Archive for the ‘Actualidad’ Category

Comienza la balacera: Aridane Criminal 3

Martes, Enero 17th, 2023

Si ni la pandemia ni la erupción del volcán que asoló esta parte de la isla de La Palma pudo frenar las dos primeras ediciones de Aridane Criminal, todo apunta a que la tercera, que se desarrollará en esta localidad del 18 al 21 de enero próximos, está preparada para combatir toda clase de elemento. Sobre elementos, pero humanos, se preocupan parte de los contenidos de un Festival que ha diseñado un programa de actividades en el que participarán algunos de los representantes más destacados del género negro y criminal como la escritora argentina Claudia Piñeiro, Antonio Altarriba, Jon Arretxe, Diego Ameixeiras y Javier Díez Carmona así como nuevas voces que irrumpen con fuerza como las de Núria Bendicho Giró y Marta Prieto.

En el Espacio Antonio Lozano, dedicado a las literaturas africanas, Aridane Criminal contará con el autor ecuatoguineano Francisco Zamora Loboch.

Como ya sucedió en ediciones anteriores, el Festival incluye además de presentaciones literarias y debates, un taller creativo, Cómo acercarse a la escritura de un guion y no desesperar (o morir) en el intento, que impartirá el escritor y guionista Carlos Bassas del Rey y en cuanto a la sesión cinematográfica, denominada El día del espectador, se exhibirá un clásico que será presentado por el escritor y cineasta Elio Quiroga: La jungla de asfalto, filme dirigido por John Huston e interpretado por Sterling Hayden y una jovencísima Marilyn Monroe según la novela del mismo título de W.R. Burnett y que ilustra “muy bien uno de los asuntos que deseamos tratar este año: el género negro como vehículo de desvelamiento y denuncia de la corrupción, tema del que se ocupará El ojo público, una de las mesas de debate del viernes 20”, explica el director del Festival, el escritor Alexis Ravelo.

El programa cuenta también con otras meses debate como la titulada Otras voces, otros ámbitos, en la que intervendrán tres autores que desarrollan su obra en euskera, galego y catalá y una nueva sección que se incorpora al encuentro, como es Panorama isleño, que pretende tomar el pulso a las nuevas narrativas negrocriminales que aparecen en Canarias.

Como ya sucedió en las dos anteriores ediciones, la música y la literatura se mezclarán en Letras a tiros. Si en la primera se repasó a ritmo de jazz el género negro en Norteamérica y al año siguiente en Argentina con una banda sonora de tango, está previsto que en la edición de este año se dedique al polar, como se conoce la novela negra y criminal en Francia, con música en la que habrá prioridad a la chanson. Dan cuerpo a este espectáculo Cristina Santana y Cristóbal Montesdeoca, a quienes acompañará Carlos Álvarez, autor de la selección de los textos de alguno de los autores más interesantes de la novela negra y criminal francesa.

El miércoles 18 de enero se inaugura este III Encuentro a las 19 horas con la charla La mirada de Touré, un personaje, Touré, creado por el escritor vasco Jon Arretxe.

Tras el debate, y más o menos sobre las 20, se proyectará ese mismo día y dentro de El día del espectador La jungla de asfalto, que contará con una conferencia que bajo el título de Huston, Burnett y la corrupción absoluta, expondrá el cineasta y escritor Elio Quiroga.

La programación del jueves 19 de enero contará de 17 a 19 horas con el taller Cómo acercarse a la escritura de un guion y no desesperar (o morir) en el intento, que desarrollará Carlos Bassas del Rey y a las 18 horas se abordará el Panorama isleño: Acercamiento a las obras recientes de autores insulares, en la que participarán los escritores Julieta Martín Fuentes y Esteban San Juan Hernández y una hora después, a las 19, las escritoras y escritores Núria Bendicho Giró, Valeria Correa Fiz, Javier Díez Carmona y Marta Prieto hablarán de sus aportaciones al género a través de sus relatos y novelas que ambientan en espacios urbanos como rurales.

Ese mismo jueves pero a las 20 horas habrá un encuentro con Antonio Altarriba, Yo, Altarriba, en el que el escritor y guionista mantendrá una conversación con Paco Sánchez, en la que se hablará mucho de cómics. Altarriba va unido a los dibujantes Luis Royo, Laura, Kim o Keko y su obra recorre vastos territorios que abarcan desde el testimonialismo de El arte de volar a la sátira en torno a la corrupción política en Yo, mentiroso.

