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Reaparecen las ‘memorias sin importancia’ de Maud Westerdahl

Lunes, Enero 4th, 2021

Los amigos e iniciados en Maud Westerdahl (Limoges, 4 de enero de 1921-Madrid, 13 de noviembre de 1991) conocían su existencia pero son muy pocos aún los que han tenido acceso a sus recuerdos dispersos. Recuerdos que la artista dejó escritos entre 1989 y 1990 con el título de Mémoires sans importance y que dedica a su hijo: “Pour toi Hugo, mon fils intelligent…

La reaparición de las memorias –al parecer escribió dos cuadernos, uno en francés y otro en español en el que reproduce más o menos similares vivencias– coincidirá el año próximo con el centenario del nacimiento de Madeleine Annette Bonneaud (4 de enero de 1921, Limoges, Francia – Madrid, 13 de noviembre de 1991) una mujer que estuvo muy vinculada a Canarias a través de dos hombres: Óscar Domínguez y Eduardo Westerdahl, que se convirtieron en su primer y segundo marido, respectivamente.

Memorias sin importancia busca de momento un editor para servir de complemento a los actos que rendirán reconocimiento a la labor de una mujer que no resultó indiferente a nadie. En este cuaderno, la especialista en esmaltes y crítica de arte rememora su infancia y adolescencia en Francia, también su primera juventud cuando el país fue invadido por las tropas alemanas los primeros años de la II Guerra Mundial. Por causa del conflicto, su padre, Arsènne Theódore Bonneaud, sería detenido y asesinado por los nazis.

Fruto de aquel matrimonio nacieron tres hijas, una de las cuales fallecería (Jeanne), quedando solo dos hermanas: Odile y Maud. Los recuerdos que desgrana en estas memorias hasta el momento inéditos para la mayoría, abarcan la infancia de la protagonista en Limoges, a su padre, un socialista convencido que tras ser capturado por los alemanes es enviado a un campo de concentración donde muere en 1944, y su madre, Adrienne Aimée L’Hotelier, que regentaba una farmacia en su localidad natal.

Estas Memorias sin importancia repasan también su adolescencia y como a la edad de quince años fue enviada a Londres donde, explica, se aficiona al cine. Algunos de los largometrajes que ve y que reseña en este cuaderno son La vida futura (William Cameron Menzies, 1936), que se basa en la novela del mismo título de H.G. Wells, y Tiempos modernos (Charles Chaplin, 1936), el primer filme sonoro del conocido popularmente como Charlot. En Londres, Maud se interesa también por el arte. Queda deslumbrada ante la obra de Van Gogh y Turner, entre otros artistas.

Maud Bonneaud regresa a Francia donde comienza sus estudios universitarios de Letras en la Universidad de Poitiers (1938) que concluye en 1940, e inicia su maîtrise, un trabajo de fin de carrera, que lleva el título de Procedimientos del terror y psicología del miedo en la novela llamada gótica inglesa, desde Ann Radcliffe a Mathew Lewis, que no concluye. La amenaza de la guerra hace que intente marcharse a Norteamérica pero al estallar el 1 de septiembre de 1939 la II Guerra Mundial, tiene que quedarse en Poitiers donde conoce a André Breton.

El escritor, poeta, ensayista y teórico del surrealismo será uno de los tres hombres determinantes en su devenir existencial. En estos recuerdos evoca una etapa febril, inquieta, de salidas. Maud se relaciona con Breton y algunos de sus amigos. Narra sus almuerzos en El Caracol y los largos paseos y conversaciones que mantiene con el fundador del surrealismo. Sellan una amistad en la que él le habla de Tenerife y de las calaveras de México.

Conoce también a Dora Maar, que se convertiría con el paso de los años en una de sus grandes amigas y se suma al grupo la mujer de Breton, Jacqueline Lamba, con quien éste había contraído matrimonio en 1934 y la hija que tienen en común, Aube, nacida dos año después.

Maud lee esos días sobre Ubú, rey, la obra teatral de Alfred Jarry que cuenta la historia de Ubú, capitán del ejército polaco y exrey de Aragón y gran doctor en patafísica quien instigado por su mujer, decide derrocar al rey de Polonia Venceslao, con la ayuda del capitán Bordura y su ejército, instalando una terrible tiranía.

Estas Memorias sin importancia son una pieza fundamental para entender la deriva de Maud Bonneaud años más tarde. También la vida de André Breton a finales de los años 30 e inicios de los 40. En estas páginas, Maud Bonneaud explica cómo André Breton tiene que marchar a América, trasladándose a Marsella para embarcar. Lo consigue. No regresará a Francia hasta 1946, recién terminada la guerra que ha mancillado la geografía de Europa.

Maud Bonneaud cuenta que se traslada a París en 1942 y que será allí, en la ciudad de las luces y un año después donde conocerá a Óscar Domínguez quien, escribe, le invita a una cena oriental pero no le convence, no le gusta mucho aquel hombre que viste con descuido, “desarreglado” y que va mal peinado, relata, y que en un rapto de confianza se atreve a llamarla “pequeño saltamontes” y “estrella del infinito”. “Yo me casaré contigo”, le revela el pintor tinerfeño que esos días vive con la pianista Roma Damska, a la que protege por su origen judío en el París ocupado.

