José Esteban: “La injusticia literaria es tan grande como la injusticia social”

Octubre 30th, 2018

Editor, escritor, bibliófilo y durante muchos años librero al frente de Turner, librería legendaria en la capital de España, José Esteban Gonzalo (Sigüenza, 1935) aunque firma como José Esteban es una de esas personas que responde a la idea de pozo de profunda sabiduría.

El tiempo se va sin que uno se dé cuenta conversando con un hombre que cuenta, probablemente, con la primera colección de libros autografiada por sus autores, entre otros, Pío Baroja y su querido maestro José Bergamín, a quien no se cansa de reivindicar.

Autor de una obra extensa en la que se mezcla la novela y el ensayo, es una pena que dejara de lado y con apenas dos libros (El himno de Riego y La España peregrina) lo que anunciaba ser la serie Episodios liberales con la cual pretendía recorrer, al modo de Pérez Galdós, la vida de todos aquellos luchadores españoles por la libertad en el siglo XIX.
José Esteban fue uno de los invitados del primer Festival Hispanoamericano de Escritores, que se celebró en Los Llanos de Aridane el pasado septiembre, y enclave en el que habló y habló de otro de sus grandes escritores de cabecera,
precisamente Benito Pérez Galdós, de quien dijo que en su casa de Madrid nunca faltó el gofio y siempre “se comió a la canaria”.

- En su bibliografía cuenta con dos notables novelas históricas: El himno de Riego y La España peregrina. ¿Cómo se le ocurrió escribir novela sobre la historia de España en unos años –los ochenta– donde no estaba de moda?

“La verdad es que siempre quise ser escritor y tras pasar una temporada editando libros o llevando una librería como fue Turner en Madrid y de colaborar en revistas como Triunfo, entre otras, no había conseguido escribir una novela y pensé entonces en meterme en una pero histórica, género que no estaba de moda en aquellos años. Mientras la escribía tuve siempre presente a Galdós y en ella volqué mis ideas liberales y republicanas aunque, previamente, me había dedicado a estudiar a Valle Inclán, que entonces era un desconocido e incluso un despreciado mientras me dedicaba a publicar en mi editorial a los escritores olvidados de nuestra Guerra Civil porque creo que la injusticia literaria es tan grande como la injusticia social ya que unos escritores se hacen conocidos y otros no, lo que me hace tener la sensación de que no es otra cosa que una injusticia, así que me decidí por escribir una novela sobre uno de los grandes perdedores de la Historia de España como es Rafael de Riego, y decidí que había que reivindicarlo y me puse a investigar, a documentarme, y conociendo ya al personaje no me salía la novela hasta que un día y tras contárselo a Gabriel García Márquez que pasaba unos días en Barcelona me recomendó que olvidara lo que sabía y que me pusiera a escribir y medité aquellas palabras. En mi hay una gran intención didáctica y tras meditar que la lucha por la democracia ha sido tan importante para el pueblo español, me propuse contar esta historia a través de Rafael de Riego camino del cadalso”.

- Su admirado Galdós no deja nada bien a Riego.

“Y no sé la razón, pero es un personaje que, como dice, no pone nada bien. De hecho, escribe que Riego chilla de miedo cuando lo conducen al cadalso lo que es mentira. Galdós no fue justo con Rafael de Riego”.

- ¿Cómo calificaría a los liberales españoles del siglo XIX?

“Creo que es uno de los movimientos políticos españoles más apasionantes. Movimiento del que todavía estamos viviendo. Manuel Azaña fue heredero de todos ellos. El himno de la II República es el Himno de Riego porque Azaña adoraba a los viejos liberales, aquellos luchadores que sufren, en eso que después se conoce como las dos España, el exilio. Y hay que recordar que el exilio liberal del XIX es importantísimo. Y entonces pensé, imitando a Galdós, escribir unos Episodio liberales que incluyese La España peregrina, o los liberales españoles exiliados en Inglaterra a través de Blanco White, lo que es puro cuento aunque si es cierto que entonces estaba en Londres aunque nunca se mezcló con ellos. Entre esos liberales se encontraba el hermano de Riego, que fue un importante bibliófilo, y se describe el entierro de la esposa de Riego. La novela cuenta también la aventura de Torrijos que viene a España a combatir por las libertades. Una cosa curiosa es que mientras El himno de Riego obtuvo un gran éxito no fue así con La España peregrina lo que demuestra que en este país se perdona un éxito pero no dos y mucho menos a uno que inicia su carrera literaria. La España peregrina fue recibida con frialdad y creo yo que con cierta injusticia porque hay gente que dice que se trata de mi mejor novela. Sea por una cosa u otra, el caso es que me cansé de estudiar tanto para escribir estos libros y decidí aparcarlos”.

