Archive for Diciembre, 2014

¡La criatura vive! ¡Vive!

Miércoles, Diciembre 31st, 2014

Vive.

Este año que se va nos hemos esforzado en que la criatura se empachase de series pero no esperábamos tan inquietantes resultados.

Devoró en maratonianas sesiones The Wire, Los Sopranos, House of Cards, la tercera y cuarta temporada de Boardwalk Empire, que por razones que todavía estudiamos es la que más le entusiasma, y ahora mismo Mad Men.

Tanto Mad Men que ahora solo pide “Maaat Meeen“. Tanto, que a veces incluso se nos pone violento. Por el momento lo calmamos diciéndole que lo que le queda de cuarta temporada la verá en un 2015 que, carajo, nos parece ya año más que de ciencia, de ficción.

Puñeteras series.

Intentamos explicarle a la criatura que las escapadas que hizo al cine en 2014 no fueron afortunadas pero se pone bravo, sobre todo cuando se mete la mano en el bolsillo y saca unos pocos centavos.

Logramos calmarlo cuando le pedimos que haga repaso a los libros que ha leído. Al menos sonríe como un bobo cuando dice que no recuerda ahora si dejó alguno sin terminar. Sí que terminó hoy mismo –ladra– Las flores no sangran de Alexis Ravelo, y que espera hablar de ella próximamente.

“El añooo que vieeene”, dice con la misma sonrisa boba.

Pero no sabemos aún qué quiere decir.

Pero sí que sabemos que la criatura no soporta el frío ni la lluvia ya que está acostumbrado a asfixiarse con la calima, que es una especie de niebla cargada de partículas de polvo sahariano.

Recomendamos por cautela no llevarlo a pasear por el muelle ya que suele detenerse para observar las plataformas que están atracadas y exclamar mientras las señala: “Maaat Meeeen.”

Tampoco a que camine por las estrechas aceras, plazas y alargadas alamedas porque se pone pesado con la basura que cada día se acumula en cada rincón de una capital de provincias que parece que no quiere envejecer con dignidad.

Sí que recomendamos la visita a librerías y bibliotecas. Esta misma mañana soltó una sonora carcajada cuando compartió espacio con un agente de la Policía Nacional en una de ellas mientras ambos echaban un vistazo a las novelas que se exponían en la sección Negra y Criminal.

El informe concluye que la criatura vive pese a que el cielo esté encapotado y que circule algo de aire frío.

La criatura parece serena aunque no para de repetir –anotamos– que las uvas de esta noche son la cuenta atrás de un año que se suma a un nuevo capítulo de su existencia.

Luego murmura:

Maaat Meeen“.

Saludos, a iniciados y profanos, desde este lado del ordenador.

Un año de narrativa en Canarias

Lunes, Diciembre 29th, 2014

Pasó más con pena que con gloria por el archipiélago la conmemoración en 2014 del ochenta aniversario de la publicación de una obra capital en la república de las letras canarias como es Crimen, de Agustín Espinosa, título que coincidió además con el cuarenta aniversario de su reedición en la pequeña pero emblemática Taller Ediciones JB, que incluyó en esa ocasión Lancelot 28”-7º y Media hora jugando a los dados. La nota triste de este año que se va fue despertarnos una mañana y conocer que se habían ido en silencio el escritor Isaac de Vega y el poeta Arturo Maccanti. Fallecía también en la capital grancanaria Leopoldo María Panero. En cuanto a novelas, y pese a la crisis, el panorama si bien fue algo más escaso que el ejercicio anterior, continuó en movimiento. La pregunta ahora es ¿qué nos deparará el 2015?

Dos grandes escritores canarios y un peninsular que vivió los últimos años de su vida en las islas nos dijeron adiós en 2014. Su ausencia todavía se nota, y son muchos los que los lloran aunque dejaron una producción narrativa y poética de primera de línea en la que poder refugiarnos para olvidar la realidad que nos rodea.

Isaac de Vega fue el primero en marcharse. Su muerte se produjo a principios de  febrero pero deja detrás una formidable producción literaria para recordarlo y entre las que se encuentran títulos como Fetasa, Tassili, Carpanel y El cafetín. Premio Canarias de Literatura en 1988 junto con su colega de generación Rafael Arozarena, De Vega era miembro de la Academia Canaria de la Lengua desde el año 2000.

En junio también decía adiós Leopoldo María Panero, poeta maldito de las letras españolas que había encontrado acomodo en los últimos diez años en la Unidad Psiquiátrica de Las Palmas de Gran Canaria o como él lo llamaba “El manicomio del Dr. Rafael Inglott”, lugar en el que cerró sus ojos definitivamente el 5 de marzo de 2014.

La desaparición de Arturo Maccanti, premio Canarias de Literatura, se produjo en septiembre en su querida y tan cantada ciudad de La Laguna. Maccanti, el hombre insomne, fue autor de una obra poética que algunos consideran de la más destacada de la poesía canaria contemporánea y parte de la cual está reunida en el volumen Vivir sobre la vida. Su muerte decidió que el Día de las Letras Canarias 2015 esté dedicado a su memoria mientras que el de este año recordó al también poeta Agustín Millares Sall.

Tras estas tristes noticias, pudimos leer este año El reino de los cielos, de Silvia García, por la que obtuvo el Premio de Novela Benito Pérez Armas 2012 y felicitamos a Víctor Álamo de la Rosa por hacerse con el galardón en su edición 2013 por Todas las personas que mueren de amor, que esperamos se edite en 2015.

En cuanto a novelas, porque en este artículo solo nos ceñiremos a novelas y ocasionalmente a poemarios, estudios y relatos, si por algo se destacaron las letras que escriben los autores nacidos o residentes en Canarias fue en el género policíaco, donde algunos de nuestros escritores cosecharon premios nacionales como Alexis Ravelo, ganador del Hammett y el Novelpol por La estrategia del pequinés, y Javier Hernández Velázquez que con Los ojos del puente obtuvo el premio a la mejor novela en la cuarta edición del Wilkie Collins.

