Comienza la balacera: Aridane Criminal 3

Enero 17th, 2023

Si ni la pandemia ni la erupción del volcán que asoló esta parte de la isla de La Palma pudo frenar las dos primeras ediciones de Aridane Criminal, todo apunta a que la tercera, que se desarrollará en esta localidad del 18 al 21 de enero próximos, está preparada para combatir toda clase de elemento. Sobre elementos, pero humanos, se preocupan parte de los contenidos de un Festival que ha diseñado un programa de actividades en el que participarán algunos de los representantes más destacados del género negro y criminal como la escritora argentina Claudia Piñeiro, Antonio Altarriba, Jon Arretxe, Diego Ameixeiras y Javier Díez Carmona así como nuevas voces que irrumpen con fuerza como las de Núria Bendicho Giró y Marta Prieto.

En el Espacio Antonio Lozano, dedicado a las literaturas africanas, Aridane Criminal contará con el autor ecuatoguineano Francisco Zamora Loboch.

Como ya sucedió en ediciones anteriores, el Festival incluye además de presentaciones literarias y debates, un taller creativo, Cómo acercarse a la escritura de un guion y no desesperar (o morir) en el intento, que impartirá el escritor y guionista Carlos Bassas del Rey y en cuanto a la sesión cinematográfica, denominada El día del espectador, se exhibirá un clásico que será presentado por el escritor y cineasta Elio Quiroga: La jungla de asfalto, filme dirigido por John Huston e interpretado por Sterling Hayden y una jovencísima Marilyn Monroe según la novela del mismo título de W.R. Burnett y que ilustra “muy bien uno de los asuntos que deseamos tratar este año: el género negro como vehículo de desvelamiento y denuncia de la corrupción, tema del que se ocupará El ojo público, una de las mesas de debate del viernes 20”, explica el director del Festival, el escritor Alexis Ravelo.

El programa cuenta también con otras meses debate como la titulada Otras voces, otros ámbitos, en la que intervendrán tres autores que desarrollan su obra en euskera, galego y catalá y una nueva sección que se incorpora al encuentro, como es Panorama isleño, que pretende tomar el pulso a las nuevas narrativas negrocriminales que aparecen en Canarias.

Como ya sucedió en las dos anteriores ediciones, la música y la literatura se mezclarán en Letras a tiros. Si en la primera se repasó a ritmo de jazz el género negro en Norteamérica y al año siguiente en Argentina con una banda sonora de tango, está previsto que en la edición de este año se dedique al polar, como se conoce la novela negra y criminal en Francia, con música en la que habrá prioridad a la chanson. Dan cuerpo a este espectáculo Cristina Santana y Cristóbal Montesdeoca, a quienes acompañará Carlos Álvarez, autor de la selección de los textos de alguno de los autores más interesantes de la novela negra y criminal francesa.

El miércoles 18 de enero se inaugura este III Encuentro a las 19 horas con la charla La mirada de Touré, un personaje, Touré, creado por el escritor vasco Jon Arretxe.

Tras el debate, y más o menos sobre las 20, se proyectará ese mismo día y dentro de El día del espectador La jungla de asfalto, que contará con una conferencia que bajo el título de Huston, Burnett y la corrupción absoluta, expondrá el cineasta y escritor Elio Quiroga.

La programación del jueves 19 de enero contará de 17 a 19 horas con el taller Cómo acercarse a la escritura de un guion y no desesperar (o morir) en el intento, que desarrollará Carlos Bassas del Rey y a las 18 horas se abordará el Panorama isleño: Acercamiento a las obras recientes de autores insulares, en la que participarán los escritores Julieta Martín Fuentes y Esteban San Juan Hernández y una hora después, a las 19, las escritoras y escritores Núria Bendicho Giró, Valeria Correa Fiz, Javier Díez Carmona y Marta Prieto hablarán de sus aportaciones al género a través de sus relatos y novelas que ambientan en espacios urbanos como rurales.