- ¿Las críticas negativas le hicieron abandonar entonces el proyecto de los Episodios liberales?

“En parte sí que contribuyó. El tercer libro, que iba a ser el primero de la serie estaba dedicado a los exiliados de la Guerra de la Independencia en una historia en la que intervenía mi gran amigo Bryce Echenique, quien encontraba unas memorias supuestamente escritas por Meléndez Valdés, que falleció en Montpellier, pero el proyecto no salió. Soy bastante disperso porque tengo mucha curiosidad por todo. Yo adoraba a Bergamín, me gustaba cambiar de género literario con asiduidad y me pasé de la novela histórica al cocido madrileño. Es decir, que me puse a escribir de cocina”.

- Es autor de un Diccionario de la bohemia, una de sus obras más recientes.

“Y me he dedicado a escribir sobre refranes aunque mi manía por los cambios me hizo pasar a la bohemia aunque estos saltos no son fortuitos. En el caso de los bohemios, aparece por mi obsesión por los vencidos y los bohemios españoles que fueron unos verdaderos perdedores. Me puse a buscar información y descubrí que a la vez que hay una economía sumergida existe otra que es literaria, una literatura sumergida por desconocida. Mientras buscaba las raíces del esperpento en Valle Inclán me di cuenta que hubo mucha sátira en las revistas de aquella época y que existía todo un mundo olvidado que decidí recuperar escribiendo sobre ello y ellos, lo que dio origen a Los proletarios del arte: introducción a la bohemia, que es una antología de escritores –muchos olvidados y otros desconocidos– que finalmente se convirtió en diccionario, un diccionario en el que ahora sistematizo lo que hay escrito sobre la bohemia española pese a que sea consciente que tiene ausencias porque todavía queda bastante por descubrir”.

- ¿Quién es el gran bohemio español?

“Alejandro Sawa. La bohemia española procede de París y solo se da en las grandes capitales, Viena, París, Madrid, Barcelona… El gran bohemio español es Alejandro Sawa, quien residió en la capital francesa durante largos años y en donde conoce, entre otros, al poeta Verlaine y el ambiente bohemio parisino. Luego se viene a Madrid y Valle Inclán se inspira en él para el Max Estrella de Luces de bohemia. En mi diccionario distingo además entre escritores bohemios y escritores que entendieron a los bohemios por lo que tenían de grandeza y su idea de cambiar el arte y su desprecio a lo que consideraban como arte burgués y los escritores que nunca los comprendieron como Pío Baroja, pese a que estaba obsesionado con todos ellos y que para mi ha sido una fuente fundamental para elaborar este libro”.

- ¿Y Galdós?

“Los bohemios le criticaron a Galdós no haberles dedicado una novela, lo que sí hizo Balzac con la de París. Lamentaban que el maestro no hubiera escrito un libro sobre ellos como sí había hecho con los mendigos en Misericordia”.
- También ha escrito Las mil y una palabras de casa de putas.

“Siempre he sido muy aficionado a escribir diccionarios y leyendo a los clásicos descubrí que había cientos de palabras, sobre todo en el mundo del hampa, para reconocer este tipo de establecimiento. Al mismo tiempo que investigaba descubrí que solo las putas tienen más nombres que las casas de putas. Fue un divertimento”.

- También ha estudiado y publicado algún libro sobre el refranero español.

“A mi me parece que el refranero español tiene mucha grandeza y encierra una gran sabiduría, la sabiduría popular. Es verdad que es cazurro y poco poético pero por otro lado significa una gran fuente de conocimiento que, a mi juicio, es maravillosa. Mientras los estudiaba me di cuenta que el refranero habla sobre todo mal de los curas y como soy de Sigüenza, y sobrino de obispo me dio por escribir un libro sobre refranes anticlericales que, si no me equivoco, se ha convertido en uno de los libros más vendidos de mi localidad natal”.

