Archive for Noviembre, 2017

‘El peor de los tiempos’, una novela de Alexis Ravelo

Jueves, Noviembre 23rd, 2017

“Los tipos como Dorta siempre salen indemnes. Sobre todo si no hay pruebas. Si ha pasado ya un año y medio desde que llegaron al jodido fondo de la infamia. Si los únicos testigos de su vileza son dos fulanillas que han desaparecido del mapa y que, en caso de reaparecer, estarán lo suficientemente asustadas como para no dar testimonio. Un testimonio que, además, se pondría en duda, porque ¿quién va a creer a una puta en un caso así? Ellas, en realidad, nunca son víctimas. Siempre pretenden otra cosa. No hay que fiarse de ellas. Ese era el subtexto que se había podido leer en muchos medios de comunicación en casos similares”.

(El peor de los tiempos, Alexis Ravelo. Editorial Alrevés, 2017)

Alexis Ravelo es un escritor con todas sus letras. Lo demuestra una producción literaria en la que ha probado muchos palos con oficio sin perder un átomo de carácter. Carácter hay, y mucho, en sus novelas criminales pero también en La otra vida de Ned Blackbird y Los milagros prohibidos, donde explora otros géneros con elaborada pericia. O, lo que es lo mismo, con el talento suficiente para contar historias que enganchan, relatos que se leen con adicción porque despiertan el interés del lector.

El escritor regresa a la novela negra y criminal con El peor de los tiempos, donde recupera a Eladio Monroy, un personaje que en esta su quinta entrega se ha vuelto más oscuro, quizá sea cosa de la edad, y cínico y brutal con sus enemigos. Enemigos que no busca pero encuentra en los casos donde mete el hocico.

Estructurada en cinco partes (La chica desaparecida, Palas, La chica muerta, Los dueños de todo esto y La cuartería) Eladio Monroy sigue siendo el mismo Eladio Monroy de siempre aunque ha tenido tiempo suficiente tras Morir despacio, publicada en 2012, de reconciliarse con muchas de las penas que arrastraba desde entonces. El personaje se nos presenta cómodamente instalado en su refugio. Ha hecho una rutina en la que no le falta cariño ni comprensión.

Los escenarios por los que se mueve Monroy vuelven a ser los mismos, aunque bajo una atmósfera invernal y lluviosa que refleja también el devenir errático de un país incapaz de navegar con decencia por estos tiempos que ha tocado vivir, “el peor de los tiempos”, reza el título de una novela que recupera a un hombre que solo quiere que lo dejen vivir en paz, inmerso por amistad (encontrar a la desaparecida hija menor de uno de sus mejores amigos) en una investigación que salpica a una de las familias más acomodadas de la capital grancanaria.

Si en las anteriores novelas de Eladio Monroy se repartía justicia, en El peor de los tiempos Eladio Monroy reparte su peculiar sentido de la justicia. Un sentido de la justicia brutal pero sin dobleces. Bastante canalla si quieren, pero creíble en un personaje que a medida que va descubriendo la sórdida verdad transmite su asco y su necesidad de hacer justicia a los parias de la tierra, a todas esas flores que sí sangran en el silencio de la noche.

No están, precisamente los tiempos, para inclinar la cabeza, y eso hace que el lector empatice con la ácrata ira que invade al personaje a medida que avanza la acción. Un milimétrico y elaborado relato en el que se mezcla miseria, violencia y muerte y en el que se relega a un segundo plano los discursos morales.

Aunque apenas hay moral en la mierda en la que se mete Monroy.

Todo esto y más contiene El peor de los tiempos, una novela que obliga a que nos preguntemos por donde irán a partir de ahora los derroteros del personaje en futuras entregas.

En ésta, las cosas no le han podido ir mejor pero también peor al jefe de máquinas retirado de la marina mercante. Ese tipo capaz de salir de su retiro ante la llamada de un amigo a quien no ve desde hace veinte años y por el cual vuelve a hurgar en las tripas de una ciudad donde nada es lo que parece y a forzar las puertas de los armarios de algunas de sus grandes fortunas, esos vertederos “con clase” donde esconden a sus cadáveres.

