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Un barranco literario

Lunes, Septiembre 27th, 2021

El barranco de Santos es, probablemente de las quebradas que atraviesan la capital tinerfeña, una de las más significativas por no decir importantes de la ciudad. Sin embargo, no se ha escrito lo suficiente sobre esta hendidura que parte en dos a Santa Cruz de Tenerife, aunque cuenta en su filón de historias con una novela que, para mi incomprensión, sigue siendo desconocida entre los santacruceros, tinerfeños y canarios en general. También entre los lectores peninsulares y de más allá de los Pirineos ya que La ciudad tiene otra cara, de Luis Gálvez Monreal, continúa siendo un título ferozmente atractivo y de momento el único del que tenga noticia que se hace eco de la vida en una de las cuevas que salpican las laderas del barranco. En la novela, la de dos niños al cuidado de una anciana que los explota casi como si fueran esclavos.

La historia se desarrolla en los años 50 y obtuvo el Premio Benito Pérez Armas en 1955, según reza la portada (Goya Ediciones, 1955), y muestra –tal y como advierte el título– el otro lado de una capital de provincias que no suele se protagonista en su ya más que generosa literatura.

Escrita con cierto espíritu dickensiano, La ciudad tiene otra cara se desarrolla fundamentalmente en uno de los triángulos más “calientes” de Santa Cruz de Tenerife de aquellos años. Por un lado, el barranco de Santos, los alrededores del Mercado de Nuestra Señora de África, foco de contrabando callejero y negocio en el que trabaja como correo uno de los niños protagonistas, y la calle de Miraflores, donde trabaja la madre de los jóvenes que los ha dejado al cuidado de seña Antonica, que los alimenta y deja un espacio para dormir en la cueva que es su casa a cambio de un alquiler y de explotar a los niños en su beneficio. De hecho, a medida que se avanza en esta novela que se sumerge en la noche santacruera de aquellos años (pobre y hostil) el libro va adquiriendo una crudeza que lo aparta paulatinamente de la influencia dickensiana para convertirse en una radiografía sobre la brutal realidad social de aquellos años.

Incomprensiblemente desconocida en su tierra ya que no ha vuelto a editarse desde 1955, La ciudad tiene otra cara es una de las mejores novelas que ha retratado las miserias chicharreras lo que lleva Santa Cruz de Tenerife de existencia como ciudad.

Gálvez Monreal es autor de otro libro que bajo el título de Dos mundos y un volcán, ya no centra su atención en las miserias de postguerra de la capital tinerfeña pero sí que ofrece una panorámica del sur y el norte de Tenerife con demoledor espíritu realista.

Otro libro que se ocupa de este accidente geográfico es Historia del barranco de Santos, de José Domingo. Se trata también de otra obra que pide a gritos su recuperación.

Editado el Servicio de Publicaciones de la Caja General de Ahorros de Santa Cruz de Tenerife en 1976 y reeditado hace unos años por Idea el autor dedica diez cuentos al barranco y sus gentes. Geografía con la que toma contacto nada más llegar a la ciudad:

“Desde el alto puente Galcerán podía notarse un desacostumbrado revuelo cauce arriba del barranco. Fuerzas públicas de vigilancia, grupos de civiles en actividad… Unas cuevas, habitadas por gentes humildes, habían sido sepultadas por un derrumbamiento de tierras. La isla me descubría así, desde el mismo puente fatídico de sus suicidios, uno de sus aspectos más dramáticos, aspectos que habría que reflejarse en algunas de las páginas que siguen”.

Entre las narraciones que José Domingo dedica al barranco de Santos destaco la que lleva por título Los muchachos, protagonizada por un adolescente que juega en las cuevas y terrenos, algunos escarpados, de la quebrada que atraviesa la capital tinerfeña.

El libro incluye además ilustraciones (que firma Eduardo Vicente) y otros cuentos que José Domingo agrupa bajo los títulos de Otras narraciones y Papeles de un viejo escritor.

Javier Hernández Velázquez se inspira en la biografía del escritor Antonio Bermejo, que vivió algún tiempo en una cueva del Barranco de Santos en Los ojos del puente. La novela no explota los recursos que reúne la hendidura que divide a la capital tinerfeña y se ocupa más de la trama policíaca que en recrear una mitología sobre la ciudad.

El barranco de Santos es un escenario habitual en las novelas de Jorge Rojas, autor especializado en thriller de misterio que suele desarrollar, entre otros espacios, en la capital tinerfeña.

Isaac de Vega, amigo de Antonio Bermejo, lo evoca en la novela Carpanel, indica su hija, la escritora María Teresa de Vega en el artículo Hablando de Isaac de Vega, Carpanel y el Barranco de Santos.

En esta novela, escribe: “corre un aire que evoca a Antonio Bermejo Barrera. A este respecto, añado que una parte de esta se desarrolla en el barranco de Santos, en las cuevas, donde sabemos que habitó, durante un tiempo, este escritor. Que se me antoja desdoblado en el profesor Barrera Álamo (lleva el mismo apellido, que los enlazaría visiblemente) y en Simón, el muchacho afectuoso, manso, que guiaba al profesor citado a las cuevas de aquel Barranco, y que se convirtió en un ser arisco, declarado enemigo de todos. Ya hombre, se le resiste la escritura, le atormenta y no puede continuar, se dice en el relato. Quizá alusión al abandono de la literatura por Bermejo”.

