Archive for the ‘Cine de allá’ Category

Vemos y además leemos que…

Miércoles, Mayo 15th, 2019

Vemos Un día sin fin (Giulio Manfredonia, 2006) que es algo así como la respuesta italiana a Atrapado en el tiempo (Harold Ramis, 1993) y nos quedamos con la boca abierta no por la sorpresa sino por el sopor que significa su contemplación. Salvo que el filme se rodó en las islas Canaria, concretamente en Tenerife, poco o ningún interés despierta esta cinta de pesadillescos y cómicos bucles temporales, que cuenta entre sus intérpretes con Antonio Albanese, Fabio de Luigi, Goya Toledo y Pepón Nieto.

Vemos El fotógrafo de Mauthausen (Mar Tarragona, 2018), unairregular película que aborda un aspecto muy poco conocido de los campos de concentación nazis como fue la presencia de prisioneros españoles, en esta ocasión centrado en la vida del fotógrafo español Frances Boix, que interpreta el actor Mario Casas y de cómo logró sobrevivir al infierno. La música de la película está escrita por Diego Navarro, quien no camufla la influencia del Jonh Williams de La lista de Schindler en su partitura. En cuanto al filme, cumple con su objetivo aunque resulta demasiado monótono y frío.

Un grupo de asociaciones culturales ha hecho publico su malestar ante la situación que vive la cultura en Canarias a través de un manifiesto que pueden leer si pinchan aquí. Esto de los manifiestos culturetas no es nada nuevo y suelen reproducirse en época electoral lo mismo que la de celebrar reuniones con el sector que pese a sus buenas intenciones, incluido el despiste del político de turno, no suelen llegar a ningún puerto. Con todo, un poquito deporfavor con este escrito que sin exaltaciones pide más o menos lo que se demanda cuando se acerca el día D y la hora H de votar. Recibimos no obstante con alegría este sos por la cultura, curtura para unos y para otros, que se hace en las islas

Saludos, gota a gota, desde este lado del ordenador

Una charla con Diego Galán

Lunes, Abril 22nd, 2019

INTRO

De esto hace ya muchos, demasiados años… Imaginen a un adolescente que descubre a través de Ángel Fernández Santos y Diego Galán en las páginas del diario El País que escribir críticas de cine podía y puede ser otra cosa. Algo diferente, más cerca de la literatura que del comentario despiadado o agradablemente mesmerizado tras el visionado de una película.

Y digerir, bien es cierto que bajo la influencia de Fernández Santos, que por otra parte fue un excelente escritor, que la de Galán, que la crítica podía decir más cosas que las que, supuestamente, se escribía y en otras se notariaba, esta última una tendencia que ha monopolizado hoy prácticamente el buen uso de discernir y sobre todo argumentar lo que nos parece un filme… Por aquel entonces, aquel adolescente aún sostenía que la crítica podía abrir lo ojos al espectador si dentro de su cabeza comenzaba a sembrarse la semilla de la sospecha, de aprender a juzgar por sí mismos.

Estas y otras cosas las recordaba estos días tras enterarme de la muerte de Diego Galán, a quien entrevisté en la segunda semana de octubre de 1995 (¿de verdad existió ese año?) para La Gaceta de Canarias.

Diego Galán se encontraba esos días en Santa Cruz de Tenerife para impartir la conferencia El cine español de nuestros pecados, un acto organizado por la Fundación Pedro García Cabrera cuando esta Fundación se preocupaba por organizar cosas y significó para un servidor la oportunidad de hablar con uno de sus referentes y de paso conocer cómo se sentía al asumir la dirección del Festival de Cine de San Sebastián.

En la entrevista se habló además de cine español y aproveché la ocasión para preguntarle que sintió cuando Fernando Trueba le arrojó el contenido de un cubo de agua por encima en protesta por una de sus críticas.

* FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN

- ¿Cómo afecta a un festival de estas dimensiones la realidad política vasca?

