Los Multicines Yelmo de Canarias reabren el 12 de junio

Viernes, Junio 5th, 2020

La empresa gestora de la cadena de multicines Yelmo ha acordado reabrir sus salas en las islas Canarias el próximo 12 de junio, el viernes de la semana que viene.

Los multicines abrirán respetando los protocolos de seguridad especial y con una cartelera “sin estrenos por el momento”, que incluye entre otros títulos Conjuring I, Wonder Woman, Joker y Geminis.

Se prevé así que la semana pròxima reabran los Multicines Meridiano, los Yelmo Orotava en Tenerife, así como llos Cine Yelmo Vecindario, Cine Yelmo Las Arenas, Cine Yelmo Premium Alisios en Gran Canaria y los Cine Yelmo Fuerteventura.

La reapertura de las salas se realizará de manera progresiva y se indicará con señalizaciones la distancia de seguridad que deben respetar los espectadores, reducción de aforo y el aumento de la frecuencia en la limpieza y desinfección de superficies de mayor contacto, entre otras medidas. Se fomentará además la compra de entradas y productos de bar a través de la web y app y las salas contarán con dispensadores de gel hidroalcohólico.

Por último,” todos los empleados de la compañía contarán con sistemas de protección individual y, en los casos en los que sea posible, se fijará una distancian física de 1,5 metros entre las filas de espera del bar y de 2 metros entre el personal de restauración y clientes”, informa el periódico ABC.

Saludos, ¿ganas de ir al cine?, desde este lado del ordenador

23 de abril. Un Día del Libro diferente (y 2). Los editores, al borde del abismo

Sábado, Mayo 2nd, 2020

El sector editorial en Canarias no está pasando, como el resto de las industrias culturales, su mejor momento. La declaración del Estado de Alarma para frenar la expansión de la Covid-19 ha tenido efectos muy contraproducentes entre los profesionales que contra viento y marea habían logrado, al menos hasta el pasado marzo, que el negocio de fabricar libros caminara e incluso generara cierta expectación entre los lectores.

Una expectación todavía reducida pero lo suficiente para que tanto el iniciado como el profano reconocieran a los autores que publican dentro como fuera del archipiélago.

Todo eso se ha fragmentado y por lo que cuentan, parece que costará mucho reconstruir lo alcanzado. La incertidumbre sobre su futuro es grande y ante tamaño panorama devastador el Gobierno de España responde con escasísimo tacto al sector cultural y el de Canarias toma decisiones precipitadas sin calcular lo que viene. El nuevo escenario presagia “malos tiempos para la lírica”.

Este artículo completa el que se publicó el domingo pasado (19-IV-2020) con el título de Los editores recomiendan… para celebrar un Día del Libro, el 23 de abril, muy especial por razones ya del todo conocidas.

Se formuló un total de diez preguntas a los once responsables de editoriales canarias que participaron en esta encuesta. Motivos de espacio, obligaron a dejarlas –sin premeditación– en siete

1.- ¿Cómo afecta la crisis de la Covid-19 a la editorial?
2.- ¿Han explorado la alternativa digital?, si es así ¿cuáles han sido los resultados?
3.- ¿Qué libros han tenido que detener en imprenta?
4.- ¿Cree necesaria una Dirección General del Libro?
5.- ¿Les ha explicado su política editorial la Viceconsejería de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias?
6.- Problemas con la distribución.
7.- Además de la Feria del Libro ¿demandarían una Feria de Editores?

JORGE A. LIRIA.
Editorial Mercurio (Gran Canaria)

1.- La actual crisis supone el cierre de las distribuidoras y librerías dentro de la obligación del Estado de Alerta, y en consecuencia, las editoriales padecen la misma angustia que el resto de las empresas del país. Es un momento donde todos están en situación parecida. La editorial se ve en la obligación de paralizar la salida de novedades, al tiempo que deja de ingresar por los miles de libros que tiene en unas librerías cerradas y a las que la crisis coloca en una complicada situación de cara al futuro.

2.- En nuestra editorial siempre hemos tenido títulos en digital, aunque durante estas últimas semanas hemos puesto muchos títulos más a un precio máximo de 0,99 euros.

3.- Hemos paralizado gran parte de las novedades de este trimestre, precisamente las que tienen sus presentaciones antes de las ferias del libro y que después son lecturas para el verano. Muchos ensayos, novelas y los nuevos títulos de poesía de la colección El Faro de la Puntilla, la colección Sobrescritos, la Colección Universidad o varios títulos infantiles. Ahora su salida a la calle es una incógnita, pues depende de lo larga que sea esta situación, que parece que va a ser bastante prolongada, lo que aconsejaría que la mayoría de las novedades de primavera se retrasen hasta otoño.

4.- No es sólo necesaria, sino imprescindible. Un organismo que garantice existencias suficientes en las bibliotecas canarias, pues es la única garantía de igualdad social de acceso a la cultura. No un organismo de ayudas a ediciones, sino que permita el acceso de los libros en todas las bibliotecas, tanto municipales, insulares o escolares. A ello debería continuar una labor que se hizo hace años, la presencia de las editoriales canarias en las principales ferias internacionales con stand propio. Pero sea una labor continua, no un capricho puntual, de abril caminos para después abandonarlos.

5.- El silencio. Si siquiera conozco a sus responsables.

6.- A finales de 2018 y principios de 2019 Canarias vivió un pequeño terremoto de distribuidoras, con una concentración que supuso importantes pérdidas para muchas editoriales isleñas. Un año después, la situación se ha normalizado. No hay problemas de distribución si tienes libros suficientes en el mercado para surtir a las librerías y contratos con distribuidoras en las distintas zonas geográficas. Si una editorial no suscribe contratos con distribuidoras no puede pretender vender en todos los sitios. No es un problema de distribución es una decisión de los editores que no suscriben estos acuerdos.

7.- No creo necesaria una feria de editores, pero sí una especie de seminario técnico-profesional anual.

Zebensui López
Trujillo.
Le Canarien
(Tenerife, 2012)

1.- Nos ha paralizado prácticamente por completo. Con el cierre de las librerías tradicionales, la única vía que ha quedado es la online. Sin embargo, dado nuestro perfil de libro canario, el número de publicaciones disponibles en plataformas como Amazon es reducido. Tampoco podemos hacer presentaciones, enviar los libros a los patrocinadores y hemos perdido la campaña del Día del Libro. Ante esto, nuestros ingresos desde el día de la declaración de alerta es de prácticamente cero. Insostenible.

2.- Es la única vía que nos queda. Y ahora mismo estamos poniendo todos nuestros esfuerzos en subir todo nuestro catálogo a las distintas plataformas, pero es una tarea lenta y compleja. Calculamos que terminaremos de subir la mayoría de los títulos a finales de abril.

3.- Todas las reimpresiones de títulos para las ferias se han paralizado. Unas doce publicaciones se han parado en distintas fases del proceso editorial. Siete ya listas para imprimir. Cuándo saldrán a la venta es difícil de calibrar.

4.- Es imprescindible para el libro canario. Que se sigan editando libros de contenido canario, es decir, divulgando conocimiento sobre nuestro territorio, debe ser una prioridad. El acceso al conocimiento que se produce por parte de nuestros investigadores y universidades es un derecho que tenemos todos los canarios y canarias. Si no se publica no se divulga. Y es evidente que las ventas del libro canario han descendido progresivamente desde su auge en los años 80, de manera que las administraciones deben tomar cartas en el asunto y apoyar al sector para que no desaparezca.

5.- Por ahora, ninguna. Además, las ayudas a la edición de 2019 no se convocaron y no hay previsión que lo hagan este año.

6.- Afortunadamente tenemos una distribuidora estupenda. Canaria. Llena de energía y que comparte nuestra misma pasión. Tamonante es, sin duda, aire fresco en la distribución, ya que nos permite ser eficaces y al mismo tiempo ser independientes de los nuevos entramados de la distribución en España.

7.- Nunca lo había pensado, pero quizás sería interesante.

María Jesús Alvarado y Juan Ramón
Tramunt. Editorial
Puentepalo (Gran Canaria, 2001)

1.- Dado que somos una editorial muy pequeña, nos afecta solo en la medida en que se nos han retrasado los nuevos trabajos de imprenta, pero no tanto a nivel económico de ventas, etc.

2.- Sí, independientemente de esta crisis, hace ya algún tiempo que barajamos la posibilidad de edición digital, tanto por abaratar costes, como para llegar más lejos geográficamente, pero de momento no lo hemos llevado a efecto. Quizás en un futuro próximo.