- ¿Vive un buen momento el refrán en España?

“El refrán no vive en este momento una época gloriosa aunque sí los aforismos que son una especie de refrán más culto”.
-¿Y qué lugar de España destaca por su mayor producción de refranes?

“Sobre todo Castilla (Salamanca, Toledo) aunque los hay en todas las comunidades autónomas”.

- Me dicen que está escribiendo sus memorias.

“Sí, y espero que el libro se publique el año que viene”.

- ¿Será una de esas memorias que no deja títere con cabeza?

“No, van a ser unas memorias muy generosas y benévolas en las que cuento la verdad. Todo es como se recuerda y yo recuerdo así las cosas, que decía Valle Inclán. Tratarán de recuerdos muy literarios en los que aparece la gente que he conocido y también como soy yo: un bibliófilo. Estas memorias se parecen un poco a las de Rafael Cansinos Assens aunque son más cortas porque en este libro yo no soy el importante, lo importante es lo que puedo contar”.

- Antes comentaba que fue discípulo de José Bergamín.

-Fue mi maestro vivo porque luego están Valle Inclán, Galdós, Baroja. Para mi los libros son tan importantes como las personas y mis memorias comienzan y terminan con Baroja a quien conocí al final de su vida.

- ¿Cómo fue ese encuentro?

“Cuando llegué a Madrid, Baroja era un ídolo para todos aquellos niños de la postguerra ya que representaba otra España, la del 98. Así que me armé de valor y fui a visitarlo a su casa. Recuerdo que la puerta la abrió su sobrino, Julio Caro Baroja, que vivía con él y estaba harto de la gente que, como yo, iba a ver a si tío pero me permitió pasar y estuve toda la tarde con el escritor quien me dedicó un libro. Cuando nos despedíamos, me rogó que la próxima vez que fuera a verlo llevase chicas”.

- Además de El himno de Riego y la España peregrina ha escrito otras novelas.

“Una que se titula El año que voló papá, un cuento para mayores y su continuación, Los gorriones del Prado. También he escrito una novelita sobre El café Gijón, que se va a reeditar y El crimen de Mazarete, que está inspirada en un hecho real y en la que se cuenta cómo un forense salva la vida de dos labriegos acusados del crimen de una persona porque demuestra que su supuesta víctima murió por suicidio. Con esta novela quise rendir homenaje a un escritor italiano que me gusta mucho, Leonardo Sciascia”.

- Antes le preguntaba por José Bergamín, un pensador que salvo un pequeño grupo no se reivindica en España.

“Bergamín ha sido el hombre más inteligente que he conocido en mi vida. Lo conocí siendo yo muy joven y me abrumaba satisfactoriamente su cultura infinita. Estuvo en el exilio pero regresó a España porque no podía vivir en otro sitio. No encajó en Méjico, ni en Venezuela, sí que algo más en Uruguay pero cuando tuvo la oportunidad de regresar no lo pensó y se vino, sería si no recuerdo mal en 1958 o 1959. Firmó un manifiesto en 1963 en apoyo de una huelga en Asturias y recibió todos los palos del régimen. Él, que nunca fue comunista sino católico, un católico que apoyó a los comunistas durante la Guerra Civil porque eran los únicos, decía, que podían hacer la guerra contra los nacionales. De ahí la confusión de que Bergamín fuera comunista”.

- Usted ha sido un editor peculiar porque lo mismo editaba a gente de izquierdas como de derechas.

“Edité de Ernesto Giménez Caballero un libro de 1934 dedicado a Manuel Azaña y en el que le pide que dirija el movimiento fascista. También le edité Yo inspector de alcantarilla en un catálogo en el que figuraban varias obras de Bergamín. El caso es que en cuestiones literarias no juzgo el pasado político sino la calidad de la obra y eso que soy un hombre de izquierdas, un hombre de izquierdas que aprecia el talento literario, talento al que pongo por encima de la política”.

– Continuemos con José Bergamín. ¿Qué le atrajo de él?

