Margot Kidder, recuerdos

Mayo 15th, 2018

Margot Kidder no tuvo una carrera cinematográfica demasiado brillante aunque sus enfermedades tampoco le permitieron desarrollarla como quisimos sus aficionados, aficionados que fuimos legión cuando la descubrimos como la atrevida periodista Lois Lane en la mejor película que sobre Superman se ha realizado hasta la fecha, y que continúa siendo el filme que Richard Donner dirigió a finales de los años setenta. Repetiría con el personaje en la más que estimable segunda entrega y en las ya degeneradas tercera y cuarta.

Quien escribe estas líneas confiesa que estuvo enamorado durante unos años de Margot Kidder. Un amor inocente, de adolescente provinciano que no dejaba escapar ninguna de sus películas por flojas que fueran.

Recuerda haber visto en el teatro Baudet Terror en Amityville, una película de casa encantada, en este caso endemoniada, que ni fu ni fa aunque mereció la pena por repescarla a ella, antes de que perdiera de vista su vida y su carrera, que continuó con el paso de los años.

Cuando dejé de amarla, porque los amores platónicos son fáciles de olvidar, no provocan dolores de cabeza ni vacíos en la boca del estómago, me olvidé de Margot Kidder hasta verla en un documental donde se comentaba, entre otras cosas, su problemas mentales.

La novia del mejor Superman del cine, que fue sin lugar a dudas Christopher Reeve, era humana, demasiada humana. Sentí lástima por ella, la misma lástima que siento por todos esos amores acabados que transcurrido un tiempo alguien te recuerda con la forma de un chisme malicioso…

Margot Kidder luchó contra sus enfermedades y fue, en este sentido, un ejemplo de valentía. Que también fue una actriz solvente no creo que nadie lo ponga en tela de juicio pero siempre, ya se sabe, hay que dejar opinar a los gansos… Su Lois Lane es una periodista que no tiene nada que ver con la de los colorines, tebeos, historietas o cómics. Es una mujer independiente, a la caza de una exclusiva. Lleva el oficio en las venas.

Vuelvo a acordarme de ella porque tal día como hoy se transmite al mundo que ha muerto mientras dormía… Y me conmociona, ya ven, la pérdida.

La pérdida de una mujer de la que estuve perdidamente enamorado.

Saludos, fundimos a negros, desde este lado del ordenador

Berlín-Barcelona Kabarett, una novela de Juan José Rastrollo

Mayo 14th, 2018

Juan José Rastrollo obtuvo el premio literario Miguel de Unamuno con la novela Berlín-Barcelona Kabarett (colección Púrpura, Salto de página, 2018), un inteligente artefacto literario en el que importa más el contenido, la forma en que está escrita, que lo que se cuenta, la historia que arma un relato que se desarrolla durante los años treinta en estas dos ciudades europeas.

Por la ambientación escogida, por ese retrato berlinés nocturno, sexual, todavía inconsciente ante la amenaza del nazismo que ya comienza a salir de entre las sombras, la novela ganadora de la segunda edición de este galardón que concede el Cabildo de Fuerteventura no deja de sorprender y generar adictiva lectura. En especial porque su autor, Juan José Rastrollo, recurre a una arquitectura en apariencia caótica para levantar una novela notablemente influenciada por la literatura alemana de entre guerras y en la que se cruza el relato en primera persona con el epistolar y el diario, entre otros.

Este es además el primer libro que publica el escritor, ilicitano de nacimiento y residente en Barcelona.

Y en Barcelona, precisamente, se desarrolla el segundo acto de la obra. Una Barcelona nocturna, de cabaret y copla, en la que comienzan a brotar sentimientos nacionalistas tan próximos y cercanos al nacionalsocialista alemán y ante el que su protagonista, Delfín Barroso, que estudia para sacerdote, permanece ajeno porque esa y otras historias (sentimentales) no van con él. O no quiere que vayan con él.

Para escribir y dotar de consistencia todo este universo Juan José Rastrollo juega con sus personajes y juega con el lector diseminando incongruencias cronológicas por el texto como es la de incluir frases de películas que, como Johnny Guitar, El último tango en París y El Padrino no se habían realizado en la época en la que el autor ubica temporalmente la historia. Una historia que va más allá de lo político y que roza, para centrarse en las contradicciones de un personaje que estudia para cura pero con vocación de ser escritor, para lo cual se sumerge en la vorágine berlinesa.