3.- Tenemos tres libros nuevos para este año: El niño de la tienda de telas (Jesús I. Chamali), Intervalo abierto (Irina Georgescu) y Urbs (Eliseo Méndez), en tres colecciones diferentes (narrativa, bilingüe y poesía). Verán la luz desde que volvamos a la actividad normal.

4.- Nos parece muy necesaria una Dirección General del Libro, especialmente para que favorezca la visibilidad de los autores y editores canarios, no solo en las islas sino en el resto del estado y fuera de él. (Apoyo editorial, distribución, difusión, etc).

5.- La desconocemos.

6.- Es el gran problema de las editoriales, y no se entiende que las distribuidoras no consigan funcionar de manera eficiente y rentable para ellas, dadas sus posibilidades de trabajo y beneficios potenciales. Quizás una Dirección General del Libro de Canarias, que se ocupe de gestionar el tema de la distribución ayudaría a solucionar el problema.

7.- Una Feria de Editores de Canarias es imprescindible para darle vida al sector. Ya la hubo, hace varios años, promovida por la editorial Baile del Sol, y constituyó una experiencia muy enriquecedora. Sería estupendo recuperar y renovar esa iniciativa.

Emilia Vié, Manuel Pérez Cedrés.
Ediciones DelMedio
(Tenerife)

1.- Nuestro principal canal de llegada al lector son las librerías, al no estar funcionando con normalidad, los efectos nos llegan directamente.

2.- Nosotros siempre publicamos nuestros títulos en ambos formatos, físico y digital. El mercado digital es muy complicado, tiene muchísima oferta y cualquier título nuevo tiene muy poca vida en las plataformas, salvo excepciones.

3.- El día 20 de marzo íbamos a presentar el poemario de Enrique González, Cuarto Menguante. No queremos pensar en fechas de lanzamiento aún, vamos planificando a corto plazo y siguiendo las fechas que nos dan por los canales oficiales.

4.- Ahora mismo, no.

5.- No hemos tenido contacto con ningún organismo oficial.

6.- Muchísimos. La insularidad es un gran problema para las editoriales en Canarias. Con el cierre de los distribuidores tradicionales, nos vimos abocados durante el 2019 a distribuir nosotros mismos. Eso nos cerró muchas puertas, pero nos abrió muchas otras. Ahora mismo hemos firmado un convenio de distribución con una distribuidora canaria, también nueva en el mercado. Colaboramos activamente con ellos para que puedan abrir muchas puertas y así beneficiarnos todos. Ahora contamos con un sistema de distribución bajo demanda que nos permite llegar a librerías asociadas en todo el mundo. Un mercado muy complicado pero que hemos visto moverse muy bien en el caso particular de algunos títulos de nuestro catálogo.

7.- Nosotros apostamos por los libreros, ellos son el motor y el corazón del libro. Una feria de editores implicaría meternos en terreno de librerías, y preferimos respetarlo. Y apoyarlos.

Ángel Morales.
Ediciones Aguere
(TENERIFE, 1997). desde 2007 coedita con
Ediciones Idea

1.- Hemos tenido que parar la producción y cancelar más de veinte presentaciones entre Tenerife, Gran Canaria, La Palma y Madrid. Más de veinte libros en la imprenta están pendientes de imprimir. Librerías cerradas; por lo tanto, sin venta y sin ingresos y freno a la maquetación y distribución: un parón total.

2.- La gente sigue prefiriendo el libro en físico y hemos comprobado que en estos días no han aumentado la descargas. Presentaciones que hemos hecho en Colombia, Honduras o México, hemos tenido que imprimir directamente allí, el transporte sale mucho más caro.

3.- Tenemos como una docena de libros pendientes de presentar. Por lo tanto, imprimir más no tiene sentido, porque sería ir acumulando libros sin poderlos mover, con el agravante de que hay que pagar.

4.- Para funcionar como funciona, rotundamente no, todos han estado al margen del mundo editorial canario y si han tenido un denominador común ha sido proyectos vacíos y el amiguismo.

5.- Lo poco que sé de los proyectos de este señor lo conozco por su promoción en los medios, la mayoría de ellos llenos de humo y vacío de contenido. No se puede hablar de un sector sin conocer a los que lo formamos y nuestros proyectos. He pedido entrevistarme con el Director General de Cultura y con el Viceconsejero y solo he recibido la callada por respuesta. Por lo tanto, más de lo mismo, ignoro sus planes e intenciones.

6.- En un territorio fragmentado todas las editoriales tenemos ese problema. Nosotros tenemos distribución directa en el área metropolitana y una distribuidora para el resto de las islas. En península nos apañamos con Agapea.com que está en ocho capitales de provincia.

7.- Siempre que se haga con cabeza y teniendo en cuenta a todas las editoriales de las islas, creo que sería un tema positivo, ya se hizo hace años y funcionó, pero para hacer chapuzas mejor no hagan nada.

Guadalupe Martín Santana. ATTK
Editores
(Gran Canaria)

1.- Si tengo que valorarlo desde el punto de vista de mi editorial, que es digital, y que fue así desde su origen, esta crisis, sin duda, nos beneficia. El lector, el lector voraz, el que todavía no había dado el salto al mundo digital, se anima a hacerlo, porque una de las ventajas del libro digital es, precisamente, que puedes adquirirlo sin “moverte de casa”.

2.- Nos falta mucho. Así como en otros países, Alemania, por ejemplo, en el que los lectores más jóvenes leen en digital y leen mucho, aquí todavía mostramos reticencias al libro digital (y se lee poco).

3.- Trabajo también como correctora ortotipográfica y de estilo y sé que algunos de los títulos que estaban ya en la fase de artes finales para entrar en imprenta, se han parado. La incertidumbre es precisamente esa, cuándo se reanudarán los trabajos. Creo que una vez se salga de esta situación que, aunque creo que es coyuntural, sí va a afectar al sector del libro, sobre todo, y por desgracia, a las librerías, distribuidoras, los eslabones quizás menos fuertes para soportar este período de inactividad, sin olvidarnos de las pequeñas editoriales, sin tantos recursos para soportar este parón en un ya de por sí maltrecho sector, se producirá un reajuste, no solo del sector editorial, de todos, al igual que se produjo tras la crisis del 2008.

4.- Creo que todo lo que sirva para dar difusión a las letras españolas, a nivel nacional e internacional, lo que ayude al fomento de la lectura, lo que sirva de alguna manera para ayudar al sector, claro que es necesario.

5.- Precisamente, he recibido un correo electrónico desde el Gobierno de Canarias, en el que me enviaban una guía con las medidas de apoyo para empresas y autónomos adoptadas por el Gobierno de Canarias y que sirven para el sector cultural. Tengo que leerlas con detenimiento, pero la ayuda principal y más reclamada, no solo por este sector sino por todos, que es la suspensión el pago de la cuota de autónomos durante el tiempo que dure la situación de alarma.

6.- Digamos que en nuestro caso, más que la distribución lo importante es la salida mediática de nuestros libros, su promoción en los medios y en los distintos foros especializados en literatura.

7.- Creo que sería interesante que todos los actos literarios tuvieran un carácter multidisciplinar en el que confluyeran escritores, distribuidores, libreros y editoriales. El objetivo de todos es la búsqueda de lectores, por tanto lo inteligente sería que pudiéramos remar todos en la misma dirección.

Tito Expósito. Baile del Sol (Tenerife, 1992)

1.- Pues ahora mismo, a estas alturas con un parón generalizado en todo lo que respecta a movimiento de los títulos a nivel comercial, nos hemos centrado en ir poniendo al día las tareas más administrativas e ir actualizando el trabajo pendiente en cuanto a maquetación y diseño de títulos que habían quedado rezagados.

2.- Tenemos aproximadamente un 20% de nuestro catálogo en formato digital, y distribuido por diferentes plataformas nacionales e internacionales, pero aún es pronto para tener resultados en cómo ha afectado esta crisis en las ventas digitales.

 3.- Tenemos en los almacenes de la imprenta seis títulos a la espera de distribuirlos cuando sea posible, es decir, cuando las librerías vuelvan a abrir.

4.- Creo que para empezar lo que se necesita es tener un simple interlocutor que de momento no existe. Y sin tener un interlocutor todo lo demás es mera fantasía.

5.- Ninguna. Que yo sepa no se han puesto en contacto con el sector desde que tomaron posesión de los cargos, al menos a nosotros no nos han llamado. De hecho, fuimos nosotros quienes solicitamos una reunión con la Dirección General de Cultura en repetidas ocasiones, casi hasta el cansancio y nunca nos dieron respuesta, tampoco nos desviaron hacia la Viceconsejería, ni hacia ningún responsable político que llevase a su cargo el libro. Así que esa ha sido la gestión del nuevo Gobierno con respecto al sector.