Ese mismo jueves pero a las 20 horas habrá un encuentro con Antonio Altarriba, Yo, Altarriba, en el que el escritor y guionista mantendrá una conversación con Paco Sánchez, en la que se hablará mucho de cómics. Altarriba va unido a los dibujantes Luis Royo, Laura, Kim o Keko y su obra recorre vastos territorios que abarcan desde el testimonialismo de El arte de volar a la sátira en torno a la corrupción política en Yo, mentiroso.

Por último, y a las 21 horas en el Espacio Antonio Lozano, habrá un encuentro con Francisco Zamora Loboch, escritor ecuatoguineano que explora los submundos del fútbol, los negocios o la alta política en novelas como El Caimán de Kaduna o Conspiración en el green.
 
Las actividades del viernes 20 de enero continuarán a la misma hora con la segunda jornada del taller Cómo acercarse a la escritura de un guión y no desesperar (o morir) en el intento y a las 19 horas tendrá lugar la mesa redonda titulada El ojo público. La novela negra como vehículo de denuncia de la corrupción en la que participarán Marta Prieto, Javier Díez Carmona y Francisco Zamora Loboch. A continuación, a las 20, y bajo el epígrafe Otras voces, otros ámbitos, Jon Arretxe, Diego Ameixeiras y Núria Bendicho Giró hablarán de sus universos narrativos que escriben en vasco, gallego y catalán, respectivamente. Por último, y a las 21 horas, se mantendrá un diálogo con la escritora argentina Claudia Piñeiro, ganadora, entre otros premios, del Dashiell Hammett.

Las actividades del sábado 21 de enero comenzarán a las 11 de la mañana con la Literatura más allá del género, una mesa redonda en la que intervendrán Claudia Piñeiro, Valeria Correa Fiz, Carlos Bassas y Diego Ameixeiras y a continuación, a las 12, con Dímelo en la calle, una lectura de textos a cargo de los escritores invitados al Festival.

La jornada finalizará a las 13 horas con el espectáculo Letras a tiros. Pólar. Un recorrido por la novela criminal en francés, que con guion de Alexis Ravelo, locución de Carlos Álvarez y la voz de Cristina Santana y Cristóbal Montesdeoca al piano repasarán la novela policíaca francesa.

Saludos, comienza la balacera, desde este lado del ordenador

Pero… Pero ¿esto qué es?

Enero 16th, 2023

Reproduzco a continuación una nota que me encontré ayer en un libro que adquirí en el Rastro de la capital tinerfeña. El Rastro no es el de antes, que creció y se expandió por la zona como una enfermedad invasora, pero dentro de sus limitaciones uno se puede encontrar con pequeñas sorpresas. Hace un par de domingos, por ejemplo, me topé en uno de los puestos con la novela Capitán Cautela, de Kenneth Roberts, que es un escritor que no les dirá nada si no son aficionados a la literatura de aventuras, pero que sí lo son recordarán automáticamente esa obra maestra que es El paso al noroeste. Capitán Cautela sin llegar a esa redondez, casi. Pero no hablamos de Roberts (otro día, quizá) sino de esa nota en papel amarillento que me encuentro dentro de Secuestrado, la novela de Robert Louis Stevenson que ya tengo y que ya leí, solo que en la edición de Bruguera y con prólogo y traducción de Marcelo Cohen.

Dicen así estas líneas, crípticas por oscuras pero a la vez tan extrañamente atractivas, que es lo que me anima a reproducirla a continuación:

“Me dijo que leer es un verbo muy bonito en español. Decía que cuando lo pronunciaba se imaginaba que estaba mordiendo un fruto lleno de agua y que el agua resbalaba por su garganta cuando repetía una y otra vez leer la palabra frente al espejo o mientras viajaba en guagua.

Le preocupaba que últimamente lo que se dice leer no le resultara tan grato como antaño. Quizá se deba, se dijo, a que ahora la mitad de las veces leía por cuestiones laborales, obligado por las circunstancias y él nunca fue un tipo al que le gustara que le ordenasen hacer las cosas. Un rebelde, un ácrata pero de los de verdad que son todos aquellos que viven una especie de revolución individual y permanente.