Ravelo fue noticia también en 2014 al revelar que era el autor de El viento y la sangre, historia en clave pulp que firmó como A.M. West, y recuperamos a Ángel Vallecillo, que publicó este año dos interesantes títulos en clave criminal como 9 horas para morir (colección G21. Narrativa Canaria Actual, Ediciones Aguere/Idea) y Bang Bang, Wilko Wallace, en la editorial vallisoletana Difácil.

Guillermo Alemán irrumpió en el género negro con Paté de Foie (Los 80 pasan factura) y José Luis Correa aprovechó el año para presentar la séptima entrega protagonizada por el detective Ricardo Blanco, El verano que murió Chavela Vargas (Alba Editorial).

Dos autores canarios, los anteriormente mencionados Hernández Velázquez y Ravelo, participaron con sus historias en la antología Todos somos sospechosos (Pan de letras), que  incluyó también relatos de Nieves Abarca, Paco Gómez Escribano, Nacho Cabana, Rosa Ribas, Toni Hill y Claudio Cerdán, entre otros.

Este año no le fue nada mal a Mariano Gambín al publicar dos novelas –El viento del diablo y Colisión–, y para lectores jóvenes El talismán mágico (Le Canarien). A medio camino del thriller, conocimos La ratonera de Van Gogh, de Christian Hernández y pudimos leer por fin la atractiva por extraña El samurai desnudo (Éride Ediciones), de Manuel Pérez Cedrés y En tierra de demonios (Editorial Seleer), una novela de terror y suspense de Elizabeth Caballero.

Como no podría ser de otra forma, Daniel María apostó por salirse de la tangente con la novela enigma con Un crimen lejos de París (G21) mientras Neys Books reeditaba su inclasificable El hombre que ama a Gene Tierney y el veterano Antonio Lozano daba a conocer Me llamo Suleimán (Anaya), en la que cuenta con notable pulso narrativo la historia de un adolescente inmigrante subsahariano que busca una vida mejor en Europa.

2014 fue un año en el que se reeditaron varias novelas como Tú eres azul cobalto (M.A.R Editor), de Pablo Martín Carbajal y El guanche en Venecia (Baile del sol) de Juan Manuel García Ramos. Ediciones Baile del Sol presentó además Entre el Ahuehuetl y el Drago. Antología de relatos México Canaria, al cuidado de Agustín Díaz Pacheco y Dante Medina, que contó con relatos de, entre otros, los canarios Víctor Álamo de la Rosa, Juan-José Delgado, Eduardo Delgado Montelongo, Maribel Lacave, Yolanda Delgado Batista e Ignacio Gaspar.

Esta misma editorial pero en su colección Sitio de Fuego presentó Días de lluvia, de Luis Junco, una novela ambientada en 1974 y en la que un profesor de un instituto de Madrid, Marcial Buenaventura, desarrolla una teoría: los sentimientos humanos pueden influir de manera determinante en el clima. En Ediciones Oblicuas apareció Adiós, Muñoz, de Matye Henríquez.

Réquiem habanero por Fidel, de J. J. Armas Marcelo, se publicó también en 2014, una ficción en la que el escritor narra los recuerdos de un agente retirado de la Seguridad del Estado cubano cuando sospecha que ha fallecido el comandante Fidel Castro. Mientras, el incombustible Alberto Vázquez Figueroa regresaba a la arena literaria con Medusa y Hambre (ambas en Ediciones B) y título este último que el autor calificó como una de sus novelas más importantes.

Agitó como siempre el panorama editorial, Ánghel Morales quien a través de Aguere/Idea no descuidó la colección G21.Narrativa Canaria Actual al publicar las novelas Mujeres en la encrucijada, de Javier Marrero; La Laguna es ella, de Maca Martinón; El secreto de Taganana, de Pilar Escalona y Ucanca, de Gustavo Reneses.

Y cultivaron la novela histórica desde perspectivas diferentes Ángel Luis Marrero Delgado con El Leviatán chasqueado (Ediciones Idea) y Jesús Villanueva Jiménez con La cruz de plata. En los territorios de la fantasía, Víctor Conde aportó su épica Sangre berserker (Kelonia), que lo confirmó como una de las grandes voces de la literatura fantástica en España. Con otras claves, Sagar Prakash, tras alcanzar éxito en la red digital, publicó en Sumadeletras su novela de iniciación Amagi.

María Teresa de Vega dio a conocer este año Divisa de las hojas (Ediciones Idea) y en Neys Books La Laguna Esbrújula, una antología de relatos sobre la ciudad de Aguere en la que participaron un total de catorce escritores que forman parte del colectivo La pluma Esbrújula.

Escritura entre las nubes publicó Anahata. Olas de emociones, un viaje espiritual por varios lugares sagrados de la India del profesor de yoga Akhilesh Upadhyay y ya entrado diciembre, José Carlos Cataño presentó en Tenerife La próxima vez (2004-2007).

La colección Textos del desorden de Baile del Sol Ediciones publicó África. Más allá del tópico, volumen en el que se recopilan textos del profesor y escritor senegalés Amadou Ndoye y se presentó Ciudadano del viento y de los mares (Poesía y poética de Pedro García Cabrera) del poeta y crítico Miguel Martinón.

La editorial Adeshoras editó el último libro de la escritora y periodista Yanet Acosta, Noches sin sexo, volumen que cuenta con magníficas ilustraciones a dos colores de Ariadna Acosta y en el que se reúne 43 piezas en la que se combina el relato breve con el microrrelato para describir “de forma directa e intensa las reacciones irracionales, anómalas e incluso violentas de unos personajes condenados a sus propias pesadillas.” Y Neysbooks la novela Silence, de la escritora y periodista Alba Sabina Pérez, quien firmó un relato en el que narra la historia de Claudia, una joven vulnerable y solitaria que se va sola de vacaciones y por primera vez a Costa del Silencio, en el sur de Tenerife.

