El SILA estrena el ciclo ‘El África de’ con el escritor y periodista Juan Cruz

Lunes, Agosto 23rd, 2010

El Salón Internacional del Libro Africano (SILA) estrena este año con el escritor y periodista Juan Cruz el ciclo El África de, un espacio abierto a la  evocación sobre el continente que cada año protagonizará un personaje del panorama cultural de las Islas. El África de quiere ofrecer el retrato de cómo ha cambiado la relación de los isleños con el continente en el último medio siglo.

A través de la mirada de escritores, creadores, estudiosos y especialistas, el ciclo pretende contribuir a la creación de un nuevo ideario sobre África, más abierto, rico, cercano y real. 

Este año SILA descubre además la historia de las remotas tribus nómadas del Norte de Mauritania a través de la antropóloga e investigadora francesa Sophie Caratini y el novelista mauritano Mbarek Ould Beyrouk. Caratini, autora de Hijos de las nubes, un estudio sobre la tribu de los erguibat, protagonizará un Diálogo en vivo en el que compartirá experiencias con Mbarek Ould Beyrouk y el escritor tinerfeño Pablo Martín Carbajal.

El Salón Internacional del Libro Africano. Encuentro de Editores en Canarias se celebra del 22 al 26 de septiembre en el Castillo de San Felipe del Puerto de la Cruz. Debates, diálogos en vivo, exposiciones, encuentros profesionales, lecturas y presentaciones de libros son algunas de las actividades de este encuentro con la cultura africana y la edición profesional, que durante cinco días reunirá en el Puerto de la Cruz a más de 70 participantes. 

Saludos, contando ya los días, desde este lado del ordenador.

¡Los artistas son un asco!

Miércoles, Junio 30th, 2010

 

El excelente guionista y dramaturgo Ben Hecht  tituló una de sus novelas ¡Los actores son un asco! Así que recurriendo a tan sabia y provocativa denominación amplio cariñosamente su valoración a los artistas en general: ¡son un asco!

Reflexionen: la mayoría de esta especie pertenece a esa dimensión desconocida que popularizó otro excelente escritor para cine y televisión que nunca estuvo matriculado (afortunadamente) en eso del LEAC, y que se llamó Rod Serling.

No sé como serán los creadores de otras partes del universo mundo, pero en confianza y ahora que no nos lee nadie, puedo afirmar que los de aquí (los de Canarias) son algo así  como una especie de grupo salvaje pero sin la épica de los forajidos del filme de Peckimpah. Es más, y utilizando juguetonamente otro título del director de Mayor Dundee, puedo afirmar que mientras los que gestionan la cosa cultural desde las altas instancias del Gobierno regional, cabildos y ayuntamientos sean los mismos, esto suena sospechosamente a su inmortal Quiero la cabeza de Alfredo García.

Si por algo se caracteriza lo que podría definir científicamente como artista canarius, lo primero que se me ocurre es su obsesión por crear capillas, llevarse bien con el consejero de turno para el reparto de prebendas y despedazarse con sus semejantes como bestias. Lo que ilustra a la perfección aquello de pueblo chico, infierno grande.

Lo paradójico del caso es que entre estas bandas de artistas y artistuchos apenas hay diferencia y en la mayoría de los casos una coincidencia en planteamientos formales que no justifica ese “todo pa’ mí” en el que se  emperran. Es probable, en todo caso, que el problema sea que si no perteneces a la tribu o al clan, genere ese enojoso odio hacia el otro que al final se olvida cuando uno muere o simplemente desaparece del mapa insular.

Los que se salvan de la criba de los carroñeros son aquellos creadores relativamente jóvenes que han pasado a formar parte de la liga de los que están más allá del bien o del mal. Generalmente se tratan de hombres y mujeres que asumieron el riesgo de emigrar con lo puesto y hacerse un hueco en otros territorios. Y si en esos territorios adquirieron un éxito por insuficiente que sea, garantizo que a su regreso serán mirados de otra manera. No sé si con respeto, pero sí al menos como rarezas, como si esa persona materializase los sueños de los creadores que se quedaron en esta bipolar autonomía.

