FIMUCITÉ anuncia la celebración de su decimosexta edición del 16 al 25 de septiembre

Mayo 26th, 2022

El Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife (FIMUCITÉ), dirigido por el compositor y director de orquesta Diego Navarro, anuncia que la celebración de su decimosexta edición se desarrollará del 16 al 25 de septiembre de 2022.

El programa abarcará conciertos de distintos formatos, interpretados por la Orquesta Sinfónica de Tenerife, el Tenerife Film Choir, la Pop Culture Band, el Coro Polifónico de la Universidad de La Laguna, el Coro de Voces Blancas del Conservatorio Profesional de Música de Tenerife y otras formaciones y solistas invitados internacionales.

Entre las actividades paralelas, se desarrollará un nuevo curso de la FIMUCITÉ Film Scoring Academy (Academia Fimucité para Compositores Audiovisuales) y se desplegará la programación de proyecciones de FIMUCINEMA, la sección oficial a competición del Festival, entre otras.

La organización anuncia que pronto se dará a conocer el leitmotiv de esta nueva edición, así como los primeros invitados y la programación completa de la 16 edición.

Saludos, con la música a otra parte, desde este lado del ordenador

Mateo García Elizondo: “Los lectores dicen que mi novela es como un ‘Trainspotting’ en Comala”

Mayo 24th, 2022

«Vine a Zapotal para morirme de una buena vez. En cuanto puse un pie en el pueblo me deshice de lo que traía en los bolsillos, de las llaves de la casa que dejé abandonada en la ciudad, y de todo el plástico, todo lo que tenía mi nombre o la fotografía de mi rostro. No me quedan más que tres mil pesos, doscientos gramos de goma de opio y un cuarto de onza de heroína, y con esto me tiene que alcanzar para matarme». Así comienza Una cita cita con la Lady, la primera novela de Mateo García Elizondo (Ciudad de México, 1987), escritor que es uno de los invitados del IV Festival Hispanoamericano de Escritores, encuentro que vuelve a celebrarse en Los Llanos de Aridane tras la pesadilla del volcán.

- ¿Hasta que punto cree necesario leer y escribir en tiempos tan oscuros como son los que vivimos?

“Leer nos permite experimentar otros mundos y verlos a través de otros ojos y subjetividades. Nos permite llevar a cabo experimentos de realidad virtual, vivir situaciones nuevas y ajenas a nosotros mismos y nuestra vida cotidiana,
y aprender gracias a la experiencia ajena. Nos permite examinar el pasado, y predecir el futuro. Más que un escape, creo que leer puede ser una manera para conectarnos con la realidad, y para conectarnos con el Otro, en un mundo en el que la conexión humana, y la conexión con la realidad, son cada vez más más tenues y distantes.

– ¿Cuándo y por qué se despertó en usted el entusiasmo por la literatura?, ¿y por escribir?

“Mi gusto por la literatura despertó muy joven, leyendo libros de R.L Stine y La Isla del Tesoro de Stevenson. Mi gusto por la escritura vino después, quizás en la adolescencia. Me gustaban los cuentos de terror y las historias de detectives, y creo que esas lecturas, junto con mi gran pasión por el cine, impulsaron mucho mis ganas de escribir: los cuentos de terror de E.A. Poe y de Horacio Quiroga, los relatos de detectives de Agatha Christie o Arthur Conan Doyle, y más tarde la literatura beatnik, en particular Kerouac y Burroughs, me inspiraron mucho. La ciencia ficción también me impulsó a escribir: 1984 de Orwell, Un mundo feliz de Huxley, los cuentos de Ray Bradbury…”

- ¿Qué influencias admite que hay en Una cita con la Lady?

“Mis primeros lectores de la Lady comentaban que mi novela era como un “Trainspotting en Comala”, y concuerdo, aunque creo que Junkie de W. Burroughs fue más influyente que la novela de Irvine Welsh. Sin embargo, creo que hay muchas más influencias directas de la novela, las que cito con más frecuencia son La Leyenda del Santo Bebedor de Joseph Roth, La Lechuza Ciega de Sadeq Hedayat, Las Memorias del Subsuelo de Dostoyevsky, así como la literatura de Kafka y de Beckett, entre otros…”

- En una entrevista con el periódico La Vanguardia dijo que le interesan las drogas psicodélicas. ¿Qué creen que pueden aportar este tipo de sustancias en nuestra mirada sobre la realidad del mundo? ¿Y en su literatura?