A través de Domínguez será como Maud Bonneaud conozca a otro español instalado en París. Un malagueño que responde al nombre de Pablo Picasso. O “don Pablo”. En estos meses estrecha un poco más sus relaciones con Dora Maar y Valentine Penrose y ya en plena postguerra, cuando Europa y el mundo intenta levantar la cabeza después de tanta tragedia, Maud suma una nueva amistad, Man Ray, y fortalece sus relaciones con artistas españoles y de otras nacionalidades que regresan a París como quien despierta de un mal sueño. No será sin embargo lo mismo.

En estos años Maud Bonneaud aprovecha para aprender español como lo aprende el extranjero que no estudia en academias, primero los tacos, las palabrotas y luego todo lo demás. A tenor de lo que escribe, se vuelve imprescindible para el volcánico Óscar Domínguez.

A través de esta especie de autobiografía apresurada, escrita con letra menuda y casi ilegible, Maud Bonneaud relata sus primeras investigaciones con los esmaltes, que trabaja conjuntamente con Domínguez aunque éste se cansa muy pronto. Nacen así las primeras joyas diseñadas por Maud Bonneaud.

Óscar Domínguez cumple la promesa que le hizo varios años antes y se casan en 1948 iniciando un periodo de su vida feliz. Así se traduce por lo que relata en sus memorias: viajes, la puesta en escena de Las Moscas, de Jean-Paul Sartre, en Baden Baden con música de Guy Bernard, quien se convertirá en uno de sus amigos más íntimos…

Maud es ahora Maud Domínguez. Así la conocen. Las memorias finalizan abruptamente y no profundizan más en su relación sentimental con el pintor tinerfeño ni su viaje a la isla y cómo conoció a quien sería su segundo marido y padre de su único hijo, Eduardo Westerdahl. Maud ya no será Domínguez sino Maud Westerdahl.

Para conocer cómo fue ese encuentro y la vida que mantuvieron en común hasta la muerte de Eduardo se recomienda consultar Eduardo Westerdahl. Suma de la existencia de Pilar Carreño Corbella, una publicación del Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Contemporánea de 2002. La autora, Pilar Carreño, tuvo la oportunidad de conocer a la pareja por lo que el libro propone un interesante retrato del crítico de arte tinerfeño.

Pese a que algunos expertos han tenido acceso a estas Memorias sin importancia estos recuerdos continúan siendo inéditos para el público. Están escritos sin obedecer a un orden cronológico aunque es un material de primer orden para reconstruir una biografía más o menos completa de Maud Westerdahl, trabajo en el que se encuentra ahora la historiadora del arte Pilar Carreño Corbella, comisaria de una exposición sobre su obra artística que espera que se inaugure el 16 de diciembre de 2021 en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Autora de Los surrealistas en Tenerife, Óscar Domínguez en tres dimensiones y El triángulo de las artes, entre otros, señalan a Pilar Carreño como una de las grandes conocedoras de las vanguardias y el surrealismo en Tenerife. Es la profesora quien resalta que hubo tres personajes fundamentales en la vida de Maud Bonneaud: André Breton, Óscar Domínguez y Eduardo Westerdahl.

“Se trató de una mujer que se movió en diversos ambientes por lo que no se puede hablar de una sola Maud sino de muchas. Todas estas piezas forman un rompecabezas”, apunta la historiadora, quien añade: “es un personaje apasionante”.

La biografía en la que está trabajando Pilar Carreño Corbella y que formará parte del catálogo de la exposición que acogerá TEA Tenerife Espacio de las Artes en diciembre de 2021 con el título de Maud, c’est la vie), dibuja el retrato de una mujer extremadamente inteligente que, recuerda Pilar Carreño que la conoció, “siempre estuvo ahí para ayudar”.

“No sé si se sentía artista”, opina la profesora cuando se le pregunta sobre Maud como creadora, “pero sí que se lo tomaba como una actividad que la entretenía”. No tuvo veleidades rupturistas y una vez instalada en Canarias medio olvidó aquellas experiencias para volcarse en la educación de su hijo.

Su obra refleja sus gustos por el mundo antiguo y el de los artistas que conoció a lo largo de su vida y a ellos les rinde homenaje en algunas de sus creaciones.

Pilar Carreño cuenta que con motivo de un homenaje a Óscar Domínguez que se iba a celebrar en 1963, Maud invitó a Breton para que viniera a a Tenerife para participar en una serie de actos que iban a desarrollarse en Tacoronte. Breton nunca respondió. El hombre que le abrió al mundo intelectual, quien la inició en muchas lecturas y la relacionó con los artistas más ingeniosos de los años 30, hace mutis por el foro.

Si uno de los lados de su triángulo emocional e intelectual fue André Breton, los otros dos lo representan Óscar Domínguez, todo lo contrario del fundador del movimiento surrealista y el crítico Eduardo Westerdahl.

Domínguez no era y por lo tanto no presumía de ser un intelectual, se trataba más bien “de un surrealista nato”. Él será el primer amor de Maud. El segundo lo encontrará encarnado también en un tinerfeño, Eduardo, con quien vivirá en Tenerife.