“La realidad vasca es compleja, respecto a manifestaciones se ve alguna durante el festival y merma la calidad del mismo pero no se realizan en señal de protesta por nosotros. Si alguna vez ha habido manifestaciones, éstas vienen precedidas por un acontecimiento exterior al Festival aunque es cierto que la realidad vasca influye en el trabajo pero como influiría la realidad canarias si se celebrase aquí, aunque con adjetivos distintos”.

- En el hipotético caso de que los socialistas dejaran el Gobierno, ¿cómo cree que afectaría al Festival?

“Parasán muchas cosas suba quien suba. Afortunadamente, en la estructura del Festival hay cuatro socios de instituciones políticas diferentes y ninguno tiene más poder que otros salvo si uno diera más dinero que el otro. De momento, y es la experiencia que tengo del Festival, jamás se han metido los políticos para defender aspectos del mismo”.

- ¿Qué aporta el Festival de Cine de San Sebastián a otros que se celebran por el mundo?

“Con respecto a Cannes todos son distintos porque es el mejor y el más grande y es un supermercado de un volumen y una tradición que ningún otro festival posee. En cualquier caso, San Sebastián aporta una preocupación paralela por las películas de la gente nueva y sí que invitamos a los espectadores a que se arriesguen, sobre todo en las retrospectivas que organizamos. Es esa apuesta por lo más arriesgado lo que nos diferencia un poco de los demás festivales, que juegan con cartas más marcadas que con las que juega San Sebastián”.

* FERNANDO TRUEBA Y EL CUBO DE AGUA

- Y Fernando Trueba le tira un cubo de agua…

“Debo puntualizar que Trueba intentó tirarme un cubo de agua pero que lo esquivé a tiempo”

* INICIOS COMO CRÍTICO

- ¿Cómo era hacer crítica en los años 60 en España?

“En esos años había dos grupos de críticos que nos movíamos en torno a dos revistas: Nuestro Cine y Film Ideal. Según nuestro punto de vista, los de Nuestro Cine éramos los representantes de la izquierda y tratábamos de valorar en cada película el contexto histórico en el que se producía y militar, de alguna forma, en defensa de un cine determinado, que en esa época era el de los independientes, el difícil de ver y en contra del cine comercial norteamericano., que era analizado de una forma más crítica. En Film Ideal sucedía lo contrario, es decir, que Antonioni era lo peor del mundo y Raoul Walsh lo mejor, aunque sus películas pudieran ser fachas. Más tarde se incorporó una tercera rama que era la que representaba la crítica de extrema izquierda y en la que incluso nosotros, la gente de Nuestro Cine, éramos unos mamarrachos y unos fantoches”.

Saludos, paz y prosperidad, desde este lado del ordenador

Cunetas y La muñeca rota, premiados en la Muestra Internacional de Cortometrajes de la Universidad de La Laguna

Jueves, Marzo 14th, 2019

La Muestra Internacional de Cortometrajes de la Universidad de La Laguna, MIDEC, ofrece este jueves, 21, y mañana vierners 22 de marzo la proyección de los cortometrajes ganadores y finalistas de su decimosexta edición. Por primera vez Multicines Tenerife, sede del Aula de Cine de la ULL, acogerá la programación prevista por la MIDEC. La entrada será gratuita hasta completar el aforo de la sala.

Los miembros del Jurado de esta edición del certamen, compuesto por Joaquín Ayala, José Ambrosio González, Beatriz Martín de la Rosa y Luis Adern Ortoll en calidad de presidente, determinaron otorgar el Premio al Mejor Cortometraje a Cunetas, del director catalán Pau Teixidor, y el Premio al Mejor Cortometraje Canario a La muñeca rota, del cineasta grancanario Daniel León Lacave. Asimismo, el jurado quiso reconocer la calidad de otros cortometrajes participantes a través de una Mención Especial a la Mejor Dirección para Pablo Adiego por Camposanto, Mención Especial a la Mejor Interpretación para la actriz Nuria Herrero por su papel en Seattle, de la directora Marta Aledo; Mención especial al Mejor Cortometraje de Animación para Areka, de Begoña Vicario; y Mención especial en la categoría de cortometrajes canarios para El mar inmóvil de la directora natural de Gran Canaria Macu Machín.

