El funeral
Les cuento, acabo de venir de un funeral. Maldita la gracia que tiene escribir sobre un funeral pero este tiene su gracia. Escribo esto después de salir del velatorio del brindis de despedida de la cafetería del Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, que ha sido algo así como un entierro lúdico entre los amigos que condenan este cierre anunciado y en el que sus responsables, ironías de la vida, tienen parte de culpa.
No me voy a poner moralista porque no creo en los moralistas. Pero las cosas han terminado así porque colaboraron TODOS (con insufrible mayúsculas) para que terminara así.
Esquivando responsabilidades, nena o nene, fue un funeral divertido. Gente conocida, bebida, ese estado de embriaguez que te lleva a ver todo de color rosa aunque sea rojo oscuro… Jejejejeje, risas.
Deambulo por el fiestorro de despedida (unos dicen que destierro ¡ay, qué miedo le tengo a esta palabra: des-tierro!) y no me abandona la tristeza, esa sensación de que hemos claudicado ante fuerzas más poderosas y obviamente hostiles.
No dejan de decirme en el Funeral que me he vuelto más radical. Nunca con la ridícula k. Y pienso que puede ser cierto. Como también pienso que no. Veo al gentío, amigos, conocidos, desconocidos y siento pena. Esa pena que no se arranca del alma. La sensación de que quienes han jugado el set tiraron la raqueta antes de tiempo…
En fin, qué le vamos a hacer.
Me voy del funeral fiestorro como una sombra. Es lo que soy. Somos todos. Y camino triste, solitario y no sé si final por las calles de Santa Cruz de Tenerife rumbo a mi santuario que es mi casa.
Me tropiezo con los trabajadores de la limpieza limpiando las calles de esta ciudad. Ríos de basura recicable o no rumbo a las alcantarillas o a los dientes de esos monstruos que son los camiones de basura.
El aroma de naranjas y plátanos en estado de putrefacción forma parte de esa extraña sinfonía de olores que acompaña mi pensamiento de derrotado universal. Como si fuera la banda sonora de otro fracaso de mi ciudad a la que sin embargo tanto quiero.
En definitiva, que vengo de otro funeral sin tener las putas ideas claras.
Otro muerto en mi calendario.
¡Descanse en paz!
Saludos fúnebres desde este lado del ordenador.
Julio 9th, 2009 at 7:09
Pues a ver si “revives” en la Semana Negra de Gijón. No sólo por lo que vas a ver sino también por lo que vas a “paladear”. ¿Por qué no seguir con las tertulias en otro lugar? Te ofrezco uno, rompedor por donde está situado, no hay cafetería pero se puede traer algun elixir para compartir. Siempre hay soluciones aunque sí, es verdad, nunca será lo mismo, pero qué más dá. Hay que renacer de las cenizas!!!!
Julio 9th, 2009 at 9:41
Tomo noto de tu consejo. Y vaya si espero revivir en la Semana Negra. Gracias!!!!