El libro Mujer e identidad canarias celebra los 20 años de la revista digital BienMeSabe.org

Mayo 14th, 2024

La revista BienMeSabe.org celebra en mayo de este año de gracia, 2024, veinte años de tránsito y andadura “pionera y referente de la difusión de la cultura canaria en internet”, destacan en una nota informativa. Con este motivo, los que hacen posible esta publicación virtual celebraron en esa Arucas (Gran Canaria) que llevo en el alma una fiesta en la que se hizo recuento de su historia y se escuchó música (Goretti Benítez, Samuel Pérez, Víctor Batista y el Proyecto Comunitario de La Aldea) y se reconoció a más de una treintena de colaboradores y colaboradoras de todas las islas durante estas dos décadas “de trabajo desinteresado”.

Durante el acto se presentó el libro Mujer e identidad canarias. Veinte años de la revista BienMeSabe.org, que conmemora la efeméride pero que, a la par, “tiene vocación de convertirse en volumen de referencia para la bibliografía canaria, especialmente desde la perspectiva feminista”.

El libro, editado por Mercurio Editorial, está compuesto por una selección de contenidos dados a conocer estos veinte años en BienMeSabe.org (www.bienmesabe.org) y en él además de los contenidos feministas se incluye alguna reflexión transfeminista.

Las personas que firman esta revista ascienden al medio centenar, y en el volumen se pueden leer escritos de María Dolores García Martín, María Victoria Hernández, Teresa González Pérez, Alicia Llarena, Carmen Nieves Luis, Nathalie Le Brun, Daniasa M. Curbelo, Carmen Marina Barreto o Amelia del Carmen Rodríguez, entre otras tantas como las de Manuel Lorenzo Perera, Manuel Hernández González, Marcos Hormiga, Juan de la Cruz, Valentín Medina, Víctor Martín o Ricardo Reguera. Estos textos vienen enriquecidos con códigos QR que llevan a lectoras y lectores a la propia página web, lo que promueve un diálogo enriquecedor entre el libro material y la conocida revista digital, con ampliaciones de información y complementarios testimonios audiovisuales.

El volumen Mujer e identidad canarias. 20 años de la revista BienMeSabe.org, pensado y coordinado por José Miguel Perera, uno de sus coordinadores generales, ya se puede adquirir o ser solicitado en las librerías canarias.

Saludos, muchas felicidades escobilloneras, desde este lado del ordenador

Las píldoras de Lavadora de textos inicia su andadura en la Televisión Canaria

Mayo 13th, 2024

El pasado día 9 de mayo comenzó en Televisión Canaria la emisión del programa Lavadora de textos, dedicado a divulgar el buen uso del español, con especial atención al dialecto canario. El espacio, presentado por la periodista Selene Melián y el corrector de textos y asesor lingüístico Ramón Alemán, consiste en pequeñas píldoras de unos cuatro minutos de duración en las que se abordan cuestiones relacionadas con la ortografía, la gramática y el léxico de la lengua española. La emisión de este espacio se inserta a lo largo de la programación diaria de Televisión Canaria.

Lavadora de textos cuenta con el respaldo de la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias y está basado en la idea de que «la letra con humor entra», de tal modo que los asuntos que se tratan se abordan con cercanía, sencillez y algunas dosis de humor, sin perder el rigor que la materia merece. Dudas tan frecuentes como si es necesario ponerles tilde a las palabras escritas con mayúscula, por qué son obligatorios los signos de apertura de interrogación y exclamación o si lo correcto es decir prever o preveer son tratadas en este programa a través de un diálogo entre Selene Melián y Ramón Alemán, al que siguen unas animaciones en las que se da respuesta con todo detalle a estas preguntas.

Guardianes de la lengua

Para ello se recurre a la sabiduría de aquellos a los que Alemán denomina «guardianes de la lengua»: desde la Real Academia Española hasta la Academia Canaria de la Lengua, pasando por la Fundación del Español Urgente o lingüistas tan prestigiosos como Manuel Seco, María Moliner, Humberto Hernández, Álex Grijelmo, José Martínez de Sousa, Lola Pons y Alberto Gómez Font, entre otros.

