Archive for the ‘Cine de aquí’ Category

Santo barranco, un peculiar documental de los años 70 sobre el barranco de Santos

Martes, Septiembre 20th, 2022

Casi nadie se acuerda de ella pero se ha recuperado precisamente del olvido una película rodada en súper 8mm y en los años 70 gracias a un convenio de digitalización suscrito entre el Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro con el Instituto Canario del Desarrollo Cultural. La copia digitalizada se encuentra en la Filmoteca Canaria.

El documental, porque se trata de un documental, se titula Santo Barranco (1975) y tiene una duración de 18 minutos. Se trata de un trabajo que el citado Colegio encargó con motivo del plan de remodelación de esta quebrada con forma de cicatriz que atraviesa casi por la mitad a la capital tinerfeña.

El filme está dirigido por Fernando Puelles, hermano de Juan, ambos miembros del equipo Neura que por sí solo, los Neura, deberían de protagonizar un libro o un documental para que quede constancia en la Historia de su excéntrica aportación al cine canario.

La peculiaridad de Santo barranco es que si bien el equipo rodó a los arquitectos debatiendo sobre ese plan en la sala de Juntas del Colegio y a las personas que vivían en el barranco (me pregunto si alguna de ellas sigue residiendo en él), en el montaje final se editaron las entrevistas con el sonido alterado. Es decir, que cuando aparecen los arquitectos lo que se escucha es a los que residían por aquel entonces en las cuevas del barranco y cuando se muestra a los que allí vivían, lo que se oye en off es a los arquitectos.

Desconozco el impacto de la cinta el día del estreno. Tampoco si llegó a estrenarse pero puedo imaginarme las reacciones, algo así como “¿pero esto que demonios es?, chacho, chacho, chacho, quita eso, haz el favor”.

Es muy posible que se estrene la copia digitalizada que se encuentra en la Filmoteca Canaria pero por lo que sabemos no se sabe dónde será. A un lado de la balanza se encuentra el teatro La Granja y en el otro el salón de actos del Colegio de Arquitectos. A la espera de la decisión, es muy elogiable la labor que está desarrollando la Filmoteca en la recuperación de películas y vídeos sobre Canarias. Recientemente, esta misma entidad dio a conocer las únicas imágenes en color del artista tinerfeño Óscar Domínguez y que formaban parte de un documental que grabó antes de su fallecimiento.

Así que atacado por la neurosis y con ganas de aprender mucho más de un cine que fue posible en los años 70 aunque la mayoría de sus trabajos se quedaran en formato amateur, terminamos este aviso con un larrariano “vuelvan ustedes mañana”.

Saludos, suena una canción, desde este lado del ordenador

Aguasvivas, un cortometraje de Josep Vilageliú

Lunes, Septiembre 5th, 2022

Josep Vilageliú es uno de los cineastas canarios, aunque su caso sea el de un canario/catalán, más productivos que existen desde que apareció el cine por estas costas atlánticas. No ha parado desde los años 70 de rodar y estrenar películas muy personales pero también y en algunos casos desiguales. Nadie, sin embargo, le puede negar su sello de autoría, una mirada limpia por transparente en una serie de trabajos que en los últimos años ha etiquetado como de “cine leve” sin que todavía me haga una idea aproximada de lo que se quiere decir con leve en esto de su cine. A su lado, y como infatigable compañero de fatigas audiovisuales, Daniel León Lacave y algún director más que ahora mismo se nos escapa pero que sí forman parte de este clan “leve”. Un cine, el que insiste en su levedad, que si por algo se caracteriza intento razonar es por su absoluta libertad a la hora de rodar. Se quiera o no contar historias.

El cine de Josep Vilageliú es un cine muy personal al que se le puede acusar de cierto cripticismo pero eso no quita que película a película (ya son más que un generoso puñado) su trabajo tenga unas señas de identidad que a mi juicio convierte a su director en un autor. ¿Es cine de autor entonces el que firma Vilageliú? Me atrevería a decir que sí porque desde que lo llevo siguiendo, más o menos desde los 80 e incluso antes, sus técnicas narrativas siguen siendo más o menos las mismas solo que depuradas con el paso de los años.