La isla a la que llega no es un paraíso pero sí un lugar en el que se vive bien y en el que está rodeada por los amigos de su marido. El poeta Pedro García Cabrera y el escritor Domingo Pérez Minik, entre otros. Ese pequeño grupo encarna la otra cara de un archipiélago tan contradictorio y “surreal” por naturaleza.

SEGÚN MAUD (*)

“Picasso fue un encuentro más en mi camino siempre lo había admirado pero el conocerlo personalmente me enriqueció. Sobre todo me honró con su amistad y esto significó, un premio muy valioso para mi”.

“A los 18 años conocí a André Bretón y fue el encuentro más importante de mi vida. Entonces, se produjo en mí un desdoblamiento, mitad surrealista y mitad cartesiano. Ahí se inició mi juego intelectual de la razón y lo onírico. Si, en un momento determinado, me hace falta ser surrealista, soy surrealista y, por el contrario, si debo ser cartesiana; soy cartesiana. Lo curioso es que yo me las arreglo muy bien, aunque parezca contradictorio”.

“En Tenerife me encuentro muy bien. La verdad es que con Eduardo a mi lado cualquier sitio sería bueno para vivir. La isla no me es necesaria, pero sí me es terriblemente agradable. Quizás, también, porque tengo muchos amigos aquí. Aunque,
en ocasiones hay que salir para respirar otros aires. Sin embargo, al principio me costó un poco adaptarme”.

(*) Declaraciones extraídas de una entrevista a Maud Westerdahl publicada en la sección Exposiciones y artistas de Ramón Salarich:, “Maud Westerdahl”, Diario de Avisos, Santa Cruz de Tenerife, 25 mayo 1980, p. 47.

FOTOS:

1.- La imagen fue tomada por Eduardo Westerdahl en 1954.

2.- dos páginas de estas ‘memoria sin importancia.

Saludos, plásticos, desde este lado del ordenador

Tres asociaciones del sector cultural manifiestan en una carta su “extrañeza” ante cómo se ha organizado las jornadas Canarias Cultura 2020

Jueves, Octubre 8th, 2020

Carta Canarias Cultura 2020 ok(1)

Se reproduce a continuación el texto íntegro (se tiene acceso a él si se pincha el enlace) que los representantes de la Delegación del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) en Canarias, MAV Mujeres en las Artes Visuales y AICAV Asociación Islas Canarias de Artistas Visuales han enviado al viceconsejero de Cultura del Gobierno regional, Juan Márquez Fandiño:

“Estimado Sr. D. Juan Márquez Fandiño

Nos ponemos en contacto con ustedes desde la Delegación del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) en Canarias, MAV Mujeres en las Artes Visuales y AICAV Asociación Islas Canarias de Artistas Visuales para expresarles nuestra extrañeza ante la forma en que se han organizado y convocado las jornadas Canarias Cultura 2020.

A pesar de que estas jornadas se han difundido como una invitación a las/os profesionales del sector cultural en su más amplio sentido “para analizar y reflexionar sobre el papel de la cultura en nuestra sociedad actual”, creemos que la manera en que se ha gestionado la convocatoria ha obviado a las asociaciones profesionales del sector que reclamamos nuestro papel como representantes autorizados y legítimas/os interlocutoras/es.

Especialmente por el hecho de que se nos emplaza públicamente a participar en las llamadas “mesas sectoriales” que tendrán lugar en el marco de dichas jornadas.

En nuestra opinión, para que dichas mesas sectoriales tengan un verdadero carácter representativo, los/as representantes de las diferentes asociaciones profesionales del sector, deberían tener un papel relevante en las mismas, así como contar con un guion o planificación clara de las mismas y objetivos definidos. Solo de esta manera se alcanzará el propósito de llegar a elaborar un documento de conclusiones que tenga alguna validez y contribuya a recoger la situación, necesidades y propuestas del sector profesional.

Les rogamos que reconsideren estos puntos y, en virtud de la fluida relación de diálogo y colaboración que nos une, cuenten con nosotras/os y el resto de las asociaciones profesionales del sector que atañen la reflexión de la cultura y de la situación de las/os profesionales en estas jornadas.

Quedamos por tanto a su disposición para trabajar en común en las condiciones de transparencia y profesionalidad que creemos deseables para obtener un resultado de interés para la ciudadanía y las/os profesionales canarias/os.

Agradecemos de antemano su atención y les enviamos un cordial saludo”.

La carta está firmada por:

Yolanda Peralta Sierra, delegada territorial de MAV en Canarias

Pedro Déniz, presidente de la delegación del IAC en Canarias

Manolo González, presidente de AICAV

Una tinerfeña, finalista del Premio BMW de Pintura 2020

Viernes, Octubre 2nd, 2020

* La artista tinerfeña Alba Herrera Prieto ha resultado finalista al Premio BMW de Pintura 2020 en la modalidad de Talento Más Joven junto a otros cuatro concursantes. El premio, dotado con 4.000 euros, incluye otras categorías como son Premio BMW de Pintura (25.000 euros); Beca Marío Antolín de Ayuda a la Investigación Pictórica (8.000 euros) y Premio a la Innovación (6.000 euros).