Las píldoras de Lavadora de textos también resuelven dudas de los telespectadores, pues las cámaras del programa han salido a la calle para preguntar sobre las cuestiones lingüísticas más comunes. Entre los consultantes se encuentran canarios del mundo de la política, como el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, y el vicepresidente, Manuel Domínguez; del deporte, como la futbolista Noelia Ramos, del Tenerife Egatesa; de la literatura, como Cecilia Domínguez, Pepa Aurora y Víctor Álamo de la Rosa; del cine, como el director Juan Carlos Fresnadillo; de la música, como la cantante Fabiola Socas…

El dialecto canario

El dialecto canario recibe especial atención en Lavadora de textos, pues, como se aclara en el programa, nuestra variedad de habla tiene la importancia que le da el hecho de ser una de las ocho en las que se divide geográficamente el español (junto con el castellano, el andaluz, el mexicano, el caribeño, el andino, el rioplatense y el chileno). Nuestras peculiaridades –el seseo, la ausencia del pronombre vosotros, el léxico…– se analizan con rigor y sin caer en tópicos ni chabacanerías. Por el contrario, Lavadora de textos se guía por la idea, aceptada y difundida por los lingüistas, de que todas las formas de hablar español –la de Madrid, la de Canarias, la de México, la de Argentina…– son dialectos y todas son igual de legítimas.

Saludos, oído cocina, desde este lado del ordenador

La Laguna contará pronto con una nueva librería

Mayo 10th, 2024

No puedo avanzar mucho porque todavía están con las reformas del local pero me satisface anunciar que en unos pocos meses, probablemente en julio, ya en pleno verano, abra en la ciudad de La Laguna una nueva librería que llevará el nombre de El refugio. La conduce una pareja de entusiastas por la cultura, y me aseguran –y les creo porque los conozco– que quieren que este nuevo espacio combine lo que es la venta de libros con otras actividades relacionadas con los libros como son las presentaciones, los clubes de lectura, los encuentros entre lectores y escritores/as que se desarrollarán en un patio que tiene el establecimiento y que, como ya se dijo, se encuentra ahora en obras de reforma.

La idea, me cuentan, es crear un espacio diáfano y especializar la librería sobre todo en los libros de temática infantil y juvenil aunque sin renunciar a los dedicados a otras edades aunque, ahora mismo no recuerdo quién lo dijo, una vez que se sabe leer, la lectura ya no tiene edad.

Esto me hace recordar un extraordinario prólogo de John Steinbeck, premio Nobel de Literatura en 1962, en el que cuenta lo que le costó en la infancia aprender a leer y que pueden encontrar en Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros, y que les invito a que se lean porque más de uno recordará todo aquel proceso que ocupa al menos en mi memoria un espacio muy privilegiado: “Hay muchas personas que olvidan, cuando crecen, lo mucho que les costó aprender a leer. Quizá se trate del mayor esfuerzo emprendido por un ser humano, y debe afrontarlo cuando niño. Un adulto rara vez sale triunfante de esa empresa, la de reducir la experiencia a un orbe de símbolos. Los seres humanos han existido durante mil millares de años, y sólo han aprendido esta artimaña -este prodigio- en los diez últimos millares de los mil millares”.

Pienso en esto a propósito de la apertura de una nueva librería en la isla, y en que se trata de una feliz noticia porque acostumbrado en los últimos años a anunciar el cierre de muchas de ellas, es bueno, muy bueno notificarles ahora que abre El refugio, nombre por otro lado que encuentro muy adecuado para los fines que quieren desarrollar sus responsables una vez se inaugure y forme parte del paisaje de la ciudad de los Adelantados. Y hasta ahí puedo decir. Bueno, añadamos por último que se encontrará en la calle Maya.

Saludos, lo que se dice muy contento, desde este lado del ordenador

El cine de San Andrés acoge la exhibición de Los rojos de San Andrés y la represión franquista

Mayo 9th, 2024

El documental Los rojos de San Andrés y la represión franquista se estrena este viernes, 10 de mayo y a partir de las 18 horas en el antiguo cine del popular barrio marinero de Santa Cruz de Tenerife. Se trata de un trabajo que sale del taller de cine que impartió Raúl Jiménez con un grupo de alumnos de esta parte de la capital tinerfeña y en el mismo intervienen numerosos vecinos que hablan de los recuerdos que le transmitieron sus familiares en torno a las consecuencias que el golpe militar de 1936 tuvo en este pequeño núcleo urbano así como en la ciudad, la isla y el archipiélago, y que se extendería como pólvora encendida al resto del territorio peninsular.

