Fallece el escritor Félix Hormiga
Termina un año funesto para las letras canarias con el anuncio, hace apenas unas horas que comenzó a circular por redes sociales, del fallecimiento del escritor Antonio Félix Martín Hormiga (Arrecife, Lanzarote, 1951-2025, que deja detrás una atractiva producción literaria que comenzó en 1988 tras la publicación de El guincho que volvió a El Puerto y que concluye este 2025 repleto de tantas ausencias con los libros Una red pintada con palabras y Filera de hormigas, el alfa y el omega de una carrera salpicada de libros interesantes escritos por un hombre esterchamente vinculado a su tierra de nacimiento, muy presente en una obra que suma y enriquece esa literatura canaria que no termina de germinar ni de ganar nuevos públicos. Encadenada, vaya uno a saber la razón, a la edad de unos lectores que también nos han dicho adiós a lo largo y ancho de este 2025 que se acaba con la desaparición de tantos autores/as que dejan tras de sí libros que espero y deseo no terminen en los ruinosos palacios del olvido.
Conocido sobre todo por sus cuentos cortos, Félñix Hormiga, escribió teatro, donde trabajó además como director y actor, participando en la fundación del grupo Regartija, y creador plástico, actividades que simultaneó con el periodismo en su isla natal y la gestión cultural tanto en el ámbito privado como institucional.
Es autor, entre otros, de El Guincho que volvió a El Puerto, El Minotauro (la pesadilla de un imperio)/ Shitela, El príncipe Tiqqlit, El Rabo del Ciclón, Aquí dentro hay un cuento, Barquilleros y Roncotes, Lanzarote, ante de César, José Ramírez y César Manrique, Una isla como tema, La noche mágica, Descripción de una isla oceánica y sus habitantes, Enigmas y El Tesoro de Lubary, textos en los que propuso una reflexión sobre la realidad Canaria, lo que hace urgente y más en estos tiempos de búsqueda de una identidad que explique ¿qué es ser canario?, rescatar sus libros y volverlos a leer con claves actuales.
