Tenerife Noir vuelve a ‘tomar’ las calles de la capital tinerfeña

Septiembre 23rd, 2021

La sexta edición del Festival Atlántico de Género Negro Tenerife Noir comenzará el próximo miércoles, 29 de septiembre, con el fin de aproximar el género negro desde sus diversas facetas al público asistente. La agenda de actos se desarrollará en Santa Cruz de Tenerife y La Laguna hasta el 10 de octubre.

“Es una alegría poder volver a celebrar cosas, a pesar de todos los problemas que hemos tenido en este último año. Es una alegría poder presentarles este festival, que ya es un referente en Santa Cruz, en toda la Isla y en Canarias y que es un síntoma de recuperación en el mundo de la cultura; para Santa Cruz es muy importante recuperar cosas que tengan que ver con la cultura, que sean, además, si pueden ser, populares y que se puedan celebrar en la calle, como hemos celebrado siempre, porque es un síntoma de normalidad que nos puede ayudar a generar economía”, destacó el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez en la rueda de prensa celebrada ayer, miércoles, 15 de septiembre, para anunciar el programa de Tenerife Noir para 2021.
 
El alcalde destacó el papel de la colaboración interinstitucional para garantizar el desarrollo de este tipo de programas culturales.

José Manuel Bermúdez estuvo acompañado en el acto por la directora de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad de La Laguna, Raquel Marín Cruzado; la directora insular de Educación y Juventud del Cabildo de Tenerife, María Isabel Bello Bello, y el director del Festival Tenerife Noir, Alejandro Martín Perera. Estuvieron presentes también las concejalas del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife responsables de las áreas de Cultura, Gladis de León; Educación, Claudia Reverón, e Igualdad, Purificación Dávila, en representación de las concejalías implicadas en el desarrollo de este programa cultural.
 
“Es un privilegio llegar a una sexta edición de un festival, especialmente después de un año y medio de pandemia”, aseguró Alejandro Martín, quien anunció que la próxima edición prevé retomar su cita habitual en marzo. “Para nosotros esta sexta edición es muy importante precisamente por el gran esfuerzo de logística que supone en estas condiciones”, añadió el director y productor de Tenerife Noir, quien subrayó el compromiso de las distintas instituciones que garantizan el desarrollo del festival, presentes en la rueda de prensa, a las que se suma el Gobierno de Canarias.
Martín anunció la participación del área municipal de Educación y Juventud, al ceder la Casa de Juventud –la llamada Casa Siliuto–, como espacio para el desarrollo de una nueva sección del programa, relacionada con los videojuegos y los juegos de rol, que coordina la compositora Sara López.
 
En el programa de este año se incluyen la celebración de V Seminario Internacional Tenerife Noir de Investigación en el Género Negro, de la Universidad de La Laguna, en el que nace una nueva iniciativa: la Cátedra Cultural Antonio Lozano de Género Criminal. En la nómina de escritores participantes, Martín destacó al padre de la “narcoliteratura”, el escritor mexicano Élmer Mendoza, a quien siguen Berna González Harbour, Susana Martín Gijón, Carlos Bardem, Pablo Rivero, María Gómez, Amelia Tiganus y Fernando Martínez Láinez, entre otros.
 
En las secciones literaria y cinematográfica, sobresale la figura de la escritora Patricia Highsmith, de la que se conmemora el centenario de su nacimiento. Una figura tan poliédrica como Highsmith es la autora que mejor casa con la apuesta de Tenerife Noir por poner en valor la obra de las mujeres creadoras, la igualdad y la diversidad. La actividad cinexpress vuelve a convertir a Santa Cruz de Tenerife en escenario y plató para rodajes de cortos de género negro.
 
En nombre de la ULL, Raquel Marín mencionó la participación de la universidad tinerfeña en las iniciativas de investigación, con el seminario internacional, dirigido por Javier Rivero, y culturales, mediante la Cátedra Antonio Lozano de Género Criminal –dirigida por Alejandro Martín y Javier Rivero– y con la participación de la Agrupación de Teatro de Filología, que “dirige el carismático José Antonio Ramos”.
 
La directora insular de Educación y Juventud trasladó la “alegría del consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife por poder celebrar por fin actividades culturales con cierta normalidad” y enfatizó “la apuesta firme por la cultura” de la corporación insular mediante la financiación de proyectos en la fórmula de concurrencia competitiva para subvenciones, que “ofrece condiciones de igualdad de oportunidades y que dota a las administraciones públicas de la debida imparcialidad respecto de la oferta cultural que se financia con fondos públicos”.

En esta edición, el festival se desarrolla en los siguientes espacios, la mayoría de ellos, ubicados en Santa Cruz de Tenerife: Centro de arte La Recova; Casa de la Juventud (Casa Siliuto); Patio de las Palmeras. MUNA – MUESCA; Casa de la Cultura – Biblioteca Pública del Estado; Teatro Guimerá; Biblioteca Municipal Central de Santa Cruz de Tenerife – TEA; Sala de Audiovisuales del TEA – Tenerife Espacio de las Artes, y, finalmente, en el Campus Central de la Universidad de La Laguna tendrá lugar el seminario internacional. El acceso es gratuito y se deben presentar las entradas, obtenidas a través de la página web de cada uno de los espacios o mediante sus correos electrónicos.

