En torno al cierre de ‘El baile y las cadenas’
Martes, Agosto 2nd, 2011Nos aseguran que el cierre de El baile y las cadenas, que hasta hace unos pocos días administraba Javier González de Durana, no ha sido provocado por una conjura judeo masónica, ni siniestras maquinaciones políticas ya que, nos informan, se le sugirió en su día al propio de Durana que podía continuar con el blog por libre (es decir, que fuese suyo, sin estar atado ya a las responsabilidades directivas de Tenerife Espacio de las Artes, TEA).
El caso, nos cuentan, es que de Durana declinó esta oferta al explicar que estudia poner en marcha otro blog cuando asuma su responsabilidad al frente del Museo Balenciaga.
Es preciso recordar que El baile y las cadenas nació como un blog del director artístico de TEA pero no como un blog personal de Javier González de Durana, así que ante el actual vacío de poder en TEA, todo indica, o todo quiere hacer indicar, que ésta fue, y no otra, la razón que ha motivado su cierre.
Otra cuestión es que esta decisión pase a la historia por su notable ausencia de diplomacia, también de como no saber medir los tiempos, más si tenemos en cuenta que el ya ex director artístico de TEA dejó su cargó a finales de julio.
Es decir, hace apenas escasos días.
En El escobillón nos planteamos en un post anterior qué iba a pasar con El baile y las cadenas una vez que de Durana anunciase su marcha. En ese comenatrio llegamos incluso a especular que o lo cerraba o lo dejaba en otras manos, claro que nunca imaginamos lo que iba a significar y suscitar su pronta desaparición.
Personalmente, quien les escribe va a notar muy en falta esta bitácora cuyo futuro depende ahora de quien asuma la dirección artística de TEA –o de como quede configurada la dirección artística de TEA en otoño de este año, que esa es otra historia–, ya que el nuevo responsable, sea él o ella (o sean ellos o ellas, que esa es otra historia) decida o decidan qué hacer con el blog.
Si continúa esta feliz experiencia es un suponer que la bitácora cambiará de nombre aunque sospecho que tras la ventolera desatada estos días con El baile y las cadenas no haya demasiado entusiasmo ni voluntad para repetir esta experiencia.
Saludos, a los Sucedió una noche, desde este lado del ordenador.