Las sesiones de proyección se estructurarán en tres bloques que arrancarán el jueves día 21 de marzo, a las 19:00 horas. La segunda sesión será el mismo día a las 20:30 horas. Esta primera jornada estará dedicada a los trabajos finalistas participantes en esta 16ª edición: los cortometrajes de producción española El becerro pintado (David Pantaleón), Madrehijahermana (Alfonso Nogueroles), Nocturnos (Miguel Ángel Mejías), El nadador (Pablo Barce Orellana), Matria (Álvaro Gago) y La bomba (Manu Pons), y El monte (Claudia Caremi, Cuba), O vestido de Myriam (Lucas H. Rossi, Brasil), Les miserables (Ladj Ly, Francia) y A friend in me (Gianluca Manzetti, Italia).

El viernes, día 22, está prevista la proyección de los trabajos ganadores en las categorías de Mejor Cortometraje y Mejor Cortometraje Canario, así como los títulos merecedores de menciones especiales, en una sesión que dará comienzo a las 19:00 horas. A las 21:00 horas del mismo viernes tendrá lugar la Gala de entrega de premios, que contará con la presencia de los galardonados y un director invitado cuyo nombre será anunciado próximamente. Además, la ceremonia acogerá la entrega del XXIII Premio Internacional de Guiones Cinematográficos de Cortometrajes de la Universidad de La Laguna, que este año se concederá ex aequo a Tiritas, del autor Víctor Palmero Guerola, y El crédito, de Iván Serra Martín. El Jurado del certamen de guiones estuvo presidido por Antonio Herrera Tomás, junto a Attua Alegre Paiz, Beatriz Martín de la Rosa y un servidor.

Saludos, cortos, cortos y cortos, desde este lado del ordenador

Bernardo Bertolucci… eran otros tiempos

Lunes, Noviembre 26th, 2018

Eran los ochenta y la pibada con la que me movía se había vuelto como muy cinéfila. La capital de provincias en la que vivo disfrutaba, además, de numerosos cines, algunos de estreno y otros de reetrenos, así que contábamos con cierta cultura cinematográfica. Una cultura inquieta, que uno aumentaba leyendo revistas especializadas y libros.

Eran otros tiempos.

Fue en una de estas salas, concretamente el cine Rex, donde me encontré con Bernardo Bertolucci, cineasta italiano que hoy dijo al mundo: ahí te quedes, joder.

Deja detrás una llamativa filmografía. La que me acercó a él fue Novecento, retrato ambicioso, con algo de lustre viscontiano, de Italia durante la primera mitad del siglo XX.

Dividida en dos partes, aún recuerdo aquella sesión como si fuera ayer. También el impacto, y el odio desatado al fascismo que despertó en la mayoría de los que que la vimos por aquel entonces.

La he revisado años después, de hecho me hice con el dvd, y salvo la media hora final del disco dos, repleto de una extravagante simbología marxista, topo incluido, la primera parte sigue siendo la mejor ya que la segunda, la que retrata la Italia fascista resulta demasiado maniquea. Osea que todos los fascistas fueron malos, servidores de la patronal y de la aristocracia. Asesinos de niños y viciosos. Donald Shuterland interpreta al camisa negra Attila y ya por el nombre uno conoce sus aviesas intenciones. Recuerdo que en una escena los campesinos lo embadurnan de mierda de vaca y caballo. Todo muy terrestre. En otra como de un cabezazo aplasta a un gato y asesina a un niño dando vueltas y vueltas. Bertolucci y sus símbolos.

Novecento cuenta con un reparto internacional. Destacados actores del nuevo y viejo Hollywood. Burt Lancaster interpreta a un príncipe de Salina de El gatopardo pero más viejo y cansado, aunque se lo hace con las criadas que eso era de rico. Al otro lado los campesinos, los herederos de la tierra. Sterling Hayden, un actor con pasado comunista, interpreta al patriarca del clan. El papel de sus nietos descansa en Robert de Niro y Gérard Depardieu, respectivamente.

