Aarón León Álvarez: “El ‘contradiscurso’ a la investigación histórica ha llevado a la desinformación”
Julio 22nd, 2026Aarón León Álvarez es doctor en Historia por la Universidad de La Laguna y autor de numerosos libros y artículos, varios escritos en colaboración con investigadores y otros en solitario. Desde hace años, su línea de trabajo se ocupa especialmente de la Guerra y la represión en Canarias.
- Noventa años después ¿qué traumas cree que siguen pesando en la sociedad canaria?
“Lo peor siempre recae sobre las familias que no han podido recuperar a sus familiares o simplemente saber dónde están, qué sucedió con ellos, etc. En general, la sociedad actual más que un trauma tiene un déficit de conocimiento, en muchos casos, y de aceptación de lo que sucedió y cómo se desarrolló, en otros. El contradiscurso a la investigación histórica ha llevado a la desinformación y en otros casos a tratar de contraponer los hechos frente a otros, tratando así de “equilibrar” ciertos hechos, es decir, si había represión franquista en un sitio, la republicana fue peor o de una dimensión que justifica la otra”.
- ¿Hasta que punto la represión ha condicionado el carácter de los habitantes de las islas?, ¿Cómo explicar la polémica que aún suscita en Tenerife el monumento a Franco?
“El monumento no preocupa, creo yo. Preocupan los debates políticos de retirarlo, de ataques políticos de unos contra otros, entre instituciones, etc. Pero no hay un debate sosegado y claro de cuáles son los elementos que deben definir nuestro espacio público y si el monumento a un dictador debe estar en las calles. ¿Es un monumento que genera consenso o simplemente nadie sabe realmente cómo actuar ante un monumento de esas dimensiones? Es insultante para los investigadores que se diga que no se sabe si es Franco o cosas por el estilo: pueden visitar un archivo y consultar la documentación (documentos históricos, prensa, reportajes audiovisuales…)”.
- ¿Cree que la sociedad canaria conoce lo que pasó antes, durante y después de la Guerra Civil?
“Cada vez se conoce más, pero es cierto que en un marco de tensión política que ha condicionado los debates y consensos sociales en torno a este tema. Hay más acceso a información que nunca y se han multiplicado las posibilidades: investigación histórica, literatura, documentales, etc”.
- ¿Qué destacaría de la II República, la Guerra y la represión, y la postguerra en Canarias?
“Son tres periodos distintos, con sus desarrollos y fases pero que siempre se ven juntos. La primera democracia en la Historia de España, el recurso a la violencia y la intervención del ejército en la vida política y pública y la ausencia de libertad que se conecta con el hambre, la escasez y la emigración. Es el momento de resolución histórica de numerosas problemas que existen en el país y que tienen como punto final la depuración de la sociedad; el desequilibrio social y la ausencia de cultura democrática en España está en la raíz de ese problema”.
- ¿Qué significó la Guerra Civil para el archipiélago?
“Un momento de fractura y de depuración social que afectó a miles de familias. A unos por el asesinato de sus familiares (desapariciones, fusilamientos….), pérdida de propiedades, de trabajos, etc. Se unió a ello el temor y la desaparición de espacios de participación pública. Para otros supuso ir al frente de guerra peninsular; pérdida de familiares en la guerra, etc. Para una minoría supuso recuperar el control de las instituciones y, por supuesto, acabar con el movimiento obrero, para poner fin así a la etapa de mayor contestación social de la historia del archipiélago.”
- ¿Cómo cree que afectó a la cultura y la educación en Canarias?, ¿qué protagonistas e intelectuales destacaría de aquellos años?
“Puso fin a un periodo de auge cultural y de extensión de la educación como no se había producido antes y que estaba suponiendo que la cultura, en sentido amplio, llegara a sectores de la sociedad que habían estado alejadas de la misma. Supuso que todo el grupo de personas que participaron en Gaceta de Arte prácticamente desaparecieran de la vida pública, con casos como el de Domingo López Torres que fue desaparecido; maestros depurados, artistas que acabaron en prisión, etc”.
- ¿Cuál fue el papel de la mujer antes y después de la Guerra?, ¿qué mujeres destacaría?
“Es uno de los temas que resultan necesarios poder investigar para saber realmente hasta dónde llegaron las reformas republicanas, pero también la participación de las mujeres obreras, más allá de casos reconocidos como Isabel Hernández Marichal, Carmen Goya o Isabel González “Azucena Roja”. A su vez, durante la guerra, el papel de la mujer como sustento de la retaguardia para la guerra, o el impacto de su nula participación política”.
- ¿Por qué resulta tan difícil abordar con cierta objetividad la Guerra Civil en Canarias como en España?
“Creo que se aborda con objetividad, al menos desde la historiografía. Por mi experiencia la mayor dificultad la he encontrado a la hora de ver como el resto de la población, por sus tendencias políticas actuales, puede asumir la dimensión de la violencia en Canarias contra sectores sociales concretos y que su uso respondió a la necesidad de acabar con cualquier oposición a las élites tradicionales. Claro está, en otros ámbitos, puede haber esa falta de objetividad, pero la creatividad o la investigación siempre puede venir condicionada desde el mismo momento en que se elige el tema a trabajar”.
- ¿Qué es lo que cree que aún queda por investigar de la Guerra Civil en Canarias?
“Actualmente solo tenemos dos tesis doctorales sobre la Guerra en Canarias (Ramiro Rivas en Tenerife y Salvador González en La Palma). Nos hace falta una visión de conjunto que de verdad integre a todas las islas y en aspectos concretos, por ejemplo, de la represión sería necesario un estudio de las causas militares y sus múltiples efectos, incautación de bienes, la depuración de las mujeres, etc”.
- Como historiador ¿qué momentos considera que deben de destacarse del conflicto en el archipiélago?
“Todos los procesos van entrelazados, como el golpe y los posteriores actos de resistencia, destacando especialmente en las islas no capitalinas como La Palma o La Gomera. El proceso inicial de estancia de Dolla en Canarias y la brutalidad de la represión especialmente por la desaparición de personas. La partida hacia el frente de guerra peninsular de jóvenes sin militancia política y por obligación que quedarían marcados para el resto de sus vidas. La apertura de Fyffes y la colaboración del capital extranjero…”
Saludos, más nunca o nunca más, desde este lado del ordenador








