Archive for the ‘Literatura’ Category

Alonso Cueto: “No existe la literatura sin el mal”

Lunes, Septiembre 16th, 2019

Alonso Cueto (Lima, 1954) fue uno de los autores invitados a participar en la segunda edición del Festival Hispanoamericano de Escritores que desde el 10 y hasta el 14 de septiembre tuvo lugar en Los Llanos de Aridane, en la isla de La Palma

Alonso Cuento cuenta con una obra en la que analiza la realidad contemporánea de su país, Perú, en una serie de novelas donde las protagonistas femeninas están por encima de los masculinos. Sus libros sirven además para tomar el pulso social y político de su país, mostrando algunas de sus grandezas como también algunas de sus miserias.

Su carrera está jalonada de importantes premios literarios y desde 2009 es miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua. Es autor de una obra minuciosa en la que se mezcla el ensayo y la novela. También el teatro, la novela corta y el cuento.

La hora azul, La segunda amante del Rey, El susurro de la mujer ballena y La perricholi son, entre otras, algunas de sus obras, así como los ensayos Mario Vargas Llosa. La vida en movimiento y Juan Carlos Onetti. El soñador en la penumbra.

- ¿Desde cuándo sintió la pulsión por escribir?, ¿cómo fueron sus primeros escritos?, ¿detecta en ellos algunas constantes en sus escritos posteriores?

“Creo que no hubiera sido escritor si no hubiera perdido a mi padre a los catorce años. Hasta entonces mi vida había sido un paraíso, en el que componíamos una familia armónica y estable. Para un joven de catorce años, un padre siempre es un mediador con el mundo y cuando él desapareció, sentí que me enfrentaba a la realidad sin ninguna defensa. A pesar de que mi madre asumió en sus hombros la empresa vital de la familia, creo que nunca me he recuperado de la ausencia de mi padre. Por entonces empecé a leer mucho a Vallejo y sentí que su obra era un ejemplo de cómo la literatura es una de las defensas que hemos inventado contra lo efímero y lo precario de la vida. Leía con una pasión permanente y el paso de leer a escribir fue un proceso natural. En cierto modo, los escritores siempre escriben para recuperar sus paraísos”.

- Detecto en su literatura cierta preocupación por indagar en las dobleces del mal.

“Si, el mal es un misterio para mí, pues crecí en un hogar donde en principio estuvo ausente. Sin embargo, el mal es un requisito de las historias. No existe la literatura sin el mal, pues el mal supone la presencia del tiempo, es decir de la acción. En el tercer libro del Génesis, cuando aparece la serpiente, se pone en marcha la historia. Hasta entonces no hay nada que contar”.

- En algunas de sus novelas, Grandes Miradas y La Segunda Amante del Rey, muestra cómo una mujer utiliza los mecanismos del mal para ejecutar una venganza. ¿Qué le atrae de este proceso?, ¿se basa en experiencias reales o todas son frutos de la ficción?

Grandes Miradas está basada en un hecho real en torno a un juez que se resistió a la dictadura de Fujimori y Montesinos. El único personaje inventado de la historia es precisamente el de la novia del juez Guido Pazos, que ejecuta la venganza. Lo que me interesaba allí era precisamente cómo ella pasa a ser un ser lleno de una sed de violencia después de haber sido siempre en apariencia, una mujer sencilla y convencional. La Segunda Amante del Rey es una historia de tres mujeres de distintas clases sociales que se disputan tanto el poder como la justicia, según la asumen cada una de ellas. Es cierto que la venganza es un movilizador en estas novelas y creo que en nuestras vidas siempre nos estamos vengando de las ofensas y agravios que nos deja el pasado. Con frecuencia no tenemos muy claro de qué nos estamos vengando pero seguimos en ese proceso, como un instinto. Sobrevivir es en cierto modo una forma de la venganza contra la amenaza de la muerte”.

- Tengo la sensación de que en su literatura da más importancia a la mujer que a los personajes masculinos, ¿por qué?

