Dos propuestas para pasar el jueves

Miércoles, Enero 26th, 2011

CORTOS INDEPENDIENTES CANARIOS EN TEA

Tenerife Espacio de las Artes (TEA) acoge este jueves, 27 de enero, a las 20 horas, la muestra de cortometrajes independientes realizados en Canarias Desde los bordes, trabajos que “bucean en los límites del cine”, según se informa en una nota.

La sesión incluye la exhibición de las piezas Cool y Cuatro ejercicios de realización, de Amaury Santana (Las Palmas de Gran Canaria, 1981); así como Fragmentos de una trilogía, de Josep Vilageliu (Barcelona, 1948), experiencia en la que muestra en imágenes un curioso montaje de sus tres largometrajes realizados en la década de los noventa (Venus vegetal, El castillo interior y Ballet para mujeres) y Off making off y, por último, Rhytmus, de Jairo López (Barlovento, 1980), corto grabado en Berlín.

LIBRO DEL PERIODISTA SAMUEL TOLEDANO

Ediciones Idea publica –dentro de su colección Idea Universidad– el trabajo de investigación del periodista y doctor en Ciencias de la Información Samuel Toledano titulado Noticias de un puerto. El Día, de periódico a gabinete de comunicación empresarial. El libro cuenta con un prólogo del catedrático de Periodismo de la Universidad de La Laguna José Manuel de Pablos Coello. Esta obra se presenta este jueves, 27 de enero, a las 21 horas, en El generador, espacio ubicado en la calle Clavel, nº 10 de Santa Cruz de Tenerife. Por otro lado, Toledano leerá la ponencia Periodismo y democracia. De la construcción a la imposición del consenso social, a las 10.10 horas del sábado, 28 de enero, en el Primer Congreso de Derecho a la Información Ciudadana, promovido por la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) en su X aniversario.

Saludos, una mañana en la que luce el Sol, desde este lado del ordenador.

¿Deberíamos pagar por ver cortos canarios?

Lunes, Enero 3rd, 2011

Me hice esta pregunta el año pasado cuando no pude asistir a la proyección del largometraje independiente La guía del silencio de Cándido Pérez de Armas al llenarse el salón de actos de Tenerife Espacio de las Artes (TEA), lo que obligó entonces a una segunda sesión a la que deseché asistir porque ya no me gusta llegar tarde a casa.

Sí que me pregunté mientras regresaba a mis dominios por las calles de este patético Santa Cruz de Tenerife que muere en soledad ¿cuánto dinero podría haber recaudado el responsable de la cinta si el usuario acostumbrado a ver cortos y largos canarios independientes pagara dos euros por entrada?, ¿o tres euros? que todo es negociable en esta vida.

El pasado 28 de diciembre (escogí la fecha porque el Día de los Santos Inocentes de 1895 se exhibió como espectáculo la primera película de los hermanos Lumière) hablaba con los cineastas Joseph Vilageliú y Jairo López cuando volvió a surgir esta cuestión por casualidad.

Para Vilageliú es objetiva: ¿si la gente paga por ver teatro canario porqué no paga también por ver cortos canarios?

Jairo López fue un poco más lejos al apostar que el Gobierno de Canarias crease un circuito de cortometrajes canarios como existe –o existía, la verdad es que ya no lo recuerdo porque esto de la crisis ha borrado tantas cosas de mi cabeza…– con las artes escénicas con el objetivo, defendió, que estas películas pudieran verse en cualquier rincón de las islas y no como pasa ahora: restringidas a festivales y, gracias a los dioses y a la iniciativa de Emilio Ramal, en Tenerife Espacio de las Artes.

A mi juicio, y pese a que sean malos tiempos donde buscar euros en nuestros bolsillo, el espectador debería de pagar por ver cortometrajes canarios lo mismo que paga por un libro canario, una pintura, un concierto o un queso palmero. O un delicioso chorizo de Teror o una quesadilla herreña.

De alguna manera el hecho de pagar obliga a tomarse en serio lo que vas a consumir aunque lo que consumas no resulte finalmente serio.