* La revista digital Trasdemar anuncia la publicación de su primer manifiesto, titulado Archipiélago Cosmos con la idea de “afianzar la internacionalización de la literatura insular y establecer un puente de intercambio cultural entre las diversas realidades de los archipiélagos”. Desde la revista se han iniciado lazos de colaboración con la Feria del Libro Hispana/Latina de Nueva York, impulsada por el autor dominicano Juan Tineo, y la Nueva York Poetry Review, sumando entre sus colaboradores a una amplia representación de la diáspora caribeña y latina en Estados Unidos. Entre los colaboradores de la revista se encuentran creadores canarios residentes en el exterior, como la artista multidisciplinar Nayra Martín Reyes o la escritora canaria Maribel Lacave, residente en las islas del sur de Chile.

Saludos, eso es todo por hoy, desde este lado del ordenador

La Galería Artizar denuncia que TEA “enturbia la neutralidad” que debería primar en su gestión

Martes, Julio 21st, 2020

Reproducimos a continuación un comunicado que nos hace llegar la Galería Artizar:

Desde su fundación primigenia como IODACC (Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Contemporánea), Galería Artizar ha sido proveedor y colaborador en todas aquellas cuestiones en las que TEA Tenerife Espacio de las Artes nos ha requerido, particularmente en el préstamo de obras y otros documentos para algunas de sus exposiciones. Que recordemos, jamás se puso obstáculo -que no fuera insalvable- al préstamo de las obras de los artistas con los que trabajamos, de las colecciones de nuestros clientes que así lo autorizaran o de la propia colección de Artizar. En estos momentos, sin ir más lejos, para una exposición programada que previsiblemente se inaugurará en TEA en enero del próximo año, la necesaria e imprescindible del pintor Luis Palmero comisariada por Nilo Palenzuela, nos han indicado sus protagonistas que les gustaría contar con al menos cuatro obras específicas de la colección de Artizar y con algunas piezas de la próxima exposición de Palmero en nuestra galería, prevista para el pasado mayo y pospuesta por el estado de alarma a la primera semana de septiembre. Será su cuarta individual en Artizar y en ella ofrecerá las primicias de su última obra. Y para otro proyecto anunciado pero aún no programado que estará dedicado a la figura y a la obra de Maud Bonneaud y que prepara la comisaria Pilar Carreño, a quien le gustaría contar con ocho piezas de nuestra colección.

Una circunstancia desconcertante, sin embargo, que enturbia la neutralidad que debería primar en el desarrollo de la gestión de TEA, nos obliga a dejar en suspenso nuestra buena disposición habitual y, no sin disgusto y lamentándolo de veras, renunciar a que obras de la colección de Artizar formen parte de la futura exposición de Luis Palmero y de la todavía incierta de Maud Bonneaud.

El origen de esta desafección habría que buscarlo en el organigrama de TEA, aunque para nada cuestionamos su normativa. Y es que el organigrama de TEA no contempla la existencia de un equipo de montaje de exposiciones, ni de un director de montaje, sino que se contratan libremente para cada proyecto. Ignoramos cómo se opera en estos asuntos y tampoco nos incumbe, pero nos deja estupefactos la información de que el director de montaje asignado a la exposición de Luis Palmero es también director de una galería de arte en Santa Cruz. Una galería, por otra parte, no ajena a la obra de Palmero, que la ha expuesto en alguna ocasión, la ofrece en su web y la compra en el mercado secundario, aunque no la represente. Al margen de esto y de otras colaboraciones puntuales, Artizar ha sido y sigue siendo la galería de Luis Palmero en Tenerife, con una relación que se pierde en el tiempo y en una larga amistad, y que va a hacer treinta años fue acordada con el que ha sido, es y hacemos votos porque lo siga siendo por mucho tiempo, su galería matriz: Manuel Ojeda.

Podríamos entender todas las relaciones contractuales que TEA tenga con el galerista afín a la actual dirección/gerencia -comisariados, compra de obras de arte, compra de mobiliario, proyectos de interiorismo, etc.-, pero no nos entra en la cabeza y parece que en la de TEA sí, que el director de una galería privada de arte pueda gestionar sus montajes expositivos de manera reiterada y casi habitual. ¿No corre el riesgo de flojear en algún momento, de que el Mr. Hide galerístico se asome al atribulado e intachable Dr. Jekyll director de montajes y lo desnaturalice? Apreciamos nuestra pequeña colección de Luis Palmero, que se ha formado a lo largo de más de tres décadas, y estos pensamientos, aunque ironicen, nos perturban.

Lo grave, con todo, es que al parecer TEA lo ha convertido en sistema; que no se trata de un bache deontológico circunstancial y molesto sino de un largo y profundo badén en el que apenas se percibe que lo están enterrando.