De revolucionario no tiene nada quién sabe. No va a decirlo, más que nada por cansancio. Parece que la gente tiene tiempo para estar enganchados a cualquier cosa. La cuestión es que estén enganchados a algo. Lo llaman por teléfono, consulta el número y en la pantalla aparece Desconocido. Tiembla por dentro y tiembla por fuera. No lo coge, por supuesto.

Hablaba de leer. Leer es un verbo bonito y que suena además muy bien en español.”

Y punto pelota. En el papel amarillento no viene ninguna indicación que me ayude a averiguar quién escribió esas líneas tan raras por no decir, diciendo, estrafalarias. Eso sí, la doblo cuidadosamente y la dejo en el interior de las páginas del libro. Libro que dejo en el estante donde están las obras de Stevenson que he leído, ese verbo otra vez, a lo largo de una vida que como decía Nexus 6 es como una lágrima en la lluvia.

Saludos, eso es todo por hoy, desde este lado del ordenador

Akasha, un canto al pulp pop

Enero 12th, 2023

Aunque especializado en literatura negra y criminal, Javier Hernández Velázquez también ha escrito novela histórica y ahora de ciencia ficción solo que bajo el filtro, más cinematográfico que literario, de los dos géneros que hasta la fecha ha tanteado. Si en Baraka, novela que se desarrollaba en Marruecos durante los años 20, el relato fidedigno de aquellos hechos coloniales quedaba empalidecido por un misticismo hasta ahora desconocido en el trabajo literario de Hernández Velázquez, ahora, con Akasha (M.A.R. Editor, 2022) hace un híbrido entre la literatura de anticipación con la de tintes policíacos que da como resultado un libro interesante tanto para los que se aproximan por primera vez al universo creativo del escritor como a los que ya conocen sus idas y venidas literarias.

Digamos que por ello no me ha resultado tan insólito que el nuevo trabajo del creador del detective Mat Fernández navegue por aguas ajenas al realismo que marca muchas de sus obras anteriores, apostando ahora por abrirse a nuevos mundos, a propuestas que a la postre no son tan lejanas al universo literario de un escritor que si por algo está marcado es por la idea de redención y sacrificio que domina la mayor parte de su obra. Una obra en la que se mezcla la literatura y el cine popular con resultados tremendamente originales, y a los que ha dado voz propia a través de una serie de libros de los que no resulta nada fácil desprenderse porque enganchan. A mi, particularmente, me gusta la ironía con la que escribe este autor, una ironía que se apaga con lentitud en Akasha pero que reaparece en algunos de los capítulos que estructuran una novela que bebe de fuentes diversas. Una de ellas, me atrevería a detectar, del Dune de Frank Herbert, que ha merecido hasta la fecha dos adaptaciones cinematográficas y a un autor quizá menos conocido pero no por ello menos importante como el Fritz Leiber de Hágase la oscuridad, una de las primeras novelas c/f que leí y en la que se mezclaba con inteligencia religión y ciencia.

En Akasha esa religión converge en una sociedad donde la vida y la muerte se confunden, son tránsitos en los que los supervivientes de las guerras (guerras que resuenan en el pasado y que por tanto definen a los personajes protagonistas de la historia) nos sitúa en un planeta que agoniza lentamente.

Ciencia ficción apocalíptica y también distópica. Akasha entra de lleno en lo que un día acuñé, precisamente al referirme a una novela de Javier Hernández Velázquez, como pulp pop. O la mezcla sin aditivos de géneros diversos, sobre todo populares, a los que tras agitarlos un buen rato dan como resultado novelas de escritura muy ágil con argumentos algo enrevesados. Tanto, que a veces parece que la historia te lleva en una dirección para salir por otra. No es fácil de hecho practicar esta técnica, o militar en el pulp pop ya que el escritor o escritora tiene que tener mucha cultura pulp y pop cargando en sus espaldas y eso lleva años y años de rigurosas lecturas, de encontrar en lo que otros solo ven entretenimiento las claves que hacen grande la literatura de género escrita sin complejos y que da como resultado libros que garantizan lo que prometen: entretenimiento con su dosis de mensaje y filosofía.