El peor de los tiempos es una novela directa, que no se detiene en naderías, por lo que aguanta muy bien el ritmo en sus más de trescientas páginas. Páginas donde Eladio Monroy, muy a su pesar, sale de su refugio para volver a navegar en la inmundicia humana. Una inmundicia que el dinero hace todavía mucho más inmunda.

Más que leerse, El peor de los tiempos se devora porque conmueve y hace posible que por una vez se haga justicia, nuestra justicia que es la de los parias de la tierra. Lo que se agradece en unos tiempos, ya ven, donde lo que se quiere es justo lo contrario.

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Premios y premiados porque no todos van a resultar ‘desiertos’

Miércoles, Noviembre 22nd, 2017

* La escritora Fátima Martín (Santa Cruz de Tenerife, 1968) y la asturiana Ana Rivera Muñiz (Pola de Lena, 1972) son las ganadoras de la XXIX edición del Premio Torrente Ballester en lengua castellana, dotado con 25.000 euros y la edición de la obra por El ángulo de la bruma y Lo que callan los muertos, respectivamente.

El jurado del certamen, presidido por la vicepresidenta y responsable de Cultura de la Diputación, Goretti Sanmartín e integrado, entre otros, por el ganador de la edición anterior, Vicente Luis Mora, destacó de la obra de Fátima Martín “la alquimia de la tradición y su vocación literaria a través de un pasado sabiamente construido”.

En este XXIX edición del Premio Torrente Ballester de narrativa en lengua castellano, participaron un total de 411 obras inéditas, elaboradas por autores de más de 18 países.

* El poeta Pedro Flores (Las Palmas de Gran Canaria, 1968) ha obtenido el 28º Premio Nacional de poesía José Hierro por el poemario Coser para la calle.

El jurado estuvo formado por Pureza Canelo, Antonio Hernández, Ángel García López, Olvido García Valdés y Joaquín Benito de Lucas.

Este premio coincide con la presentación del poemario de Pedro Flores Diario del Hombre Lobo y otros poemas carnívoros, publicado en Ediciones Tragacanto.

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No leas, es perjudicial para la salud

Martes, Noviembre 21st, 2017

“No hay mierda que importe una mierda”, Jimy Gold, John Rothstein

La literatura, los escritores y el hecho de escribir son una constante en la copiosa producción de Stephen King, probablemente uno de los autores si no más leídos, sí que más vendidos por explorar sus miedos que viene a ser el de todos nosotros.

Los escritores reciben bastantes palos en novelas como Misery, en la que una enfermera secuestra y tortura a su autor de cabecera, un escritor de novelas románticas; y en La mitad oscura, donde el pseudónimo de otro escritor de éxito cobra, literalmente, la vida.

Se dibuja sin pudor así mismo y frente a la pantalla del ordenador en Mientras escribo, un interesante retrato en el que revela cómo funciona como escritor, lector y frente a sus seguidores, y habla de su amor incondicional a la literatura en la colección de relatos El bazar de los malos sueños y también en Quien pierde paga, segunda entrega de una trilogía que inició con Mr. Mercedes y culminó con Fin de guardia.

Protagonizada por Bill Hodges, detective de la policía jubilado, Quien pierde paga propone un interesante trabajo sobre los lectores que construyen altares imaginarios a sus autores de cabecera.

El escritor de la novela se llama John Rothstein, un híbrido de John Updike y J.D. Salinger, autor que dejó varias historias inéditas de Jimy Gold antes de ser brutalmente asesinado, y novelas que solo conocen de su existencia un psicópata sexagenario y un adolescente con mucho gusto por la lectura.

