Jerónimo Cabrera, ¿nuevo gerente de TEA?

Miércoles, Junio 22nd, 2016

Tras una convocatoria que ha demorado el fallo tras presentarse varias alegaciones, alegaciones que esperamos publicar un día de estos, Jerónimo Cabrera Romero podría ser el nuevo gerente de TEA Tenerife Espacio de las Artes si firma el contrato –con una duración de dos años– y pide excedencia de su actual puesto de trabajo.

TEA, a partir de ahora solo TEA, es una de las joyas de la corona de los espacios culturales del archipiélago pero también de la delirante arquitectura de una ciudad de frontera.

Esperamos, si Jerónimo Cabrera firma finalmente un compromiso ya anunciado, que consiga y medie para que TEA recupere otro esplendor.

Por ahora ha sido muy difícil convencer a la ciudadanía que TEA es algo más que una biblioteca que abre las 24 horas y se llena porque es una formidable sala de estudios. Esto se explica porque los públicos que visitan los mundos de TEA (museo contemporáneo Instituto Óscar Domínguez, el Centro de Fotografía Isla de Tenerife y la Biblioteca Municipal Central) son diferentes.

El que está abajo no suele subir y el que está arriba tampoco suele bajar porque TEA funciona como islotes culturales (algunos de ellos con propuestas interesantes y atractivas) pero que no han sabido tender puentes. Este vacío se puede entender porque tras el sonado abandono de Javier González de Durana como director artístico, la organización se ha dividido en una tricefalia con forma de dirección colegiada entre Isidro Hernández, Yolanda Peralta Sierra y Antonio Vela de la Torre, que proponen pero también acatan las directrices del responsable de Cultura, Educación y Unidades Artísticas del Cabildo de Tenerife, que asume en la actualidad José Luis Rivero Plasencia.

Consta que no es un trabajo fácil, pero confíamos que Jerónimo Cabrera al menos lo intente con la idea de que TEA reclame, precisamente, ser un Tenerife Espacio de las Artes.

Y Artes hay muchas.

El espacio que ocupa TEA fue antaño una barriada de chabolas cuyos habitantes tienen muchas cosas que contar pero me temo que no hayan escritores que sean capaces de transformarse en sus voces para describir cómo fue aquella vida y de qué manera fueron obligados a marcharse del amplio solar que ocupaban.

Muy próximo al edificio, que es obra de los arquitectos Jacques Herzog, Pierre de Meuron y Virgilio Gutiérrez, se encuentra el Mercado de Nuestra Señora de África aunque todos por aquí lo conocemos como La Recova, y los domingos se instala por toda la zona un Rastro que a mi, particularmente, me hace muy feliz porque por ahí anda toda una isla y turistas en pantalones cortos calzando cholas con calcetines mientras negocian con los ambulantes.

Hay vida.

Si Jerónimo Cabrea firma el contrato asumirá dedicación plena a su nueva responsabilidad.Otra cosa es que tenga las manos libres cuando asuma el reto de gestionar el todavía joven centro que inició su andadura a finales de 2008 no recuerdo ya si como Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Conremporánea o como TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Es un hecho que Jerónimo Cabrera realizó bien su trabajo como director gerente del Organismo Autónomo de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife al contar con el respaldo de la entonces concejal de Cultura Clara Segura… Se apostó entonces por explotar ideas y trasladar algunas de esas ideas a la calle. Acciones de las que deberían tomar buena nota el actual equipo responsable de Cultura de la Corporación santacrucera…

Pero esto es un enigma, como un enigma son los planes que tiene ahora en la cabeza Jerónimo Cabrera.

Si al final se decide y el bolígrafo no le tiembal entre los dedos para rubricar el contrato con TEA, esperamos que sea con el objetivo de dar un violento golpe de timón a la nave como capitán, y no gerente, de ese buque fantasma que la gente reconoce en la calle como TEA y no como TEA Tenerife Espacio de las Artes.

(*) La imagen que ilustra este post está tomada de la edición digital de La Opinión de Tenerife. Se accede al enlace de la información si pincha donde se escribe ya anunciado.

Saludos, buenos días y buena suerte, desde este lado del ordenador.

Directo al blanco, como debe ser…

Martes, Enero 22nd, 2013

* La colección Generación 21: Nuevos novelistas canarios presenta este año cuatro nuevos títulos. Estos son: Cinco mujeres que no subirán al cielo, de Juan Andrés Herrera; El centro del gran desconocido, de Eduardo Montelongo; Julia y la guillotina, de Jonathan Allen y Si hubieras estado aquí, de Cecilia Domínguez Luis.

