Archive for the ‘Cine de allá’ Category

Un libro de cine diferente

Jueves, Marzo 22nd, 2018

¿Un libro de cine? Hay muchos aunque no creo que la gente compre tantos como antes… Internet y esas cosas. Los blogueros tienen parte de culpa y en España un caballero que se llama Carlos Boyero, un tipo que a base de opinar a veces con la cabeza y otras con el corazón ha generado el odio (no desprecio) de críticos y críticos apolillados que en el fondo solo piensan en ser como él. En tener su minuto de gloria, en que lo mencionen en la gala de los Goya para que el sector en peso se ría del que nadie puede reírse y esas cosas.

Todo la mercadería que genera el mundo del cine (y eso incluye los libros) suele ser bastante ligera aunque cuenta también con obras que editores bastante locos continúan publicando porque así les sale del corazón. Las facultades de Ciencia de la Información y sobre todos sus ramas especializadas en cine contribuyen también a que la edición de manuales teóricos sobre cine se mantenga y no desaparezcan como no desaparecen los filmes de Godard.

Ahora bien, si me preguntaran sobre qué libro de teoría no praxis cinematográfica recomendar escogería Filmish, un híbrido entre tebeo, colorín, chiste, cómic que escribe y dibuja Edward Ross, quien propone un apasionante repaso en clave intelectual por la historia del cine citando obras de referencia y películas que, por norma general, la mayoría hemos visto.

El libro no es otra cosa que un original ensayo sobre el cine y a través de sus páginas nos enseña las ideas y los mecanismos que se esconden detrás de algunos títulos inolvidables de eso que llaman séptimo arte.

En Filmish. Un viaje gráfico por el cine (Reservoir Books) se estudian centenares de películas y se revela la razón de porqué son tan especiales para el público en siete capítulos que con encabezados como El ojoEl cuerpoLos decorados y la arquitectura,  El tiempo, La voz y el lenguajeEl poder y la ideología y La tecnología y la tecnofobia (el cine y la tecnología siempre han estado muy unidos) dan una visión completa y compleja de sus objetivos.

Al mismo tiempo certifica la profunda historia de amor que mantiene su autor, Edward Ross, con el cine en su calidad de espectador que quiere ir un poco más lejos, investigando y leyendo obras de críticos sesudos, los que se parten la cabeza analizando una película aunque no diga nada, y volúmenes teóricos que ofrecen una visión nueva de lo que se observa.

Filmish es un libro recomendable para espectadores con curiosidad más que para cineastas aprendices o forjados. No interesará en modo alguno a los que viven del negocio gracias a las episódicas y multimillonarias ayudas que proporciona el Gobierno pero eso es otra historia.

Gráficamente, el libro no molestará a nadie. Las viñetas representan películas relativamente populares pero el tono siempre es el mismo, buen rollo para meternos en el estómago su particular visión de y sobre el cine.

Así que me pides que te recomiende un libro teórico sobre cine… No, me niego a que te leas Praxis del cine, ya llegarás a él cuando tengas más años y menos pelo sobre la cabeza… El libro, profesores y alumnos es un tebeo, un cómic, un colorín, un chiste: Filmish. Un viaje gráfico por el cine.

Y el que avisa no es traidor aunque claro, vendrá otro y bla, bla, bla…

Saludos, funde a negro, desde este lado del ordenador.

“Solo soy feliz cuando estoy enfadado”

Lunes, Diciembre 18th, 2017

COSMO VITELLI (Ben Gazzara): “Fijaos, fijaos en mí, ¿eh?
Solo soy feliz cuando estoy enfadado, cuando estoy triste, cuando me he vuelto loco, cuando puedo ser lo que la gente quiere que sea en lugar de ser yo mismo.
¿Me entendés? Sí.
Y eso requiere esfuerzo. Hay que hacer horas extras.
Sì, no importa quién seas ni qué personalidad tengas”.

(El asesinato de un corredor de apuestas chino, John Cassavetes, 1976)

Saludos, ¡¡¡NO AL CIERRE DEL TEATRO TIMANFAYA!!!, desde este lado del ordenador.

¡No al cierre del teatro Timanfaya!

Martes, Noviembre 14th, 2017

Es una pena escuchar y leer los lamentos que se cruzan ante el anunciado cierre del teatro Timanfaya como si se asumiera con resignación que, efectivamente, cierra el 1 de enero de 2018.

