El Foro Canario del X Festival de Cine de Las Palmas me invita a participar en una mesa redonda sobre el sector audiovisual en las islas. Su coordinador, Luis Roca, me honra con esta invitación, así que aprovecho y me paso el día de ayer en la capital de la isla que tengo delante. En la mesa participaron además de Roca, que actuó como moderador, la directora de TVE en Canarias, Lourdes Santana; Francisco Moreno, director del área audiovisual de Prensa Ibérica y a juicio de quien les escribe el más lucido de la tarde-noche durante su intervención; Santiago Falcón, director general de Doble Diez Canarias; Miguel Ángel Toledo, vicepresidente de la Unión de Productores Audiovisuales de Canarias (UPAC); Eduardo Araujo, presidente de la Asociación Canaria de Empresas de Producción Audiovisual (ACEPA); Patricia González-Cámpora, directora del Plan Audiovisual del Gobierno de Canarias; Carlos Taboada, director de cadena de TVC; Sergio Morales, ex – director de Gran Canaria Espacio Digital y el que les comenta sus impresiones.
Decía más arriba que Francisco Moreno fue el más brillante de todos los que participamos porque fue directo al tajo: el Gobierno de Canarias carece de una estrategia del sector audiovisual cultural e industrial. En todo caso, añadió, “cuenta con una estrategia basada en premios a los que quieren premiar y a no a los que les resultan críticos”. No arrancó aplausos, de acuerdo, quizá porque todos los presentes incluidos los que estaban en la mesa, piensan pero no dicen lo que sí dijo Moreno. Creo que es un buen punto de partida para que todos los implicados se replanteen qué diablos quieren (queremos) con el audiovisual que se hace en estos siete peñascos.
El presidente de la ACEPA, Eduardo Araujo, estuvo lo que se dice correcto. Reveló que fue iniciativa de la asociación que preside que este año sus miembros no hayan contado ni con voz ni con voto en las comisiones que reparten las regalías anuales que alimentan el interesado y poco interesante audiovisual canario. No me convenció, sin embargo, durante su defensa de por qué tienen que estar presentes en ese comité de ¿sabios? Espero que me lo explique razonadamente un día de estos, aunque lo más probable (es la estrategia habitual en estas islas del infierno) me temo que dejará que pase el tiempo, el tiempo, el tiempo con la esperanza de que las revoltosas aguas del audiovisual vuelvan a la calma…
El acto contó con buena asistencia de público, y se celebro en pleno corazón de la capital grancanaria, concretamente en el Salón Dorado del Gabinete Literario (me encanta ese nombre).
Respecto a mi intervención, que llevaba religiosamente preparada, opté por ser caritativo con los presentes y ser breve. Me tocó el último turno y el público tenía ganas de iniciar el debate, así que intenté repasar brevemente lo que cinematográficamente se ha hecho y nos han hecho el año pasado. Denuncié la patética situación en la que se encuentra la Filmoteca Canaria, con una oficina de pena en Las Palmas de Gran Canaria; hablé, cómo no, de Óscar, una pasión surrealista, recordé el cierre de salas tan emblemáticas en el archipiélago como el Víctor y los Chimisay, elogié el trabajo que desarrollan cineastas canarios con dos cojones por su independencia al prescindir de las limosnas institucionales y lamenté la programación de la Televisión Canaria. Al final me encontré charlando con algunos lectores de este blog (lo que, viejo que ya soy, me emocionó, esa es la verdad), hasta que llegué al hotel para centrar ideas.
Mesas redondas, debates, encuentros como éste quizá contribuyan a reconducir la errática situación en el que se encuentra el audiovisual en Canarias. Por lo menos, gracias a Roca, todo hay que decirlo, se ha logrado sentar en la misma mesas a una parte del sector que, casi estoy seguro, no se sentaría en la misma mesa si el escenario fuera diferente.
Hemos dicho una vez más.
Saludos gratamente sorprendidos a este lado del ordenador