Archive for Marzo, 2023

Cuatro obras aspiran al Premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal que conceden Tenerife Noir y el Ayuntamiento de la capital tinerfeña

Viernes, Marzo 3rd, 2023

Cuatro obras aspiran a obtener el IX Premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal como mejor novela negra de 2022, que conceden el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y el Festival Atlántico de Género Negro, Tenerife Noir. Se trata de En el descuento (Alrevés), de Jordi Ledesma y José Ángel Mañas; Entre los muertos, (Ediciones B), de Mikel Santiago; Spanish Beauty (Anagrama), de Esther García Llovet, y Un bien relativo (Siruela), de Teresa Cardona.

El festival presentó las obras seleccionadas este jueves, 2 de marzo, en una rueda de prensa celebrada en la Biblioteca Municipal Central de la capital tinerfeña, en la que participaron la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Gladis de León; el periodista Eduardo García Rojas y el director y productor de esta iniciativa cultural, Alejandro Martín.

El jurado que elegirá la mejor novela negra de 2022 en la novena edición del galardón está presidido por el escritor y director del festival Black Mountain Bossòst, José Luis Muñoz, y se completa con la participación de la escritora y guionista Ana Ballabriga; el escritor, catedrático de Literatura y director del festival Castelló Negre, Pedro Tejada Tello; la profesora de Literatura e investigadora de la Universidad de La Laguna (ULL) María Concepción Brito y el periodista y crítico tinerfeño Eduardo García Rojas, según informó este último, que integra también, desde sus orígenes el “Sindicato”, el equipo que pone en marcha cada año este festival.

“Hoy tenemos el honor de presentar las cuatro novelas finalistas de un premio literario que es muy importante en el género negro en español, que lleva el nombre de Santa Cruz, un referente en España y en Latinoamérica, y que forma parte del programa de un festival muy importante para nuestra ciudad, a la que convierte en plató de cine durante una semana –destacó la concejala de Cultura, Gladis de León–. Con este premio valoramos el talento y la creatividad de los autores, de ahí que esté dotado económicamente”, De León felicitó a los finalistas e insistió en la importancia que tiene situar la capital tinerfeña en el mapa mundial del género negro.

Por su parte, Alejandro Martín recordó que “el premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal es de los pocos galardones a nivel nacional que tiene una dotación económica, de 3 000 euros, para obra publicada originalmente en español por parte de editoriales españolas”. El director y productor de esta iniciativa cultural en torno al género negro actúa como secretario de este jurado, que dará a conocer el fallo del Premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal el domingo 26 de marzo. El galardón tiene un año más de recorrido que el festival, porque nació en 2016 en las jornadas que, un año después, cristalizaron en Tenerife Noir.

Las obras finalistas han sido escogidas entre los 54 títulos propuestos por un equipo de 20 informantes del Festival Atlántico de Género Negro Tenerife Noir, un grupo compuesto de forma paritaria a nivel nacional entre diferentes ámbitos del sector del libro: librerías, universidades, autores, comisariados y direcciones de festivales y grupos de lectura, blogueros… Entre estos 54 títulos se encuentran 18 obras escritas por mujeres y 32 por hombres; algunos de los libros incluidos en esta preselección compartían autor, de ahí que el total de obras no coincida con el total de autores. La selección paritaria del equipo de informantes y del jurado responde al compromiso de Tenerife Noir con la igualdad y la apuesta por la visibilización y el reconocimiento del trabajo de las escritoras de género negro. El resultado en la contabilización de los títulos informados este año ha ofrecido también una paridad en los finalistas.

Las obras

En el descuento (Alrevés) es una novela escrita a cuatro manos por Jordi Ledesma y José Ángel Mañas, dos reconocidos cronistas de la calle que se unieron para firmar una extraordinaria novela negra. La obra está protagonizada por un juguete roto del fútbol, el cojo Chúster, recién salido de la cárcel en un permiso penitenciario tras comerse un “marrón” de cinco años por no delatar a su jefe y amigo Francisco. Este le propone un trabajito rápido y suculento que acaba convertido en la noche más salvaje, donde Chúster jugará contra la muerte el derbi de su vida en una historia de gánsteres violenta y apasionante.