Es verdad que así lo ha anunciado Mónica López, la guerrillera cultural que lo abrió hace unos años, pero estos desgarros de ahora, esa oración tardía frente al muro de las lamentaciones solo certifica que, efectivamente, todos los que hoy lloran dan por supuesto su desaparición cuando lo que se reclama es un ¡Salvemos al teatro Timanfaya!

El teatro Timanfaya antes que teatro fue cine. Se inauguró en 1977 y fue con el Chimisay (1969) la otra sala de exhibición del casco del Puerto de la Cruz, una ciudad abierta y cosmopolita muy pegada al mar.

Como cine cerraron por las mismas causas que otros cines aunque el Chimisay resistió como multisalas un tiempo antes de su aniquilación.

Pasados los años, Mónica López lo reabrió como teatro, y desde entonces ha ido ofreciendo una programación que acercó la escena a una ciudad que hoy acoge Mueca, un festival de teatro que se desparrama por las calles de una ciudad que si no hay nada que lo detenga, dejará de contar a partir del 1 de enero de 2018 con su único teatro físico. El teatro Timanfaya.

Mónica Lorenzo explica en una carta las razones de su decisión, no puede afrontar los gastos y la deuda, escribe, “aumenta constantemente”, pero puestas así las cosas no debiera de entenderse como la crónica de una muerte anunciada porque este es el momento, se insiste, de evitar el cierre del Timanfaya.

De hacer posible que el 1 de enero del próximo año no baje el telón definitivamente.

Si así ocurriera algo muy grande se habrá perdido en el alma de una ciudad que hoy es punta de lanza de la cultura en Tenerife.

Aún se está a tiempo…

Saludos, ¡No al cierre del teatro Timanfaya!, desde este lado del ordenador.

Juan Francisco Urrusti Alonso: “Ruedo documentales para aprender de la gente”

Lunes, Noviembre 13th, 2017

El cineasta Juan Francisco Urrusti Alonso (Ciudad de Méjico, Méjico, 1954) presentó en Fimucinema, festival que forma parte de la programación de Fimucité, el largometraje documental Un exilio: película familiar, cinta en la que Urrusti Alonso cuenta la vida de sus abuelo y padres tras finalizar la Guerra Civil española y su exilio a Méjico, país en el que se integraron pero sin perder del todo los recuerdos que dejaron en España.

El cine de Juan Francisco Urrusti gira en torno a varias constantes, aunque la que determina el peso de su obra son sus historias sobre la gente de la calle, personas normales y corrientes que, como su familia, son las que hacen que el mundo marche.

En la filmografía de Juan Francisco Urrusti Alonso se cuentan películas como Brujos y curanderos, Encuentros de medicina maya, Tapu, El pueblo mejicano que camina y las series documentales para televisión A cruz y a espada y Los nuestros.

- ¿Un exilio: película familiar?
“Se trata de un documental que recoge en clave testimonial la historia de un exilio: el de mis abuelos, mis padres y mi tía que llegaron como refugiados a Méjico en junio de 1939 y país en el que pasarían el resto de sus vida. La película quiere conocer la razones por las que abandonaron España, y las averiguaciones que hice tras entrevistarlos de manera intermitente a lo largo de tres años y medio con muchas dificultades porque ninguno quería hablar de aquellos tiempos. Por el camino se perdieron algunas de estas grabaciones por lo que los testimonios no están completos en las siete horas de las nueve que aún conservo de ellas”.

- ¿Por qué un documental tan familiar?

“Porque mi familia no son personas a las que se hayan hecho monumentos sino gente de a pie que sufrió una guerra que les cambió la vida. Durante la investigación descubrí cosas que desconocía hasta entonces, entre otras, la procedencia de mis abuelos”.

- ¿Logró que en estas grabaciones hablaran de la guerra?
“No querían hablar de la guerra. Sobre todo mis abuelos. Con el paso de los años mi abuelo materno sí que regresó a España varias veces y en algunos de aquellos viajes lo acompañé”.

- ¿Y qué recuerda de esas visitas a España?
“Pues que en Badajoz la familia nos pedía que no habláramos ni que saliéramos a la calle por temor a que nos fuéramos de la lengua, pero claro, aún no había fallecido Franco”.