“Los hongos, por ejemplo, son una especie de seres vivos que “toman prestados” sistemas nerviosos para experimentar el mundo a través de ellos (porque carecen de uno propio), y a cambio, nos prestan su propia visión del mundo durante unas horas. Por eso los colores se vuelven tan llamativos durante un viaje; porque a los hongos les encanta tener ojos. Consumirlos nos permite tener una conversación con una forma de vida sumamente inteligente, y como escritor de ciencia ficción, eso es algo invaluable. Ellos nos consideran simios un poco simplones, seres que buscan especies inteligentes allá afuera, en el espacio, pero son incapaces de reconocerlas cuando habitan en su propio planeta. Nadie se espera que una de las especies más inteligentes del planeta sea un hongo”.

– En esta novela aborda un asunto que sigue siendo muy delicado como es el de la heroína y las distintas subculturas que genera.

“ Cuando escribí la novela, sentía que la heroína era una manera muy adecuada de hablar del deseo, que era el tema que me interesaba en realidad. Quería hablar del deseo y de la muerte, por eso la droga protagonista resultó ser la heroína. En palabras de Jorge Herralde, si mi protagonista hubiera escogido la marihuana para matarse, “la novela habría sido mucho más larga”. Y quería hablar de la muerte porque me parecía un buen pretexto para hablar de la vida. La Lady resultó ser una buena manera de explorar ambos temas”.

- ¿Cómo fue el proceso de documentación para describir el universo que rodea a los consumidores de heroína?

“Sin duda la literatura alrededor de las drogas, como Junkie de Burroughs, la poesía de Eros Alessi, la Enciclopedia de las drogas de Antonio Escohotado, algunos documentales y textos médicos y Las confesiones de un opiómano inglés de De Quincey fueron muy informativos. Más allá de esto, previo a la escritura de la novela tuve conversaciones con varios amigos y conocidos que habían estado involucrados en el mundo de la heroína. Algunas conversaciones con ellos fueron detonantes para la escritura y terminaron casi textualmente en la novela. Mi propia experiencia con el deseo, las drogas alucinógenas y la adicción a la nicotina también fueron de gran ayuda”.

- ¿Hasta que punto le pesa la sombra de su abuelo Gabriel García Márquez?

“Las sombras no pesan, pero a veces opacan un poco. Si pesan, es porque nunca falta esta pregunta en una entrevista, y como Gabo es un imán para la atención, es difícil hablar de Gabo sin que se vuelva el tema central de la conversación”.

– ¿Y en su escritura?

“Uno intenta emular y aprende mucho de la gente que admira, y yo admiro mucho a mi abuelo Gabo, y a mi abuelo Salvador, y a mi otro abuelo Juan (Rulfo), y a mi tío Bill (Burroughs), y a mi Papa (Hemingway). También admiro al tío Vlad (Nabokov) y al tío Phil (K. Dick), y a mi prima Mariana (Enriquez), entre mucha otra gente que considero primos, hermanos, y maestros”.

- ¿Qué espera encontrar en el Festival Hispanoamericano de Escritores que se celebra a finales de septiembre en Los Llanos de Aridane?

“En ese sentido, el Festival Hispanoamericanos de Escritores es como una gran reunión familiar. Me entusiasma mucho conocer las islas Canarias, y a toda la familia mexicana. A mí me interesa la ficción, y uno aprende mucho cuando está rodeado de expertos. Espero poder sacarles algunos trucos y secretos del oficio, y aprender lo más posible”.

-¿Qué autoras/as destacaría de las nuevas escrituras mexicanas?

“En la generación inmediatamente anterior a la mía, a Antonio Ortuño, Fernanda Melchor, y Juan Pablo Villalobos, entre muchos y muchas otras. En mi propia generación, destacaría a mis hermanas: Karina Sosa, Alaide Ventura, Clyo Mendoza, Aura García Junco, Andrea Chapela, y a mis carnales, Antonio Vasquez, y Daniel Saldaña. Entre muchos y muchas otras”.

-Está trabajando en algún nuevo libro?, si fuera así, ¿podría adelantarnos algo del mismo?

“Estoy trabajando una novela sobre un funeral y una serie de cuentos. Pero como soy un poco supersticioso, prefiero no hablar demasiado de eso”.