Con Entre los muertos (Ediciones B), Mikel Santiago cierra la Trilogía de Illumbe, de la que forman parte las exitosas El mentiroso y En plena noche. Se trata de un thriller lleno de misterios y giros sorprendentes guiados por la necesidad de responder a la pregunta sobre si es posible enterrar un secreto para siempre. La agente de la Ertzaintza en Illumbe Nerea Arruti –una mujer solitaria que arrastra sus propios cadáveres y fantasmas del pasado– tendrá que investigar una supuesta muerte accidental en una historia donde todos los participantes tienen algo que ocultar y los muertos no descansan hasta que se haga justicia.

Esther García Llovet se traslada a Benidorm para ambientar la primera entrega de la Trilogía de los países del Este, Spanish Beauty (Anagrama), protagonizada por Michela, una agente corrupta y turbia que busca a su padre y un mechero talismán en una historia sobre la redención y la búsqueda del amor empapada en alcohol. En la ciudad más enloquecidamente internacional del Mediterráneo residen mafiosos ingleses, rusos millonarios, gente barata y nuevos ricos, cuyas vidas ofrecen diferentes versiones para completar un cuadro en el que conviven quemaduras de sol y de cigarrillos, secuestros, fiestas, operaciones ilegales y el mar, siempre de fondo como futuro proyecto urbanístico.

Teresa Cardona ha sido calificada por la crítica como la nueva voz de la novela policiaca en español. Un bien relativo (Siruela) está protagonizada por la teniente Karen Blecker, que afronta un nuevo invierno frío y monocorde en el cuartel de San Lorenzo de El Escorial. La aparición del cuerpo muerto de una monja en el camino de La Horizontal conmociona al pueblo. Con la ayuda del brigada Cano, aborda una oscura investigación que los conducirá desde las zonas más acomodadas hasta los barrios periféricos del Madrid de los años ochenta, una labor en la que se ven forzados a revisar sus propias convicciones y a cuestionarse si no existe falla en la monolítica rotundidad del bien.

Tenerife Noir cuenta en este 2023 con el patrocinio del Instituto Canario de Desarrollo Cultural del Gobierno de Canarias, el Cabildo Insular de Tenerife, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y la Universidad de La Laguna.

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Juan C. Hurtado

Saludos, sale el sol, desde este lado del ordenador

El pecado de leer (ya en vídeo)

Jueves, Marzo 2nd, 2023

El pasado mes de febrero tuvimos la oportundiad de moderar la primera mesa del ciclo El pecado de leer que organiza Alianza Editorial. Compartieron mesa la escritora Yolanda Delgado y el poeta Pedro Flores bajo mi modesta moderación. Les dejo aquí el vídeo de la velada, subido ya a Internet. El acto se celebró el 8 de febrero en la librería Sinopsis, en Las Palmas de Gran Canaria donde tuve además la oportunidad de encontrarme, eso sí, muy brevemente, con amigos que se acercaron a compartir con nosotros este rato con la cultura.

Si quieres vernos, solo tienes que pinchar aquí.

Gracias mil, que decimos más allá, siempre, del sur.

Saludos, terrícolas, desde este lado del ordenador

El cielo llora por mí, una novela de Sergio Ramírez

Miércoles, Marzo 1st, 2023

“El inspector Morales almorzó tarde ese domingo en una fritanga del barrio el Edén, instalada en la acera de un cine que sólo pasaba películas pornográficas anunciadas en la marquesina de mejores tiempos con letras dispares, a veces una mayúscula a media palabra en el rótulo, o una letra ausente, o una letra colgando patas arriba. Ese día presentaban La banana mecánica”.

El cielo llora por mí, Sergio Ramírez, colección: Narrativa Hispánica, Alfaguara, Penguin Random House Grupo Editorial, 2009)

Primer libro de la trilogía protagonizada por el inspector Dolores Morales, El cielo llora por mí es una novela policíaca en el mejor sentido de la palabra aunque al estar escrita por un escritor de la solidez de Sergio Ramírez, el relato respire a profundidades que no suelen alcanzar otros especialistas en el género quizá porque el autor nicaragüense se toma muy en serio lo que escribe.