FOTO: De izquierda a derecha de la imagen: La concejala de Educación de Santa Cruz de Tfe, Claudia Reverón; la directora de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la ULL, Raquel Marín; la directora insular de Educación y Juventud del Cabildo de Tenerife, María Isabel Bello; el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez; la concejala de Cultura de Santa Cruz, Gladis de León; la concejala de Igualdad, Purificación Dávila, y el director y productor de Tenerife Noir, Alejandro Martín.

Saludos, kiss, kiss, bang, bang, desde este lado del ordenador

Los espectros de mi ciudad

Septiembre 22nd, 2021

Escucho los gritos de un vagabundo que se mueve por la ciudad como un fantasma. Los gritos llegan lejanos y no son como los de Tarzán sino los de un hombre que desahoga su soledad rodeado de semejantes que hacen que no existe. Es un grito que me pone la piel de gallina y me entristece el día. El otro día lo vi en medio de una calle mientras los coches pasaban a su alrededor sin que nadie le dijera nada. Esa vez no daba gritos sino que levantaban sus brazos y parecía, se me ocurrió, como el viejo Moisés, solo que el indigente intentaba dividir la caravana de automòviles como el viejo Moisés las aguas del Mar Rojo. Pero sin éxito.

No sé cómo acabó la cosa porque los pasos me llevaban a otro destino en una ciudad que vive con cierta congoja su decadencia. Aunque las terrazas y los restaurantes estén hasta arriba de clientes y los camareros no den abasto entre tanto servicio.

Por una esquina de la calle de Salamanca, si paseas por ahí, claro, encontrarás también a otro vagabundo al que se le ha ido la pinza con las piernas literalmente podridas. Purulentas, repletas de llagas que segregan pus. Un espectáculo nada agradable. A veces se queja el pobre y otra parece si no feliz, resignado a su suerte hacia la nada con una botella de plástico repleta hasta arriba de un líquido ambarino que podría ser vino. O no.

En el parque Viera y Clavijo, que como otros espacios y monumentos de mi ciudad se arruina cada día un poco más, me encuentro casi todos los días con dos vagabundos que duermen en unos bancos de metal que dan a la cancha donde los valientes hacen deporte. Sobre todo levantamiento de pesas. Debajo de una de estas camas improvisadas, observo botellas de agua o de un líquido transparente. Me pregunto dónde se refugiarán cuando llueve. Antes se metían en el viejo edificio que fue colegio de las Asuncionistas y más tarde parque Cultural (qué tiempos), pero ahora el Ayuntamiento ha cerrado ventanas y otros accesos con muros de cemento lo que ha hecho que muchos de los pedigüeños busquen refugio en otros espacios, otros lugares de la capital tinerfeña.

Caminando por la calle del Castillo me encuentro a un señor que pide. La gente pasa a su alrededor como si no existiera, por eso escribo lo de fantasmas, y él, a la espera de que alguien deposite en el platito unas monedas, pasa el tiempo leyendo un libro. Una novela de John Connelly para ser exactos.

Igual es que estoy muy sensible pero solo veo a los locos, a los pobres que no tienen donde caerse muerto, por las calles y plazas de mi ciudad. A los parias de la tierra que decía la canción que terminó siendo eso, solo una canción.

En la ciudad en la que vivo un indigente que va con muletas me llama señor juez y en la Avenida de La Salle otro me llama señor a secas para pedirme unas perras. Un idiota, antes que me pregunte a mi, les da unas cuantas pero le advierte que no se las gaste en vino. El pobre asiente pero sus ojos dicen que si en algo se lo va a gastar va a ser, precisamente, en vino.

Por un callejón apartado una señora con acento cubano me dice si le puedo dar unos céntimos de euro porque no tiene qué comer y su marido está en la cárcel. Me pregunto qué me importa a mi conocer que su marido está entre rejas, sobre todo cuando la veo acompañada de un tipo que se dedica a explotar con el pie bolsas de plástico que están diseminadas por el suelo.

La dejo atrás porque la perra tira de la correa, signo de que tiene ganas de llegar a casa. La señora con acento cubano se convierte pronto en una sombra porque la oscuridad se hace más oscura y las farolas apenas iluminan un círculo de luz sobre la acera y parte de la carretera donde transitan los coches.

Estos son solo algunos de los fantasmas que habitan la ciudad en la que vivo.

En una esquina, unos señores para nada emperifollados se quejan de que hay demasiados pobres y locos en las calles y que a los tarumbas deberían de encerrarlos en el psiquiátrico aunque lo llama manicomio. Otro le responde que es inútil porque se escapan. No los van a tener atadosen la cama. No, responde el que pide que los encierren pero sé que lo piensa, basta con mirarle a los ojos.