Quien pierde paga no es una de las mejores novelas de Stephen King pero sí un eficaz entretenimiento que hace que uno piense sobre su papel de lector y hasta que punto la adoración por un autor/a puede ser peligrosa.

Esta relación se acentúa con notable pericia en la primera parte de la novela, y en la que todavía no ha aparecido ni Hodges ni sus socios.

Stephen King se toma su tiempo para perfilar el carácter de estos dos lectores. Por un lado, presenta a un psicópata y por otro a un adolescente, los dos chiflados por la obra de Rothstein y especial por las novelas que protagoniza Jimy Gold, una especie de cruce entre Holden Caulfield y Harry «Conejo» Angstrom, un rebelde inspirador que con frases como “No hay mierda que importe una mierda”, se ha metido en el saco a los dos lectores antagonistas de esta novela.

En Quien pierde paga el chico se lleva lo mejor, aunque sufrirá, como sufren todos los personajes de King, antes de que termine la novela. En la historia, y como de una caja de Pandora se tratara, las cosas comienzan a torcerse cuando descubre un cofre enterrado que contiene dinero y manuscritos inéditos de la serie Gold que dejó escrito y sin publicar Rothstein, un ermitaño que abandonó la carrera literaria en la cima del éxito.

El cofre fue enterrado por el lector psicópata, quien obtiene la libertad tras pasar media vida entre rejas. Ya en la calle, solo tiene una idea en la cabeza, recuperar el cofre y ponerse a leer en esos cuadernos Moleskine las novelas inéditas con el fin de evadirse de su triste realidad.

Stephen King describe en la primera parte el asesinato del genio literario, quien tiene bastante genio cuando se enfrenta a su asesino, ese lector psicópata que no le perdona lo que ha hecho con Gold. Leyéndolo, uno imagina que King observa con recelo a sus seguidores, que ser reconocido no es lo suyo, que teme la pasión de sus fans.

Quien pierde paga desacelera en su segunda mitad, que es cuando aparece precisamente el protagonista de la trilogía Bill Hodges.

Bill Hodges no es un mal personaje, pero le quita cierto espesor literario a una novela que hasta ese momento exploraba esas claves con franco pesimismo. Hodges viene a ser en Quien pierde gana como la caballería en las películas de vaqueros, así que la historia toma otro rumbo para terminar en un final fantástico que augura por donde irán los derroteros de Pie de guardia, la novela que cierra una trilogía que sin ser de lo mejor de su autor, cuenta con retratos humanos muy de King, un escritor que describe personajes y ambientes que suelen salirse de lo corriente.

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Abderrahman El Fathi: “Dulcinea del Toboso pudo ser morisca”

Lunes, Noviembre 20th, 2017

Abderrahman El Fathi (Tetuán, 1964) fue uno de los protagonistas de la quinta edición del Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras del Puerto de la Cruz, escenario en el que mantuvo una entrevista con el también escritor Antonio Lozano. Su obra poética se encuentran en castellano y ha sido incluida en diversas antologías: Arribar a la Bahía, Tres Orillas, Luces y Sombras, Testimonios de Solidaridad. El Drama de la Emigración.

Su primer libro de poemas es Triana, imágenes y palabras. Le sigue 31 cantos nostálgicos a la vieja Al Andalus.

Con Abordaje obtuvo el premio Rafael Alberti de la Embajada española en Rabat.

