Archive for the ‘Cine de allá’ Category

Llena eres de gracia

Jueves, Agosto 29th, 2019

“Querido Sr. Rossellini: He visto sus cintas ‘Roma, ciudad abierta’ y ‘Paisá’ y las he disfrutado mucho. Si usted necesita una actriz sueca que habla muy bien inglés, que no ha olvidado su alemán, que no entiende mucho de francés y que en italiano sólo puede decir ‘ti amo’, estoy lista para viajar y hacer un filme con usted”

(Carta de Ingrid Bergman al cineasta italiano Roberto Rossellin)

En la imagen, la actriz en la primera película que rodaron juntos, una obra redonda, de acabado perfecto, ‘Stromboli’ (1950).

Quien ahora escribe, hermanos y hermanas, vuelve una y otra vez a esta cinta que considera por muchas razones una de las más grandes películas de la Historia del Cine. Es probable que por el paisaje volcánico de la isla, la situación de aislamiento que sufre la protagonista en una comunidad que la observa y rechaza con recelo; también porque Ingrid Bergman se encontraba en uno de los momentos más espléndidos de su carrera (abandonó con lo puesto Hollywood, que la acusó de adúltera al arrojarse en los brazos de Rossellini), señales que leo todavía en una interpretación modélica que refuerza una potentísima belleza que a mi, particularmente, me rompe el alma. Nunca estuvo tan bella y auténtica como en esta película u otras que rodó junto al maestro italiano como Te querré siempre o Europa 51.

Hace unos años escribí unas líneas a modo de homenaje por su cumpleaños, ya saben, el dichoso tal dìa como hoy, y tìtulé aquellas letras Llena eres de gracia porque Ingrid Bergman hasta el final de sus días –curiosamente el mismo de su nacimiento, un 29 de agosto pero de 1982– estuvo imbuida de una ternura que supo transmitir en pantalla y seducir a los aficionados que, como quien ahora les escribe, sientió y siente desde entonces una devociòn casi religiosa por una mujer adelantada a su tiempo en lo personal como profesional.

Alfred Hitchcock, probablemente reconroso al sentirse rechazado, dijo de ella que estaba “obsesionada por rodar obras maestras”, pero no sé si creerme al maestro del suspense, ese hombre al que le gustaba rodearse de mujeres guapas, sobre todo si eran rubias.

Así que, dicho esto, solo puedo rezar mis oraciones en silencio y musitar un bendita Tú eres entre todas las mujeres ahora y en la ahora de nuestra muerte…

Amén

Saludos, el corazón en un puño, desde este lado del ordenador

Fernando Fernán Gómez, un recuerdo cinéfilo

Miércoles, Agosto 28th, 2019

Además de actor, dramaturgo, escritor, guionista y cineasta Fernando Fernán Gómez (Lima, Perú, 28 de agosto de 1921-Madrid, España, 21 de noviembre de 2007) fue un gran hombre en lo personal a tenor de lo que dicen sus amigos y conocidos. Por desgracia, pasará a la memoria colectiva de este país que se nos pierde por aquel exabrupto que lanzó a un aficionado que a destiempo le pidió que le firmara un ejemplar de su libro, uno de tantos que escribió, y situación que empañó el carácter que la sociedad española de aquel tiempo tenía de una de sus estrellas. Una de sus escasas esterellas si se tiene en cuenta que don Fernando, además de actor, ya era y sigue siendo toda una institución.

Como director cuenta, es una opinión muy personal y discutible, con tres obras redondas, acabadas, que enorgullecen a cualquiera de que nuestro cine tenga nombres y apellidos: El mundo sigue (1961), que adapta la novela del mismo título de J.A. Zunzunegui, hoy un escritor inexplicablemente olvidado y en la que propone un retrato feroz de la España de su tiempo que explica que el filme fuera secuestrada por la censura; El extraño viaje (1964) y El viaje a nuinguna parte (1986). Aunque hay otras en las que estuvo detrás y delante de las cámaras como El malvado Carabel, que lleva al cine la novela en clave de humor de otro de los grandes olvidados de nuestra literatura como es Wenceslao Fernández Florez.

Fue como actor, sin embargo, como lo conoce la mayoría y es como actor como lo descubrimos siendo tiernos infantes a través de la pantalla de un televisor que emitía (hermanos y hermanas) imágenes en blanco y negro.

Como actor me gusta todo lo que hizo don Fernando pero sobre todo lo que hizo junto a uno de los más grandes cineastas de este país que se carcome: Edgar Neville: Domingo de Carnaval, El último caballo y La ironía del dinero son obras de un profundo casticismo que a mi, personalmente, me hace muy feliz. Claro que el cine de Neville me hace muy feliz incluso cuando se pone serio, como en su biopic del marqués de Salamanca que todo hijo de vecino y vecina debería ver.