Carpanel se trata, en todo caso, de una novela en la que subyace un pozo de crítica social más que entusiasmo por explorar las profundidades tanto físicas como psicológicas que mantiene este barranco con la ciudad. Una existencia que parece que no existiera, y cuya fisonomía pese a los cambios, se mantiene todavía más o menos igual que en sus orígenes.

En este aspecto, si hubo un inquilino de prestigio que vivió ocasionalmente en una de las cuevas del barranco fue Antonio Bermejo, ese escritor que para Isaac de Vega significa “un caso anómalo en nuestra literatura”, que es título de un artículo que publicó en su día en Cartel de las letras y las artes (Diario de Las Palmas, abril/mayo de 1995) y que más tarde sería recogido en las obras completas del escritor que estuvieron al cuidado de Juan José Delgado.

Sobre la estancia de Bermejo en una de las cavernas que se han hecho hueco en el Barranco de Santos escribe Isaac de Vega: “Desde su cueva verá correr la increíble transparencia del agua del barranco, contaminada sin remedio, formando un apacible arroyo a cuyo borde crece verde y exuberante una vegetación inesperada. Un ciclo más limitado y concreto. Y unos vecinos más serviciales y amigos que los de su antigua calle. Se encontraba, en cierto modo, frustrado. No habitó su cueva durante un tiempo muy largo. Una serie de amigos le consiguieron un cuartito por aquellos mismo parajes”.

No dejó sin embargo Bermejo una obra fecunda en títulos sino una colección de relatos y una novela, La lluvia no dice nada, que se perdió tras recibir el premio Benito Pérez Armas en 1956 y de la que se conserva solo el primer capítulo (1).

Para el escritor y profesor jubilado de la Universidad de La Laguna Nilo Palenzuela, los relatos escritos por Bermejo todavía no habían alcanzado “madurez literaria” aunque la leyenda que como maldito –el hermano pequeño de los fetasianos y el fetasiano pobre se le ha llamado alguna vez– lo rodea ha hecho que algunos observen su obra como “un baluarte dentro de la tradición narrativa insular a veces independientemente de su propio valor literario, nacido más de un fervor nacionalista, de erigir héroes allí donde nadie conoce nada” (2).

Por otro lado, la escritora Cristi Cruz utiliza la quebrada que divide en dos mitades la capital tinerfeña en El dueño del barranco, una novela escrita en clave poética y por la que asoman metáforas que le sirven a la autora para remarcar el carácter mágico de un relato en el que un vagabundo ha convertido el barranco en su reino. Ha conseguido además con la fuerza de sus manos sanar a Ruth, la protagonista, quien se adentra “en un territorio borroso en el que locura y cordura se dan la mano porque a veces pasa que se encuentra alivio para la crudeza de la cordura en la paz de la locura… aunque sea la locura de otros”, escribe Cruz.

Barrancos santacruceros aparecen en El fulgor del barranco, una novela de Juan Ignacio Royo Iranzo que se desarrolla en un arco temporal concreto 1931, 1933, 1935 y 1936, años trascendentales para la historia de España y finaliza el 17 y el 18 de julio con el pronunciamiento militar que dio al traste con el sueño ¿posible, imposible? de la II República.

El autor mezcla personajes reales con ficticios en su novela, por lo que desfilan entre sus páginas el moro, protagonista del relato, y el general Franco, que cumplía destino aquellos años en Canarias.

Literariamente, la novela recoge la mirada de un testigo inocente y sin compromisos ideológicos al que se manipula para servir a los de siempre antes de que se produzca el desastre de la Guerra Civil. En el libro, el moro termina escondiéndose en los fondos pedregosos de un barranco que bien podría ser el de Santos.

Es muy probable que otras novelas y cuentos se hayan hecho eco de la profunda hendidura que atraviesa la capital tinerfeña pero no creo que sean demasiadas las obras que no citamos en este artículo que solo quiere hacerse eco de las posibilidades literarias de un entorno con el que convive la mayoría de los santacruceros aunque lo ignore y siga ignorando cuando cruza los puentes que salvan desde las alturas ese descenso vertiginoso a un espacio que conserva una peculiar naturaleza que no tiene nada que ver con la de la ciudad y que como ya se dijo mantiene más o menos igual el escenario desde tiempos inmemoriales, lo que incluye a los vecinos de esta capital de provincias que han habilitado las cuevas que salpican esta agreste geografía como sus viviendas particulares.

Por último, si existe una gran novela sobre el Barranco de Santos esa sigue siendo La ciudad tiene otra cara, no solo por lo que cuenta ni por el diseño de personajes que presenta sino por la valentía de escribir con desatado y afilado realismo la vida de una anciana que explota a dos niños que tiene a su cargo y a los que deja dormir en una de las cuevas que horadan las paredes de un entorno que, pese a las transformaciones que ha sufrido en los últimos años, continúa abandonado, como si la ciudad despreciara su existencia.

(1) En una entrevista que sostuvo con Cirilo Leal, Antonio Bermejo explicó que La lluvia no dice nada era la historia de un niño de buena familia enamorado de una chica que no es de su misma clase social (ver Fetasianos, colección Materiales de la Cultura Canaria (Nilo Palenzuela Borges, editor, 1982).