Se equivocan así quiénes piensen que se trata de una literatura que puede practicar cualquiera. Conozco de hecho casos de otros escritores que han intentado hacer eso mismo con resultados enojosamente frustrantes.

Si algo caracteriza las novelas de Javier Hernández Velázquez es que el lector no sabe casi nunca por donde va a salir. En Akasha esta norma se cumple por partida doble y pese a que se trata de un género que el escritor practica por primera vez los resultados son más que dignos para quien busque entretenimiento con sentido y, añadiría, sus dosis de sentimiento. La novela, como otras del mismo autor, habla de más temas entre los que destacaría el amor que es una constante en toda su literatura así como la redención como ya se dijo antes.

Akasha cuenta además con otro nivel de lectura aunque este queda reservado para los que conocen su obra. Me refiero a las pequeñas bromas que incluye el libro para iniciados. Entre otras, hacer llamar a uno de los personajes como el Reverendo, un personaje con mucho juego y potencial en la novela y que me parece de los mejores que hasta la fecha ha producido el escritor. Un escritor al que encuentro en una buena racha, con ganas de contar cosas pero sobre todo con impulso para dar rienda suelta a sus emociones más primarias, esas que oculta pero que deja resbalar en el conjunto de una producción que ahora se adentra en los territorios imaginativos de lo que conocemos como ciencia ficción y que, sospecho, volverá a explorar en nuevas novelas.

Saludos, aquí seguimos pero no sé hasta cuándo, desde este lado del ordenador

En un mundo alternativo…

Enero 11th, 2023

“A principios del siglo XX, Giovanni Papini recomendaba abrir en las universidades cátedras de Ignorética, la ciencia de todo lo que no sabemos. Si hubiésemos seguido su consejo, el estudio de la Ucronía estaría ahora mucho más avanzado”.

(El estrecho de Bering, Emmanuel Carrère. Traducción: Encarna Castejó, colección Compactos, Anagrama, 2022)

En un mundo alternativo quien ahora les escribe hubiera visto los trabajos reunidos en los catálogos Canarias en corto de los últimos tres años (1) solo que no vive en un mundo alternativo así que se ha quedado, como otros muchos aficionados que no son familia ni amigos de los directores de los filmes seleccionados, con las ganas de disfrutar o no (que todo es cuestión de gustos) con uno de los programas estrella del área de audiovisuales del Instituto Canario de (sub)Desarrollo Cultural, órgano que emana de la cada días más cautiva y desarmada Vicenconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias.

En un mundo alternativo, ese mismo departamento de audiovisuales a través del gabinete de prensa de la Viceconsejería que controla Juan Márquez Fandiño se hubiera molestado en informar a los que tenemos la costumbre de preguntar por curiosidad, más si la curiosidad la despierta una institución pública que pagamos todos (sí, sé que es manido pero es lo que hay), que dieran explicaciones sobre las razones de por qué no se han estrenado en estas tierras los siete trabajos que forman cada uno de los catálogos que no hemos podido ver, pero cómo eso hubiera pasado en un mundo alternativo al que por desgracia no pertenezco, hasta el día de hoy nadie se ha molestado en darnos explicaciones.

Me llega, como llega el agua del mar a la orilla cuando el tiempo está en calma, que una de las razones de que no hayamos podido ver los tres últimos catálogos se debe a que el del 2021 fue motivado (comprensible) por la devastadora plaga de la Covid-18 y que los dos restantes, los correspondientes a 2022 y 2023, porque incluían trabajos presentados a concurso que especificaban en sus bases que no debían de haber sido exhibidos al público aunque el del 2022 sí que se exhibió para la familia y los colegas de quienes lo rodaron.

Se cuenta todo esto de oídas, de boca de un amigo que se lo escuchó a otro amigo que a su vez lo oyó de otro amigo que, probablemente, lo supo por un conocido pero si fuera verdad ¿por qué no se decidió extraer del catálogo esa película que se presentaba a concurso con el objetivo de estrenar el resto? Dejo los interrogantes en el aire con la esperanza (como a Pedro García Cabrera últimamente es lo único que me mantiene) de que los chicos del gabinete de prensa de la Viceconsejería muevan el culo y resuelvan esta incógnita aunque algo me dice que no.

