Archive for the ‘Música’ Category

Gritos y susurros…

Jueves, Julio 10th, 2014

* El compositor Antón García Abril y la actriz Lone Fleming asistirán este, jueves 10 de julio, a la proyección de La noche del terror ciego (Amando de Ossorio, 1974) a las 20.30 horas, en el Aguere Espacio Cultural de La Laguna. El ciclo dedicado al compositor español, Antón García Abril, organizado por la Filmoteca Canaria y el Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife continúa la semana próxima –jueves 17 de julio– con La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971). Antón García Abril es el autor de la música de series de televisión como El hombre y la tierra, Fortunata y Jacinta, Ramón y Cajal o Anillos de oro, mientras que la actriz Lone Fleming se convirtió en una musa del cine de terror y fantástico con acento español en los años setenta tras su aparición en películas como Endemoniada, La ciudad maldita o Viaje al centro de la tierra.

* El hombre bala acoge este viernes, 11 de julio, una actuación de Edui Bercedo & Antonio Koppel. El acto comenzará a las 22 horas y es probable que haga historia como suele hacer historia los conciertos de Eduardo Bercedo.

* El Equipo Para asoma la cabeza con un acto que se celebrará este sábado, 12 de julio, en el Espacio Guimerá Música (EGM) con un concierto que se organiza gracias “a las  facilidades que nos ofrece el Organismo Autónomo de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz.”  La historia, cuenta el Equipo Para, es rendir homenaje a los músicos que “durante el tiempo que estuvimos en El Generador apostaron por sonidos experimentales y nuevas formas de expresión sonora.” Está previsto que actúen el dúo CoZta-RodrígueS y el trío owin´ek.

* Y para los que no tuvieron la oportunidad de verla en su momento y ni siquiera se han molestado de descubrirla en dvd/blueray o bajándosela del ordenador porque lo suyo es la infame piratería, TEA Tenerife Espacio de las Artes acoge el sábado la proyección del largometraje El fantasma del paraíso (Brian de Palma, 1974), acto que contará con la presencia de uno de sus protagonistas –el malvado Swan– y autor de las canciones de este musical chiflado y de terror, Paul Williams. La sesión forma parte del Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife, que incluye además su peculiar festival de cine, Fimucinemá.

Saludos, funde a negro, funde a negro, desde este lado del ordenador.

Quijotadas afortunadas

Jueves, Junio 19th, 2014

UN LIBRO QUIJOTESCO

Más de un centenar de artistas, entre escritores, pintores y escultores, participan con sus textos y creaciones plásticas en El arte en la ínsula de Don Quijote, un volumen que está llamado a convertirse en el libro del año de cuantos se han editado en el archipiélago canario.

El volumen es resultado de la exposición del mismo título que en la actualidad y hasta el 2 de julio se exhibe en la Fonda Medina, en Güímar, a la espera de que en septiembre se traslade de forma permanente al Museo del Quijote en el mundo que acoge el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Mencey Acaymo, cuya colección cuenta con 420 ediciones escritas en 82 idiomas procedentes de 80 países, desde la India hasta el Perú.

El arte en la ínsula de Don Quijote incluye textos relacionados con la popular obra de Miguel de Cervantes, entre otros de Sabas Martín, Cecilia Domínguez Luis, Juan Cruz, Fernando Delgado, Víctor Álamo de la Rosa, Verónica García, Juan Carlos de Sancho, Rafael José Díaz, Samir Delgado, Carlos E. Pinto, María Jesús Alvarado e Isabel Castells, así como obra plástica de Fernando Álamo, Luis Arencibia Betancort, Lola del Castillo, Andrés Delgado, Facundo Fierro, Juan José Gil, Maribel Nazco, Gonzalo González y Luis Alberto Hernández.

DOCUMENTAL SOBRE CARLA ANTONELLI Y DOS DE SUS CANCIONES

El periodista y escritor Fernando Olmeda se encuentra inmerso en la realización de El Viaje de Carla, un documental biográfico –cuyo estreno se espera para el próximo otoño– que narra la vida de Carla Antonelli, una de las más destacadas activistas por la igualdad en España del colectivo LGTB, actriz, tertuliana de televisión y, desde 2011, diputada en la Asamblea de Madrid. Carla es original del municipio de Güímar en Tenerife (Islas Canarias), localidad a la que regresa 32 años después para reencontrarse con su pasado y sus recuerdos y hacer balance de su vida. La protagonista encarna a todas aquellas personas que como ella luchan a favor de la igualdad legal y social conforme a su identidad de género superando todos los obstáculos y logrando convertirse en referente social. El lanzamiento discográfico de la banda sonora se ha producido este jueves, 19 de julio, con los títulos El Viaje de Carla: Romper con (Casi) Todo y El Viaje de Carla: Y las Flores, títulos que son solo un anticipo del trabajo musical del documental.