Aguasvivas, rodada en julio del 2022 en el monte de Las Esperanza (Tenerife), es un cortometraje que recupera lo mejor y también lo peor de la cinematografía de Josep Vilageliú. Lo mejor es la capacidad hipnótica que tiene para que el espectador se quede sentado contemplando imágenes con una poderosa fuerza visual y lo peor es que sigue siendo un hombre que rehuye contar cosas para todos los públicos. En este sentido, o uno acepta las reglas que propone con su cine o las rompe y a otra cosa. En nuestro caso, y hace ya algún tiempo, aceptamos el juego. Un juego que consiste en dejarse llevar por las imágenes y no por lo que cuenta. Y eso que lo que se cuenta en Aguasvivas lo refuerza la voz en off de Miguel Ángel Rábade (un habitual en el cine de Vilageliú) que explica que son, precisamente, las aguasvivas.

Y aguasvivas, solo que con encarnación humana, son los protagonistas de la cinta, personajes sin identidad y sin pasado, solo dos personajes, que interpretan Cristina Piñero y Norberto Trujillo, también habituales en el cine no solo de Josep Vilageliú sino de otros cineastas leves.

La película se desarrolla en exteriores y apenas hay primeros planos sino generales y con poético movimientos de cámara. Se da prioridad así al elemento natural en el que se encuentran esta especie de Adán y Eva, estas aguasvivas que viven en un paraíso que solo invita a jugar. A jugar con los reflejos del sol mientras devoran una manzana; a tirarse las piñas de los pinos del bosque o a entablar luchas de broma imitando a dos ciervos salvajes. Al caer la noche, el juego se convierte en luces y sombras mientras la oscuridad vaticina el final de un cortometraje que si uno entra en él, resulta gratificante y potente. De subyugante reflexión.

Como en otras películas de Josep Vilageliú y pese a su espíritu leve, las cuestiones técnicas están muy cuidadas, más cuidadas incluso que las de guión que, en el caso del cineasta canario/catalán es una norma que asume desde que prácticamente se puso a dirigir películas.

Claro que las películas de Vilageliú son, como ya se dijo, otra cosa. Se tratan de producciones muy personales que no se preocupan por contar historias pero sí la de mostrar (con o sin silencio) emociones. Y emociones hay muchas en su filmografía aunque en los últimos tiempos he notado otra voluntad, otro entusiasmo por dotar a estas emociones de sustancia, casi como si se esforzara en que el espectador pesque sus claves.

Se equivocan por eso los que creen que el cine de Vilageliú es demasiado intelectual porque no lo es. El cine de Vilageliú responde solo a emociones ya que hace caso al pálpito de su corazón . En este aspecto, aspira a que unos y otros interpreten señales con las que racionalizar un universo que, pese a su dispersión, no resulta caótico.

El caso es que su producción, sobre todo la que acuña como leve, nos deja seguir el rastro de un hombre de cine al que si tuviéramos que definir creo que el mejor título que lo representaría es el de un poeta. Y la poesía, o lo que entiendo como buena poesía, más que contar una historia muestra sentimientos y refleja emociones.

A modo de conclusión, uno se pregunta porque un trabajo de este calado nunca encontrará su hueco en los catálogos Canarias en corto. Probablemente, razono, porque ese catálogo perdió hace ya unos años su vínculo con el mundo real. Ese mundo real que no es otro que el cine que hace gente de aquí en escenarios naturales de aquí.

Y esto, sea o no provinciano, no admite discusió.

Saludos, se ha dicho, desde este lado del ordenador

El último arquero recibe el premio a la mejor película en el Houston Latino Film Festival

Viernes, Agosto 26th, 2022

El último arquero (2020), un documental de Dácil Manrique de Lara, ha obtenido el premio a la mejor película en el Houston Latino Film Festival.

El filme cuenta en clave intimista la historia del pintor Alberto Manrique y su esposa, la violinista Yeya Millares, a través de la mirada personal de su nieta, Dácil Manrique de Lara, que vuelca en esta experiencia cinematográfica reflexiones sobre el amor, la familia, la memoria y el olvido y el poder del arte para curar.

El documenta está producido por Ana Sánchez-Gijón (La Mirada) y distribuido por Nieves Maroto. Su premier mundial tuvo lugar en el Hot Docs Canadian International Documentary Festival, cuya 27 edición se celebró online hace dos años.

