Y me quedo noqueado, asqueado, frustrado… preguntándome…

Cuatro tipos enmascarados y armados.

En el centro de la habitación un hombre desnudo, sentado, que tiene los ojos tapados con cinta aislante y las manos atadas.

Uno de los encapuchados lo interroga con acento mexicano.

A cada pregunta obliga al sujeto a repetir lo que ha dicho. La víctima responde con la voz aflautada, casi la de un niño aterrorizado.

Continúa el interrogatorio, aburrido. De repente, quien hace las preguntas saca de su bota militar un cuchillo y coge por el pelo a la víctima que grita algo así como “No, por favor, no”.

El cuchillo se desliza por su cuello hasta llegar a un punto del que brota abundante sangre. Se puede oír como el tipo se ahoga en su propia sangre mientras el cuchillo corta la carne. Como no es de sierra, el corte se complica por lo que tiene que ayudarlo otro de los encapuchados con un cuchillo de cocina.

Se escuchan los estertores de la víctima que abruptamente se silencian cuando la cabeza cae como la de un muñeco roto hacia atrás. Parece que solo con tirar de ella se podría separar del cuerpo.

Ahí paro la imagen.

No puedo seguir viendo más.

Es una filmación real.

Y la he visto.

Navegando por la red de redes.

Y me quedo noqueado, asqueado, frustrado… preguntándome…

Saludos, sin ganas de risa, desde este lado del ordenador.

One Response to “Y me quedo noqueado, asqueado, frustrado… preguntándome…”

  1. pablo martin carbajal Says:

    qué manera de joderle la noche a uno…

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