Ya, ya con la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria… Ya, ya
La Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria parece que regresa en noviembre (19 al 22) aunque las ausencias, intereses, desagravios y otras meteduras de pata comienzan a multiplicarse a medida que se aproxima la fecha de su celebración.
La capital grancanaria, que aspira a ser Capital Europea de la Cultura en 2031 no puede ni debe permitirse el lujo de no acoger una feria del libro, que no se celebró en 2025 por razones en la que no vamos a entrar aunque ponen de manifiesto la mala relación que mantiene el Ayuntamiento con los libros.
Y eso que cuenta con una librería del Cabildo en la que debería mirarse la de Tenerife, convertida esta última en un cajón desastre de actividades para llenar un espacio de público, que no lectores y con muy poco interés para el cazador de rarezas porque no cuenta con fondos bibliográficos respetables. Además, no sé a qué genio se le ocurrió dejar la actual librería del Cabildo de Tenerife en el mismo sitio, al lado de un teatro en ruinas, eso sin contar que está ejerciendo competencia desleal al resto de las librerías tinerfeñas porque el mantenimiento y el sueldo de sus empleadas lo abona…el Cabildo de Tenerife.
Bastó que se hiciera noticia el anuncio de su regreso, del regreso de la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canarias, para que le salieran al paso miles de enanos. Es indiscutible que a pocos días de iniciarse noviembre las cosas podían haberse organizado mucho mejor, de ahí que no me resulte muy creíble la vocación del Ayuntamiento de la capital grancanaria por recuperar un encuentro que nunca tuvo que haber dejado de celebrarse, así que entiendo la frustración de escritores/as, libreros/as y ahora editores/as que han puesto el grito en el cielo ante lo que consideran más que una feria, el despertar de un muerto viviente.
Una de las quejas es que se anuncia la Feria deprisa y corriendo, lo que no resulta raro en un pueblo como el canario tan aplatanaaado, y sin un programa de actividades que, si fuera ellos, me preocuparía en buscar quién podría coordinarlo. Y defiendo, en este sentido, que si hay alguien capaz en esta tierra de hacer posible el milagro ese es Eloy Vera Sosa, el coordinador de la mejor feria del libro que se celebra en Canarias como es la Feria del Libro de Fuerteventura. La de La Laguna está bien para los aficionados a los libros que publican los youtubers pero no termina de encontrar su lugar en el mundo porque su apuesta resulta demasiado anárquica y confusa. Esa manía de intentar meter de todo para satisfacer a todos, olvidando lo fundamental que es la calidad de los autores/as que invitan, y no me refiero solo a los que se traen de fuera.
Para liar un poco más la historia, el Gremio de Editores de Canarias (GRECA) ha hecho público un comunicado en el que transmiten que se desvinculan de la Feria. Esgrimen razones de peso, como los problemas de espacio que puede ocasionar el Parque de San Telmo cuando se instalen en sus pasillos las carpas de los libreros (ya no habrá de editores si GRECA mantiene la palabra y no da un paso atrás) pero el colectivo podía haber buscando otras fórmulas y no haber roto un posible diálogo con la Administración.
Admito que como medida de presión se justifica pero ¿no hubiera sido mejor defender la creación de un grupo de trabajo entre el Ayuntamiento y los agentes implicados en la Feria (libreros y editores, escritores, lectores mismos) para recuperar un encuentro con los libros que se interrumpió el año pasado sin que los agentes implicados (libreros y editores, escritores, lectores mismos) salieran a la calle para protestar?
Pero claro, son libros, y los libros no parecen que entren en los planes de un Ayuntamiento que prefiere gastarse el dinero en otras cosas mientras no se cansa de recordar que quiere optar a ser Capital Europea de la Cultura dentro de cinco años.
Cinco años…
Ya, ya…
Imagino que al final se celebrará la Feria e imagino que algunos que aspiraban a dirigirla se habrán quedado con el sabor de la miel en la boca al observar cómo es el Ayuntamiento quién se ha empeñado en organizar un encuentro que si no cuenta con tipos que sepan de qué va todo esto (y ya hemos mencionado quién es el más cualificado en las islas) y que sea capaz de jugar con un presupuesto de serie B para sacar adelante una producción al menos respetable, no puedo celebrar sino lamentar la recuperación de una feria que, visto lo visto, no va ser feria ni nada que se le parezca.
Saludos, la esperanza me mantiene, desde este lado del ordenador