Son muchas las voces que rescatan la memoria de aquellos hechos en el documental, un trabajo que cuenta con el respaldo del Organismo Autónomo de Cultura del Ayuntamiento capitalino, el Cabildo de Tenerife, el C.F. San Andrés y La finquita producciones, que gestiona entre otros el mismo Raúl Jiménez.

Una nota antes de poner punto y final a estas líneas es que el personaje que aparece en el cartel promocional del documental es Antonio Montelongo Morales, anarquista al que las fuerzas rebeldes hicieron desaparecer pocos meses después del golpe junto a otros compañeros en el mar que baña las costas de, precisamente, el barrio de San Andrés.

Antonio Montelongo Morales fue mi tío abuelo y apenas llegó a conocer a su hijo, Antonio, mi tío, porque entonces tenía seis meses. La historia de su viuda y de cómo sacó adelante a su descendiente daría también no para uno sino una serie entera de documentales.

Saludos, los ecos de la memoria, desde este lado del ordenador

Juan Carlos de Sancho: “El verdadero amor no tiene género”

Mayo 8th, 2024

La madre de doce escritores canarios son las protagonistas de una antología, Madres (Ediciones La Palma, 2024), que ha significado todo un revulsivo en el mundo editorial de las islas al despertar un interés entre los lectores inaudito ante un libro de estas características. Quizá sea porque para todos, incluidos los autores que participan con sus textos en el libro, madre solo hay una.

Juan Carlos de Sancho fue el encargado por la editora y también poeta y escritora Elsa López, de buscar a doce autores masculinos (Bachir Ahmed Aomar, Antonio Arroyo Silva, Jorge Fonte, Emilio González Déniz, Félix Hormiga, Francisco Lezcano Lezcano, Bruno Mesa, Noel Olivares, Anelio Rodríguez Concepción, Ángel Sánchez, el mismo Juan Carlos de Sancho y Miguel Ángel Sosa Machín) para participar en esta antología. El resultado, un libro que no llega a las 150 páginas, todas ellas pergeñadas de amor. Amor y devoción a las madres que son las protagonistas de una obra que se presentó esta misma semana en el espacio Desván Blanco, en la capital tinerfeña.

- ¿Por qué Madres y no Madre cuando cada autor escribe sobre su madre?

“Al principio se barajaron varios títulos para el libro. Estuvimos pensando en Madre, pero a medida que iba recibiendo los textos, iba comprobando también que no solo existía un arquetipo Madre, una manera estándar y previsible de ser madre. No fue así, cada una era distinta a las demás; teníamos 12 madres con doce personalidades diferentes, con 12 diferentes circunstancias familiares, económicas, sociales.

Por consenso decidimos que Madres sí reflejaba realmente el espíritu del libro: toda vida es diferente a las otras y cada madre hizo todo lo que pudo y sabía hacer en unas complejas circunstancias políticas donde a la mayoría de ellas les habían arrebatado sus derechos primordiales”.

- El origen de la antología nace a raíz de una idea de la poeta y escritora Elsa López. ¿Por qué cree que la poeta, escritora y editora confió en usted para que reuniera a los doce escritores que colaboran en la obra?

“No sé, ella ha dicho públicamente que por el entusiasmo que pongo siempre en lo que hago, creo que también porque compartimos una sensibilidad parecida hacia estos libros tan delicados y por mi experiencia como antólogo. El tema era muy apasionante, incluso con cierta polémica añadida, al ser solo 12 escritores hombres los que iban a escribir sobre sus  madres. El resultado  ha sido magnífico, el libro se está convirtiendo en un fenómeno editorial, la idea de Elsa López ha triunfado y en menos de dos semanas ya estamos en la segunda edición, preparando la tercera”.

- Eso quería preguntar, ¿por qué no hay escritoras en la antología y cómo definiría la relación de los autores con sus madres?