Otros libros publicados en 2014 fueron Unidades libres, relatos de Cristo Hernández y Relatos de qué sé yo, de Juan Henríquez, así como La maleta y el obelisco, de Andrés Servando Llopis (colección Atlántica, La Página Ediciones), El amor y otras vías de escape, Gerardo Pérez Sánchez y Juan  Cruz El niño de las siete (las seis en Canarias), con ilustraciones de José Luis Fajardo y editado por Diego Pun Ediciones.

El escritor Jorge Eduardo Benavides ambientó una de sus últimas novelas, La paz de los vencidos (Nocturna Ediciones) en Tenerife. Benavides visitó además la isla parra participar en el encuentro I Jornada Literaria Peruana, La literatura antes y después de Internet.

Por otra parte, se presentó Insulario menor, de Alfonso Domingo Quintero, editado por Baile del Sol en su colección Sitio de fuego y los cuentos ganadores de una nueva edición de Luchalibro. No olvidamos, entre otros tantos que involuntariamente olvidamos, Entre montañas, de César Tejedor y las memorias Lo que puedo contar… la Transición desde Canarias, de Juan Julio Fernández, así como tampoco el trabajo de la doctora en Historia del Arte por la Universidad de La Laguna y conservadora en TEA Tenerife Espacio de las Artes, Yolanda Peralta Sierra, Diccionario biográfico de mujeres artistas en Canarias (colección Volcado silencio, Ediciones Idea), en el que recoge trescientas entradas de creadoras nacidas o residentes en las islas desde el siglo XVI hasta la década de los años setenta del XX.

Julio Fajardo rescató y aunó recuerdos en La Laguna y en el territorio de la historieta asistimos a la presentación de los tres primeros volúmenes de la colección Guanches, una obra de Quique Ramos (guión) y Eduardo González (dibujo) que cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Candelaria, y que ya ha editado los álbumes: Antón Guanche: el encuentro entre dos mundos, La patria no está en venta: La Matanza de Acentejo y Los alzados de La Madera y se prevé que aparezca en 2015 Las dos torres de la Corona, La tierra se pierde e Ichasagua, el último Mencey.

En cuanto a editoriales en 2014 se consolidó como apuesta en Canarias, Neys Books Ediciones. Sus dos primeros títulos fueron las novelas La Laguna de los olvidados, de Benjamin Barrett y Sándalo y rapsodia, de Juan Jesús Pérez. Neys Books Ediciones, un proyecto del escritor Juan Andrés Herrera, continúa en la actualidad su trayectoria con  Emma Cohen (Magia amorosa para desesperados y desesperadas); José Luis Muñoz (Cazadores en la nieve) y Manuel Ruiz Castillo (No hay pasta para tanto gorila). Neys Books publicó además en noviembre el guión original de La campana del infierno, de Santiago Moncada, un filme maldito del cine español.

Otra novedad de este año fue que Elsa López, poeta y editora de Ediciones La Palma, respaldó la creación de la colección eme::escritura de mujeres en español, al cuidado de la también poeta y editora Nuria Ruiz de Viñaspre, galardonada este año con el Premio Racimo de Literatura 2013. Los tres primeros títulos de la colección fueron El Emparrado de María Antonia Ortega, Jardín de arena de Julia Otxoa y, por último, La jaula bajo el trapo de María Negroni. La colección eme avisa que contará también con un espacio para textos ensayísticos o filosóficos y que, trascurridos unos meses, todos estos títulos se editarán en formato epud, para que puedan se descargarlos en cualquier dispositivo móvil de lectura.

Mientras, Attikus Editores publicó El Interior del párpado, la primera novela del poeta y escritor Rafael-José Díaz, obra que se suma al catálogo de esta editorial electrónica que ya cuenta con títulos como El destino de las palabras, de Santiago Gil y El Tanatorio, de José Luis Correa.

El escritor Carlos Álvarez dio a conocer coincidiendo con el Día del Libro, el 23 de abril, la edición digital de Crónicas de la conquista de Canarias, libro en el que reescribió a partir de las transcripciones paleográficas, trabajos de Francisco Morales Padrón, Elías Serra-Ráfols y Agustín Millares Carló, conservando la literalidad del original “pero modificando el texto lo suficiente para hacerlas comprensibles y de fácil lectura a cualquier persona en la actualidad.”

Ediciones Zech llevó también a las librerías El diario de Luise Schmidt, Canarias 1904-1906 en su traducción al castellano apenas seis meses después de publicar la edición original en alemán, y Alexander von Humboldt. Su semana en Tenerife, 1799, de Alfred Gebauer.

Por último, Herques dio a conocer el volumen Enigmas y tesoros en Canarias. El enigma de Cabeza de Perro, en el que colaboraron profesores de las dos universidades canarias.

Festivales

La literatura de viajes volvió a ser protagonista en la segunda edición de Periplo, que se celebró en septiembre con gran éxito de público en el Puerto de la Cruz, ciudad que acogió también Mueca, su festival de teatro en la calle.

Tras dos años celebrándose en la capital grancanaria, el Salón Internacional del Libro Africano regresó durante dos días a Santa Cruz de Tenerife y en Arona continuaron refugiándose los aficionados a la literatura policíaca en NNegra y en la capital tinerfeña en Europa Negra. Continuó, además, el programa Santa Cruz, ciudad leída, que este año cumplió su cuarta edición dedicando los diez paneles que se distribuyeron por la Plaza de España, de la Candelaria y la Alameda del Duque de Santa Elena con fragmentos de novelas con descripciones de la capital tinerfeña escritos por autores nacionales y extranjeros como Vicente Blasco Ibáñez, que en Los argonautas (1914) ofrece una de los más hermosos y emotivos retratos de la ciudad. Tanto, que fue incluso elogiado, entre otros, por Domingo Pérez Minik en su libro de referencia Entrada y salida de viajeros.