Por último, y a las 21 horas en el Espacio Antonio Lozano, habrá un encuentro con Francisco Zamora Loboch, escritor ecuatoguineano que explora los submundos del fútbol, los negocios o la alta política en novelas como El Caimán de Kaduna o Conspiración en el green.
 
Las actividades del viernes 20 de enero continuarán a la misma hora con la segunda jornada del taller Cómo acercarse a la escritura de un guión y no desesperar (o morir) en el intento y a las 19 horas tendrá lugar la mesa redonda titulada El ojo público. La novela negra como vehículo de denuncia de la corrupción en la que participarán Marta Prieto, Javier Díez Carmona y Francisco Zamora Loboch. A continuación, a las 20, y bajo el epígrafe Otras voces, otros ámbitos, Jon Arretxe, Diego Ameixeiras y Núria Bendicho Giró hablarán de sus universos narrativos que escriben en vasco, gallego y catalán, respectivamente. Por último, y a las 21 horas, se mantendrá un diálogo con la escritora argentina Claudia Piñeiro, ganadora, entre otros premios, del Dashiell Hammett.

Las actividades del sábado 21 de enero comenzarán a las 11 de la mañana con la Literatura más allá del género, una mesa redonda en la que intervendrán Claudia Piñeiro, Valeria Correa Fiz, Carlos Bassas y Diego Ameixeiras y a continuación, a las 12, con Dímelo en la calle, una lectura de textos a cargo de los escritores invitados al Festival.

La jornada finalizará a las 13 horas con el espectáculo Letras a tiros. Pólar. Un recorrido por la novela criminal en francés, que con guion de Alexis Ravelo, locución de Carlos Álvarez y la voz de Cristina Santana y Cristóbal Montesdeoca al piano repasarán la novela policíaca francesa.

Saludos, comienza la balacera, desde este lado del ordenador

Después de la tormenta

Lunes, Enero 9th, 2023

Qué escándalo, que maremoto o tsunami que se dice ahora, qué pavor, que terrible desgracia para la muy noble e invicta Santa Cruz de Tenerife… Si uno lo piensa con seriedad, digamos que la ya famosa carta que los del museo Rodin enviaron al Ayuntamiento de la capital tinerfeña para comunicarle que lo sentimos mucho, pero mejor olvidamos está historia de amor que nació viciada, le ha venido como anillo al dedo al alcarde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, bastante desgastado por una polémica que se montó él y su equipo en torno a un proyectado museo cuyo informe no se correspondía con la realidad.

Por otro lado pone de manifiesto que el sector de la cultura cuando así lo quiere tiene músculo, y que por una vez –ya lo hemos dicho– unido puede mover incluso montañas. Y una montaña de despropósitos ha sido todo este asunto desde un principio. ¿El culpable? El señó alcarde y su equipo, así que poco favor le prestan sus corifeos, lamentable por cierto el artículo que publicaba hace unos pocos días uno de sus camorristas más conocidos, quien no hace tanto, y en esos mismos papeles, venía a decir que no había que preocuparse por la escalada de críticas argumentadas de artistas y culturos al proyectado museo frustrado porque estos chicos (artistas y culturos) son como niños, y como niños hay que dejarlos berrear que ya se cansarán y cerrarán la boca. Desgraciadamente para el sujeto, por llamarlo de alguna manera, su cálculo erró lo que es comprensible por aquello de la edad.

Me he dedicado estos días a visitar redes sociales varias para ojear que dicen unos y otros sobre este asunto. A ver qué opinaban los que estaban a favor y los que estaban en contra de que los franceses tomaran la decisión de cerrar el kiosco en la capital tinerfeña, y todo huele mal.

Los que lamentan la decisión de que Rodin no se quede, le echan la culpa a los canariones (un clásico ya en nuestra tierra: ¡¡¡Gran Canaria es culpable!!!) o a conjuras judeo masónicas. El alcarde de hecho afirmaba hace unos pocos días que toda esta campaña tenía tufo electoralista (son en mayo de este mismo año) pero con la discreta retirada de los populares del terrero, la verdad es que lo dejaron literalmente solo con un asunto que no supo ni él ni su equipo gestionar desde el minuto uno.