“Hay un espléndido libro en el mercado editorial, Madres e Hijas, coordinado por Laura Freixas (Anagrama), solo escrito por mujeres, y que trata también de esta realidad universal, una relación crucial, y sin embargo de muy escasa presencia en la historia de la Literatura.

Leyendo Madres descubres que los vínculos de los hombres con sus madres han sido tan intensos y profundos como el de sus hijas, como si el verdadero amor no tuviera género. Para mí y para los otros once compañeros ha sido una experiencia verdaderamente gratificante, muy dura a veces, incluso terapéutica. No es nada fácil escribir sobre tus propios sentimientos y a cara descubierta, y menos aún sobre tu propia madre”.

-¿Y por qué estos doce autores?

“Siempre me gustó saber el trasfondo de lo que escriben los autores y autoras que suelo leer. Escribía Simone de Beauvoir que “somos el mismo niño/a de siempre pero inflado por la edad”. Con esa idea esencial me acerqué a 18 autores que conocía personalmente (llevo en el mundo de la escritura desde 1977) o por la lectura intensa de sus libros. Finalmente quedaron estos 12, los que sin duda hemos elaborado, casi sin proponérnoslo, una Historia Maternal de las Islas Canarias desde los años cincuenta del siglo pasado hasta la primera década del siglo XXI. Todas nuestras madres han fallecido, excepto Rosita Padrón, la madre del escritor tinerfeño Jorge Fonte (con raíces familiares en la isla del Hierro), y que en la actualidad padece Alzheimer”.

-De quiénes se quedaron fuera, ¿quién le hubiera gustado que participara?

“Algunos de los que había llamado abandonaron desde el principio el proyecto ya que les parecía muy duro y delicado escribir sobre sus propias madres. Otros lo intentaron pero lo dejaron a medias por razones similares. Contar la verdad, tu propia verdad, sobre tu madre, no es tarea nada fácil”.

-Dio libertad absoluta a todos lo autores para escribir sus historias pero imagino que el límite de páginas sí que les fue impuesto, ¿hubo otra condición para contar sus historias?

“Ninguno iba a saber hasta el final, hasta el PDF definitivo que iba a entrar en imprenta, lo que iba a escribir el otro. Es un riesgo que corrí como antólogo pero el resultado final es un libro mágico, profundo, poético, estremecedor, revelador y de alto valor literario. Cómo comprobará el lector, había un límite mínimo y otro máximo de páginas. No hubo otra condición, solo contar la verdad de la relación con tu madre”.

-Leídos los cuentos y es una interpretación muy personal, tengo la sensación de que la mayoría de las autores destacan sobre todo el sacrificio y la abnegación de sus madres. ¿Cómo definiría usted a las madres y también a su madre?

“Creo que todas nuestras madres vivieron una situación muy difícil, una época de carencias y falta de derechos para la mayoría de las mujeres de entonces. Fíjate cómo era la situación que hasta para abrir una cuenta corriente o irse de viaje, tenían que pedir permiso a su marido. Y si sufrían maltratos o palizas de sus esposos debían aguantar tanta humillación con resignación cristiana, como solían escuchar en las homilías que se daban en sus parroquias.

Sin embargo fueron todas mujeres muy valientes, luchadoras, emprendedoras, bondadosas pese a tanto silencio obligado. No concebimos, ninguno de los doce escritores que hemos participado en este libro, la posibilidad de una madre mala. Como escribía Oscar Wilde en “algunas familias se heredan almas heridas que vienen de muy lejos”. Y las más perjudicadas fueron siempre las mujeres, algunas tuvieron que luchar sin descanso con ese injusto destino, con esa herida heredada.

Mi madre era un ángel, no puedo decir otra cosa de ella, era la Bondad en estado puro”.

-La madre sale reforzada en todas las historias que contiene el libro. ¿Cómo cree que sería descrito el padre en una antología escrita solo por mujeres?, ¿y la madre?