Teniendo en cuenta que en Canarias se crea mucho y que la vieja metáfora de que en esta tierra cuando se levanta una piedra salen tantos poetas como hormigas, ya va siendo hora de que las cosas se pongan en su sitio, y una de esas formas es a través de una crítica que sin venir de estos grupúsculos, evalúe con la suficiente independencia el trabajo que todos ellos están desarrollando gracias aún al dinero del contribuyente.

No es una tarea fácil esto de ser crítico. Es más, creo que es uno de los mejores métodos para procurarse enemigos en este archipiélago infernal, pero sostengo que es necesario. Más si tenemos en cuenta que cuando hablan o escriben no se les suele tener mucho en cuenta afortunadamente. De hecho, pienso que no hay que hacerle ningún caso a quien valora una obra hecha por otros pero sí a saber encajar su opinión. Y que esta opinión suscite debate y si se quiere bronca en unas islas donde el disenso sólo se produce en estos mismos grupos culturetas pero a puerta cerrada y en plan maoísta.

Tal y como está el panorama, con los mensajes de advertencia que están lanzando desde las instituciones avisando que la época de las vacas gordas es ya un pálido recuerdo del pasado, es necesario que los artistas según los bandos (azules o verdes como en la antigua Constantinopla romana) dejen de lado sus estúpidas diferencias y aprendan el valor de la unión. ¡La unión hace la fuerza! que decía el otro. Es recomendable también que empiecen a estrujarse la cabeza para buscar otras fuentes de financiación cuando las oficiales ya no por gestos sino de palabra anuncian que están a punto de tirar la toalla. Claro que esto ya no es tarea para artistas sino de gestores culturales. Y en Canarias, como pasa con los poetas, hoy hay tantos como hormigas cuando uno levanta esa piedra del camino…

No sé si será por el calor o por la invasión de cucarachas que parece que vuelve a repoblar las calles de la capital tinerfeña, pero ya va siendo hora que los diversos colectivos e individualidades creadoras canarias se quiten la mordaza que reprimen su (en la mayor parte de los casos justificada) denuncia y asuman –de una vez por todas– que son artistas, y que como artistas (escritores, cineastas, pintores, músicos, fotógrafos, etc…)  hay que arrimar el hombro porque no vale con estrenar, actuar, publicar, exponer con suerte una vez al año en estas desesperadas siete islas.

Ok, se supone que una de las fuentes de las que emana el programa Septenio pretendía precisamente poner remedio a esto pero visto sus resultados mucho me temo que la política de la Viceconsejería de dar una de cal y otra de arena sólo ha generado más caos donde tendría que haber diseminado semillas.

El problema es que se están agotando las posibilidades para un eficaz golpe de timón. Y la verdad, tampoco veo mucha intención por hacerlo.

Saludos, cabiZbaJos, desde este lado del ordenador.

Septenio o al arte de marear la perdiz

Martes, Junio 22nd, 2010

Sigo con bastante interés la guerra de tartas que se ha organizado en torno al programa cultural Septenio. En rueda de prensa, el viceconsejero de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias (no moja pero empapa) Alberto Delgado, anunció hoy en la capital tinerfeña que esta iniciativa ha respaldado 75 proyectos de diversas disciplinas, con más de 300 convocatorias culturales tanto en las islas como en el exterior, con la contratación directa e indirecta de 1.560 personas y la participación de 455 empresas desde su inicio.

No aclaró no moja pero empapa, o al menos no he leído que lo aclarase en las crónicas que se hacen eco del relumbrante acto informativo, del impacto que han tenido estos actos por esos mundos de Dios ni de las supuestas opacidades denunciadas por algunos artistas canarios cuyos nombres no se encuentran escritos en el paseo de la fama septenional.

Reiterando que, pese a mis críticas, todavía entiendo este programa como una plataforma eficaz para articular y dar a conocer lo que se hace aquí en tierras de allá, lamento una vez más la actitud inmovilista y fuera de todo sentido de un Viceconsejero al que le entra el mal de San Vito cuando desde fuera (¡y desde dentro!) se le reclama que cambie aspectos de un modelo que hoy continúa sin convencer a una amplía mayoría.