En su periplo de sexo y alcohol en Berlín, el protagonista conoce a Úrsula, una cabaretera y su joven amante de origen ruso, formalizándose un trío que recuerda al de Adiós Berlín, de Christopher Isherwood y su popular versión cinematográfica, el musical Cabaret (Bob Fosse, 1972), y otros relatos y películas que han intentado recoger el ambiente de euforia y libertad que se vivió aquellos años en la capital alemana.

Berlín-Barcelona Kabarett reúne, como se lee en la contraportada del libro, relato costumbrista (aunque no demasiado) y folletín (bastante) que Juan José Rastrollo modela con brioso talento metaliterario sin alterar la salud mental de una novela que procura reflexiones una vez se finaliza su lectura. Menos de doscientas páginas que son suficientes para contar algo tan serio como es el amor y la traición.

Saludos, se ha escrito, desde este lado del ordenador

Absolutamente Heather, una novela de Matthew Weiner

Mayo 10th, 2018

“No le pasó por alto a Mark la belleza del otoño en Nueva York, aunque pronto fue evidente que esa feliz estación sería tan lúgubre como el más largo de los febreros.”

(Absolutamente Heather, Matthew Weiner. Traducción: Albert Fuentes, Seix Barral, 2018)

Para ser la primera novela de Matthew Weiner, creador de una de las mejores series de televisión de todos los tiempos, Mad Men, Absolutamente Heather (Seix Barral, 2018) no responde a las expectativas que se habían depositado en ella. Más cuando contaba con el elogio de consagrados narradores norteamericanos como James Ellroy y Michael Chabon, entre otros.

Se esperaba otra cosa de un autor del calibre de Matthew Weiner, aunque en Absolutamente Heather se detectan algunas de las constantes que forman parte de su peculiar universo como es su interés por dotar a sus protagonistas de una convincente psicología y el cuidado y el mimo con el que trata tanto a sus personajes masculinos y femeninos, guerra de sexos que en esta novela se difumina entre las grietas de la obsesión. La obsesión que sienten padre y madre por su hija, Heather, y la obsesión que siente un chico de la calle por ella.

Heather es una joven que no ha terminado por ser ella misma y a la que sus padres someten a una férrea vigilancia más que por amor para mantener la ilusión de un matrimonio acomodado en el que comienzan a aparecer las primeras fisuras, fisuras que amenazan con desmoronar una vida hasta ese momento felizmente rutinaria.

Absolutamente Heather tiene otras lecturas, aunque apenas se desarrollan en la novela. Una novela que cuenta su historia con una sencillez que pasma y de la que deberían de coger buena nota muchos escritores españoles que siguen empeñados en creer que buena literatura es la que no entiende nadie, ni siquiera ellos mismos.

Si algo revelador tiene Matthew Weiner es que demuestra con creces que se pueden contar y armar historia complejas con un estilo sencillo. Los cuatro personajes de su novela, el matrimonio Breakstone y su hija Heather y el chico de la calle, ese producto de la alcantarilla de la marginalidad que representa Bobby, tienen matices que los hacen creíbles y son utilizados por el escritor para dar giros a un relato sin demasiados bandazos.

Y todo esto resumido en apenas unas 150 páginas apretadas que si bien no terminan de ser redondas sí que despiertan el interés del lector al tiempo que le asaltan preguntas de inequívoco signo moral.

Saludos, otra vez será, desde este lado del ordenador

Diego Ameixeiras: “Todas las ciudades tienen su cara B, su zona oscura y siniestra”

Mayo 9th, 2018

Diego Ameixeiras (Lausanne, Suiza, 1978) es hijo de emigrantes, lo que explica el lugar de su nacimiento, aunque siendo todavía muy pequeño regresó a la tierra de sus padres donde vivió sus infancia, adolescencia y parte de su juventud en Orense, u Oregón como dicen los naturales de esta ciudad, para dar más tarde el salto a Santiago Compostela.

Escritor gallego que escribe en gallego, Diego Ameixeiras estuvo en la pasada edición de Tenerife Noir para presentar varios de sus libros que han sido traducidos al castellano y que son considerados por la crítica especializada como la nueva esperanza de un género que, como el negro y criminal, parece que finalmente se ha instalado en España.

- Escribe en gallego, ¿no cree que le limita llegar a los lectores que leen en español?
“No, no creo que me limite escribir en gallego además se trata de mi lengua natural porque soy un escritor gallego que ha tenido la posibilidad en sus últimas novelas de ser traducido al castellano por lo que mi literatura sí se ha abierto a otros públicos del resto de España ya que como escritor gallego tengo mis lectores en Galicia”.

