Archive for Septiembre, 2026

El cine de realidad protagoniza DOCanarias y rinde homenaje a Aurelio Carnero

Viernes, Septiembre 11th, 2026

La Sala Timanfaya de Puerto de la Cruz acoge este viernes, 11 de septiembre, y dentro de la sección D.O. Canarias del Festival Internacional de Cine de Realidad DOCanarias, la exhibición de dos largometrajes canarios de cine de realidad: La Berma, de Agustín Domínguez, que estrena su película en el Festival, y El mapa para tocarte, de Mercedes Afonso.

Ambos directores acudirán a la presentación de sus películas ante el público, respectivamente, a las 18.00 horas y a las 20.30 horas. Las entradas pueden reservarse a un coste de 3 euros, a través del sitio del festival en la plataforma tickety, localizable en el enlace https://tickety.es/grouping-event/DOCanarias-festival-internacional-de-cine-de-realidad. Las entradas para asistir a la proyección de El mapa para tocarte están agotadas.

Ambas películas cuentan con la etiqueta Tercera Orilla, que identifica en el Festival aquellos proyectos que han pasado por sus laboratorios y que ilustran el rol del archipiélago como territorio de conexión entre continentes, historias y sensibilidades diversas. En su vocación por dar valor al cine hecho por creadores canarios, el Festival entrega este año su premio Iniciativa Cinematográfica a Aurelio Carnero, uno de los veteranos imprescindibles del cine en Canarias.

La Berma (90′ / 2026 / España, Sáhara Occidental) es la historia de Yauguiha Mohamed Embarec, una joven refugiada saharaui que trabaja en el desminado de la barrera militar operativa más larga del planeta, un muro de 2.720 km de longitud que separa en el territorio de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) la zona administrada por el ocupante Marruecos y la parte administrada por el Frente Polisario, el llamado “muro de la vergüenza”, recuerda el director. A lo largo de ese recorrido hay escondidas más de 10 millones de minas, lo que la convierte en la zona más minada del mundo. La dirección y producción de la cinta corre a cargo del cineasta de Gran Canaria Agustín Domínguez.

El mapa para tocarte (86′ / 2026 / España, Uruguay) se presenta bajo una frase contundente: ¿Qué significa ser madre?, una pregunta que la cineasta palmera Mercedes Afonso responde al documentar durante 12 años la vida de su hijo Airam, diagnosticado con TEA y PANDAS. Esa enfermedad le provoca brotes repentinos que surgen como un volcán que despierta y despliega su fuerza sin aviso en medio de la calma, como ocurre en La Palma, donde viven. Grabar es la forma que encuentra una madre de tomar distancia y a la vez tenderle una mano a su hijo para acercarlo. Afonso es la directora, responsable de la fotografía del filme, además de coguionista -con Emma Tusell- y coproductora -con Agustina Chiarino-. La película recibió la Biznaga de Plata al Mejor Documental en la 29 edición del Festival de Málaga, en marzo de este año.

Aurelio Carnero

Aurelio Carnero asegura estar “casi en la senda del cementerio de los elefantes” y atribuye este reconocimiento al hecho de ser uno de los fundadores de Yaiza Borges y a pertenecer a una generación que fue testigo del cambio a través de los compañeros de este colectivo cinematográfico, por lo que afirma: “doble orgullo; Yaiza Borges lo merece, creo; son cosas que no se deben olvidar”.

El cine canario actual “es evidente que no es el mismo que viví cuando empecé. La evolución ha ido a mejor. Mis dudas son si el mundo de la cultura es consciente de que el cine canario es un valor que hay defender de muchas maneras” y señala que observa “cierta desidia para llevar los archivos audiovisuales a la altura que se merecen”, y encuentra que “sigue habiendo voluntarismo”.

Carnero subraya que percibe “un avance en el cine de realidad canario; hay buenos realizadores que trabajan con lucidez la ficción y el documental, pero en este último estamos a la altura de la cinematografía española y europea”. El que ha producido y trabajado en documentales no da ejemplos que ilustren su afirmación, porque “sería prolijo enumerar”, pero la sostiene con un contundente “sé lo que me digo”.

Nacido el 5 de junio de 1945 en Santa Cruz de Tenerife, Aurelio Carnero es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de La Laguna, donde se doctoró en esta disciplina. Además, es profesor de investigación y experto en Control Biológico de Plagas. Es uno de los miembros fundadores del añorado colectivo Yaiza Borges que ha participado en la preproducción y produccióndel film Mararía, (1999) basado en la novela de Rafael Arozarena.