Santa Cruz de Tenerife agoniza con una lentitud desesperante. Una agonía que devora lentamente el espíritu de una capital de provincias que no era así. Es como si no pudiera afrontar el futuro, y sus habitantes se hubieran vuelto egoístas por mucho que lo nieguen ellos y la propaganda oficial.

El caso es que cada día veo a más sin techo por las calles y plazas de la ciudad. Alguno de ellos alcohólicos crónicos pero otros manteniendo una sobriedad que los convierte en héroes sin fundamento ante mis ojos. Como el tipo de pide mientras lee un libro.

En un acto de inconsciente cinismo, el Ayuntamiento encarga un mural callejero sobre un trompetista que tocaba en la calle del Castillo para sacarse unas monedas. El hombre falleció hace unos meses y ahora un mural recuerda que una vez puso banda sonora a la calle más comercial de la ciudad. Ya podrían haberle hecho el homenaje en vida pero no, mejor cuando está muerto y enterrado… el trompetista formaba parte del mobiliario urbano de esta capital de provincias en la que vivo, ando, miro rodeado de fantasmas que no son solo los pobres sino también los que todavía tienen dinero para gastar.

Porque el truco está en tener o no tener dinero. En ser aceptado o no. En seguir siendo un ciudadano con pleno derecho a un paria de la tierra, famélica legión que crece todos los días ante la indiferencia de los demás.

No, no recuerdo que mi ciudad tuviera ese carácter que le encuentro ahora. Ese pútrido egoísmo, de caminar con las vista al frente, sin mirar los extremos. A los fantasmas que, ya digo, cada día son más y más. Tantos, que ya hasta me cuesta reconocerlos cuando me los tropiezo por las calles y se dan cuenta que “yo puedo verlos”. El hecho de que los vea es lo que hace que se acerquen y me pidan un céntimo de euro, como dice uno que vende lotería de los discapacitados. O un euro para un bocadillo que suelta otro un poco más allá y por los alrededores de El Corte Inglés.

Son los fantasmas que recorren las calles y plazas de mi ciudad. Son los espectros de una capital de provincias que prefiere mirar a otro lado. No reconocer en todos ellos su fracaso.

Me cruzo con Andrés, un yonqui recuperado, que me asalta literalmente para pedirme unas monedas mientras interrumpe su petición comentándome que tiene sida y que le quedan cuatro padresnuestros. Nos encontramos cerca del edificio que alberga ese chiste que llaman Parlamento de Canarias y veo como entran políticos enchaquetados mientras Andrés me deja a un lado para solicitar a sus graciosas señorías un euro. O un céntimo de euro… para un bocadillo, para comer, para buscar un sitio donde dormir esta noche porque el albergue está a reventar.

Los fantasmas de mi ciudad.

Saludos, roto, desde este lado del ordenador

Catorce años al pie de cañón

Septiembre 21st, 2021

El Escobillón cumple 14 años y sin saber todavía si este su blog es mi amoooor, sí que les animo a sumarse con nosotros al nuevo aniversario de una bitácora que inició sus pasos por sugerencia de Carmen Ruano, por aquel entonces directora de La Opinión de Tenerife y por el respaldo que desde su nacimiento he sentido que me transmitían la mayoría de los despistados que daban con nuestro sitio en el gigantesco océano que es la red.

Todos los años nos hacemos el firme propósito de actualizar el blog, de cambiar su diseño porque, como me dice un amigo, el blog parece que está varado en una cápsula del tiempo. Es decir, que es más jurásico que de nuestros agitados tiempos. Conste en acta así que estudiamos en un futuro que espero que no sea muy largo cambiar el traje (¿del emperador?) a esta bitácora que a veces se extravía y otras piensa que ha tomado el camino correcto. De momento, y eso es verdad, somos los únicos y mucho me hace sospechar que los últimos que seguimos y seguiremos cuestionando las políticas culturales que desarrollan los responsables que dirigen la cosa pública en el archipiélago canario, hoy noticia de alcance por la desgraciada erupción del volcán en La Palma.

Nuestra solidaridad y modesto apoyo a los que viven en la isla Bonita. Siento una sensación extraña observando cómo la lava corre cuesta abajo quemando todo a su alrededor. Quédense con lo escrito: “cómo la lava corre cuesta abajo quemando todo a su alrededor”, es cómo si las erupciones de ahora me hubieran despejado las ideas porque me enseñan que el territorio que habito es volcánico. Y por lo tanto inestable cada cierto tiempo. Recuerdo así vagamente la erupción del Teneguía, también en La Palma, por aquellas imágenes en blanco y negro que exhibía la televisión de aquel entonces. La de un solo canal en Canarias.