Por ello, y si hay que lamentar algo de todo este desaguisado, ha sido la falta de sensatez en torno a una iniciativa que pedía a gritos por lo menos un informe en condiciones y que no vendiera humo como se pretendió vender. Recomendaría, en este sentido, a que se hiciera público ese informe que ha sido el origen de toda esta protesta civilizada porque es falso que desde el lado de los que criticaron este proyecto se haya faltado (como ahora sí faltan los que apoyaban el museo Rodin) a nadie. De hecho, una vez se calmen los ánimos, es momento de buscar ese diálogo que no existió desde que se anunció lo del museo. Lo del museo Rodin.

Es tiempo ahora también de que se nos informe a los chicharreros de cuánto nos ha costado todo este asunto que al final terminó siendo nada. De momento, y para que estén mejor informados, les invito a que consulten las de noticias que ha suscitado el caso, incluso el interés que a nivel nacional despertó en medios a los que se las resbala Canarias. Solo así se harán más o menos una idea de por donde han ido los tiros y por donde van las políticas mediáticas de un archipiélago, el nuestro, que hoy más que nunca amanece abandonado de la mano de los dioses. También se harán una idea del nivel de nuestros representantes públicos y de quienes le sirven de intermediarios, algunos periodistas que, siendo del gremio, me han dado vergüenza ajena.

No es la primera vez que gracias a las redes sociales se pone coto a un acción que no contaba con el consenso de la mayoría, pero sí que se trata de la primera vez en que un sector tan dividido y acostumbrado a que cada uno tire por su lado, se uniera para manifestar su indignación. Incluso desde las propias administraciones autonómicas, comenzando por el Cabildo de Tenerife, donde algún que otro cargo público manifestó en un escrito que circuló en ámbito privado su crítica no a Rodin sino al museo Rodin.

Lo insólito, aunque no debería de extrañarme de todo este asunto, es que tras la retirada francesa, medios y opinadores que hasta la fecha no habían escrito ni una puñetera línea sobre el caso, asomaran la cabeza para mostrar una indignación sospechosa. Sobre todo cuando acusaban a los que desde hace meses venían denunciado este desaguisado porque así no, así no se hacen las cosas.

Pero dentro de todo este estropicio, de toda esta penosa campaña de contra información que emprendió el Ayuntamiento a través de sus corifeos, los franceses se retiran con una carta que a mi, la verdad, me hace pensar que le ha venido muy bien al alcarde. Y a su equipo. Es como si el destino le hubiera dado la oportunidad de darle la vuelta a una tortilla cuyos huevos desde el principio ya estaban podridos y cuyo hedor recordaba al que sale de la refinería cuando limpia sus tanques.

De momento, y es una esperanza en el poquito tiempo que nos queda hasta mayo, espero que todo esto haya servido de algo a las políticas culturales que deberían de emanar del Ayuntamiento y que la situación generada contribuya a dar un golpe de timón y las encarrile en una capital de provincias que perdió este mismo año su tradicional Feria del Libro por una cosa que daba vergüenza ajena, y continúe, eso sí, muy tarde, con la proyectada rehabilitación de su patrimonio urbanístico, hasta el día de ayer igual de abandonado que las famosas esculturas en la calle.

Por eso, unos y otros, los que estaban en contra y así lo manifestaron, y los que estaban a favor, que se manifiestan ahora a través del insulto porque sobrar, no les sobraban argumentos precisamente, sean conscientes que todos, absolutamente todos, perdimos esta batalla pero no la guerra. La frase, por cierto, es de otro francés, para mi igual de ilustre que Rodin, el general Charles de Gaulle.

Saludos, Allons enfant de la patrie, desde este lado del ordenador

Museo Rodin, ‘un asunto tenebroso’

Sábado, Diciembre 31st, 2022

En declaraciones a los chicos de la prensa, el alcarde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, sospecha ahora que todo el escándalo y los reportajes y artículos que se han hecho eco del asunto responden a una maniobra “viciada” que ha sido diseñada (esta es la conclusión si se leen los disparates que suelta) por unas gentes que forman parte de una conjura judeo masónica que solo tiene un malvado fin: contaminar el debate de las elecciones,, elecciones que ya están a la vuelta de la esquina.