- ¿Cómo encajaron sus abuelos la nueva vida que emprendieron en Méjico?
“Cada uno tuvo una historia diferente. Mi abuelo materno era abogado pero se reinventó para sacar a la familia adelante como publicista, por lo que escribía eslóganes, entre otras cosas. Mi abuelo por parte de padre sufrió mucho, ya que como militar del ejército republicano se negó a renunciar de su nacionalidad española aunque se adaptó a la nueva vida mejicana trabajando primero en una fábrica y más tarde como químico, profesión en la que consiguió varias patentes de explosivos plásticos que vendió al ejército de los Estados Unidos de Norteamérica. Mis padres comenzaron a trabajar siendo muy pequeños. Mi tía, por ejemplo, a los 13 años en una fábrica de juguetes que se había instalado en Méjico con dinero republicano y mis dos abuelas como costureras y más tardes modistas”.

- ¿Qué fue lo más difícil, técnicamente, de este documental?
“Como iba a tratarse de una película inevitablemente política, la de encontrar las imágenes que necesitaba como las de la toma del cuartel de La Montaña, en Madrid, combates en los que participó uno de mis abuelos que entonces era maestro de la Escuela Militar de Tiro y que se mantuvo leal al Gobierno republicano”.

-¿Y sentimentalmente?
“Sentimentalmente la película en sí y la muerte de mis abuelos y de mis padres mientras lo rodaba. Continúe trabajando en él pero resultó bastante difícil porque eran muchos los recuerdos que me asaltaban en la sala de montaje. Sobre todo cuando tenía que tomar la decisión de añadir o suprimir muchas de las imágenes en las que aparecían”.

- ¿Fue largo el rodaje?
“Fue largo por la financiación. A finales del 2014 aumentó el coste de las imágenes de archivo pero estaba tan involucrado en este proyecto –y no solo por razones familiares sino personales por todas las personas a las que entrevisté– que continué adelante porque esas historias, que eran sus historias, me parecían dignas de ser escuchadas en una película”.

- En el documental además de entrevistar a su familia y amigos también habla con el hijo de Lázaro Cárdenas, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, y el juez Baltasar Garzón, ¿cómo fueron estos encuentros?
“La verdad es que resultó muy sencillo acceder a los dos. El hijo de Lázaro Cárdenas, cuyo padre fue presidente de Méjico cuando llegaron los exiliados españoles de la Guerra Civil, me concedió media hora y el juez Garzón una hora tras preguntar solo de qué iba la película y cuál sería el enfoque”.

- ¿Qué cree que le dieron estos exiliados españoles a Méjico?
“Mucho. Antes de que llegaran los exiliados se tenía en Méjico una imagen de los españoles muy negativa que cambió cuando los recibieron y que el paso de los años ha robustecido”.

- ¿Entonces, hay un reconocimiento de la sociedad mejicana a estos españoles?
“Por supuesto”.

- Y fue clave su integración…
“ Claro, y yo soy un ejemplo. Los exiliados tuvieron la oportunidad de integrarse y muchos lo hicieron.”

- ¿Qué le interesa del cine documental?
“Me interesa mostrar a la gente real. Son tantas las historias que observo a mi alrededor que merecen ser contadas y compartidas que creo que solo puedo hacerlo a través del documental. Se pueden hacer otras películas con las personas que entrevisté para Un exilio: película familiar y todas serían diferentes porque nadie, absolutamente nadie, es común y corriente. Ruedo documentales para aprender de la gente”.

- Cuenta en su filmografía con un documental sobre la lucha libre en Méjico.
“Fue un trabajo de encargo que al principio me tomé como una maldición porque no me interesaba la lucha libre mejicana aunque cuando comencé a investigarla aprendí mucho y fui cambiando de idea porque la lucha no es solo un entretenimiento popular y barato. Entrevisté a muchos luchadores, ellos son los protagonistas del documental, y los quise mostrarlos sin la máscara y debajo del cuadrilátero. Todos tienen historias, como la de una luchadora que sacó así a sus hermanas de la prostitución. O Blue Demon, que antes de ser luchador fue un sindicalista de los ferrocarriles acosado por la policía y el ejército”.