El caso es que El Escobillón cumple y celebra desde ayer 14 años al pie del cañón. Y me entra un vértigo enorme y siento mariposas en el estómago si hago balance de todo el tiempo que le hemos dedicado a este su blog sin recibir nada a cambio. Bueno, a veces el disgusto de políticos que (dicen) ejercen políticas culturales y la rabieta de muchos de sus responsables de comunicación que, de una u otra manera, intentaron si no silenciarnos sí que invitarnos a qué observáramos las cosas de otra manera… No digo nombres más por pudor que por respeto. El caso es que aquí seguimos aunque como siempre no garanticemos que estemos en el 2022 que ya está prácticamente a la vuelta de la esquina.

Desde El Escobillón nos sentimos felices (esa es la palabra) porque a nuestra manera hemos marcado tendencia. Lo comprobamos con el surgimiento de otros blogs que siguen más o menos nuestra estela aunque de momento no haya aparecido ninguno que meta (como hacemos nosotros a veces) el dedo en la llaga de las instituciones públicas. Que cuestionen y también reconozcan (cuando procede) el trabajo que hacen.

Son ya muchos años al pie de cañón. A veces con desesperación y otras con mucho entusiasmo. Las cicatrices que cruzan nuestro cuerpo después de todo este tiempo son variadas pero creemos que la mayoría se han cerrado como tenían que cerrarse. Es decir, hemos procurado que ninguna quedara abierta porque no merece la pena seguir arrastrando la misma cruz.

Y eso es todo, de momento.

Y un compromiso:

cuando acabe todo esto, cuando la pandemia solo sea un fatal recuerdo y las erupciones lo más cercano a una pesadilla, celebraremos la gran fiesta escobillonera que nos pide el cuerpo.

Mientras tanto, tranquilidad y buenos alimentos.

Muchas gracias a todos, todas y todes por estar ahí.

Saludos, cumpleaños feliz, desde este lado del ordenador

Margarita de Orellana: “México es un caleidoscopio de culturas”

Septiembre 20th, 2021

Artes de México es una de revistas culturales más importante del gigante del sur. Al frente de la misma, se encuentra Margarita de Orellana, historiadora y editora que, contra viento y marea continúa al frente de un proyecto editorial que este año celebra su 33 aniversario enriqueciendo el debate y la reflexión mientras el mundo conocido comienza a recuperarse de los efectos devastadores de la pandemia.

- ¿Cuándo se despiertan en usted la inquietud por estudiar las diferentes expresiones artísticas que se generan en México?

“Desde muy joven me di cuenta de que México es un caleidoscopio de culturas, de arte, de manifestaciones tradicionales ricas en color, de música, de símbolos y una gastronomía excepcional. Empecé por estudiar las relaciones del cine con la historia y después, desde hace más de 33 años, me dedico a explorar este universo cultural mexicano en todas sus vertientes”.

- Usted es directora de una revista-libro de reconocido prestigio y largo recorrido como es Artes de México.

“Yo empecé a trabajar en esta editorial como si se tratara de una aventura. No tenía mucha experiencia en esto pero Alberto Ruy Sánchez el codirector, sí que la tenía. Yo había estudiado un doctorado en historia y Artes de México me abría un campo muy amplio. Y quizá podría aportar ciertas ideas en la exploración de ciertos temas”.

- ¿Qué temas destacaría de los publicados en la revista?

“Hasta ahora nos hemos movido dentro de varios ejes. Uno de los importantes es el arte popular del cual muy poca gente se ocupaba en ese inicio, hace más de 30 años. Otro es ver a la naturaleza como cultura. Rastreamos todos aquellas plantas, animales y frutos que son endémicos de México y que tienen una historia muy antigua. Y la tercera son los símbolos nacionales como el tequila, la Virgen de Guadalupe, la charrería, La muerte etc. Sin dejar de acercarnos a la arquitectura, las artes decorativas, el arte prehispánico y virreinal y las ciudades como obras de arte. Al inicio Alberto y yo seleccionamos 200 temas en cinco ejes. En el camino se nos fueron cruzando temas apasionantes que no debíamos dejar de lado. Así que esa primera lista está vigente aunque tengamos muchos más que siguen surgiendo”.

- ¿Cómo es el proceso de selección para escoger los temas así como los criterios de selección de autores?

“Una vez que tenemos el tema hacemos preguntas clave. Todo lo que no se sabe y los autores deberán responder. Eso nos lleva siempre a revelaciones desconocidas y fascinantes que consideramos aportaciones culturales. Cono es para todo público, lo construimos para presentarlo como un banquete de sabor y saber”.

- ¿Y cómo llega a Artes de México? ¿Y qué impulso, novedades aplicaron a la revista?

“Vivimos fuera de México varios años estudiando para ser universitarios. Pero a nuestro regreso a México en 1982, en plena crisis, no fue posible encontrar empleo como investigadores. Trabajamos en varios proyectos culturales hasta que llegó este proyecto. Conocíamos la antigua Artes de México desde jóvenes y nos parecía muy interesante y original. Había dejado de existir hacía diez años. Mantuvimos el formato que era muy adecuado para mostrar imágenes de alta calidad y procuramos que siguiera siendo monográfica. Pero añadimos un punto de vista y un rigor distintos. Incentivamos el cruce de la estética con otras disciplinas. Tomamos como meta añadir al placer de contemplar el placer de comprender”.