El caso es que mientras el alcarde, ya sin argumentos y visiblemente preocupado por el alcance que está teniendo el affaire Rodin, hace lo que hasta ayer hacía muy bien, el demagogo, ya casi nadie se lo cree porque tanto disparate es como quien tira barro a la pared solo que ahora ese mismo barro se desliza y termina finalmente en el suelo, lo que podía ser una señal para José Manuel Bermúdez. Es decir, que debería prepararse mejor las respuestas porque las que dio días pasados suenan, la verdad, que a mal chiste.

En fin, de pena, aunque claro está que la cultura nunca fue un terreno en el que se movió con comodidad el alcarde. Sobre todo porque desde que ocupa tan elevada responsabilidad más que estimular lo que ha hecho es desarmarla sin contemplaciones. Él y el equipo de responsables que desarrollan las prácticamente inexistentes políticas culturales en la capital tinerfeña.

Que el caso Rodin le afecta y le seguirá afectando el año que ya se nos viene encima, el 2023, queda patente en que ahora delega en otros que den la cara para hablar sobre este asunto, no vaya a quemarle un poco más la imagen, imagen que ha quedado bastante chamuscada en estas fiestas por su empeño en hacer realidad un proyecto, el de museo Rodin, que quedará para la posteridad como un asunto tenebroso (viva Balzac) y la piedra en el camino que le enseñó que su destino era rodar y rodar… Cuesta abajo, claro.

El caso es que, mientras tanto, se siguen sumando comunicados de colectivos varios en los que se manifiesta el rechazo a un museo que se vendió a la ciudadanía como jauja y ha terminado por ser una vergüenza. El más reciente es el emitido por el Instituto de Arte Contemporáneo, delegación Canarias, una carta abierta al señor alcarde que firma Pedro Déniz, presidente del Instituto.

Por otro lado, y mirando el lado bueno de todo este desaguisado municipal, habrá que agradecerle al alcarde y su equipo que haya unido como a una piña a un sector generalmente tan poco unido como es el del arte y toda la periferia que lo rodea. También que todo este affaire haya llegado a la ciudadanía que poco o nada tiene que ver con el arte gracias a una política de comunicación acostumbrada al inevitable “perfil bajo”. Es decir, la que intenta que los que protestan se olviden de este asunto en una o dos semanas. Y será entonces, en una o dos semanas, cuando la Corporación intente buscar apoyos (ya lo está haciendo) de asociaciones y particulares cercanos para justificar y maquillar una iniciativa ya demasiado enlodada.

FOTO: En la imagen el alcarde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, y otros, ante la estatua de El Pensador en el Museo Rodin de París

Saludos, esta noche llega el 2023, desde este lado del ordenador

El caso Rodin llega a la calle y salta a la península

Jueves, Diciembre 29th, 2022

Al paso que va el caso, el caso Rodin, va a resultar necesario contratar los servicios de un detective privado que no sea, por favor, francés. El último aldabonazo lo puso esta semana un escrito publicado en El Cultural y que firma Elena Vozmediano en el que explica un poco la trama de personajillos del país que fue cuna, precisamente, de Rodin.

Les invito a que lo lean, si no lo han hecho ya, porque parece que el escándalo recién acaba de llegar a las orillas de la península, donde se hace eco también de esta mala jugada estratégica, por si hubo estrategia alguna vez, el diario El País en su edición del martes, 27 de diciembre y ahora el crítico Fernando Castro.

Al margen de quien sea la mano que está meciendo la cuna en favor de los que están en contra de este desaguisado, es momento que el alcarde de la capital tinerfeña, José Manuel Bermúdez, se replantee todo este asunto y ordene mandar a parar un proyecto en cuyas aguas nadan tiburones de verdad y muchos de ellos con acento francés, y pececillos que son los responsables de la Corporación municipal que hasta el día de ayer se consideraban si no tiburones, sí que toninas aunque después de todo esto, la vendida de moto del proyecto de museo, la penosa gestión de la crisis, más que toninas diría que son tontainas.