- Trabaja en algún nuevo proyecto?
“Un documental sobre mi tía, que es la única de la familia que vive y que pese a su edad, 91 años, aún se mantiene lúcida. Mi tía siempre apoyó a la familia incluso en las épocas más difíciles por lo que este documental además de mostrar lo gran pintora que es, también revela a una mujer muy valiente y luchadora. Con la película quiero dar a conocer su trabajo fuera de Méjico porque en mi país se la conoce como una de sus más grandes retratistas”.

- ¿Otro documental familiar?
“Otra película familiar, efectivamente”.

- Usted es coleccionista de imágenes.
“Inicié hace quince años un archivo de lo que se conoce como películas huérfanas sobre España y Méjico. Sirven para recordar cómo fue Méjico en contraste con el actual, tan deteriorado y mal gobernado” .

Los nuevos cronistas

Juan Francisco Urrusti Alonso dice que el cine documental mejicano vive uno de sus mejores momentos. En la nómina de directores cita, entre otros, a Juan Carlos Rulfo, hijo del escritor Juan Rulfo y a Tatiana Huezo, una salvadoreña que llegó a Méjico como refugiada y hoy es una destacada cineasta. Ellos y otros muchos que “ahora no recuerdo” han logrado contar historias que no engañan, aunque el documental como género cinematográfico, manipula.

Juan Francisco Urrusti admite esta manipulación, pero dice que funciona cuando no miente al público. “Lo que busco es que el documental sirva de documento porque somos cronistas”

Una cierta mirada

Un exilio: película familiar
/ Dirección: Juan Francisco Urrusti Alonso / Producción: Juan Francisco Urrusti Alonso / Fotografía: Mario Luna / Música: Juanra Urrusti, Ana Francisca Urrusti /Edición: Felipe Gómez / País: Méjico / Año: 2017 / Duración: 124′

Un exilio: película familiar, de Juan Francisco Urrusti es un atractivo retrato familiar de la diáspora española. Esas familias, todas con sus historias, que se marcharon de España al finalizar la Guerra Civil.

El documental se centra en la vida de los abuelos y padres del cineasta pero también cuenta con otros personajes, entre amigos de la familia, historiadores y Baltasar Garzón y Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del presidente mejicano Lázaro Cárdenas, que dan una visión aproximada y en muchas ocasiones conmovedora de cómo se adaptaron aquellas familias a un nuevo mundo que los recibía con los brazos abiertos.

El documental logra contarlo con desarmante sencillez, y este mensaje se cuela muy hondo en el ánimo del espectador. La patria se difumina y solo queda la persona. En Un exilio: película familiar hombres y mujeres protagonistas de una experiencia –la de la guerra, el exilio, adaptarse a un nuevo país y desvincularse del otro, del original– que cambió la suerte de sus vidas.

Saludos, viva Méjico, desde este lado del ordenador.

La conquista de América en el cine

Jueves, Noviembre 9th, 2017

«Cortes soy, el que venciera
por tierra y por mar profundo
con espada a otro Mundo,
si otro mundo entonces viera.
Di a España triunfos y palmas
Con felices, santas guerras,
Al Rey infinitas tierras…,
A Dios, infinitas almas.»

(Octava a Hernán Cortés por Félix Lope de Vega)

El próximo estreno de Oro, una película de Agustín Díaz Yanes y de los cinco primeros episodios de la serie Conquistadores: Adventvm y alguno de la tristemente cancelada El ministerio del tiempo han puesto de moda uno de los episodios más olvidados –pese a que cuenta con crónicas de la época escritas por testigos que la vivieron– de la historia de este país que aún se llama España.

Algo tiene la conquista de América que levanta pasiones y enciende discusiones en una y otra orilla del océano. Hecho civilizador para unos y genocidio sin máscaras para otros, no cuenta este periodo de la Historia con películas suficientes para convertirse en un género aunque quién sabe, y por las últimas tendencias, quizá ya es hora de que su traducción a la pantalla adquiera sus claves y el reconocimiento que se merecen unos hechos en los que participaron a un lado y al otro personas. Personas de otro tiempo, muchas de ellas auténticos hijos de la gran puta que, en el caso de los europeos, desembarcaron en aquellas tierras desconocidas en busca de fama y fortuna.