Imagino –y es un suponer– que la pretensión de la más conferencia que rueda de prensa organizada hoy por la Viceconsejería de la cosa cultural era la de emitir una cortina de humo en torno a un programa que despierta sospechas porque su máximo responsable no contribuye a despejarlas. ¡Y qué mejor filtro para despistar a la opinión pública que recitar una retahíla de cifras donde se barajan cantidades millonarias como si se aspirase con ello, con los números, a ahuyentar la sombra de la duda que se cierne sobre este programa!

No se ha dado cuenta no moja pero empapa que, precisamente por eso, alimenta más preguntas y dudas al ser incapaz de rebatir con argumentos las denuncias que le han llovido por Septenio desde que éste comenzó a dar sus primeros e inestables pasos. No me vale así que reduzca esta cuestión al comodín: “los artistas que protestan son todos aquellos cuyos proyectos fueron rechazados”. 

Detecto por ello que el espectáculo montado hoy por el Viceconsejero suena más a marear la perdiz que a otra cosa. Y en esa línea –como la de repartir presuntas regalías y amenazar veladamente a quien se manifieste en contra, como parece que esta pasando en las áreas de tan sacrificado departamento del Gobierno autónomo (muy castigado en sus presupuestos por la dichosa crisis)– no se deben hacer las cosas.

No señor, no se debe.

Concluyo: señor Delgado: el que respeta, aprecia y el que tolera, desprecia.

Y usted, me parece a mí, poco de lo uno y mucho de lo otro.

MIENTRAS TANTO, EN EL PARLAMENTO DE CANARIAS…

Coincidiendo “casualmente” con la conferencia de prensa del programa Septenio, en esa casa de vagos en la que ha terminado por convertirse el Parlamento de Canarias el diputado socialista Domingo Fuentes Curbelo exigió que se destinen los 20 millones de euros previstos para los próximos cinco años en el programa Septenio a la cultura en el archipiélago.

La consejera de Educación, Milagros Luis Brito (conocida en su círculo como la requeté), le respondió que el programa nació, precisamente, para impulsar la actividad creativa cultural y trasladarla fuera de las islas. Añadió, además, y como si tuviera a su lado el fantasma de no moja pero empapa, que Septenio está superando sus objetivos con la financiación de más de 80 proyectos entre 2008 y 2009.

Nada nuevo bajo el sol.

El socialista contestó (metáfora de la tarta) que el programa “es un fracaso, un derroche, un despilfarro y un descontrol”. Y la requeté –a lo suyo– que “el objetivo estratégico –cómo le gusta a esta gente esta palabra, estrategia, estratégico, estratergoris y todas aquellas declinaciones que ustedes quieran– es dedicar recursos a la cultura de aquí, es impulsar actividad creativa cultural y trasladarla fuera del archipiélago”.

En esta batallita de tartazos también flotó en el aire el Espacio Canarias. Creación y Cultura instalado en pleno centro de Madrid, una iniciativa estimable pero que mucho me temo ha terminado por convertirse en una especie de club social canario en la capital de España; y otras historietas de ayer y hoy bien aderezadas de números, cifras, estadísticas, matemática pura y dura con el fin, obvio, de no coger al toro por los cuernos: Septenio, como todas las áreas del departamento de esta actual Viceconsejería de Cultura del Gobierno canario, necesita de una urgente y radical ITV si no quiere entrar en la UVI.

En cuanto al área que dirige no moja pero empapa se espera que se atreva a despejar de una vez el autista dirigismo que está caracterizando su manera de administrar la cultura, y que asuma de una vez por todas que aún se está a tiempo de corregir el camino y no de meter más la pata.

Con desprecio marrullero no se va a ningún sitio y sí a destruir lo poco bueno que aún nos queda.