De momento, la respuesta del Ayuntamiento chicharrero ha sido la de publicitar en un vídeo (Soy Cultura) la actividad cultural de la capital para mostrar –ante la evidencia de que todo esto ha sido una enorme metida de pata– lo que hace la Corporación por, precisamente, la cultura.

No obstante y como desde esa casa se entiende una puñalada trapera el comunicado que la facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna emitió días pasados y a través del cual se hacía público su rechazo a este proyecto, se murmura desde hace unos días y con insistencia en los mentideros que el Ayuntamiento barajó la idea de que instituciones amigas se sumaran al proyecto del proyectado Museo Rodin, y que se presionó y no sé si se presiona a sus altos cargos para que den a conocer sus razones (que no son otras que las del Ayuntamiento, de momento humo) para justificar este, mucho me temo, capricho del señor alcarde.

Disculpen ustedes que no diga de qué instituciones se tratan, pero tras intentar con resultados frustrados llamar a algunos de los responsables que la dirigen, o lanzaron balones fuera o escondieron la cabeza bajo tierra como los avestruces.

El caso es que el caso está rodando cuesta abajo y que lo que comenzó como un guijarrito empieza a convertirse en una piedra en el camino que, como dijo la canción, podría enseñarle a Bermúdez que su destino, como el de cualquiera, es rodar y rodar.

Y esto no ha hecho nada más que empezar. No puedo imaginarme cómo se lo estarán montando en el Ayuntamiento para plantear un argumentario que de la vuelta a la tortilla y justifique pero sobre todo convenza a los santacruceros que este museo va a ser la repanocha para la capital, Tenerife y Canarias entera. Lo que no es verdad aunque el señor alcarde insista en que por sus cojones se haga un museo que nos costará a todos los santacruceros el precio que ya todos conocemos.

Una pregunta, y mucho me temo que metafísica, me asalta ahora y es si en los carnavales del año próximo, que ya están a la vuelta de la esquina, este escandalito que terminó convirtiéndose en un escándalo será motivo de alguna de las canciones de esas murgas que, claman, son la voz del pueblo.

Santa Cruz de Tenerife, mientras tanto, continúa con su ritmo de siempre. La ciudad que siempre duerme se ilumina en unas navidades que les están amargando el turrón a José Manuel Bermúdez, y esto ante un año electoral donde su formación política se juega permanecer o desaparecer definitivamente del terrero político canario.

Desde este su El Escobillón estamos preparando ya la letra de una canción para ver si le sirve de inspiración a cualquiera de las murgas que dicen son la voz del pueblo… La música sería la de la canción Escándalo, que interpretara y popularizara Raphael, y tema que podría convertirse en la banda sonora de todo este asunto que ya ha trascendido a la sociedad civil que no tiene nada que ver con la cultura. Cultura que, sería además la primera ocasión, en que el sector se une y presiona para denunciar lo que está mal, lo que crea un precedente ya que por una vez artistas y otras tribus se unen para ejercer presión. Y la fórmula, de momento, parece que funciona.

Pero quizá el mejor análisis de todo este asunto, del problema Rodin, fue el que me dio un amigo que no tiene nada que ver con culturas y culturetas, con artistas y artisteos: “Parece que nos quieren meter Rodines de polietileno a precio de bronce”. Y pienso mientras se me graba esta apreciación limpia de cualquier perturbación, que el caso Rodin ha llegado donde no quería precisamente el Ayuntamiento que llegara: la calle.

Y eso es todo por hoy…

(*) En la imagen, recreación de las instalaciones del proyectado Museo Rodin en el parque Viera y Clavijo, en la actualidad abandonado a su suerte.

Saludos, continuará…, desde este lado del ordenador

La cara y la cruz

Sábado, Diciembre 24th, 2022

EN MEMORIA DE CARLOS GAVIÑO DE FRANCHY

En estos últimos días se han ido padres y madres de amigos y conocidos a los que ahora se suma la desaparición de un amigo, Carlos Gaviño de Franchy, a quien tuve la suerte de conocer hace solo unos pocos años por mediación de una de esas personas que se cruzan en tu vida y luego se disuelven de ella como un terrón de azúcar en un café con leche…

Tuve la inmensa suerte, y escribo inmensa porque lo fue, de visitarlo en una o dos ocasiones a su casa donde quedé deslumbrado no solo por el aire a museo que se respiraba en cada una de las habitaciones del edificio que en su día diseñó José Enrique Marrero Regalado, el del cine Víctor de la capital tinerfeña, sino por una nutrida biblioteca de clásicos canarios que despertó mi instinto no bibliófilo, porque no lo tengo, sino bibliófago. Vamos, que devoro (aunque le cueste creerlo al cretino que sabe quien es) los libros más que amarlos locamente.

