Algo Elemental: ¡Que viva el cine canario!

Es una pena la profunda decepción que siento tras haber visto el No-Do de Elio Quiroga en riguroso –aunque escaso de público– preestreno en los multicines Renoir de la capital tinerfeña. Es probable que hubiera alimentado demasiadas expectativas en torno a esta cinta. El punto de partida cuanto menos era original e inquietante: unas supuestas películas del No-Do prohibidas y hoy a buen recaudo por la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

Lamentablemente, no encontré nada de esto en la película de Quiroga. Cuya historia se dispersa, ajena a su material potencialmente explotable. Cae el cineasta de obras tan, digamos que personales como Fotos y La hora fría, en el peligroso abismo de los tópicos del género terror, bajando la guardia en pro de un supuesto reclamo comercial tipo la temible El orfanato y la más que potable Los otros, aunque su No-Do tenga algo también de nuevo cine de terror oriental (que es ese donde aparecen niños fantasmas que se mueven como arañas).

Veo la película y no sé lo que estoy viendo. La música me chirría, y me importa un bledo lo que le pase a la protagonista y a ese sacerdote con alma de mártir. Imagínense ustedes si hablo de los secundarios, como el marido de la chica o la loca camarógrafa de los No-Do malditos. Es más, casi suelto la risa, y hasta miro con envidia a uno sentado a mi lado que ha aprovechado la comodidad de la butaca para echarse un sueñecito.

El mal en No-Do se llama Elemental, pero no el elemental, querido Watson, sino una encarnación primigenia tan grata al maestro Lovecraft que, en la película, se nos revela como una especie de rana con dientes. Tampoco se nos explica porque este Elemental es tan malo. Aunque sí, nos dice No-Do, ciertos sacerdotes que además de poner bajo palio a ese elemental de verdad que fue Franco, han mirado hacia otro lado tras los trágicos sucesos que acontecieron en la mansión donde van a dar con sus huesos la familia protagonista.

Además de mortalmente lenta y confusa para el paladar del espectador, No-Do es otra de esas oportunidades perdidas no ya en el fantástico cine español (fantástico como género y no porque el cine español sea fantástico) sino también para el cine que se estimula desde estas islas Canarias cada día más abandonadas de la mano de Dios. ¿O será de los Elementales?

Salgo del cine intentando dar una estructura al puchero cinematográfico que he visto, y no puedo armar cimientos que justifiquen lo que acabo de ver.

Vale, sí, es una película pequeña, de bajo presupuesto… Pero ¿y qué? Es una película comercial, que llega a las salas (más de 80 copias en toda España) que no me sabe a nada. Ni siquiera brinqué en la butaca presa de los sustos que salpican la ¿trama?; sustos que es lo único que uno le pide a una cinta mala de terror. Y No-Do, a mi juicio, es una mala película de terror.

O una mala película.

Y es mala porque, personalmente, me aburrió lo que se dice soberanamente.

Con títulos como Óscar: una pasión surrealista y No-Do, gritemos todos juntos: ¡que viva el cine canario!

Saludos frustrados a este lado del ordenador.  

4 Responses to “Algo Elemental: ¡Que viva el cine canario!”

  1. Lectora 2 Says:

    Para películas de “miedo”, la versión cinematográfica de “Otra vuelta de tuerca” de Henry James. Sí, la de blanco y negro, estupenda, de cuyo título ahora mismo no me acuerdo. Pero sí recuerdo lo que sentí la primera vez que la vi: no podía pasar de noche por el patio de mi casa sin pensar en una cara que se me aparecía y corría hasta llegar a la puerta. Socorro!!!!

  2. Jairo Says:

    Sí, después de ver la peli de anoche, está claro que Quiroga va caminando hacia la comercialidad total de cine género. A lo largo de sus 3 películas ha ido decayendo el nivel de interés cinematográfico y aumentando por contra la calidad técnica y la capacidad de distribución de las mismas. Su cine ha perdido interés, sí, pero es uno de los pocos directores canarios que siguen haciendo cine con producción y distribución internacional, algo que consiguen muy pocos. ¿Será el único camino para ello?

  3. Siemprecorriendo Says:

    ¡Hola de cine a todos!

    Ya se comentó por aquí algo sobre el Festival de Música de Cine, pero acabo de ver el programa que dedica la Filmoteca a Jerry Goldsmith y tiene buena pinta. Un poco de todo: desde la Balada de Cable Hogue hasta Chinatown. Buena ocasión para repescar pelis olvidadas.

    Incluyen una que no he visto “El otro”, de Robert Mulligan. ¿A alguien le suena? Quizá el editor-que-no-propietario del blog me puede dar una pista.

    Nota urgente: ¡Vierneeees!

  4. editorescobillon Says:

    Siemprecorriendo, no se pierda El otro, me lo agradecerá. Es sencillamente in-quie-tan-te. Como nota curiosa y cultureta, le informo además que está basada en una novela del actor (sí, actor, y un chico muy apuesto además) llamdo Tom Tryron, a quien pudo ver (si la vio, y si no es así, se la recomiendo también) en El cardenal, de Otto Preminger, que fue quien le convenció por su mala hostia (jefes así he tenido a lo largo de mi carrera y no sabe como entiendo a Tryron) ha dejar esto del cine y dedicarse a la literatura.
    No se la pierda. Por Dios o los Elementales, pero no se la pierda y después hablamos.
    Un abrazo.
    A Lectora 2: Como bien sabrá Otra vuelta de tuerca (Jack Clayton) está basada en la novela corta de Henry James del mismo título. El filme se tituló originalmente Los inocentes, y en España, si no me equivoco, como Suspense.
    A Jairo: Una pena lo de No-Do. Pero no creo que el problema de la película sea su presunta “comercialidad”, porque hay muchas películas de género comerciales excelentes, sino que no sabe a donde va, ni lo que quiere contarnos. En todo caso, Elio Quiroga tiene que buscar su territorio y explotarlo.

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