Pero esto, tal y como se están llevando las cosas, no lo va a arreglar ni Achamán por tanto guayota metido ahí dentro. Y mucho menos esa especie de talismán al que recurre nuestra Viceconsejería de Cultura como as en la manga cuando se queda sin números, sin cifras que publicitar porque carece de argumentos convincentes, y que denomina como Plan Estratégico de la Cultura en Canarias.

Según la requeté se presentará antes de fin de año.

¿Otra incógnita?

Saludos, a lo apaga y vámonos, desde este lado del ordenador.

Narradores sin incómodas denominaciones de origen

Miércoles, Mayo 5th, 2010

Por fortuna –loado sean los dioses– la evolución de lo que podríamos denominar como literatura canaria no se quedó anclado en los años 70. Década que dio nombre a una generación de escritores que más que boom fue petardo sin ánimo de ofender a nadie.

Su estampido, sin embargo, resuena todavía en las cumbres de un archipiélago pequeño bastante dado a mirarse el ombligo y a lamentar su ausencia en la historia oficial de la literatura escrita en español por aquello ya tan manido de la lejanía que nos separa del territorio peninsular.

Si bien es cierto que culturalmente hablando las islas han dado un simbólico paso de gigante en especial a cuanto infraestructuras se refiere en los últimos años, no deja de resultar llamativo que literariamente hablando suene hoy más sus poetas nacidos en los 60, 70, 80 y 90 del pasado siglo que sus narradores. Casi como si pretendiera hacernos creer que Canarias es tierra de trovadores y no de aplicados novelistas precisamente en unos días donde las ficciones son tan necesarias.

Afortunadamente estoy detectando en la novela un movimiento de nuevos escritores en las islas que sin los prejuicios de sus hermanos mayores, padres, abuelos y bisabuelos si se terciara, se han lanzado al ruedo para contar sus historias con independencia de que éstas transcurran o no en su entorno.

La nómina es larga, muy larga, así que advierto que en este post no aparecerán citados todos pero sí algunos a los que llevo siguiéndoles la pista desde hace unos años y otros tantos más recientes que me han soprendido por la variedad y calidad de sus propuestas.

Se tratan de obras en su mayoría desconcertantes y muy bien escritas, que revelan un universo personal que hacen si cabe mucho más atractivas sus  ficciones.

Si hay un elemento digamos común a todos estos escritores es que nacieron en la era de la televisión, se alimentaron viendo películas, leyendo tebeos y navegando por la red. Quizá ello explique la variedad de géneros que tantean, llámese costumbrista, fantástico, policíaco o de ciencia ficción, entre otros.

En esta improvisada nómina de nuevos narradores se encuentra Víctor Álamo de la Rosa, a punto de publicar su última novela, La cueva de los leprosos, y autor de un territorio mítico novelesco –Isla Menor, trasunto literario de El Hierro– que ha ido construyendo al modo del de otros grandes narradores como Gabriel García Márquez y su Macondo; Juan Rulfo y su Comala o William Faulkner y su condado ficticio de Yoknapatawpha . Y Víctor Conde (pseudónimo literario de Alfredo Moreno Santana) premio Minotauro 2010 por su novela Crónicas del Multiverso y autor ya de una más que respetable bibliografía adscrita fundamentalmente al género de la ciencia ficción.

En los territorios del género policíaco destaca Alexis Ravelo y en la novela con denuncia social Santiago Gil. No querría olvidarme de la primera y excelente novela publicada por Carlos Cruz, h.; ni de Nicolás Melini, para quien firma El Escobillón probablemente uno de los mejores narradores de relatos y novelas cortas nacidos en los años 60, 70, 80 y 90 del pasado siglo.

Añado a esta lista –insisto que improvisada y apresurada– a José Luis Correa, Anelio Rodríguez Concepción y David Galloway; también a Bruno Mesa, poeta que debutó este año como novelista con su interesante El hombre encuadernado; y Álvaro Marcos Arvelo, escritor cuyo trabajo se caracteriza por un mundo propio y cuasi hermético del que ya dio sobradas muestras en su excelente El Pasaje y que presentará el próximo viernes, 14 de mayo, su última novela Al sueño polar de golondrinas, en la sede de la MAC en la capital tinerfeña.