- ¿Cómo ha afectado la pandemia a la publicación?

“No sólo la pandemia minó nuestro trabajo sino la situación económica del país que se deterioró desde un año antes, por decisiones políticas. Seguimos muy vivos pero en situación precaria”.

- ¿Y a la cultura en general en México?

“La cultura y sus artífices tienen la suerte de ser creativos. A todos les ha pegado. Sin embargo, unos cuantos encuentran la manera de seguir con sus proyectos. Ya sea a través de alguna fundación o buscando nuevas maneras de hacerse de fondos. Los recortes a la cultura han afectado a museos, galerías, teatros, cines, ferias de todo tipo desde las artesanales hasta las de libros, reduciendo las ventas. Por el momento se siente un estancamiento”.

- Es coautora de un libro sobre el tequila, ¿qué historia tiene?, ¿qué significa el tequila en su país?

“Algunos países, como Japón, Francia e Inglaterra tienen una bebida que los caracteriza. El tequila se convirtió, por razones económicas y sociales en emblema de México. Sin embargo, la bebida nacional durante muchos siglos, fue el pulque que por la industria cervecera se fue acabando al ser enteramente artesanal. No es destilado. En México se produce un destilado que llamamos mezcal a partir de más de treinta tipos de agaves en todo el territorio. Tienen variaciones en cada lugar pero en Jalisco surgió el mezcal, llamado tequila, a partir de un sólo agave, gracias a una cultura regional, ranchera, mestiza, y luego fuertemente industrial. Este mezcal, que es el tequila, representa a México a nivel mundial”.

- Y participa en el libro colectivo Elogio de la cocina mexicana. ¿Por qué elogio y hasta que punto cree que la cocina define el carácter una nación?

“El libro fue una celebración por ser patrimonio intangible de la UNESCO. La cocina mexicana es de las más ricas del mundo en sabor, colores, variedad. Pero además, ha sido parte de rituales comunitarios que rehacen el tejido social. Estudiarlo es apasionante. Tiene una larga y original historia y cada región del país produce platillos específicos que casi ningún mexicano alcanza a conocer a lo largo de su vida. Todos los platillos con maíz son magníficos, y son muchos, así como los moles, las salsas que son infinitas utilizando todo tipo de chiles, verduras y frutas que no se conocen fuera del país. Las cocinas europeas y orientales enriquecieron lo que ya era sorprendentemente rico. Actualmente, se siguen creando platillos con ingredientes propios y nuevos sabores. Hay mucha creatividad en ella. Además del maíz, México produjo plantas y frutos que no se conocían en el mundo enriqueciendo a su vez sus cocinas. Se imaginan Italia sin jitomates, Europa sin el cacao, y otros cientos de alimentos que fueron cruzando el Atlántico. Hemos dedicado varios números de la revista a explorar plantas que fueron sostén y símbolo para los pueblos antiguos como el maguey, el nopal, el maíz, el cacao, el chile y sólo abarcamos una parte de su larga historia”.

- También es autora de La mirada circular. El cine norteamericano de la Revolución Mexicana. ¿Cómo ha tratado el cine norteamericano a la Revolución?, ¿cuál es su mirada sobre este proceso?, ¿qué películas destacaría?

“Estudio un pequeño momento de la historia del cine norteamericano sobre la revolución mexicana, de 1911 a 1917. Mi libro se publicó hace treinta años, sin embargo, parece tener hoy, una gran vigencia. Sobre todo durante la presidencia de Trump. Un norteamericano ignorante y corriente que mira a los mexicanos como lo hacía el cine de su país desde sus inicios: violadores, ladrones y asesinos. Me dediqué a mirar con lupa como representaban a los mexicanos revolucionarios o no. Estudiando los personajes y situaciones que luego se convirtieron en estereotipos y que continuaron apareciendo en ese cine todo el siglo XX. Hubo gloriosas excepciones con directores como Elia Kazan, y Orson Welles, que se alejaron un poco de esa mirada racista que permea a una gran parte de la población del norte de mi país”.

- ¿Cómo cree que ha reflejado a algunos de los nombres propios de la Revolución como son Zapata y Villa?

“Villa y Zapata se convirtieron en iconos, en personajes mitológicos, sobre todo en la historia oficial de México. Pero siguen siendo muy populares. Por sus características, un tanto pintorescas, han sido elevados a la categoría de héroes. Han sido representados en toda clase de obras tanto del cine, como de teatro, en pintura y por supuesto en literatura. En su tiempo fueron también muy carismáticos como lo son hoy en día. No les quito méritos pero la historia es mucho más compleja. Fueron muchos los hombres y mujeres que participaron en las diversas fases de este movimiento. Sin embargo, quienes trascendieron al mundo fueron ellos dos. Los demás quedaron opacados. Lo que los diferencia tiene que ver con la geografía del país, Villa es del norte, Zapata del sur. Con historias y mentalidades diferentes. Con caracteres opuestos. No sabemos si a la larga se hubieran entendido. Ambos, violentos, fueron asesinados de forma terrible. Y eso agregó color a su leyenda. Otros revolucionarios también fueron asesinados sin pena ni gloria”.