De hecho (y que quede aquí entre nosotros) los que somos populacho y a mucha honra ya nos hemos acostumbrado a los reveladores silencios del Instituto Canario de (sub)Desarrollo Cultural, ese departamento que nació para hacernos olvidar las penosas gestiones de lo que fue la Sociedad Canarias de las Artes Escénicas y de la Música (Socaem) y Canarias Cultura en Red y que al final ha terminado por reproducir los mismos vicios y perversiones de aquéllas. Una vuelta a las andadas.

Y cuando se escribe andadas me refiero al oscurantismo, a teñir de tinieblas lo que no interesa que salga a la luz sencillamente porque aquí se cumple la sentencia del ordeno y mando. Y a los ciudadanos, a esos que no se hartan de preguntar, obligarlos a que callen y se limiten a pagar impuestos.

En un mundo alternativo en la tierra en la que vivo estas cosas no pasarían, todo fluiría y las artes y los artistas vivirían felices y comerían perdices pero no, por desgracia estas cosas solo suceden en un mundo alternativo que es fruto de mi imaginación.

En el mundo real, este en el que vivo, digamos que ya me he acostumbrado a que en estas tierras abandonadas de la mano de los dioses todo cambio signifique que todo siga igual y, ya se ve, recién iniciado el 2023 todavía siguen sin revelarnos qué diablos pasó con esos tres catálogos de Canarias en corto que, vuelvo a recordar, pagamos los habitantes de este archipiélago definitivamente abandonado de la mano de los dioses…

En un mundo alternativo…

(1) El Gobierno de Canarias, a través del Instituto Canario de Desarrollo Cultural (ICDC), anunció en diciembre de 2022 que se habían seleccionado los siete cortometrajes del Catálogo Canarias en Corto 2023. Estos eran: Aitana, de Marina Fernández Alberti; Circe, de María Abenia Gracia; Las invasiones biológicas. El caso del Ovis Orientalis Musimon en la isla de Tenerife: «El último muflón», del Shira Ukrainitz y Omar Al Abdul Razzak; En un segundo, de Pablo Fajardo Juan; Daida back to the Ocean, de Pablo Ramírez Bolaños; Visionado, de Manuel Román Sierra; y Cloro, de Pablo Borges. Trabajos que nadie, que yo sepa, ha visto hasta la fecha

Saludos, ¿continuará?, desde este lado del ordenador

Después de la tormenta

Enero 9th, 2023

Qué escándalo, que maremoto o tsunami que se dice ahora, qué pavor, que terrible desgracia para la muy noble e invicta Santa Cruz de Tenerife… Si uno lo piensa con seriedad, digamos que la ya famosa carta que los del museo Rodin enviaron al Ayuntamiento de la capital tinerfeña para comunicarle que lo sentimos mucho, pero mejor olvidamos está historia de amor que nació viciada, le ha venido como anillo al dedo al alcarde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, bastante desgastado por una polémica que se montó él y su equipo en torno a un proyectado museo cuyo informe no se correspondía con la realidad.

Por otro lado pone de manifiesto que el sector de la cultura cuando así lo quiere tiene músculo, y que por una vez –ya lo hemos dicho– unido puede mover incluso montañas. Y una montaña de despropósitos ha sido todo este asunto desde un principio. ¿El culpable? El señó alcarde y su equipo, así que poco favor le prestan sus corifeos, lamentable por cierto el artículo que publicaba hace unos pocos días uno de sus camorristas más conocidos, quien no hace tanto, y en esos mismos papeles, venía a decir que no había que preocuparse por la escalada de críticas argumentadas de artistas y culturos al proyectado museo frustrado porque estos chicos (artistas y culturos) son como niños, y como niños hay que dejarlos berrear que ya se cansarán y cerrarán la boca. Desgraciadamente para el sujeto, por llamarlo de alguna manera, su cálculo erró lo que es comprensible por aquello de la edad.