Romper con (Casi) Todo la compone Ramón Alemán, cantautor ocasional, periodista y corrector de textos. Ramón Alemán formó parte de la generación de cantautores canarios inmediatamente posterior a la irrupción del Taller Canario de Canción (años noventa), aunque nunca desarrolló una carrera musical propiamente dicha. Sí es autor, no obstante, de un catálogo de canciones, aunque solo dos o tres han sido grabadas, entre ellas la presente Romper con (Casi) Todo, que fue grabada a finales de los años 90 y de la que no existe ninguna copia física localizada de la edición original, habiendo sido remasterizada desde un archivo digital para la presente publicación. Ramón Alemán es en la actualidad responsable de la empresa de corrección Lavadora de textos.

Y las flores es un tema que firma e interpreta Alicia Ramos, una cantautora de carácter eminentemente político. No tiene discos grabados y desarrolla su carrera en un circuito minoritario y marginal, por lo que Y las Flores es su primer single editado al haber sido grabado ex profeso para el documental. Sus letras son desgarradas y directas, envueltas en un rock acústico con reminiscencias country y bluegrass. A pesar de su dureza, Alicia Ramos deja un poso de esperanza en quien la escucha.

NUEVO SELLO EDITORIAL CANARIO

El nuevo sello editorial en Canarias Escritura entre las nubes, dirigido por Elena Morales, lanza Noticias del olvido, un poemario de la escritora cubana Sonia Díaz Corrales (Cabaiguán, 1964). La obra cuenta con siete ilustraciones que “forman parte de esas joyas caprichosas que produce con empeño artesanal la pintora, escritora y editora Margarita García Alonso desde su refugio en Francia”, explica el prologuista del libro, Joaquín Badajoz. El poemario vio  la luz por primera vez en 2011, en Francia, con la editorial Hoy no he visto el paraíso y viajará desde Canarias a Miami (Estados Unidos), Cuba y varios países de Hispanoamérica.

Noticias del olvido ha sido valorado y alabado por numerosos críticos e intelectuales. Así la escritora, profesora e investigadora Yanetsy Pino Reina destaca: “La poesía de Sonia Díaz Corrales transcurre sigilosamente desde la opresión a la libertad. Con sus Noticias del olvido, propone un poemario donde se legitiman el tiempo, la identidad y la fe desde la angustiosa e indispensable condición de la libertad”.

Saludos, escrito en algún lugar de…, desde este lado del ordenador.

El CCC se presenta en sociedad

Lunes, Marzo 3rd, 2014

Tras un parto difícil y con mucho dolor nace el Consejo Canario de la Cultura.

Unos dicen que fue concebido con la semilla del diablo pero su madre, su Rosemary particular, no ha tardado en mecer el cochecito donde por ahora descansa la criatura.

El bautizo oficial tuvo lugar el pasado febrero y en él estuvo el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, quien con su característico y cansino entusiasmo calificó a los culturos y culturetas, artistas y artistas estrellados, como un sector “complejo” pero imprescindible en sociedad.

También en la sociedad.

PAULINO RIVERO (mientras mira a la concurrencia): Las cosas empiezan a verse de otra manera, empieza a verse la luz al final del túnel.

Y deja volar por el salón, como quien no quiere la cosa, que podría haber más perritas en los próximos presupuestos siempre y cuando estos chicos que aportan el uno por ciento del Producto Interior Bruto de Canarias no me toquen los cojones.

El Consejo Canario de la Cultura nace como organismo asesor. Y sus objetivos para 2014 es estar presentes en las negociaciones sobre el Régimen Económico y Fiscal (REF) y en una comisión que se constituirá en el Parlamento de Canarias para evaluar la influencia de la cultura en el desarrollo de la sociedad canaria.

Pero hay más:

La idea es implicar al sector en el turismo “no solo porque sea un mercado”, apuntó la consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda, Inés Rojas, sino aprovechar la promoción de las islas como destino cultural de base y para la internacionalización del arte.

¡Chacho!

Al margen de lo que haya pretendido querer decir tanto Rivero como Rojas, lo que se desprende de la presentación en sociedad del Consejo Canario de la Cultura es que hay voluntad por parte del Ejecutivo autonómico por aportar unos cuartos más pese a que Madrid continúe ninguneando los destinos universales de una comunicad autónoma como es la canaria más esquizofrénica que nunca.