Carlos E. Pinto (Fundador y Director honorífico de Galería Artizar)
Pedro Pinto (Director de Galería Artizar)
Frasco Pinto (Administrador de Galería Artizar)

Saludos, reproducimos, desde este lado del ordenador

Demandas de la mesa sectorial de las artes escénicas y la música de Canarias

Viernes, Abril 24th, 2020

Se reproduce a continuación un conjunto de demandas que presenta la autodenominada mesa sectorial de las artes escénicas y la música de Canarias. Un paquete de medidas para paliar los efectos que la crisis de la Covid-19 ejerce en el mundo de la cultura y en concreto en los sectores que representan los firmantes de este manifiesto:

“Los profesionales de la Cultura servimos a la ciudadanía en su tiempo de ocio y por ello, algunas veces, se confunde nuestra actividad con algo que ni tan siquiera es importante. Pero es innegable que las manifestaciones artísticas, como uno de los grandes pilares en que se fundamenta la CULTURA, han estado presentes a lo largo del desarrollo de la humanidad de una forma casi universal. Como apuntaba Albert Camus:

“Sin la cultura, y la relativa libertad que ella supone, la sociedad, por perfecta que sea, no es más que una jungla”

La Cultura propicia la difusión de valores ligados a la cohesión social, a la comprensión del momento histórico que atraviesan sus gentes, sus anhelos, necesidades y contradicciones. Es, sin duda, un instrumento básico para el desarrollo social y la transmisión de los valores democráticos. Genera riqueza y trabajo, es un servicio publico indispensable para una sociedad equilibrada y plenamente desarrollada.

Ante la delicada situación presente, la Cultura, desempeña un papel aglutinador de un gremio históricamente disperso, pero con una función social y cultural importante y contrastada históricamente, tanto desde el ámbito artístico como pedagógico.

Desde el espacio de la Cultura, se nos hace necesario reivindicar la necesidad que las diferentes instituciones vean y consideren a la Cultura como un sector estratégico y un bien de primera necesidad. En este sentido, celebramos el anuncio, por parte del Ministerio de Cultura, de aprobar la declaración de la Cultura como Bien de Primera Necesidad.

Desde que se declarase el estado de alarma el mundo de la cultura no ha dejado de movilizarse, y nosotros no hemos sido una excepción. Desde estas lineas queremos transmitir, en primer lugar, a la administración pública nuestra voluntad permanente de colaboración con los planes que se implementen para superar esta grave crisis social y económica. Por eso, las diferentes asociaciones profesionales y empresas del ámbito cultural en Canarias estamos trabajando en una mesa sectorial conjunta (a la que por el momento se ha sumado de manera testimonial Canarias Cultura en Red) desde donde se esta realizando un gran esfuerzo con el objeto de crear acuerdos y soluciones.

Esta mesa de diálogo que aglutina a la práctica totalidad de la industria de las Artes Escénicas y la música en Canarias, ofrece toda su experiencia a las administraciones publicas, representadas en el Gobierno de Canarias, Federación de Islas (FECAI) y Federación Canaria de Municipios (FECAM), que a día de hoy siguen actuando por su cuenta, para que, de manera solida y argumentada perciban la Cultura como un bien de primera necesidad, evitando así el fácil remedio, con tintes publicitarios, de desviar los presupuestos de
Cultura a otros fines, también sociales como el nuestro.

Es importante refrescar la memoria sobre la realidad desfavorable que padece la Cultura desde hace doce años. Desde el comienzo de la crisis económica de 2008, con un recorte acumulado en los presupuestos de la Comunidad Autónoma de Canarias en el periodo 2008-2018 de un 75%, mermando en gran medida el poder adquisitivo del tejido cultural Canario. Queremos dejar constancia de que, a pesar de la moderada recuperación económica de los últimos años, no se han conseguido los niveles presupuestarios anteriores al 2008 y, mucho menos, la cuota del 2% del presupuesto de la Comunidad Autónoma, que ha sido una reivindicación histórica del sector de la Cultura en Canarias.

Este año 2020, en que, por primera vez, desde 2008, los presupuestos de la Comunidad Autónoma parecían que daban un respiro, con un repunte esperanzador de las partidas presupuestarias, se desata una inesperada pandemia que no solo borra la ilusión de un cambio en positivo, sino que hunde en la desesperación a un sector con mucho desgaste

La Cultura es un bien de primera necesidad, es un error considerar al sector de la cultura como un lujo, y no como lo que es en realidad, o sea, un bien de primera necesidad. Así lo avalan otros países de la Comunidad Europea, poniendo a su disposición medidas para proteger el tejido cultural de sus Estados, como es el caso de Alemania y Portugal entre otros.

Algunos datos económicos, que consideramos relevantes para tomar conciencia de la dimensión del sector cultural están recogidos en el ultimo Anuario de la Sociedad General de Autores y Editores, publicado el año pasado, que reveló que el consumo cultural en la música, artes escénicas y audiovisuales en Canarias fue, en 2018, superior a la media nacional, registrándose un incremento del 3,8% en numero de representaciones y en recaudación y de un 4,5% en volumen de espectadores.

Por otra parte, y según datos recogidos en la ultima edición del Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Cultura, publicado en 2019, la industria cultural canaria posee algo mas de 5.000 empresas que generan mas de 26.000 puestos de trabajo directos e indirectos, casi el 3% del empleo total de las islas, lo que significa una aportación del 2% al PIB de la Comunidad Autónoma.