Pienso, porque me ha dado por pensar, que esa cantidad que se podría recaudar en las exhibiciones contribuiría no para que sus responsables pudieran rodar otro cortometraje pero sí al menos para meterlo en la hucha de futuros proyectos. O para gastárselo en copas en esos pub que ya no admiten a fumadores. O para repartírselo entre los que colaboraron para que ese corto fuera una realidad, aunque tocara a dos o tres euros por cabeza…

La verdad es que no sé si pagando entrada se legitimaría un fenómeno que, como el corto canario, necesita de tanta autoestima, pero sí que estoy seguro que el espectador que no perteneciera al círculo familiar del cineasta no aplaudiría con la generosidad (y también resignación) con la que aplaude cuando observa la mayoría de estos trabajos.

Y ese resignado pero falso entusiasmo –que en ocasiones roza con la inquietante sensación de sentirse estafado– provocaría por el hecho de pagar que los propios cineastas dejaran de ser tan autocomplacientes y presuntamente autorales con el fin de que sus títulos se ganaran la confianza de ese aficionado al que habría que darle 20 Premios Nobel por su interés y constancia en pro del corto que se rueda en Canarias.

De veras creo que recurriendo a este mecanismo de pago todos (realizadores y espectadores) saldríamos ganando aunque mucho me temo que en su contra las exhibiciones de cortos canarios –en ocasiones extenuantemente maratonianas– no se saldarían con los moderados éxitos de público de la actualidad pero ¿quién sabe? probablemente estimularía en el espectador sin lazos de parentezco ni sentimentales con el director a escoger qué trabajos –según sus criterios– les parecerían aceptables y por lo tanto asumir que ese dinero no sería malgastado porque financia un animado, ingenioso y en ocasiones rebelde corto que ahora quiero creer que debe ser canario.

(*) La imagen que acompaña este artículo es  de Paolo Gioli, concretamente de The Perforated Cameraman, 1979.

Saludos, con la mirada triste de Pete Postlethwaite metida en la cabeza, desde este lado del ordenador.

Vaya por Dios…

Martes, Diciembre 21st, 2010

TEA, TENEMOS UN PROBLEMA

Llego a las 19.30 horas a las puertas del TEA donde me informan que no puedo asistir a la sesión de las 20 horas del largometraje La guía del silencio porque las entradas están agotadas. Me indican, no obstante, que se ha preparado otra función a las 22 horas pero el horario rompe mis planes y prefiero decir que no.

LA NOSTALGIA, A VECES, NO ES UN ERROR

Mientras subo a casa me encuentro con Álvaro G. Dalloz, fundador de una de las mejores bandas de blues a este lado lado del Atlántico, Sin Elefante. Mientras hablamos me cuenta que ha formado un nuevo grupo Three Bones (Tres Huesos) y que tienen página web. Ya en casa navego por ella, y me gusta el sonido aunque noto en falta la voz de Judith Machado, nuestra particular Janis Joplin canaria aunque afortunadamente sin la misma biografía trágica que la cantante norteamericana.

Y SIGUEN, SIGUEN, SIGUEN…

La pandilla de El Generador está que no para. Este es el calendario de actividades para lo que queda de semana: Jueves 23 a las 21:30 horas: Concierto J. Krawietz goes electro!
Viernes 24 a partir de las 22 horas, El Generador abre las puertas para brindar, charlar y escuchar música.
Domingo 26 a las 19 horas, inauguración de Se vende. Mercado abierto. Propuesta en la que cerca de una treinta creadores locales exponen sus trabajos hasta el 5 de enero en horario de 11 a 14 y de 18 a 22 horas. Se habilitará un espacio de juegos para los niños.
Ese mismo día, a las 20 horas, Isobel pinchará música.