(2) Antonio Bermejo, de todos los silencios al silencio, Nilo Palenzuela, colección Materiales de la Cultura Canaria (Nilo Palenzuela Borges, editor, 1982)

Saludos, qué los dioses repartan suerte, desde este lado del ordenador

El Festival Atlántico de Género Negro Tenerife Noir ofrece al público cerca de 60 actividades entre el 29 de septiembre y el 10 de octubre

Viernes, Septiembre 24th, 2021

La sexta edición del Festival Atlántico de Género Negro Tenerife Noir ofrece al público un programa con cerca de 60 actividades que se desarrollan en distintos espacios de Santa Cruz de Tenerife entre el 29 de septiembre y el 10 de octubre. El festival trae por fin a Tenerife al padre de la “narcoliteratura”, el escritor Élmer Mendoza, a quien concedió en su edición de 2020 su premio Negra y Criminal, con el que reconoce la trayectoria de un autor.

Tenerife Noir podrá este año entregar al autor mexicano el sombrero modelo Borsalino con el que se materializa ese galardón, debido a que el viaje de Mendoza a Tenerife en 2020 tuvo que suspenderse debido a la declaración de pandemia por la COVID-19. Poseedor de una voz original y creador de nuevos códigos expresivos, con los que da carácter literario a las voces de los bajos fondos mexicanos, Mendoza participará el domingo 10 de octubre, a las 11.00 horas, en el acto titulado La narcoliteratura: un notario para una cruda realidad, en la terraza de Mues.ca, el espacio gastro del Museo de la Naturaleza y la Arqueología (MUNA).

El programa se despliega a partir del miércoles, 29 de septiembre, cuando comienza el V Seminario Internacional Tenerife Noir de Investigación en el Género Negro, de la Universidad de La Laguna (ULL) y Tenerife Noir. En esta edición, el encuentro académico reúne a más de una treintena de investigadores que presentarán sus comunicaciones y ponencias a lo largo de tres días, hasta el viernes 30 de septiembre, en la Facultad de Educación, ubicada el Campus Central de la ULL.

En un arranque simultáneo de las actividades académicas y culturales, el día 29, el festival cita al público en el Centro de Arte La Recova para hablar de literatura, pero también, y sobre todo, para abordar un asunto polémico, el de la explotación sexual, porque, “en definitiva, el género negro no solo es arte, es sobre todo crítica social y reflexión”, según expresó el director del festival, Alejandro Martín Perera, en la presentación del programa cultural.

La reflexión correrá por partida doble ese primer día con la presentación de La revuelta de las putas (Ediciones B, 2021), con la presencia de su autora, la escritora y activista Amelia Tiganus, y la celebración de la mesa redonda ¿Por qué hablar sobre lo que nadie quiere escuchar? El silencio como cómplice de la explotación sexual, con la participaciónde Tiganus; Idaira Alemán, del proyecto Centro Luna y Esther Torrado, experta en feminismo y violencia sexual de la ULL además de Elizabeth Luna López como moderadora.

Presentación de libros, mesas redondas, cine, teatro y una exposición forman parte de la programación de un festival que cuenta con la colaboración activa de las editoriales Alba Alfaguara, Almuzar, Alrevés, Cazdor de Ratas, D33, Destino, Ediciones B, Espasa, Nectarina, Plaza y Janés, Penguim Random House, Reino de Cordelia, Siruela, Suma y Versátil.

En las presentaciones de libros pasarán por las mesas de Tenerife Noir 25 obras literarias, entre las cuales una de ellas será la que se lleve el galardón más preciado, con el que Tenerife Noir reconoce a la mejor novela negra publicada en español en España, el Premio Ciudad de Santa Cruz de Novela Criminal. En esta ocasión, el premio será concedido entre las cuatro finalistas: Pequeñas mujeres rojas, de Marta Sanz (Anagrama); La forastera, de Olga Merino (Alfaguara); El salto de la araña, de Graziella Moreno (Alrevés), y El mal de Corcira (Destino), de Lorenzo Silva.

El festival es también el escenario en el que se entrega el Premio Wilkie Collins, el décimo, en esta ocasión, que entrega M.A.R. Editor y que recayó este año en La verdad no hace amigos, de Rafael Guerrero. Como novedad, este año se entregará en el escenario de festival atlántico el I Premio Internacional de Novela Policial Adarve Negra, con un presentación a cargo de Ediciones Real Noir.

El teatro, el cómic, la exposición en la calle Santa Cruz Confidencial forman también parte también de un programa en el que no puede faltar el cine, en su doble vertiente de exhibición de obras destacadas y de realización en la sección Tenerife Noir Express, dirigida por Anatael Pérez, experiencia que convierte a la capital tinerfeña en plató de rodaje y escenario de historias noir durante diez días, a partir del 1 de octubre.

La crítica social, un componente esencial del género negro y del festival, mantiene su foco en la lucha por la igualdad y el respeto a la diversidad de género, con el siempre experto apoyo de la Librería de Mujeres y con una visión original en esta edición, marcada por la celebración del centenario del nacimiento de la escritora Patricia Highsmith, una mujer de personalidad poliédrica, que enriquece esta edición con su talento y sus múltiples facetas.

El espíritu inquieto del equipo dirigido por Alejandro Martín en la organización del festival no se conforma con todos estos contenidos y las secciones ya habituales de este ambicioso proyecto cultural y crea este año un espacio para la reflexión, el debate y la formación sobre los videojuegos y los juegos de rol, que coordina la compositora Sara López en la Casa de Juventud de la capital tinerfeña, conocida también como Casa Siliuto.