La Biblioteca Municipal Central, ubicada TEA Tenerife Espacio de las Artes, rindió homenaje con motivo del centenario de su nacimiento al escritor de literatura popular Pedro Víctor Debrigode con una exposición y el Festival 3 Orillas escenificó en la Librería del Cabildo de Tenerife la ceremonia de entrega del Premio Almendro de las Artes y Letras, un galardón que este año incluyó varias categorías que distinguieron a los escritores Juan José Delgado y Alberto Omar, y al pintor y escultor Yamil Omar.

El Premio de Poesía Pedro García Cabrera, que anualmente otorga la Fundación CajaCanarias, recayó en el poemario Un árbol en Rodmell, escrito por la filóloga  Raquel Martín Caraballo y Cecilia Domínguez Luis presentó Cuaderno del orate (cuatro meses y un día), editado en la colección Poesía/Diario de Ediciones La Palma.

Fernando Delgado presentó Donde estuve, publicado por la Fundación José Manuel Lara, Alejandro Suárez Gutiérrez, Disenso (Ediciones Aguere/Idea), Emilio González Déniz Mariposas imposibles (Gas Editions) y Santiago Gil, Trasmallos (Ediciones La Discreta).

Iván Cabrera Cartaya fue ganador del V Premio Internacional de Poesía José Verón Gormaz con Noche en jardín destruido (en proceso de edición); Covadonga García Fierro obtuvo con su poema Amapolas en la penumbra el primer premio del V Certamen Internacional de Poesía Yolanda Sáenz de Tejada y el profesor Manuel Hernández fue nombrado miembro de la Academia de la Historia de Cuba.

El escritor y traductor Mario Domínguez Parra informó que estaba elaborando una muestra de poesía canaria, de la que hasta ahora han aparecido tres partes, para la revista mejicana Círculo de poesía. El también escritor y traductor José Aníbal Campos cosechó varios premios por su trabajo y Dulce Xerach Pérez optó y obtuvo la presidencia del Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife.

Seguimos con mucha atención y vía Facebook el viaje que emprendió una delegación canaria de escritores por Méjico que encabezó J.J. Armas Marcelo acompañado de Guadalupe Martín Santana, Santiago Gil, José Correa, Rafael José Díaz y Pablo Martín Carbajal y entre lo malo de 2014 concluimos que no derivó a peor cuando anunciamos que El Generador trasladaba su sede de la calle del Clavel a la de La Marina y que Solican Librearía Solidaria dejaba el espacio que ocupaba en el centro comercial de La Recova para instalarse en la calle del Padre Anchieta.

Sí nos agrió el carácter cuando se puso el cartel de cerrado en la Librería La Isla de la calle Robayna, aunque el establecimiento continúa abierto en la calle de Villalba Hervás de la capital tinerfeña y saludamos el ciclo Entre palabras y la celebración en el Parque García Sanabria de la XXVI Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife que hace un año quería encerrarse bajo techo. Pudimos hablar, además, con el escritor venezolano Antonio López Ortega, quien presentó su último libro La sombra inmóvil y con el autor de la polémica novela Un paso al frente, Luis Gonzalo Segura.

Hubo más actividades y presentaciones, también diálogos y encuentros y desencuentros pero sirva este artículo para orientar a interesados y curiosos que pese a la que nos cae, la literatura que se escribe en las islas se mantiene contra viento y marea. Una pequeña victoria, más cuando recién iniciado 2014, algunos agoreros sospechaban maliciosamente que este año no iba a resultar, precisamente, un buen año para la república de las letras en Canarias.

Las preguntas que nos asaltan en estos momentos es qué nos deparará literariamente el 2015. ¿Ocuparán el espacio que se merecen los escritores nacidos y/o residentes en las islas? Por lo pronto, Alexis Ravelo presenta en enero Las flores no sangran (Alrevés).

DIEZ TÍTULOS

* La maleta y el obelisco, Andrés Servando Llopis (colección Atlántica, La Página Ediciones).- Una de las sorpresas de este año al tratarse de una emotiva novela sobre la Guerra Civil y la postguerra que se desarrolla, entre otros escenarios, en la isla de Tenerife. Transmite miedo y desasosiego.

* Silence, Alba Sabina Pérez (Neys Books).- A título personal, otra de las grandes sorpresas de este año. ¿La razón? Nos puso la piel de gallina y supo conmovernos este sutilísimo y sensible retrato sobre el fin de la adolescencia y lo duro que es enfrentarse a esa edad de idiotas que es la adulta. Una novela imprescindible para reconciliarse con uno mismo.

* Los ojos del puente, Javier Hernández Velázquez (M.A.R. Editor).- Porque además de suponer el regreso de su peculiar y anarquista detective privado Mat Fernández, su autor compone la que quizá sea su novela más redonda hasta la fecha y también la más escéptica sin perder en ningún momento su implacable e impecable ironía. La capital tinerfeña vuelve a monopolizar una vez más el trabajo de un escritor cuya mirada se ha vuelto más negra y desesperada, pintando una capital de provincia con cielos encapotados donde siempre cae una lluvia que no dice nada.

* Colisión, Mariano Gambín (Roca Editorial).- Termina el año con dos novelas, dos títulos que se apartan de la dinámica que había ofrecido con su ya reconocida trilogía lagunera aunque sin perder su olfato para la acción y capturar la atención del lector. Colisión, quizá la más cinematográficas de sus novelas, es un thriller que está pidiendo a gritos su adaptación al cine.

* 9 horas para morir, Ángel Vallecillo (Colección G21. Narrativa Canaria Actual, Editorial Aguere/Idea). Novela desesperada y golfa en la que el lector asiste impotente a las últimas horas de vida de su protagonista, un personaje harto de sí mismo y harto de los demás que busca una razón para vivir mientras se le van cerrando todas las puertas.