El caso es que uno salía del cine con ganas de matar fascistas y maldiciendo el capitalismo. Ese sistema que había hecho posible el largometraje. En cuestiones de dinero, viva el mal, viva el capital. Que Novecento funcionara como una especie de lo que El viento se llevó rojo no hizo temblar el pulso a sus productores.

El último tango en París había hecho dinero, así que valía la pena confiar en ese cineasta italiano que iba de comunista por la vida.

Bernardo Bertolucci se movía como pez en el agua en el cine político, un subgénero que se puso de moda en los años setenta. Ahí van dos películas polticas del cineasta: La estrategia de la araña y El conformista. En estas dos películas vuelve a hablar del fascismo pero el tono, igual de radical, va más allá del buenos y malos, de los que van descamisados y con camisas negras.

Bernardo Bertolucci se formó bajo la sombra de un genio incomprendido, Pier Paolo Passolini y escribió junto a Dario Argento el guión de Hasta que llegó su hora, una ópera western, que dice James Carpenter, que dirigió el maestro Sergio Leone.

Otras películas del cineasta que vimos aquellos años en el cine es la interesante y desapercibida Historia de un hombre ridículo, con Ugo Tognazz de protagonista y La luna, que en su día me resultó bastante indigesta. Su filme más famoso, El último tango en París, no pude por cuestiones de edad disfrutarla en un cine, aunque sí que la repasé más tarde en dvd

Aún me dura una sensación contradictoria con esta película que cuenta una historia de amor. Me gustan los personajes de Marlon Brando y Maria Schneider y el desesperado romance que viven dos desconocidos bajo el subrayado musical de Gato Barbieri.

Bernardo Bertolucci regresó al cine histórico con El último emperador, filme rodado en la China, cuyo gobierno le abrió las puertas de la Ciudad Prohibida.

El filme es bastante leeento pero fascinante –en parte gracias a la fotografía de Vittorio Storaro– pero no te pones del lado de Pu Yi, el emperador que terminó siendo un chino más cuando Mao Zedong (Mao Tse Tung) tomó el poder. Otra película de Bernardo Bertolucci, El pequeño buda, mejor no hablar, como no recordamos por piedad el Kundun de Martin Scorsese.

Con El cielo protector puso nuevo de moda la literatura de un escritor que a mi, personalmente, no termina de entrarme: Paul Bowles, y eso que tiene un cuento que se desarrolla en la ciudad que me vio nacer y en la que vivo…

Al final y a regañadientes, terminé por ver del cineasta otras dos películas: Belleza robada y Los soñadores. Son filmes en los que el cineasta retrata la juiventud, juventud las de estas dos películas que, sin embargo, no tiene nada que ver con la de nuestros aciagos días. Bernardo Bertolucci pertenece a un generación donde todavía era posible pensar que soñar es posible. Que debajo de los adoquines se encontraba la playa. Que se podía perder el tiempo leyendo y viendo películas espesas. Que la Universidad era motor de ideas y encendidos debates…

Otros tiempos.

Como el cine de Bernardo Bertolucci.

EN LA IMAGEN, Bernardo Bertolucci dirige a Gérard Depardieu en Novecento (1976)

Saludos, descansemos en paz, desde este lado del ordenador

Venezuela, Venezuela…

Martes, Octubre 16th, 2018

No resulta un documental cómodo de ver El pueblo soy yo: Venezuela en populismo ya que suscita amargas reflexiones. Una de ellas es cómo un país rico como es el venezolano cayó en esa espiral de absurdos y enfrentamientos violentos que ha divido a su sociedad.

Tras el divorcio con los partidos políticos tradicionales, devorados estos por la corrupción, los venezolanos creyeron en los sueños de un militar que bajo la bandera de su revolución se comprometió a poner fin a la miseria física y moral en la que se había sumergido su país. Un país que en el pasado recibía con los brazos abiertos a emigrantes (muchos de ellos canarios) pero que no estaba acostumbrado a observar cómo partía su gente rumbo a otros destinos del mundo donde prestar el concurso de sus modestos esfuerzos.