Este post no pretende, en ningún caso, reunir si no todos, ni siquiera la mayoría de las películas que en una rápida investigación hemos encontrado que se han rodado sobre aquellos hechos que conmovieron al nuevo y al viejo mundo, pero sí que están muchas de las que vimos y pocas que desconocíamos.

Casi todas ellas, para cinéfilos con hambre, las pueden disfrutar si lo desean en la red.

Una nota más antes de empezar con el repaso. Mencionamos solo de pasada las películas que se han rodado sobre quien capitaneó la primera expedición que descubrió el nuevo mundo, y que ha dado origen a películas tan desiguales como Cristóbal Colón: el descubrimiento (John Glenn, 1992) y La conquista del paraíso (Ridley Scott, 1992); La verdadera historia de Cristóbal Colon, David MacDonald, 1949) y Alba de América (Juan de Orduña, 1951) porque hemos optado por la conquista, el inevitable choque de civilizaciones, que por el descubrimiento y cómo se vivía en el continente americano antes de la llegada de los españoles, momento que cuenta también con algunas películas como Los reyes del sol (J. Lee Thompson, 1963), una historia sobre una tribu maya interpretada, entre otros, por Yul Brynner y George Chakiris y Apocalypto (Mel Gibson, 2006) una violenta reflexión sobre el mundo prehispánico.

La conquista y sus conquistadores más conocidos cuentan con sus películas aunque ninguna, por desgracia, pasará a la historia del cine.

No está mal El capitán de Castilla (Henry King, 1947) si se ve como lo que es: una película de aventuras. Protagonizada por Tyrone Power y César Romero como el mismísimo Hernán Cortés, la cinta continúa funcionando como vehículo de entretenimiento aunque la acción pudo haberse desarrollado en otra época histórica según Hollywood, que en aquellos años explotó con recurso el género sin prestar demasiada atención a la historia del país ni al momento histórico en el que se desarrolla la cinta.

Como curiosidad debe de entenderse The Royal Hunt of the Sun (Philip Yordan, 1969) aunque su originen teatral,la obra es de Peter Shaffer, le resta rimo cinematográfico a una película que centra su atención en el enfrentamiento que cruzó los destinos de Francisco Pizarro (Robert Shaw) y el inca Atahualpa (Christopher Plummer).

La vida y obra de Lope de Aguirre en tierras americanas se ha reflejado, de momento, en dos películas radicalmente opuestas aunque sí muy unidas en su intento por meterse en la cabeza de aquellos hombres blancos que se abrían paso por la selva.

Aguirre, la cólera de Dios (Werner Herzog, 1972) continúa siendo una de las mejores películas de su director así como también uno de los mejores trabajos de Klaus Kinski, actor recurrente en muchos de los largometrajes del cineasta alemán, hoy algo perdido en Hollywood.

Carlos Saura volvería Lope de Aguirre y su rebelión contra el rey en El Dorado (1988), una de las películas más caras del cine español y una cinta muy irregular sobre Lope de Aguirre, aunque la lectura del oro y la codicia parece que ha sentado escuela para tratar desde el punto de vista español aquella aventura.

Los conquistadores del Pacífico (José María Elorrieta, 1963) intenta, por el contrario, reivindicar el filón de la exploración narrando en clave aventurera las hazañas de Vasco Núñez de Balboa antes de que se convirtiera en el primer europeo que contemplase las aparentemente mansas aguas del océano Pacífico.

Añadimos a la lista Los hijos del viento (José MIguel Suárez, 2000), en la que el actor español José Sancho se pone en la piel del conquistador español más recreado en el cine, Hernán Cortés, en una aventura de presupuesto casi indigente que, a su modo, reflexiona más que sobre el choque el acercamiento de culturas con resultados más que suficientes.

Coproducida por Chile, España e Italia, La Araucana (Julio Coll, 1971) es una entretenida adaptación del poema épico de Alonso de Hercilla que cuenta el enfrentamiento de Pedro de Valdivia con los araucanos en el actual Chile.

En otro país, Méjico, se han rodado películas como Cabeza de Vaca (Nicolás Echevarria, 1991); La otra conquista (Salvador Carrasco, 1998), una película narrada desde el punto de vista de Topiltzin, hijo del emperador Moctezuma, que se resiste a la invasión europea y Eréndida, la indomable (Juan Mora Cartlett, 2006).

