicio, las que provocaron que no me metiera a fondo en las dobleces de su novela. Que no la notara de menos cuando dejaba descansar el libro, lo que no me pasa cuando un título absorbe mis neuronas y siento la necesidad de leerlo y leerlo mientras el tiempo pasa.

De todas formas creo que se trata de un trabajo muy digno, eficaz cuando penetra en la jungla de las tribus urbanas pero, reitero, excesivamente largo. Y un poco leeento. No obstante, es una más que potable carta de presentación como autor. Y uno de esos narradores sobre los que hay estar al tanto porque, si sabe desprenderse de sus taras, es más que probable que sorprenda con futuros trabajos literarios.

Saludos, hoy como lector adicto, desde este lado del ordenador.

Gofio estelar…

Lunes, Agosto 30th, 2010

No sé si es la primera experiencia que anima a un grupo de narradores canarios a participar en una antología tan rara para los territorios habituales de su literatura, pero a mi me ha llamado la atención porque seguro que el resultado propondrán una mirada al menos curiosa sobre un género tan defenestrado como es de la ciencia ficción.

La cuestión es que ediciones Idea prepara para septiembre entre otras novedades la presentación de la antología de relatos Trece gramos de gofio estelar, trabajo que asumen Juan Ignacio Royo y Ánghel Morales, y en el que colaboran con sus historias de especulación gente como Agustín Díaz Pacheco, Eduardo Delgado Montelongo, Félix Díaz González, Iván Morales Torres, Jesús Rodríguez Castellano, José Rivero Vivas, el antólogo Juan Ignacio Royo, Miguel Ángel Díaz Palarea, Moisés Cabello Alemán, Olga Márquez Rodríguez, Ramón Hernández Armas, Sergio Barreto Hernández y Víctor Ramírez Rodríguez.

Habrá que leer el volumen, y observar si, efectivamente, todos estos autores se han tomado en serio lo de imaginar futuros probables e improbables.

Saludos, digiriendo un escaldón, desde este lado del ordenador.

‘Poesía canaria actual (A partir de 1980)’

Jueves, Agosto 12th, 2010

Recién salido del horno aunque en muy mala fecha como es agosto, los interesados ya pueden adquirir un ejemplar de la antología Poesía canaria actual (A partir de 1980), tercera y última de las entregas que el profesor de la Universidad de La Laguna, Miguel Martinón, ha ido publicando con Ediciones Idea tras Poesía canaria moderna (1868-1939) y Poesía canaria contemporánea (1939.1990). Es más que probable que el volumen se presente en septiembre.

 Saludos, hoy muy cortos, desde este lado del ordenador.

‘Pulsión del amigo’ o doce excelentes cuentos

Martes, Agosto 3rd, 2010

Leo Pulsión del amigo, de Nicolás Melini. Doce cuentos que, aseguro, no dejarán indiferente a nadie. Doce historias cotidianas y extrañas, a ratos inquietantes. Desconciertan.

Con este pequeño libro de relatos Melini confirma en mis ideas que se trata de un maestro en tan difícil género. Hay que saber contar historias pequeñas para que éstas sean grandes, y el escritor pasa la prueba con resultados más que notables.

En particular y a mi juicio lector, los mejores relatos que se reúnen en este precioso volumen –excelentemente editado por KRK– son los que comienzas a leer a partir del que da título a esta compilación: Pulsión del amigo.  Se tratan precisamente de los cinco últimos cuentos: el ya citado Pulsión del amigo, Marcial, Una superviviente, tal vez eso lo explica todo, Descenso y Ganas de pelea.

Cinco pequeñas historias redondas, con finales desconcertantes y demoledores, de esos que te penetran dentro de la cabeza y te dejan noqueado. A quien esto ahora escribe, su lectura le supo a literatura y de la buena. Sin artificios ni falsos barroquismos. Cuentos que van directo al grano, aparentemente sencillos pero que esconden un poso de miseria y soledad, también de asombro ante las ¿pequeñeces? que alteran nuestra percepción del mundo, esas grietas que van formando nuestro carácter.

Si Melini ya había demostrado con sus anteriores libros que es un escritor sensible y con capacidad para traducirlo en palabras, con los relatos que reúne en Pulsión del amigo da un salto más grande si cabe.