Esquizofrénica porque los que dirigen la cosa pública van por un lado y los que aún soportamos la cosa pública por otro…

Eso explica que vea con resignada indiferencia la constitución de este Consejo que en algún lugar se escribe con sus iniciales: CCC.

¿CCC?

CCC es la marca de una popular cerveza que se fabrica por aquí pero a la que si se le borra una C queda como CC, que corresponden a Carlos Castaneda, un investigador que se empeñó en describirnos las enseñanzas de don Juan mientras se metía dentro del cuerpo la ayahuasca.

El organigrama del Consejo Canario de la Cultura lo presidirá Inés Rojas actuando como vocales los responsables de las direcciones generales en materia cultural, representantes de los cabildos y ayuntamientos, así como de otras consejerías “con el objetivo de fomentar procesos de transversalidad y cooperación en el ámbito del Gobierno de Canarias (Educación, Empleo, Turismo y Economía), además de la Radio Televisión Canaria.”

También forman parte del grupo representantes de diferentes disciplinas y organismos culturales como Benito Cabrera, Rosario Álvarez, José Luis Rivero Ceballos, Juan Manuel García Ramos, Elena Acosa, María de los Reyes Hernández, José Dámaso, Enrique Mateu, Daniel Tapia y Ana Sánchez Gijón.

Una tropa que tiene previsto celebrar sesiones ordinarias dos veces al año. Momento en el que se verán las caras para justificar que siguen y evalúan “el cumplimiento de los objetivos de la Estrategia Canaria de la Cultura.”

La idea, se dice, “es constituir una propuesta de objetivos y un plan de trabajo hasta 2015.”

Empieza a verse luz al final del túnel” asegura Paulino Rivero.

El escritor y profesor Juan Manuel García Ramos responde mientras sobre el CCC en una entrevista que publica ABC.

El periodista pregunta si los integrantes del Consejo Canario de la Cultura cobrarán dietas. También qué se hará para que el CCC no sea percibido en sociedad “como una mesa larga más, de las que tanto gustan a Paulino Rivero.”

Y Juan Manuel García Ramos contesta:

Mire usted, he sido invitado a formar parte de ese Consejo, pero no hemos celebrado ni una reunión hasta ahora. No creo que se cobren dietas en ese órgano que al parecer se reunirá solo dos veces al año y cuyas funciones específicas desconozco aún, pero que no veo mal que exista. Una nación se asienta sobre y se fortalece con una cultura común, no solo por ocupar una determinada demarcación territorial. En Canarias corremos siempre el peligro de convertirnos en siete tribus, en siete reinos de taifas. La cultura es un instrumento indispensable para consolidar una ideología nacional, un proceso de autoconocimiento. ¿Quiénes somos los canarios, qué nos define en nuestro diálogo con otros pueblos, cuál es nuestro proyecto colectivo? Espero que en el ámbito de ese Consejo se planteen algunos de estos asuntos con la seriedad que requieren y se dé respuesta imaginativa a algunos de ellos.

Ya ven

Fundo a negro

(*) Las cursivas son nuestras.

(**) La imagen que ilustra este post corresponde a La semilla del diablo (Rosemary’s Baby, Roman Polanski, 1968)

Saludos, en carnaval, desde este lado del ordenador.

Fallece el percusionista José Pedro Pérez

Lunes, Julio 22nd, 2013

Silencio pesado y triste en el universo musical canario.

Ha fallecido el percusionista José Pedro Pérez León.

José Pedro trabajó con grupos y artistas como la Compañía de Flamenco I+D Danza, Al Farabi, Euclydes Mattos, Madeira de Choro, Cambio de Sentido, Fernando Otamendi, Trespuntocero3.0, Tricústico, Adhâr Goma, Julio Tejera, Borondón, Greg Lyons, Taller Canario, Almargen, Los Sabandeños, Mestisay, Taburiente, Sergio Makaroff, Luis Pastor, Cañamán, Benito Cabrera, Arístides Moreno, Gato Gótico, Añoranza, Artenara e Ismaila Sane, entre otros.

También cabría destacar sus colaboraciones junto a Paco Perera, Fabiola Socas, Mari Carmen Mulet, Enrique Guimerá, Zigurath, Kike Perdomo, Rubem Dantas, J.C. Machado, Carlos Sánchez, Mbalax, Macaronesis, Luis Lozano, Rita Tavares, Epi´s Station, Sonhora Delté, Manuel Bonino, ST Fusion, Carlos Costa & Jet Set, Manuel Illán, Randy Brecker, Baobads, Polo Ortí, Machado-Gueblón Experience, Dato Eugenidze, Randy Brecker, Pedro Guerra, Rosana, Andrés Molina, José Manuel Ramos, Parranda de Cantadores y Domingo Rodríguez “El Colorao.”