Dirigido por Carlos Oteyza, un realizador que se ha acostumbrado a rodar documentales con los que sacar los colores a la realidad venezolano más inmediata, es más que probable que El pueblo soy yo: Venezuela en populismo sea uno de sus trabajos más amargos. Amargos porque lo que muestra es resultado de un sistema que ha perdido el norte y que ya no puede seguir abriendo el grifo del petróleo porque el oro negro ya no mana con la fluidez de antaño.

La Venezuela que se muestra, en un relato que abarca todo el período de gobierno de Hugo Chávez y que finaliza con los primeros de su heredero, Nicolás Maduro, resulta en este sentido terrible, casi parece un viaje dantesco a un mundo que ha perdido idea de lo que fue… Y que en constante cambio no deja de devorar a sus hijos, su pueblo, en pro de unas directrices tan desdibujadas que incluso se permite el lujo de transformar la imagen de su héroe nacional: el libertador Simón Bolívar.

La película cuenta con el respaldo del ensayista Enrique Krauze, e incluye entrevistas con economistas y sociólogos que dan una visión demoledora de la realidad venezolana, un país que una vez fue orgullo de América.

El relato incluye imágenes impactantes como las de familias rebuscando entre los cubos de basura para llevarse algo al estómago o la intervención del ejército y la policía para reprimir al otro pueblo que se manifesta en las calles. El mensaje es directo: Venezuela es hoy un país polarizado en el que apenas quedan viandas en los supermercados ni medicamentos para tratar a los enfermos en los hospitales.

La selección de imágenes que ilustra este camino al infierno es realmente notable, cuenta con planos espectaculares que han sido tomados por periodistas que arriesgaron su pellejo para informar ya que como comenta una periodista en el documental, este oficio se ha convertido en una profesión de alto riesgo en Venezuela. Se le puede criticar a El pueblo soy yo: Venezuela en populismo una visión sesgada sobre el cáncer que está devorando a los venezolanos, pero si no hubiera manipulación ni se recurriera a otros recursos cinematográficos, El pueblo soy yo no sería un documental sino un frío reportaje periodístico y ese no era el fin.

Saludos, en piem juventud de acero, desde este lado del ordernador

Carlos Oteyza: “El populismo constituye una amenaza potencial para la democracia liberal”

Lunes, Octubre 15th, 2018

Carlos Oteyza (Caracas, 1951) es el director de El pueblo soy yo: Venezuela en populismo, una producción mejicana que cuenta con el respaldo en la producción del escritor Enrique Krauze.

– Usted define el populismo venezolano como populismo petrolero autoritario.

“Partimos de que no hay un solo tipo de populismo, y que el populismo más que ideología es una manera de gobernar. Venezuela es ante todo un petroestado que le permite al gobierno distribuir una renta petrolera que no produce la sociedad sino que la genera el petróleo, y esta renta facilita al líder carismático ganarse el apoyo de las mayorías, no solo por la fuerza de su carisma sino por el nivel de consumo que la población adquiere. Pero cuando el petróleo baja de precio y la producción petrolera se viene abajo, el país entra en crisis y el autoritarismo se impone para seguir gobernando”.

– ¿Cómo surge la idea del documental y cómo fue la relación de trabajo con Enrique Krauze?

“Enrique Krauze me comentó su interés en trabajar el tema del populismo a través de una película documental ya que ya había adelantado una larga reflexión sobre el tema. Además, es autor de uno de los primeros libros sobre el chavismo, titulado El poder y el delirio (2009). De verdad se logro una dinámica de trabajo muy fluida, por supuesto hubo que trabajar mucho, pues el tema es amplio y complejo y no queríamos una película elemental ni confusa, sino respetuosa de la inteligencia del público”.

– ¿Se ha podido ver el documental en Venezuela?, ¿En qué circuitos se ha distribuido y cuál ha sido la reacción de los espectadores?

“La película se está estrenando este 11 de octubre en Madrid, Barcelona, Tenerife y Gran Canarias, lo decidimos así, comenzar aquí. Por cierto en estos lugares viven muchos venezolanos y por supuesto muchos españoles interesados en el tema. Luego iremos a sur América y muy posiblemente a Europa, eso lo decidirá la aceptación de la película por el público. Como mis otras películas, espero que en Venezuela su exhibición logre una intensa reflexión entre todos los venezolanos”.