6.- Los de siempre. Cada vez hay menos distribuidores en las islas si te refieres a nuestro ámbito y por tanto se hace imprescindible la comunicación con el librero o con el propio autor que muchas veces es el mejor distribuidor, al menos de su obra. Nuestra distribución fuera del archipiélago funciona con sus altos y bajos, mantenemos relación con distribuidores desde hace veinte años, otros pasan por una crisis y cierran, pero surgen otros nuevos. Quizás algo que nos afecta mucho son los costes de correos, algo que parece difícil de solucionar. La distribución en países como Méjico la hemos solventado imprimiendo alguno de los títulos allí, al igual que cuando hacemos una coedición.

7.- Creo que lo primero que hace falta es tener una buena gestión desde el gobierno que de momento no ha dado señales de vida, porque la activación del interés social por la lectura no se restringe a la celebración anual de una feria del libro que siempre mantiene el mismo formato y que no cuenta en su organización con todos los sectores implicados en el libro. Por otro lado, como bien sabes hablamos de dos cuestiones distintas, la feria del libro está enfocada a la venta por parte de las librerías, es una feria, como todas las ferias del libro de pura venta y presentación de novedades. Una feria de editores es otra cosa, es un encuentro profesional donde se deben dar cita los múltiples agentes que forman parte de la edición y donde se incluye obviamente a la librería, para tratar como industria que somos, de buscar soluciones o mera información sobre todos aquellos temas que nos afectan, y que no es únicamente la venta de nuestros libros. El mundo editorial es complejo y difícil, y merecería sin duda que se le prestara una mínima atención…con o sin feria.
 
Remedios Sosa.
Centro de la
Cultura Popular Canaria (Tenerife, 1980)

1.- La venta de un libro es un engranaje en el que si falla una de las piezas, se bloquea la “cadena de producción”. Con la crisis la población está confinada, las librerías cerradas… Así que no se publica. Se acumulan los libros a punto de entrar a imprenta y se acortará el recorrido de los ya publicados, , puesto que la gran oportunidad que suponen las Ferias del Libro queda en suspenso.

2.- No, aunque esperamos hacerlo antes del verano. El libro digital no ha acabado de despegar, incluso en los países más desarrollados se han reducido sus niveles de venta. El libro en papel subvenciona gran parte de los contenidos del libro digital y los ingresos del e-book, con niveles de venta, insuficientes para pagar los derechos de autor, diseños, traductores…

3.- Hemos tenido que parar tanto novedades como reediciones. Entre los nuevos podemos citar Fray Antón y su hábito de quita y Pon, libro infantil y juvenil de Pepa Aurora, Memorias de un árbol en los tiempos del cambio climático, de Amílcar Martín, Amores Truncos libro de relatos cortos de José Juan Pérez y el poemario Mensaje-Planta de Maribel Díaz. También hemos parado proyectos como la Enciclopedia de la Cocina Canaria de Carlos Gamonal, la obra inédita de Elfidio Alonso, la colección Ocho Puertas, que recoge libros históricos fundamentales, y que empezaremos con Historia de la conquista de las siete Islas Canarias de Fray Juan de Abreu y Galindo, edición anotada y comentada por el historiador y escritor Francisco Osorio Acevedo.

4.- Sí. El libro es el vehículo cultural más importante y la Cultura es el medio fundamental para trasmitir la Identidad Canaria. Por tanto debería tener al menos una Dirección General, aunque lo lógico sería una Consejería. En lo único que se ha avanzado es que ya tenemos Ley de Bibliotecas.

5.- En el Centro de la Cultura Popular Canaria estamos esperando una reunión con la Consejera de Educación, Cultura… Creemos que nuestra labor y nuestra trayectoria de de 40 años se lo merece.

6.- El CCPC desde 1980 distribuye sus propios libros. Hemos visto cómo han desaparecido la mayor parte de las librerías, las pequeñas librerías. Las que no han cerrado, sobreviven en gran medida de la venta de papelería u otros productos. Luego hay unas pocas grandes librerías que subsisten con mucho esfuerzo. Y, un caso aparte, las librerías de los grandes centros comerciales a los que El Libro Canario ha dejado de interesar. Nos consideran una colonia y así nos tratan. En otras Autonomías no se permiten estos desprecio a La Cultura del territorio que los acogen.

7.- Sí, todos los espacios para el encuentro, el intercambio de experiencias, el conocer nuevas alternativas, que se hable durante unos días de los libros canarios… redunda en beneficio de todos los que formamos parte del desafío de publicar libros en Canarias.

Ismael Lozano.
Editorial Siete Islas
(Lanzarote, 2015)

1.- Nos ha afectado muy negativamente, teníamos previsto dos lanzamientos Vagos y Maleantes de Ismael Lozano Latorre y la nueva novela de Víctor Álamo de la Rosa. Estaban planificadas las presentaciones, en ferias, festivales… y los libros no han salido a la venta. En cifras económicas esto nos ha supuesto un gran descalabro, porque hemos hecho una gran inversión con estas dos obras y reponiendo stock de las otras para las Ferias del Libro y al no producirse, solo hemos tenido grandes gastos que hemos tenido que abonar. Esto va a afectar al número de títulos que podremos sacar este año.

2.- Nosotros hemos apostado por el formato digital desde el principio y tenemos un distribuidor de libros digitales, no obstante, hemos de decir, que aunque se producen ventas no suponen ni el 2% de los ingresos que nos generan las ventas en papel.

3.- Vagos y maleantes Ismael Lozano Latorre / Lanzamiento previsto: Marzo 2020 Actual: Mayo, Junio. Víctor Álamo de la Rosa / Lanzamiento previsto: Marzo 2020 Actual: Mayo, Junio.

4.- Tenemos problemas más importantes en Canarias, como conseguir que la calidad y precio de las imprentas canarias puedan competir con las de Península.

5.- Que a mí me conste, ninguna.

6.- Hemos vivido la desaparición de Libros siete y después, por desgracia, la mala gestión de Redbooks que estuvo a punto de terminar con el sector editorial canario. A título personal Redbooks nos hizo más daño de lo que está haciendo ahora el Coronavirus.

7.- Sí, pero no para el público en general. Una Feria de Editores, con mesas de trabajo comunes para todos y que podamos dar a conocer nuestro catálogo a librerías.

Elsa López. Ediciones La Palma
(La Palma, 1989)

1.- Como a la gran mayoría de las editoriales por no decir todas. Algunos escritores me han comentado que sus novelas están inmovilizadas incluso en las grandes editoriales del país. Todo ha quedado paralizado: No hay librerías, no hay distribución, no hay imprentas. No se salva ninguna. Quizá aquellas que tienen un fondo muy amplio en edición digital y pueden vender por ese medio, puedan seguir ganando algo. Las que hemos trabajado la edición sólo en papel lo tenemos más difícil.

2.- Vamos a empezar a lanzar novedades en formato ebook la próxima semana. Un formato que nunca habíamos trabajado hasta ahora. Comenzamos con la novela de Santiago Gil. El gran amor de Galdós, al que seguirán otros como Arena negra, de Méndez Guédez (de narrativa) y Asombrosas aventuras de Ismael Belda o Westahaven Bay y la montaña Amarilla de Iván Cabrera Cartaya.

3.- Bastantes. Unos diez aproximadamente. Sólo en la colección que yo dirijo (Ministerio del aire) hay cuatro títulos a la espera. Cuatro libros de poemas que llevaba tiempo preparando. De Ernesto García Abad, Oscar Lorenzo, Isabel Medina y Félix Hormiga. Hemos tenido que parar otras novedades que iban a salir para la Feria del Libro de Tenerife: Afinaciones, de José Balza, El reloj de Clío”, de Emilio González Déniz y Química del erro”, de Antonio Arroyo.

4.- No, por Dios, no más direcciones generales. El campo es pequeño y los editores canarios tienen las cosas claras. Lo que no tienen tan claro es el tema de ayudas a las editoriales. No se entiende el apoyo que las instituciones dan a editoriales peninsulares comprando libros de autores canarios, y pagándolos a precios desorbitados mientras escasean las compras a editoriales que editan también a autores de las islas sin que se les ofrezca ayuda para sacar esos libros a la calle, venderlos y distribuirlos. Para eso no hace falta una dirección general. Hace falta voluntad de hacerlo y una buena gestión desde dentro del gobierno. Podría poner muchos ejemplos de editoriales peninsulares que colocan sus libros en las islas con ayuda de ayuntamientos y cabildos, incluso del gobierno, facilitando así la edición de los autores canarios que les interesa, mientras las editoriales de Canarias tienen que hacer esfuerzos para sacar títulos de esos mismos autores, distribuirlos y venderlos, tanto en la península como en las islas.

