Archive for the ‘Cine de allá’ Category

La gran belleza

Miércoles, Agosto 2nd, 2017

El soplo al corazón. Hace tiempo que repetía eso mismo, el soplo al corazón sin tener claro por qué pero una vez se lo dijo a uno que le preguntó el ¿cómo estás? de todos los días.

- Ya sabes, El soplo al corazón…

Muchos años después, resuelve el enigma con El soplo al corazón (Louis Malle, 1971)  y además de sentir una atracción por  Lea Massari, que nunca estuvo tan bien como en esta película, se le inflan los pulmones de un extraño vitalismo digamos que francés, sensaciones que  lo empapan por la ternura que emplea el guionista y cineasta para contar al espectador un acto de amor prohibido que inicia al joven protagonista (Benoît Ferreux) en el mundo de los adultos.

No, no esperaba que fuera tanta la conmoción ni la especial querencia que siente por el cine de Malle, un autor que, ahora que lo dice, no tiene películas que le hayan dejado indiferente. Si hasta ¡Viva María! ocupa un gratísimo espacio en su saturada memoria cinéfila…

¿Se estará volviendo un intelectual de esos que tanto conoce?

Naaaa, no hay que preocuparse…

Como buen francés y como buen burgués, Louis Malle le genera las mismas inquietudes y sensaciones que otro buen francés y buen burgués, Guy de Maupassant, un cronista y poeta de las miserias de la clase media.

Malle habla del amor, sí, y del suicidio, sí.

En la película, se menciona a un escritor que aparece una y otra vez en su filmografía: Pierre Drieu La Rochelle.

Y recuerda que fue Malle, precisamente, quien llevó al cine su novela más famosa, El fuego fatuo.

Louis Malle cuenta en su filmografía con varias películas donde explora la doble moral francesa durante los años de la ocupación. Recuerda las notables El mundo en silencio, Lacombe Lucien y Adiós muchachos, los dos últimos filmes reflejan a través de la mirada de un niño como Francia se acomodó a vivir con los nazis.

El soplo al corazón se ambienta en Dijon, Francia, en los años cincuenta y los ecos de la guerra de Indochina es uno de los telones de fondo de una historia que centra su atención en la relación que mantiene una madre con su hijo. Y su hijo con el padre y sus dos hermanos mayores.

El retrato, poéticamente realista, resulta simpático y piensa, tirado en el sillón, que las familias burguesas son más o menos las mismas con independencia del país del que procedan.

El soplo al corazón, suspira mientras se pierde por las calles de la ciudad en la que habita.

Hace calor. Estamos en verano.

Saludos, nunca tantos debieron tanto a tan pocos, desde este lado del ordenador.

Con el mono

Jueves, Julio 20th, 2017

Si obviamos la desafortunada versión de Tim Burton de El planeta de los simios, la nueva puesta al día que han hecho sobre las cinco películas que se rodaron a finales de los años sesenta y setenta tienen su gracia. Gracia para el iniciado en el universo cinematográfico de los monos como para el profano en estas naderías.

Tres películas, de momento, se han rodado explotando este filón: El origen del planeta de los simios (Rupert Wyatt, 2011), El amanecer del planeta de los simios (Matt Reeves, 2014) y ahora La guerra del planeta de los simios (Matt Reeves, 2017) que coinciden en su discurso simiesco: ellos son los absolutos protagonistas del invento. Tras la trágica ironía final con la que concluía El planeta de los simios (Franklin J. Schaffner, 1968) y la apocalíptica con la que se cerraba Regreso al planeta de los simios (Ted Post, 1970), chimpancés, orangutanes y gorilas tomaron al asalto la serie y desde entonces no admite humanos como protagonistas.

Esto se comprueba en estas tres nuevas películas sobre la revolución simiesca, y fuente que inspiró en su día la que sigue siendo, junto con la original, mejor película de la serie, La rebelión de los simios (J. Lee Thompson, 1972) que en su día –dicen– se identificó con las revueltas de la comunidad afroamericana a principios de los setenta… Así lo esucho en un documental sobre las cinco primeras películas. Películas que establecieron un sistema de castas inspirado en la excelente novela de Pierre Boullé y en el que los chimpancés hacen de intelectuales, los orangutanes de sabios y científicos, guardianes de la fe, y los gorilas en el brazo armado de la sociedad simiesca: el ejército.