- ¿Cuándo comienza a interesarse por Miguel de Cervantes?
“Lo descubrí en el colegio aunque fue más tarde,al llegar a los estudios superiores, cuando aprendí a amar a Cervantes y la lengua en la que escribía. Como docente me especialicé en el Siglo de Oro español y desde un principio me interesó estudiar la preocupación que hay en la obra de Cervantes con el mundo árabe. Durante la celebración del cuarto aniversario de la publicación de la segunda parte de la publicación del Quijote investigamos la presencia de Tetuán y de otras ciudades marroquíes en el libro,también de los personajes árabes que aparecen en otros de los trabajos del escritor. Tetuán, por ejemplo, conserva una de las mazmorras más importantes del Mediterráneo junto a Argel y Túnez, aunque Tetuán y Argel son las que aparecen con más referencias en varias de sus obras, como la primera parte del Quijote, en las Novelas ejemplares y en Los trabajos de Persiles y Sigismunda, donde se mencionan las mazmorras de Tetuán que llegaron a albergar en su tiempo unos tres mil cautivos portugueses y españoles y que en parte aún se conservan con las capillas que los mismos cautivos construyeron, y de las que Cervantes tuvo conocimiento por libros y el testimonio de los cautivos en Argel, donde pasó cinco años. Tetuán era en ese tiempo el puerto de entrada y salida de los corsarios y llegó a tener tanta importancia que el rey Felipe II ordenó que se hundieran dos barcos en la desembocadura del río Martín, que da a la entrada de la ciudad con el fin de evitar más saqueos porque Tetuán era en aquel entonces el puerto mayorista de cautivos de todo el Mediterráneo, así consta en los libros de redenciones de los franciscanos españoles”.

- ¿Cómo refleja Cervantes el mundo árabe que conoce?
“Con una doble vertiente porque refleja el que conoce de España y el que le tocó vivir mientras estaba cautivo en Argel. Miguel de Cervantes vivió uno de los momentos más tristes de la humanidad, como fue la expulsión por motivos religiosos de moriscos y judíos de la península Ibérica, y eso hizo que tuviera una visión del mundo musulmán amplia, más amplia de lo que se cree de hecho. El escritor lo vivió en sus propias carnes al participar como soldado en la batalla de Lepanto y después al ser recluso en las mazmorras de Argel. Convivió también con los moriscos, los andalusíes y este conocimiento lo volcó en sus obras que son muy importantes para conocer cómo era aquel mundo árabe y morisco que le tocó vivir”.

- ¿Y cuál cree que es su mirada?
“El problema con Cervantes es que nada es lo que parece. Son muchos los puntos de vista en sus libros y en todos ellos se mezcla realidad y ficción”.

- En Don Quijote se hace mención a un supuesto historiador morisco…
“En efecto, se trata de Cide Hamete Benengeli porque Cervantes repite una y otra vez en el libro que El Quijote es una traducción al castellano de un manuscrito árabe de ese tal Benengeli, y así rompe con los moldes de la novela de caballería, que solían estar escritas en griego y latín, al usar un personaje y una lengua que, en ese momento en que se está rompiendo con toda tradición árabe en España, pueblo que ahora es considerado el enemigo, resulta valiente y novedoso. En la Historia del capitán cautivo hay mucho de Cervantes, quien se vale literariamente de la experiencia vivida en los baños Argel. Luego está Zoraida y la misma Dulcinea del Toboso, un personaje de orígenes moriscos porque su trabajo, el de saladera de jamones, era que el que desarrollaban los moriscos para demostrar su conversión como cristianos. Incluso el inicio del libro: “En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…” podría referirse a un pueblo morisco. En su día ya se habló del origen judeo converso de Cervantes pero es posible que también fuera morisco”.

- Hasta que punto es Miguel de Cervantes responsable que usted escriba en español y no en árabe.
“Es el resultado de mi educación, del pasado español del norte de Marruecos y que mi abuelo y mi padre estudiaran y hablaran con comodidad esa lengua. Todas estas circunstancias conjuraron para que eligiera el español como parte de mi vida y de mi identidad”.

- ¿Cómo cree que refleja la literatura española su vinculación con Marruecos y la literatura marroquí sus relaciones con España?
“Comparten una historia. Se observa en los relatos que nos dejaron viajeros y cronistas y más tarde algunos periodistas”.