5.- La desconozco.

6.- Es el talón de Aquiles del mundo editorial, tras años trabajando con la mayor distribuidora nacional, UDL, hemos decidido coger las riendas de la distribución y aunando esfuerzos con otros editores hemos montado El Paso Distribuciones (www.elpasodistribuciones.com), para la distribución nacional de nuestro fondo.

7.- Hay divergencias dentro de la propia editorial. El coordinador general, David Cabrera, opina que sin duda es necesaria basándose en lo que decía yo más arriba: el desconocimiento que tenemos de la producción de unas y otras y sería útil poder encontrarse y ponerse al día en la producción de unas y otras. Yo no lo creo así. Pienso que es demasiada dispersión y mucho gasto para tan poco rendimiento. Ya tenemos bastante gasto con las ferias.: traslado de libros, viajes, hospedaje en las distintas islas, etc. Y el gasto que estos traslados producen en las editoriales pequeñas es muy grande para ampliarlo con ferias de editores.

Elena morales.
Escritura entre las nubes (TENERIFE, 2014)

1.- Hemos tenido que aplazar sin fecha las presentaciones de las siguientes novelas: Adopción, de Ángel Nazco, en la que se intercalan dos historias paralelas de intriga y emoción. Nadie me dirá quién soy, con la que Miriam Luz Terrero Ramírez irrumpe en las lides literarias. Una casa en la colina, de Manuela Jiménez, la historia de un famoso escritor que, tras recibir un importante premio literario, se queda sin ideas. La Laguna, de la escritora austriaca Erika Kronabitter, traducida al castellano por Olga Sánchez Guevara, sobre el conflicto entre amor y libertad que especula también en una misteriosa desaparición. Se han pospuesto las presentaciones de los libros Nubes de relatos 2, así como de Teguisamos cuentos y Teguise Story cookbook. E igualmente se han aplazado las presentaciones de los libros Haya y Haya. Para los más pequeños, la nueva obra de Héctor José Riverol que cuenta con ilustraciones del dibujante mexicano Ivanevsky. Por otro lado, hemos parado la impresión de algunas obras que estaban a punto de ver la luz.

2.- Todo nuestro catálogo está a la venta en formato digital, pero no hemos experimentado ningún aumento de las ventas en este formato durante los días que llevamos confinados.

3.- Hemos parado la impresión de Lena y de Quemando rastrojos. Poemas de desarraigo, de Pilar Herrera Gimeno. Sin embargo, hemos puesto a la venta estas obras en nuestro canal bajo demanda y en formato digital por lo que se pueden adquirir en librerías que faciliten la venta a través de su página web, como Agapea. En el momento en que acabe el estado de alarma, estos y otros libros que tenemos en preparación podrán llegar a la calle y ser presentados en distintas instituciones.

4.- Sí. Todo el apoyo que reciba este sector es poco. Los libros son la base de la cultura y de la educación, reflejan el avance de la sociedad.

5.- No tengo constancia de ninguna respuesta, al menos por el momento.

6.- Ese es y ha sido siempre nuestro gran problema. Nuestros libros son poco visibles en librerías porque realizamos tiradas pequeñas. No podemos trabajar con grandes distribuidoras porque sus requisitos son inasumibles para nosotros; además, nos imponen restricciones excesivas. Entendemos que si las librerías no piden nuestros libros, las distribuidoras pequeñas también tienen problemas para colocarlos.

7.- Por supuesto que sí. Cualquier feria que promocione el libro siempre será una fiesta y un motivo de celebración para nosotros.

saludos, se les desea, desde este lado del ordenador

“Todo lo abarca y con furor lo aterra”. Literatura sobre las epidemias en Canarias

Martes, Marzo 31st, 2020

“En esta infausta isla del Atlante,
Si desde el mar á la enriscada sierra
Tiende su brazo el cólera gigante,
Y sin dar tregua á su execrable
Todo lo abarca y con furor lo aterra
”.

No se trata de una estrofa para recordar pero sí que es, hasta donde hemos podido indagar en estos tiempos confusos, uno de los primeros testimonios literarios que intenta reflejar los efectos devastadores de una epidemia en las islas. En este caso, la del cólera en la isla de Gran Canaria en 1851 que diezmó al 10 por ciento de la población, censada entonces en 58.943 personas de las que 5.593 fallecieron por el brote de cólera.

El poema lleva el título de El cólera-morbo y fue escrito ese mismo año por Ventura Aguilar, poeta romántico que dedica esta obra a la memoria de su sobrino “y caro amigo el licenciado d. Esteban Cambreleng” y que puede consultarse en la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, que reproduce en pdf la versión impresa en la imprenta de M. Collina. Esta misma imprenta publicó “el que puede ser el primer relato de los acontecimientos, firmado por el jurista Antonio López Botas en la temprana fecha del 15 de agosto]. El folleto de 12 páginas no lleva título, y muestra en primer lugar el terror incomparable que sintieron la noche del 5 de junio los facultativos que identificaron la epidemia y comunicaron a la Junta de Sanidad que se trataba del cólera morbo”, explica el artículo Memorias del cólera. Plegaria de Juan M. Doreste publicado en la revista digital 7iM.

No existe, sin embargo, una bibliografía extensa y con carácter de ficción que trate las distintas epidemias que a lo largo de los siglos sacudieron al archipiélago canario, aunque rastreando hemos podido encontrar algunos títulos que quizá sirvan a los preocupados en estos asuntos para conocer con mayor amplitud cómo se enfrentó la ciudadanía a estos ataques invisibles que solían propagarse como la pólvora por toda las islas.

Ambientada el mismo año que el poema de Ventura Aguilar, 1851, Verano de Juan El Chino, de Claudio de la Torre fue escrita en 1971 y aprovecha la epidemia de cólera morbo que asoló la isla de Gran Canaria para narrar a través de su personaje, “sano” en toda esta debacle, las miserias y grandezas del ser humano. Más que la enfermedad, a Claudio de la Torre lo que le interesa destacar en la novela es cómo el mal afecta al carácter de sus semejantes, ya que la mayoría aprovecha la situación para sacar lo peor de sí mismos aprovechándose del vacío de poder.

En este mismo marco histórico localiza José Miguel Alzola algunos momentos de su Don Chano Corvo Crónica de un jardinero y su jardín (1973) mientras la fiebre amarilla es la protagonista de la novela Días de paso, de Javier Estévez, relato en el que describe cómo su protagonista recala en la isla de Gran Canaria para refugiarse en el interior, en un pueblo de nombre Lucena. Escrita en forma de diario, el libro se desarrolla entre 1811 y 1812, Días de paso es en palabras de su autor: “un hermoso viaje vital por la geografía inesperada del destino”.

Ambientada en Tenerife la segunda década del siglo XX, El sepulcro vacío (2015) de Cecilia Domínguez Luis se hace eco de la gripe española que segó la vida de Diego Ponte del Castillo, marqués de la Quinta Roja, y la construcción del mausoleo con claves masónicas que su madre ordenó erigir en su honor en La Orotava.

Inspirado en hechos reales aunque adaptados a su universo literario, Sabas Martín probó también el aliento de la epidemia en Nacaria, inspirándose en hechos reales que se desarrollaron en la isla de Tenerife cuando se propagó la peste negra. La enfermedad, que se cebó con los más débiles como con los más fuertes, se unió a la crisis de la cochinilla lo que resultó dramático no solo para las familias de la isla sino también para su economía.

Ángel Sánchez trata el asunto de manera episódica en sus Crónicas de Artemi, volumen cuya nueva edición a cargo del Gobierno de Canarias se presentó el año pasado. Lástima que, como otros libros que auspicia la Viceconsejería de Cultura apenas haya tenido recorrido.

Los leprosos son los protagonistas de La cueva de los leprosos, de Víctor Álamo de la Rosa, historia que se desarrolla en Isla Menor, territorio mítico en el que se ambientan muchas de las novelas de este escritor y que no es sino un trasunto literario de la isla de El Hierro. En esta obra el escritor explota una vez más su vena romántica y si bien no se trata la enfermedad como epidemia, sí que subraya la diferencia que existen entre los que están aquejados de ese mal y viven recluidos en un lugar apartado de la isla. Álamo de la Rosa insistiría ahora sí con una pandemia, aunque una pandemia imaginaria que provoca suicidios masivos, en su más reciente novela, El pacto de las viudas.