Estos datos identifican al sector como garante de empleo de futuro, de contribuir con la economía canaria a través de los impuestos y sobre todo, de proveer a la ciudadanía de contenido cultural y de ocio.

La Unesco en su documento “Textos fundamentales de la convención de 2005 sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales”-, expresa en su articulo 7 Medidas para promover y proteger las expresiones culturales, en el punto 2 dice: “ Las Partes procurarán también que se reconozca la importante contribución de los artistas, de todas las personas que participan en el proceso creativo, de las comunidades culturales y de las organizaciones que los apoyan en su trabajo, así como el papel fundamental que desempeñan, que es alimentar la diversidad de las expresiones culturales”.

No podemos pasar por alto, tampoco, que la OMS ha recomendado incluir Arte y Cultura en el marco de la atención sanitaria ya que dicha organización internacional llego a la conclusión, tras realizar los estudios pertinentes, que la música, el arte y las actividades culturales “producen grandes beneficios para nuestro cuerpo y nuestras emociones”, tal como se ha puesto de manifiesto en el transcurso del confinamiento que estamos experimentando.

Ademas, también queremos poner en valor que la comunidad internacional ha reconocido que la Cultura es un motor fundamental para hacer posible el objetivo de la sostenibilidad en una sociedad que se plantea firmemente un nuevo paradigma social y el objetivo de un planeta mejor.

Para que esto pueda ser llevado a cabo, estamos actualmente trabajando desde la citada mesa sectorial en la que, de manera conjunta, buscamos soluciones. De esta colaboración, extraemos este acuerdo de mínimos que afecta, por igual, a todo el sector de la cultura, y que proponemos a las distintas Administraciones:

1.1. Plan Canario de la Cultura.

Ahora mas que nunca necesitamos de una herramienta que dote al sector de un plan de acción, de ejes sobre los que trabajar e implementar nuevas energías y de base al tejido cultural canario.

1.2. Pagos en tiempo y forma según procedimiento administrativo.

Tan necesario es trabajar como recibir la contraprestación del mismo, por ello, es de vital importancia que se busque la formula para que el tiempo de pago a estos servicios culturales no sean eternos, sino que sean en tiempo y forma, ya que es fundamental para la estabilidad de las empresas.

1.3. Crear un fondo de compensación económica para otorgar una renta básica temporal a los trabajadores de la cultura con profesionalidad y experiencia demostrable (actores, bailarines, músicos, técnicos, narradores orales, artistas del circo, gestores culturales, etc) que no sean Empresa ni autónomos.

1.4. No perder las consignaciones presupuestarias para programación cultural, actividades formativas, encuentros profesionales,residencias, producción y cualquier otra actividad vinculada a la Cultura de los Ayuntamientos, Cabildos y Gobierno de Canarias. Se pide el aplazamiento de las contrataciones fijadas y que los presupuestos para Cultura no se destinen a otros fines.

1.5. Acompañamiento empresarial por parte del Gobierno de Canarias sobre mecenazgo cultural.

Reconocimiento social a las empresas. Proponemos apelar a la responsabilidad social y cultural de las empresas creando un sello de calidad y ofreciéndoles la oportunidad de aumentar su visibilidad y prestigio uniendo su marca a un evento o proyecto cultural.
1.6. Solicitar al Gobierno de Canarias que ponga en contacto a esta Mesa Sector como representantes del Sector Cultural, con los responsables de la toma de decisiones al respecto de las medidas sanitarias para el desconfinamiento en Canarias. La finalidad es transmitirles las singularidades del sector y mediar sobre el protocolo de uso de los productos culturales.

1.7. Exenciones y rebajas en las cotizaciones de autónomos y pymes.

El día de la recuperación en el sector esta por llegar, aunque sera tarde. Esto hará necesario una ayuda extra hasta que podamos realizar el trabajo en condiciones estables. En este sentido, se debería estudiar también la prolongación, en los casos necesarios de los ERTES, hasta que se consiga el grado optimo de actividad cultural.

1.8. Bonificaciones en las cuotas de seguridad social de trabajadores asalariados.

Estas medidas deberán ser consensuadas por las diferentes áreas de la administración que tengan competencias sobre las mismas. Entendemos que sin este acuerdo transversal seria una quimera su implementación.

Entendemos la complejidad del momento actual y estamos abiertos a matizar, ajustar y explicar todo lo que se solicita, pero con toda humildad anunciamos que, si nuestras administraciones publicas no asumen lo que aquí se propone, la subsistencia del sector cultural en Canarias estará en grave peligro”.

FIRMAN MESA SECTORIAL DE LAS ARTES ESCÉNICAS Y LA MÚSICA DE CANARIAS

● Asociación Canaria de Narración Oral (TAGORAL)
● Asociación de Artistas del Movimiento de Canarias (PiedeBase)
● Asociación de Empresas de Artes Escénicas de Canarias (Replica)
● Asociación de la Industria Musical Canaria (AIMCA)
● Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Canarias (APGCC)
● Asociación de Profesionales de la Música Clásica (ASPROMUC)
● Asociación de Profesionales del Circo de las Islas Canarias (APCIC)
● Asociación Profesional de Técnicos de Las Artes Escénicas de Canarias
(APTEACAN)
● Asociación Sindical Unión de Actores y Actrices de Canarias (UAC)
● Clúster Canario de la Música.