Hombre adelantado a su tiempo, que sorteó a la censura y los dimes y diretes de un régimen con el que no comulgaba se da la paradioja, sin embargo, de que su cine pero no su literatura se minimizó cuando las Españas alcanzaron la democracia tras la muerte de ese militar de cuyo nombre no quiero acordarme.

A partir de entonces, probó con series, series tan rigurosas y fantásticas como El pícaro y escribió teatro y novela con resultados más que notables. Sus memorias, las que tituló El tiempo amarillo, son más que recomendables para los que quieran acercarse a la vida y obra de un autor genial que existe en nuestro ecosisetma más allá de su exabrupto catódico porque como decía aquél “por sus obras lo conocerás”.

Y la obra de don Fernando no es que diga, es que dice mucho, tanto, que todavía hoy sigue suscitando reflexiones, algunas tan interesantes para los tiempos que toca cómo ¿hacia dónde va este país de locos?

Saludos, tres hurrah por don Fernando, desde este lado del ordenador

Tres hurrah por Alfred Hitchcock

Martes, Agosto 13th, 2019

Resulta difícil que recuerde cuál fue la primera película del señor Alfred Hitchcock que vi en mi azarosa existencia pero no sé el motivo, me aparece en la cabeza en orgulloso blanco y negro Rebeca, que está basada en una novela de la escritora Daphne du Maurier, autora a la que llevó a la pantalla en otras dos ocasiones, La posada de Jamaica y Los pájaros. Debo por ello, por lo tanto, gratitud al cineasta por descubrirme la literatura de una escritora que sabía cómo seducir a los lectores.

Tal día como hoy, don Alfredo, Alfred, hubiera celebrado su 120 aniversario. Y pese a superar el centenario resulta curioso observar cómo su cine no ha perdido un ápice de la emoción de entonces. Lo llamaron con justicia el mago del suspense y con justicia se fue al otro mundo con esa corona puesta porque desde entonces nadie, lo que se dice nadie, ha sido capaz de colocarse a su mismo nivel, de tratarlo cinematográficamente de tú a tú.

Dicen sus biógrafos que fue un hombre muy especial, incapaz de superar traumas heredados o que brotaron en su más tierna infancia. Quieren justificar con esto el retrato de un hombre no sé si perverso, pero seguro que algo vengativo con quienes lo rodeaban cuando preparaba sus películas y las dirigía y las ordenaba en postproducción.

Lo comento en otro sitio e insisto ahora aquí mismo, me gusta más el Hitchcock en blanco y negro que el Hitchcock a todo color. Lo mismo me pasa con Stanley Kubrick aunque si uno lo compara con Hitchcock mejor callar la boca porque las comparaciones son odiosas.

Entre mis películas del maestro, del mago del suspensa, La sombra de una duda porque pone en ella el dedo en la llaga y hace el intento, gamberro que era don Alfredo, de hacer saltar en pedazos a la familia. Algo parecido hace en Yo confieso y Falso culpable que quizá sean dos de los trabajos más extraños de su carrera no solo porque están protagonizados por estrellas que estaban muy alejadas de su mundo sino porque en ellas demuestra hasta que punto un sacerdote es capaz de guardar el secreto de confesión aunque el peso de la ley caiga sobre él, y la fortaleza redentora de un inocente acusado de un crimen que no cometió.

En colores guardo grato recuerdo de La ventana indiscreta y de Frenesí, que es una de las películas que más me gustan de Hitchcock pese a que se rodara en colores. Pero qué colores. Colores sucios, reflejo de un Londres arrabalero donde el protagonista, un héroe de la RAF, es un maltratador al que confunden con el asesino de la corbata, quien es un elegante y hasta refinado canalla conocido del héroe de guerra.

Habría que rendir todos los años un tributo a Alfred Hitchcock. Sin su talento el cine sería más pobre. Se agradece por ello su influencia, aunque no sean demasiados los que hayan sabido utilizar sus lecciones para dar algo de calor a sus producciones, al final trabajos muy académicos pero más fríos que el pescado que exhiben en la pescadería.

Dicho lo cual, elevemos la copa, libemos con ansía y gritemos sin sonrojo alguno tres hurrah por un tipo orondo, que solía aparecer sin una línea de diálogo en sus películas y al que le iban las rubias. Tanto, que alguien dijo que casi le vuelven loco.

Un maestro. Un maestro que hoy cumple 120 años.