Sí, soy consciente que me quedo corto, pero espero que los autores mencionados sirvan sólo como periscopio de lo que se está moviendo en la superficie de la novela y el cuento en estas islas. Todos ellos representan, a mi entender, una forma de escribir sin prejuicios ni ataduras generacionales. Capaz de mirar al frente sin molestas referencias locales.

Este puñado de narradores ya está aquí…

Así que quién sabe, igual aquel petardo que sonó en los setenta deje paso ahora al estruendo de una traca cuyos efectos quizás sean devastadores para la apolillada y rancia literatura canaria (¿?).

¿La razón? Todos ellos se sienten escritores sin incómodas denominaciones de origen.

Bienvenido sean. 

Saludos, a lo “es de bien nacido ser agradecido”, desde este lado del ordenador.

Mi niño…

Lunes, Mayo 3rd, 2010

Entre los muchos tópicos que caracterizan a los habitantes de estas ínsulas infernales hay un puñado que no falla en cualquier conversación que se precie. Entre otras la hartamente socorrida: “No puedo vivir en un sitio que no tenga mar”. En cuanto a nuestra peculiar forma de hablar, que ignora porque no les suena ni las c ni las z, he tenido que sufrir a lo largo de mi existencia una broma que ya se ha convertido en un pequeño clásico con amigos y conocidos peninsulares a quienes además de hacerle gracia como pronuncio las c y las z, se parten de la risa cuando de mi boca suena cualquier palabra con ch.

Una de las mentiras que nos hemos fabricado los habitantes de estas islas es que nuestra forma de hablar resulta cariñosa y dulce. Pienso que ello se debe a que hay mucho y mucha imbécil que salpica sus frases con la coletilla de “mi niño” independientemente de la edad de su interlocutor o interlocutora. A mi, sinceramente, siempre me ha parecido una falta de respeto al prójimo. En especial cuando quien la dice tiene la mitad de edad de quien la recibe.

El otro día, por ejemplo, una dependienta de apenas unos pocos veintitantos años se la soltó a quien podría ser su abuelo sin serlo. El buen hombre, un canario viejo, le respondió con rancia elegancia algo así como un “m’hija, tengo 72 años de edad. Un respetito”. Y es que entre los que no podemos vivir en un sitio donde no haya mar y los carnavales son la mejor fiesta del mundo mundial, esto del diminutivo es otra constante con la cual nos enfrentamos a los demás. Es decir, que aquí no se dice habitualmente “tengo dinero” sino “tengo un dinerito”. O mi abuelito, mi nietecito, mi cochito, mi casita, mi gatito… cosas de esas.

El jueves pasado me llamó al móvil una conocida presentadora de un programa de radio tinerfeño para pedirme el número de teléfono de un amigo. La chica en cuestión hablaba y hablaba hasta por los codos, que es lo que hace toda esa gente que no tiene nada que decir para dárselas de importante. Como me cogió muy de mañana y cabreado porque empieza un nuevo día en el que probablemente volveré a ver crecer las musarañas, entre disparate y disparate la mujer añadía lo de “mi niño por aquí” o “mi niño por allá” hasta hartarme. Y escribo lo de hartarme porque esa forma cariñosa que empleaba no estaba dicha de forma cariñosa sino molesta y por lo tanto irritante.

Claro que ¿qué puede uno hacer en estas circunstancias sino la de encogerse de hombros y esperar a que cierre su puta boca? Educado que debe ser uno.

Cuento todo esto porque últimamente tengo la sensación de que esta forma tan poco amable de comunicar se ha instalado cómodamente en quienes llevan la gestión de nuestra cosa pública. Es probable que unos y unas piensan que expresándose de esta manera reducen la frustración del oyente cuando le informan: “mi niño, no nos interesa tu proyecto. Ahí tiene la calle.  No moleste más…”

Así que concluyo que esta confianza tiene su fondo tragicómico. Me imagino a  un pelotón de fusilamiento donde el oficial le anuncia al sentenciado: “Mi niño, ¿quiere usted que le pongamos una venda en los ojos?”