* Ediciones Aguere e Idea presentarán también durante los primeros meses de 2013 La ONU. Canarias y las descolonizaciones africanas, un ensayo del profesor Domingo Garí; y en narrativa La piel de la lefa, de Juan Ramón Tramunt y… En el aire queda, de Damián H. Estévez.

* El escritor alemán Harad Braem presentará entre el 24 y 25 de enero en Tenerife y La Palma Tras las huellas de los aborígenes. Las citas tendrán lugar en la librería Bárbara en Los Cristianos y el hotel Monopol en el Puerto de la Cruz, así como en la tasca La Luna, en Los Llanos de Aridane. Braem, que aprovechará su estancia en isla de La Palma para trabajar una nueva novela, dará a conocer en la ciudad portuense sus nuevos thrillers en lengua alemana, Der Vulkanteufel y Tod im Barranco. Tras las huellas de los aborígenes es una guía arqueológica que resume brevemente teorías sobre el origen de los primeros pobladores del archipiélago.

* La escritora María Jesús Alvarado presentará el 5 de febrero en el Ateneo de La Laguna, Sorimba. El acto será introducido por la también escritora Elsa López. Alvarado es autora de autora también de Suerte Mulana (2002), Extraña estancia (2006), Geografía accidental (2010), Al sur de Zagora (2010), Isla Truk (2011) y Grietas (2012).

* TEA comienza este miércoles, 23 de enero, un ciclo de cine contemporáneo de Guatemala con la proyección a las 20 horas de Distancia, de Sergio Ramírez. El ciclo, con el título de Historias del país del fin del mundo, es una actividad paralela de la exposición Piel de gallina. Regina José Galindo, que se muestra en el centro hasta finales de marzo. Los otros largometrajes que forman parte del ciclo Historias del país del fin del mundo son La isla, de Uly Stelzner (día 30), El regreso de Lencho, de Mario Rosales (6 de febrero), Alternativa. La historia del rock en Guatemala, de Vinicio Rizzo (13 de febrero) y Las marimbas del infierno, de Julio Hernández Cordón (20 de febrero).

Saludos, por el patio interior se cuelan los gritos de los primates de Sálvame, desde este lado del ordenador.

Un bicho raro

Jueves, Enero 3rd, 2013

Antes de las doce campanas recibo y envío WhatsApp, llamadas, correos electrónicos de personas a los que, la verdad, había olvidado y que parecen que, repentinamente, se acuerdan de uno mientras la herramienta del Facebook se inunda de mensajes que invitan a la felicidad y a que Dios reparta suerte.

Como si fuera cosa de la suerte que este año que comienza a rodar fuera mejor que el pasado, ese que se murió hace dos día a golpe de las dichosas doce y sísificas campanadas.

El caso es que todo sigue igual.

Pero se nota en el ambiente ese poco realista entusiasmo por el reinicio,  por ese “empezamos de nuevo” en el que casi parece, casi parece, que todo puede ser posible pese al derrumbe.

Pero no me malentiendan. 

Aprovecho estos días para releer, entre El fantasma de Harlot y Morir despacio, de Norman Mailer y Alexis Ravelo, respectivamente, el Crack-Up de Francis Scott Fitzgerald. Una crónica del despertar –con dolorosa y sedienta resaca– del sueño americano.

Entre otras frases del Crack-Up me quedo con: “La prueba de una inteligencia de primera clase es la capacidad para retener dos ideas opuestas en la mente al mismo tiempo, y seguir conservando la capacidad de funcionar. Uno debería, por ejemplo, ser capaz de ver que las cosas son irremediables y, sin embargo, estar decidido a hacer que sean de otro modo.”

Con el paso de los años las navidades ya no son lo que para mí fueron.

Demasiados los ausentes.

Muertos y vivos. Vivos y muertos a los que echo de menos.

Entiendan así que no sienta el mismo frenesí, y mucho menos el chispazo de emociones que la mañana del 6 de enero me recorría como una lengua de fuego por dentro.

- ¿Qué me pasa, señor Ojo?

- Ginebra…- boquea señor Ojo.

¿No soy el mismo?, me pregunto.

Estos días me he esforzado por reencontrarme con aquello que me amó y armó pero de manera quiero pensar que inconsciente he ido despojándome como quien se quita una caspa molesta de encima.