- ¿Qué tiene México que fascina tanto a escritores anglosajones como Bierce, Lawrence y Lowry, entre otros tantos?

“No podría dar una respuesta simple. Es algo difícil de explicar pero podría hacer algunas conjeturas. La vida en México es intensa, la forma de pensar de los mexicanos no es fácil de descifrar en momentos álgidos. Y menos para los anglosajones. A Lawrence le pareció horrible México y telúrico, le fascinaba pero no aguantaba mucho. Lowry vivió con melancolía y alcohol en Cuernavaca un purgatorio. Lo que lograron plasmar en sus obras son sensaciones vertiginosas que vivían cada día. Lo que sentían en ese país lleno de contrastes y de formas desconocidas lo reflejaban en muchos momentos de sus obras. Y eso lo percibimos sus lectores pues están escritas con una gran tensión y genialidad. Ningún mexicano lector puede ser indiferente a esas obras que nos hacen temblar”.

- ¿Qué cree que le falta y le sobre al arte y la cultura mexicana de hoy?

“Si quieres una respuesta, te diré que no le falta nada y que le falta todo. Y que como una bola de nieve nos atrapa de pronto. Nos sorprende cuando nos encontramos cotidianamente con todo tipo de trabajo creativo tanto de las generaciones pasadas como las nuevas. Le faltan incentivos materiales para poder seguir creando”.

- ¿Cuál es el estado de la crítica y sobre todo de la autocrítica en México?

“Si te refieres a la crítica general, política, económica, social, artística etc. en México está muy viva. Hay muchos críticos que ven la realidad con agudeza y la comparten, otros son más conformistas y pretenden excusar las anomalías del poder. También flaquea la autocrítica en todos los frentes. Es otra historia que no tiene fin pero que peligra porque la crítica no es bienvenida en muchos de estos dominios”.

- Por último que le parece que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, critique a España por no pedir perdón por la conquista. ¿Debe España pedir perdón?

“Yo creo que no debemos hacer mucho caso. Como historiadora me parece un disparate, como ciudadana, es otro gesto demagógico dirigido a su masa de incautos. Las culturas, aquí y allá siguen vivas, los presidentes se olvidan” .

Saludos, bajo la sombra del volcán, desde este lado del ordenador

Suso Mourelo: “China es un país con estrés”

Septiembre 16th, 2021

Escritor, periodista pero sobre todo viajero, Suso Mourelo (Madrid, 1964) es nómada por vocación y autor de varios libros de viaje y una novela sobre las que habló el año en el Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras, Periplo, un encuentro con las letras que se celebra a finales de octubre en Puerto de la Cruz.

-En su trayectoria como escritor cultiva varios géneros pero la crítica coincide en destacar su estilo como de prosa poética.

“Creo que en parte fue una evolución. El primer libro que escribí relacionado con literatura de viajes, Adiós a China. Un viaje por el gigante asiático, es un libro bastante periodístico, una especie de crónica de cómo era China en 1999, un país que ya comenzaba a cambiar por aquel entonces. En aquel libro, por ejemplo, sí era más periodista que otra cosa lo que sucede es que ese viaje, que duró varios meses, fue un viaje de descubrimiento del viaje y de descubrimiento de China. Es sin duda alguna el más periodístico de mis libros de viajes que coincide además con un periodo de mi vida en el que soy netamente periodista –trabajaba en ese entonces como reportero para Antena 3– pero a medida que pasa el tiempo el resto de mis libros han ido adquiriendo otro tono, ha hecho que mi estilo tienda a ser parejo y sobre todo respetuoso con lo que encuentro”.

- Se aprecia en el libro que dedica a Mongolia y los que ha escrito sobre Japón.

“El de Mongolia es un libro de exploración y aventura, un libro que me pedía acción. Respecto a los de Japón, hará unos cuatro años fui por primera vez guiado por la literatura japonesa y eso me dio una especie de necesidad de hacer algo más pausado, suave y como iba empujado por autores japoneses se produjo una especie de camaleonización con la literatura japonesas que es más reposada que la lo occidental y en mi caso produjo una especie de cambio, deriva aunque las obras que escribo las entiendo como crónicas”.

-¿Qué significa el viaje para usted?

“Para mi viajar es viajar a la gente más que a los lugares. Hace unos años, cuando regresé a España, me confiné, nunca mejor dicho, en cuatro pueblos muy pequeños en los que la mitad del tiempo estaba solo, solo conmigo mismo y esa intimidad me llevó a ver la vida con más poesía”.

-Dice que viaja a Japón tras leer a varios escritores japoneses pero ¿cómo explica su flechazo con el país del sol naciente?