Personajes aislados por la enfermedad son los protagonistas de La umbría, de Alonso Quesada, obra que cuenta con una interesante adaptación cinematográfica dirigida por Pepe Dámaso y El silencio de Los Abades, de Juan Alberto Reyes Cornejo. En ambos casos, sus protagonistas sufren aislamiento por tubercolosis.

En el terreno de la anticipación y el fantástico, varios autores han escogido las islas como escenario para sus propuestas literarias. Los muertos vivientes, que como un virus se extienden entre los vivos que le sirven de alimento, son los protagonistas de Caminarán sobre la tierra, de Miguel Aguerralde, novela que transcurre en una isla de Gran Canaria igual de distópica que la pesimista y futurista Pasa la tormenta y Anturios en el salón, de Tomás Felipe y Juan Ramón Tramunt, respectivamente, aunque ni el primero ni el segundo justifican sus propuestas por causa de una pandemia sino por catástrofes que para nada resultan naturales.

Otras novelas fantásticas serían Evanescencia (2017), de Manuel Almeida, El despertar (2012) de Elio Quiroga y Los espectros de Nuevo Ámsterdam (2019), también de Aguerralde aunque salvo la primera no se desarrollan en las islas como tampoco recurre a Canarias como escenario Víctor Conde en su Naturaleza muerta.

Sí que se cuenta en la isla con una nutrida y sólida producción historiográfica sobre las diferentes epidemias que han asolado el archipiélago a lo largo de la historia y todo hace asegurar que tras la pandemia del Coronavirus se publicarán trabajos en el que se analizarán su impacto en Canarias. A la espera de que esta pesadilla acabe, de que las cosas vuelvan a la normalidad, los interesados pueden consultar obras tan interesantes como las epidemias del cólera del siglo XIX vistas por Benito Pérez Galdós, a quien por cierto el coronavirus ha deslucido los fastos organizados para celebrar el centenario de su fallecimiento.

En este apartado destacaría El barco de la viruela. La escala de Balmis en Tenerife, de Víctor García Nieto y escogiendo entre otros títulos que no deslucen interés, Del Río de La Plata a Tenerife de Paolo Mantegazza, quien tuvo que ser internado al llegar a la isla en el Lazareto de Santa Cruz de Tenerife.

Antropólogo darwinista –mantuvo correspondencia con el autor de La teoría de la evolución de las especies– desembarcó en Tenerife en 1858 y cuestiona en la obra las leyes de cuarentena de la época impuesta ante los riesgos de epidemia así como los lazaretos, centro en los que se concentraba a los contagiados.

Las epidemias en Canarias dieron origen además a dos novelas muy diferenciadas. La primera es Los argonautas, de Vicente Blasco Ibáñez, que narra la escala de un trasatlántico en el puerto de la capital tinerfeña. Escrita en 1914, su lectura puede evocar a la novela Los premios de Julio Cortázar ya que sus protagonistas –en el caso de la novela de Blasco Ibáñez emigrantes– tienen prohibido bajar a tierra.

En su libro Entrada y salida de viajeros, el crítico tinerfeño Domingo Pérez Mink afirma que Santa Cruz de Tenerife siempre estará en deuda con el escritor valenciano ya que escribió una de las páginas más hermosas dedicadas a la capital tinerfeña.

La segunda novela está cuenta con una interesante adaptación cinematográficas de la que damos amplia información en otro artículo.

Finalizamos este recorrido por novelas que nos recuerdan la vulnerabilidad de Canarias ante estos casos el anuncio hace unas semanas y en este mismo periódico de un nuevo libro en el que está trabajando en la actualidad el escritor tinerfeño Alberto Vázquez Figueroa quien no revela su título pero sí el subtítulo que con toda probabilidad llevará: Cien años después y en la que el coronavirus es uno de sus más señalados protagonistas.

Si omitimos Gran Canaria, el filme que Irving Cummings dirigió en los años treinta y que adapta la novela de A.J. Cronin, Canarias ha servido de plató de varias películas que tratan los efectos devastadores en la sociedad ante una pandemia tan feroz pero afortunadamente ficticia como es la de los zombies.

Y en el cine

Aunque no se desarrolla en las islas destacamos 28 semanas después (2007), ya que está dirigida por el tinerfeño Juan Carlos Fresnadillo y Generación Z (Steve Barker, 2015) porque pese a que a no está rodado en las islas sino en Mallorca, transcurre en un resort que se ubica en Canaria (¡!).

REC 4: Apocalipsis
(Jaume Balagueró, 2014) se rodó entre Gran Canaria y Barcelona mientras que La mansión de los muertos vivientes (1985) cuenta con varias escenas filmadas en las islas. La película está dirigida por un cineasta todoterreno en el cine español, Jesús Franco, pero no se trata de uno de sus más inspirados trabajos. Como en otras de sus películas, la actriz protagonista es Lina Romay, compañera sentimental de este hombre que era capaz de rodar cualquier historia por mínima que fuera con dos centavos.

Rodada en paisajes naturales de las islas es también No crezcas o morirás (Thierry Poiraud, 2015), una cinta que propone una interesante vuelta de tuerca al género de los muertos vivientes en el cine ya que no se trata de que los muertos se levanten de sus tumbas para acabar con sus semejantes, los vivos, sino de no crecer ya que cuando se cumple la mayoría de edad y sin que se explique en ningún momento en la película, los adultos enloquecen y solo desean matan a los más jóvenes.

El filme da bastante importancia al paisaje, ya que prácticamente transcurre en exteriores, pero su función es la de servir solo de marco estético. La idea, por otra parte, revisa con nota la propuesta que ya en los setenta había anotado Narciso Ibáñez Serrador con ¿Quién puede matar a un niño?

Por último y en el terreno del cortometraje, una curiosidad, 21-Z, el primer corto canario zombi de la historia del corto canario y que fue rodado íntegramente con un teléfono móvil. Dirigen: Aitor Padilla y Eduardo Gorostiza.

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La paciencia del peregrino, una novela de Daniel Pérez Estévez

Lunes, Marzo 30th, 2020

Antes de que estallara con toda su virulencia el Covid-19 se publicó en las islas y en la misma editorial (Ediciones Idea) dos novelas de temática parecida: El águila de San Juan y La paciencia del peregrino, de Francisco Estupiñán y Daniel Pérez Estévez, respectivamente. No sé sabe muy bien, pero probablemente por despiste del sello editor la portada de ambos volúmenes reproduce la misma imagen: la de unos pilotos de la Royal Air Force (RAF) estudiando un mapa de la isla de Gran Canaria. Se trata de una fotografía escasamente conocida de la II Guerra Mundial, y llama poderosamente la atención porque en ella se ilustran posibles ataques aéreos de la aviación británica que servirían de anticipo a un desembarco que, finalmente no se realizó.

La novela de Francisco Estupiñán, que ya comentamos en estas mismas páginas, ampliaba su radio de acción no solo a la presencia de las islas en aquel conflicto bélico sino también a los primeros días de la Guerra Civil en Canarias, capítulo en el que ofrecía una buena descripción de la marcha de Carmen Polo de Franco de Gran Canaria; de la Guerra Civil en territorio peninsular, donde el protagonista, marino mercante profesional, pasaba a formar parte del aparato de propaganda nacional y durante la II Guerra Mundial, en la que juega un importante papel en la no intervención de España en el conflicto gracias a su anglofilia y a su pasado (ahora celosamente oculto) de masón.

El libro de Daniel Pérez Estévez se ocupa también de Canarias pero durante los años 1940 y 1941, salvo un breve paréntesis al comienzo y al final del libro que el autor data en 1959. Con estos elemento, se estructura una novela de espionaje que tiene como escenario los paisajes de la isla de Gran Canaria, espacio en el que su protagonista, Miguel Miranda, actúa de agente secreto para la Gran Bretaña.

En la novela se explica la importancia que tuvo el archipiélago en aquellos años de sangre, sudor y lágrimas y se describe los preparativos de invasión que tanto británicos como alemanes estudiaron para tomar unas islas que, estratégicamente, podían haber tenido una gran importancia en el teatro de operaciones de ambas potencias.

Los británicos diseñaron para ello diferentes planes, el más conocido de ellos bajo el nombre de Operación Pilgrim, Peregrino. La Alemania nazi contó también con un plan de respuesta que, con la denominación de Félix, intentó adueñarse de Canarias con el visto bueno franquista. Visto bueno que nunca llegó a confirmarse sobre todo tras la reunión que el dictador nazi mantuvo con el dictador español en Hendaya.