En los estantes desfilaban ante mis ojos títulos que ignoraba que existieran y una colección de folletines escritos en estas tierras que me encendieron el apetito porque solo con observar aquellas portadas podía imaginarme lo que contarían dentro. Literatura para todos los públicos, que conste en acta para los intelectuales que solo leen, no devoran, libros de caza mayor. En fin.

Aquella mañana además de mirar con ojos de enfermo aquella espectacular biblioteca nos sentamos hablar mientras su simpática perrita, ya mayor y ciega, no dejaba de acercarse a mi asiento para olisquear a Kala, que es mi leal compañera perruna. Kala es bastante arisca, así que entre los gruñidos de una y los ladridos de otra, charlamos de lo divino y de lo humano que suelen ser libros y esas cosas. También, cómo no, de chismorreo sobre gente a la que conocíamos pero sin hacer sangre porque a estas alturas de la vida no caben “más penas ni olvidos”.

En otra ocasión, Carlos nos invitó a almorzar en un restaurante por Guamasa y entre platos y vinos se nos fueron las horas mientras caía la tarde sobre una isla que le debe a este señor, probablemente, algunas de las mejores ediciones de libros que jamás hayan circulado por estas tierras. Ya en aquellos días, y retirado del oficio de vestir a los libros, había dejado que esta labor descansara en una de sus hijas.

A Carlos Gaviño le debemos algunas de las mejores ediciones impresas que se han publicado en Canarias así que nadie le puede reprochar que no supiera lo que estaba haciendo porque sí que lo sabía. Conocía su oficio como conocía la Historia de Canarias como la palma de su mano. Abrumaba, de hecho, con tanto saber de tantas cosas aunque su mundo, su debilidad, eran los libros. Esas ediciones a las que vestía con un sentido del gusto que supo legar a su hija.

Formó parte con Juan Hidalgo y Carlos Díaz Bertrana del grupo Boabab, del que me consta se está escribiendo un trabajo y fue íntimo amigo de Maud Westerdhal, de quien por cierto se cumplió este año que se nos va el centenario de su nacimiento.

Detrás deja una bibliografía como autor amplia y sesuda, valores que supo transmitir a todos los que tuvo a su alrededor, y permanecía al pie del cañón pese a que disfrutara de su jubilación a través de una bitácora virtual de referencia y con puntuales aportaciones en ese patio de vecinos en que se ha convertido Facebook.

Como relativamente vivíamos cerca, no era raro que me lo tropezara algún día mientras paseaba a su perrita ciega y yo a la mía. Nos deteníamos un momento, hablábamos de cualquier cosa menos del tiempo y quedábamos para otro almuerzo un día de estos…

Un día de estos… Voy a notarlo en falta. De hecho, escribo estas líneas y ya lo noto en falta.

En fin, estoy seguro que ya nos encontraremos un día de estos.

Un día de estos.

Buen viaje, Carlos, fue un privilegio conocerte.

MUSEO RODIN ¿Y AHORA QUÉ?

En la penosa gestión que sobre la crisis del Museo Rodin ha desarrollado el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife intervino en el último pleno del año el presidente del Ateneo de La Laguna, esa entidad que tras el incendio de su sede vive como en el aire, Claudio A. Marrero.

Pueden ver su modélica intervención, un tirón de orejas estricto, como de maestro de escuela, al alcarde y concejales que se han empeñado en que una iniciativa que nació bichada continúe adelante por sus cojones. Y disculpen lo de cojones pero no encuentro otro pseudónimo para explicar una decisión que no augura nada nuevo para la capitá santacrucera, esa que cierras su bares y cafeterías a las 11 de la noche porque a esa hora no hay ningún alma rondando por sus calles.