“Sí, es cierto, porque la literatura que me interesa es la de las relaciones entre las personas. Las mujeres creo que viven las relaciones más a fondo que los hombres que estamos más encerrados en nosotros mismos. Una prueba es que son las que mejor recuerdan los aniversarios y los cumpleaños. Son grandes comunicadoras, y están siempre atentas a la presencia del otro y de los otros. Pero ha sido muy difícil entrar en cada uno de mis personajes femeninos y encontrar una voz en ellas. Felizmente crecí entre muchas primas y tías, y tengo a mi propia esposa como asesora de mis novelas”.

- ¿Cuál es el momento que definiría como más difícil al escribir una novela?, ¿el principio, el final?

“Los momentos más difíciles son el principio y el final. Es lo mismo que ocurre en un viaje donde lo más laborioso es partir y llegar. Sé de muchos modos de empezar una historia (muchos manuales para escritores señalan tipos de comienzos, por ejemplo) pero nunca tengo claro cómo terminarla. Creo que el final de una novela me llega siempre por intuición. Sé que ese es el final pero no puedo explicar por qué”.

- Ha tanteado varios géneros, entre otros, el negro y criminal. Sin embargo, no es usted un escritor de género. ¿Qué le interesa de los géneros?, ¿en cuál de ellos se siente más cómodo y cómo hace para que en sus historias pasen a un discreto segundo plano?

“Los géneros me parecen un invento de profesores y editores. Nunca pienso escribir una novela de género. Si tuviera que decir algo sobre eso, diría que todas las novelas son policiales porque hay alguien siempre buscando una verdad oculta, algo que está detrás de las apariencias. Incluso las novelas de amor pueden ser consideradas policiales. Jane Austen, a quien leo ahora, es una escritora policial en cierto modo, que juega buscando la verdad, con la intriga y el miedo del amor”.

- Recurre en sus historias, en general, a la tercera persona. ¿Qué tiene de atractivo para usted?

“Escribo en tercera y a veces en primera persona, pero siempre comprometido con un personaje. Trato de conocer al personaje en sus ambigüedades, sus contrastes y contradicciones. Solo me interesan personajes a los que no puedo entender”.

- Algunas de sus novelas son muy críticas contra el clasismo y el racismo que, pese a los avances realizados, todavía continúan vigentes en Perú.

“Sí, es un tema todavía muy vigente en el Perú y creo que en todo el mundo. Podemos verlo en Estados Unidos y Europa también. Creo que vivimos en un momento crítico en la historia donde los conflictos se basan ya no en una ideología o en una religión sino en actitudes racistas. La prueba es que cada vez hay más caudillos como Trump y Salvini. Esa es una expresión que en el Perú alcanza niveles enormes pues es un país cuya historia se ha confabulado para incluir a migraciones de todas las regiones del mundo. Aquí se dieron cita los asiáticos, los africanos, los europeos, y los nativos precolombinos. Es un laboratorio excepcional y a la vez dramático, para un escritor”.

- Tras el realismo mágico, la literatura en América se ha ubicado en el polo opuesto al intentar reflejar su realidad actual. ¿Por qué cree que se produce esta transformación?

“El realismo mágico era consecuencia de la distancia utópica y maravillada con la que veíamos a nuestro continente. Ahora, en la época de las comunicaciones, se ha impuesto la realidad. Cuando yo era joven, había seis vuelos semanales al Cusco. Ahora hay cincuenta o sesenta diarios. El Cusco ya no es un territorio distante y mágico sino un lugar muy real. Se acabaron las leyendas, para bien y para mal”.

- ¿Qué esctitores piensa que le han marcado literariamente?

“Tengo una veneración especial por Henry James, desde que leí Los Papeles de Aspern. Las novelas que más me han conmovido son Madame Bovary y Los miserables. Me interesa siempre que se cuente una historia porque creo que el mejor modo de conocer a un ser humano es hacerlo tomar decisiones frente a sus dilemas”.

- Hasta que punto es alargada la sombra de Mario Vargas Llosa en la literatura que se escribe en Perú?

“Una figura extraordinaria para todos nosotros. Mario nos enseñó a ser escritores con su vida y con su obra. Mi admiración hacia él es infinita, lo mismo que mi afecto”.