- Entonces, ¿por qué ganó Francia la batalla del idioma y la influencia en Marruecos?
“Por la política cultural francesa, influencia que aún se mantiene. Francia cuida sus intereses económicos en el continente africano pero también la lengua. Desgraciadamente, el hispanismo brilla por su ausencia en España, que no ha sabido plantear una política clara y abierta para promocionar a una serie de personas que, como yo, han escogido el español como vehículo de su cultura. Y esto hay que mantenerlo porque si bien nos sentimos orgullosos de hablar y soñar en español, los españoles tendrían que estar igual de orgullosos de nosotros, un grupo de marroquíes que habla y escribe en español”.

- Dice que sueña en español. En unos tiempos tan difíciles para España ¿qué le llama la atención de este país?
“Su literatura. Y en todas las facetas. Desde Berceo al Cantar del Mío Cid y El libro del buen amor hasta Antonio Lozano. España cuenta con una literatura riquísima y está en el mundo por esa literatura pero también por su arte, su cine… Cuando se habla de España se habla de Picasso, Dalí, Camilo José Cela, Miguel de Cervantes. Lo que España tiene que tener en cuenta es que es lo que es por su cultura”.

- Dicen que usted es el poeta del Estrecho y la inmigración.
“Lo dicen porque he escrito obras sobre la inmigración clandestina, que es un asunto que preocupa a todo el mundo, y planteo soluciones al drama como la de tender a un control, a una inmigración ordenada para que los países de origen no la asuman como una solución “.

- Problemas como la inmigración irregular, políticos y sociales como la homosexualidad comienzan a hacerse eco entre los escritores marroquíes…
“La literatura marroquí es muy diversa y actualmente escribe de asuntos que hace diez años eran imposibles de abordar. La libertad de expresión ha hecho que no solo la literatura sino otras artes como el cine cuenten historias que interesan porque son muy críticas y tienen un compromiso social y político muy grande”.

- ¿Y cómo recibe el público marroquí estas obras?
“El público marroquí, que de momento es minoritario, las recibe no con sorpresa sino gratitud. Es aceptada por completo ya que cuenta historias muy atrevidas sobre la inmigración y el tráfico de drogas, entre otros temas”.

- ¿Qué significa Tetuán para usted?
“Tetuán es la ciudad donde nacieron mis padres y en la que yo crecí junto a cristianos, judíos y musulmanes. Mi patria es el patio de recreo donde jugaba a la pelota con niños cristianos y judíos, y en la que hablábamos tanto en español como en árabe. Era como vivir en dos mundos paralelos pero sin preocupaciones de raza ni credo religioso. Nadie miraba al otro con distancia. Tetuán además de ser la capital cultural del antiguo Protectorado español fue la capital de tres culturas aunque, desgraciadamente con el tiempo. este sentimiento se ha ido relajando ante la amenaza de un radicalismo que enturbia la paz y diálogo entre culturas”.

- ¿Tetuán aún conserva vestigios de ese pasado español?

“Totalmente. El Ensanche es español, como español son muchos de los puentes, edificios institucionales de la ciudad. En Tetuán se respira aire español por lo que uno se siente en una ciudad española. Creo, es una convicción personal, que ese ambiente relaja porque te encuentras en una ciudad donde se ha mezclado lo español con lo árabe y rifeño al mismo tiempo”.

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El bailarín de la feria

La producción literaria de Abderrahman Al Fathi es fundamentalmente poética y muy marcada por Lorca y Alberti, aunque el primer libro que leyó en español fue Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez escrito prosa. En prosa poética puntualiza el profesor y escritor marroquí, quien se encuentra en estos momentos trabajando en su primera novela que se centra en la figura del bailarín de las ferias ambulantes de verano, un travestí que danzaba mientras vendía boletos para que el público ganara premios como un televisor en blanco y negro o un ventilador. “Era un personaje muy querido y respetado por todos, aunque hoy ha desaparecido por completo”.

La novela recupera a uno de estos bailarines,y cuenta su historia personal, la de un hombre de familia que se implica en una serie de asuntos que lo llevarán a problemas de carácter político”.