Saludos, pronto la balacera, desde este lado del ordenador

El Festival Hispanoamericano de Escritores “aplaza” su celebración

Jueves, Septiembre 23rd, 2021

Reproducimos la nota de prensa con la que el Festival Hispanoamericano de Escritores anuncia que “aplaza” la celebración de su cuarta edición:

“Previsto para el próximo lunes 4 de octubre, y hasta el sábado 9 de octubre (con la presencia de 20 escritores mexicanos en representación de México, país invitado, el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, y autores españoles y españoles de Canarias), el Festival Hispanoamericano de Escritores se aplaza sin fecha de celebración debido a la dura situación que atraviesa la ciudadanía de Los Llanos de Aridane, su sede, y toda la zona afectada, y en solidaridad con las personas que están padeciendo las catastróficas consecuencias de esta erupción.

La organización del festival, había suspendido la narración de su programa en prensa a partir del momento de la erupción, dedicando en sus redes sociales especial atención a la información de la cuenta “donación afectados volcán La Palma” del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, y permanecía, en la medida de lo posible, en contacto con las administraciones que financian el festival, a la espera de que los acontecimientos se decantasen hacia la necesidad de seguir adelante con su celebración, o no.

Encontrándose ya prácticamente organizado a falta de la fase final de ejecución, la organización se ha planteado en estos pocos días tras la erupción todo tipo de alternativas, incluida la de que el festival pudiera servir para echar una mano, en la medida de sus posibilidades, por medio de la participación solidaria de los escritores y la emisión de los actos, de un modo similar a como lo están haciendo en estos momentos los periodistas que han llegado desde fuera de la isla, y recaudando fondos para las necesidades inmediatas de las personas afectadas. 

Muchos escritores han estado manifestando, desde el domingo de la erupción, su deseo de acudir al festival y servir de ayuda, en un gesto que les honra y que el festival agradece y desea resaltar. 

Finalmente, el estado de ánimo de todos, la dura realidad de la catástrofe y la necesaria atención inmediata de las necesidades de los desalojados se imponen y aconsejan un aplazamiento sin fecha, por ahora, de celebración. 

La organización lamenta el contratiempo que ello suponga para quienes habían planificado viajes desde fuera de la isla para asistir al festival, así como las molestias que este aplazamiento haya supuesto para quienes ya habían reservado su asiento en los actos, y quiere solidarizarse expresamente con los afectados de la erupción volcánica, entre los que se encuentran personas que colaboran habitualmente con el festival, formando ya parte indispensable de la familia del Hispanoamericano de Escritores. 

Además, la organización quiere agradecer expresamente todo el apoyo recibido por parte del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, el Cabildo Insular de La Palma, el ICDC del Gobierno de Canarias, el Instituto Cervantes, la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, la Fundación Universidad de Guadalajara, la revista Granta en Español, la Revista de Occidente y  a Fundación Ortega y Gasset – Gregorio Marañón, la ASALE, el Instituto de Astrofísica de Canarias, el AMEXCID, el Instituto de Cultura de México en España, la empresa de comunicación mexicana Conexión, el Cit Tedote, Hacienda de Abajo, Hacienda San Jorge, Ediciones La Palma, la librería Ler, la librería El Estudiante, la biblioteca pública María Nieves Acosta, las empresas YourEvent y Mabel Joyeros. También a los centros de educación que colaboran con el festival: IES Eusebio Barreto Lorenzo, IES José María Pérez Pulido, Colegio Sagrada Familia Nazaret de Los Llanos de Aridane, Juan XXIII de Tazacorte, IES Las Breñas, IES Villa de Mazo, IES Alonso Pérez Díaz, IES El Paso, IES Puntagorda, el CEO Tijarafe y la Escuela de arte Manolo Blahnik. A colaboradores indispensables como RTVE y su programa Canarias mediodía, conducido por Amado González, el programa de Cope La mañana en La Palma, conducido por Miguel Ángel San Blas, y el programa de Ser La Palma, conducido por Eduardo Cabrera, Hoy por hoy Canarias. Y a profesionales independientes colaboradores para la realización de esta edición, como David, Tomás, Laura, Miguel, Felipe, Luis, así como a tantos medios de comunicación de Canarias, de península y de México que han difundido el programa del Festival Hispanoamericano de Escritores.

Por último, la organización quiere agradecer de manera especial y expresa la colaboración de los escritores que han aceptado la invitación a participar este año: Sergio Ramírez, Gonzalo Celorio, Alberto Ruy Sánchez, Margarita de Orellana, Hernán Lara Zavala, David Toscana, Mónica Lavín, Rosa Beltrán, Aurelio Major, Mateo García Elizondo, Ana García Bergua, Élmer Mendoza, Jorge F. Hernández, Antonio Ortuño, Myriam Moscona, Carmen Boullosa, Socorro Venegas, Cristina Rivera Garza, Enrique Serna, Sealtiel Alatriste, Andrea Chapela, Rubén Gallo, María Dueñas, Elsa López, Anelio Rodríguez Concepción, Yolanda Arencibia, Francisco Javier Pérez, Andrés Sánchez Robayna, Blanca Hernández Quintana, Federico J. Silva, y otros participantes o colaboradores en la programación o en su difusión, como Santiago Gil, Sarah Kuzmizc, Nora Navarro, Mónica Uriel y Daniel Mordzinski. 

Esperamos contar con todos ustedes en la aplazada edición. 

Tenerife Noir vuelve a ‘tomar’ las calles de la capital tinerfeña

Jueves, Septiembre 23rd, 2021

La sexta edición del Festival Atlántico de Género Negro Tenerife Noir comenzará el próximo miércoles, 29 de septiembre, con el fin de aproximar el género negro desde sus diversas facetas al público asistente. La agenda de actos se desarrollará en Santa Cruz de Tenerife y La Laguna hasta el 10 de octubre.