También con Yaiza Borges participó en la creación de la Filmoteca Canaria, con la que ha colaborado largo tiempo, así como en la publicación de la primera revista de cine de las islas: Barrido y, como miembro del grupo, participó en la gestión de la sala de cine que mantuvo abierto Yaiza Borges durante cinco años en la capital tinerfeña desde 1985. Coordinó el Área de Archivo de Filmoteca Canaria hasta 1999 y de los Talleres de Cine del Cabildo de Tenerife también hasta ese año. En la actualidad dirige desde 2014 el programa Cine Club Náutico, con proyecciones quincenales.

Ha dirigido, codirigido, producido y escrito varios cortometrajes desde la década de los 70 hasta la actualidad, entre los que destacan: Súbita visión, Apartamento 23-F; Álvaro, mi niño; Zorrocloco, Último acto e Iballa, entre otros. Codirigió Piel de cactus (1997) con Alberto Omar. En 1988 se hizo cargo de la productora Luna Llena, junto al cineasta cubano Rolando Díaz, con quien ha sido productor y guionista de Si me comprendieras (1999, seleccionado para Festival Berlín otros 14 festivales en todo el mundo). Ha colaborado en el guion de Hotel Dinamarca, de Daniel Duque (seleccionado por el programa Media-Sources 1995) y El largo viaje de Rústico, de Rolando Díaz, 1999) nominado a los Goya. En su labor como productor ejecutivo destacan los largometrajes dirigidos por Rolando Díaz La vida según Ofelia (2007) y Cercanía (2010) y coproductor ejecutivo de Holydays, de Víctor Moreno, así como del largo documental Un lugar sobre las nubes, dirigido por Guillermo Carnero. Es también autor de numerosos artículos publicados en distintos medios y de varios libros.

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Noticias de ese cine canario que tanto nos (dis)gusta

Jueves, Septiembre 10th, 2026

* La película documental Benigno, producida por Tinglado Film y dirigida por David Baute, celebrará su estreno oficial en España tras ser seleccionada en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci). El certamen vallisoletano, una de las citas de cine de autor más importantes de Europa, será el escenario para el debut de la cinta en España, tras su premier mundial en el Festival Internacional de Cine de Shanghái. El largometraje participará a concurso en la Sección Alquimias, espacio que acoge obras que visibilizan “las miradas más independientes, arriesgadas e innovadoras del panorama fílmico actual”, según una nota.

* Las islas afortunadas, la nueva película de Helena Girón y Samuel Delgado, ha sido seleccionada en la Sección Oficial Internacional de la Seminci por lo que aspira a la Espiga de Oro del festival, y opta, además, al Premio Pilar Miró a la mejor nueva dirección española. Por otro lado, y antes de que la película se presente al público español a finales de octubre de este año en Valladolid, Las islas afortunadas habrá celebrado su premier mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF 2026), cuyo estreno está previsto el 15 de septiembre en la sección Discovery, dedicada a estrenar primeras y segundas películas de cineastas emergentes. El TIFF selecciona cada año en Discovery en torno a una veintena de títulos de todo el mundo. Este año, Las islas afortunadas comparte el festival con otras películas españolas, como La bola negra, de Los Javis; El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen, y Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar. La película ha cerrado un acuerdo de ventas internacionales con la agencia Bendita Film Sales, que ya llevó la distribución internacional de la anterior película de sus directores, Eles transportan a morte.
 
* Womack Studios se estrena en la 59ª edición de Sitges Film Festival, que se celebrará del 8 al 18 de octubre, con El exterior, debut en el largometraje de ficción del director Víctor Moreno (Santa Cruz de Tenerife, 1981). La película, coproducida junto a KV Films, competirá en la Sección Oficial del certamen y consolida “la apuesta de la productora por un cine de género con mirada de autor”. El exterior plantea un viaje íntimo protagonizado por una astronauta interpretada por Daniela Brown (Marco, La Abadesa), que participa en un exigente entrenamiento de aislamiento para una posible misión a Marte.

* La Fundación CajaCanarias acoge el sábado 19 de septiembre la muestra de los cortometrajes finalistas y premiados del Premio CajaCanarias de Cortometraje Manuel Villalba 2025. La sesión comenzará a las 18:00 horas, con entrada libre hasta completar aforo, en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife. La proyección se organizará por modalidades (ficción, documental y animación), y cada bloque irá seguido de un breve coloquio con algunos directores y directoras. Estarán presentes Marta Torrecilla González y Fátima Luzardo Manzano, ganadora y finalista, respectivamente, del Premio de Cortometraje Documental; Amos Milbor, galardonado con el Premio de Cortometraje de Ficción; y Marco Antonio Toledo Oval, ganador del Premio de Cortometraje de Animación. Todos ellos compartirán con el público el proceso creativo detrás de sus obras. El encuentro estará moderado por la cineasta Alba González de Molina Soler, quien formó parte del jurado de dicha edición.