El rodaje de El último arquero se desarrolló en varias etapas entre los años 2011 y 2018 entre Gran Canaria, Tenerife, Madrid y Fuerteventura y contó con la ayuda del Gobierno de Canarias, el Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales del Ministerio de Cultura, el Cabildo de Gran Canaria, TEA Tenerife Espacio de las Artes y la participación de Televisión Canaria.

El documental tiene una duración de 74 minutos y en el reparto técnico participaron Juan Antonio Castaño, Javier Gesto y Dácil Manrique de Lara en la dirección de fotografía; Christian Johansen y Héctor R, Perdomo en el apartado musical. El guión está firmado por la directora de la película aunque contó con el asesoramiento de Isabel Dieckx, Elena Goatelli y Andrés Koppel.

Si pincha aquí podrá leer una entrevista con Dácil Manrique de Lara. Y aquí un comentario sobre el documental.

Saludos, enhorabuena, desde este lado del ordenador.

Los pioneros de la animación 3D en Canarias ponen fin al ciclo ‘Un agosto de cine… Canario’

Jueves, Agosto 25th, 2022

La exhibición de las películas de animación en 3D La noche de los feos (2006) y del largometraje Hiroku;: defensores de Gagia (2013), de Manuel González Mauricio, ponen fin este jueves, 25 de agosto, al ciclo Un agosto… de cine canario, que se ha venido desarrollando a lo largo de este mes en el Café Teatro Rayuela, en Santa Cruz de Tenerife.

La sesión, que comenzará a partir de las 21 horas, se centra en esta ocasión en dos propuestas de animación en 3D que son pioneras en el audiovisual canario. Hiroku: defensores de Gagia es de hecho el primer largometraje realizado con esta técnica en las islas, mientras que La noche de los feos explotó sus posibilidades al adaptar el relato del mismo título del escritor uruguayo Mario Benedetti.

Como en ediciones anteriores, tras el pase de las películas habrá un debate con el realizador de ambos filmes, Manuel González Mauricio, y el compositor de su banda sonora original, Raúl Capote.

Hiroku: defensores de Gagia (2013) fue nominada a los Goya en 2014 y cuenta una historia que se desarrolla en 2122, veinte años después del cataclismo planetario, y la invención de una máquina para controlar el clima, obra del profesor Shivata y de su discípula Hiroku, quien debe huir de la ciudad tras ser acusada del crimen de su maestro. Con la ayuda de Nagual, un extraño mecenas, fundan los Defensores de Gaia, un grupo juvenil multirracial que, desde su cuartel general bajo el Teide, se enfrentará a la Corporación dirigida por el tirano Kane para salvar el planeta.

La noche de los feos es un cortometraje de animación de diez minutos de duración que adapta el cuento del escritor Mario Benedetti. La película propone una sarcástica inversión del arquetipo de la hermosa pareja enamorada. Años cuarenta. Dos seres segregados del resto por su apariencia física, se conocen en un cine.

Un agosto de cine… canario comenzó el pasado jueves 4 de agosto con el objetivo de mostrar algunas de las constantes que han terminado por definir la industria audiovisual en el archipiélago. La primera sesión proyectó una serie de cortometrajes canarios rodados y estrenados en los años 90 del pasado siglo y continuó en sesiones siguientes con un homenaje el cineasta Roberto Pérez Toledo, fallecido en enero de 2022 y la exhibición del documental El último arquero, centrado en la vida y obra del artista plástico grancanario Alberto Manrique y su esposa, la violinista Yeya Millares.

Saludos, si van allí nos veremos, desde este lado del ordenador

La afoto (2)

Viernes, Agosto 19th, 2022

Las redes sociales que son algo así como el demonio, la televisión dejó de serlo hace ya unos años, acogieron esta semana que ya se nos va con estupor y escándalo el rodaje de una serie en el santacrucero barrio del Toscal. El Toscal sirve para representar algunas calles de La Habana no sé si Vieja o Centro…

La mayoría de los comentarios que he leído lamentan que se utilice a nuestras calles para representar la pobreza de otros países, en este caso la de Cuba, cuya capital La Habana se derrumba desde el triunfo de la revolución que capitaneó Fidel Castro (que en paz descanse).