Claudio A. Marrero es un gigante, gigante de estatura y corazón, y salvo alguna bromita que se permite deslizar en su intervención no deja de ser lo que ya se dijo, una advertencia rigurosa al Ayuntamiento chicharrero del tremendo disparate que han decido llevar adelante. Claudio, que tiene un aire al padre Vergara de la serie 30 monedas o de pastor luterano, repartió leña como hay que repartirla, con educación. Los cogotazos por lo tanto iban de un lado al otro aunque conociendo a quien tenía delante… No sé, no sé yo.

Lo que me parece digno de estudio sociológico es que por un lado el Ayuntamiento anuncie en ese mismo pleno una solución dineraria a una batalla que en las últimas semanas hemos venido librando en este su blog El Escobillón, y es que se invierta dinero (23 millones de euros) para reformar el olvidado Museo de Bellas Artes. Por otro lado me sorprende que la concejala de Cultura, Gladys de León, diga algo así como que “una réplica de Rodin vale cinco minutos de Paulina Rubio”.

La cuestión es… ¿qué va a suceder a partir de ahora?

¿Se sentirán satisfechos los intelectuales, artistas y ciudadanía en general tras la escandalera levantada y se retirarán a sus cuarteles de invierno o continuarán la lucha, las protestas y las movilizaciones para forzar la paralización de una iniciativa en la que no confía nadie? Y cuando se escribe nadie es nadie (lo que incluye al alcarde y su equipo).

Ya ahondaremos en éstas y otras cuestiones porque no sé si los que hoy protestan mañana dejarán de hacerlo pero quien les escribe pretende seguir dando guerra.

Es decir, que tras aplaudir la intervención de Marrero, toca seguir recordando al Ayuntamiento que nadie, ni los que gobiernan el Consistorio, cree en ese Museo Rodin de la puñeta. Otra cosa, claro está, es el dinero que mueve…

Y colorín, colorado… Esto es todo por hoy.

Saludos, que les sea buena la nochebuena, desde este lado del ordenador.

Una noche en la ciudad que muere en soledad

Viernes, Diciembre 23rd, 2022

Noche del 22 de diciembre de 2022, ¿lugar? Santa Cruz de Tenerife. Hora, digamos que las 21.

El motivo de la cita es cenar con unos amigos porque nos aproximamos a fechas navideñas, lo clásico. En cuanto a la cena, discreta, no me atrevería a tirar voladores, pero el caso exige que además de tragar y beber, un par de Águilas en una tierra donde comienza a costar encontrar la clásica Dorada, le damos mucho a la lengua. Chismorrear un poco y hablar si se precisa de lo divino y de los humano.

Terminamos la cháchara sobre las 22,30 y antes de retirarnos a nuestras respectivas tiendas de campaña decidimos por unanimidad tomar la última copa por la terrazas de la plaza de Weyler, que se encuentra en pleno centro de la capitá, y que tanto elogió José Luis Sanpedro en La senda del drago que no es, precisamente, uno de sus mejores libros.

Horror, y todavía no son las 23 horas, o los locales ya están cerrados o a punto de cerrar.

Al final el terceto se disuelve. Uno coge el tranvía y los otros dirigen sus pasos a sus respectivas tiendas de campaña. La noche vuelve a cernirse sobre esta capitá de provincias que muere en soledad. Faltan dos días para la Nochebuena y mañana Navidad. La plaza de Weyler, eso sí, con luces de colores que se encienden y se apagan porque estamos en fiestas. Muy kitch toda esta decoración luminosa que, francamente, no alegra una ciudad que se retira tan temprano a sus cuarteles de invierno.

Mientras subo por la rambla de Pulido pienso, a veces hago este ejercicio, que estoy en la ciudad que, por la sospechosa insistencia de su alcarde, albergará el proyectado museo Rodin.

Es lo que hay.

Por cierto, sobre las 12 entro en mi tienda de campaña. No me he tropezado con nadie mientras subía y subía… bueno, al paso me salieron algunas cucarachas pero en esta capitá forman parte ya de la decoración. De hecho, parece que gritan mientras corretean de un lado al otro ¡viva el museo Rodin, viva!

Como si de un mantra se tratara me taladra la cabeza mientras intento conciliar el sueño. O la pesadilla que a estas altura lo mismo me da.

Saludos, sucedió más o menos como se cuenta, desde este lado del ordenador