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La conjura de los necios: Canarias olvida celebrar el centenario de El ladrón de los guantes blancos

Miércoles, Septiembre 9th, 2026

El pasado domingo, 6 de septiembre, se cumplió el centenario del estreno simultáneo de El ladrón de los guantes blancos (José González Rivero y Romualdo García de Paredes, 1926) en el Teatro Leal y el Parque Recreativo en la ciudad de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife, respectivamente. Cien años después, una onomástica que debería de permanecer al rojo en el calendario de las efemérides artísticas y culturales de Canarias, pasa con más pena que gloria. Pena, porque en esta tierra abandonada de la mano de los dioses no se ha enterado nadie de este cumpleaño infeliz salvo esos pocos cabralocas que están empeñados en defender una tradición cinematográfica en el archipiélago que, con un filme silente como es El ladrón de los guantes blancos, no es que sentara las bases, pero si la posibilidad de que el sueño de hacer nuestras películas se convirtiera –ya ven que cien años después– en una realidad aunque no fuera exactamente la que soñó González Rivero. El caso es que de un tiempo hasta parte se estrenan todos los años películas con denominación de origen canario.

El ninguneo al centenario de la primera película de ficción cien por cien de aquí y rodada en las Islas no debería sin embargo de sorprenderme, conociendo como conozco el estéril paronama de ideas e iniciativas culturales que emanan de las distintas administraciones públicas canarias, pero sí hace que la rabia me haga subir por las paredes como a una torpe cucaracha volona ya que aquí si cambia algo es para que todo siga igual. Claro que ese igual tiende siempre a peor año tras año.

El valor de El ladrón de los guantes blancos va mucho más allá de lo cinematográfico. Es la primera, y como tal, ha llegado hasta nosotros. Y eso sin ser una gran película. De hecho, es muy significativo que el filme pese a que se rodó en Tenerife se haga pasar por Inglaterra. Una Inglaterra tropical con aire bananero. Pero conserva en sus imágenes el pasado de una isla que uno ve desde la distancia con numerosos paisajes extensos y desolados, sin apenas estar salpicados de casas…

El hecho de haber olvidado su centenario me parece entonces obsceno aunque me consta la falta de malicia en esta actitud porque la mayoría de los trabajadores de la cultura oficial canaria desconocen y siguen desconociendo esta efeméride. Puestas así las cosas, lo más probable es que nadie se enterara en los despachos oficiales del llámenlo concejal, consejero o director general, lo que me parece gravísimo si de lo que se trata es de recuperar nuestra memoria. Se apunta porque co-gobierna esta pequeña y provinciana comunidad autónoma una fiormación presuntamente nacionalista. Aunque olvide con tanta facilidad los hitos que salpican su cultura, que no todo va a ser el Manifiesto de El Hierro, el que se suscribió hace 50 años y que si se lee hoy parece un chiste. Chiste porque nadie ha respetado el espíritu que lo que animó en su día.

Resulta indignante que ni el Ayuntamiento de La Laguna, que es quien tuvo que haber llevado la antorcha de este centenario ya que José González Rivero además de co-director de la película lo fue también del Teatro Leal, ni el Cabildo de Tenerife, ya en estado terminal, hicieran nada para apoyar este reestreno centenario, pero la gota que colma el vaso es la acción que ha emprendido el Gobierno de Canarias para rendir honores al filme silente y pionero cuando a algún idiota que trabaja en esa casa y cuyo sueldo pagamos todos se le ocurrió la estúpida idea de incluir el clásico de Rivero/Paredes en un ciclo que lleva por título El cuerpo del delito, y en el que comparte programa con largometrajes como ¿Quién puede matar a un niño?, El crimen de Cuenca y La caja 507. Lo que no explica que por mucho que vea la bizarría de este encuentro, me parezca idóneo haber incorporado a última hora El ladrón de los guantes blancos ya que no es otra cosa que una delicada pieza de museo. Pieza de museo a la que no le veo ningún sentido que hayan incorporado junto a películas para nada galantes ni blancas sino todo lo contrario. Es decir: incursiones violentas que ejercen desde niñatos que han perdido la cabeza, guardias civiles que con tortura sacan la verdad a cuerada limpia o policías y ladrones que ya no distinguen la frontera entre el bien y el mal.

Para colmo de disparate, en el programa de mano del ciclo de la Filmoteca Canaria se comete un error que podría discupar en otro lado pero no en éste, y es acreditar solo como director de El ladrón de los guantes blancos a Romualdo García de Paredes y olvidarse de José González Rivero, a quien consideran solo como el director de fotografía de la película. Y no, no tiene puñetera gracia porque la cinta es resultado de un trabajo de dos. En la dirección técnica Rivero y en la de los actores García de Paredes, que además es el protagonista principal de la película.