Sasludos, eso es todo, amigos, desde este lado del ordenador

Editoriales y autores donan libros para su venta en beneficio de los afectados por el volcán

Mayo 20th, 2022

El Ateneo de Madrid acoge este sábado, 21 de mayo, una serie de actividades relacionadas con la erupción volcánica que sufrió La Palmas, meses pasados. Entre las actividades, desctacan tres paneles en el que once escritores y escritoras conversarán sobre literatura y otros temas relacionados con la furia volcánica, así como una venta de ejemplares de libros organizada por los gestores de este acto, que está organizado por palmeros que residen en la capital de España.

Lo recaudado en esta venta es en beneficio de los damnificados por la erupción, ejemplares, obras que han sido donadas por sus editoriales o por los propios autores.

La editorial Pre-Textos dona ejemplares de Historia de Mr. Sabas, domador de leones, y de su admirable familia del Circo Toti, de Anelio Rodríguez Concepción; Elsa López, ejemplares de su libro-disco El viento y las adelfas; J.J. Armas Marcelo, ejemplares de su novela Todas las mujeres, Plaza y Janés. Por su parte, Ediciones La Palma dona a los damnificados por la erupción volcánica ejemplares del libro de cuentos La manzana de Nietzsche, de Juan Carlos Chirinos, del poemario Museo de pérdidas, de Valeria Correa Fiz, de la recopilación narrativa Brindo por el hombre más puro que conozco, de Nicolás Melini, y del poemario Del amor imperfecto, de Esla López.

La Editorial La Huerta Grande dona ejemplares de la última novela de Juan Carlos Chirinos, Renacen las sombras; la editorial Páginas de Espuma incluye el libro de cuentos de Valeria Correa Fiz Hubo un jardín; de Esther Bendahan habrá a la venta ejemplares de La autora (Editorial Confluencias) y El diario del mes de elul (editorial Ars Poética); del novelista David Toscana, las novelas La ciudad que el diablo se llevó (Editorial Candaya), Lontananza (Ediciones de la Banda Oriental) y Duelo por Miguel Pruneda (Alfaguara); José Esteban podrá firmar ejemplares de sus últimos dos libros Café Gijón, con ilustraciones de Javier de Juan, y de Escritores españoles en París (ambos de Reino de Cordelia); de Carmen Posadas habrá ejemplares de la novela La leyenda de la peregrina (Espasa Calpe); de Jorge F. Hernández, de la novela La emperatriz de Lavapiés (Alfaguara); y de Francisco Javier Pérez, del libro de ensayos literarios Relato de los últimos días (editorial Letra Capital).

Este pretende ser un listado de libros por una buena causa, pero, también, una propuesta de lecturas de un conjunto de escritores y escritoras que han decidido participar de manera altruista.

Saludos, una buena causa, desde este lado del ordenador

Literaturas negras bajo el volcán

Mayo 18th, 2022

La segunda edición de Aridane Criminal regresa a la isla de La Palma del 18 al 21 de mayo con un apretado programa de actos. El encuentro que se celebra en Los Llanos de Aridane cambia sus fechas con respecto a la edición anterior (enero) “dados los acontecimientos relacionados con la erupción del volcán en Cumbre Vieja”, se informa en una nota. Esta circunstancia hizo que la organización valorara aplazar la celebración de su edición de 2022 a la tercera semana de mayo.

Aridane Criminal nació el año pasado por iniciativa de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane. El encuentro está dirigido por el escritor Alexis Ravelo, y cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura y el Instituto Canario de Desarrollo Cultural del Gobierno de Canarias y la colaboración de la Cátedra Cultural Antonio Lozano.

Aridane Criminal tiene vocación tricontinental y está atento a la diversidad y a las voces periféricas, tanto desde un punto de vista geográfico como cultural. En este aspecto, el encuentro reflexiona sobre el género como una estrategia estética para acercar al lector a la realidad y un vehículo para propiciar toda clase de debates.

Algunos de los protagonistas de la edición 2022 son los escritores Carlos Zanón, Esther García Llovet, Marcelo Luján o la joven autora nigeriana Oyinkan Braigthwaite, además de nuevas voces como César Sánchez, C. J. Nieto o Teresa Cardona.