“En occidente tenemos una idea repleta de prejuicios sobre Japón. Para unos es un país mítico y antiguo aunque en mi caso descubrí otra cosa, quiero creer que el Japón real que quizá es menos mágico pero al mismo tiempo sí que es más místico. La sociedad japonesa es muy distinta a la de otras sociedades. Es cierto que hay una tendencia de comparar la cultura japonesa con la cultura china y cuando fui por primera vez daba por hecho que habría una cierta similitud entre una y otra pero descubrí que los japoneses se parecen menos a nosotros que los chinos y que entre ambos pueblos hay innumerables diferencias. Todo este proceso pasó en un momento de mi vida en el que estaba muy abierto a conocer, a curiosear y me atrapó esa calma que, generalmente, asociamos con Asia aunque ahora China sea el país menos calmado del mundo. Te arrolla. En Japón, sin embargo, encontré calma y respeto en el trato, lo que me sorprendió. El país me acogió y me resultó más grato de lo que había pensado. Es decir, que al margen de la naturaleza, de la belleza poderosa de sus paisajes, si algo me cautivó fue su espíritu acogedor que me animó a enamorarme del país y de una japonesa. Desde entonces, procuro pasar la mitad del año en Hiroshima”.

-¿Hiroshima?, ¿cómo son los habitantes de una de las dos ciudades que fueron castigadas con la bomba atómica en agosto de 1945?

“Hiroshima es una ciudad feliz en parte porque los supervivientes y sus descendientes se entregaron a disfrutar de la vida. Descubrieron que la vida puede desaparecer en cualquier momento y se han entregado totalmente a vivirla. Eso los convierte en personas muy acogedoras y simpáticas, los que los diferencia de los habitantes de otras ciudades japonesas”.

-¿Qué escritores japoneses había leído antes de llegar a Japón?

“Los más conocidos, Yasunari Kawabata, Jun’ichiro Tanizaki , Yukio Mishima y autores, sobre todo autoras, como Yoko Ogawa, Banana Yoshimoto. Es decir, que me empapé de escritores del siglo XX y de escritoras del siglo XXI porque son ellas las que están cambiando en la actualidad las formas de contar las cosas en Japón”.

-Ha estado también en Norteamérica y México, entre otros países, pero noto que siente predilección por Asia.

“Mi primer viaje fue a China y eso me abrió los ojos y el deseo de Asia y los lugares del alma, que son donde te sientes mejor y no sabes bien el porqué. He pasado mucho tiempo en Mongolia, China y Japón y siempre me he sentido bien. Tengo la idea volver a Oriente porque cuando pienso en algún sitio lo que se me viene a la cabeza y el corazón es Asia y sobre todo Japón. País al que le he dedicado dos libros: En el barco de Ise. Viaje literario por Japón y Tiempo de Hiroshima y un tercero, El Japón de Hokusai, que no es literatura de viajes sino crónica y que trata sobre el periodo Edo, una etapa que supuso el cierre en sí mismo de la cultura japonesa y que duró dos siglos y medio. Dos siglos cerrados al mundo. El libro lo escribí como una excusa para narrar la vida de este artista y cómo era la sociedad japonesa de aquella época, cerrada pero al mismo tiempo capaz de desarrollar una economía que posibilitó el desarrollo del arte y la cultura. Los japoneses son muy distintos a otros pueblos y eso lo achaco a que durante dos siglos y medio estuvieron aislados por lo que la influencia exterior fue mínima lo que hizo que se desarrollaran a partir de sí mismos”.

-Es autor de la novela ‘La frontera Oeste. Abecedario de un inmigrante’.

“Se trató de mi segundo libro y es la crónica de varios personajes ficticios que están basados en personajes que son resultado de entrevistas con inmigrantes, sobre todo del este de Europa, de Rusia, Rumanía, Polonia que me ayudaron a hacerme una composición de lugar para crearlos. En aquel momento me interesaba hacer reportajes sobre inmigración que no siempre se pueden hacer cuando trabajas en televisión pero es que en el 2000 la inmigración no estaba de actualidad como ahora. Me interesaba conocer la vida de alguno de ellos quizá porque uno de mis abuelos, como buen gallego, emigró a Cuba”.

- ¿No le ha vuelto a tentar la ficción?

“El año pasado estaba organizando un viaje pero al estallar la pandemia y declararse el confinamiento me puse a escribir una novela que se desarrolla en Japón, un país en el que si bien antes los hombres eran los que tomaban las decisiones ahora se está produciendo un cambio lento de modelo a raíz de la irrupción de las jóvenes japonesas urbanas. Y me interesaba contar ese cambio a través de una mirada femenina”.

-¿Qué visión tienen los japoneses de los españoles?

“La tópica pero es así con los europeos en general. Conocen de España sobre todo el fútbol, el flamenco y ese tipo de cosas. El flamenco ha logrado que muchos japoneses se interesen por España. Tanto el baile como la música. Tengo dos amigos japoneses que tocan la guitarra española y algunas amigas que bailan flamenco. Para los japoneses el flamenco es la conexión con la cultura española. Su idea de Europa, por otra parte, es inventada”.