Vemos y además leemos que…

Miércoles, Mayo 15th, 2019

Vemos Un día sin fin (Giulio Manfredonia, 2006) que es algo así como la respuesta italiana a Atrapado en el tiempo (Harold Ramis, 1993) y nos quedamos con la boca abierta no por la sorpresa sino por el sopor que significa su contemplación. Salvo que el filme se rodó en las islas Canaria, concretamente en Tenerife, poco o ningún interés despierta esta cinta de pesadillescos y cómicos bucles temporales, que cuenta entre sus intérpretes con Antonio Albanese, Fabio de Luigi, Goya Toledo y Pepón Nieto.

Vemos El fotógrafo de Mauthausen (Mar Tarragona, 2018), unairregular película que aborda un aspecto muy poco conocido de los campos de concentación nazis como fue la presencia de prisioneros españoles, en esta ocasión centrado en la vida del fotógrafo español Frances Boix, que interpreta el actor Mario Casas y de cómo logró sobrevivir al infierno. La música de la película está escrita por Diego Navarro, quien no camufla la influencia del Jonh Williams de La lista de Schindler en su partitura. En cuanto al filme, cumple con su objetivo aunque resulta demasiado monótono y frío.

Un grupo de asociaciones culturales ha hecho publico su malestar ante la situación que vive la cultura en Canarias a través de un manifiesto que pueden leer si pinchan aquí. Esto de los manifiestos culturetas no es nada nuevo y suelen reproducirse en época electoral lo mismo que la de celebrar reuniones con el sector que pese a sus buenas intenciones, incluido el despiste del político de turno, no suelen llegar a ningún puerto. Con todo, un poquito deporfavor con este escrito que sin exaltaciones pide más o menos lo que se demanda cuando se acerca el día D y la hora H de votar. Recibimos no obstante con alegría este sos por la cultura, curtura para unos y para otros, que se hace en las islas

Saludos, gota a gota, desde este lado del ordenador

Una charla con Diego Galán

Lunes, Abril 22nd, 2019

INTRO

De esto hace ya muchos, demasiados años… Imaginen a un adolescente que descubre a través de Ángel Fernández Santos y Diego Galán en las páginas del diario El País que escribir críticas de cine podía y puede ser otra cosa. Algo diferente, más cerca de la literatura que del comentario despiadado o agradablemente mesmerizado tras el visionado de una película.

Y digerir, bien es cierto que bajo la influencia de Fernández Santos, que por otra parte fue un excelente escritor, que la de Galán, que la crítica podía decir más cosas que las que, supuestamente, se escribía y en otras se notariaba, esta última una tendencia que ha monopolizado hoy prácticamente el buen uso de discernir y sobre todo argumentar lo que nos parece un filme… Por aquel entonces, aquel adolescente aún sostenía que la crítica podía abrir lo ojos al espectador si dentro de su cabeza comenzaba a sembrarse la semilla de la sospecha, de aprender a juzgar por sí mismos.

Estas y otras cosas las recordaba estos días tras enterarme de la muerte de Diego Galán, a quien entrevisté en la segunda semana de octubre de 1995 (¿de verdad existió ese año?) para La Gaceta de Canarias.

Diego Galán se encontraba esos días en Santa Cruz de Tenerife para impartir la conferencia El cine español de nuestros pecados, un acto organizado por la Fundación Pedro García Cabrera cuando esta Fundación se preocupaba por organizar cosas y significó para un servidor la oportunidad de hablar con uno de sus referentes y de paso conocer cómo se sentía al asumir la dirección del Festival de Cine de San Sebastián.

En la entrevista se habló además de cine español y aproveché la ocasión para preguntarle que sintió cuando Fernando Trueba le arrojó el contenido de un cubo de agua por encima en protesta por una de sus críticas.

* FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN

- ¿Cómo afecta a un festival de estas dimensiones la realidad política vasca?

“La realidad vasca es compleja, respecto a manifestaciones se ve alguna durante el festival y merma la calidad del mismo pero no se realizan en señal de protesta por nosotros. Si alguna vez ha habido manifestaciones, éstas vienen precedidas por un acontecimiento exterior al Festival aunque es cierto que la realidad vasca influye en el trabajo pero como influiría la realidad canarias si se celebrase aquí, aunque con adjetivos distintos”.

- En el hipotético caso de que los socialistas dejaran el Gobierno, ¿cómo cree que afectaría al Festival?

“Parasán muchas cosas suba quien suba. Afortunadamente, en la estructura del Festival hay cuatro socios de instituciones políticas diferentes y ninguno tiene más poder que otros salvo si uno diera más dinero que el otro. De momento, y es la experiencia que tengo del Festival, jamás se han metido los políticos para defender aspectos del mismo”.

- ¿Qué aporta el Festival de Cine de San Sebastián a otros que se celebran por el mundo?