“Es una alegría poder volver a celebrar cosas, a pesar de todos los problemas que hemos tenido en este último año. Es una alegría poder presentarles este festival, que ya es un referente en Santa Cruz, en toda la Isla y en Canarias y que es un síntoma de recuperación en el mundo de la cultura; para Santa Cruz es muy importante recuperar cosas que tengan que ver con la cultura, que sean, además, si pueden ser, populares y que se puedan celebrar en la calle, como hemos celebrado siempre, porque es un síntoma de normalidad que nos puede ayudar a generar economía”, destacó el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez en la rueda de prensa celebrada ayer, miércoles, 15 de septiembre, para anunciar el programa de Tenerife Noir para 2021.
 
El alcalde destacó el papel de la colaboración interinstitucional para garantizar el desarrollo de este tipo de programas culturales.

José Manuel Bermúdez estuvo acompañado en el acto por la directora de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad de La Laguna, Raquel Marín Cruzado; la directora insular de Educación y Juventud del Cabildo de Tenerife, María Isabel Bello Bello, y el director del Festival Tenerife Noir, Alejandro Martín Perera. Estuvieron presentes también las concejalas del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife responsables de las áreas de Cultura, Gladis de León; Educación, Claudia Reverón, e Igualdad, Purificación Dávila, en representación de las concejalías implicadas en el desarrollo de este programa cultural.
 
“Es un privilegio llegar a una sexta edición de un festival, especialmente después de un año y medio de pandemia”, aseguró Alejandro Martín, quien anunció que la próxima edición prevé retomar su cita habitual en marzo. “Para nosotros esta sexta edición es muy importante precisamente por el gran esfuerzo de logística que supone en estas condiciones”, añadió el director y productor de Tenerife Noir, quien subrayó el compromiso de las distintas instituciones que garantizan el desarrollo del festival, presentes en la rueda de prensa, a las que se suma el Gobierno de Canarias.
Martín anunció la participación del área municipal de Educación y Juventud, al ceder la Casa de Juventud –la llamada Casa Siliuto–, como espacio para el desarrollo de una nueva sección del programa, relacionada con los videojuegos y los juegos de rol, que coordina la compositora Sara López.
 
En el programa de este año se incluyen la celebración de V Seminario Internacional Tenerife Noir de Investigación en el Género Negro, de la Universidad de La Laguna, en el que nace una nueva iniciativa: la Cátedra Cultural Antonio Lozano de Género Criminal. En la nómina de escritores participantes, Martín destacó al padre de la “narcoliteratura”, el escritor mexicano Élmer Mendoza, a quien siguen Berna González Harbour, Susana Martín Gijón, Carlos Bardem, Pablo Rivero, María Gómez, Amelia Tiganus y Fernando Martínez Láinez, entre otros.
 
En las secciones literaria y cinematográfica, sobresale la figura de la escritora Patricia Highsmith, de la que se conmemora el centenario de su nacimiento. Una figura tan poliédrica como Highsmith es la autora que mejor casa con la apuesta de Tenerife Noir por poner en valor la obra de las mujeres creadoras, la igualdad y la diversidad. La actividad cinexpress vuelve a convertir a Santa Cruz de Tenerife en escenario y plató para rodajes de cortos de género negro.
 
En nombre de la ULL, Raquel Marín mencionó la participación de la universidad tinerfeña en las iniciativas de investigación, con el seminario internacional, dirigido por Javier Rivero, y culturales, mediante la Cátedra Antonio Lozano de Género Criminal –dirigida por Alejandro Martín y Javier Rivero– y con la participación de la Agrupación de Teatro de Filología, que “dirige el carismático José Antonio Ramos”.
 
La directora insular de Educación y Juventud trasladó la “alegría del consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife por poder celebrar por fin actividades culturales con cierta normalidad” y enfatizó “la apuesta firme por la cultura” de la corporación insular mediante la financiación de proyectos en la fórmula de concurrencia competitiva para subvenciones, que “ofrece condiciones de igualdad de oportunidades y que dota a las administraciones públicas de la debida imparcialidad respecto de la oferta cultural que se financia con fondos públicos”.

En esta edición, el festival se desarrolla en los siguientes espacios, la mayoría de ellos, ubicados en Santa Cruz de Tenerife: Centro de arte La Recova; Casa de la Juventud (Casa Siliuto); Patio de las Palmeras. MUNA – MUESCA; Casa de la Cultura – Biblioteca Pública del Estado; Teatro Guimerá; Biblioteca Municipal Central de Santa Cruz de Tenerife – TEA; Sala de Audiovisuales del TEA – Tenerife Espacio de las Artes, y, finalmente, en el Campus Central de la Universidad de La Laguna tendrá lugar el seminario internacional. El acceso es gratuito y se deben presentar las entradas, obtenidas a través de la página web de cada uno de los espacios o mediante sus correos electrónicos.

FOTO: De izquierda a derecha de la imagen: La concejala de Educación de Santa Cruz de Tfe, Claudia Reverón; la directora de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la ULL, Raquel Marín; la directora insular de Educación y Juventud del Cabildo de Tenerife, María Isabel Bello; el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez; la concejala de Cultura de Santa Cruz, Gladis de León; la concejala de Igualdad, Purificación Dávila, y el director y productor de Tenerife Noir, Alejandro Martín.

