Curtura sí y Cultura no, gracias…
La cultura en Canarias seguirá siendo curtura mientras los políticos que tenemos se tomen a broma algo tan serio como la Cultura. Espectáculo lamentable el que he vivido hoy en el Parlamento de Canarias a propósito de una comparecencia solicitada por el PSC-PSOE para que Milagros Luis Brito, la consejera de Educación, Cultura, Universidades y Deportes, que así se llama ahora la cosa, diera explicaciones sobre la “escándalosa” dimisión de los dos directores de la II Bienal de Arquitectura, Arte y Paisaje, Octavio Zaya (y no Antonio Zaya, el anterior director artístico, fallecido recientemente, señorita consejera), y el de la sección de arquitectura, Virgilio Gutiérrez. Lamentable también fue el espectáculo que ofreció el diputado socialista Domingo Curbelo para exigir responsabilidades, y muy lamentable, por decir triste, la conspiración que desde el Gobierno y los dos partidos coaligados para gobernar, CC y PP, diseñaron para quitar hierro a la, insisto, escandalosas dimisiones. Sobre todo si tenemos en cuenta que dentro de seis meses y pese a las deserciones para unos y coherencia para otros han ido plagando el sendero de esta interesante (hay que decirlo) iniciativa en pro de las artes y la arquitectura. La conspiración consistió en restar importancia al escándalo porque no ha trascendido a la sociedad pese a que la polémica carta de Zaya ha sido publicada en la mayoría de los periódicos de este país canario que nos intentan vender, ya que ha quedado reducida a grupitos artísticos con ganas de pelea.
En fin, así nos van las cosas.
En el culebrón Bienal la que pusieron la nota surrealista aunque dudo que conozcan el verdadero valor esta palabra fueron las diputadas de los grupos parlamentarios de CC y PP, Marisa Zamora y Cristina Tavío, aunque más la última que la primera, que se atrevió a comparar a Zaya, (¡vive en Nueva York!, exclamó como si fuera pecado vivir en Nueva York) con Rafael Amargo y su tristemente célebre gala del Carnaval.
Escuchando tanto disparate debo confesar que no sabía sin esconder la cabeza como hacen los avestruces ante tanta vergüenza. Ya no es indignación lo que me obligan a escribir apresuradamente estas líneas, sino tristeza ante el patético espectáculo ofrecido en la Cámara regional cuando se abordan los temas culturales (para ellos curturales). Parecen que no importan y que no tienen trascendencia. Curtura para todos, es lo que nos venden. La Cultura no tiene cabida. Una vez más, pueblo chico igual a infierno grande.
Qué suerte la de vivir aquí.
Mayo 16th, 2008 at 19:15
Como bien dices, Eduardo, da verguenza. Sobre todo, porque se creen, de verdad, que todos lo Canarios son tan incultos como ellos. O, por lo menos, es lo que pretenden, que nadie sea más culto que ellos. Para eso, mejor atontar al pueblo con una tradición rancia, que ni ellos se creen, y espectáculos como el del mago ese, el Anthony Blake. Que eso si que lo entienden nuestros políticos (perdón, quice decir los todos los canarios).
El autismo de nuestros políticos es tal que ya no nos reconocen, se sienten incómodos cuando tienen que mirarno, hablan de un pueblo inventado por sus cortas mentes, un pueblo irreal, como si estuvieran jugando una especie de second live Canaria. Así que, o soportamos ser personajes de ficción manipulados por esta élite alocada (le pagamos un psiquiatra entre todos, no sé), o reivindicamos una realidad que no tiene nada que ver con la que ellos representan.
Mayo 19th, 2008 at 11:07
Estimado Ricardo, gracias por tus palabras de aliento. La verdad es que a veces dan ganas de tirar la toalla y hacer las maletas…