-¿Cómo son las relaciones entre Japón y China?

“Conflictivas. Japón es un país relativamente pequeño, aunque tenga 105 millones de habitantes, si lo comparas con China e India, que lo sobrepasan también económicamente aunque si algo les duele es que la tecnología o la ciencia que eran unos sectores en los que destacaban hayan sido ahora superados por India y en algunos casos por China. En tecnología, por ejemplo, por China y Corea del Sur. Los japoneses sienten que están perdiendo el tren aunque los jóvenes no observan este proceso de manera tan competitiva”.

-Usted visitó China por primera vez en 1999 y repitió viaje años más tarde ¿cómo vio los cambios que estaban atravesando al gigante asiático?

“Cuando estuve en 1999 fui muy bien recibido. La gente resultaba agradable y se mostraba curiosa. Sí que aprecié un cambio cuando volví por segunda y tercera vez. Se había generado un estrés que imponen las necesidades económicas y sociales lo que hace que los chinos tengan menos tiempo y se hayan vuelto más egoístas y menos curiosos y volcados en los demás. Se ha convertido en un país con prisas. Estuve en 1999, 2006, 2019 y cada vez que volvía me encontraba con un país diferente y a mi juicio menos interesante”.

-¿Qué queda del socialismo chino?

“China es un país socialista pero la economía es de mercado aunque esté controlada por el Estado. Es un poco incomprensible. Las empresas chinas tiene un apoyo del Estado que en Europa estaría prohibido por ley. Para mi es una cosa que supera la política el modo chino de hacer las cosas, los chinos quieren volver a ser los jefes del mundo como lo fueron durante 15 siglos, y si son socialistas pues los son pero como capitalistas porque es la forma de conquistar el mundo. La nueva ruta de la seda es una forma de controlar el planeta primero a través de la economía y luego con todo tipo de fórmulas para financiar puertos e industria en otros países que al final quedan controlados por China. ¿Eso qué tiene de socialismo?, ¿el internacionalismo?, quizá pero poco más. El resto es capitalismo, un capitalismo de Estado”.

-Ha pasado largas temporadas en pueblos perdidos del Pirineo y prácticamente a solas… ¿Le gusta el término de España vacía?

“El término de España vacía es bastante útil para dar a conocer lugares que han perdido población pero Sergio del Molino habla de España vaciada que es un término que me gusta menos porque hay lugares que siempre estuvieron vacíos. Pero su libro ha servido para conocer los problemas del mundo rural que pierde población”.

-¿A qué país no volvería?

“Viví un año en Suiza y es el único país en el que no me he sentido bien. Quizá fue porque la gente está demasiado preocupada por su crecimiento económico y muchas veces las relaciones se configuran en lo que pueda aportar el otro a tu vida social y económica. Hay una desconexión humana que no se da en otros lugares. Al menos la zona de Basilea que fue donde viví”.

Saludos, un poco más en…, desde este lado del ordenador

El Festival Hispanoamericano de Escritores comienza a ‘calentarse’

Septiembre 15th, 2021

La cuarta edición del Festival Hispanoamericano contará este año con la participación de 32 escritores y una decena de prescriptores (entre ellos editores, periodistas, fotógrafos y mexicanistas) que serán los protagonistas de una programación estructurada en 36 actos literarios.

La inauguración del Festival contará con la presencia de la directora general del Libro y Fomento de la Lectura, María José Gálvez, el lunes 4 mientras el martes 5, intervendrá el novelista mexicano Jorge F. Hernández y el 6 de octubre María Dueñas, entre otros actos. Sergio Ramírez, escritor nicaragüense al que el Gobierno de Daniel Ortega ha ordenado su arretro, será el encargado de clausurar el sábado 9 por la noche una edición que dedica la mayor parte de sus contenidos al país azteca.

En las mesas de debate destaca la que lleva por título Escritores canarios en México, con referencias a Mercedes Pinto, Juan Marichal y Agustín Millares Carló, en la que participarán Yolanda Arencibia, Blanca Hernández Quintana, el poeta Federico J. Silva y el escritor J. J. Armas Marcelo. Y también una conversación sobre Octavio Paz y Carlos Fuentes, “bastiones de la literatura mexicana”, con Alberto Ruy-Sánchez, Christopher Domínguez Michael, Andrés Sánchez Robayna, Hernán Lara Zavala y Aurelio Major.

Como en las pasadas ediciones, los espectadores que no se encuentren en Los Llanos de Aridane o no puedan acudir a la plaza de España, podrán conectarse y disfrutar de los actos online a través de los streaming: facebook.com/hispanoamericanodeescritores.

Saludos, con dinero o sin dinero hago siempre lo que quiero, desde este lado del ordenador

La programación se puede consular en

www.hispanoamericanodeescritores.com

y reservar sus asientos en

festivalhispanoamericanodeescritores.tuticketlapalma.com

Saludos, una piedra en el camino me enseñó que mi destino era…, desde este lado del ordenador