Además de debates y mesas redondas, Aridane Criminal acogerá estos cuatro días otras actividades, como el taller Algunos aspectos del cuento, impartido por Marcelo Luján; El día del espectador, una sesión de cine comentada por el escritor y cineasta Elio Quiroga (quien, por otro lado, mantendrá un encuentro con el alumnado de la Escuela Municipal de Cine del municipio) o el concierto leído Cuchillo y malevaje, que, apoyándose en la música popular iberoamericana, hace un recorrido por la novela negra producida en Latinoamérica durante los últimos cuarenta años.

Al igual que en la primera edición, todas las actividades serán retransmitidas por streaming y los usuarios podrán interactuar con los conferenciantes a través de sus preguntas y comentarios.

El encuentro comienza estel miércoles 18 de mayo con La melancolía y el asfalto: un acercamiento a la obra de Carlos Zanón, que estará moderado por Marta Marne. El diálogo comenzará a las 19 horas y servirá para que el autor de novelas como Yo fui Johnny Thunders (Premio Dashiell Hammett) revele algunas de las claves literarias que ha ido imponiendo en su universo narrativo. Love Song, su novela más reciente, es al mismo tiempo el relato de un triángulo amoroso, una road movie y una historia de amistad entre eternos solitarios.

Tras finalizara la charla, está previsto que a las 20 se dicte la conferencia El día del espectador: Ocurrió en pleno día. Dürrenmatt y Vajda, la destrucción de la inocencia, que impartirá el cineasta y escritor Elio Quiroga. La sesión incluye la exhibición de El cebo, de Ladislao Vajda, una película basada en la novela La promesa, de Friedrich Dürrenmatt.

Aridane Criminal regresa el jueves 19 de mayo, a partir de las 17 horas con la primera sesión de Algunos aspectos del cuento. Taller de escritura creativa que desarrolla Marcelo Luján y a las 19 acogerá la mesa redonda Cosecha negra en la que intervendrán C. J. Nieto, Teresa Cardona y César Sánchez.

Los protagonistas de Los dos lados (Siruela, 2022), de Teresa Cardona, son una pareja de guardias civiles que prestan servicio en San Lorenzo de El Escorial. Por otro lado, César Sánchez homenajea al género en Maldito pego pulgoso (Barret, 2021) una novela geométrica mientras que 9 Corto de C. J. Nieto traza una novela narrada desde puntos de vista inéditos.

Una hora después, a las 20, Marcelo Luján hablará de La claridad desde el subsuelo. En este diálogo se intentará desentrañar el universo del autor de novelas como Moravia y Subsuelo. La claridad, su más reciente libro de relatos, amplifica su personal mundo literario. Ese mismo días, pero a las 21 habrá un encuentro con la escritora Oyinkan Braithwaite que moderará Javier Rivero Grandoso.

Aridane Criminal con la colaboración de la Cátedra Antonio Lozano, de la Universidad de La Laguna, inaugura en esta edición el Espacio Antonio Lozano con el fin de aproximar las voces literarias negrocriminales que proceden del continente africano.

Oyinkan Braithwaite es una autora nigeriana que con solo dos novelas breves (Mi hermana, asesina en serie y El bebé es mío) ha conseguido destacar en la literatura anglosajona.

El programa del viernes 20 de mayo incluye a las 17 horas la segunda sesión de Algunos aspectos del cuento. Taller de escritura creativa con Marcelo Luján también a esa misma hora un encuentro de Elio Quiroga con el alumnado de la Escuela Municipal de Cine de Los Llanos de Aridane.

A las 19 se debatirá en torno a Las ciudades desveladas de Esther García Llovet.

Las novelas de Esther García Llovet son cortas y cuentan las andanzas de personajes de vida desordenada. Tras dedicar tres de ellas a Madrid (Cómo dejar de escribir, Sánchez y Gordo de feria), inaugura ahora su Trilogía de los países del Este con Spanish Beauty.

A las 20 horas cerrará el día una mesa redonda que intentará desentrañar lo que puede haber Más allá del género, en la que participan Esther García Llovet, Marcelo Luján y Carlos Zanón.

Aridane Criminal despedirá su segunda edición el sábado 21 de mayo a las 11 horas con la actividad Dímelo en la calle, una lectura de textos a cargo de Oyinkan Braithwaite, Teresa Cardona, Esther García Llovet, Marcelo Luján, C. J. Nieto y César Sánchez.

