La librería Solican está abierta aunque aún no se sabe cuándo será su inauguración
Si usted es uno de los habituales de la librería solidaria Solican le advertimos que no pase por la calle del padre Anchieta, en la capital tinerfeña, que era donde estaba situada hasta ayer ya que se toparán con sus puertas cerradas aunque si pegan la oreja escucharán una escandalera no de fiesta, precisamente, sino de movimiento de bártulos, de libros que se ponen en cajas mientras se desmontan estanterías.
Desde hace una semanas, Solican adapta su nuevo espacio en el número 8 de la calle de José María de Villa, muy cerca de donde se encontraba la anterior, y poco a poco pero con la misma constancia y paciencia de una hormiga, va tomando el aspecto de una librería, solidaria solidaria en este caso, gracias a que la complicada operación de traslado se está llevando a cabo en un tiempo récord gracias sobre todo a la ayuda desinteresada de muchos clientes, algunos de los cuales no han dudado en arremangarse las mangas de la camisa o en prestar sus vehículos para que se cumplan los tiempos que estaban previsto con el cambio.
Además de los voluntarios, que han sido una pieza clave en todo este proceso, explica Luis de la Cruz, cabeza visible de Solican, se encuentra también el equipo humano que lo acompaña y que integran Amalia e Isabel, así como los dos Jose, piezas fundamentales de una librería que al menos a quien ahora les escribe le ha hecho la vida muy feliz. De hecho, muchos de los libros que forman parte de su/mi biblioteca proceden de Solican, que ahora abre mañana y tarde porque siguen con el trajín del traslado aunque el que lo desee, puede entrar a olisquear lo que está siendo ordenado en el nuevo establecimiento, que es más pequeño que el anterior, aunque éste me parece más coqueto y acogedor.
Quédense, por último, con el mensaje, y es que pese a que la nueva librería de la calle José María de Villa está abierta no se ha producido aún la inauguración oficial. Lo que me hace recomendar que estén pendientes de su página de Facebook porque será allí donde anunciarán el gran día. A mi, particularmente, me gustaría que fuera antes de que finalice el mes y el año, pero sería igual de estupendo que la inauguración se realice en ese 2026 que, literalmente, está a la vuelta de la esquina.
Como se ha escrito con anterioridad, Solican se ha convertido en un oasis, en un refugio en el que poder adquirir libros a precios que no suelen sobrepasar 1 o 2 euros, un alimento espiritual de bajo coste para esas almas descarriadas que continúan empeñadas en leer en unos tiempos tan poco propicios para la lectura.
Y eso es todo de momento, salvo invitarles a que colaboren con esta buena empresa ya que todo tipo de brazos son bienvenidos, y a que crean aunque les parezca una cosa increíble, que los milagros a veces, solo a veces, existen.
Saludos, parece mentira, desde este lado del ordenador