Me he dedicado estos días a visitar redes sociales varias para ojear que dicen unos y otros sobre este asunto. A ver qué opinaban los que estaban a favor y los que estaban en contra de que los franceses tomaran la decisión de cerrar el kiosco en la capital tinerfeña, y todo huele mal.

Los que lamentan la decisión de que Rodin no se quede, le echan la culpa a los canariones (un clásico ya en nuestra tierra: ¡¡¡Gran Canaria es culpable!!!) o a conjuras judeo masónicas. El alcarde de hecho afirmaba hace unos pocos días que toda esta campaña tenía tufo electoralista (son en mayo de este mismo año) pero con la discreta retirada de los populares del terrero, la verdad es que lo dejaron literalmente solo con un asunto que no supo ni él ni su equipo gestionar desde el minuto uno.

Por ello, y si hay que lamentar algo de todo este desaguisado, ha sido la falta de sensatez en torno a una iniciativa que pedía a gritos por lo menos un informe en condiciones y que no vendiera humo como se pretendió vender. Recomendaría, en este sentido, a que se hiciera público ese informe que ha sido el origen de toda esta protesta civilizada porque es falso que desde el lado de los que criticaron este proyecto se haya faltado (como ahora sí faltan los que apoyaban el museo Rodin) a nadie. De hecho, una vez se calmen los ánimos, es momento de buscar ese diálogo que no existió desde que se anunció lo del museo. Lo del museo Rodin.

Es tiempo ahora también de que se nos informe a los chicharreros de cuánto nos ha costado todo este asunto que al final terminó siendo nada. De momento, y para que estén mejor informados, les invito a que consulten las de noticias que ha suscitado el caso, incluso el interés que a nivel nacional despertó en medios a los que se las resbala Canarias. Solo así se harán más o menos una idea de por donde han ido los tiros y por donde van las políticas mediáticas de un archipiélago, el nuestro, que hoy más que nunca amanece abandonado de la mano de los dioses. También se harán una idea del nivel de nuestros representantes públicos y de quienes le sirven de intermediarios, algunos periodistas que, siendo del gremio, me han dado vergüenza ajena.

No es la primera vez que gracias a las redes sociales se pone coto a un acción que no contaba con el consenso de la mayoría, pero sí que se trata de la primera vez en que un sector tan dividido y acostumbrado a que cada uno tire por su lado, se uniera para manifestar su indignación. Incluso desde las propias administraciones autonómicas, comenzando por el Cabildo de Tenerife, donde algún que otro cargo público manifestó en un escrito que circuló en ámbito privado su crítica no a Rodin sino al museo Rodin.

Lo insólito, aunque no debería de extrañarme de todo este asunto, es que tras la retirada francesa, medios y opinadores que hasta la fecha no habían escrito ni una puñetera línea sobre el caso, asomaran la cabeza para mostrar una indignación sospechosa. Sobre todo cuando acusaban a los que desde hace meses venían denunciado este desaguisado porque así no, así no se hacen las cosas.

Pero dentro de todo este estropicio, de toda esta penosa campaña de contra información que emprendió el Ayuntamiento a través de sus corifeos, los franceses se retiran con una carta que a mi, la verdad, me hace pensar que le ha venido muy bien al alcarde. Y a su equipo. Es como si el destino le hubiera dado la oportunidad de darle la vuelta a una tortilla cuyos huevos desde el principio ya estaban podridos y cuyo hedor recordaba al que sale de la refinería cuando limpia sus tanques.

De momento, y es una esperanza en el poquito tiempo que nos queda hasta mayo, espero que todo esto haya servido de algo a las políticas culturales que deberían de emanar del Ayuntamiento y que la situación generada contribuya a dar un golpe de timón y las encarrile en una capital de provincias que perdió este mismo año su tradicional Feria del Libro por una cosa que daba vergüenza ajena, y continúe, eso sí, muy tarde, con la proyectada rehabilitación de su patrimonio urbanístico, hasta el día de ayer igual de abandonado que las famosas esculturas en la calle.

