Los afortunados, una novela sobre Amaro Pargo, de Tomás Felipe
Si no es por el trabajo que los investigadores Manuel de Paz y Daniel García Pulido llevan realizando sobre la vida y la obra de Amaro Pargo, clasificando todo lo que han descubierto en los archivos en torno a tan singular personaje, no existiría este renacimiento del corsario tinerfeño en novelas y libros que se han especializado en narrar historias inspiradas en un personaje fascinante que vivió unos tiempos que tanto la literatura como el cine han contribuido a recrear con entusiasmo pero escaso rigor histórico.
Los afortunados (Baile del Sol), del escritor Tomás Felipe, una novela sobre Amaro Pargo contada a través de los recuerdos de Cristóbal Linche, esclavo liberto y lugarteniente del corsario, coincide en librerías con Amaro Pargo. Todo lo que sabemos sobre el corsario (Centro de la Cultura Popular Canaria), que escriben los ya mencionados Manuel de Paz y Daniel García Pulido, con Francisco Braian Cabrera Alonso, una divulgativa y entretenidísima guía de preguntas y respuestas sobre el corsario tinerfeña que aclarará las dudas que pudieran suscitar la lectura de Los afortunados, pese a que esta novela incluye apéndices en los que además de dar explicación al vocabulario náutico que salpica el libro, cuenta con una breve semblanza del protagonista de la obra así como una bibliografía que puede servir a lectores curiosos para profundizar en la vida de lo que se conoce en los archivos de un personaje que se ha desdibujado con el paso de los años, convirtiéndose en un personaje legendario.
La literatura de Tomás Felipe se ha especializado en ciencia ficción y el fantástico. Es un gran creador de atmósferas y cuenta con una novela, publicada también por Baile del Sol que a mi modesto entender es una de las mejores, si no la mejor, que se ha escrito de este género en Canarias. Se titula Pasa la tormenta. Cuenta, además, con una novela, Ecos, de fantasmas. Esta obra se incluye en la colección Generación 21, una iniciativa editorial que prometía pero que al final se quedó en muy poquita cosa.
Los afortunados debe ser, si no me equivoco, la primera incursión en la novela de aventuras que hace el escritor. Una experiencia que, se aprecia leyéndola, debe de haberle seducido porque sabe describir muy bien el ambiente de las novelas de aquellos bandidos de los siete mares, navegasen o no con patente de corso, en un continuo no parar de singladuras y combates en la mar océana cuyas cubiertas quedan empapadas de la sangre de los muertos y de los heridos que se producen en aquellos infernales combates sin cuartel y a degüello.
Es en la descripción de estas batallas donde sale a la luz la capacidad que tiene Tomás Felipe para hacer vivir al lector aquellos momentos a cañonazos.
El estilo es rico y preciso, lo que convierte a estos fragmentos en textos cruciales dentro de una obra que a lo que aspira es a dar humanidad a un personaje que ha pasado a la historia estropeado por la corriente impetuosa de los mitos y sobre todo de la invención. Gracias al historiador Manuel de Paz se han despejado muchos de los misterios y de las falsedades que rodean su vida. La de un hombre que tanto navegando por la mar como pisando tierra firme fue un referente para una sociedad tan pazguata como la canaria. Más cuando esas miradas de arrobo se transformaron de admiración cuando Pargo reunió una de las mayores fortunas del archipiélago.
Si la obra de Tomás Felipe dejara interrogantes, preguntas a las que el autor intenta dar respuestas pero en clave imaginaria, cien por cien de ficción, recomendaría que los interesados se procuraran Amaro Pargo. Todo lo que sabemos sobre el corsario, publicado por el CCPC, ya que se escribió para este fin, y los que lo firman son los más acreditados investigadores que han dedicado gran parte de su tiempo a estudiar con profundidad en la vida y el legado de un hombre cuya existencia se confunde tanto con la leyenda. Y parte de esa leyenda se integra en esta novela que solo quiere ser eso, una novela inspirada en un personaje real a pesar de que el escritor reitera que todo lo que cuenta, que todo lo que narra, sucedió. Y pudo ser, pero imagino que de otra manera a cómo la cuenta en este libro que más que biográfico a mi me parece, y ahí radica su grandeza, una formidable novela de aventuras. De aventuras de piratas, lo que la hace más atractiva si quien cae en sus páginas es un lector de literatura de aventuras, y dentro del género, de la que cultivaron escritores del fuste de Daniel Defoe o Robert L. Stevenson; Rafael Sabatini o Emilio Salgari.
En este aspecto, leer Los Afortunados significa aproximarse a la figura de un corsario que no pirata que navegó una buena parte de su vida por las cálidas pero también traicioneras aguas del mar Caribe. Y hacer escala en los puertos a los que llegaban aquellas naves de guerra para repostar y de paso dejar que su tripulación desfogara la tensión de tantos días en alta mar por aquellas plazas repletas de tabernas y casas de dudosa reputación y mercadeo sexual.
No creo que decepcione a todo aquel que se aproxime a ella con la idea de conocer a Amaro Pargo, pero sí que sería conveniente recordar que se trata de una magnífica novela de aventuras y no de un riguroso retrato biográfico más pegado a la realidad que a la ficción.
Saludos, ¡al abordaje!, desde este lado del ordenador