“Sinceramente creo que en ese libro futuro el padre también mostraría las diferentes caras de la paternidad así como de la maternidad hemos escrito nosotros. En toda relación paterno-materno-filial se dan amores y desamores profundos. Hay incluso filósofos que han descrito a la familia como el epicentro generador de muchos males sociales: el autoritarismo, la obediencia sumisa, la violencia institucionalizada y justificada, etc ,pero creo que este tipo de libros, tanto el nuestro como el de Laura Freixas, abren el abanico de posibilidades y exponen sin ambages y claridad diferentes formas de relación entre los progenitores y sus hijos/as, por lo que recomiendo leerlos en profundidad en estos tiempos tan confusos, iletrados e inestables”.

- ¿No se plantea una antología de padres (o padre) escrita solo por mujeres?, ¿qué autora seleccionaría?

“Tú como periodista lanzas al aire esta propuesta tan interesante, pero estaría muy bien que fuera una responsabilidad de ellas la elaboración de ese libro, de las escritoras y la antóloga elegida por una editorial. Sería el primero en ir a comprarlo”.

 -Y de los escritores canarios que ya no están entre nosotros ¿a quién seleccionaría y por qué para Madres?

“Me pones en un aprieto, porque el abanico es muy espacioso e intenso. Pero me voy a dejar llevar por mi sentir, no por mi pensar. Elegiría a Alonso Quesada y Domingo Rivero por su delicadeza para contar lo cotidiano-esencial, a Agustín Millares por su compromiso social con los más olvidados, a Juan Jiménez por dar voz y protagonismo a los más pobres y desheredados, a Pedro García Cabrera y Agustín Espinosa por su libertad de conciencia, estilo y amplitud de miras…y por supuesto a nuestro paisano, el gran Benito Pérez Galdós, el gran valedor de las mujeres en casi toda su obra literaria”.

-¿Y Padres?

 “Creo que elegiría, entre otros que no he nombrado, a los mismos que para Madres y por las mismas razones”.

-Procuró que los escritores de Madres fueran de casi todas Canarias, ¿es diferente la mirada sobre la madre entre un tinerfeño, un grancanario o un palmero?, ¿cree que el territorio es determinante en nuestro crecimiento y relación con los demás o entiende que hay un carácter canario común entre todas las islas?

“La maternidad es un concepto universal. Nuestro libro, Madres, se entenderá perfectamente en Australia, Corea del Sur, Mozambique, Colombia, Palestina, el Polo Norte, Francia o Egipto. De hecho ya hay una propuesta para traducirlo al árabe y otras para presentarlo en la Feria Internacional del libro de México 2024 y en Alemania en el Salón Berlinés (especializado en promover en Berlín la literatura escrita en español).

El territorio influye en nuestro crecimiento y relación con los demás pero hoy el “territorio dominante” es Internet, las identidades nacionales se están transformando, desde hace décadas, en identidades rizomas, en culturas de influencias. La mirada sobre tu madre es la tuya propia, no la que te marca el Gobierno Regional”.

-Usted ya tiene experiencia como antólogo, ¿qué le gusta de esta tarea?, ¿qué impresión piensa que se llevará el lector cuando lo lea?, ¿y las lectoras?

“Me gusta porque aprendo mucho de mis colegas escritores y escritoras. Esta es mi cuarta antología y no sé si será la última, es muy apasionante pero conlleva un enorme trabajo de investigación, selección, difusión, etc y en cierta medida el abandono temporal de mi trabajo de escritor.

Tanto los lectores como las lectoras de Madres disfrutarán de una novedad literaria que hasta ahora no se había editado en España, pero sobre todo disfrutarán de un libro escrito desde el corazón de cada escritor que ha participado en él. Hemos dado voz y presencia a nuestras doce madres y creo que vale la pena que las conozcan de cerca. Se lo merecen, sin duda”.

- ¿Fue difícil encontrar portada?, ¿por qué se escogió El Pesebre de Käsebier?

“Fue una decisión compartida por Elsa López y David Cabrera, director de Ediciones La Palma y yo: Elegimos esa portada por unanimidad, por lo que simbolizaba ese momento íntimo y solitario de la madre con su bebé. Y por la belleza del cuadro”.

 -¿Se atreve a dar su visión personal de las doce historias, incluida la suya?, si declina responder, hable de su cuento, ¿fue escrito expresamente para este libro?, ¿lo hicieron así el resto de los colaboradores?