- ¿Qué novela de Alonso Cueto recomendaría Alonso Cuesto?

“No lo sé. Creo que la siguiente que va a aparecer. Palabras de otro lado, en Galaxia Gutenberg, en Octubre”.

- ¿Y qué está metido ahora?

“En la historia de un cantante de valses, que cree que las letras y la música de las canciones son un modo de vivir. Es la historia de un solitario que vive a fondo sus pasiones, como creo que hay que vivir siempre”.

Saludos, semana intensa la que se fue, desde este lado del ordenador

Noticias del II Festival Hispanoamericano de Escritores

Miércoles, Agosto 28th, 2019

* J. M. G. Le Clézio no estará al final físicamente en el II Festival Hispanoamericano de Escritores que se celebra del 10 al 14 de septiembre en Los Llanos de Aridane, La Palma, aunque leerá la conferencia Al mar, escrita expresamente para este encuentro, a través de una proyección. El acto tendrá lugar el martes, 10, en el salón de actos del Museo Benahorita, y forma parte del programa de apertura que contará también con el protagonismo del Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa y de la escritora y poeta Elsa López. La conferencia Al mar recoge, entre otras cuestiones, un profundo alegato de admiración por el mar y de consideración por el territorio insular, lugar de encuentros y de “choque de civilizaciones”, según Le Clézio.

* La escritora cubana Karla Suárez, otra de las invitadas del II Festival Hispanoamericano de escritores, recibió este martes, 20 de septiembre el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar 2019. El relato ganador se titula El pañuelo y en él se plantea el enfrentamiento de sus personajes ante un problema al parecer insoluble. Suárez, cuya familia procede de Los Llanos de Aridane, ciudad anfitriona de este encuentro con las letras, cuenta con una obra prolífica, sus textos han sido traducidos a varios idiomas y sus cuentos figuran en antologías y revistas publicadas en Reino Unido, Estados Unidos, Finlandia, Islandia, Polonia, Francia, Italia, España y Cuba.

Saludos, comienza la cuentra atrás, desde este lado del ordenador

Vasco Szinetar expone un Homenaje a los escritores en el II Festival Hispanoamericano de Escritores

Martes, Agosto 27th, 2019

El fotógrafo venezolano Vasco Szinetar (1948), internacionalmente conocido por sus series de retratos de escritores, entre las que se encuentra su famosa Frente al espejo, con retratos de Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Emil Cioran, Mario Vargas Llosa, Roberto Bolaño, Salman Rushdie y un larguísimo etcétera, expondrá en la isla de La Palma una muestra de título Homenaje, que lo será a uno de los invitados más relevantes del festival, Mario Vargas Llosa, pero también a muchos de los escritores invitados a este festival que también han sido retratados por él en varias series fotográficas. Vasco Szinetar había sido invitado a disfrutar del Festival Hispanoamericano de Escritores e Isabel Santos, directora del Museo Insular, ha querido aprovechar su presencia para ofrecer en exposición algunas de sus obras, algo que tiene sentido tanto pensando en el público como pensando en los propios escritores invitados, más de 40. Tras la semana del Festival Hispanoamericano de Escritores (lunes 9 a sábado 14), está previsto que estas y otras obras de Vasco Szinetar recalen en el Museo Insular para una muestra más amplia.

El proyecto fotográfico de Vasco Szinetar surgió en los años 80, al retratar a Jorge Luis Borges frente a un espejo. Ahí comprendió el fotógrafo que ese trabajo debía tener una continuidad. Fue entonces cuando le surgió la posibilidad de retratar a Gabriel García Márquez, y, de este modo, se le fueron abriendo las puertas para retratar a otros muchos escritores. Considerado por algunos como el padre del selfie, debido a que su serie Frente al espejo podría semejar uno, sin embargo hay que señalar que, al contrario que en el selfie común de hoy, en la obra fotográfica de Vasco Szinetar se produce un discurso artístico que ahonda en el tiempo —en el instante fotográfico pero con una profundidad histórica—, ya que el fotógrafo aparece junto a los escritores en esos retratos: en su rostro se presencia el transcurso del tiempo a lo largo de la serie Quién era Vasco, quién es.