Salgo entonces a recorrer las calles de esta capital de provincias como un inocente que se mezcla entre golem para que en una librería donde ya me conocen de toda la vida un empleado haga un chiste: que no aproveche la insólita presencia de público para sisar un libro.

No utiliza el empleado la palabra sisar. Un empleado que ignora que sí que he visto momentos antes como una jovencita sisaba un libro: Soy un bicho raro, de Anne Bannon.

¿Levanto el dedo y la señalo?

¿Grito algo así como detengan al ladrón?

No.

Estoy otra vez en la calle.

Demasiada gente en unas calles decoradas con luces que, más que animarme, me derriten un poquitito más.

Tengo que recurrir a la técnica de los codazos para abrirme paso entre la marabunta y atender resignado a un periodista que me pregunta si vi –ojo que no dice escuché– el discurso de fin de año que ofreció el presidente de esta cada día más descascarillada comunidad autónoma.

- No, por supuesto que no.- respondo con una sonrisa de no quiero hacerme el gracioso.

Luego chismea como quien no quiere la cosa y nos damos las manos y el inevitable feliz de año que en estos días de apariencias se ha convertido en una consigna. En algo así como ciudadano o camarada que no era otra cosa que los soldados que compartían cama o lecho en las trincheras de Europa en los años de la Gran Guerra.

Llego a casa donde me abuuuurro por Internet consultando las mismas páginas.

En un blog se hace onanismo con una polémica barroca y tontorrona.

Un yo dije y tú dijiste y ahora tú dices y yo digo que, la verdad, no entiendo. Es más, quiero pensar que es un chiste privado que se han montando estos dos para darse algo de gusto: camaraaadas.

Son días en los que temo que el cielo se me caiga sobre la cabeza. Como a los galos irredentos, los que se enfrentaron a los civilizados romanos porque conocían el secreto de la poción mágica.

La senda de Miguel Ángel Toledo se estrena, leo en la agenda de actividades culturales que facilita el Gobierno de Canarias, el 11, 12 y 13 de este mes a las 19 y 21.30 horas en TEA.

Nunca he tenido muy claro sí se escribe TEA Tenerife Espacio de las Artes o Tenerife Espacio de las Artes TEA… ¿Alguien podría explicármelo si hace el faaaavor?

Encuentro a un precio de risa uno de los mejores discos de The Kinks, Face to Face, y me entra una insólita tristeza porque esta noche veré el último capítulo de la primera temporada de Boardwalk Empire, que ha sido de lo mejor que he digerido últimamente.

Esto me hace recordar que un amigo cubano tiene Érase una vez en América, del maestro Sergio Leone.

El amigo, cada vez que me ve, me pide que le preste con acento, en el que desaparecen las rrr por lll, películas y más películas sobre la mafia.

Solo quiere películas de mafia.

Ya le pasé la trilogía de El padrino y le he prometido que cuando me devuelva Érase una vez en América le paso Uno de los nuestros y Casino.

Rechaza de plano, para mi sorpresa, la nueva versión de Scarface de Brian de Palma.

No le digo nada del Lucky Luciano, la cinta en la que el italiano Francesco Rosi cuenta el crepúsculo del famoso gángster italonorteamericano…

Me pregunto si le gustará Boardwalk Empire.

Aunque ahora todo el mundo enteraaado habla de Los miserables, la película. El musical plagado de estrellas de Hollywood que se exhibe en los cines.

Todo el mundo enteraaado habla de la película pero no de la novela que la inspira.

Y pienso que fue un escritor único, por raro, Victor Hugo.

Yo me quedo con El hombre que ríe, que también se trata de un libro demasiado grueso en páginas y al que hay que coger, como lo cogí yo, si se está enfermo y en cama. Alimentándose de calditos y yogures.

Lo digo porque hay que tener espíritu enfermo para enfrentarse a sus novelones.

Por aquello de la belleza del monstruo también recuerdo El jorobado de Nuestra Señora de París.

Los miserables la vi, no me he atrevido a leerla aún, por primera vez en televisión. Se trataba de una película francesa que, ahora, rastreando en Internet, me entero dirigió Jean-Paul Le Chanois. Recordaba a su protagonista, a quien hace de Jean Valjean, Jean Gabin, que fue siempre un actor por el que siento una extraña, si quieren compulsiva por estrafalaria fascinación.

La otra película que suena en estas navidades donde todo cambia, nada permanece, es el Hobbit. Tampoco la he visto. Y ni puñeteras ganas por verla pero sí que recuerdo cuando leí la novela.