* El amor y otras vías de escape, Gerardo Pérez Sánchez (Editorial Verbum).- Una de las grandes sorpresas de este año, a nuestro juicio, no solo por los personajes que el autor propone en la historia sino por su aguda mirada, no exenta de ironía, sobre las relaciones de pareja. Se agradece, además, su contenido sentido del humor.

* El viento y la sangre, M. A. West (Navona Negra).- Vendida como un olvidado hard boiled de los años cincuenta, cuando Alexis Ravelo reveló que no existía el tal señor West sino Alexis Ravelo, la noticia fue de traca y confirmó el talento y la capacidad de mimetismo de su autor, un gamberro genial de cuya broma aún colean efectos secundarios.

* Días de lluvia, Luis Junco (colección Sitio de fuego, Baile del Sol).- Porque se trata de una novela en la que se mezcla realidad y fantasía con mesura, sin alharacas, todo en función de una historia muy intimista que quiere dar una lectura delirante sobre el tiempo y cómo lo afecta el carácter de las personas.

* Réquiem habanero por Fidel, J. J. Armas Marcelo (Alfaguara).- Más que la trama, que el ajuste de cuentas que Marcelo aspira a escribir, lo mejor de esta novela es cómo está escrita, ya que su autor mimetiza notablemente el habla de una ciudad, La Habana, que parece muere en soledad.

* Mujeres en la encrucijada, Javier Marrero (Colección G21 Narrativa Canaria Actual. Editorial Aguere/Idea).- Porque se trata de una arriesgada novela puzzle y coral en la que sus  protagonistas nos cuentan pedazos de sus historias. En algunos casos de superación y en otros de derrota.

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador.

El horror

Sábado, Diciembre 27th, 2014

- ¿A quién dirigís el Kaddish? ¿Aún seguís creyendo? ¿En quién creéis? ¿A quién dais las gracias? ¿Le agradecéis al Señor del universo por la gracia de haber recibido a nuestros hermanos y hermanas, a nuestros padres y madres? ¿Realmente le estáis agradecidos? No y no. No hay ningún Dios. Si lo hubiese no podría haber permitido semejante desgracia, una injusticia tan grande, el exterminio de inocentes, niños pequeños recién nacidos, personas que sólo quieren trabajar y traer un poco de provecho al mundo. Y vosotros, testigos vivientes de una gran desgracia, ¿todavía agradecéis a quién dais gracias?

(Treblinka, Chil Rajchman. Traducción del yiddish por Jorge Salvetti. Seix Barral, 2014)

Chil Rajchman y su hermana fueron deportados en otoño de 1942 al campo de Treblinka, (Polonia), una fábrica de exterminio de la que Rajchman sobrevivió, y experiencia que fue anotando durante su estancia en el infierno aunque las guardó celosamente hasta su muerte en 2004, año en el que fueron publicadas por primera vez.

La edición que publica Seix Barral cuenta además con un epílogo de Vasili Grossman, periodista y probablemente uno de los grandes escritores rusos del siglo XX. Los apretados recuerdos de Rajchman y las palabras finales de Grossman hacen de Treblinka uno de los grandes libros de este año que ya tiene los días contados.

No resulta nada fácil leer Treblinka. Un volumen de apenas doscientas páginas en la que su autor –sin aportar reflexiones, sin plantearse interrogantes sobre lo vivido– describe con frío estilo periodístico su papel como engranaje en una de aquellas fábricas de la muerte.

Fábrica en la que trabaja rapando a las mujeres antes de ser ejecutadas o buscando dientes de oro entre los cadáveres. También transportando muertos a los que arroja a una fosa. Se busca la vida para sobrevivir y sortear a la muerte.

Y su relato es estremecedor. Sacude y revuelve conciencia porque te fuerza a ser testigo de unos hechos que haces que desconfíes un poco más de la especie. Mientras, el olor de los cadáveres, las palizas que los alemanes y ucranianos ejercen sobre los cautivos, muchos de ellos judíos, genera preguntas.

Demasiadas preguntas.

Una de ellas: ¿cómo fue posible?

Treblinka es un testimonio frío y feroz sobre los peor pero también lo mejor que puede dar de sí ese animal tan anormal que es el hombre. La lectura del libro te atrapa, tanto, que hace imposible que apartes los ojos de sus páginas paralizado por el horror.

Lo que hace grande Treblika es que está escrito con verdad. Una verdad en la que no hay rabia ni rencor sino una verdad que disuelve cualquier sospechosa duda.

Una verdad que narra con frases cortas y descripciones telegráficas que son los instrumentos que alimenta su fuerza demoledora como relato. Relato para dar a leer a quienes aún desconfían de lo que pasó y de lo que mucho me temo pasa.

Chil Rajchman fue uno de los pocos sobrevivientes del campo de exterminio de Treblinka, tras la rebelión en 1943 escribió estos recuerdos mientras se escondía como podía para evitar a la muerte.

Y el resultado fue un libro sobre el horror. El horror que provoca sentir miedo todos los días al estar sujeto a los caprichos de un sistema que organizan asesinos y el reto a desafiarlo cuando se concluye que no tienes nada que perder salvo la vida. Ese momento en que el miedo por ser tan real no es nada.

Treblinka es un libro sobre el desconcierto. Y debería ocupar un lugar privilegiado en esa gran literatura que generaron los supervivientes del holocausto. Pienso, es inevitable, en Primo Levi.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Rajchman se radicó en el Uruguay donde pudo comenzar una nueva etapa de su vida. Como ciudadano uruguayo formó una familia y fue un activo defensor de la justicia y el respeto a la diversidad.

En algún armario de su casa guardaba estas memorias: Treblinka.

Su testimono de las tinieblas.

El rutinario trabajo –el rutinario día a día– que pasó en una factoría dedicada a la muerte.

Saludos desde este lado del ordenador.