“Su compromiso. Tras firmar el manifiesto y ser amenazado de muerte por los falangistas volvió al exilio. Primero en Uruguay y más tarde en Francia donde lo apoyó Malraux, a quien había conocido durante la Guerra de España. Regresa en los años setenta y fui a verlo a su casa, entonces vivía en la calle Mayor y nos hicimos íntimos. Fue un hombre de una envergadura fascinante y con una gran valentía. Solía decir medio en broma medio en serio que todos los de la Generación del 27 se habían vendido menos él”.

- Pero su obra apenas ha trascendido.

“Yo creo que porque fue un hombre muy molesto, una especie de Miguel de Unamuno ya que lo ponía todo en duda. Cayó mal al poder porque nunca supo adaptarse a eso que llaman las reglas del juego


ME SIENTO ESCRITOR

José Esteban regentó durante varios años la librería Turner, que se encontraba situada en la calle de Génova de la capital de España. Turner, cuenta, sirvió de refugio a numerosos escritores y aprendices de escritores aunque llegó un momento en el que todo aquello “me cansó porque parecía que solo iban a verme los desocupados de Madrid”. La actividad de la librería no le dejaba tiempo para escribir cuando si algo se siente José Esteban es escritor. También editor, un oficio en el que “me lo paso muy bien editando mis obras como las de otros”

Nelson Mandela. El camino a la libertad

Octubre 29th, 2018

La vida de Nelson Mandela sirve a Antonio Lozano para escribir una apasionante biografía novelada para públicos de todas las edades aunque el libro está dirigido específicamente a los jóvenes, ya que está editado en la colección juvenil de ediciones Anaya.

Nelson Mandela es un personaje que no parece de este mundo cuando es, precisamente, de este mundo. Seres humanos con este calibre moral, pocos, por eso su trayectoria vital sirve de lección para aproximarnos a un líder político capaz de enfrentarse a los suyos en nombre de la paz. Al final venció su constancia y su fe en cambiar el espíritu de una nación dividida entre negros y blancos como es la Sudáfrica de los años que le tocó vivir. Es probable que nadie, y cuando se escribe nadie se incluye a Nelson Mandela, fuera consciente del cambio radical que iba a transformar su nación y que él mismo, un luchador que sufrió cárcel y tortura tanto física como mental, acabaría siendo el presidente de un país contradictorio y profundamente racista hasta ese entonces.

Para acercarnos a la vida de Mandela, Antonio Lozano recurre a una serie de protagonistas reales y ficticios con la idea de contar su vida, tan repleta de logros como también de fracasos, a lectores de todas las edades. Estos personajes son el biznieto de Mandela, su abuela y el guardián del museo donde se guarda la memoria del luchador sudafricano.

En el libro se cuenta el proceso de cambio político que vivió Mandela y cómo paso a paso, con mucha paciencia, logró derribar un muro que parecía tan inexpugnable como el del apartheid.

Que el relato esté narrado a través de la mirada de otros hace que el personaje resulte inevitablemente un gigante aunque el escritor no cae en el ridículo de la glorificación sino que expone también las muchas contradicciones que marcaron la vida pública de un político capaz de perdonar a sus enemigos con el fin de que todos pudieran vivir en paz.

Si la intención del escritor era que el lector cerrara las tapas del libro con una satisfactoria sensación de que con personajes así no todo está perdido, lo consiguió ya que tras su lectura queda la sensación de que las transformaciones son posibles. Y todo gracias a una obra escrita sin alardes estilísticos (va dirigida a los jóvenes) y sí con una idea fija en la cabeza: mostrar la grandeza de un hombre que si por algo se caracterizó fue por no perder nunca su condición humana.
Rodeado de depredadores, el ejemplo de Nelson Mandela pervive porque solo actuando como hombres de bien se puede acabar con todos aquellos hombres que solo saben hacer el mal.

Saludos, agradecidos, desde este lado del ordenador

Alfonso Delgado debuta en la novela con Queda la broza

Octubre 26th, 2018

Ambientada en un Santa Cruz de Tenerife de principios del siglo XX, cuando la ciudad aún miraba al mar, y en un trepidante y surrealista París, Queda la broza es el título de la primera novela del multifacético artista tinerfeño Alfonso Delgado, editada por Canarias3puntocero, que a partir de la próxima semana estará a la venta en librerías de todas las Islas.