Fue por la fiebre tolkeniana que sufrí tras el estreno de la hoy olvidada película de dibujos animados El señor de los anillos (Ralph Bakshi, 1978).

Pero la verdad sea dicha en esta plancha: en este periodo de transformaciones varias que sufro Tolkien me parece ahora otra cosa.

O cosita.

Debe ser la edad, que va descascarillando lo prescindible de la armadura que forja tu pasado.

La idea es recuperar la inocencia. La capacidad de asombro.  

Asombro que sí encuentro cuando vuelvo a contemplar el Conan de Milius. Ya saben, la película protagonizada por ese actor de apellido impronunciable que fue gobernador de California.

En un inquietante viaje a mi pasado vuelvo a ver Desmadre a la americana, que fue la madre de todas aquellas cintas sobre universitarios con una idea fija en la cabeza: perder la virginidad.

¿Me río viendo Desmadre a la americana como la primera vez?

No.

Pero sí que sonrío.

Regreso, es inevitable, al Crack-Up:

Soy un hombre que piensa despacio, y se me ocurrió simultáneamente que de todas las fuerzas naturales, la vitalidad es la única incomunicable. En días en que la savia vital le llegaba a uno como un artículo libre de impuestos, uno trataba de distribuirlo –pero siempre sin éxito–; para seguir mezclando metáforas, la vitalidad nunca “aprende”. Se tiene o no se la tiene, igual que salud u ojos pardos u honor o voz de barítono.”

La chica que sisó Soy un bicho raro me guiñó el ojo.

(*) La imagen que acompaña estas líneas pertenece a El Golem (Carl Boese y Paul Wagener, 1920. El filme está basado en la novela El Golem de Gustav Meyrink.

Saludos, agitando las manos, desde este lado del ordenador.

En torno al cierre de ‘El baile y las cadenas’

Martes, Agosto 2nd, 2011

Nos aseguran que el cierre de El baile y las cadenas, que hasta hace unos pocos días administraba Javier González de Durana, no ha sido provocado por una conjura judeo masónica, ni siniestras maquinaciones políticas ya que, nos informan, se le sugirió en su día al propio de Durana que podía continuar con el blog por libre (es decir, que fuese suyo, sin estar atado ya a las responsabilidades directivas de Tenerife Espacio de las Artes, TEA).

El caso, nos cuentan, es que de Durana declinó esta oferta al explicar que estudia poner en marcha otro blog cuando asuma su responsabilidad al frente del Museo Balenciaga.

Es preciso recordar que El baile y las cadenas nació como un blog del director artístico de TEA pero no como un blog personal de Javier González de Durana, así que ante el actual vacío de poder en TEA, todo indica, o todo quiere hacer indicar, que ésta fue, y no otra, la razón que ha motivado su cierre.

Otra cuestión es que esta decisión pase a la historia por su notable ausencia de diplomacia, también de como no saber medir los tiempos, más si tenemos en cuenta que el ya ex director artístico de TEA dejó su cargó a finales de julio.

Es decir, hace apenas escasos días.

En El escobillón nos planteamos en un post anterior qué iba a pasar con El baile y las cadenas una vez que de Durana anunciase su marcha. En ese comenatrio llegamos incluso a especular que o lo cerraba o lo dejaba en otras manos, claro que nunca imaginamos lo que iba a significar y suscitar su pronta desaparición.

Personalmente, quien les escribe va a notar muy en falta esta bitácora cuyo futuro depende ahora de quien asuma la dirección artística de TEA –o de como quede configurada la dirección artística de TEA en otoño de este año, que esa es otra historia–, ya que el nuevo responsable, sea él o ella (o sean ellos o ellas, que esa es otra historia) decida o decidan qué hacer con el blog.

Si continúa esta feliz experiencia es un suponer que la bitácora cambiará de nombre aunque sospecho que tras la ventolera desatada estos días con El baile y las cadenas no haya demasiado entusiasmo ni voluntad para repetir esta experiencia.

Saludos, a los Sucedió una noche, desde este lado del ordenador.

Decíamos ayer…

Viernes, Julio 29th, 2011

No me gustaría que la despedida de Javier González de Durana al frente del TEA se convirtiera en un culebrón sin final feliz porque sin tenerlo no dejo darle vueltas a la cabeza para intentar comprender su repentino hola y adiós a la isla.