Afortunadamente y en contra de lo que pasó en La Laguna hace algunas semanas, el alcalde de la capitá tinerfeña no ha aprovechado para sacarse una afoto con los actores que intervienen en el rodaje pero sospecho que si así se hizo no fue por no molestar al equipo de rodaje sino porque por ahí no hay ninguna estrella famosa salvo el protagonista, William Levy, que es un caballero al que no tengo el gusto de conocer.

Las voces que critican que se emplee a la capitá como plató para representar ciudades y pueblos del Tercer Mundo tienen sus razón de ser, ok, de acuerdo, pero no está mal que la ciudad se aproveche de su característica fealdad porque, vamos, seamos por una vez sinceros, Santa Cruz de Tenerife, lo que se dice Santa Cruz de Tenerife no es una urbe hermosa en el sentido estricto de la palabra si no más bien lo contrario. Yo, que nací en ella hará un porrón de años, sé lo que me digo aunque defienda a mi city con uñas y dientes precisamente por lo estropeada y mal cuidada que está. Así que admitiendo que como ciudad no vale demasiado sí que cuenta con rincones de una belleza singular y muy chicharrera.

Lloro, es cierto, que por ambiciones que nunca entenderé se destrozará su litoral y que las pocas playas que aún le quedan estén abandonadas a la mano de los dioses o den, directamente, a esa salida al mar donde la capitá expulsa toda su mierda…

Se queja un internauta que Hollywood solo se acuerda de Santa Cruz de Tenerife cuando quiere rodar una barriada de ciudad de México atestada de narcostraficantes, güey, como vimos en la decepcionante Rambo V ¿o fue VI? Y ahora represente unas pocas calles de La Habana en Montecristo, serie que adapta la novela El conde de Montecristo del inmortal Alejandro Dumas.

Que mi ciudad es una ruina… Es una verdad tan grande como grande es el antiguo templo masónico que se encuentra en la santacrucera calle de San Lucas… Un templo este que cuando paso frente a su señorial y misteriosa fachada me pregunto a qué espera la autoridad para ponerse manos a la obra… Al paso que van, es probable que nunca. Que la autoridad espere con paciencia de cartujo a que llegue otro Delta y arrase con ese edificio en el que uno de mis abuelos ofició de Gran Maestro, que así son de pomposos algunos de los cargos que concede esta sociedad discreta pero no secreta. Eso último, lo de discreta y no secreta es un punto que le encanta decir a los masones a los que no lo son, los profanos, cuándo se les pregunta qué demonios hacen en sus ceremonias…

Pero no íbamos a hablar de esta sociedad sino de Santa Cruz de Tenerife como plató de rodaje de pueblos, ciudades y barrios del Tercer Mundo donde no se atreve a rodar Hollywood o quien sea porque de allí no salen vivos.

Recuerdo, ahora que estamos entre amigos, que hace unos años se hizo pasar a este lugar como Atenas en una de las películas de la serie Bourne… No recuerdo entonces que nadie protestara, y razones había porque Atenas es la capital de un país europeo que tiene un constipado económico peor que el de España y otros países mediterráneos.

Voy a darme una vuelta un día de estos por el barrio de El Toscal para ver si me tropiezo con el rodaje de Montecristo. Podría servirles de asesor porque conocí La Habana cuando era joven y aprendí a no perderme por aquellas calles, sobre todo las de La Habana vieja que parecían que iban a desmoronarse. Alguien con el que viajé una vez a esa hermosa ciudad que se cae me dijo que La Habana debía de ser lo más aproximado a una ciudad por la que ha pasado una guerra. Y no le faltaba razón, porque la capital cubana y toda la isla que hace país, lleva en guerra desde que los cubanos se quitaron de encima el yugo español para abrazar el norteamericano y el soviético. Tras el derrumbe de la URSS, el país por fin parece que se gobierna solo pero no sabe qué dirección tomar desde que Fidel subió o bajó al cielo o el infierno, y su hermano Raúl, como le gusta decir a los masones, observa los movimientos en un “discreto” segundo plano.