“Con respecto a Cannes todos son distintos porque es el mejor y el más grande y es un supermercado de un volumen y una tradición que ningún otro festival posee. En cualquier caso, San Sebastián aporta una preocupación paralela por las películas de la gente nueva y sí que invitamos a los espectadores a que se arriesguen, sobre todo en las retrospectivas que organizamos. Es esa apuesta por lo más arriesgado lo que nos diferencia un poco de los demás festivales, que juegan con cartas más marcadas que con las que juega San Sebastián”.

* FERNANDO TRUEBA Y EL CUBO DE AGUA

- Y Fernando Trueba le tira un cubo de agua…

“Debo puntualizar que Trueba intentó tirarme un cubo de agua pero que lo esquivé a tiempo”

* INICIOS COMO CRÍTICO

- ¿Cómo era hacer crítica en los años 60 en España?

“En esos años había dos grupos de críticos que nos movíamos en torno a dos revistas: Nuestro Cine y Film Ideal. Según nuestro punto de vista, los de Nuestro Cine éramos los representantes de la izquierda y tratábamos de valorar en cada película el contexto histórico en el que se producía y militar, de alguna forma, en defensa de un cine determinado, que en esa época era el de los independientes, el difícil de ver y en contra del cine comercial norteamericano., que era analizado de una forma más crítica. En Film Ideal sucedía lo contrario, es decir, que Antonioni era lo peor del mundo y Raoul Walsh lo mejor, aunque sus películas pudieran ser fachas. Más tarde se incorporó una tercera rama que era la que representaba la crítica de extrema izquierda y en la que incluso nosotros, la gente de Nuestro Cine, éramos unos mamarrachos y unos fantoches”.

Saludos, paz y prosperidad, desde este lado del ordenador

Cunetas y La muñeca rota, premiados en la Muestra Internacional de Cortometrajes de la Universidad de La Laguna

Jueves, Marzo 14th, 2019

La Muestra Internacional de Cortometrajes de la Universidad de La Laguna, MIDEC, ofrece este jueves, 21, y mañana vierners 22 de marzo la proyección de los cortometrajes ganadores y finalistas de su decimosexta edición. Por primera vez Multicines Tenerife, sede del Aula de Cine de la ULL, acogerá la programación prevista por la MIDEC. La entrada será gratuita hasta completar el aforo de la sala.

Los miembros del Jurado de esta edición del certamen, compuesto por Joaquín Ayala, José Ambrosio González, Beatriz Martín de la Rosa y Luis Adern Ortoll en calidad de presidente, determinaron otorgar el Premio al Mejor Cortometraje a Cunetas, del director catalán Pau Teixidor, y el Premio al Mejor Cortometraje Canario a La muñeca rota, del cineasta grancanario Daniel León Lacave. Asimismo, el jurado quiso reconocer la calidad de otros cortometrajes participantes a través de una Mención Especial a la Mejor Dirección para Pablo Adiego por Camposanto, Mención Especial a la Mejor Interpretación para la actriz Nuria Herrero por su papel en Seattle, de la directora Marta Aledo; Mención especial al Mejor Cortometraje de Animación para Areka, de Begoña Vicario; y Mención especial en la categoría de cortometrajes canarios para El mar inmóvil de la directora natural de Gran Canaria Macu Machín.

Las sesiones de proyección se estructurarán en tres bloques que arrancarán el jueves día 21 de marzo, a las 19:00 horas. La segunda sesión será el mismo día a las 20:30 horas. Esta primera jornada estará dedicada a los trabajos finalistas participantes en esta 16ª edición: los cortometrajes de producción española El becerro pintado (David Pantaleón), Madrehijahermana (Alfonso Nogueroles), Nocturnos (Miguel Ángel Mejías), El nadador (Pablo Barce Orellana), Matria (Álvaro Gago) y La bomba (Manu Pons), y El monte (Claudia Caremi, Cuba), O vestido de Myriam (Lucas H. Rossi, Brasil), Les miserables (Ladj Ly, Francia) y A friend in me (Gianluca Manzetti, Italia).

El viernes, día 22, está prevista la proyección de los trabajos ganadores en las categorías de Mejor Cortometraje y Mejor Cortometraje Canario, así como los títulos merecedores de menciones especiales, en una sesión que dará comienzo a las 19:00 horas. A las 21:00 horas del mismo viernes tendrá lugar la Gala de entrega de premios, que contará con la presencia de los galardonados y un director invitado cuyo nombre será anunciado próximamente. Además, la ceremonia acogerá la entrega del XXIII Premio Internacional de Guiones Cinematográficos de Cortometrajes de la Universidad de La Laguna, que este año se concederá ex aequo a Tiritas, del autor Víctor Palmero Guerola, y El crédito, de Iván Serra Martín. El Jurado del certamen de guiones estuvo presidido por Antonio Herrera Tomás, junto a Attua Alegre Paiz, Beatriz Martín de la Rosa y un servidor.

Saludos, cortos, cortos y cortos, desde este lado del ordenador