Una hora después, a las 12, comenzará Letras a tiros: Cuchillo y malevaje. Un recorrido por la novela negra hispanoamericana, un concierto leído en el que intervendrán Alexis Ravelo, que se encarga de los textos y la locución. Beatriz Alonso, voz y Javier Cerpa y Carlos Oramas, a las guitarras.

Saludos, allí nos veremos las caras, desde este lado del ordenador

Pedro Arjona: “En aquellos años si eras de izquierdas estaba mal visto que te gustara el cine de John Ford”

Mayo 17th, 2022

Uno de los momentos más emotivos y didácticos también de la séptima edición de Tenerife Noir, celebrado en sus fechas habituales de marzo, fue el recorrido que el dibujante Pedro Arjona (Madrid, 1949) hizo con el acompañamiento del escritor y también dibujante Ángel de la Calle de la exposición de viñetas de la serie Sol de invierno, escrita por Jorge M. Reverte.

Pedro Arjona es un personaje clave para tomar el pulso de la historieta en los difíciles años de la Transición ya que formó parte del legendario equipo creativo El Cubri y ya en solitario como dibujante de varias series negras con fuerte compromiso social que ahora reúne en Marta (Reino de Cordelia), un volumen impecablemente editado.

Marta nació en 1990 resultado del dibujo de Pedro Arjona y de la imaginación del escritor Jorge M. Reverte, y sus aventuras se publicaron en El País. Se trataba de una serie policíaca protagonizada por la intrépida periodista Marta, y cuyos originales en blanco y negro se pudieron ver en la Sala R La Recova de la capital tinerfeña. La serie tuvo continuación en color veintiséis años después en las páginas de El País Semanal con el título de Los tigres del Canal.

- ¿Qué fue eso de El Cubri?

“En un principio un equipo que formaron originalmente Saturio Alonso y Felipe Hernández Cava. En aquel tiempo yo estaba en un partido político pro chino haciendo cosas en el ámbito cultural que compaginaba con mi trabajo en publicidad aunque estaba interesado en el cómic pero, profesionalmente, me dedicaba al diseño. En una entrevista que se emitió por televisión escuché a Jesús Cuadrado defender que los cómics deberían de asumir posturas y pensé que los cómics podían implicar a los antifascistas. Un día me tropecé por casualidad con Jesús Cuadrado en la Cuesta de Moyano y le propuse que escribiera un artículo para la revista Vientos del pueblo y él me invitó a conocer a unas personas que los esperaban en un hotel de la calle de Atocha que resultaron ser Saturio y Felipe. Saturio estudiaba Bellas Artes y Felipe estaba matriculado en la facultad de Filosofia y Letras”.

- ¿Qué salió de esa reunión?

“Les quería proponer, como hacían cómics, que hicieran algo para la revista. Hablamos y se produjo un flechazo y mi incorporación al equipo. Lo de El Cubri viene de Stanley Kubrick, director de una película que a todos nos había impactado como fue 2001: Una odisea del espacio, y nació como resultado de una colaboración que hicieron para la revista Fotogramas ya que al tratarse de una revista de cine pensaron que El Cubri era un pseudónimo adecuado para firmar estas colaboraciones”.

- Y se incorpora al equipo.

“Cuando me incorporé comenzamos a buscar otro nombre, más revolucionario, que tuviera peso ideológico y salió entre otros Equipo 3 pero lo desechamos en favor de El Cubri. Enviamos cosas a la revista Triunfo que fueron muy bien acogidas porque en aquel entonces no eran muy habituales las viñetas con el contenido ideológico que les dábamos. Publicamos en Fundamento El que parte y reparte se queda con la mejor parte, también otros trabajos mientras concretábamos un nuevo estilo, con historias más sociales, muy próximas al cine de Mario Camus y a los relatos de Aldecoa”.

- ¿Cuántas etapas tuvo El Cubri?

“Tuvimos dos. A finales de los 70 Saturio nos dejó porque se fue a vivir a Irlanda y nos quedamos Felipe y yo. Saturio era el que organizaba los dibujos con base fotográfica y yo me encargaba del color. Saturio estaba muy mediatizado por el estilo fotográfico mientras que yo era más versátil ya que procedía de la publicidad y no tenía aún un estilo muy definido”.

- Y comienzan a trabajar historias de serie negra.