Queda la broza es una historia de mujeres que, en sus relaciones con los hombres y con el conocimiento, se atreven a construirse a sí mismas, con menor o mayor fortuna, dependiendo de sus recursos y de la suerte que la vida les concede.

Josefa, nacida para servir, nos interpela desde los escenarios de Santa Cruz en los que viven los pescadores, las lavanderas y quienes no tienen más visión que sus propias carencias. Sin embargo, deseosa de libertad y autoafirmación, ella consigue traspasar una frontera interior. En su camino se cruza con Ofelia, perteneciente a la clase alta palmera, que utiliza su sólida formación para burlar las exigencias sociales.

Las dos, junto con otros personajes importantes, están conectadas con Lisandro, liberal, masón, librepensador y primer librero de Canarias, que nos muestra el Santa Cruz de la burguesía con sus edificios, sus costumbres, sus peculiaridades y sus viajes. Así, nos lleva al París de la belle époque y nos desvela sentimientos íntimos que giran en torno al amor y que dan un giro inesperado al final de la historia.

Alfonso Delgado (Santa Cruz de Tenerife, 1955), amante de su isla, de la mar y de su ciudad, es un artista multidisciplinar. Como poeta, formó parte del grupo Los Novísimos en 1976 y siempre siguió escribiendo poemas, cuentos y otros relatos. Además, ha publicado numerosos artículos periodísticos de divulgación artística.

Inauguró su primera exposición de obra plástica en el Ateneo de La Laguna y, desde entonces, han sido numerosas las muestras que ha presentado, tanto en las dos capitales canarias como en París, Lieja o México, entre otras capitales internacionales. De forma paralela y constante, ha investigado en torno al ámbito del teatro y la performance y ha realizado diversas producciones y articulado programas institucionales como Nuevas Formas, que acercó la vanguardia de la danza, la música y las artes escénicas al teatro Guimerá de la capital tinerfeña.

En 2017 fue premiado por el programa de la Unión Europea Intercultural Cities, que reconoció su trabajo como innovador y de interés social.

Saludos, muchas ganas de leerla, desde este lado del ordenador

En defensa del espacio cultural El Tanque

Octubre 22nd, 2018

Se reproiduce a continuaciòn una nota de la Asociaciñon de Amigos del Espacio Cultural El Tanque:

“La Asociación de Amigos del Espacio Cultural El Tanque, a través de su presidenta, Dulce Xerach, ha solicitado al Ayuntamiento de Santa Cruz que deje de poner al Espacio Cultural El Tanque en cuestión, que aprenda a apreciar los valores que el espacio y se ocupe de su entorno.

Dulce Xerach recuerda los valores por los que el Espacio Cultural El Tanque fue declarado Bien de Interés Cultural después de un largo periodo de lucha ciudadana, entre sus defensores y sus detractores.

“Los valores por los cuales solicitamos a la Comisión Insular de Patrimonio y al Cabildo de Tenerife la incoación de Bien de Interés Cultural a favor del Espacio Cultural El Tanque de Santa Cruz de Tenerife, son los siguientes:

Por su valor histórico-industrial.
Por su valor artístico-arquitectónico.
Por su valor tecnológico.
Por su valor testimonial.
Por su singularidad y representatividad tipológica.
Por su autenticidad.
Por su integridad.
Por su estado de conservación.
Por la posibilidad de su conservación integral.
Por su situación jurídica como bien propiedad pública.
Por su rentabilidad social.

El artículo 17 de la Ley Canaria de Patrimonio Histórico establece que se declararán bienes de interés cultural del patrimonio histórico canario aquellos bienes que ostenten notorios valores históricos, arquitectónicos, artísticos, arqueológicos, etnográficos o paleontológicos que constituyan testimonios singulares de la cultura canaria, valores casi todos ellos sobradamente presentes en el Espacio Cultural el Tanque.