Curiosamente, esta lectura por castas no existe en las tres nuevas películas, donde todos los simios se llevan relativamente bien aunque siempre aparece uno revirado.

La guerra del planeta de los simios comienza como un western de invierno en el que el protagonista, César, el caudillo de los monos rebeldes, reclama venganza tras el asesinato de su mujer y el mayor de sus hijos. La escena sirve, además, para presentar al villano, un tipo a lo coronel Kurtz que interpreta con mirada de loco Woody Harrelson, que es un tipo al que se le da muy bien poner así los ojos.

En la película, el hijo pequeño sobrevive y se llama Cornelius, un guiño para los aficionados al universo simio como más tarde lo será la aparición de una niña humana a la que los propios monos llaman Nova.

Pero la película no remonta y progresivamente va perdiendo interés pese a que el espectador esté del lado de los monos.

Ya no convencen las referencias a las anteriores películas de la serie, como que los humanos chiflados pertenezcan al clan Alfa y Omega (otro guiño) como tampoco sus a ratos espectaculares efectos digitales, en especial los que recrean a la familia de monos…

Habrá, de todas formas orangutanes que sacarán lecturas y lecturas políticas. Y gorilas a los que sencillamente les gustará porque se han divertido y la película parece cosa seria… Los chimpancés, como siempre, irán a su bola. Y habrá muchos que la defiendan y otros que se encojan de hombros porque hay que estar con los monos.

A los humanos que les dén… Ya no son tiempos de ¡Quítame tus apestosas patas de encima, maldito simio asqueroso!

Si Taylor, Charlton Heston, levantara la cabeza…

Saludos, ya nada es como era, desde este lado del ordenador.

Cine angoleño y premios con acento de aquí

Miércoles, Julio 19th, 2017

* La decimocuarta edición del Festival de Músicas Mestizas y +, MUMES 2017, acogerá dos proyecciones cinematográficas de Coreón Dú, joven artista multidisciplinar de Angola. Las películas se exhibirá en versión original con subtítulos en español. La primera de ellas se proyecta este jueves, 20 de julio, I love Kuduro y la segunda, Njinga, Reina de Angola, el 27 del mismo mes a partir de las 20 horas en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

* Se han dado a conocer los premios de cortometrajes Manolo Villalba 2017, dotados con 3.000 euros y que este año se dividió en dos modalidades: Ficción y documental. Los trabajos ganadores fueron Amanecer, de Daniel León Lacave, como mejor cortometraje de ficción y El imperio de la luz, de Inmaculada Pérez Machín, en documental. El jurado de esta edición lo integró por parte de la Filmoteca Canaria, María Calimano; la profesora Isabel Castells, el arquitecto y especialista en cine Jorge Gorostiza y el profesor Joaquín Ayala.

Saludos, descansen, desde este lado del ordenador.

Quemados por el sol

Miércoles, Julio 12th, 2017

Pieles que cantan al trabajo

El Mercado de las Artes Performativas del Atlántico Sur (MAPAS) comienza este miércoles, 12 de julio, su andadura con Pieles, que pone en escena en escena Canto al trabajo. Será a las 19 horas en la sala sinfónica del Auditorio de Tenerife. La entrada es gratuita. En Canto al trabajo intervienen Benito Cabrera (Lanzarote), Carlos Oramas (Gran Canaria), Itahisa Darias (La Gomera), Angélica Pérez (El Hierro) y Sulay Curbelo (Fuerteventura).

Un desafío deportivo

TEA Tenerife Espacio de las Artes exhibe el jueves, 13 de julio, y en dos sesiones que tendrán lugar a las 20 y a las 21.30 horas, el documental No solo 18 horas, en el que se cuenta el desafío deportivo de 120 kilómetros de carrera en solitario en Islandia por el corredor canario Marcos Yánez. Este trabajo está dirigido por Pedro Cubiles.