(*) La imagen está tomada de Don Galán. Revista de invetigación teatral

Saludos, ¿calima?, desde este lado del ordenador

Mariano Mayer: “Las vanguardias han muerto”

Miércoles, Abril 8th, 2020

Esta entrevista se realizó hace unos meses, cuando todo parecía tranquilo, cuando suponer lo que ahora estamos viviendo sonaba a chiste o al guión de una mala película de ciencia ficción. Durante la conversación con el poeta y comisario independiente Mariano Mayer (Buenos Aires, Argentina, 1971) se habló de muchas cosas aunque la charla se centró en su último trabajo Fluxus escrito. Actos textuales antes y después de Fluxus (Caja Negra, 2019,) una de las primeras antologías de textos Fluxus publicadas en español y que recoge ensayos,
entrevistas, conversaciones y piezas textuales que revelan las motivaciones generales de este movimiento en relación al arte de acción y sus intereses por extender el concepto arte-vida.

La publicación destaca los aportes teóricos y experienciales de más de treinta artistas vinculados a Fluxus como Esther Ferrer, Juan Hidalgo, Alison Knowles, La MonteYoung, Pauline Oliveros, Benjamin Patterson, Yoko Ono, Allan Kaprow, Oscar Masotta o Mieko Shiomi.

- ¿Qué lo lleva a trabajar en un libro de estas características?

“Fue un encargo de Caja Negra, una editorial joven que me propuso que hiciese una antología de textos Fluxus lo que me tomó mi tiempo ya que deseaba estudiar con objetividad la posibilidad de armar un libro con estas características. Desde un principio, el reto me pareció atractivo pero me di cuenta a medida que iba adentrándome en él que tenía poco que aportar a la gran cantidad de libros y catálogos que existen sobre Fluxus hasta que, fruto de las investigaciones y tras encontrar material textual muy valioso y diverso, pensé que sí que había un camino que llevaba a la confección de un libro”.

- ¿Cuál fue ese camino?

“Como Fluxus unificaba tantas cosas distintas –disputa teórica y creación artística; poner en escena textos para generar partituras o piezas de danza e incluso inventar metodologías para generar otras maneras de trabajar con la realidad junto a una reflexión teórica del happening, el arte conceptual y cómo experimentar con ese tipo de ideas– ese material me pareció lo suficientemente atractivo para incluirlo en el libro”.

- ¿Qué lugar cree que ocupa Fluxus en la Historia del Arte?

“Pienso que un lugar interesante porque nace en un momento en el que los artistas demandan mitos, estamos a finales de los años 50, fin y comienzo de una década en el que se ubican estas prácticas que cuestionan qué ideas de las vanguardias se querían llevar adelante. Ellos apostaron –y con bastante claridad– por demoler el mito romántico de las vanguardias”.

- ¿Y cómo lo hacen?

“Lanzando un basta ya a la creatividad y al show por encima de la obra que fue tan determinante en los movimientos artísticos anteriores. Hay un inicio interesante a partir del letrismo y el situacionismo, allí se encuentra ese caldo de cultivo de pensar otros modos de relaciones. Es un momento de gran tensión porque hay gente que tiene ideas de constituir un grupo y por otro lado una cantidad enorme de integrantes que no tiene intención de constituirse en grupo sino de crear un tipo de obra y experimentar ciertas prácticas a solas o con otros que hace poner en marcha e ir hacia adelante al movimiento. También me parece ejemplar la noción del no listado, Fluxus nace sin nombre, se organiza sin tener una idea de nombre que los concentre y sin listado ni manifiesto”.

- Surge de manera espontánea.

“Surge de manera espontánea y sin intención de grupo ni de línea estética. Sus componentes participa de experiencias muy similares y elaboran trabajos de manera colectiva: músicos que empiezan a deconstruir la idea de la música. Artistas que vienen de las artes escénicas, de la danza, de la escultura, del cine, la pintura… Lo que ocurre es que estos elementos empiezan a intoxicarse y se ponen a hacer obras juntos en los talleres como el que tenía Yoko Ono en Nueva York”.

- Creo que la música fue muy importante para Fluxus.

“La música es muy importante pero sobre todo la idea de la nueva música y la organización de festivales en los que colaboran otros artistas. Todo fluye sin nombre hasta que en 1963 en un encuentro que se celebra en Alemania organizado por George Maciunas junto con otros artistas de música de acción, comienza a sonar Fluxus aunque el nombre ya estaba dando vueltas y se había pensado para los contextos mundiales donde iba a instalarse como Europa, Norteamérica y Asia que son los bloques más importantes en los que se produce lo que se entiende como Fluxus. Se desparrama también por otros sitios pero no con la misma intensidad que los continentes mencionados. La eclosión surge cuando en la primera revista importante del movimiento, que diseña Maciunas y en la que colaboran músicos y poetas, perciben que las piezas que contiene la publicación hay muchas partituras que se pueden interpretar”.

