Hace medio siglo desde entonces…
Jueves, Enero 1st, 2009No existe que sepa una gran novela sobre el triunfo revolucionario de Fidel Castro, así como tampoco una gran película que se haya servido de aquellos hechos históricos (hoy tan lejanos, lejanísimos) para contarnos una buena historia. Han habido intentos, claro está, pero en el mejor de los casos esos mismos intentos han formado parte del paisaje de la acción, como sucede con la segunda entrega de El Padrino, y no como parte del relato en sí.
Otras producciones norteamericanas que se han inspirado en la victoria de Castro y los suyos aquel 1 de enero de 1959 (el comandante no entraría en La Habana hasta el 8 del mismo mes) han sido Havana, de Sidney Pollack y con Robert Redford como protagonista; y Cuba, de Richard Lester, con Sean Connery en la piel de un asesor británico en el ejército de Fulgencio Batista. Recuerdo estas dos películas en concreto porque las vi en uno de los momentos más felices de mi vida. La que lleva por título Cuba forma parte de mi memoria porque es una deliciosa película de aventuras, rodada en Cádiz (ciudad con aroma habanero como lo tiene la capital grancanaria) y un actriz que me partió el corazón cuando era joven e inocente. Me refiero a Brooke Adams. ya nadie se acuerda de ella, salvo quien les escribe.
Estas líneas que escribo quieren ser una especie de homenaje y recuerdo al medio siglo del triunfo revolucionario castrista. Una revolución que como casi todas las revolucionarios terminó por traicionarse a si misma. Mientras tecleo me rompo la cabeza pensando en alguna gran novela sobre la revolución y no se me viene nombre alguno. Es probable que se me escapen títulos pero algo me dice que no. La revolución cubana ha tenido demasiados escritores en nónima para contarnos sus excelencias y diseñar en nuestro imaginario cómo debía ser un paraíso socialista en la tierra. Al final, la mayoría descubrimos que se trataba de propaganda pero así son las cosas…El caso es que miro a un lado y otro de la calle sólo para sentir el peso del tiempo. Y pienso que una ciudad donde uno siente de verdad el paso del tiempo es La Habana, que tiene pinta de sre una señora adinerada venida a menos. Un bellezón caribeño que fue castigada por el celo de sus amantes…
Pero, demonios, hablaba de que hace 50 años entraron aquellos barbudos y mandaron a parar… la historia, ya saben.
Feliz año, que se dice.
Saludos a este lado del ordenador.