Como insulto final, se anuncia que el largometraje se exhibirá en el teatro La Granja, en Santa Cruz de Tenerife, en octubre próximo, lo que materializa una vez más el desprecio de los necios, que es aquel que hacen lo que no saben lo que hacen, que es lo que hace la mayoría de los que trabajan en las distintas dependencias de cultura sean ayuntamientos, cabildos y un Gobierno regional que ahora solo piensa en la cuenta atrás ante lo que se avecina para mayo del próximo año.

De momento los veo a todos mirando al techo, asumiendo esa expresión de lo siento pero no lo sabía que a mi me parece venenosa porque no es la primera vez ni la última (mucho me temo) que pasará en esta comunidad autónoma tan caprichosa y amiga de conjuras siempre y cuando sea la de los necios.

Saludos, desde la isla en la que me tocó vagar, desde este lado del ordenador

Juan Cruz conversa con 31 escritores (alguno de ellos Nobel de Literatura) en Inolvidables

Martes, Septiembre 8th, 2026

Juan Cruz Ruiz es lo que se dice un espíritu inquieto y preguntón. Inquieto porque no para y preguntón porque parte de su trabajo implica hacer preguntas. Y preguntas son las que plantea y muchas en Inolvidables. La pasión de entrevistar (Galaxia Gutenberg, 2026) que recopila 31 con escritoras y escritores con los que conversó a lo largo de una vida profesional que solo puede levantar envidias. Envidias que nunca son sanas, no se dejen llevar por las frases hechas, porque el periodista tinerfeño ha conversado prácticamente con todos con los que tenía que conversar en el revoltoso mundo de las letras.

En Inolvidables aparecen varios premios Nobel de Literatura y una galería de poetas y narradores que a quien ahora les escribe –y tras leerlos– le han hecho la vida un poco más feliz. El periodista tinerfeño tiene además la capacidad de dar un pasito más allá de la entrevista al uso, la de la pregunta y respuesta, y logra lo más difícil que es conseguir que lo que nació entrevista termine siendo conversación. Una charla a veces entre amigos (lo que es un privilegio para el lector, porque detecta el aprecio que hay entre el entrevistado y el entrevistador, caso de Luis Eduardo Zúñiga o Mario Vargas Llosa) y otra entre desconocidos que se encuentran para hablar.

Juan Cruz tiene además la franqueza de hacer notar en las introducciones de cada una de estas entrevistas que son conversaciones, las sensaciones que le provocó el entrevistado, y de revelar cómo en el caso de Carlos Fuentes, la petición que le hizo el escritor mexicano de leer antes de que se publicara el conversatorio. Lo que puede resultar insólito, que le pida no exija al periodista que le envíe la entrevista transcrita antes de su publicación, que es una práctica que se emplea a veces en este oficio.

Al margen de estas anécdotas, anécdotas que revelan que quien pregunta es además de periodista una persona que sabe plantear preguntas aunque a veces esas preguntas que incomoden al entrevistado, Inolvidables me parece un agradable paseo por lo que piensan y opinan estos 31 personajes, cada uno un universo aparte que se muestra en ocasiones cómplice y en otras reservado en dar a conocer el mundo literario que llevan a cuestas. El caso es que en estas entrevistas se habla también de política, de Europa pero sobre todo de literatura. Literatura de la buena.

Se me dieran a escoger entre todas las que se reúnen en el libro me decantaría por la que Juan Cruz hace a Miguel Delibes que quizá no sea para el autor de Crónicas de la nada hecha pedazos de las mejores que incluye en esta obra pero para quien firma estas líneas sí que se trata de una conversación (más que entrevista) que satisface al seguidor del escritor vallisoletano, que aún somos muchos los que militamos en esa comarca.

Hay otros encuentros que me han llamado mucho la atención como hay otros que no terminaron de convencerme porque para gustos no hay nada escrito, pero en general el tono de Inolvidables es más que notable. Se produce además un hecho que me llamó poderosamente la atención a medida que leía el libro y es la capacidad que tiene Juan Cruz de despistar a la persona con la que habla cuando suscita preguntas que igual no tienen nada que ver con el trabajo que realiza el entrevistado y que si bien desconcierta en un principio, finalmente dan humanidad a ese diálogo que se aleja momentáneamente de la novedad literaria que promociona el escritor/a en ese encuentro que mantiene con el periodista.

Inolvidables. La pasión de entrevistar es uno de esos libros recomendables no solo para estudiantes de Ciencias de la Información por si la Información fuera una ciencia, que no sé yo, sino también para el aficionado a la literatura. Esa persona que se pasa el día leyendo o el que lee cuando la actividad laboral le deja algo de tiempo. Creo que en ambos casos nadie saldrá decepcionado. En mi caso, leí Inolvidables en muy poco tiempo. Las entrevistas capturan la atención porque más que preguntas y respuestas se tratan en la mayoría de los casos de conversaciones.