FIRMA FOTO: Alejandro Amador

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‘Hay algo en la oscuridad’, de Fran Casanova, premio Isla Calavera al mejor cortometraje

Sábado, Noviembre 18th, 2017

Fran Casanova gana el premio Isla Calavera al mejor cortometraje por Hay algo en la oscuridad, de la que el jurado destacó su trataniento del fantástico “en el que juega un papel fundamental la espléndida interpretación de la joven actriz Luna Fulgencio y el bien equilibrio que ofrece en todas las facetas técnicas”.

Resultaron distinguidos con menciones especiales El gigante y la sirena, de Roberto Chinet, por su partitura original, del compositor Iván Capillas y RIP por mejor guión, escrito por los directores del corto, Albert Pintó y Caye Casas, quienes también se hicieron con el del público.

El jurado de la primera edición de estos premios estuvo formado por el profesor de Teoría e historia del Cine de la Universidad de La Laguna Luis Fernando de Iturrate Cárdenes (como presidente), María Calimano (directora de la Filmoteca Canaria), Manuel Díaz Noda (crítico de cine), Manuel García de Mesa (director del Aula de Cine Jurídico del Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife) y Jorge Fonte (escritor y autor de varios libros de cine).

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Una noche de otoño una piba…

Jueves, Noviembre 16th, 2017

Me acerqué a la piba intentando que no notara los nervios que me sacudían el cuerpo. Joder con las descargas eléctricas… estaba seguro que si la tocaba la dejaba seca bajo la luz de la farola.

Nuestras miradas se cruzaron y creo que hasta saltaron chispas. Estaba por fuera del TEA Tenerife Espacio de las Artes y era de noche, casi al borde de la tres de la madrugada…

- Psss, psss.- me animé al fin a llamarla disimuladamente- ¿lo tienes o no lo tienes?

La tipa se ajustó el vestido.

- Tener, tengo de todo.- me dijo.

- ¿De todo?

- Mi niño, eso depende de lo que tú entiendas por todo…¿No te basta con lo que tienes delante?

Lo que hubiera dado entonces por un cigarrillo. Sentir de nuevo la raspa del humo de tabaco bajar por mi garganta y joderme más los pulmones.

- Quiero el catálogo de la exposición Poesía y pintura. La tradición canaria del siglo XX…- lo solté así de corrido, como quien quiere ahorrarse más estupideces.

La señora puso los brazos en jarras.

- Madre del amor hermoso, eres el veintitantos que viene hoy a llevárselo de estraperlo…

- ¿Veintitantos?

- Veinticinco para ser exactos. Y la mayoría eran mujeres. Quién lo iba a decir con todo el escándalo.

- Bueno, ¿tiene o no tiene el puto catálogo…?

- Tenerlo –dijo la tipa acariciándose la barbilla– tenerlo no lo tengo.

- ¿No?

- No.- respondió la piba.

- Vaya.- dije dando media vuelta…

- Chacho, chacho -me gritó cuando ya cruzaba bajo los arcos del puente– que el puto catálogo como dices ya no está secuestrado, que los lumbreras de Cultura comenzaron a distribuirlo esta misma semana…

Me quedé clavado en la acera.

- ¿Y entonces?

- Entonces ¿qué?

- Pues que pasó con la exposición.

- ¿La exposición?, la exposición de momento duerme la siesta.

- ¿La siesta?

- Más tonto imposible.

- ¡Ay mi cabeza!.
.
- Mejor otra decisión salomónica de los lumbreras del Gobierno de Canarias.- dijo la piba con voz seria y cavernosa.

Me retiré a mi mansión cuando el reloj de La Concepción daba las cinco de la mañana. Lo que hice antes no viene al caso aunque cuando salí de su casa noté que flotaba en el ambiente una humedad que invitaba a las cucarachas a salir de sus escondites y a tomar las calles como si estuvieran de carnaval.

En algún lugar, un perro aulló.

Un aullido triste como el de todos los perros.

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