RECORDANDO AL POETA DE ORIHUELA

La muestra colectiva Las 3 heridas, abre al público en el salón de actos Alberto de Armas del Ateneo de La Laguna del 23 de diciembre al 28 de enero de 2011, de 18 a 21 horas. La exposición quiere rendir homenaje al poeta alicantino Miguel Hernández con motivo del centenario de su nacimiento. Incluye una escultura de Alfonso García realizada en acero corten e inspirada en el poema Las cárceles del poeta de Orihuela; varios óleos de los artistas José Luis Vega, Antonello Ravazzi y Lanchi Sánchez Fernaud; una serie fotográfica de Jesús López, RoMa, Juan Carlos Socorro, las hermanas Patricia y Cristina Arriaga Hardisson (Miss Agasson), Beatriz Chinea, Martha Galindo BáezRubén Díaz; y un audiovisual editado por Carlos Pimienta con banda sonora de nuestro Alberto Delgado, nuestro viceconsejero Cultura, y Rubén Díaz que fue grabada en directo en los estudios de Arena Digital, en Geneto.

Saludos, que Dios reparta suerte, desde este lado del ordenador.

Desconcierto…

Viernes, Diciembre 17th, 2010

Tenerife Espacio de las Artes (TEA) volvió a abrir sus puerta este jueves, 18 de diciembre, a dos producciones canarias (En el lago azul y Modelo(s)) y al estreno del cortometraje peninsular Se vende, protagonizada por el actor José Luis de Madariaga, un rostro conocido en el actual panorama del corto realizado en las islas y por sus intervenciones en series como Hospital Central, Amar en tiempos revueltos y Águila Roja, entre otras.

Como ya viene siendo habitual en este tipo de citas, el salón de actos de TEA no se llenó hasta la bandera pero sí lo suficiente para arropar a tres trabajos que por sus características solo puedo calificar de desconcertantes y también algo frustrantes.

La broma (quiero pensar que involuntaria) de la jornada fue la que soltó mi estimado Emilio Ramal –el responsable de que estos cortos y otros que se realizan contra viento y marea a este lado del Atlántico se exhiban en TEA– cuando al presentar uno de los trabajos calificó a la productora que lo sella como generadora de “cine de autor” y no de género sin que se le cayera al suelo la tarjeta que llevaba en torno al cuello…

En fin… ¿Qué entiendes, estimado Emilio, por cine de autor y de género?

¿Qué es cine de autor?

¿Acaso no hay cine de género de autor?

SE ME HIZO LARGO

Abrió la proyección Se vende, ópera prima del realizador Javier Zurita y protagonizada por un solo actor, el ya citado José Luis de Madariaga.

No se trata Se vende de un corto que corte la respiración. Es más, se me hizo inquietantemente largo en un formato que no debe de parecérmelo. Aún así, el cortometraje respira sentimiento que sabe transmitir su protagonista.

Es una lástima, sin embargo, que Zurita no explotase las posibilidades de esta amarga historia sobre la soledad con final previsible.

LE FALTÓ RIESGO

Rodado en blanco y negro En el lago azul de Daniel León Lacave –fue el corto más corto de la jornada– nace de una idea seductora que enseguida supo atrapar mi atención aunque, lamentablemente, me decepcionó por su final digamos que tontorrón.

Y eso que la historia prometía.

Imaginen ver en pantalla a un chico y a una chica que ensayan diversas formas de suicidarse con una pistola –apuntándosela a la sien, metiéndose el cañón en la boca– mientras hablan de esa gigantesca extravagancia para adolescentes que fue El lago Azul.  

¿El fin de la adolescencia?

 SI CUIDA LA HISTORIA, OTRA COSA

El tercer título de esta jornada se trató de Modelo(s) de Josep Vilageliú, cineasta inclasificable donde los haya en este territorio que se reparte entre siete islas sin contar sus islotes.

Modelo(s) no es un cortometraje sino un mediometraje de casi una hora de duración  por eso mis observaciones son más extensa que los dos trabajos anteriores.

Para quien les escribe Modelo(s) se trata de la cinta más desconcertante de su realizador. Un tipo que guste o no guste está claro que siempre sorprende. Y Modelo(s) sorprende porque se aleja radicalmente de la trayectoria que ha ido caracterizando a la ya abultada filmografía de Vilageliú.

En principio porque sabe a ¡comedia de veinteañeros! ¡Y a parodia –quiero pensar que hecha con mucho humor vilageliuano– de series tipo Física o Química!