No es el primer libro que Juan Cruz dedica a recuperar su producción periodística, pero en este caso se trata de entrevistas que fueron realizadas a lo lago de toda una carrera como periodista, ya saben, esa “gente que le cuenta a la gente cosas que interesan a la gente”. Y Juan Cruz hace preguntas a la gente incluso cuando no pregunta.

Sí que noto en falta en el libro fotografías. Fotografías de los entrevistados. Se apunta por lo de ponerles caras a cada uno de ellos aunque en estos tiempos se acude a Internet para resolver una ausencia que en una edición tan cuidada y cómoda de leer como es la que presenta Galaxia Gutenberg me pregunto cómo obviaron este aspecto. El libro gana, por otro lado, con la portada, la silueta de un árbol con tronco de pluma en cuyas ramas aparecen los nombres de los 31 protagonistas a los que entrevistó Juan Cruz. El periodista, el hombre que pregunta y que sabe que hablando, efectivamente, se entiende la gente.

Saludos, hablamos, hablemos, hablamos, desde este lado del ordenador

David Baute: “El cine de realidad lleva a la reflexión, al pensamiento, a conocer otros mundos con un lenguaje crítico”

Lunes, Septiembre 7th, 2026

David Baute (Garachico, Tenerife, 1974) se ha convertido en uno de los protagonistas del cine que hacen canarios en su tierra tras recibir el Goya a la Mejor Película de Animación por Mariposas negras en la 39 edición de estos premios. Sin embargo, antes de este largometraje, Baute ya contaba con una trayectoria consolidada como cineasta y pionera en el terreno de la coproducción de proyectos independientes de documental y animación a través de Tinglado Film, reforzando alianzas y compromisos con profesionales de África e Iberoamérica. David Baute asumió además la dirección de MiradasDoc, un festival que puso a Guía de Isora en el mapa pero que por falta de visión política del actual equipo de gobierno municipal, se le puso fin sin dar explicaciones.

Por fortuna, el mismo espíritu que alimentó este certamen alimenta DOCanarias. Festival Internacional de Cine de Realidad que a partir del 8 hasta el 12 de septiembre desarrolla su segunda edición en el teatro Timanfaya del Puerto de la Cruz con una apretada programación en la que destacan estrenos canarios, como El mapa para tocarte y La Berma, de Mercedes Afonso y Agustín Díaz Cordero, respectivamente; documentales de Cabo Verde, país invitado de esta edición, así como foros, mercados y charlas en las que se abordarán, entre otros temas, 20 años de cine de realidad en Canarias.

- ¿Cuál ha sido el planteamiento de la segunda edición de DOCanarias?

“Estamos muy contentos que el Festival vaya avanzando en el Puerto de la Cruz. Creo que es un espacio ideal para la cultura pero también para el cine. Vamos a ver si logramos generar una cierta estabilidad y a partir de ahí rearmar este encuentro en Canarias en un espacio donde el cine vea la vida porque el cine de realidad es un cine que conduce a la reflexión, al pensamiento, a conocer otros mundos con un lenguaje crítico y que tiene su público en Canarias”.

- ¿Y en cuánto a la programación?

“Hemos diseñado una programación para este año vinculada a la que trabajamos en MiradasDoc, con África y Latinoamérica y Canarias en medio. Y hemos encontrado grandes películas que programaremos este año como Che Guevara: the last companions, que se estrena por primera vez en España, lo que es muy importante para nosotros y en la que se mezcla animación con documental, una manera de rodar que hemos tratado de trabajar en este Festival. Se exhibirá además El Partido, que es una película que dialoga entre lo que sucedió entre Inglaterra y Argentina en el Estadio Azteca, en la Ciudad de México, ese famoso mundial de 1986, y el conflicto que hubo detrás. También veremos Un hijo propio,de Maite Alberdi, cineasta que el año pasado fue premio Narrativa Personal-DOCanarias y directora que cuenta con una cinematografía muy interesante de cine documental pero también de falso documental ya que se abre a otras experiencias dentro del cine de realidad. Destacaría otras películas, como Kikuyu Land, que es otro estreno de DOCanarias y que habla de cuestiones que tienen que ver con lo colonial, una constante en nuestro Festival. En cuanto a películas canarias, el Festival estrena El mapa para tocarte, de Mercedes Afonso, que fue galardonado como Mejor Documental en el Festival de Cine de Málaga, y que para nosotros es muy estreno muy especial porque venimos acompañando esta película desde sus inicios, hace ya muchos años, cuando comenzó a germinar el proyecto en uno de los laboratorios que se desarrollan en este encuentro. Hemos estado con Mercedes en todo ese proceso, por lo tanto es una película que sentimos un poco nuestra también y para todos nosotros es muy importante que Mercedes haya querido estrenarla en DOCanarias y participar en la charla que habrá a continuación que creo que va a ser muy intensa. Se estrena también La Berma, de Agustín Domínguez Cordero, película que pasó con nosotros varios procesos de desarrollo y que se trata de un filme que cobra mucha relevancia hoy en día ya que habla de la situación del pueblo saharaui, el conflicto que mantiene con Marruecos y en cierta manera con España. La película cuenta la historia de una mujer que se dedica a desactivar minas de las cientos de miles que hay sembradas en el desierto. Ella es la protagonista de un filme complejo y difícil pero muy poético también”.