No sé si se tratan de historias amargas, algunas de ellas teñidas de un extraño sentido del humor, pero sí que te hacen un poco más sabio. Ahí radica la grandeza de muchos de estos cuentos, con independencia de su voz narradora (primera o tercera persona). A mí se me han colado muy dentro.

Ya lo dije en su momento, leer a Melini es como leer a un Raymond Carver que no necesita beber de las fuentes del genial maestro del relato corto.

Háganse un favor, y atrévanse a entrar en este universo que es también el nuestro sólo que visto con la inteligente y también resignada mirada de un tipo que se toma muy en serio esto del cuento.

* El lienzo que ilustra este comentario es de Edward Hopper. Y es que cuando leo a Melini imagino sus historias como cuadros en movimiento de este magnífico pintor estadounidense.

Saludos, una vez más agradecidos, desde este lado del ordenador.

Una afortunada corriente de aire fresco: nuevo libro de Nicolás Melini

Viernes, Julio 23rd, 2010

No sé si es el mejor halago que le puedo brindar a las novelas y relatos del escritor Nicolás Melini (Santa Cruz de La Palma, 1969) pero a mi juicio lo que más me gusta cuando leo sus historias es que no me parecen canarias. Ni siquiera españolas.

Será, pienso, que cuando me adentro en algunos de sus libros siento que estoy leyendo a un escritor que no necesita de patrias para su ubicación. En sus novelas, cuentos y poemas, Melini trasciende fronteras y se convierte en escritor sin banderas.

Me sumergí por primera vez en su mundo (bastante próximo al mío pese a sus notables diferencias) a través de su potentísima novela El futbolista asesino, un relato que sigo considerando afortunadamente inclasificable y que despertó en mí esa llama espontánea que como lector me exige, al terminar una obra que me gusta, aquello de “quiero más”.

Pasado el tiempo, porque esta es prácticamente la palabra que mejor se ajusta al seguimiento que hago con la literatura de Melini, leí La sangre, la luz, el violoncelo, y más tarde su impresionista e impresionante Cuadros de Hopper, que considero, a mi modesto entender, el mejor de sus títulos publicados hasta la fecha y que me supo –aún tengo ese sabor en la boca mientras escribo estas líneas apresuradas– a texto con ecos no ya del genial pintor norteamericano Edward Hopper sino del mismísimo Raymond Carver. Sólo que de un Carver con señas de identidad propias, como si su autor, Melini, hubiera cogido de ese gran narrador de las soledades humanas el marco para describir sus particulares historias de desarraigo y pequeñas traiciones cotidianas en forma de poemas.

Otros de sus títulos son Historias sin cariño de Remedios quiero besarte y Adonde marchaba. También Cuadernos de mis mayores, textos que espero encontrar un día de estos si los dioses que viven dentro de los libros me conceden esa oportunidad.

Viene a cuento esta extensa introducción para anunciar que el escritor acaba de publicar un nuevo libros de cuentos, y que bajo el título de Pulsión de amigos ha sido editado por KRK Ediciones en su colección Tras 3 letras.

El escritor venezolano Juan Carlos Méndez-Guédez ha escrito sobre Pulsión de amigos: “Sólo los grandes escritores son capaces de crear el vacío: un vacío seductor, terrible y hondo que antecede y se expande a partir de cada uno de sus textos. Nicolás Melini excava alrededor de estos doce relatos verdaderos abismos en los que la mirada se extravía la obra de Nicolás Melini: para encontrar en sí misma desconocidos vértices del goce y del dolor.

Los cuentos de Melini extraen de lo real pequeños trozos, segmentos de subterránea intensidad, y los colocan en medio de la blancura de la página como irritantes manchas, como intrigantes imágenes que el lector condensa y completa.

Literatura de primera línea, Nicolás Melini confirma en este libro que es uno de los mejores cuentistas de lengua española de este siglo que comienza. Porque sólo los grandes autores como él son capaces de armar un libro como este: fuego líquido, chispazos, quemantes resplandores, epifanías terrenales conectadas a un paisaje insular ajeno a la mitificación o a la visión adántica, pero próximo a la lucidez vital, al desgaste, al horror y al placer devorador que significa la existencia.”

Así que ya lo saben, y no olviden supermineralizarse.

Saludos, esperando a que caiga en mis manos Pulsión de amigos, desde este lado del ordenador.