Sensación que se acrecienta con la lectura del último post que subió el mismo de Durana al blog El baile y las cadenas este mismo viernes, 29 de julio, coincidiendo con la puesta en marcha de su bitácora virtual. Bitácora, por otra parte, que entiendo cierra o deja en manos de otros.

Leamos los párrafos que considero más significativos del escrito porque en ellos intenta el que hasta ayer fue director de TEA explicar los motivos que han provocado el abandono de su hasta ahora responsabilidad.

“En cuanto a los motivos de mi marcha a los tres años de llegar a TEA, cuando aun faltan dos para la conclusión del contrato que firmé…, no vale la pena explicitarlos. Algunos se los imaginan, otros los conocen y algunos más inventan historias con mayor o menor fantasía y capricho en acomodo a sus intereses particulares. Cada lugar de trabajo tiene su ciclo natural. La duración de cada ciclo depende de una compleja y no siempre reconocible red de circunstancias personales, profesionales y ambientales. Dependiendo de la intensidad y el modo en que esas circunstancias se interrelacionan, los ciclos duran más o menos. En todo caso, configuran periodos de tiempo naturales, más allá de los cuales los plazos se tornan artificiales y forzados, en cierto modo, dislocados y desasosegantes. No seré yo quién de lugar a esa clase de tiempo, si puedo evitarlo.”

Y continúa: “Llegué a Tenerife invitado por el Cabildo, me puse a trabajar en unas circunstancias no creadas por mí, sino recibidas, me esforcé a mí mismo y animé a otros a exigirse, gocé y sufrí, entregué y recibí, logré unos objetivos y otros no. Ni me quejo ni protesto por aquello que no ha sido como me dijeron que sería ni me excuso por lo realizado sino que suscribo cada paso; no culpabilizo a nadie ni a nada por las insuficiencias; no tengo motivos ni ganas de encontrarlos para que me disculpen de lo que sea. Los que vean errores en estos tres años de Dirección Artística sepan que se debieron a mí; los que vean aciertos sepan que fueron mérito del equipo de profesionales que trabaja en TEA. Marcho de Tenerife con una experiencia vital y profesional riquísima, por lo que albergo un profundo sentimiento de gratitud.”

Les propongo ahora que lean las reflexiones que hace la directora de la revista EXIT, Imagen & Cultura, Rosa Olivares, cuando escribe sobre las realidades de dos museos muy diferentes pero coincidente en su absoluta pobreza de medios económicos y en  pertenecer a lugares donde el poder político “tiende a involucrarse en todas las esferas de la vida de la comunidad con un estilo a la antigua, por decirlo de una manera educada.”

Olivares se refiere al DA2 en Salamanca y a TEA en Tenerife.

Sobre el TEA escribe que se trató de “un proyecto que dotaba a Tenerife finalmente del museo y centro de arte que reclamaba su historia cultural y su necesidad de integrarse en la sociedad artística nacional e internacional. Se empieza con un edificio de Herzog & de Meuron, gastándoselo todo en la caja y olvidándose de que hay que poner algo dentro. Nombrado director Javier González Durana, con una larga experiencia como director y como comisario, consigue poner en marcha el buque, hacer alguna buena exposición y dotar al centro de una colección basada en los préstamos y depósitos que Durana consigue. Pero sin presupuesto económico de ningún tipo y sin la menor independencia para actuar, su director se encuentra que no puede poner en marcha más que un blog, convirtiéndose el museo en algo parecido a un cine de barrio, lujoso, pero nada más.”

Olivares en esta especie de historia paralela que traza entre las cabezas de DA2 y TEA recuerda que, curiosamente, hoy sus directores han dimitido para volcarse en otros proyectos.

“González Durana deja Tenerife para dirigir el Museo Balenciaga en el País Vasco. La duda es nuevamente si ese vacío de poder no será por exceso de poder político, y que futuro les deparará a estos dos museos, de los más jóvenes del Estado. Deseamos que la lógica y la cordura hagan que las cosas vuelvan a sus cauces y aunque sea de una forma austera, vuelvan a sus salas exposiciones y actividades de calidad e interés para la sociedad.”

(*) Las cursivas son nuestras.

Saludos, eso que oigo… eso que oigo  ¿no son Las Valquirias?, desde este lado del ordenador.

Cristóbal de la Rosa y Javier González de Durana, una interesante cuestión de estilo

Jueves, Julio 28th, 2011

Javier González de Durana finaliza este domingo, 31 de julio, un ciclo profesional más en su carrera.