“Cuando comenzamos a trabajar la serie negra fue porque estábamos desengañados cuando el PSOE, tras ganar las elecciones de 1982, comenzó a desmontar todos los movimientos ciudadanos y si bien por aquel entonces ya no militaba en ningún partido sí que tenía un compromiso ideológico de tendencia maoísta y troskista por lo que empezamos a cultivar una línea nueva en la que reivindicamos el cine de los años 40 y 50. Lo hicimos en unos tiempos en los que estaba muy mal visto que si eras de izquierdas te gustara el cine de John Ford, y eso se plasma Sombras, un homenaje a los secundarios de ese cine que explica muy bien al protagonista. Es decir, que en una película como Tener y no tener descubrimos el lado tierno de Bogart gracias al marinero borrachín que lo acompaña. La música que nos gustaba también estaba mal vista por la izquierda de aquellos años pero nos daba igual. De hecho, le dedicamos uno de los libros de Sombras al programa de radio Flor de pasión. Al empezar la serie Peter Parovic, y cuando formábamos familia, ya teníamos hijos, nos llamaron del programa Querido pirulí, de Fernando García Tola, para hacer una serie de cartones y Antonio Drove me fichó para que hiciera el story board de El túnel”.


- ¿Cuándo desaparece El Cubri?

“Mientras colaborábamos con El hombre invisible para El País. Este fue el último trabajo que hice con Felipe. Decidimos dar por cerrado El Cubri aunque cuando entró Joaquín Estefanía como director del periódico y nos pidió que siguiéramos pero nosotros queríamos probar otras cosas y ahí es cuando acaba la segunda etapa de El Cubri”.

- Además de cómic también ha sido director de varios documentales.

“Pasados los años colaboramos en un documental sobre la batalla del Ebro, basado en un libro de Jorge M. Reverte aunque el guión era de Felipe Hernández Cava. También rodamos un documental para la Fundación Víctimas del Terrorismo, Corazones de hielo, en su versión larga y Las voces de Antígona, en la reducida”.

- Y conoce a Jorge M. Reverte.

“Me fui a trabajar con él a una productora que había montado y en la que estaban Fernando Jáuregui, Luis Eduardo Aute, Mario Onaindia, algún financiero más y yo”.

- ¿Y cómo era su relación con los guionistas?

“He trabajado con dos guionistas prácticamente: Felipe y Jorge. En cómic, lo que hacía Felipe era escribir numéricamente los diálogos y a partir de ahí yo miraba en cuántas viñetas lo podíamos solucionar. Con Jorge era distinto ya que no era guionista, él te enviaba un texto que tú debías de resolver gráficamente”.

- Enviaban dos tiras al periódico que se publicaban diariamente, ¿cómo lo hacían?

“Cuando se empezaron a publicar yo ya tenía hecha la historia. No hubo problemas y por aquel entonces uno ya se encontraba con buenas fotocopiadoras que era lo que enviaba al periódico y no los originales porque tuve la mala experiencia de que los trataran muy mal”.

- Y Reino de Cordelia publica Marta.

“Nos propusieron publicarla en su colección de cómics pero tuve que hacer un remontaje con respecto a las tiras que se publicaron en El País. La edición de Reino de Cordelia es impecable, incluye también bocetos”.

- ¿Proyectos a la vista?

“Acabo de terminar para Reino de Cordelia las ilustraciones para las Coplas por la muerte de su padre, de Jorge Manrique y el año pasado ilustré un libro de viajes, El último verano de la URSS, de Sara Gutiérrez que se encontraba allí como estudiante de medicina el año en que cae la URSS. Gutiérrez recorrió los países bálticos para regresar otra vez a Jarkov. Se estudia también la reedición de un libro que hicimos hace tiempo, Madrid, bajos fondos, de Juan Gómez Rufo”.

- ¿Y de dónde le viene esa afición por los cómics?

“Desde siempre fui muy aficionado a los tebeos e incluso cuando trabajaba en publicidad realicé un anuncio de una conocida marca de bebidas como un cómic. Recuerdo también que utilizaba los azulejos de la cocina de casa como si fueran viñetas y cuando iba al cine, por aquello de que no se me olvidara la película, la dibujaba. Claro que si en aquellos días hubiera sido tan accesible una cámara como hoy, hubiera hecho más cine que cómic”.

- Pero llegan las grandes series que realizó para el cómic de este país.