- ¿Ha sido usted el traductor de las tres novelas que han sido traducidos al español?
“Las últimas dos novelas fueron traducidas por Isabel Soto mientras que la última ha sido traducida por mi. Lo hice para comprobar cómo es el proceso de hacerlo tú mismo y para poder jugar con los dos idiomas”.

- En estas novelas escritas en gallego, ¿qué piensa que pierde el lector que las lee en español?
“Creo que si se pierde algo es la originalidad del texto pero más allá de eso con una buena traducción se conservan todos los matices del original. Cuando reviso las traducciones de las novelas aprovecho también para corregir algún diálogo aunque las traducciones de Isabel Soto no van en contra del texto sino que garantizan la originalidad del original”.

- Usted antes de ser escritor es periodista, ¿cómo llega al género negro?
- Fue sencillo porque siempre he sido lector de novelas de este género desde que era joven. Me gustaba entonces leer a los clásicos lo que me animó a que en 2014 intentara imitarlos creando un detective que los parodiaba mientras procuraba jugar con el género y al mismo tiempo lo descubría y me convertía en un elector de obras de muchos escritores que desconocía. Como le pasa a la mayoría, llegué a esta literatura a través de la literatura de muchos escritores que desconocía y que me enseñaron que era la mejor manera de ejercer un análisis crítico de la sociedad por la forma que tiene de introducir las emociones y conocer las contradicciones del alma humana. De que se trataba de una literatura que sacaba lo peor que llevamos dentro y que la mejor expresión de cultivar cierta literatura realista, que es lo que más interesa del género aunque mi primera aproximación como lector fue a través de la llamada como novela enigma y más tarde la negra y criminal en sentido estricto que resulta mucho más crítica y social”.

- Los protagonistas de una de las últimas novelas que han sido traducidas al castellano, Conduce rápido, son hermanos…
“Son dos hermanos a los que le surge la posibilidad de hacer un negocio cuando se encuentran casualmente con un fardo de cocaína. Se tratan de pequeños delincuentes, personajes que son también víctimas de la crisis y de la marginalidad. Son casi gente que en un momento determinado se han convertido en víctimas de un sistema económico y social que no les favorece y a mi me interesaba contar la historia de alguien que, en un momento determinado, se ve involucrado más allá de esa vida convencional que podemos llevar todos y que les obliga a traspasar la línea que separa lo legal de lo ilegal y acaban delinquiendo para sobrevivir, que es lo que les sucede a los personajes de la novela y por estas circunstancias, pienso que el lector puede empatizar con ellos porque ante situaciones límites todos, absolutamente todos, respondemos de muchas maneras, incluso cometiendo delitos. No pretendo, en esta novela, juzgar a nadie pero sí que aspiro a comprenderlos como personajes porque esa es una de mis funciones como escritor”.

- Uno de los aspectos más llamativos de Conduce rápido es que muestra el lado oscuro y siniestro de una ciudad aparentemente tan luminosa como Santiago de Compostela.
“Santiago es una ciudad que en apariencia vive en un estado de celebración permanente. Además, de trata de una ciudad monumental muy turística y de un centro cultural, político y religioso en toda regla. Es un símbolo, un gran símbolo que irradia una potencia muy importante que más allá de todo eso la transforma en una ciudad como otra cualquiera con su cara B, con sus barrios, su marginalidad, su delincuencia que no se ha tratado más literariamente porque su vestimenta habitual lo evita aunque si se leen los periódicos uno se da cuenta que es una ciudad con sus dobleces y contradicciones. Ahí está el robo del Códice Calixtino, por ejemplo. O el caso de la niña asesinada presuntamente por sus padres adoptivos, sucesos que ponen de manifiesto que la ciudad está más allá de esa visión de postal que la caracteriza. La literatura lo que hace es hurgar, explorar la cara B que oculta la ciudad monumental, y esto se consigue cultivando un género que no necesita desarrollarse en grandes ciudades portuarias sino en pequeños núcleos urbanos, ciudades de provincias que cuentan también con su cara B, su lado oscuro y siniestro”.

- El mal está muy presente en sus novelas.
“Creo que el mal viene provocado por un elemento humano y que todos podemos llegar a cometer actos malvados. Lo que me permiten el género además de describir un conjunto social es denunciar una sociedad corrupta en la que el mal se ha instalado por todos sitios, entre otros la política y la empresa por lo que si el mal se manifiesta en una persona sin como con poder, y en este último caso sus acciones nos afectan a todos. La novela negra juega con esos elementos”.