- El país invitado es Cabo Verde.

“En Cabo Verde se está posicionando un tipo de cine muy combativo y con un discurso muy político. Se exhibirán Amílcar y Nós Povo das Ilhas, de Miguel Eek y Lara Sousa, películas que nos acercan al pasado reciente de este país a nivel político y social, y sesiones en las que contaremos con la asistencia de ambos cineastas, quienes participarán en un debate con el público tras la proyección”.

- A lo largo de la entrevista habla de cine de realidad. ¿El cine de realidad es lo mismo que el cine documental?

“Hay opiniones diversas, el cine documental, el cine de no ficción, el cine de realidad, convergen siempre más o menos en una misma línea pero sí que intentamos que quede claro que no es documental televisivo, que para nosotros viene siendo más un reportaje. Por eso intentamos diferenciarlo con el cine de realidad o cine de no ficción. El cine de realidad tiene unos inicios muy interesantes en Francia y en ciertos países africanos y se trata de un cine que está vinculado al trabajo de lo real, del día a día, de la cotidianidad, pero con un discurso muy cinematográfico, muy cuidado con el lenguaje. En la actualidad, vemos una película de ficción que tiene parte documental o viceversa. O que tiene imagen real y de animación porque las fronteras se han quedado diluidas. En DOCanarias mantenemos una mirada abierta a un cine que es un poco híbrido dentro de lo que es el documental ya que explora otros géneros como el de animación y el de ficción. El cineasta es libre en plantear sus historias pero en nuestro caso desde un hecho real”.

- ¿Cómo se seleccionan y valoran las películas que entran en la programación del Festival?

“Lo primero es que la historia de alguna manera nos atraviese. Es decir, que algo te conecte con esa historia y ahí se produce una primera barrera. Luego el valor cinematográfico, la propuesta, que la película trate algo nuevo en la manera de construir capas, de generar montajes que hagan dialogar a todas esas secuencias porque a veces las películas documentales se construyen a través de un retrato familiar o de una historia social o política o un material de archivo. Más o menos todo está creado y muchas temáticas ya las hemos visto, entonces ¿qué aporta esa película de novedad en lo cinematográfico?, ¿cómo se construye ese relato, ese tratamiento literario y visual?, ¿plantea cuestiones que te sorprenden? Y es muy bonito porque seguimos encontrando películas por suerte todos los años que dan respuestas a esas preguntas y que cuentan con un discurso que, lógicamente, respalda de alguna manera la línea del festival, o sea, me refiero a la temática de África, de Latinoamérica, las cuestiones que tienen que ver con el colonialismo, temas sociales….”.

- DOCanarias se celebra desde el año pasado en Puerto de la Cruz, ¿cómo cree que ha permeado en una ciudad que, por otro lado, se preocupa tanto por la cultura?

“Creo que ha encontrado un espacio ideal, porque es cierto lo que dices, Puerto de la Cruz es un lugar donde se ha ido construyendo poco a poco espacio a la cultura. Tenemos esa referencia de la ciudad turística pero sin embargo debajo de todo eso existe un armazón cultural, con varios encuentros que se han convertido en referentes y que todos conocemos, y que son festivales internacionales a los que acude mucho público pero es que aparte de todo eso la ciudad mantiene un diálogo cultural con la sociedad. Me encuentro muy cómodo también con la parte que tiene que ver con la administración pública, con los técnicos. Mantenemos un diálogo cercano, lo que no siempre pasa cuando tratas con las administraciones. En el Puerto de la Cruz te encuentras dentro de tu ambiente, y eso ya genera como una base sólida para trabajar, y luego también las facilidades, porque esto también a veces es difícil encontrarlo en otros lugares, y aquí como que se generan facilidades para que todo salga bien”.

- ¿Cuál cree que es el nivel del documental en Canarias?