Vista así la cosa, entre los atractivos de Modelo(s) está el discurso –quiero pensar que irónico– que el cineasta dibuja de ese grupo de jóvenes de nuestros días. Y si es así, llegar a la conclusión que la mirada de Vilageliú sobre esa generación resulta bastante demoledora aunque paternalmente –quiero pensarlo así– reflejada con humor almodovoriano.

Con Modelo(s) he querido descubrir a un insólito Vilageliú canalla y gamberro que observa con distancia y a través de los personajes aparentemente maduros de su historia –el fotógrafo y la agente con senos grandes– a una generación que le parece marciana y frívola con la sorna suficiente y reflexiva de un creador repleto de asombro.

“Es que no saben quién es Antonioni” nos dice el canalla de Vilageliú mientras muestra en pantalla a una de sus atractivas modelo(s) con dos amigas en un dormitorio en el que cuelga en la cabecera de la cama el cartel de una de las adaptaciones cinematográficas de la serie Crepúsculo (¡!).

Lástima que Vilageliú no cuide más sus guiones para dar consistencia y coherencia a este divertido –a ratos– retrato entre generaciones, y que se pierda ocasionalmente en divagaciones que no hacen avanzar el relato en la dirección que, a mi juicio, tenía que haber ido.

Quiero pensar que son defectos involuntarios de un cineasta al que todo se la trae al pairo y que por eso es incapaz de dar freno a unos tics que espero sinceramente no acaben por convertirse en constantes.

Prescindiendo de  algunos momentos y de escenas vacías de contenido que no ayudan al buen discurrir de la historia, Modelo(s) probablemente hubiera sido una película de referencia en la filmografía de su persistente (y nada leve) director.

Saludos, aún desconcertados, desde este lado del ordenador.

Dejen al cadáver putrefacto de Óscar Domínguez descansar en paz

Sábado, Diciembre 4th, 2010

No lo entiendo. La verdad es que no lo entiendo. Me refiero al artículo que publica Domingo-Luis Hernández en Diario de Avisos bajo el título de TEA y Domínguez. Y digo que no lo entiendo porque su lectura me sabe a roñosa. A carne envenenada al insistir en un asunto (en el que en este mismo blog hemos insistido en otro tiempo) que ya está pasado de moda. Que no ocupa actualidad.

En el artículo Hernández reitera una vez más el giro de noventa grados que dio esta iniciativa cuando Cristóbal de la Rosa –él no lo nombra, yo sí– reemplazó a Dulce Xerach Pérez –él sí la nombra, yo también– en el cargo y decidió cambiar el nombre de Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Contemporánea (Iodacc) por el de Tenerife Espacio de las Artes (TEA).

Cambio, viene a decir Domingo-Luis, que anunció una transformación radical en la orientación de lo que pretendía ser “Un museo para cambiar la ciudad”.

Pese a mis más y mis menos con TEA, con su reformulación como centro aglutinador de actividades diversas, he superado afortunadamente esa etapa porque al final entendí que su objetivo era que el centro dentro de sus posibilidades tuviera personalidad. Y por ello, precisamente por ello, las palabras de Domingo-Luis Hernández me han parecido injustas y relativamente incendiarias para abrir una nueva polémica en torno a un espacio que, insisto, y le cueste a quien le cueste, ha logrado convertirse en un lugar de referencia en el árido paisaje cultural de la capital tinerfeña.

Y es que TEA, en el estrecho margen de maniobra en el que se mueve, cuenta con una variada y en ocasiones interesante programación que, me consta, para muchos supone ya como un oasis en medio del desierto cultural en el que se mueve esta ciudad tan acostumbrada vivir de espaldas al mar.

Y parte de ese milagro, de saber regatear presiones externas e internas se debe a la labor que ha desarrollado su director artístico, Javier González Durana (1) con quien no estoy de acuerdo en muchas cosas pero en otras sí. Quizá porque quiero pensar que gracias a Durana y a su equipo se ha logrado que TEA sea algo más que una biblioteca que abre las 24 horas al día en su arriesgada apuesta por dejar entrar cualquier tipo de actividades –algunas muy discutibles, es verdad–  pese a que no resulten chiripitifláuticamente innovadoras.