- Pero ¿cuál es el origen del nombre?, ¿por qué Fluxus?

“Existe mucha rumorología pero casi todos coinciden en que el nombre lo da Maciunas cuando abrió el diccionario y se encontró con esa palabra. Una palabra que iba muy bien con la idea de transformación, de recorrido. Maciunas fue una persona que no estaba bien de salud y mantuvo de alguna forma un vínculo con la enfermedad muy particular a lo largo de su vida. La mayoría coincide en darle la paternidad del nombre y no resulta difícil pensar que fue así ya que ninguno tuvo idea de grupo salvo Maciunas. Sin Maciunas no hubiera existido –como existió– la idea de Fluxus en cuanto a la representación de un modo de hacer las cosas que empieza y nunca termina si bien cuenta con unas características que implica una metodología que se puede reconocer gracias a la enorme labor de Maciunas”.

- ¿Qué tipo de textos escogió para el libro?

“Obras que mantuvieran un diálogo muy actual, que tuvieran algo que decir al arte actual y cuáles de sus artistas se caracterizan por su capacidad de continuar dialogando con el presente”.

- ¿Las vanguardias han muerto?

“Las vanguardias han muerto o felizmente ha muerto esa idea de vanguardia que se identifica con originalidad, espíritu creativo, un posicionamiento a un antes y un después. A la idea de demoler las ideas que se vinculan a otros periodos que estaban muy pegados a la modernidad. Se ha dejado de prestar atención a un arte que tuvo que ver con modos distintos, nuevos si se quiere. Me resulta interesante pensar que el arte no tiene que ver con lo nuevo porque hay otras disciplinas que se encargan de lo novedoso como la moda, por ejemplo. El arte no debe tener solo esas preocupaciones sino otras para enriquecer sus intereses”.

- ¿Qué queda de Fluxus?

“Pues los artistas vinculados al movimiento y que están vivos, Zag… Todos comparten prácticas y herencias e incluso siguen trabajando de la misma manera. Lo puedes observar en su vinculación con el arte correo, el arte postal y en el interés hacia el happening que hemos tenido en los últimos años y, cómo no, el arte de acción. Hay páginas activas donde permanentemente aparecen artistas que se vinculan a Fluxus y que organizan festivales y conciertos pero, personalmente, me interesa verlo más desde una perspectiva más próxima a la deconstrucción y no tanto como herencia”.

- Dos artistas que se sumaron al movimiento fueron Juan Hidalgo y Yoko Ono.

“Me interesa un primer momento de los dos ya que lo considero muy paralelo. Entiendo que han sido grandes escritores y que comparten la inquietud de cómo pasar a la escritura la libertad que han encontrado en el mundo del arte. Inventar formas con el uso escrito del lenguaje. Los dos son casos paradigmáticos y han influenciado muchísimo. Juan Hidalgo en el momento que publica el Juan Hidalgo de Juan Hidalgo (1961 y1991) ocupa un lugar que a mi me interesa por su valor. La otra cuestión es la inmediatez que caracteriza a estos dos artistas que parten de ideas muy sencillas que expresan con profundidad. Hay un equilibrio entre las formas de esa idea. De Yoko Ono me atrae sobre todo su libro Pomelo, una obra muy temprana y también su actividad como música que a mi me parece impresionante y que realizó antes de conocer a John Lennon y que continuó viviendo ya con él. Yoko Ono y Juan Hidalgo inician dinámicas que no vencen. En el caso de Yoko se cuenta con mucha obra donde elegir mientras que la de Juan Hidalgo resulta más compacta”.

- Usted es poeta y comisario. ¿Cuáles son exactamente las funciones de un comisario de arte?

“Del mismo modo que no hay modos de ser artista ni de producir artistas no hay un modo de hacer comisariado sino una idea de interlocutor y traductor que es muy importante. Es poder entrar en la obra del otro y comprenderla para lograr desde el diálogo una situación común. Esa sería la cuestión más epifánica del comisariado. Luego hay algo de apoyar la toma de decisiones del artista y, a partir de ahí, otras variables e intereses que son muy distintos y que van desde el comisario investigador al de tesis y aquel en el que la figura del comisario se desdobla con el fin de trabajar con otras formas de presión. Otro modo que reivindico mucho es acceder a las ideas o conocimientos del artista a posteriori” .

UN MOVIMIENTO

Mariano Mayer vino a las islas para impartir la conferencia Iconoclasia Fluxus, charla que formó parte del programa de actividades complementarias a la exposición Esther Ferrer que se exhibió a finales del año pasado en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) en la capital grancanaria. Impartió también la conferencia en Tenerife, invitado por el Ateneo de La Laguna.
En su exposición, Mayer resaltó la originalidad crítica de Fluxus, un movimiento artístico de las artes visuales, la música, la literatura y la danza que tuvo su momento más activo en los años sesenta y setenta. “Fluxus se declaró contra el objeto artístico tradicional como mercancía y se autoproclamó como un movimiento artístico sociológico”, señaló.

Saludos, tiempo de amar, tiempo de morir, desde este lado del ordenador