Los imprevisto: Hubo dos número de Índice, la revista que dirigió el poeta Domingo López Torres

Es más que probable que pronto TEA Tenerife Espacio de las Artes presente el segundo número de la revista Índice, que dirigió el poeta Domingo López Torres y de la que se conocía hasta ahora solo su primer número, correspondiente a mayo de 1935 y no el de abril de ese mismo año.

El ejemplar se encuentra en TEA Tenerife Espacio de las Artes, así al menos se anuncia en la Memoria de 2017 en el apartado Constitución de una comisión consultiva en materia de adquisiciones para la colección de la entidad.

De momento y por desgracia no se puede consultar este ejemplar porque TEA anuncia a los interesados que prepara una edición facsímil que podría contar con un estudio del hispanista Brian C. Morris . Cabe recordar que el Gobierno de Canarias publicó hace unos años un facsímil del primer número, el que hasta ese momento se pensaba que era el único de una revista que hizo del activismo político y cultural su bandera.

Índice estuvo dirigida por el poeta Domingo López Torres, la administración y la redacción se localizaba en la calle de Ángel Guimerá y contó entre sus colaboradores con algunos miembros de Gaceta de Arte como Pedro García Cabrera, Eduardo Westerdhal y Domingo Pérez Minik, entre otros.

Sus contenidos la distanciaba de Gaceta de Arte. En el primer número explica que sus objetivos se sitúan “más cerca de lo documental que de lo literario y a colocarse en los momentos aurorales del mundo al lado de los que levantan los cimientos de la nueva cultura”.

Revista con vocación de acción política cultural, Domingo López Torres procuró reproducir su compromiso comunista, lo que se refleja en textos como “los proletarios del mundo estamos en constante lucha por la implantación de nuestros principios, para la destrucción de un sistema cansado. ¡cómo no vamos a sacrificarlo también todo por el éxito de nuestras ideas”.

José Manuel Martín Fumero
destaca en el artículo Domingo López Torres: La dilatada mirada de un crítico al servicio de la revolución que el poeta tinerfeño tuvo la intención de dar en Índice mayor consistencia a su radicalismo político.

En mayo de 1935 y durante la estancia de André Breton, Jacqueline Breton y Benjamin Péret en Tenerife con motivo de la Exposición Surrealista, Domingo López Torres entrevistó al padre del surrealismo, conversación que Breton incluiría en el libro Position politique du surréalisme.

Sin embargo, todo ese entusiasmo artístico e intelectual quedaría cercenado la tercera semana de julio de 1936.

Ese mismo año era detenido y trasladado a la antigua empaquetadora de plátanos ahora reconvertida en prisión, Fyffes, donde compartió penurias junto a otros prisioneros, entre los que se encontraba Luis Ortiz Rosales, el mismo que había realizado las portadas de Índice.

Domingo López Torres escribe en Fyffes los poemas de Lo imprevisto, que cuenta con ilustraciones del mismo Rosales aunque su actividad creadora se detiene abruptamente en febrero de 1937 cuando es arrojado al mar encadenado a una piedra. Así actuaba entonces la justicia de los rebeldes, de los facciosos, de las fuerzas que se habían conjurado para poner fin a la II República.

Escribía Domingo López Torres en su poema La Langosta:

“los nativos tienen los ojos secos de mirar siempre al cielo”

No es momento ni lugar para especular pero igual lo último que el poeta hizo antes de que lo arrojaran al mar fuese, precisamente, mirar al cielo instantes antes de que terminara ahogado en las profundidades del océano Atlántico.

Saludos, justicia, no venganza, desde este lado del ordenador

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