“Creo que es increíble, el de los autores canarios porque hay que diferenciar. Para mí la obra cinematográfica canaria es la obra artística de un autor canario, que no tiene nada que ver, aunque ahora todo esté metido en el mismo saco, con la producción audiovisual canaria, que es el certificado que da el Gobierno de Canarias y que reconoce a una inversión seguramente, un gasto financiero, una infraestructura empresarial en Canarias, pero que para mí no tiene nada que ver con la obra artística e intelectual que se vincula al autor canario. En el caso de la obra cinematográfica canaria, la de un autor canario, estamos en un nivel muy alto, y no lo decimos nosotros sino que ves el resultado de películas que están yendo a grandes festivales de cine, a autoras y autores canarios cuyos trabajos están presentes en sesiones oficiales de grandes festivales de cine. Creo que los festivales han sido aquí como escuelas muy interesantes para generar ese tipo de autores y que muchos de estos autores nos hemos criado en ese ambiente. Citaría a Miguel Morales, Mercedes Afonso, Octavio Guerra, José Alayón, Víctor Moreno, Macu Machín, José Víctor Fuentes, David Pantaleón y otros cineastas que tienen un nivel muy alto, sobre todo en ese cine vinculado al documental o a un cine más autoral. Pienso que somos una de las regiones con mayor potencial en este sector”.

- Creo que DOCanarias se celebrará el próximo año en enero y no septiembre, ¿por qué?

“Porque septiembre es un mes muy complejo para este tipo de festivales, sobre todo a nivel europeo, ya que casi todos los encuentros se desarrollan en el segundo semestre del año, y hay un embudo terrible para que podamos traer sobre todo a la gente del mercado, o sea, las televisiones, los distribuidores, los fondos. En enero y febrero estos profesionales están más liberados así que volveremos a finales de enero del 2027. Nos encontramos ahora armando esa edición”. 

- Su primera película fue Rosario Miranda, un documental cuando la mayor parte de los cineastas empiezan con películas de ficción, ¿cuál es para usted el atractivo del cine documental?

“Sí, desde mi época de estudiante me gustaba más el cine documental o a veces un cine que se vinculaba con lo documental. A mí me gustaba mucho el Neorrealismo italiano, que es mucho de lo real, de esos cineastas que decían no, yo no quiero actores, quiero a la gente del pueblo y vamos a trabajar con ellos. O sea que todo ese cine que también se dio mucho en los países del Este me encantaba. Eran películas con temáticas sociales, rodadas con luz natural. Ese tipo de cine me fascinaba y fui encaminando mis estudios hacia el cine documental. Casi todas mis películas son de cine documental y empecé con Rosario Miranda, que para mí fue como una historia de inicio en el cine pero de alguna manera también de acercamiento a personas y a lugares donde crecí y de los que tenía cosas que contar. El círculo se cierra ahora con Benigno, que es mi última película y que presentamos hace un mes en el Festival Internacional de Shanghái y que trata de una persona mayor de mi pueblo y su relación con su entorno y que para mí tiene la hermosura de ir descubriéndolo a él y a las personas y el lugar que están a su alrededor cuando te enfrentas a ellos con una cámara. Estas películas no las planteamos como un rodaje de ficción. Es decir, que el equipo no va a estar junto cuatro o cinco semanas para rodar el guion sino que vamos descubriendo. De repente estamos dos semanas con la persona, semanas en las que vemos qué es lo que sucede y a partir de ahí reflexionamos, pensamos, volvemos a ir a ese lugar y vamos construyendo una historia, una película en la que cuidamos la parte escenográfica y el diseño sonoro que al principio no veíamos bien”. 

- ¿David Baute ve películas de ficción o solo documentales?
“Sí, sí, sí que veo películas de ficción, tengo además muchas amigas y amigos, compañeros, productoras que hacen un gran cine de ficción. Me gusta Sorogoyen y aquí en Canarias hay películas como La lucha de José Alayón, que me parece un trabajo muy redondo. Me gusta el cine de ficción, es verdad que veo más documental porque tengo que programar pero me gusta ver cómo a veces se rompen las fronteras y se juega a mezclar géneros”.

Saludos, a mañana mañana más, desde este lado del ordenador

El quiromante, una novela de Carlos D. Gutiérrez Robayna

Jueves, Septiembre 3rd, 2026

Carlos D. Gutiérrez Robayna cuenta con una novela anterior, Tres tes, que a mi en su momento me desarmó. Sobre todo cuando descubrí que se trataba de la segunda novela que publicaba el autor. De eso hace ya unos cuantos años, no los suficientes, pero sí unos cuantos años en los que elogié la capacidad del narrador majorero en contar una historia en la que se mezclaba lo histórico con lo policíaco. Lo histórico porque la historia tenía lugar los últimos días en que el Sahara dejó de ser español y policíaca porque a esa zona se había destacado un investigador para que descubriera quién estaba asesinando a prostitutas en ese territorio geográfico tan pegado a Canarias.