Claro que viviendo en una tierra donde cuesta un riñón dar los buenos días y las gracias pero no tildar de mi niño a cualquiera, la cosa podría ser peor por si no lo es ya.

En fin.

He dicho.

Saludos, respirando, desde este lado del ordenador.

Cosas que pasan

Miércoles, Abril 14th, 2010

NOS LLAMA LA ATENCIÓN…

… que los responsables de la web Objetivo Canarias no se hayan hecho eco en su sección de actualidad del ya anunciadísimo nuevo proyecto cinematográfico de “nuestro cineasta más famoso”, el tinerfeño Juan Carlos Fresnadillo y por el contrario sí que informen del rodaje en tierras bolivianas del segundo largometraje del grancanario Mateo Gil, titulado Blackthorn.

¿Despiste? ¿Omisión (in)voluntaria? ¿Un acto vil del  dichoso pleito insular? ¿No sabe, no contestan? ¿Acaso será posible algún día lo de una, grande y libre Canarias?

Francamente, querida, me importa un bledo.

UN MERECIDO HOMENAJE, CARAMBA

El Gobierno de Canarias, a través de su Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, rendirá homenaje a varios escritores e investigadores que han contribuido y contribuyen, con la labor desarrollada a lo largo de los años, a la difusión de la literatura y la historia de Canarias. El acto tendrá lugar mañana, jueves 15 de abril,  a las 20 horas, en el Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria, en el marco del programa del Día de las Letras Canarias 2010, edición que se centra en la figura de María Rosa Alonso.

Los autores homenajeados son Antonio Rumeu de Armas (1912-2006), José Luis Gallardo (1927-2003), Marcos Guimerá Peraza (1919), Nivaria Tejera (1929) y María de los Ángeles Teixeira Cerviá (1938). En esta edición se ha querido incluir también en este homenaje a las secciones de Cultura de los periódicos Canarias 7, La Provincia, El Día, Diario de Avisos y La Opinión, por la labor que han venido desarrollando a lo largo de los años a favor del conocimiento de las letras canarias.

CONCIERTO-VIAJE

El dúo vasco Oreka TX estrena el próximo 24 de abril en el Festival Tránsitos el espectáculo Nömadak TX un concierto-viaje que reúne la experiencia de dos años de gira por diferentes países del mundo para compartir el sonido de la txlaparta con músicos de India, Laponia, Sáhara y Mongolia.

En Nömadak TX, Igor Otxoa y Harkaitz Martínez, muestran hasta qué punto este instrumento tradicional, que se toca entre dos personas “como un lugar de encuentro”, puede establecer nuevos diálogos musicales con otras tradiciones culturales.

El Festival tránsitos pertenece a la Asociación Profesional de Festivales por la Diversidad. Organizado por Producciones Mirmidón y patrocinado por la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife, está coproducido por Producciones Mirmidón y el Auditorio de Tenerife.

UN FESTIVAL DE CINE EN EL DESIERTO

 La VII edición del Festival de Cine del Sáhara (FiSahara) se celebrará este del 28 de abril al 2 de mayo en el campamento de refugiados de Dajla, en el desierto argelino. Está previsto que este año el encuentor congregue en Dajla a más de 400 personas procedentes de España, Latinoamérica y Europa, con especial relevancia de Reino Unido, donde el festival fue presentado oficialmente el pasado mes de noviembre con el apoyo de figuras de la escena británica como Ken Loach o Paul Laverty, y se fletará un vuelo especial desde Londres.  David Gothard y la actriz Oona Chaplin se unirán desde la capital inglesa a la expedición de Dajla.

Este año se van a proyectar casi una treintena de películas, entre las cuales habrá una muestra de cintas del país invitado, Sudáfrica, y varios trabajos de temática y realizadores saharauis.

Como sucediera en ediciones anteriores con artistas como Manu Chao o Macaco, el festival se clausurará con un concierto a cargo de Iván Ferreiro (Los Piratas). 

Saludos, lo que se dice agitando la mano, desde este lado del ordenador.