(*) La imagen está tomada de la web Canarias Cultura.

Recordando a Bob

Sábado, Mayo 11th, 2013

Es probable que alguno todavía tararee sus canciones pero también es probable que desconozca que lo que le sale de su boca es un tema de Bob Marley. Un caballero, el señor Marley, que contó con numerosos seguidores en esta isla en la que vivo. Vamos, que cuando comenzaba a declinarme por el lado mods de las cosas muchos compañeros de generación se decantaron por el rastra.

Llevar la melena trenzada, collarines y pulseras con la colorida bandera de Jamaica y un porro de hierba en la mano mientras intentaba comunicarse con ese cosmos que no iba más allá de las sensaciones que le provocaba la maría, eran algunas de sus gloriosas señas de identidad.

Pese a que fuera por la vida con parca verde y un peinadito resultón calcado de la portada de un disco de los Small Faces, y sin vespa a la que despeñar por los acantilados de Dover, tuve muchos amigos que iban de rastafaris con notable acento canario. Buena gente, aunque a veces sospechara que la mayoría de ellos le había declarado la guerra al agua y el jabón, aunque cuando se ponían a hablar, te liaban y te liaban de verdad.

El más auténtico de aquellos rastras vivía en una de las ciudadelas que se distribuían por esta capital de provincias. En concreto la situada en una de la calles paralelas al cine Víctor y hoy cerrada a cal y canto en la que ocupaba una habitación que hacía vecindad con otras habitaciones en la que residían familias con escasos recursos económicos.

Todos ellos hacían una vida en común cuya metáfora más objetiva era el retrete que se encontraba al final de aquel estrecho callejón, un agujero de forma cónica por el que cuando ibas a orinar solías tropezarte con cucarachas del tamaño de un escarabajo.

Pero regresabas a la habitación y te sentabas en el suelo y se te iba el miedoo y el tiempo charlando con ese tipo mezcla de rastra y hippie que no paraba de escuchar música reggae a todo volumen en un transistor de fabricación japonesa.

Bob, voy a llamarlo así en homenaje a su dios Marley, nos desentrañaba entre calada y calada de porro de maría la filosofía de ese movimiento.

Nos hablaba de que el mundo de aquel entonces era la nueva Babilonia y que solo el espíritu de Haile Selassie nos liberaría del caos.

Como es natural, Bob había adaptado a su planeta nebular las creencias rastras, pero resultaba atractivo escucharlo en su largo monólogo porque el tipo transmitía una paz y una serenidad que desde ese entonces he encontrado en muy pocas personas.

Se trataba además de un individuo desprendido, de los que apenas acumulaba cosas. Su equipaje lo formaba un solo libro, el I-Ching, que consultaba –nos dijo– cada mañana; dos camisetas, un pantalón vaquero y su ración de maría y papelillos para liarse unos cigarrillos que fumaba no con adicción sino desconcertante filosofía.

Cuando lo dejaba en su habitación de la ciudadela y regresaba a casa pensaba que Bob era demasiado transparente para resistir el paso implacable del tiempo.

Un día, en el que junto a dos amigos fuimos a visitarlo, la señora que vivía al lado nos comunicó que se había ido.

- ¿A dónde?, le preguntamos.

La señora se encogió de hombros y volvió a lo que estaba haciendo, un poco harta de aquellos tres chavales. Uno vestido con parca verde olivo, el otro con una chupa de cuero y peinado rockero y el tercero como un modernillo que ya entonces empezaba a ponerse de moda.

No he vuelto a ver desde ese día a Bob. Pero cada vez que escucho a Bob Marley o me hablan de reggae e incluso de las acotadas y vigiladas playas jamaicanas solo para disfrute del turismo extranjero, recuerdo a Bob sentado en la habitación de la ciudadela mientras lo ilumina la luz amarilla de la bombilla que cuelga del techo y desgrana con voz serena su discurso sobre la nueva Babilonia.

El humo de la hierba desdibuja su cara y nosotros, los que lo escuchamos, reímos como discípulos traviesos y algo colocados.

No sé cuanto tiempo transcurrió desde que Bob se fue sin decir nada cuando otra noche me tropecé con otros dos rastras chicharreros que se empeñaron en contarme que vivimos en “la nueva Babilonia, tío…” y en la esperada llegada de Haile Selassie para poner orden ante tanto desorden.

Pero ya conocía la historia, y la velada se interrumpió abruptamente cuando una pareja de policías nacionales nos exigió –no solicitó– nuestros respectivos carnés de identidad.