Imanol, en Tenerife

Los Multicines Tenerife acogen el viernes 14 de julio el estreno de la película Despido improcedente. Su director, Lucas Figueroa, y uno de sus actores, el popular Imanol Arias, asistirán a este estreno, quienes participarán en un coloquio tras la proyección del largometraje.

Y un libro para devolver recuerdos

Javier Sachez (sin n) es un escritor extremeño que tras obtener el Premio de novela Pancho Guerra Manual de pérdidas, publica el libro con Mercurio editorial. El volumen cuenta con un prólogo del doctor en Filología Victoriano Santana.

Saludos, damos la nota, desde este lado del ordenador.

Stefan Zweig, carta a un desconocido

Martes, Julio 4th, 2017

Los libros que había en la biblioteca de mi padre de Stefan Zweig no eran sus biografías sino las novelas y cuentos que escribió a lo largo de su vida. Había también un ejemplar de Brasil, que dedicó al país que lo acogió los últimos días y etapa en la que presta atención Adiós a Europa (Maria Schrader), que presenta a un Stefan Zweig (Josef Hader) tal y como siempre me lo imaginé desde que leí La piedad peligrosa o Novela de ajedrez.

Adiós a Europa cuenta como el escritor, ya con sesenta años, no tiene fuerzas para volver a empezar tras ser expulsado de su país. No queda nada de la cultivada Europa que conoció.

Llegué a las biografías de Stefan Zweig por mediación de un amigo que me prestó Fouché, el genio tenebroso, y leyéndola descubrí que más que biografías lo que hacía era retratar a un personaje con sobresaliente pulso literario. Que uno se metía dentro del personaje y observaba sus estrategias primero con asombro y más tarde con desconcertante fascinación…

El retrato del ministro de Policía revolucionario, más tarde a las órdenes de Napoleón y al servicio de la corona es una obra maestra de aguda penetración psicológica así como de biografía novelada, un género en el que brilló con luz propia y en el que dejó libros como María Antonieta, Erasmo de Rotterdam y las historias que reúne en los volúmenes Momentos estelares de la humanidad y La lucha contra el demonio, Hölderlin, Kleist, Nietzsche.

Pero Stefan Zweig no fue solo un escritor de biografías sino también un excelente cuentista y novelista. Tengo delante Amok y Los ojos del hermano eterno en una edición de Apolo firmadas por mi padre en el año de 1943, y pensaba en ellas mientras veía Adiós a Europa, que recrea el tedio de un escritor que terminó envenenándose junto a su mujer en Petrópolis, Brasil, esa tierra en la que vio el futuro del mundo y cuya generosidad tanto agradeció.

Hace ya muchos años y paseando por una avenida de Bahía me encontré con un pequeño busto de Stefan Zweig. Fue un momento extraño y que recobré por la película, como es el de imaginar lo que se siente cuando ya no se pertenece a ningún sitio.

El epílogo de Adiós a Europa muestra con conmovedora elegancia el final del escritor junto a su mujer. Nos ahorra el momento de su muerte y muestra el después. Observamos a los cadáveres por el cristal de un armario que se ha dejado abierto en el dormitorio mientras en la habitación contigua policías, amigos, servicio investiga o lamenta lo sucedido en diferentes idiomas, y en el que predomina el portugués y el alemán.

Varias personas traducen a otros los que se dice en esa habitación. Suena un teléfono mientras la cámara, que imperceptiblemente se mueve, muestra a una empleada de la casa  de rodillas y junto a la cama en la que yacen los cadáveres para rezar una oración.

Adiós a Europa.

Saludos, julio, desde este lado del ordenador.

La patria está de moda

Lunes, Junio 12th, 2017

La patria está de moda. Y todo indica que hay entusiasmo por ser un patriota. Uno de los últimos ejemplos, y triste por sus circunstancias, ha sido la trágica muerte del español Ignacio Echevarría en Londres cuando intentó detener a un terrorista musulmán que apuñalaba a una mujer.