“Por el modus operandis interno de cada historia real (no inventada), considero que este libro podría ser un importante material de trabajo para críticos literarios, sociólogos, historiadores, psicólogos, etc. A título personal me hago eco y hago mías algunas ideas o conceptos tratados en el libro: ¿en realidad hemos querido a nuestras madres tanto como ellas nos quisieron? ¿les preguntamos alguna vez si eran felices o necesitaban más a menudo nuestra compañía  y mimo ? ¿Comprendimos amorosamente sus  posibles “limitaciones”? ¿Comprendimos que alguna vez fueron niñas y tal vez no recibieron el cariño y cuidado que se merecían?

No puedo hablar de mi relato como un cuento. Los doce relatos de Madres no son cuentos, son realidades contadas de una forma literaria y sincera; ninguna historia que aparece en el libro es inventada o fingida, es la verdad de cada uno en la relación con nuestras madres”.

-Estos cuentos ¿están escritos más con el corazón o con la cabeza?

“Con la cabeza es innegable, sin duda; somos los doce escritores de largo recorrido y pensamos siempre lo que vamos a escribir, lo meditamos con la paciencia que cada página requiere. En el caso de Madres es evidente que los 12 hemos puesto en marcha nuestro corazón porque no era tarea nada fácil lo que íbamos a escribir y porque además nos íbamos a desnudar públicamente, escribiendo no solo lo que pensábamos de nuestras madres sino lo que sentíamos por ellas”.

-¿En qué momento se encuentran las literaturas que se escriben en Canarias y qué le parece los éxitos que están acaparando sobre todo las escritoras jóvenes canarias?

“Creo que el tiempo siempre responde aunque no se le pregunte. Yo soy de la opinión que un libro sin incubación es perecedero, solo responde a expectativas de mercado. ¿Ha visto usted alguna vez una gallina que ponga el pollo vivo directamente en el suelo, sin huevo previo y su posterior incubación?

Mi crítica constructiva es que veo un afán desmedido de fama y popularidad en jóvenes escritores y escritoras que ni siquiera se han cultivado en la lectura nutritiva. Esa prisa por ser famoso/a a toda costa, ese afán de tener éxito inmediato, está llevando a que una cantidad de libros publicados en las islas sean de muy mala calidad literaria, bien escritos pero con muy poco fondo. Escribir es un oficio muy complicado y se tardan décadas en encontrar tu propio estilo y tus argumentos primordiales.

Pese a lo dicho anteriormente vivimos una época muy creativa, mucha gente asistiendo a talleres de escritura, etc. Es una muy buena noticia. Pero insisto, el tiempo responderá aunque no le preguntes. Habrá que esperar a su veredicto”

(*) FOTO: Juan Carlos de Sancho, en la imagen junto a su maestro, Ángel Sánchez, autor también de uno de los cuentos de Madres, prepara ahora más de cinco libros, todos ellos puestos en marcha hace ya varios años. Dice el escritor y también antólogo que irán saliendo “cuando ellos mismos me lo pidan” y adelanta que próximamente estará en las librerías sus Cuentos completos, que reúne relatos escritos entre 2009 a 2024) / Esteban Rodríguez

Saludos, ese rayo que no cesa, desde este lado del ordenador

La chica que leía a Faulkner, una novela de Juan Capote

Mayo 7th, 2024

Resultaría una pena que una novela como La chica que leía a Faulkner (Oblivion, 2023) se perdiera en el maremágnum de novedades porque se trata de un libro que sin ser redondo, sin lograr alcanzar la perfección, sí que sabe conmover y meterse al lector que no está avisado en el bolsillo.

No se trata de un texto generoso en páginas. De hecho, casi parece que el escritor de origen palmero, Juan Capote, recurrió a un calculado número de palabras para contar una historia que pivotea entre el amor y la venganza, con un asesinato de por medio, el primer y único muerto de una historia que para algunos podría emanar cierto perfume negro y criminal pero que para otros va un poco más allá, saltándose la frontera del género porque el género es lo que menos le importa a Juan Capote y sí poner el acento en una relación que va más allá del tiempo y que narra, le cuenta al lector, en dos periodos cronológicos y marcadamente diferentes pero tan fundamentales para entender el proceso de transformación que viven sus dos protagonistas, Claudia y Julio. Historia de amor que el autor describe con atinado pulso narrativo y en la que el iniciado puede encontrar ecos de Lolita (la edad de Claudia es sensiblemente inferior a la de Julio) y rastros del mejor James M. Cain, que fue ese escritor norteamericano que en la edad de oro del género negro explotó la figura de la mujer fatal en este tipo de historias oscuras en novelas ya canónicas como El cartero siempre llama dos veces o Doble Indemnización, entre otras.