El mundo se ha vuelto tonto, tonto, tonto

Martes, Diciembre 23rd, 2014

Al principio pensé que se trataba de una de esas diabólicas maniobras publicitarias que te venden cualquier cosa pero con el crepitar de los acontecimientos se ha logrado lo inimaginable: despertar el escaso interés que tenía por ver The Interview, la comedia no sobre Corea del Norte sino sobre el asesinato de Kim Jong-Un que protagonizan James Franco y Seth Rogen.

Rogen también dirige este largometraje cuyo estreno ha cancelado Sonny Pictures tras los ciberataques que ha recibido la compañía. Ataques que investigadores del FBI señalan vienen de Corea del Norte.

The Interview cuenta una historia en clave de comedia en la que dos periodistas norteamericanos viajan a ese país para entrevistar a su amado líder, Kim Jong-Un, con el fin de asesinarlo. Órdenes de la TIA, digo CIA.

Matar a Kim como a un lechón.

Circula en las redes el momento en el que asesinan a Jong-Un en la película.

Ah, Corea del Norte…

Toda la información que circula en torno a ti es sesgada. Venga de tus detractores como de tus defensores. Todos, los que están en tu contra como los que están a favor, han despertado al tonto que llevaba dentro y que ahora quiera ver una película tan tonta como aquellas que protagonizaban Bing Crosby y Bob Hope. Solo que en las de Crosby y Hope sonaban buenas canciones…

Hasta ahora el artículo más sensato leído sobre esta amenaza bélica lo escribe George R.R. Martin, el autor de Juego de tronos, no ya por estudiar el conflicto y sus consecuencias sino por la justificada rabia que transmite porque no se estrene en el Mundo Libre.

Martin ofrece que esta película se exhiba en una de sus salas a un a riesgo de desatar las iras de Kim Jong-Un.

Un Kim Jong-Un que parece el malo de una película de James Bond pero si así fuera… ¿por qué no está 007 en Corea del Norte?

¿Y los del Team America?

¿Para eso pagamos impuestos los del Mundo Libre?

The Interview estaba previsto que se estrenase estas navidades. Otra producción insustancial con la que ocupar las carteleras en unas fechas tan poco dadas a pensar con la cabeza y sí con el impulso de saquear lo poco que llevas en el bolsillo.

Pero no ha podido ser.

Todavía.

Semanas atrás un grupo de activistas, los Guardianes de la paz, se dedicaron a liarla  al revelar públicamente información interna de Sonny mientras aparecía en las pantallas de los ordenadores de la compañía: “os hemos advertido, esto es solo el principio”.

La escalada de miedo fue en aumento hasta que Sonny, por si las moscas, apostó por cancelar su estreno –previsto el 25 de diciembre de 2014– cuando el FBI anunció que detrás del ciberataque se encontraba… Corea del Norte.

O la mano alargada de Kim Jong-Un.

Un tipo, el Kim, que hace estas cosas porque le viene de familia.

Saludos, “os hemos advertido, esto es solo el principio”, desde este lado del ordenador.

Un año de cine en Canarias

Lunes, Diciembre 22nd, 2014

Partiendo de la base de ser conscientes que un artículo como éste es imposible reseñar todos las acciones que, cinematográficamente, se han producido en las islas a lo largo de un 2014 que ya comienza su cuenta atrás, sirvan estas líneas a modo de repaso general para acercarnos a una realidad como es la audiovisual en Canarias que, pese a la crisis, continúa adelante. Ha llovido mucho, real y metafóricamente, este año que se nos va, así que no resulta fácil analizar sucintamente lo que se ha hecho relacionado con el arte de las imágenes en movimiento. Más si tenemos en cuenta que los fogonazos que han iluminado el panorama tienen sello independiente tras los frustrados e insistentes intentos de los organismos públicos por ordenar un sector que nace, crece y se multiplica espontáneamente.

A broma sonó el anuncio de la creación del Consejo Canario de la Cultura, un organismo asesor entre cuyos objetivos busca estar presente en las negociaciones del Régimen Económico y Fiscal (REF) y en una comisión del Parlamento de Canarias “para evaluar la influencia de la cultura en el desarrollo de la sociedad canaria”. No hay que tomarse a guasa, sin embargo, los rodajes nacionales y extranjeros que han recurrido a los espacios naturales de las islas aprovechando las atractivas reducciones en el Impuesto de Sociedades y la materialización de la Reserva para Inversiones (RIC) en proyectos audiovisuales que invitan, entre otras cosas, a la ubicación de empresas cinematográficas en cualquier rincón del archipiélago bajo el paraguas de la Zona Especial Canaria (ZEC).

El productor y cineasta Gerardo Herrero fue contundente a este respecto: “aquí es más caro rodar que en Barcelona o Madrid, pero los incentivos económicos y las posibilidades de espacios, horas de luz, permisos… resultan determinantes a la hora de elegir las islas”. Estas declaraciones las pronunció tras un encuentro que Herrero mantuvo junto a su socio canario Lucas Fernández y que casi coincidió en el tiempo con el anunciado aumento, calificado de “leve” por el sector, de los incentivos fiscales del Ministerio de Hacienda. Esto derivó a que algunos profesionales elogiaran el ejemplo canario con respecto al nacional, como entre otros el cineasta Álex de la Iglesia.

Pero mientras tanto, ¿qué pasó con los largos y cortometrajes rodados por los profesionales canarios ajenos a esos incentivos fiscales? Más cuando el Gobierno regional, recordemos, ha reducido drásticamente su respaldo a la Cultura aunque sobrevivan de los tijeretazos las partidas cada más exiguas destinadas a los cortos.

TEA Tenerife Espacio de las Artes, en Santa Cruz de Tenerife, el Aguere Espacio Cultural, en La Laguna, y los Multicines Monopol en la capital grancanaria, continúan todavía apostando por una política de estrenar comercialmente estas producciones. Así que gracias a su gesto, este año se exhibieron los largometrajes Muchachos (Raúl Jiménez Pastor, 2013); La nada cotidiana (Fátima Luzardo, 2013); Crónicas del desencanto (Daniel León Lacave, 2014); Slimane (José Ángel Alayón, 2013); 30 monedas (Ado Santana, 2014); Jardín barroco (Jairo López, 2014) y Edificio España (Víctor Moreno, 2012).