Deja la dirección de Tenerife Espacio de las Artes (TEA) tentado por los cantos de sirena del Museo Balenciaga, así que su anunciado adiós a la isla que en un principio fue recibido con momentáneo desconcierto, ahora sabe a dulce despedida.

Y escribo lo de dulce despedida porque tanto de Durana como Cristóbal de la Rosa, director de Cultura y Patrimonio del Cabildo de Tenerife, escenificaron este mismo miércoles un adiós con estilo.

Un adiós que quiero y deseo que se interprete con un sencillo y definitivo la paz sea contigo.

Javier González de Durana puede irse con la cabeza alta porque, a mi juicio,  supo gestionar TEA pese a que estrenara el cargo en tiempos de cólera y escasez presupuestaria.

Pero a él le debemos, como también le debemos al equipo que trabajó bajo su dirección y al respaldo político con el que libró batallas que ni de Durana ni de la Rosa negaron ante los periodistas –gesto por otra parte que los honra–, a que este formidable espacio de la capital tinerfeña se haya convertido en un referente cultural para Canarias.

Y si bien es cierto que no lo tuvo fácil, creo que nadie pondrá en duda que además de su lúcida y como todas las cosas discutible visión artística, se nos va un hombre que aprendió en esta isla a maniobrar con inteligente cintura política los obstáculos que le salieron al paso.

Entre otros, los generados por un grupo de conjurados que se esforzaron en dinamitar una idea que al final, afortunadamente, apenas tuvo resonancia en los mentideros y ni en las episódicas y en ocasiones engañosas denuncias públicas (caso del tapiz Ceres. Caso de la guerra de siglas que lamentó que lo que nació siendo IODACC se conozca hoy como TEA. Caso que de Durana “escondiera” los fondos Óscar Domínguez, por poner solo algunos ejemplos que se me vienen ahora a la cabeza) que nacieron con la única voluntad de hacer daño. 

Si partimos de la base que la etapa de Durana no ha sido redonda, nadie puede discutir que lo hecho, bien hecho está. ¿Que pudo haber mejorado y corregido algunas cosas?, sí, pero visto los resultados ¿alguien se acuerda de esas imperfecciones?

De Durana, que el pasado martes celebró una fiesta de despedida en un local de la calle de la Noria con todos los Amigos de TEA, admitió ante los periodista que fue complicado “organizar equipos” así como “armar un tejido diplomático a su alrededor para generar una serie de colaboraciones que son necesarias en el ámbito museístico”.

Respecto a sus relaciones con el Cabildo apuntó: “No soporto la pedantería ni tampoco la afectación y mucho menos en mí mismo… Cuando estás en un equipo en el que hay que resolver problemas siempre aparecen posicionamientos distintos. A veces fui como una piedra en el zapato de Cristóbal de la Rosa y él también lo fue en el mío, pero cedimos en algunas cosas por el TEA. Puede que un día nos miráramos de arriba a abajo con cierto disgusto, pero eso forma parte de este trabajo. Es imposible tener el mismo concepto sobre todo. En este sentido, tengo que reconocer que en este ciclo ha habido opiniones opuestas, pero no enfrentamientos.”

A su lado, Cristóbal de la Rosa admitió que era imposible que “Javier y yo pudiéramos estar de acuerdo en todo” pero añadió que en estos últimos cuatro años (2008-2011) se han cubierto al cien por cien “los objetivos que nos planteamos en el primer encuentro. Entonces la prioridad era definir la estrategia que debíamos seguir, los objetivos que se debían cubrir en una primera fase y, sobre todo, hablamos de poner el TEA en un plano visible. A pesar de los problemas económicos que han existido, que durante este periodo han sido muchos y variados, tengo la impresión de que se han logrado cubrir unas necesidades que están por encima de unos mínimos.”

Y no cabe duda que pese a esos problemas económicos, TEA pasa con buena nota el expediente.

Ahora solo falta conocer el nombre de quién sustituirá al hombre que en parte contribuyó a que así fuera.

Ese hombre o esa mujer tendrá que gestionar con escasos recursos un espacio que ya es un emblema para esta ciudad que, pese a las adversidades, demanda cultura. Una cultura que en TEA hasta ahora ha contado solo con la financiación del Cabildo de Tenerife. Ya es hora por lo tanto, y me sumo a la reclamación que hizo pública de la Rosa en ese encuentro con la prensa, a que el Gobierno de Canarias pelee en Madrid para que TEA y CAAM obtengan de una vez más financiación del Estado.

Saludos, escuchando At last por Etta James, desde este lado del ordenador.