En este sentido, y en el área que por cuestiones varias presto más interés, reconozco que TEA ha tendido una mano a ese cine independiente y guerrillero de verdad (no confundir con ese otro al que le gusta el diminutivo ito) cediendo el espacio para su exhibición. Y esto ha sido un punto a favor de TEA porque ha permitido que los subnormales viéramos el trabajo por otra parte muy digno de esos cineastas que hacen películas sin caer en la trampa del dirigismo del apoyo oficial del Gobierno canario.

Pero el presunto lamento de Domingo-Luis Hernández no va por ahí. Su queja quiere girar en torno al escaso protagonismo que desde que TEA es TEA ha ido adquiriendo la obra de Óscar Domínguez en el centro.

De hecho, se pregunta el autor del artículo “¿quién menosprecia a Óscar Domínguez?, ¿el Director Artístico del TEA? Pongamos que sí, pero eso no es todo: el responsable máximo de ese menosprecio es el Cabildo de Tenerife. De donde importa recordarle políticamente al Cabildo que el proyecto dicho tenía envergadura y que lo defendía el rigor. Luego, si se ha enterrado queda la inversión probada, y lo fue por el atractivo de Óscar Domínguez en nosotros y en quienes nos visitan. ¿Qué hacer?, ¿revender la obra adquirida de Óscar Domínguez?, ¿o basta con quitar de nuestra vista los cuadros de Domínguez para dárselos a otros ojos fuera de la Isla?”

Farragosa reflexión concluyo que anula el lapidario final de Hernández a su discurso: “quien se mira el ombligo con tanta atención no descubre que sus pies están siendo comidos por la gangrena”.

Será porque no creo que sea verdad, entre otras cosas, no lo que le pregunta Hernández en el texto al “muchacho de la portería de TEA” sobre la exposición permanente de Óscar Domínguez en el museo y descubrir abochornado y “en presencia de un alumno aventajado” que es “semipermanente”. Sino asegurar que ese mismo chico le dice que ”no hay colgado en el museo un solo cuadro de Óscar Domínguez por decisión del Director Artístico”.

¿A cuenta de qué se atreve a decir eso Domingo-Luis Hernández?

Y a cuenta de esta pregunta que planteo ¿no va ya siendo hora de que de una vez por todas sepamos los profanos hasta que punto se calibra el trabajo de Domínguez fuera de estas siete islas?

Lo digo porque siempre he pensado que al Domínguez artista lo supera el Domínguez festivo, el crápula que se fue a París porque quería ser artista y al final la enfermedad hizo de su vida una tragedia griega.  Tragedia que trasciende, a mi juicio, su obra. Obra que pienso ha sido vindicada por necesidades ombliguistas.

Con ello no quiero afirmar que el pobre de Óscar no se merezca el lugar que ocupa (como creo que no se merecía esa cosa que hacen pasar como película inspirada –es un decir– en su vida)  pero sí la de poner en su sitio a esas voces presuntamente autorizadas que lo han ubicado en una especie de paraíso artificial en la historia del arte.

La lectura del artículo de Domingo-Luis Hernández me hace pensar así que está escrito con otras intenciones porque creo que Domingo-Luis Hernández pese a todo es una persona inteligente. O al menos leída.

Su texto no me sabe por eso a reivindicativo sino a simple canallada. O a cantinflada como diría un querido y viejo amigo. Un artículo con ganas de despertar una tontuna guerra no ya con el director artístico de TEA sino con el comisariado político que tiene por encima.

Y concluyo que, sinceramente, me habría sumado a la causa si los argumentos de Domingo-Luis parecieran verdaderos. Ya saben, una reflexión punitiva y trabajada para denunciar una injusticia que en este caso no se merece TEA ni su director artístico y ni siquiera Cristóbal de la Rosa y por extensión el Cabildo de Tenerife porque sencillamente es  mentira. Y como todas las mentiras: mentira.