Edificio España fue, además, protagonista de una involuntaria polémica en 2014 cuando Víctor Moreno denunció que la película llevaba recluida quince meses por orden del Banco de Santander, entidad que reconsideró su actitud y levantó el supuesto “veto” del que se quejaba el cineasta. Todavía sin entender las razones del Santander, objetivamente hablando el caso Edificio España se trata de una de las más ingeniosas y sutiles metáforas de la actual situación económica y social que vive este país.

Igual de polémico fue la publicación del manifiesto que un grupo de profesionales del cine en Canarias firmó para mostrar públicamente su rechazo a OMF Asesores SLP (Pacific Nihil) para organizar LPA Filma. Entre otros puntos, la queja del colectivo destacaba su incomprensión ante lo que calificaban como opacidad y que se realizara sin concurso público el contrato que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria suscribió con esta empresa. Más cuando y según su criterio: “OMF ASESORES SLP carece del recorrido, empaque y capacidad demostrada o demostrable para desarrollar adecuadamente un evento de este calibre. Para tal afirmación nos basamos en la experiencia vivida, tanto directa como indirectamente, por muchos de los autores, técnicos e intérpretes abajo firmantes en el único evento de cierto peso que han realizado en el ambiente cinematográfico, el Festival de Cine de Gáldar”.

Entre las noticias positivas, celebramos la nominación de Hiroku. Defensores de Gaia (Saúl Barreto y Manuel González Mauricio) a mejor película de Animación en los Goya; así como las nominaciones de otros dos canarios residentes en Madrid que compitieron en las categorías de Vestuario, Tatiana Hernández por Los amantes pasajeros de Pedro Almodóvar, y Francisco Delgado López por Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia. Asistimos además a la presentación del rodaje de Las voces del viento, proyecto sobre la conquista de Canarias –desde el punto de vista de los aborígenes– denominado Bentejuí y que se inició con el mediometraje Ansite, de Armando Ravelo.

Entre los que nos dejaron este año a casi todos sorprendió la muerte en Santa Cruz de Tenerife de Dunia Ayaso (Las Palmas de Gran Canaria, 1961), codirectora junto a su pareja Félix Sabroso de un puñado de comedias locas notablemente influenciadas por el primer Almodóvar como Perdona bonita, pero Lucas me quería a mi (1997) o dramas Ayaso/Sabroso como La isla interior (2009), una película en la que La Mirada intervino en su producción.

La Mirada Producciones celebró, precisamente en 2014, su veinte aniversario. Una larga carrera entre las que se cuentan trabajos como Mirando a Laura (Ramón Santos, 1991) y como productora asociada El último latido (Javier Fernández Caldas, 1992), Esposados (Juan Carlos Fresnadillo, 1996) y La Raya (Andrés M. Koppel, 1997), entre otros.

Documentales y cortos

Tras disolverse en el aire aquellos años donde creímos que brotaría eternamente de las piedras las fuentes de leche y miel, sí por algo se ha caracterizado el audiovisual en las islas en 2014 ha sido por su intermitente contribución al cortometraje y al género documental. Citaremos solo las producciones que hemos ido recopilando a lo largo del año como los siete trabajos seleccionados en el catálogo Canarias en corto 2013/2014: Plástico reciclable, dirigido por Pablo Rodríguez Montenegro; Golosinas, de Iván López; Caballo de mar, de Fernando García–Montero Alcántara e Iñaki Gaztañaga; La trompeta de Andrés Raymundo Nieves Pérez; Un día cualquiera, de Nayra Sanz; Progreso al pasado, de Edgar García y El tipo del fondo, de José Medina. Y los tres que quedaron en reserva: No son los patos, de Pablo Fajardo; Las leyes físicas del amor, de Iván López y Tres corderos, de David Pantaleón.

Se presentaron, al margen del Catálogo, los documentales Cautivadas, realizado por la actriz y directora Mercedes Ortega en coproducción con Televisión Española y la colaboración de la Televisión Canaria; La murga, ópera popular, de David Baute sobre estos grupos del Carnaval, el cortometraje documental Aeroevasiones, inspirado en la artista María Belén Morales (Tenerife, 1928),  producido por Sensograma y dirigido por Carlos Hernández Dorta; Los náufragos del Berge Istra, de Víctor Calero, en el que se narra la historia de los únicos supervivientes –Imeldo Barreto y Epifanio Bencomo, naturales de Punta Hildago y Taganana– del carguero de bandera noruega Berge Istra, hundido el 30 de diciembre de 1975 en aguas del océano Pacífico; Néstor, dirigido por Antonio de Nascimento y realizado por Alejandro Gutiérrez Gil-Roldán sobre el pintor grancanario; La mirada del maestro. Domesticando el ego, realizado por Ángel Suárez; Al pie de la cruz me muero, de Herika González que muestra la costumbre de El Pinar, en El Hierro, de la Fiesta de La Cruz, una fiesta ancestral que se celebra cada 3 de mayo y en la que las jóvenes casaderas engalanan las cruces con prendas prestadas por los vecinos para sacarlas en procesión por las calles del municipio y Déjame ser, de Tarek Ode, donde se propone un recorrido por la vida de cinco creadoras como Josefina Plá, Lola Massieu, Pino Ojeda, María Orán y Elsa López.

En cuanto a los cortos de ficción, se exhibieron entre otros Nocturno, de Rudy Rodríguez Martín; MinAa, de Cándido Pérez de Armas; Tenemos que hablar, de Gustavo García Torres, Los últimos días de Berto, El viajante, Beso sus pies, señora y Gina, de Domingo Damián Ojeda a los que añadimos trabajos de la isla de El Hierro, La Palma y Fuerteventura como El navegante y Los carneros de La Frontera, de Guillermo Díaz; Codicia, de Rubén Armiche; Este-Oeste, de Iván López; El regalito, de María Sanz Estévez y A vivir, de Ángel Valente.