Tan en serio que esta novela y las otras dos que forman el ciclo, utiliza las claves del género para contar más cosas. También denunciar una realidad que nació siendo un sueño (el derrocamiento del régimen somocista por los sandinistas) y hoy es una pesadilla. Y pesadilla es que Sergio Ramírez, que fue un miembro activo de los grupos que combatieron al dictador Somoza, después del triunfo de la revolución esté viviendo hoy en el exilio, condenado por un régimen que gobierna quien fue uno de los suyos, Daniel Ortega.

En este aspecto, El cielo llora por mí además de narrar una buena historia policíaca, la investigación que emprende Dolores Morales junto a su compañero, el subinspector Bert Dixon, y las complicaciones que se derivan del caso (entra en juego el narcotráfico), le sirve a Sergio Ramírez para dar testimonio de su país, y de la corrupción que lo maneja con extraordinaria soltura, esto sin renunciar a un potentísimo estilo salpicado de palabras del español que se habla en Nicaragua y de personajes a cada cual más atractivo. Al mismo tiempo, y en una a veces breves y en otras algo rebuscadas comparaciones, hace un retrato de su país con la precisión de un fotógrafo de la palabra ya que es con palabras cómo visualiza el escritor la realidad de una nación que amaneció un día celebrando la caída de un usurpador para terminar dándose cuenta que al final lo que hizo fue abrir la puerta a un nuevo usurpador que combatió en el pasado contra Somoza.

Lo policíaco se mezcla con lo político en El cielo llora por mí y sin dejar de ser una novela que podría entenderse también como picaresca, solo que una picaresca que nos viene del otro lado, de otro continente, pero que sin perder su origen, resulta al principio tan extraño y al final tan cercano, tan nuestro.

La trilogía de novelas policíacas de Sergio Ramírez continúa con otros dos títulos, Ya nadie llora por mí y Tongolele no sabía bailar en la que ofrece un retrato bañado de desencanto sobre lo que pudo ser y no fue Nicaragua. Al mismo tiempo, y como toda novela negra que se precie, Managua, la capital, se convierte también en otro de los grandes personajes del libro.

En la galería de personajes que rodea a la pareja protagonista, Dolores Morales y Bert Dixon, gravita una excelente colección de secundarios como son los jefes y los villanos (gente con apellidos al servicio del narcotráfico) así como un agente de la DEA al que conocen los policías como Chuck Norris.

No había tenido la oportunidad hasta ahora de acercarme al universo de Dolores Morales, El cielo llora por mí se publicó en Alfaguara en 2009, pero tras esta lectura digamos que me he enganchado al personaje y a ese país que retrata con tanto cariño pero también pesadumbre.

El caso es que Sergio Ramírez se mueve muy bien por las aguas de la literatura negra y criminal. Y es tal su mimetismo con el género que se aprecia que conoce bien el terreno que pisa. Es decir, que el escritor no por cultivar un género (menor según unos pocos) no deja de seguir siendo el gran narrador que es. Porque lo mismo escribe un libro para tipos sesudos que una novela sesuda pero de género para tipos que no lo son tanto. Sesudos, me refiero.

Las cargas de profundidad que lanza en El cielo llora por mí me hace explicar, con resignación de Cartujo, que sus relaciones con el gobierno de Daniel Ortega no resultaran, precisamente, fluidas. Esta novela, como las dos siguientes de la trilogía, cuenta lo que ve un hombre que no tiene miedo de expresarlo en estas tres novelas. Novelas que no gozan del visto bueno del actual presidente nicaragüense, que no contento de llamar terrorista al escritor, le arrebató su nacionalidad y lo expulsó de su patria por molesto, por intelectual que piensa y defiende lo que cree.

El cielo llora por mí es un buen ejemplo de hasta donde puede llegar la literatura. Y destaca también el sobresaliente momento que están viviendo las literaturas negras en América, desde arriba, México, hasta Argentina y Chile. Cada una con sus claves, con su retrato certero de la corrupción que devora como un cáncer los regímenes que gobiernan aquellas naciones con independencia de su signo ideológico.

Y Dolores Morales (qué nombre) es uno de los investigadores que siguen las huella de otros ilustres como Héctor Belascoarán Shayne o Mario Conde, del hispano mexicano Paco Ignacio Taibo II y el cubano Leornardo Padura, respectivamente. Y cito solo a los primeros que se me han venido a la cabeza.

Saludos, va por ellos, desde este lado del ordenador