Hay otras muchas, aunque no demasiadas sobre aquel momento de la Historia. No se ha incluido en este repaso con paso ligero ni La misión (Roland Joffé, 1986) ni Tupac Amaru II porque se desarrollan en el siglo XVII en una América ya mestiza pero no demasiado integradora. En la primera se relata cómo una pareja de jesuitas se adentra en el corazón de la selva para evangelizar a los indios y en la segunda la rebelión contra el imperio que encabezó el caudillo indígena Tupac Amaru II.

A modo de curiosidad, recordar por último que la BBC incluyó en su miniserie documental Guerreros el choque de Hernán Cortés y Moctezuma con recreaciones dramáticas y que el cine peruano presentó en 2014 Atahualpa: La caída del imperio inca (Roger Asto León).

Hay más títulos, pero no tantos como uno creyera más si se trata de un acontecimiento histórico con las colosales dimensiones de la conquista de América. Pero sí, hay más películas que con mejor o peor fortuna han recreado en clave de ficción la conquista brutal de lo que se llamó el Nuevo Mundo.

Saludos, cien hurras por Bernal Díaz del Castillo, desde este lado del ordenador.

Medio centenar de cortometrajes compiten por los premios del Festival Villa de La Orotava

Jueves, Noviembre 2nd, 2017

La organización del Festival de cortos Villa de La Orotava ha seleccionado los quince cortometrajes que participarán en la Sección Oficial y los diez que lo harán en la Canaria.

Los trabajos se proyectarán del 16 al 18 de noviembre en el Auditorio Teobaldo Power. El humorista canario Kike Pérez será el maestro de ceremonias durante la exhibición de cortos nacionales y la entrega de premios.
 
La primera de las citas será el próximo jueves 16 de noviembre con la proyección de los cortos seleccionados para la Sección Canaria. Los días 17 y 18 se proyectarán los trabajos que optan al palmarés en la Sección Oficial. En total, se entregarán 6.000 euros en premios. 
 
En esta edición han resultado seleccionados para participar en la Sección Oficial los cortometrajes: Un billete a ninguna parte, de Jorge Naranjo; Caronte, de Luis Tinoco Pineda; Tres, de Fabia Castro; Cunetas, de Pau Teixidor; Piscina, de Carlos Ruano; Siempre fui Álex, de Roberto Ruiz Céspedes; Marta no viene a cenar, de Macarena Astorga; Compatible, de Pau Bacardit; Princesa de hielo, de Pablo Guerrero; Flash Back, de Alberto Piedrola; Evströnger, de Silvia Conesa; Madre, de Rodrigo Sorogoyen; Vida y muerte de Jennifer Rockwell, de Javier Roldán; Centrifugado, de Mireia Noguera Canellas; y The app, de Julián Merino.

Por su parte, las producciones que participarán en la Sección Canaria son: Martín, de Emilio González; Náufragos, de Iván López; 29 de febrero, de Ángel Valiente; Pozo negro, de Miguel G. Morales; Morir en el intento, de Escuela de Cine Cámara y Acción; Hay algo en la oscuridad, de Fran Casanova; El becerro pintado, de David Pantaleón; Arte, de David Cánovas; Quimera, de Cándido Pérez Armas y El gigante y la sirena, de Roberto Chinet.
 
El festival de cortos Villa de La Orotava arrancará su decimosegunda edición el 11 de noviembre con el concierto del cantante madrileño Coque Malla. Las entradas para asistir al concierto y a las jornadas de proyección de cortometrajes a concurso: jueves 16 (Sección Canaria), viernes 17 (Sección Oficial), sábado 18 (Sección Oficial y entrega de premios), con comienzo siempre a las 20:30 horas, están a la venta en la web www.tickety.es y en Sukul Orotava.
 
Exposición de Guille Gómez

Las ilustraciones del artista Guille Gómez regresan al Festival orotavense. El ilustrador inaugurará este viernes 3 de noviembre, a partir de las 20.30 horas, la exposición ‘Breves cameos´ en la que se muestran diferentes ilustraciones de personajes del mundo del cine. Los interesados en visitarla pueden hacerlo hasta el próximo 28 de diciembre.

Saludos,m plano americano, desde este lado del ordenador.