- ¿Los pequeños delincuentes que protagonizan Conduce rápido están inspirados en la realidad?
“He conocido a algunos e intento trasladar sus experiencias en la novela aunque los personajes son al final hijos de la ficción, creaciones mías en las que estudio su psicología, cómo se enfrentan al mundo de una forma completamente opuesta a la mía diaria, que me permite trabajar en casa y no salir a a la calle para buscarme la vida. Por eso, y partiendo de un pequeño conocimiento que he tenido con algunas de esos pequeños delincuentes he recreado situaciones que son ficción pero que cuentan con una base real”.

- ¿Hasta que punto pesa el periodismo en su obra?
“Creo que algo pesa pero no sé hasta dónde. Es verdad que a la hora de escribir intento hacerlo lo más claro, breve y conciso posible y que leo mucho periódico y reportajes de compañeros que tratan sobre temas oscuros, al margen de la ley. Respeto y aprecio su trabajo y procuro acercarme a la vida a través de lo que cuentan estos periodistas. En este aspecto, mis novelas le deben mucho a los periódicos y a los periodistas pero no sé cuánto puede diluirse en la forma en que están narradas”.

- ¿Cómo construye a los personajes?
“Intento construirlos lo más verosímil posible y doy mucha importancia a la voz que que cuenta la novela, ya que puede aportar mucho a la historia. Historia que puede ser lo primero que se te ocurre o que te aparezcan los personajes y escribas una historia en torno a ellos como me pasó con los hermanos delincuentes de Conduce rápido”.

- Además de Santiago, otras novelas suyas se desarrollan en Orense…
“Adapto mis novelas en Orense y Santiago porque son mis dos ciudades. Orense en mi ciudad, la que llevo dentro aunque por estudio y trabajo estoy dividido con Santiago, y me gusta jugar con escenarios diferentes en el que Orense representa la ciudad gallega más literaria al contar, entre otras novelas, con La parranda, de Eduardo Campo-Amor. En Santiago pasa algo parecido aunque Orense, emocionalmente, es mi ciudad, la que conozco más a fondo.

- Orense, a la que también se conoce en algunas de sus obras como Oregón.

- Alguna gente de la ciudad la conoce así, es un nombre que se utiliza informalmente por lo que bautizarla Oregón en esas novelas le daba a la ciudad una categoría un poco mitológica. Eduardo Campo-Amor llamaba a Orense como Áurea, así que he hecho lo que han hecho otros escritores, crear su propio espacio literario, su propia ciudad que yo he rebautizado con un nombre que no es mío ya que está en boca de mucha gente cuando se refiere a Orense pero que me sirve para enmarcar una visión determinada de la ciudad que tengo en la cabeza”.

- Este mes se publica su nueva novela.
“Y en gallego y castellano simultáneamente. Es la primera vez que he tenido esa posibilidad.

- ¿Y el título?
La crueldad de abril”.

- ¿Puede adelantar algo de su historia?
“La acción comienza cuando se descubren dos cadáveres calcinados en una casa abandonada y la investigación que emprende el protagonista más allá de la que dicta la versión oficial ya que parece que hubo un incendio, pero un incendio provocado que acabó con dos sin techo y el relato de sus vidas pasadas. El género negro me sirve para contar una realidad que tenemos delante pero a la que no le prestamos importancia por lo rápido con lo que circulan las noticias en la que, desgraciadamente, consigna muertos de primer y segundo orden.

- La novela negra es la novela realista de nuestro tiempo, defiende el escritor hispano mejicano Paco Ignacio Taibo II.

“Si alguien quiere contar una historia actual con personajes reales y reconocibles de nuestras ciudades saldrá siempre algo negro. La mejor forma de ser realista en literatura actualmente es la novela negra, no la de enigma, sino la negra y criminal que cuenta historias sobre la marginalidad y esa doblez que todos llevamos dentro”.

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador

Golpes de gracia, una novela de Joxemari Iturralde

Mayo 8th, 2018

No me atrevería a decir que Golpes de gracia (Malpaso, 2016) sea una novela sobre el boxeo aunque sus protagonistas sí sean boxeadores. Dos púgiles vascos que existieron realmente, Paulino Uzcudun e Isidoro Gaztañaga, y que sirven de material literario para el escritor Joxemari Iturralde, autor de una de esas novelas ¿no ficción? que despiertan pronto el apetito de su lectura.