Ignacio Echevarría es ahora un héroe y casi toda España, su patria, sabe lo que hizo pero no quién fue. Se acabaron pues los días en los que se decía, y se pensaba, frases como “la patria es el último refugio de los cobardes”, que el coronela Dax, papel que interpretaba Kirk Douglas en Senderos de gloria (Stanley Kubrick, 1957) atribuye en el filme a Samuel Johnson mientras se la dice a sus mandos, generales a los que nos les temblaba el pulso para condenar a muerte a tres de sus soldados escogidos al azar para castigar la retirada de la tropa de las trincheras ante el avance alemán… Pero los tiempos cambian.

Tanto que, sin saber si es signo de los tiempos, patria comienza a ser pronunciada por públicos de derechas e izquierdas con el mismo objetivo, apelar a nuestros sentimientos comunes, aunque su idea política de y sobre el territorio resulte tan diferente.

Reflexiona sobre el País Vasco Fernando Aramburu en Patria, una novela que desde su aparición ya lleva más de quince ediciones en España. Han leído bien, quince ediciones en un país del se dice que no se lee nada. Nada de nada. O en el que leer no está entre las prioridades de sus ciudadanos que ahora y gracias a esta voluminosa novela se han transformado en patriotas.

Patriotas de a pie que han resultado seducidos por la noción de una patria (que necesariamente no tiene que ser una, grande y libre) tras leer el libro de Aramburu, un escritor que propone una mirada personal e intimista, dura y tierna del conflicto vasco solo que narrado para todos los públicos, y eso incluye también a los que no son vascos. Patria, además de la desgarradora historia que cuenta, emociona y transmite esperanza, lo que se agradece en unos tiempos tan inestables como los actuales…

Por otro lado y a punto de estrenarse al menos en su tierra, Patria se titula también una película de Joan Frank Charansonnet, un filme en el que quiere narrar la historia del caballero catalán Otger Cataló, quien según la leyenda conquistó el territorio de Cataluña después de vencer a los sarracenos en el siglo VII. Este largometraje se suma a las acciones que los nacionalistas catalanes aplican en tiempos recientes para desafiar a España e inyectarse más dosis de autoestima nacional. La mitología de la zona atribuye el origen del nombre de Catalunya al guerrero Cataló y parece ser que el largometraje quiere ser una mirada sobre los orígenes y raíces catalanas desde la épica y la aventura. Si pincha aquí puede ver un avance de la película.

Otro eco patriótico con el que nos encontramos procede de la otra orilla del Atlántico. Concretamente, Méjico, tierra en la que el escritor Paco Ignacio Taibo II presenta su Patria, un libro que cuenta a ese pueblo y a quién quiera leerlo sin ser, necesariamente de ese pueblo, quiénes son los mejicanos. De qué madera están hechos, cuáles son los referentes que han forjado su larga y difícil trayectoria como país.

En la Patria de Paco Ignacio Taibo II se destripa el periodo comprendido entre 1853-1854 y 1858 y se reivindica el trabajo que desarrolló el presidente Benito Juárez para hacer nación. Paco Ignacio Taibo II cree que Juárez, junto a otros grandes personajes de la Historia de Méjico, ha sido malinterpretado por  “pseudo historiadores frívolos y mediocres”. Y que ya era hora de poner fin a tamaña injusticia.

Otra Patria es la de Robert Harris, quien a mediados de los años noventa se imaginó en la novela Patria, precisamente, que el III Reich ganó la II Guerra Mundial aunque en esta ocasión el título de la obra está puesto más con ironía que como reivindicación territorial y cultural de los pueblos. En la novela de Harris su Patria no tiene nada que ver con la que pretenden construir los personajes de Aramburu y Taibo II, así como la de un filme catalán que, ahora toca pregunta, ¿veremos alguna vez en Canarias?

Se plantea esta cuestión porque tras ver en estas mismas islas películas como El patriota y Juego de patriotas, por mencionar solo dos, ¿llegará esta inflamada comunidad autóma la visión catalana sobre las raíces que, reivindican en estos tiempo extraños, han forjado su carácter ¿como pueblol?

Saludos, sin ánimo patriota, desde este lado del ordenador.