La verdad es que no sé porqué escribo todo esto, pero digamos que es una forma a través de la cual liberar recuerdos que creía dormidos y que hoy se han despertado al conocer que este mismo día, pero en 1981, falleció el original Bob Marley.

Un músico que no forma parte de mi lista de favoritos pero por el que siento simpatía. No tanto por sus canciones sino por lo que influyó en aquellos tres personajes que conocí en unos años donde salir a la calle significaba tropezarte con gente así.

Sin malos rollos. Solo ganas de hablar y soltar su discurso sin pretender convencer a nadie.

Es inevitable por eso que lo compare ahora con estos tiempos en lo que lo más inteligente que me cuenta un conocido es el dinero que está ganando y otro, mientras pega chillidos como si pretendiera hacerse oír –no que lo oigan– defienda la reencarnación de los cangrejos como verdad suprema.  

Arrugo el ceño y pienso entonces que Bob tenía razón.

Solo que se adelantó en el tiempo mientras viajaba en la alfombra mágica de la maría: Ya habitamos la nueva Babilonia, solo que no me creo que el espíritu de Haile Selassie descienda sobre la tierra para poner orden entre tanto desorden organizado.

Sea como sea, recibe amigo Bob –esté entre los vivos o entre los muertos– un invisible pero fortísimo abrazo desde este lado del ordenador.

¿Me preguntas por Bebo Valdés?

Sábado, Marzo 23rd, 2013

¿Me preguntas por Bebo Valdés?

La primera imagen que se me pasa por la cabeza no es por su música, no es por ninguno de sus discos, ni siquiera por las colaboraciones que el ya nonagenario artista prestó al cine en los últimos años de su vida… No, la primera imagen que se me pasa por la cabeza es que el pianista cubano es una metáfora, tan excelente como cualquier otra, para visualizar la realidad de un país divido en bandos que parecen irreconciliables y generador de dramáticas separaciones familiares.

Bebo Valdés fallece en Suecia. Su hijo Chucho Valdés, fundador de los legendarios Irakere, continúa residiendo en Cuba.

Padre e hijo se unieron hace años en un concierto ya inmortal que tuvo lugar en Los Cristianos, Tenerife, y que quienes tuvieron ocasión de verlo y disfrutarlo atestiguan con su memoria que hizo historia.

Una historia muy diferente a la de un país cuyo corazón tiene dos mitades.

La inmensa diáspora que vive en el exilio y a la que le cuesta un riñón perder ese acento dulzón en el que las R se convierten en L pegajosas y almibaradas, y otro representado por los que se quedaron y viven resignadamente –“no es fácil, chico, hay que trabajar mucho”– en un territorio que parece que se quedó detenido en el tiempo.

Cuba es de hecho una tierra donde las agujas del reloj se detuvieron a finales de los años cincuenta del pasado siglo XX, cuando las tropas de guerrilleros verde olivo descendió de la Sierra y parecían traer la tierra prometida que todavía hacía costras en sus revoltosas y revolucionarias barbas.

Bebo Valdés tocaba el piano, el gigante de color oscuro no quiso nunca entender de lides políticas, esa batalla por las ideas que no comprende donde suena el corazón de la música.

Valdés debe de tocar con los ángeles si existe algo parecido al cielo.

Cuenta la leyenda que Cristóbal Colón dijo, cuando pisó por primera vez la mayor de Las Antilla, algo así como “esta es la tierra más hermosa.” Una frase cursi que parece sacada de un rancio anuncio turístico, aunque se perdona porque se nota que está empapada por la emoción: “la tierra más hermosa”.

El piano más hermoso fue el de Valdés.

Piano que pone ahora acento sonoro a la degradación de lo que tuvo que ser antaño la antesala del paraíso.

El fantasma de El Caballón, como se le conocía, debe de flotar ahora por La Habana mientras le llora en silencio resignado su hijo Chucho.

Una Habana que se cae a pedazos.

Anciana ciudad de La Habana cuyas calles y avenidas las salpican cicatrices resultado de la dejadez de un sistema que nunca prestó demasiada atención a su música.

El Caballón tuvo otro temple que el Caballo, que no es otro que Fidel Castro.

Un Fidel Castro al que imagino como un patriarca envejecido que no ha perdido su mal genio.

Esa obstinación retorcida que lo ha hecho símbolo de una causa inevitablemente perdida.

¿Me preguntas por Bebo Valdés?

Quiero recordar a Valdés recorriendo con sus dedos las teclas de un piano.

Al fondo La Habana y las olas del mar rompiendo contra los muros desgastados del paseo del Malecón.

Saludos, azúcar amargo, desde este lado del ordenador.