La paciencia del peregrino está escrita más como novela de aventuras que como novela de espías de todas formas. No se preocupa, como sí se preocupó El águila de San Juan, en el juego político que se libró en Canarias aquellos años pero se deja leer no solo por la información que el escritor facilita al lector sino porque lo que tiene que contar se cuenta en sus más que apretadas doscientas y pico páginas. Páginas en las que personajes reales se mezclan con ficticios, resultado de la imaginación de Pérez Estévez, quien es doctor en Economía y director de la Sociedad Científica El Museo Canario.

La paciencia del peregrino comienza a finales de los años cincuenta con el arribo a Gran Canaria del yate de Aristóteles S. Onassis en el que viaja como invitado de honor sir Winston Churchill, quien fuera el premier británico durante la II Guerra Mundial y el hombre que fue capaz de unir a toda una nación para detener el avance nazi, avance que los primeros años de la guerra parecía imparable hasta la derrota del invencible ejército alemán en el frente ruso.

La novela, que pronto adquiere un tono más próximo al de los relatos de Falcó, de Arturo Pérez Reverte que a las novelas de espías de Eric Ambler, el maestro indiscutible del género de la sospecha y la traición, incluye los ingredientes necesarios para disfrute de cualquier seguidor de historias basadas en hechos reales aunque como se dijo, a Daniel Pérez Estévez le interesa más la aventura y el romance que distingue este tipo de literatura que el propio trabajo de espionaje, que lo hay y mucho. Prevalece, de todas maneras, el sentido de la aventura, una aventura que se desarrolla en escenarios que serán reconocibles para los que conozcan la isla de Gran Canarias ya que una de las misiones que debe realizar su protagonista es la de desarticular la red de abastecimiento de la flota alemana en el Puerto de la Luz.

Paralelamente, la novela cuenta la historia de amor que nace entre Miguel Miranda con una mujer que puede desbaratar la misión que se le ha asignado, aunque cuenta con el apoyo de su jefe de operaciones, un escocés de nombre Gabriel North, que hará todo lo posible para que su pupilo no cometa los mismos errores que él cometió en el pasado.

La paciencia del peregrino es una novela de fácil lectura que se desarrolla en distintos espacios geográficos (la capital grancanaria, Londres, Berlín, Madrid…) y no ahorra en acciones, lo que da mucha agilidad a su lectura. No se distingue, sin embargo, por un consistente perfil psicológico de personajes ya que apuesta más por los estereotipos, sobre todo los inspirados por Ian Fleming en su serie de novelas de James Bond, pero como producto ligero es muy recomendable para pasar el rato estos días de amenaza invisible, de confinamiento en el hogar, de guerra global a un virus que no tiene, mucho me temo, la paciencia del peregrino.

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Juan Carlos de Sancho: “A Galdós le hubiera gustado ser más querido en su tierra natal”

Martes, Marzo 3rd, 2020

Juan Carlos de Sancho (Las Palmas de Gran Canaria, 1956) ha obtenido la exclusiva del siglo: entrevistar a Benito Pérez Galdós. Y lo ha hecho a través de un libro que es un notable ejercicio de ingenio y de amor a la literatura y, cómo no, a don Benito.

En Galdós responde (Mercurio Editorial, 2020) mantiene un largo diálogo en el que el escritor tiene que responder desde la perspectiva de su siglo una serie de cuestiones del XXI. El libro cuenta además con una selección de textos y será presentado en Casa México, Madrid, el miércoles 11 de marzo en un encuentro en el que Juan Carlos de Sancho estará acompañado del actor José Antonio González, que hará de un Benito Pérez Galdós de carne y hueso.

- ¿Qué respondería Galdós a los homenajes que recibe con motivo del centenario de su fallecimiento?

“No era un hombre al que le gustaran especialmente los homenajes, era muy tímido, muy trabajador, su obra era inmensa y necesitaba mucha intimidad. Vivía una vida muy para adentro aunque le encantaba viajar, conocer mundo, comprar libros en París, visitar el pueblo de Avon de Shakespeare, comparar culturas, contrastar estilos, leer mucho, escuchar mucho.  Él preferiría que el homenaje de sus paisanos fuera que se representaran sus obras en los teatros de todas las islas, que se creara un programa en la Televisión Canaria (La hora de Galdós) donde se debatiera durante unos años su obra y se proyectaran sus mejores películas (Nazarín, Viridiana, Tristana, El Abuelo, Doña Perfecta, Fortunata y Jacinta, etc), que se reeditaran sus cuentos con ilustraciones para los más jóvenes, que se implantara de forma oficial y permanente en los planes de estudio de Canarias ( Secundaria, Bachillerato, Universidad, etc ) la lectura de sus libros. Aunque seguro que agradecería las acciones que se están realizando en su homenaje”.

- ¿Y de esta Canarias del siglo XXI?

“Volvería a escribir una nueva versión de Misericordia ante el progresivo nivel de pobreza de las islas, el maltrato que se ejerce aquí sobre las mujeres (uno de los más altos de España), el caciquismo que aún impera en las clases más altas, el alto nivel de analfabetismo literario de sus dirigentes, el mayor fracaso escolar de España, la destrucción imparable de la naturaleza por parte del sector turístico, los bajos sueldos, los empleos precarios. Creo que entraría en un proceso de gran abatimiento aunque reconocería de inmediato a las almas nobles, a los que como Benina en Misericordia mantienen su bondad intocable. Tal vez nos daría un poco de esperanza destacando a estos seres humanos por los que siempre sintió una profunda compasión en sus obras”.

 - ¿Qué piensa que esperaría de este centenario?

“Decía Thoman Mann ante el éxito de Muerte en Venecia que su obra había creado “una corriente de simpatía”. Yo creo que Galdós desearía que sus lectores de las islas descubrieran en su obra su gran confraternidad con el ser humano (sobre todo con los más desfavorecidos), su enorme sentido del humor que abría canales de esperanza, sus ideales de Reconciliación, la importancia de la autoridad moral sobra la legítima (la legítima te la da el voto, la moral es lo que haces con ese voto). Yo creo que Galdós quiere ser más querido en su tierra natal. Todo lo mal que se habló de él salió de sus enemigos de siempre, era un hombre anticlerical y progresista, republicano y socialista, eso no se lo perdonaron muchos y lo mantuvieron en silencio durante largas décadas. Esto es imperdonable, un autor que está a la altura de Cervantes, Tolstoi, Dostoievski, Dickens”.

- En el libro las preguntas del siglo XXI le son planteadas a un hombre de finales del XIX y principios del XX. ¿Hubo cuestiones que quedaron fuera?

“Galdós responde desde su momento histórico a mis preguntas, dudas y preocupaciones del siglo XXI. Escribía Marco Aurelio que “quien supo ver su presente pudo ver la eternidad”, la condición humana no varía mucho con el tiempo, repetimos males. Galdós nos advierte de la importancia de la educación, del trabajo serio y responsable para frenar esta marabunta del mal. En un segundo libro que saldrá después del verano (que llevo trabajando desde el 2002) ampliaré mis preguntas, hablaremos del teatro, el trabajo del actor, la crítica literaria, el poder de la prensa, los krausistas, Séneca, el Renacimiento, Dante y Maquiavelo, el militarismo, la cuestión obrera, las editoriales, los clásicos, la importancia de la lectura, Rousseau, Descartes, el amor, sobre la música, las ideas de Nietzche y Freud, la importancia del humor…”

- ¿Cuál cree que fue la pregunta más difícil que le planteó al escritor?

“En el próximo libro que estoy preparando le pregunto sobre cuestiones sexuales, amorosas (tuvo muchas amantes, entre ellas la escritora Emilia Pardo Bazán). Fue muy esquivo en sus respuestas, incluso me dijo que si hay que escribir sobre sexo no entráramos en descripciones excesivamente evidentes, pensaba que mejor dejar que el lector imaginara la trastienda del encuentro erótico. En sus temas personales, pese a ser un hombre afectuoso y afable, amante de los niños y los animales, en esos temas personales se mostró glacial, reservadísimo. Con cierto humor me dijo “que se casen mis personajes, no yo”. Nunca se casó”.

- ¿Con que personaje se identifica más dentro del universo galdosiano?