Conclusiones, que la verdad, no me importa que aprovechen nuestra pobreza si sirve de plató cinematográfico y hay dólares que llegan a todos y no a unos pocos. Es lo que hay, pero sí que agradecería a este Ayuntamiento que se preocupara por una ciudad que sin tener una historia gloriosa salvo que por aquí entraron los que vinieron a conquistarla, fueran castellanos o británicos, reivindicara su pasado como pueblo de pescadores y de paso se le hicieran más estatuas a José Murphy que como vecino hizo todo lo posible por sacar adelante el lugar en el que nací y me crié.

Pero en fin, eso es otra historia.

Saludos, angelitos negros, desde este lado del ordenador

La afoto

Miércoles, Agosto 17th, 2022

No le he prestado demasiada atención al dicho que dice que la cara es el reflejo del alma pero basta ver la fotografía que días pasados se sacaron el alcalde La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, y sus dos cuates junto al director de cine Álex de la Iglesia para darse cuenta que, carajo, pues va a ser que es una aplastante verdad. Verdad esa de que la cara es el reflejo del alma.

Los hechos tuvieron lugar hace unas semanas en Aguere, donde rueda el director de El día de la bestia la segunda temporada de 30 monedas, una serie, dicho sea de paso, que me parece un borrón negro negrísimo en la filmografía del cineasta pero nadie, ya lo dijo Dios, “es perfecto”.

Al parecer el alcalde y sus cuates, que son la concejala de Cultura y presidenta del Organismo Autónomo de Actividades Musicales (OAAM) del Ayuntamiento de La Laguna y compañera sentimental de Luis Yeray, ay, Yaiza López Landi y el concejal de Fiestas, Badel Albelo Hernández, se colaron en el trajín del rodaje para sacarse una afoto con De la Iglesia y colgarla más tarde en redes sociales para que los laguneros y los que no lo son descubriéramos que el primer edil de la antaño y hoy casposísima ciudad universitaria se codea no sé si con los famosos, pero sí con un director y guionista que cuenta ya con una larga relación de películas que, sospecho, no creo que ninguno de los tres que aparecen en la afoto conozca. Imaginemos el diálogo:

- Álex, Álex –porque el tuteo es imprescindible en este tipo de personas que no saben que este abuso de confianza delata que no conoce de nada al famosete de turno, en el caso de Álex de la Iglesia medio famosete sobre todo por sus primeras películas y porque su novieta es una chica muy guapa de Tenerife- a mi es que me encantó un montón Los otros y esa de Franco, que no sabía yo que un militar…

Como me escribe quien me envía el whatsapp con la fotografía del chiste, del alcalde y de sus cuates con Álex de la Iglesia, la jeta del cineasta es más que un poema. Yo diría que casi se trata de una declaración de guerra. De quita tus sucias manos de encima, mono asqueroso que es lo que le dice Taylor (Charlton Heston) cuando los gorilas lo atrapan en aquella ciudad de monos para nada monos de la película…

Me cuentan que el alcalde Yeray, la concejala Yaiza y el concejal Badel casi se ponen de rodillas delante de algunos miembros del equipo de rodaje para poder sacarse la afoto con el director de cine que, resignado y ya que estamos rodando aquí no vayamos a tener problemas, aceptó la invitación de quedar plasmado para la eternidad en una imagen que vale más que mil palabras.

Así que aquí lo dejo, a Yeray pasándole el brazo por encima a un Álex de la Iglesia que parece que está a punto de jiñar (hacer de vientre) y dos concejales que logran que me explique, por otro lado, que la cultura en La Laguna se haya replegado a sus cuartales de invierno porque ante este panorama… como que no, que resulta imposible… que mejor tirar la toalla o abrazar si no queda otra opción al maguerío que define en la actualidad la antigua ciudad de los Adelantados, título, por cierto, que hoy debería ser de los Retrasados. Por ir siempre detrás, por apuntarse a tomarse una afoto con el famosete de turno (te tocó, Álex, es lo que pasa por venir a rodar a provincias tan alejadas) sin tener en cuenta que lo que hacen es molestar a un tipo que está haciendo su trabajo pero esta esa es una de las cruces que lleva soportando La Laguna no solo por Yeray y sus cuates, la pandi que se sacó esa afoto en la que noto en falta a Santiago Pérez, que es probable que no pasara por ahí para quedar inmortalizado en la imagen.

Una imagen, ya se dijo, que a veces sí que vale más de mil palabras.

Saludos, el horror, el horror, desde este lado del ordenador