Por eso, unos y otros, los que estaban en contra y así lo manifestaron, y los que estaban a favor, que se manifiestan ahora a través del insulto porque sobrar, no les sobraban argumentos precisamente, sean conscientes que todos, absolutamente todos, perdimos esta batalla pero no la guerra. La frase, por cierto, es de otro francés, para mi igual de ilustre que Rodin, el general Charles de Gaulle.

Saludos, Allons enfant de la patrie, desde este lado del ordenador

Un libro sobre las traducciones de Alonso Quesada

Enero 5th, 2023

Alonso Quesada es uno de los grandes autores de la literatura canaria y de la literatura en español del siglo XX. Aunque de vida corta, pues murió con tan solo 39 años, tocó todos los palos literarios y vivió con intensidad, desde la incipiente ciudad moderna de Las Palmas de Gran Canaria, las primeras décadas del siglo XX junto a otros intelectuales y escritores como sus conocidos amigos Saulo Torón y Tomás Morales.

Quesada fue un autor de intensa curiosidad y gran inquietud, con constantes ansias de conocer los variados lenguajes y los diversos estilos literarios del pasado y de su tiempo. Es por ello que en toda su diversa escritura pueden observarse numerosas referencias a autores y obras en español y en otras lenguas.

Este es uno de los motivos que son tratados en el nuevo libro Alonso Quesada, traductor, del que es autor el investigador grancanario Antonio Henríquez Jiménez. Sin embargo, el bloque principal abordado no es otro que el que da título a este libro digital, el de las traducciones ejecutadas por el modernista canario, una faceta que si bien ha sido tratada esporádica y parcialmente por algunos investigadores, nunca se había estudiado de manera total y pormenorizadamente como en el presente volumen se hace.

Además, Antonio Henríquez incluye en esta edición, de libre y gratuito acceso, unos cuantos textos, hasta ahora desconocidos, traducidos por Quesada, a los que suma otros tantos que –según sus amplios conocimientos del lenguaje quesadiano y de la prensa en que escribió– baraja la posibilidad de que sean del poeta, narrador y dramaturgo canario. Hablamos de traducciones del portugués como las de Teixeira de Pascoaes; del alemán como las de Henri Heine; del italiano como las de Boccaccio, Carducci, Leopardi o D’Annunzio; o del francés de Jean de Moréas o Víctor Hugo, entre otros.

El libro puede leerse y consultarse gratuitamente, en formato digital y versión pdf, en las páginas de la revista BienMeSabe.org, concretamente en el siguiente enlace:
 

https://bienmesabe.org/publicacion/2023/alonso-quesada-traductor

 
Antonio Henríquez Jiménez. Fue maestro, profesor de Enseñanzas Medias y tutor de la UNED. Ha llevado paralela una vida de investigación en la que ha sido central la labor de rescate y exhumación de textos del modernismo canario, y de la que han surgido libros como Saulo Torón, prosista. Quince textos exhumados (Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 2002), Tomás Morales, Prosas (Anroart Ediciones, 2006), Alonso Quesada, Smoking-Room (Anroart Ediciones, 2008), Poemas de la Gloria, del Amor y del mar de Tomás Morales. Materiales sobre la recepción (Anroart Ediciones, 2010), Alonso Quesada, En el solar atlántico. Panorama espiritual de un insulario (Anroart Ediciones, 2010) o Escritos y noticias sobre Tomás Morales (1922-1972) (Instituto de Estudios Canarios, 2011). Ha publicado artículos sobre escritores canarios en varias revistas especializadas y en el portal digital BienMeSabe.org (sección “Rescate”). En los últimos años dedica sus esfuerzos a elaborar una edición anotada del Templo militante y de las Esdrujúleas, dentro de su proyecto de reedición de la obra conocida del poeta fundador canario Bartolomé Cairasco de Figueroa, del que ya ha editado el teatro completo conservado y el poema Vita Christi, ambos volúmenes en Ediciones Tamaimos. Sobre el mismo autor dio a conocer en 2019 el libro Novelerías sobre Bartolomé Cairasco de Figueroa.

Saludos, mira a un lado y al otro, desde este lado del ordenador