“Yo creo que con El Amigo Manso, el personaje que se enfrenta a su autor. Al principio de la novela Manso declara que Yo no existo, existe gracias a su autor, un escritor que le pide que exista para seguir con su obra : “… este tal vino a mí hace pocos días, hablándome de sus trabajos, y como me dijera que había escrito ya treinta volúmenes, le tuve tanta lástima que no pude mostrarme insensible a sus acaloradas instancias añadir un volumen a los treinta desafueros consabidos”. Es una auténtica genialidad de Galdós, ese diálogo del personaje con su escritor. Máximo Manso, frágil y contradictorio, pero todo un ejemplo de dignidad, tolerancia, comprensión y suave escepticismo en un Madrid lleno de oportunistas y arribistas. Yo creo que Manso era también Galdós, un escritor superdotado, deslumbrante. Manso:” el dolor me dijo que yo era un hombre”. Manso y el poder de la educación. El Amigo Manso es asomarse al Galdós esencial y total, sin duda”.

- ¿Cómo cree que era el escritor en la intimidad?

“Muy familiar, tímido y de pocas palabras, discreto, cortés y paciente. Decían de él que era muy desprendido y una persona muy entrañable, amante de la sabiduría popular, muy tierno con los niños y animales, le gustaba cultivar sus plantas en su casa de Santander. Pero ante la aparición de sablistas y aprovechados se mostraba distante, impenetrable”.

- ¿Y cómo hubiera reflejado la actualidad de España y la Canarias del siglo XXI?, ¿merecería una nueva serie de los Episodios Nacionales?

“El decía en 1907 que “llegará la Democracia a nuestro país pero tardará cien años en instalarse…somos una Monarquía teocrática”. Lo escribió hace más de cien años, se mantienen los cismas ideológicos, el culto nacionalista y los desmanes producidos por la ambición de Poder, aumentan las desigualdades y los grandes privilegios de los que más tienen. La Iglesia quiere seguir “mandando” y la Monarquía se protege con su blindaje legal. Pero también hablaría de los misericordiosos como su personaje Benina: los que salvan emigrantes en alta mar, las ONG que van África a denunciar el hambre, los niños soldados, etc .Le daría para unos 46 nuevos Episodios, sin duda”.

 - ¿Y usted, Juan Carlos de Sancho? Leo que califica el siglo XXI de “nihilista y atemorizado”.

“Hay mucho miedo, se ha corrido la voz de que todos estamos siendo espiados por facebook, por los móviles, por nuestras tarjetas de crédito. Los medios de comunicación alientan las noticias falsas y nefastas (les dan publicidad) aumentando nuestros temores, nuestra sumisión y dependencia de la que se aprovechan dictadores y gobernantes asesinos. Ministros como Wert del PP eliminaron de las aulas la Filosofía, la Historia de la Literatura, reduciendo horas de Plástica y Música. El objetivo era claro, acabar con el sentido crítico de los estudiantes, aumentar la ignorancia. La ignorancia facilita el control de las masas, y el miedo también”.

- ¿Canarias es un escenario galdosiano?

“Sin lugar a dudas, hace años había un lema turístico que promocionaba a Gran Canaria como “pequeño continente en miniatura”. Cada isla es un pequeño continente en miniatura, todo se reproduce en igualdad de condiciones que en el Continente grande, incluso mucho peor a veces, somos un pueblo de cercanas lejanías y de lejanas cercanías”.

- Lanza la propuesta de que el aeropuerto de grancanaria lleve el nombre del escritor. ¿Cómo va la iniciativa?

“No va muy bien, los empresarios turísticos se oponen por principio, ignoran el nivel literario de Galdós, su importancia mundial. El aeropuerto de Liverpool se llama Liverpool John Lennon Airport, el de Roma Leonardo da Vinci, el de Granada Federico García Lorca. Aquí ni políticos ni empresarios turísticos parecen estar muy interesados por dar un salto cualitativo, solo defienden turismo de sol y playa; la Cultura les importa un rábano; Benito Pérez Galdós no les parece interesante, no lo valoran”.

- ¿Qué hay de canario en Galdós?

“Él hablaba de la amplia visión que tienen de los hechos y circunstancias los que vienen de ultramar. Destacaría su humor socarrón, siempre presente pese a la dureza de sus descripciones; también sus atrevimientos “surrealistas” en la denominación de sus personajes (Electra, Pedro Infinito, Hipérbolos, Fortunata, El amigo Manso, Tristana.. ) adelantando con ellos el argumento que vendrá después, el interés del lector. Sus diecinueve años de vivir en la isla le conformaron una personalidad cosmopolita, abierta a las noticias que venían de fuera, conformando un estilo literario poco egotista (daba mucha libertad a sus personajes) a diferencia de otros escritores de su época. Pero sobre todo creo que esa lejana cercanía o cercana lejanía que comenté anteriormente sobre el ser insular, imprimió a su literatura una filosofía especial, una manera de contar novedosa, siempre original e inquietante”.

- Ha entrevistado a dos grandes de la literatura en español. A Julio Cortázar cuando vivía el escritor y ahora a Benito Pérez Galdós, muerto hace cien años. ¿Encuentra puntos de contacto en uno y otro?

“Su gran amplitud de miras, su compromiso político (Cortázar defendía también el socialismo en Latinoamérica) y sobre todo su gran capacidad de invención y renovación de la Literatura del momento. Fueron grandes inventores de estilos, valientes, nunca huyeron de atreverse a escribir libros totalmente diferentes, ajenos a la opinión de críticos, periodistas o académicos. Rayuela y El amigo Manso reflejan a dos escritores sabios, únicos, incomparables, atrevidos. Eran dos cronopios universales”.

- El libro incluye una selección de textos de Galdós. ¿Por qué escogió estos y no otros?

“El libro Galdós responde incluye dos conferencias que impartí en la Universidad de Boston en abril de 2019 y en la Casa Museo Pérez Galdós. En realidad provienen de un libro más extenso que saldrá próximamente. Los textos elegidos conforman una conversación más larga”.

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Manuel Hernández: “Con la familia Gálvez se pasó de la venta de cargos a criollos a la colocación de peninsulares en la América española””

Martes, Febrero 18th, 2020

Manuel Hernández González es catedrático de Historia de América de la Universidad de La Laguna y autor de varios libros y artículos donde estudia la presencia y la huella canaria a lo largo de los años en el continente americano.

El historiador presenta ahora El círculo de los Gálvez. Formación, apogeo y ocaso de una élite indiana (Ediciones Polifemo, 2019) en la que analiza la vida y obra de esta familia de origen malagueño y de cómo se convirtió en una de las más importantes de la América colonial.

– ¿Por qué El círculo de los Gálvez?

“Porque se trata de una familia que intentó erigir un círculo de poder en el mundo americano a través de la proyección de su familia y los vínculos familiares y de paisanaje con el objeto de establecerse en América y fortalecer Andalucía y en particular Málaga a través de la continuidad del monopolio mercantil en México, Venezuela y Filipinas en compañías que tenían su eje en ese puerto andaluz”.

- ¿Quién cree que tuvo el papel más destacado en la familia de los Gálvez?

“José. José de Gálvez ya que tuvo todo el poder en Indias, no solo ejecutivo sino también legislativo y judicial como secretario y gobernador de la América española entre 1776 y su muerte en 1787”.

- ¿Cuál fue la vinculación de los Gálvez con Canarias?

“Matías, hermano de José, residió por más de veinte años en las islas. Fue administrador de una hacienda absentista en Los Realejos (La Gorvorona), donde introdujo nuevas técnicas de cultivo de la vid y lagares y novedosos acuerdos con los comerciantes extranjeros. Más tarde fue administrador de la Renta del Tabaco, castellano de Paso Alto y el primer teniente del rey de la Capitanía General de Canarias. Además fue miembro de la Real Sociedad Económica y promotor de la emigración canaria a Luisiana y Costa de los Mosquitos. Su hijo Bernardo vivió su infancia y primera juventud en las Islas. Poco antes de ser virrey de Nueva España arribó a Tenerife para recordar la isla en que vivió sus primeros años y por la que tenía un particular cariño. Fue designado socio de la Económica. Antonio, el hermano de Matías y José, vino a Tenerife como administrador de la renta del tabaco para suceder a su hermano Matías. Meses después regresó a la Corte bajo mandato del Capitán General, pero a su vuelta fue capturado por corsarios argelinos y conducido a Marruecos. Tras ser liberado fue designado comandante general de Cádiz. Su hija Rosa, célebre poetisa y autora teatral, vivió durante ese tiempo en Tenerife y le dedicó uno de sus más significativos poemas, su Viaje al Teide”.