“En El País publicaron tres historias: Un cadáver sin dueño, La maleta de Machado y Sol de invierno. A Jorge M. Reverte le gustaba mucho el cómic aunque no era guionista pero estando en la productora le comenté un día que conocía a el Nani, porque era el hermano pequeño de un compañero mío de bachiller y que recordaba haberlo visto cuando iba a buscar a su hermano al colegio. Su familia, muy humilde, era de Guadalajara. Jorge ya había publicado por aquel entonces algunas de las novelas de Gálvez pero decidimos apostar en las tiras por una mujer como protagonista porque se le daban muy bien los personaje femeninos y se lo propusimos a Martín Prieto, subdirector de El País pese a que Cebrián no fuera partidario de sacar dibujos en el periódico, quería que fuera más del tipo Le Monde, pero iniciamos la tira y comenzamos con la historia del Nani y seguimos con La maleta de Machado, en la que aparecían personaje de la vida política de aquellos años. Jorge, lo hacía también en las novelas, me decía que tal personaje se pareciera a mi cuñado, por poner un ejemplo. Siempre me daba una referencia vinculada a una broma o a un ajuste de cuenta que, insisto, lo hace también en sus novelas. En la primera de la serie Gálvez aparece de hecho El Cubri, donde somos delincuentes. A mi es al primero que mata. Con nombres y apellidos”.

- ¿Y Peter Parovic?

“Lo hicimos para Diario 16. Habíamos descubierto el arte de Muñoz y Sampayo y nos quedamos fascinados porque pensamos que se podía hacer serie negra adulta y como teníamos tanto cine visto, empezamos a investigar. A mi me gusta especialmente un director de fotografía, Russell Metty, que es el de Sed de mal, de Orson Welles, e intenté plasmar las soluciones de luz y perspectivas que aplicaba en sus películas a las historietas. Peter Parovic comenzó a publicarse en el suplemento de Diario 16, periódico que creo que entonces dirigía Miguel Ángel Aguilar”.

- Como dibujante qué prefiere: ¿blanco y negro o color?

“En el cómic el blanco y negro ya que al tratarse de una estética fuera de la realidad estiliza y simplifica tanto que permite que no te distraigas en cosas que no son fundamentales para el relato. El blanco y negro es más difícil a nivel expresivo y lo tienes que iluminar recurriendo a un recurso que es el de medio tono”.

– Jesús Cuadrado dijo una vez que usted cuidaba mucho la planificación.

“A mi me producen mucha curiosidad los fotógrafos de los años 40 y 50 que se esforzaron en que todo se viera bien. La maestría que poseían para iluminar sin fuentes de luz y en blanco y negro cuando lo veían todo en color. Me inspiraron mucho”.

- Además de las influencias cinematográficas, ¿cuáles reconoce que proceden del mundo del cómic?

“Milton Caniff y Frank Robbins y ya en la época moderna pero no como planificación sino por su estética dura Muñoz y Sampayo. No me gustan los encuadres de sus cómics pero sí los personajes que abordan”.

- ¿Sigue el cómic que se hace en la actualidad?

“Me interesa poco. Persomalmente, defiendo que toda historia requiere de su propio estilo. En este aspecto, los cómics sociales que hacíamos entonces tenían un estilo distinto. Los policíacos, de hecho, estaban inspirados en los expresionistas alemanes y en el cine negro norteamericano”.

Saludos, pow, pow, pow, desde este lado del rodenador

Ciudad en llamas, una novela de Don Winslow

Mayo 16th, 2022

Coinciden en librerías dos novelas escritas por dos de los escritores que más venden en el género policíaco, negro y criminal o negro a secas. Pánico, de James Ellroy, y Ciudad en llamas, de Don Winslow.

Para el aficionado, el encuentro en los estantes de estas obras resulta algo parecido a un gran combate de boxeo. A un lado de la esquina el perro rabioso de Ellroy que intenta volver a los orígenes explotando su instinto de pelea. En el otro, el mucho más sereno Winslow, un escritor preocupado porque sus novelas fluyan aunque se traten de monumentales retratos sobre el narcotráfico (la trilogía de El poder del perro, El cártel y La frontera) o de un podrido departamento de policía (Corrupción policial).

Don Winslow regresa ahora con Ciudad en llamas, primer volumen de lo que se presume será una nueva trilogía, una novela que se desarrolla en uno de los estados más pequeños de Norteamérica, Rhode Island, y en concreto la capital de ese estado, Providence que fue el lugar de nacimiento de un gran narrador de literatura fantástica llamado H. P. Lovecraft.