Saludos, ya falta menos, desde este lado del ordenador

Ciudadano Cortázar

Lunes, Agosto 26th, 2019

Casi nadie se acuerda y casi nadie lee hoy día a Julio Cortázar (Ixelles, Bélgica, 26 de agosto de 1914-París, 12 de febrero de 1984) salvo una pequeña legión de seguidores que, como los galos de la tribu de Astérix, resisten al olvido releyendo, repasando las historias de uno de los escritores más extraordinarios del siglo pasado.

Cortázar, como Jorge Luis Borges, pertenece a esa ilustre galería de escritores a los que conocemos más por el apellido que por su nombre. Bastaba entonces entrar en una librería y pedir el último de Cortázar, y no de Julio y mucho menos de Julio Cortázar, para que el librero (entonces habían no buenos sino excelentes libreros) buscara en los estantes y te lo ofreciera como oro en paño. A mi, al menos, me parecían que sus libro –alguien que anda por ahí– resplandecían sin necesidad de iluminarse.

Con Cortázar, aprendimos a amar el jazz, a jugar a la rayuela y a recitar desde lo alto del mástil del Malcom ujna historia de cronopios y famas que tanto influyó en los pooetas y prosistas de hace apenas unos veinte años… Como traductor me recordó qué extraordinario escritor fue Edgar Allan Poe y Daniel Defoe con su Robinson Crusoe aunque ahora unos digan que omitió párrafos enteros de esa fabulosa novela de aventuras.

A mi, y supongo que a muchos de los que acudimos a él de tanto en tanto, la literatura de Cortázar nos persigue. Probablemente sea porque como reflexionó en cierta ocasión “Todo dura siempre un poco más de lo que debería”, incluso para los que ya están cansados de ser a todas horas “ellos mismos”.

Decía al comienzo que casi nadie se acuerda de Julio Cortázar, pero los que se acuerdan lo emplean como una especie de poción mágica. Esa poción no da vigor, ni fuerza. No sirve para dar trompadas a los romanos. No. Esa poción si sirve de algo es para que sepas que pese a la que cae, los muros y las zanjas que te pone la vida, eres, aunque parezca una broma, inmortal. Palabra de Cortázar, Julio, y como palabra de quien es, va a misa.

Saludos, amén, desde este lado del ordenador

Ray Bradbury vino de otro planeta

Jueves, Agosto 22nd, 2019

Hace mucho tiempo que conocí a Ray Bradbury, íntimo de otro Ray, Ray Harryhausen, y nunca me ha fallado. Comencé leyendo primero algunos relatos dispersos y más tarde obras mayores como El hombre ilustrado, Farenheit 451, “si os dan papel pautado, escribid por detrás, cita de Juan Ramón Jiménez con la que el escritor abre esta novela sobre bomberos que no apagan incendios sino que los provocan quemando libros; El vino de estío, El país de octubre, La feria de las tinieblas y unas Crónicas marcianas que prologa Jorge Luis Borges, un entusiasta de la obra de Bradbury, un escritor sin embargo con escasos seguidores de la ciencia ficción ya que consideraban el mundo fabuloso y fabulado de Ray como demasiado literario y, afortunadamente para nosotros, poco científico.

Ray Bradbruy continúa siendo un escritor al que invito a conocidos y desconocidos que descubran si todavía creen posible viajar al pasado para cazar dinosaurios, volar en cohete al espacio exterior o ser un colono en el planeta rojo.

Lo increíble en sus manos se vuleve creíble, y es muy difñicil (a no ser que uno tenga un corazón de trapo) conectar con sus relatos porque la mayoría destilan un humanismo que apenas se da hoy en la literatura, el cine, el arte en general. Pero tiempo al tiempo, porque cambian las ideas que harán poner de moda las novelas y cuentos de un escritor que, sospecho, no fue de este mundo. Es más, creo que vino del mismo planeta que el otro Ray. Ese mismo que está poblado de “románticos sin esperanza”.