Iván López estrenó del cortometraje Las leyes físicas del amor junto a dos de sus trabajos anteriores: El mundo está en otra parte y Tú por mí y se exhibió el videoclip Dernier Soupir, del grupo francés 6LEXIC, realizado por el tinerfeño Fran Casanova, quien aprovechó la ocasión para mostrar otras experiencias audiovisuales como Sara (video clip del grupo madrileño Delco); Campo de batalla (cortometraje); Sauvage (video clip) y Ayúdame a recordar (cortometraje).

Se estrenó también en 2014 el mediometraje Melania. Paciente Cero, escrito y realizado por Óscar Martínez, El talón de Aquiles, de César Miranda y La rosa del desierto, de Emilio Alonso, y se repuso El perdedor (2007), un mediometraje de Julio García.

Libros

Pocos fueron los libros escritos por autores nacidos o residentes en las islas relacionados con el cine que se publicaron en 2014. Destacaríamos, entre otros, Ciudades de cine, un volumen coordinado por el doctor en Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, Gonzalo M. Pavés, y el doctor en Historia del Arte por la Universidad de Málaga, Francisco García Gómez y el guión de Isleños, la película que nunca fue, junto al pack en dvd de Guarapo (1988), Mambí (1998) y El vuelo del guirre (2007) de Teodoro y Santiago Ríos. En la redacción de Isleños colaboraron junto a los hermanos Alberto Vázquez Figueroa y José Miguel Hernán según la investigación histórica desarrollada por Armando Curbelo Fuentes.

La editorial canaria Neys Books publicó en noviembre el guión original de La campana del infierno, de Santiago Moncada, un filme maldito del cine español y el crítico Joaquín Vallet presentó su libro sobre el cineasta británico Terence Fisher (Cátedra, 2013), invitado por la Filmoteca Canaria y coincidiendo con un ciclo sobre el director de Drácula. Destacamos también que el especialista Jorge Gorostiza impartió una charla sobre Los orígenes del cine en Canarias en la Real Academia Canaria de San Miguel Arcángel en Santa Cruz de Tenerife.

Filmoteca

El trabajo que ha realizado la Filmoteca Canaria a lo largo del año ha sido muy destacable no ya por los ciclos que organiza puntualmente sino por el rescate que hace de la memoria audiovisual del archipiélago, como la donación de las bobinas de Pathé Baby cuyo material cubre el vacío documental del archipiélago en los años 20 y 30, así como la exposición sobre su 30 aniversario que acogió hasta el pasado 28 de noviembre el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, y en la que se mostró parte de sus fondos audiovisuales, gráficos, bibliográficos y hemerográficos.

La Filmoteca Canaria exhibió además tres trabajos realizados por el cineasta amateur Manuel Tauroni en el Teatro Guimerá de la capital tinerfeña. Sus títulos: La leyenda de Santa Cruz (1977); Y lo llaman María Jiménez (1976) y Una gaviota llamada Esperanza (1976).

Al margen de la actividad exhibidora de la Filmoteca Canaria, este año y dentro del ciclo Encuentros con el cine, se proyectó y se tuvo la oportunidad de conversar con sus autores, todos ellos cineastas independientes de las islas y peninsulares. David Pantaleón inauguró esta iniciativa con el documental Fronteras de Zalamea, sobre la gira que realizó la compañía teatral canaria 2RC por Estados Unidos y Méjico, y los cortos A lo oscuro más seguro (2012) y Por la puerta grande (2013).

Mientras tanto, el Paraninfo de la Universidad de La Laguna acogió Cortos de Oscar en la ULL, en el que se exhibió cuatro cortos y mediometrajes españoles candidatos a las famosas estatuillas doradas como Esposados (Juan Carlos Fresnadillo, 1996); 7:35 de la mañana (Nacho Vigalondo, 2003); Éramos pocos (Borja Cobeaga, 2005) y Aquel no era yo (Esteban Crespo, 2012).

La Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife organizó, por otro lado, Dando voz, una muestra de cortometrajes contra la violencia de género y cuya programación asumió Digital 104, y que contó con Quédate conmigo, de Josep Vilageliu, Subir y bajar, de David Planell; Miente, de Isabel de Ocampo; A solas, de Francisco Javier Rubio; Reacción, de David Victori y El orden de las cosas, de los hermanos Esteban Alenda.

Digital 104 presentó igualmente siete cortometrajes incluidos en el catálogo de Digital 104 Film Distribution, todos ellos inéditos en Tenerife, como Todo lo que dices que soy, de Guillermo Florence; Sepideh, de Fani Konstantinou; Segundos, de Ana Puentes, Pablo Martínez y Juan Guerci; The Other Side, de Conrad Mess; Low Cost, de Franco Volpi; Silver Sands Motel de Cayetana H. Cuyás y Cris Noda; y Última sesión, de Natxo Fuentes.

Festivales

Los festivales de cine que se celebran en las islas continúan contra viento y marea. Tras el anuncio de que Claudio Utrera abandonaba la dirección del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, tarea que asumirá el próximo año Luis Miranda, se mantienen MiradasDoc, Animayo, CineEsCena, que este año acogió la primera edición de La Laguna. Plató de Cine; Cinedfest, Tenerife en corto y Fimucité y su festival hermano Fimucinemá, que contó en 2014 y entre otros invitados, con el compositor, músico y actor Paul Williams, quien celebró en Tenerife el 40 aniversario de El fantasma del paraíso (Brian de Palma, 1974) en una sesión inolvidable cargada de mágica y divertida nostalgia.

Saludos, no están todos los que son, desde este lado del ordenador.

¡Es la guerra!

Sábado, Diciembre 20th, 2014

Tiembla Mundo Libre…

Corea del Norte no duerme…

¡Es la guerra!

Saludos, game over, desde este lado del ordenador