Saludos, kiss, kiss, bang, bang, desde este lado del ordenador

Margarita de Orellana: “México es un caleidoscopio de culturas”

Lunes, Septiembre 20th, 2021

Artes de México es una de revistas culturales más importante del gigante del sur. Al frente de la misma, se encuentra Margarita de Orellana, historiadora y editora que, contra viento y marea continúa al frente de un proyecto editorial que este año celebra su 33 aniversario enriqueciendo el debate y la reflexión mientras el mundo conocido comienza a recuperarse de los efectos devastadores de la pandemia.

- ¿Cuándo se despiertan en usted la inquietud por estudiar las diferentes expresiones artísticas que se generan en México?

“Desde muy joven me di cuenta de que México es un caleidoscopio de culturas, de arte, de manifestaciones tradicionales ricas en color, de música, de símbolos y una gastronomía excepcional. Empecé por estudiar las relaciones del cine con la historia y después, desde hace más de 33 años, me dedico a explorar este universo cultural mexicano en todas sus vertientes”.

- Usted es directora de una revista-libro de reconocido prestigio y largo recorrido como es Artes de México.

“Yo empecé a trabajar en esta editorial como si se tratara de una aventura. No tenía mucha experiencia en esto pero Alberto Ruy Sánchez el codirector, sí que la tenía. Yo había estudiado un doctorado en historia y Artes de México me abría un campo muy amplio. Y quizá podría aportar ciertas ideas en la exploración de ciertos temas”.

- ¿Qué temas destacaría de los publicados en la revista?

“Hasta ahora nos hemos movido dentro de varios ejes. Uno de los importantes es el arte popular del cual muy poca gente se ocupaba en ese inicio, hace más de 30 años. Otro es ver a la naturaleza como cultura. Rastreamos todos aquellas plantas, animales y frutos que son endémicos de México y que tienen una historia muy antigua. Y la tercera son los símbolos nacionales como el tequila, la Virgen de Guadalupe, la charrería, La muerte etc. Sin dejar de acercarnos a la arquitectura, las artes decorativas, el arte prehispánico y virreinal y las ciudades como obras de arte. Al inicio Alberto y yo seleccionamos 200 temas en cinco ejes. En el camino se nos fueron cruzando temas apasionantes que no debíamos dejar de lado. Así que esa primera lista está vigente aunque tengamos muchos más que siguen surgiendo”.

- ¿Cómo es el proceso de selección para escoger los temas así como los criterios de selección de autores?

“Una vez que tenemos el tema hacemos preguntas clave. Todo lo que no se sabe y los autores deberán responder. Eso nos lleva siempre a revelaciones desconocidas y fascinantes que consideramos aportaciones culturales. Cono es para todo público, lo construimos para presentarlo como un banquete de sabor y saber”.

- ¿Y cómo llega a Artes de México? ¿Y qué impulso, novedades aplicaron a la revista?

“Vivimos fuera de México varios años estudiando para ser universitarios. Pero a nuestro regreso a México en 1982, en plena crisis, no fue posible encontrar empleo como investigadores. Trabajamos en varios proyectos culturales hasta que llegó este proyecto. Conocíamos la antigua Artes de México desde jóvenes y nos parecía muy interesante y original. Había dejado de existir hacía diez años. Mantuvimos el formato que era muy adecuado para mostrar imágenes de alta calidad y procuramos que siguiera siendo monográfica. Pero añadimos un punto de vista y un rigor distintos. Incentivamos el cruce de la estética con otras disciplinas. Tomamos como meta añadir al placer de contemplar el placer de comprender”.

- ¿Cómo ha afectado la pandemia a la publicación?

“No sólo la pandemia minó nuestro trabajo sino la situación económica del país que se deterioró desde un año antes, por decisiones políticas. Seguimos muy vivos pero en situación precaria”.

- ¿Y a la cultura en general en México?

“La cultura y sus artífices tienen la suerte de ser creativos. A todos les ha pegado. Sin embargo, unos cuantos encuentran la manera de seguir con sus proyectos. Ya sea a través de alguna fundación o buscando nuevas maneras de hacerse de fondos. Los recortes a la cultura han afectado a museos, galerías, teatros, cines, ferias de todo tipo desde las artesanales hasta las de libros, reduciendo las ventas. Por el momento se siente un estancamiento”.

- Es coautora de un libro sobre el tequila, ¿qué historia tiene?, ¿qué significa el tequila en su país?

“Algunos países, como Japón, Francia e Inglaterra tienen una bebida que los caracteriza. El tequila se convirtió, por razones económicas y sociales en emblema de México. Sin embargo, la bebida nacional durante muchos siglos, fue el pulque que por la industria cervecera se fue acabando al ser enteramente artesanal. No es destilado. En México se produce un destilado que llamamos mezcal a partir de más de treinta tipos de agaves en todo el territorio. Tienen variaciones en cada lugar pero en Jalisco surgió el mezcal, llamado tequila, a partir de un sólo agave, gracias a una cultura regional, ranchera, mestiza, y luego fuertemente industrial. Este mezcal, que es el tequila, representa a México a nivel mundial”.

- Y participa en el libro colectivo Elogio de la cocina mexicana. ¿Por qué elogio y hasta que punto cree que la cocina define el carácter una nación?