“Entendemos que no guste a todos, no obstante, la aceptación del espacio por un público alternativo y escasamente atendido por los circuitos culturales tradicionales y las posibilidades que se ofrecen a creadores y artistas de índole diversa de desarrollar manifestaciones artísticas multidisciplinares realmente distintas a lo habitual reflejan las inquietudes de una población dinámica y culturalmente activa, a la que la ciudad no puede ser ajena. En Santa Cruz debe haber espacios para todos. El tanque es un lugar de creatividad y creación y la ciudad tiene que mejorar tu entorno exterior. Como ya se hizo con otras partes de la ciudad.”

“También existió un lazareto, una montaña artificial de despojos, que la astucia de la voluntad política (de antaño) transformó en un espacio natural (PALMETUM) compatible con el parque marítimo, este tipo de operaciones sobre el paisaje de la ciudad, de reconversión y reciclaje sitúan a Santa Cruz al nivel de las ciudades más avanzadas del mundo en políticas activas de recualificación de paisaje urbano de las áreas industriales o de transición obsoletas”.

“El próximo reto de la ciudad es otro, es mejorar el espacio público en general, y especialmente los espacios públicos de Cabo Llanos, ya que la arquitectura que se construyó allí privadamente no da el nivel de calidad urbana mínimo a menos que sí lo haga el entorno público.”

Por último, la asociación celebra el compromiso del alcalde para apoyar el proyecto del entorno del Espacio Cultural El Tanque que promueve el Gobierno de Canarias, recientemente premiado en New Delhi, y solicita que se aproveche esta ocasión para darle un impulso y hacerlo realidad. Dicho proyecto tiene como objetivo conservar el valioso (pero inexplorado e infravalorado) patrimonio cultural de carácter industrial del Espacio Cultural El Tanque poniendo en valor su entorno, promoviendo su reconversión en Espacio Cultural que ofrezca un producto turístico de experiencias insólitas tanto por lo que se ofrece en el entorno del elemento de Patrimonio Industrial recuperado como por la propia actividad cultural que se desarrolla en su interior.

La asociación de Amigos del Tanque aprovecha la ocasión para solicitar una reunión con el alcalde para hablar del Tanque y de otros elementos de patrimonio industrial de la refinería que deberían ser conservados por la ciudad, y en torno a los cuales, y no al revés, debe proponerse el futuro urbanismo de la zona de la expansión de la ciudad hacia el sur, donde actualmente se asienta aún la actual refinería.

Amigos del Espacio Cultural El Tanque.

22 de octubre de 2018.”

Saludos, pensando quye no veía…, desde este lado del ordenador

El Clúster Audiovisual denuncia al Gobierno de Canarias de desaprovechar 1,3 millones de euros con destino a la industria cinematográfica

Octubre 17th, 2018

El Clúster Audiovisual de Canarias denuncia en una nota de prensa que “casi 1,3 millones de euros de los dos millones destinados por el Gobierno de Canarias al estímulo de la producción cinematográfica regional en 2017 no llegaron nunca a invertirse, según los datos de la Cuenta General de Gastos de la Comunidad Autónoma”.

De acuerdo con los cálculos del propio Gobierno, se han perdido inversiones en Canarias por al menos otros 4,3 millones de euros y se han cancelado rodajes ya planificados así como se ha frustrado la contratación de cientos de técnicos canarios y se han anulado contratos de coproducción y distribución internacionales”.

Las razones de este fracaso en la gestión de las medidas de estímulo son variadas, pero “pueden resumirse en la falta de una verdadera política audiovisual regional que esté liderada por responsables con decidida voluntad y conocimiento suficiente del funcionamiento del sector”.

El Gobierno regional aprobó, según este colectivo, “unas reglas técnicas inspiradas en sectores tradicionales que nada tienen que ver con el audiovisual e incompatibles con las ayudas del Ministerio de Cultura, o que concediera a las productoras beneficiarias menos de 40 días para terminar de financiar sus películas, preproducirlas, contratar a todo el personal, filmarlas, editarlas y estrenarlas”.

Tachan de ·preocupante falta de transparencia” las acciones del Gobierno canario en relación con el audiovisual y denuncian que no se han publicado las Actas de la Comisión de Valoración o la composición de la Comisión de Seguimiento, “pese a las demandas del sector, así como a rechazar todas las solicitudes de prórroga en la ejecución o, en último extremo, de nueva convocatoria de las partidas no ejecutadas”.