Y recordad, el año que viene celebraremos los que estén y también los que no estén el centenario de su nacimiento.

Viva Ray Bradbury

* En la imagen, el escritor sentado en la máquina del tiempo utilizada en el largometraje La máquina del tiempo (George Pal, 1960)

Saludos, es un pájaro, es un avión…, desde este lado del ordenador

Fallece el escritor y poeta José Carlos Cataño

Viernes, Agosto 9th, 2019

El escritor y poeta José Carlos Cataño (La Laguna, Tenerife, 1954) falleció en la madrugada de hoy, viernes, 9 de agosto. Cataño, que desde hace años había fijado su residencia en Barcelona, viajó en junio a la isla para presentar un nuevo libro, Obra poética (1975-2007), editado en Pre-Textos y con prólogo de Ana Arzoumanian, por lo que la noticia de la muerte coge a todos los que le conocieron por sorpresa.

En una reciente entrevista publicada en Diario de Avisos, el escritor y poeta manifestaba que era “un poeta sin libros”, aunque apuntaba que siempre estaba escribiendo, poemas en su mayor parte que guardaba en el interior de una gaveta. O cajón.

José Carlos Cataño se había convertido al judaísmo en Marruecos, y mantuvo siempre una relación de amor y odio con Tenerife y por extensión con Canarias.

En su producción literaria se mezcla la novela, con la poesía y el ensayo aunque si se le preguntaba, solía decir que se sentía más poeta que otra cosa. Entre sus poemarios se encuentran títulos como Disparos en el paraíso, El cónsul del mar del Norte, El amor lejano. Poesía reunida, 1975-2005, Lugares que fueron tu rostro y en 2019 Obra poética, 1975-2007, libro que como ya se dijo presentó en Tenerife el pasado junio en un acto que fue presentado por el también poeta y escritor Iván Cabrera Cartaya.

Como narrador fue autor de Madame y De tu boca a los cielos. También de la novela El exterminio de la luz, que escribió junto a Carlos Eduardo Pinto y que firmaron con el heterónimo Pórfido Santos Johns, que obtuvo el premio de edición Benito Pérez Armas en 1974.

Como ensayista destacan los textos Cien de Canarias. Una lectura de la poesía insular entre 1950 y 2000, Casi tal cual. La fotografía de Humberto Rivas y Algunas mínimas de José Carlos Cataño frente al volcán de la isla de Corvo.

José Carlos Cataño fue autor también de una colección de diarios que inició con Los que cruzan el mar. Diarios, 1974-2004 y que continuó en De rastros y encantes, La próxima vez (2004-2007) y La vida figurada (2008-2009).

Lo entrevisté, y quiero pensar que lo conocí, a raíz de la publicación del segundo de estos diarios. La noche anterior había presentado la obra y después del acto se había ido de cena con un grupo de amigos, por lo que, confesó, se sentía con resaca lo que no fue obstáculo para que se explayara a lo largo de una conversación en la que se habló de literatura, de amistades que él creía traicionadas y de judaísmo, religión que profesaba desde finales de los años setenta.

Respecto a su visión de las islas desde la distancia apuntò que a veces las observaba “con mucho dolor por su nivel político, los casos de corrupción en las instituciones, el falso nacionalismo canario” pero también con agrado “por lo que está haciendo mucha gente joven que desde el punto literario escribe muy bien y cuenta con una formación muy bien armada. Me fastidia mucho que no se conozcan fuera de Canarias el trabajo que hacen. Como me fastidia que no se conozca en la península a poetas como Maccanti y Padorno, entre otros”.

Abro al azar su ya último libro publicado en vida, Obra poética, 1975-2007, y me aparece un poema que en parte sintetiza al poeta y al hombre que fue José Carlos Cataño:

El resentimiento

El resentimiento
No es más que el goce de un anticipo,
Tocar ahora lo postergado.
Entonces no era el momento.
Lo único tangible
La penuria de la carne,
Que vuelve plena en la creencia
De un futuro ya asestado.