La lectura de este libro me hizo descubrir a un escritor que se manejaba bien en la construcción de personajes y en el retrato de ambientes, todo ello sin perder su dependencia de una Canarias, y en concreto de una de sus islas, Fuerteventura, tan unida aquellos años a los destinos ya pactados del Sahara, tierra que de la noche a la mañana cambió de dueños, solo que los nuevos no resultaron ser los nacidos en aquel territorio, los que por derecho tenían que haber heredado ese pedazo de rocoso desierto que sigue levantando pasiones. Es una lástima que la posición de España desde entonces ante este territorio rico en recursos minerales haya dado un giro de 180 grados, en especial con el gobierno “progresista” que en la actualidad dirige y administra los destinos de este país al que continuamos llamando España.

El Quiromante (Alia ediciones, 2026) es la nueva novela que presenta a los lectores Carlos Gutiérrez Robayna, más un thriller que una novela policíaca a diferencias de como sí lo fue las Tres tes, ya que ahora propone un viaje a las tripas de las artes de la adivinación, tarot, horóscopos, quiromancia para responder preguntas sobre la familia, la pareja, el dinero y la salud que en Internet han alcanzado un gran éxito explotando un negocio que no mengua sino que va creciendo con el paso de los años.

El Quiromante como bien avisa su título cuenta la historia de un proyecto que pretende meterse a la humanidad en el bolsillo ya que gran parte de esas humanidad cree en los vaticinios que propone sobre su futuro la Inteligencia Artificial. También escora su crítica (es verdad que demasiado inocente) a la credibilidad del ser humano, a que piense que todo lo que se le dicta desde Internet deben ser verdades aplastantes y anuncios de lo que vendrá… El Quiromante es una novela en la que aprecio que su autor tiene que habérselo pasado muy bien mientras la escribía, ya que cuenta con varios capítulos que con independencia de si ayudan o no a que avance la acción, están muy bien escritos aunque resienten más que benefician el seguimiento de un relato que no termino de ver definido. No obstante, me revela a un escritor al que le están saliendo colmillos en la literatura y al que le gusta crear atmósferas y dibujar retratos que saben visibilizarse bastante bien, lo que da mucho contenido a una historia que repleta de ideas buenas no terminan de explotarse por esa ebriedad que a veces embarga al escritor por demostrar y demostrarse a sí mismo que es un narrador con todas sus letras, algo que no era necesario porque ya lo habíamos descubierto en las Tres tes y si nos apuran en Sangre de perros, que es su primera novela publicada, y que ambienta en los inestables años de la Transición española.

Los escenarios de El Quiromante son variados aunque la novela comienza en el santacrucero barrio del Toscal, donde aparece en una de sus viviendas el cadáver de un joven que, diecisiete años después, vuelve a ser actualidad cuando cae en manos de la inspectora Isadora Monteblanco, que cumple destino en la isla de Fuerteventura, en la que tiene que resolver un misterio “rodeado de silencios y supersticiones”.

Si tiene un problema El Quiromante, que tiene algunos, es que como lector no termino una vez finalizo el libro de explicarme qué fue lo que quiso contar Carlos Gutiérrez Robayna. El caso, por llamarlo de alguna forma, acaba por desdibujarse y perderse en complicadas tramas que me dicen que se cruzan en la novela pero que no llego a seguir como probablemente si lo vio el autor. Esto se debe a los tiempos muertos entre capítulos en los que se cuenta con notable brillantez narrativa poca cosa. Cosas que ayuden al buen seguimiento de la novela. También a que no termino de creer que el escritor tuviera muy claro lo que quería denunciar porque entiendo que El Quiromante es una novela que nació con vocación de denuncia. Y a veces esta denuncia parece que cuaja pero no, no acaba de asentarse porque da la sensación que todo se deja al aire.

Puede que al tratarse de un thriller mi interés por la novela quizá haya menguado porque no soy consumidor de thrillers, que a mi modo de ver es una género o subgénero donde el problema o el caso a averiguar necesita ser contundente para no despistar al lector, lector acostumbrado a historias que están sembradas de trampas, lo que deja en un segundo plano el retrato social de una época. La crítica a un sistema para el que sus súbditos, que somos todos, no valemos demasiado.

Lo ambicioso de la propuesta (mezclar suspense y misterio con creencias ancestrales y alta tecnología) no termina de cuajar por lo que tengo más preguntas que respuestas en torno a una historia que en manos de un escritor como Carlos Gutiérrez Robayna esperaba que resolviera. Pero no pierdo la esperanza, ya que se trata de un escritor que tiene talento y que me sigue pareciendo una de las apariciones más prometedoras e interesantes de la literatura con y sin acento policíaco que se escribe en la actualidad en Canarias.

Saludos, septiembre, desde este lado del ordenador