Puestas así las cosas, el Clúster Audivisual de Canarias concluye que este 2018 ha sido “descorazonador” pese a que los Presupuestos recogen una partida de apoyo a la producción regional de 375.000 euros.

“No existe fecha prevista para la próxima convocatoria, ni siquiera confirmación oficial de que ésta, efectivamente, se producirá. Tampoco se ha realizado ningún avance en la actualización de las bases reguladoras, pese a que todas las asociaciones del sector presentaron una propuesta técnica consensuada el pasado mes de marzo, lo que parece abocar a un nuevo fracaso de la convocatoria”.

“Se consolida así, en definitiva, la paradoja de que, coincidiendo con el período de mayor afluencia de rodajes peninsulares y extranjeros a nuestras islas, la producción cinematográfica canaria viva una de las situaciones más críticas de su historia reciente, comprometiendo tanto nuestra identidad cultural como el futuro de un sector estratégico para el desarrollo de la economía de nuestra región”.

Saludos, ¿retorno al pasado?. desde este lado del ordenador

Venezuela, Venezuela…

Octubre 16th, 2018

No resulta un documental cómodo de ver El pueblo soy yo: Venezuela en populismo ya que suscita amargas reflexiones. Una de ellas es cómo un país rico como es el venezolano cayó en esa espiral de absurdos y enfrentamientos violentos que ha divido a su sociedad.

Tras el divorcio con los partidos políticos tradicionales, devorados estos por la corrupción, los venezolanos creyeron en los sueños de un militar que bajo la bandera de su revolución se comprometió a poner fin a la miseria física y moral en la que se había sumergido su país. Un país que en el pasado recibía con los brazos abiertos a emigrantes (muchos de ellos canarios) pero que no estaba acostumbrado a observar cómo partía su gente rumbo a otros destinos del mundo donde prestar el concurso de sus modestos esfuerzos.

Dirigido por Carlos Oteyza, un realizador que se ha acostumbrado a rodar documentales con los que sacar los colores a la realidad venezolano más inmediata, es más que probable que El pueblo soy yo: Venezuela en populismo sea uno de sus trabajos más amargos. Amargos porque lo que muestra es resultado de un sistema que ha perdido el norte y que ya no puede seguir abriendo el grifo del petróleo porque el oro negro ya no mana con la fluidez de antaño.

La Venezuela que se muestra, en un relato que abarca todo el período de gobierno de Hugo Chávez y que finaliza con los primeros de su heredero, Nicolás Maduro, resulta en este sentido terrible, casi parece un viaje dantesco a un mundo que ha perdido idea de lo que fue… Y que en constante cambio no deja de devorar a sus hijos, su pueblo, en pro de unas directrices tan desdibujadas que incluso se permite el lujo de transformar la imagen de su héroe nacional: el libertador Simón Bolívar.

La película cuenta con el respaldo del ensayista Enrique Krauze, e incluye entrevistas con economistas y sociólogos que dan una visión demoledora de la realidad venezolana, un país que una vez fue orgullo de América.

El relato incluye imágenes impactantes como las de familias rebuscando entre los cubos de basura para llevarse algo al estómago o la intervención del ejército y la policía para reprimir al otro pueblo que se manifesta en las calles. El mensaje es directo: Venezuela es hoy un país polarizado en el que apenas quedan viandas en los supermercados ni medicamentos para tratar a los enfermos en los hospitales.

La selección de imágenes que ilustra este camino al infierno es realmente notable, cuenta con planos espectaculares que han sido tomados por periodistas que arriesgaron su pellejo para informar ya que como comenta una periodista en el documental, este oficio se ha convertido en una profesión de alto riesgo en Venezuela. Se le puede criticar a El pueblo soy yo: Venezuela en populismo una visión sesgada sobre el cáncer que está devorando a los venezolanos, pero si no hubiera manipulación ni se recurriera a otros recursos cinematográficos, El pueblo soy yo no sería un documental sino un frío reportaje periodístico y ese no era el fin.

Saludos, en piem juventud de acero, desde este lado del ordernador