Los personajes que la inspiran son en gran parte los responsables de esta adicción. Cada uno de ellos representa una forma de entender la realidad no ya de un deporte bronco como es el boxeo sino del País Vasco y su manera de enfrentarse a la vida.

Cada uno de ellos tuvo una existencia de novela. Paulino Uzcudun intimó con algunas de las grandes estrellas de Hollywood de los años veinte, lo que hizo daño a su carrera deportiva. Tras regresar a España y estallar la Guerra Civil, se afilió a Falange y cometió una serie de tropelías que han dejado ingrato recuerdo en su tierra. Como curiosidad, comentar que Paulino Uzcudun participó en uno de los frustrados operativos para rescatar a José Antonio Primo de Rivera, preso en 1936 en la prisión de Alicante.

La vida de Isidoro Gaztañaga es igual de irregular que la de su oponente, Uzcudun. Las mujeres significaron su perdición para que prosperara en un deporte donde mente y cuerpo físico tienen que trabajar al cien por cien… al final, ambos púgiles se decantaron por los vicios, que son más fáciles de cultivar que la férrea e intensa disciplina deportiva.

Escrita sin aspavientos, siguiendo la regla del sujeto-verbo-predicado, Golpes de gracia pone de manifiesto el excelente estado de salud que vive la literatura vasca al proponer historias cuya localidad trasciende hasta hacerse universales. En este caso, recurriendo a dos personajes fascinantes que ascendieron a golpes sobre el cuadrilátero hasta caer al vacío una vez acariciaron las mieles del éxito.

Relato pues de perdedores, los dos personajes lo son, lo mejor de esta novela que recoge hechos reales es que Joxemari Iturralde sabe mostrar las contradicciones de sus protagonistas sin recurrir a extraños juegos malabares, a experimentaciones que más que mejorar, habrían liquidado el espíritu de una obra en la que su autor pretende mostrar dos realidades de su tierra.

El libro cuenta con un breve pero interesante prólogo de Ignacio Martínez de Pisón, en el que además de informar sobre el movimiento literario en el que mueve Joxemari Iturralde, da algunas claves sobre el libro en las que se pueden estar a favor o en contra, pero que son indicadores de que el texto que se va a leer va más allá de la sencillez con que está escrito ya que anuncia que se trata de una obra compleja, con numerosos matices que dan consistencia a este interesante retrato de dos hombres que se hicieron famosos en su tiempo gracias a un deporte que consiste en derribar al contrario.

Comenzaba esta reseña con un duda que permanece mientras escribo. Golpes de gracia no es un libro sobre el boxeo pero casi ya que propone el retrato de una pareja de deportistas que nunca se llevaron demasiado bien debajo del cuadrilátero. Lástima que no se enfrentaran encima de él, es más que probable que uno y el otro hubieran cambiado su manera de ver la vida.

Saludos, uno, dos, tres, desde este lado del ordenador

Elio Quiroga inicia el rodaje de La estrategia del pequinés, la novela de Alexis Ravelo

Mayo 7th, 2018

Elio Quiroga inicia en mayo y continuará en junio el rodaje de La estrategia del pequinés, la novela de Alexis Ravelo.

La historia se desarrolla en la capital grancanaria y con ella su autor obtuvo el premio Hammett que concede la Semana Negra de Gijón.

La versión cinematográfica estará protagonizada por Kira Miró y Unax Ugalde quienes encarnarán a Cora y Tito el Palmera. El resto de los personajes principales estarán interpretados por Jorge Bosch (El Rubio), Enrique Alcides (Junior), Luis Zahera (Beltrán), Pep Jové (el Gordo), Ismael Fritschi (Larry) y Luifer Rodríguez (Felo).

El guion de la película es de David Muñoz (El espinazo del diablo) y Elio Quiroga; la dirección de producción de Ian Stewart; la de arte de Sergio Hernández y la de fotografía de Juan Antonio Castaño (AEC).

El filme cuenta también con Ángel Fraguela (sonido directo); Beatriz Faura (maquillaje) y Antonella Camponeschi (vestuario), así como de productora asociada a Margaret Nicoll, habitual colaboradora de Quiroga y con Jorge Gimeno Suárez.

Una vez estrenada, La estrategia del pequinés tendrá sus ventas mundiales en exclusiva con la norteamericana Guardian Entertainment, responsable de la distribución a más de treinta territorios de los anteriores largometrajes de ficción de Quiroga, La hora fría y No–Do. La distribución en España correrá a cargo de la empresa Vercine.

Saludos, ganas tenemos ya de verla, desde este lado del ordenador