Además de la relación, que uno no sabe al principio si obedece a algún plan siniestro que prepara Claudia, se cuela también el aliento de la literatura. De hecho es la literatura la que hace que Claudia y Julio conecten en la novela, sobre todo porque la primera lee un libro de William Faulkner cuando el azar hace que conozca a Julio y poco a poco establezcan una relación tormentosa, al inicio plagada de secretos que va dejando ella como piedrecillas en el sendero por el que transita este romance peligroso.

El relato se desarrolla en Madrid durante los años de la Transición y en la actualidad lo que permite acercarse a la vida de un joven estudiante universitario en la capital de España. El viene de Canarias y su acento, que resulta algo gracioso a los habitantes de esta ciudad, rompeolas de un país que se nos perdió hace ya tiempo, logra que Claudia tome confianza con él por la calidez que emana no solo su voz sino también su carácter tranquilo y sosegado. Comparte Julio vida en esa ciudad de luces eternas con un amigo, Aurelio, que sirve de contrapunto a la locura enamorada que vive Julio, y que como si actuara al modo de un Sancho Panza moderno, hace lo que puede para que ponga sus pies sobre la tierra. En especial cuando observa el entusiasmo y la fe que recobra ante la existencia su compañero de vivienda. También la inquietud que marca su romance con Claudia.

La novela da un salto en la segunda parte a la actualidad para presentarnos qué rumbo ha llevado la pareja y que por circunstancias que no vamos a explicar se separaron años atrás aunque en esa separación el único dolor que habite sea el de las formas, la manera en la que los dos decidieron seguir por caminos diferentes.

El reencuentro, ya como adultos y con las huellas de la edad dibujando sus rostros, se producirá también en Madrid que es una ciudad que no solo sirve de telón de fondo y escenario para contar esta historia sino también como un mapa sentimental en los que distintos rincones de la capital española van marcando al rojo el itinerario de los protagonistas aunque la novela incida más en él que en ella sin que él termine de monopolizar el texto. Un punto que se agradece y que deja más espacio a un relato que si bien no termina de estar demasiado atinado en su final, ni con esas logra que se me borre el entusiasmo y sobre todo la agradecida capacidad de sorpresa que tuve cuando comencé a leer esta novela que publica una editorial independiente que se toma en serio la edición. Se dice toma en serio la edición porque además de contar con un texto notable, el libro está delicadamente maquetado. Hay vocación de arropar con traje de sastre las palabras que cuentan y envuelven a La chica que leía a Faulkner.

El caso es que soy consciente que, tras esta gratificante experiencia lectora, seguiré con atención el rumbo literario que emprenderá en próximos títulos Juan Capote porque estamos no ya ante el nacimiento de un escritor de fuste, sobresaliente en el terreno de las letras que se escriben no solo en el archipiélago sino más allá, sino también ante una novela insólita, que rompe tendencias y que apuesta por contar una historia íntima con una asombrosa economía de palabras. Es aquí donde se vislumbra la capacidad que tiene su autor para navegar por ella.

En cuando al muerto no hay conflicto moral, salvo que el asesino/a sea descubierto por la policía. La víctima fue un hombre malvado, un tipo indeseable y que con justicia no merecía estar en este mundo claro que aún con ésas no deja de sorprender que termine asesinado y con el paso del tiempo su autor y su cómplice hayan aplacado al gusanillo de la conciencia. Ese mismo que podría mortificar por razones naturales a los protagonistas de esta novela inclasificable y un poco rara. Un cruce, ya se dijo, bastardo entre el mejor Nabokov y Cain.

Saludos, leamos, leamos, leamos, desde este lado del ordenador