Ciudad en llamas tiene la particularidad de desarrollarse en un territorio que no es habitual en las novelas del género, aunque en la historia confluyen todos los elementos que el aficionado leído conoce de la A hasta la Z: rivalidad entre bandas, en este caso irlandeses e italianos, los afroamericanos llegan un poco más tarde pero se mantienen como secundarios; corrupción policial y un relato que se inspira, y Don Winslow no lo disimula, en La Ilíada de Homero, solo que donde uno se encuentra con Elena y Paris, de quien se enamora locamente y rapta, están Liam y Pam, el hermano del primero, Pat, que podría hacer de Héctor y Danny, el protagonista de la novela que, si seguimos con las comparaciones, se puede identificar como ¿Eneas?

Don Winslow que ha leído La Ilíada y, es un suponer, La Odisea, adapta situaciones de la primera como la recuperación del cadáver de uno de los protagonistas por el padre y mantiene como secundario con líneas de diálogo y cierta importancia a Casandra, la adivinadora del gran poema épico de Homero que aquí, en Ciudad en llamas, es Cassey. Hay otros personajes que el lector iniciado en el clásico literario puede ir identificando si así lo desea. Entre los enemigos aparece Sal, una suerte de Aquiles que pierde la razón cuando asesinan a su amante, por lo que la novela traduce con chispa el universo clásico para adaptarlo sin necesidad de calzador a los años 80 del pasado siglo.

Como otras novelas de Don Winslow, hay buenos y malos. Hay troyanos y aqueos, para que nos entendamos. Puestas así las cosas y conociendo el final de La Iliada, una ya conoce el final pero aquí y entre nosotros poco importa.

La prosa de Winslow es muy eslástica y demoledora. Se trata de una escritura que siempre va hacia adelante con ligeros retrocesos para conocer algo fundamental en el pasado de los personajes Solo una queja, una queja inimaginable en el universo de Ellroy, donde todo lo que se mueve resulta a la postre malvado, en las novelas de Winslow siempre hay personajes buenos y malos, tallados de una pieza. Danny es uno de los buenos, un tipo que trabaja para la mafia irlandesa que se dedica a los sindicatos pero no a las drogas.

Lo de las drogas es fundamental porque para el escritor es un delito mucho más grave que mantener a los sindicalistas en un puño para que hagan la vista gorda con las cosas que entran y salen del puerto. Lo expresa claramente uno de los personajes:

“Lo nuestro son los sindicatos –añade Bernie–, los chanchullos de la construcción, los préstamos, el juego. Hemos robado mercancías en los muelles, hemos atracado camiones, pero nunca nos hemos dedicado a la prostitución, ni le hemos vendido veneno a la gente para que se lo meta por vena. ¿Por qué? Porque vamos a confesarnos los sábados y a comulgar los domingos y porque sabemos que tendremos que responder de nuestros pecados ante el Señor”, una moral que no deja de resultar inquietante ya que los enemigos, la banda por la que pelean para hacerse los dueños del negocio, y cuya procedencia es italiana, profesa también la fe católica aunque estos últimos no tienen, al parecer, los problemas de conciencia de los irlandeses.

Al margen de esta lectura, que aproxima al demócrata Don Winslow a decantarse más por los descendientes de la isla verde que por lo italianos, muy marcados por jerarquías, Ciudad en llamas se lee en un suspiro. El escritor norteamericano es un especialista para que sus novela no se lean sino que se devoren literalmente. Y con Ciudad en llamas pasa eso mismo aunque también produzca un efecto a la inversa una vez se ha digerido y es la facilidad con la que la historia y los personajes desaparecen de nuestra cabeza cuando nos dedicamos a otras cosas.

¿Quién ganaría por k.o. en un combate entre Winslow y Ellroy? No lo sé, la verdad. El primero en un buen peso pesado con el que pasar el tiempo y olvidarse de las fatigas de la vida diaria; el segundo es un golpeador nato, un tipo acostumbrado a venderse como un perro rabioso… Digamos entonces que el combate del siglo quedaría en un honroso empate con ambos púgiles a punto de besar la lona.

Saludo, el viejo Odiseo tuvo razón, desde este lado del ordenador