“El libro fue una celebración por ser patrimonio intangible de la UNESCO. La cocina mexicana es de las más ricas del mundo en sabor, colores, variedad. Pero además, ha sido parte de rituales comunitarios que rehacen el tejido social. Estudiarlo es apasionante. Tiene una larga y original historia y cada región del país produce platillos específicos que casi ningún mexicano alcanza a conocer a lo largo de su vida. Todos los platillos con maíz son magníficos, y son muchos, así como los moles, las salsas que son infinitas utilizando todo tipo de chiles, verduras y frutas que no se conocen fuera del país. Las cocinas europeas y orientales enriquecieron lo que ya era sorprendentemente rico. Actualmente, se siguen creando platillos con ingredientes propios y nuevos sabores. Hay mucha creatividad en ella. Además del maíz, México produjo plantas y frutos que no se conocían en el mundo enriqueciendo a su vez sus cocinas. Se imaginan Italia sin jitomates, Europa sin el cacao, y otros cientos de alimentos que fueron cruzando el Atlántico. Hemos dedicado varios números de la revista a explorar plantas que fueron sostén y símbolo para los pueblos antiguos como el maguey, el nopal, el maíz, el cacao, el chile y sólo abarcamos una parte de su larga historia”.

- También es autora de La mirada circular. El cine norteamericano de la Revolución Mexicana. ¿Cómo ha tratado el cine norteamericano a la Revolución?, ¿cuál es su mirada sobre este proceso?, ¿qué películas destacaría?

“Estudio un pequeño momento de la historia del cine norteamericano sobre la revolución mexicana, de 1911 a 1917. Mi libro se publicó hace treinta años, sin embargo, parece tener hoy, una gran vigencia. Sobre todo durante la presidencia de Trump. Un norteamericano ignorante y corriente que mira a los mexicanos como lo hacía el cine de su país desde sus inicios: violadores, ladrones y asesinos. Me dediqué a mirar con lupa como representaban a los mexicanos revolucionarios o no. Estudiando los personajes y situaciones que luego se convirtieron en estereotipos y que continuaron apareciendo en ese cine todo el siglo XX. Hubo gloriosas excepciones con directores como Elia Kazan, y Orson Welles, que se alejaron un poco de esa mirada racista que permea a una gran parte de la población del norte de mi país”.

- ¿Cómo cree que ha reflejado a algunos de los nombres propios de la Revolución como son Zapata y Villa?

“Villa y Zapata se convirtieron en iconos, en personajes mitológicos, sobre todo en la historia oficial de México. Pero siguen siendo muy populares. Por sus características, un tanto pintorescas, han sido elevados a la categoría de héroes. Han sido representados en toda clase de obras tanto del cine, como de teatro, en pintura y por supuesto en literatura. En su tiempo fueron también muy carismáticos como lo son hoy en día. No les quito méritos pero la historia es mucho más compleja. Fueron muchos los hombres y mujeres que participaron en las diversas fases de este movimiento. Sin embargo, quienes trascendieron al mundo fueron ellos dos. Los demás quedaron opacados. Lo que los diferencia tiene que ver con la geografía del país, Villa es del norte, Zapata del sur. Con historias y mentalidades diferentes. Con caracteres opuestos. No sabemos si a la larga se hubieran entendido. Ambos, violentos, fueron asesinados de forma terrible. Y eso agregó color a su leyenda. Otros revolucionarios también fueron asesinados sin pena ni gloria”.

- ¿Qué tiene México que fascina tanto a escritores anglosajones como Bierce, Lawrence y Lowry, entre otros tantos?

“No podría dar una respuesta simple. Es algo difícil de explicar pero podría hacer algunas conjeturas. La vida en México es intensa, la forma de pensar de los mexicanos no es fácil de descifrar en momentos álgidos. Y menos para los anglosajones. A Lawrence le pareció horrible México y telúrico, le fascinaba pero no aguantaba mucho. Lowry vivió con melancolía y alcohol en Cuernavaca un purgatorio. Lo que lograron plasmar en sus obras son sensaciones vertiginosas que vivían cada día. Lo que sentían en ese país lleno de contrastes y de formas desconocidas lo reflejaban en muchos momentos de sus obras. Y eso lo percibimos sus lectores pues están escritas con una gran tensión y genialidad. Ningún mexicano lector puede ser indiferente a esas obras que nos hacen temblar”.

- ¿Qué cree que le falta y le sobre al arte y la cultura mexicana de hoy?

“Si quieres una respuesta, te diré que no le falta nada y que le falta todo. Y que como una bola de nieve nos atrapa de pronto. Nos sorprende cuando nos encontramos cotidianamente con todo tipo de trabajo creativo tanto de las generaciones pasadas como las nuevas. Le faltan incentivos materiales para poder seguir creando”.

- ¿Cuál es el estado de la crítica y sobre todo de la autocrítica en México?

“Si te refieres a la crítica general, política, económica, social, artística etc. en México está muy viva. Hay muchos críticos que ven la realidad con agudeza y la comparten, otros son más conformistas y pretenden excusar las anomalías del poder. También flaquea la autocrítica en todos los frentes. Es otra historia que no tiene fin pero que peligra porque la crítica no es bienvenida en muchos de estos dominios”.

- Por último que le parece que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, critique a España por no pedir perdón por la conquista. ¿Debe España pedir perdón?

“Yo creo que no debemos hacer mucho caso. Como historiadora me parece un disparate, como ciudadana, es otro gesto demagógico dirigido a su masa de incautos. Las culturas, aquí y allá siguen vivas, los presidentes se olvidan” .