- ¿Cómo resumiría las características fundamentales de la Norteamérica bajo dominio e influencia española?

“Era un territorio escasamente poblado que el gobierno español quiso reactivar demográfica y económicamente, máxime cuando en 1763 la Luisiana francesa pasó a manos españolas. Pese a impulsar su población, su crecimiento fue muy precario, lo que facilitó una fácil intervención norteamericana, máxime cuando en 1802 España regaló la Luisiana a Francia y Napoleón la vendió a Estados Unidos por 13 millones de dólares. Con esa compra dobló su superficie territorial y preparó el asalto a Texas y los demás territorios al norte de Río Bravo”.

- ¿Qué destacaría del gobierno de Bernardo de Gálvez en la Luisiana?

“Bernardo de Gálvez fue gobernador de la Luisiana en una época crucial en vísperas de la guerra de independencia de Estados Unidos. Se integró plenamente entre sus élites, al punto que se casó sin permiso real con la hija de un hacendado francés, al que convirtió más tarde en su teniente del rey. Quiso favorecer los intereses económicos locales y su comercio con Francia. También promovió la migración de canarios y de acadianos, franceses procedentes de una antigua colonia gala en Canadá. Los canarios se convirtieron en la base de la cultura hispana y los acadianos cimentaron la pervivencia de la francesa. De ella parte la cultura cayún. Sin embargo fracasó en la conducción de familias andaluzas porque las granadinas desertaron y solo fueron 88 personas de su Axarquía malagueña natal los que fundaron junto con acadianos la Nueva Iberia. Muy pocos frente a los más de 2.500 canarios y 1.500 acadianos”.

- Luisiana cuyo territorio no es el actual Estado… ¿qué dimensiones tenía entonces?, ¿y cuál era su población y relación con las poblaciones indígenas?

“Comprendía la parte occidental del Missisipi hasta Texas, por una parte, y por la otra hasta los Grandes Lagos. San Luis Missouri fue fundado en la época española, interviniendo en su fundación su suegro, que se dedicó a las relaciones con las comunidades indígenas intercambiando mercancías con ellos a cambio de pieles. En esa época las tribus eran todavía muy importantes incluso en las guerras”.

- ¿Cómo se recuerda a Bernardo de Gálvez en la actual Norteamérica?

“Su papel fue muy significativo en la Luisiana y en las guerras contra los ingleses durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Al apoyar a los independentistas, Gálvez se convirtió en un mito hasta el punto de contar con un cuadro suyo en el Congreso”.

- En el libro explica cómo la familia Gálvez se convierte en una de las más poderosas de la América española.

“José de Gálvez no solo fue secretario de Indias, durante su mandato fue gobernador del Consejo de Indias, una especie de tribunal supremo para América, con lo que concentraba en su persona todos los poderes. Sus reformas económicas perseguían mayor control en los impuestos y aduanas por lo que erigió las intendencias, en las que colocó a personas vinculadas a él por razones de linaje y paisanaje, desplazando a los criollos, lo que motivó rebeliones como la de los comuneros de Nueva Granada o la de Tupac Amaru. Con Gálvez se pasó de la venta de cargos a criollos a la colocación de peninsulares, particularmente malagueños y andaluces de su entera confianza”.

- Hablamos de los hombres pero ¿qué papel juegan las mujeres de la familia y las que se vinculan a los Gálvez?

“Las mujeres Gálvez son muy importantes. La tercera mujer de José de Gálvez y su única hija María Josefa son ejemplos de mujeres ilustradas con grandes preocupaciones sociales. Fueron integrantes de la Junta de Damas de la Sociedad matritense de Madrid, donde mostraron un gran interés por la educación, la mejora de las condiciones de los hospicios y la cultura en general. La esposa de Bernardo, Felicitas de Saint-Maxent, era natural de Nueva Orleáns y fue una mujer ilustrada que conoció a Humboldt y fue amiga de numerosos ilustrados como Cabarrús, Jovellanos o Moratín y de la musa de la Ilustración española, la condesa de Montijo, esposa del tinerfeño Estanislao de Lugo. Sería desterrada de la Corte acusada de afrancesada. Su hija Matilde fue pintora, actriz teatral y socia de la Económica de Aragón durante el destierro de su madre en Zaragoza. Su prima Rosa fue sin duda la más importante poeta y autora teatral española de su tiempo”.

- Usted habla en el libro de un Gálvez afrancesado, ¿qué pasó con él?

“El único hijo varón de Bernardo, Miguel, que murió soltero, sin descendencia, fue caballerizo del rey José, capitán de dragones de su ejército y premiado por su apoyo a ese monarca con la orden de España. Tuvo que exiliarse a Francia cuando los franceses fueron expulsados de España y no pudo regresar hasta el Trienio liberal”.

- En el libro escribe sobre la batalla de Pensacola, que es donde se forja el mito de Bernardo de Gálvez. ¿Qué hay de verdad y de mentira en torno a su intervención en esta batalla?

“La decisión de atacar “Yo solo” como dijo Bernardo de Gálvez estaba condenada al fracaso porque tuvo que refugiarse en la isla de Santa Rosa sin posibilidad de tomar esa plaza. La llegada de las tropas al mando de Cagigal y Solano son las que condujeron a la victoria. Pero él y su tío, que lo acababa de nombrar jefe del ejército de América, hicieron todo lo posible para que recayera en Bernardo todo el protagonismo”.

- Al parecer, el venezolano Miranda se hace independentista por la actuación de Bernardo de Gálvez en esta batalla. ¿Es cierto?

“Miranda acudió al rescate de Bernardo Gálvez junto con su jefe Juan Manuel de Cagigal y el marino José Solano y Bote cuando éste atacó Pensacola y se encontraba gravemente herido. Gracias a esa ayuda se pudo derrotar a los ingleses. Después Cagigal y Miranda conquistaron las Bahamas sin morir ningún soldado español. Esa victoria destapó los celos de Bernardo de Gálvez, que movilizó a su tío para acusar a Miranda de contrabando en su misión de espionaje en Jamaica cuando éste estaba autorizado por el mismo José de Gálvez para financiar la expedición. Se le acusó también de dar información al militar británico Campbell sobre las fortalezas habaneras, a pesar de que no se encontraba en La Habana. Fue condenado a diez años de presidio en Ceuta, lo que le llevó a desertar hacia los actuales Estados Unidos de Norteamérica y convertirse en independentista. Su amigo Cagigal estuvo cinco años preso en Cádiz sin juicio. Muchos años después cuando ya estaban muertos los Gálvez, se hizo justicia y quedaron exonerados, pero ya por esas fechas el Precursor luchaba en Europa por la emancipación americana. Lo mismo le pasó a José Solano, acusado en consejo de guerra de contrabando. Paradójicamente su suegro, Saint Maxent ,sí fue condenado por contrabando en Jamaica”.

- ¿Quedan descendientes de la familia en la actualidad?

“Matilde Gálvez se casó con un militar napolitano, con el que tuvo en Nápoles tres hijas que son las únicas descendientes directas del linaje y las herederas de la riqueza acumulada por toda la familia ya que los demás integrantes no tuvieron descendencia y José Gálvez lo había articulado de tal forma que toda la fortuna familiar debía pasar a un mismo heredero si fallaban las restantes ramas, como fue el caso. Al no tener descendencia ni sus primas ni su hermano Bernardo, Matilde se convirtió en la última heredera y murió precisamente en Málaga cuando estaba haciendo inventario de ellas”.

- Si fue tanta la importancia de esta familia ¿por qué sigue siendo tan desconocida?

“En los últimos años sobre todo Bernardo ha sido objeto de publicaciones pero en sus aspectos bélicos. En otros su conocimiento era menor. Hemos tratado de abordar su trayectoria y su proyecto como linaje y como élite de poder desde sus inicios hasta su ocaso”.

– ¿Qué descubrimientos proporciona sobre la familia?

“He analizado los orígenes y la proyección de quien fue la cabeza del linaje: José de Gálvez así como la trayectoria de sus hermanos y familiares y lo he integrarlo dentro de una estrategia común aportando documentación inédita y tratando de contrarrestar los numerosos tópicos y mitos de la forma que se tiene que hacer: con documentación que lo respalde”.

- ¿En qué trabaja ahora?

“En un libro sobre ocho dirigentes de la Primera República de Venezuela que fueron desterrados en Ceuta por Domingo Monteverde y la Regencia. Aborda un periodo controvertido de la historia de las Guerras de Independencia en América con abundante documentación inédita tanto del destierro como de la vida previa de tales dirigentes desde el 19 de abril de 1810”.

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