La verdad es que resulta penoso insistir sobre lo mismo, pero molesta que el coordinador general de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife, nuestro querido amigo Cristóbal de la Rosa, continúe defiendo lo indefendible: el abandono de la gestión del cine Víctor por una cuestión de dinero, de ahorro a los ciudadanos. En mi tierra, que supongo que es la misma que la de Cristóbal, a eso lo llamamos demagogia. Igual que llamamos demagogia que utilice un medio de comunicación para vocear lo indefendible. Medio que ha puesto en boca del arquitecto e historiador de cine Jorge Gorostiza, unas reflexiones que son simple y llanamente mentira. Curiosamente, no hemos visto todavía en ese periódico una nota que aclare y rectifique este atentado a la libertad de expresión por lo que tiene de manipulación informativa, aunque la cosa está firmada con pseudónimo que es un recurso, como todo el mundo sabe, que suelen emplear mentirosos y cobardes.
Pero hablaba de Cristóbal y su cansino discurso de soy inocente aunque las evidencias demuestren lo contrario (dejé morir al Víctor porque resultaba caro). Primero porque además del argumento del ahorro no se le ha ocurrido mejor cosa que la de atacar a los que estamos en contra de su lamentable decisión de carecer, precisamente, de argumentos (¿?); al tiempo que no se corta (hoy mismo, en unas desafortunadas declaraciones en Radio Isla) de afirmar que se ha escrito poco en torno a este asunto, lo que demuestra que el amigo de Súper Coco y Epi y Blas lee poco periódico. Al menos poco periódico local, y es que a veces pecamos por ignorantes. Y este ha sido el caso.
Es de justicia reconocer que el bueno de Cristóbal (il divo) no lo está pasando bien, pero también es de justicia que entienda que su decisión fue equivocada. Ahora intenta quitar hierro a su metida de pata abogando porque la empresa privada y pública asuma la gestión de la sala (y al parecer existe una seria posibilidad de que sea así), lo que me hace preguntarle a los asesores de Cristóbal porque diablos no le recomendaron que anunciara esta posibilidad días antes de que informara que el Cabildo abandonaba la gestión del Víctor por aquello de ahorrarle cien mil euros a los contribuyentes… (ayyy si habláramos de los excesos de tan noble institución).
Este ha sido tu problema Cristóbal. No haber sabido responder a la crisis, obviar a los que no tenías que obviar y olvidar tu pasado militante… quién te ha visto y quién te ve. Lo que no tolero desde esta atalaya en la que se ha convertido El escobillón es que pretendas confundirnos, descalifiques opiniones muy bien escritas donde se defienden argumentos de verdad, y que confundas a tirios con troyanos. Es decir, que si bien el Cabildo se ha portado exhibiendo cine independiente, programación que afortunadamente continúa en el TEA, cuando habla de su respaldo a los cortometrajistas canarios tengo que recordarle que el grueso de ese apoyo lo brinda el Gobierno de Canarias. Gobierno que lo tendrá difícil para proyectar nuevos trabajos en corto, porque ya no hay Víctor y no sé si TEA abrirá sus puertas a estas experiencias.
Además, qué pasará cuándo el corto sea largometraje. ¿TEA acogerá también estas proyecciones? Entiendo que a Cristóbal le emocione lo de sacarse la foto con Joaquim de Almeida y Victoria Abril, pero coincidirás conmigo, amigo mío, que por mucho aire acondicionado y comodidad de la sala, no tendrá nada que ver con la que fue la última de Santa Cruz de Tenerife…
En fin, en mi época estudiantil había una consigna que no ha perdido actualidad. Lee y discute, Cristóbal, porque el saber no tiene lugar, hermano. Huye como de la peste, eso sí, de la demagogia, así que no hagas caso de quien te asesora. Lo hizo mal desde el principio.
Sé humilde y admite tu error.
Lee y discute, amigo mío.
No cuesta nada.
Saludo a este lado del ordenador.