Así que dejen al cadáver putrefacto del pobre de Óscar Domínguez descansar en paz.

El bendito muerto es él, no nosotros.

Creo.

(1) Recomiendo la lectura de este enlace. Igual clarifica algunas cosas.

Saludos,  exigiendo saber ¿qué hay detrás?, desde este lado del ordenador.

Pasen y lean, que hay para todos los gustos…

Miércoles, Noviembre 17th, 2010

* Bajo el título Diálogo entre los siglos XIX y XX los escritores Nivaria Tejera y Antonio Álvarez de la Rosa presentarán este jueves, 18 de noviembre, sus últimas publicaciones junto al editor Eduardo Moreno. El acto tendrá lugar en el Salón de Actos de la Casa Elder (MAC) de Santa Cruz de Tenerife a las 19 horas con entrada libre. La organización ha sido posible gracias a la unión de esfuerzos de la Fundación Pedro García Cabrera, la Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias y el Área de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

* El catedrático de Filología Griega Luis Miguel Pino Campos ofrecerá una conferencia también este jueves, 18 de noviembre, sobre Trascendencia y mística en la obra filosófica de María Zambrano, en la Fundación Cristino de Vera-Espacio Cultural CajaCanarias, dentro del programa de encuentros Arte y pensamiento, cuya temática gira en torno al proceso creativo y la forma de entender el arte de Cristo de Vera. A las 19:30 horas, con entrada libre hasta completar aforo.

* La Asociación cultural Equipo PARA ofrece en El Generador, calle del Clavel, 10 de Santa Cruz de Tenerife, nueve cortometrajes del director grancanario Alby Ojeda Cruz, quién además los presentará y comentará. La exhibición, este jueves 18 de noviembre a las 21:30, incluye Lulú (1998); Odysea (2001); El Caso 30-A (2004); Vida y Muerte de un Bardino (2004); trailer del largometraje de animación Gritos en el pasillo (2004); El poeta (2007); Chacho Pibe (2007); La creación del Mundo Guanche (2008) y Zénit (2010).

* Grumelot 03 ofrece un taller de investigación y creación para actores coordinado por Íñigo Rodríguez-Claro y Carlota Gaviño con el objetivo de crear, montar y estrenar, en diez días de trabajo intensivo, un texto corto cuya forma correrá a cargo del dramaturgo José Padilla que cuestione la identidad, “tanto individual como colectiva, y la necesidad de defensa de ésta y los límites o fronteras que nos acercan o separan del otro”. Más información en www.grumelot.blogspot.com.

* Tenerife Espacio de las Artes (TEA) también se ha abierto hueco en Facebook.  

* Adan Kovacsics (Santiago de Chile, 1953), de procedencia húngara y nacionalidad española, ha recibido el Premio Nacional de Traducción 2010 del Ministerio de Cultura por  el conjunto de su obra como traductor. El jurado estuvo presidido por Rogelio Blanco, director general del Libro y formado por José Manuel Sánchez Ron, Manuel González, Joaquim Mallafrè, Ana María Bejarano, Juan de Sola, Gloria Corpas, Teresa Sanz Tejero, Esther Morillas y los últimos autores galardonados en cada modalidad: José Luis Moralejo, a la mejor traducción, y Roser Berdagué y María Teresa Gallego, al conjunto de su obra. Kovacsics ha traducido para Acantilado a escritores del fustes de a Péter Estherházy: Sin arte (2010); László Krasznahorkai: Melancolía de la resistencia (2001), Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río (2005), Guerra y guerra (2009) y Ha llegado Isaías (2009); Imre Kertész: Kaddish por el hijo no nacido (2001), Yo, otro (2002), Fiasco (2003), Diario de la galera (2004), La bandera inglesa (2005), Dossier K (2007) y Un relato policíaco (2007); Ádám Bodor: El distrito de Sinistra (2003), La visita del arzobispo (2005) y La sección (2007); Attila Bartis: La calma (2003); Karl Jaspers: Genio artístico y locura (2001); Hartmut Lange: Otra forma de felicidad (2001).