– Durante la preparación, rodaje y postproducción imagino que hubo momentos difíciles, ¿cuáles recuerda especialmente de este trabajo?

“Fueron tres años construyéndola, quizás lo más difícil es decidir que queda y que no entra finalmente, pues el tema da para mucho, los entrevistados son especialistas que tienen amplia y valiosa información pero había que reducir. Aunque el tema es apasionante el público que va a verla quiere claridad y entender lo sucedido”.

– Si bien el documental recoge estas entrevistas no da voz a los especialistas que defienden pese a los hechoss el populismo. ¿Por qué?

“La película puede definirse como un ensayo documental sobre el populismo y no como un reportaje. Este ensayo parte de la premisa que el populismo constituye una amenaza potencial para la democracia liberal. Ahora bien, el sujeto principal del populismo es el líder carismático y este está presente a lo largo de la película. Los especialistas entrevistados explican el fenómeno y nos ayudan a entender lo sucedido, desde la perspectiva teórica y con los datos fieles a la realidad más allá de que nos gusten o no”.

– ¿Cuál es el papel del ejército como valedor de este sistema?, ¿es el ejército venezolano 100 por 100 populista?

“Es difícil decir que porcentaje, pero lo cierto es que el populismo venezolano tiene una característica que lo diferencia de otros y es la densa presencia del sector militar en el poder. Diríamos que el porcentaje es una incógnita”.

– El desgaste del sistema democrático conduce a la aparición de Chávez. No se ha dado cuenta la actual oposición que sin unión no hay fuerza para reconducir la situación?

“Las características del populismo petrolero ha ayudado a que su permanencia se haya mantenido, esto para mi es esencial. El estatismo tiene raíces largas en un país con más de 100 años de explotación petrolera. Hay millones de empleados públicos que dependen del gobierno y un largo etc. Por lo tanto cualquier alternativa al poder en un populismo petrolero tiene obstáculos inmensos que no siempre son fáciles de ver. Pero por supuesto la unidad de los sectores dirigentes, sociedad civil, trabajadores, profesionales, sector militar, empresarios es la vía para retomar la convivencia democrática, que la mayor parte de los venezolanos anhela”.

– Ha dicho también que Donald Trump le recuerda a Hugo Chávez. ¿Cuáles son esos puntos de contacto?

“Su manera de conectar con un grueso de la población, a la que le ofrece soluciones sencillas para los problemas complejos. Su ataque permanente a medios de comunicación, la manera de dividir a la población en dos partes desde el poder, las travesuras mediáticas, una cierta irresponsabilidad en el lenguaje, en no pertenecer a las élites políticas tradicionales etc”.

– Su filmografía se caracteriza sobre todo por el género documental. ¿Cuáles son los atractivos que tiene para usted?

“Venezuela es un país que se ha considerado por mucho tiempo un país de inmigrantes y a la vanguardia, gracias a sus posibilidades económicas. El pasado ha sido descartado del panorama de sus ciudadanos. Para mí esto ha sido un grave error, quizás esto me ha impulsado a revisar lo sucedido, a lo mejor mis trabajos ayudan a centrar y a reconocernos, con nuestro logros y equivocaciones”.


“El bien documental debe ser fiel al creador”

Cuentan quienes lo conocen que Carlos Oteyza lleva el documental en la sangre. Su filmografía aparece salpicada de este tipo de producciones centradas en la realidad venezolana. Su última aportación al género es El poder soy yo: Venezuela en populismo. Para el cineasta los elementos que forman un buen documenta son un buen trabajo de investigación y “creer en lo que hace” ya que su obra es una extensión de su personalidad, por lo tanto el buen documental debería ser tan atractivo para el público, como fiel al creador”, destaca un cineasta que anuncia que “ya estamos trabajando en un proyecto sobre un momento histórico dramático para la democracia venezolana en el siglo XX”

Saludos, cámara, acción, desde este lado del ordenador