Saludos, bajo la sombra del volcán, desde este lado del ordenador

Suso Mourelo: “China es un país con estrés”

Jueves, Septiembre 16th, 2021

Escritor, periodista pero sobre todo viajero, Suso Mourelo (Madrid, 1964) es nómada por vocación y autor de varios libros de viaje y una novela sobre las que habló el año en el Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras, Periplo, un encuentro con las letras que se celebra a finales de octubre en Puerto de la Cruz.

-En su trayectoria como escritor cultiva varios géneros pero la crítica coincide en destacar su estilo como de prosa poética.

“Creo que en parte fue una evolución. El primer libro que escribí relacionado con literatura de viajes, Adiós a China. Un viaje por el gigante asiático, es un libro bastante periodístico, una especie de crónica de cómo era China en 1999, un país que ya comenzaba a cambiar por aquel entonces. En aquel libro, por ejemplo, sí era más periodista que otra cosa lo que sucede es que ese viaje, que duró varios meses, fue un viaje de descubrimiento del viaje y de descubrimiento de China. Es sin duda alguna el más periodístico de mis libros de viajes que coincide además con un periodo de mi vida en el que soy netamente periodista –trabajaba en ese entonces como reportero para Antena 3– pero a medida que pasa el tiempo el resto de mis libros han ido adquiriendo otro tono, ha hecho que mi estilo tienda a ser parejo y sobre todo respetuoso con lo que encuentro”.

- Se aprecia en el libro que dedica a Mongolia y los que ha escrito sobre Japón.

“El de Mongolia es un libro de exploración y aventura, un libro que me pedía acción. Respecto a los de Japón, hará unos cuatro años fui por primera vez guiado por la literatura japonesa y eso me dio una especie de necesidad de hacer algo más pausado, suave y como iba empujado por autores japoneses se produjo una especie de camaleonización con la literatura japonesas que es más reposada que la lo occidental y en mi caso produjo una especie de cambio, deriva aunque las obras que escribo las entiendo como crónicas”.

-¿Qué significa el viaje para usted?

“Para mi viajar es viajar a la gente más que a los lugares. Hace unos años, cuando regresé a España, me confiné, nunca mejor dicho, en cuatro pueblos muy pequeños en los que la mitad del tiempo estaba solo, solo conmigo mismo y esa intimidad me llevó a ver la vida con más poesía”.

-Dice que viaja a Japón tras leer a varios escritores japoneses pero ¿cómo explica su flechazo con el país del sol naciente?

“En occidente tenemos una idea repleta de prejuicios sobre Japón. Para unos es un país mítico y antiguo aunque en mi caso descubrí otra cosa, quiero creer que el Japón real que quizá es menos mágico pero al mismo tiempo sí que es más místico. La sociedad japonesa es muy distinta a la de otras sociedades. Es cierto que hay una tendencia de comparar la cultura japonesa con la cultura china y cuando fui por primera vez daba por hecho que habría una cierta similitud entre una y otra pero descubrí que los japoneses se parecen menos a nosotros que los chinos y que entre ambos pueblos hay innumerables diferencias. Todo este proceso pasó en un momento de mi vida en el que estaba muy abierto a conocer, a curiosear y me atrapó esa calma que, generalmente, asociamos con Asia aunque ahora China sea el país menos calmado del mundo. Te arrolla. En Japón, sin embargo, encontré calma y respeto en el trato, lo que me sorprendió. El país me acogió y me resultó más grato de lo que había pensado. Es decir, que al margen de la naturaleza, de la belleza poderosa de sus paisajes, si algo me cautivó fue su espíritu acogedor que me animó a enamorarme del país y de una japonesa. Desde entonces, procuro pasar la mitad del año en Hiroshima”.

-¿Hiroshima?, ¿cómo son los habitantes de una de las dos ciudades que fueron castigadas con la bomba atómica en agosto de 1945?

“Hiroshima es una ciudad feliz en parte porque los supervivientes y sus descendientes se entregaron a disfrutar de la vida. Descubrieron que la vida puede desaparecer en cualquier momento y se han entregado totalmente a vivirla. Eso los convierte en personas muy acogedoras y simpáticas, los que los diferencia de los habitantes de otras ciudades japonesas”.

-¿Qué escritores japoneses había leído antes de llegar a Japón?

“Los más conocidos, Yasunari Kawabata, Jun’ichiro Tanizaki , Yukio Mishima y autores, sobre todo autoras, como Yoko Ogawa, Banana Yoshimoto. Es decir, que me empapé de escritores del siglo XX y de escritoras del siglo XXI porque son ellas las que están cambiando en la actualidad las formas de contar las cosas en Japón”.

-Ha estado también en Norteamérica y México, entre otros países, pero noto que siente predilección por Asia.

“Mi primer viaje fue a China y eso me abrió los ojos y el deseo de Asia y los lugares del alma, que son donde te sientes mejor y no sabes bien el porqué. He pasado mucho tiempo en Mongolia, China y Japón y siempre me he sentido bien. Tengo la idea volver a Oriente porque cuando pienso en algún sitio lo que se me viene a la cabeza y el corazón es Asia y sobre todo Japón. País al que le he dedicado dos libros: En el barco de Ise. Viaje literario por Japón y Tiempo de Hiroshima y un tercero, El Japón de Hokusai, que no es literatura de viajes sino crónica y que trata sobre el periodo Edo, una etapa que supuso el cierre en sí mismo de la cultura japonesa y que duró dos siglos y medio. Dos siglos cerrados al mundo. El libro lo escribí como una excusa para narrar la vida de este artista y cómo era la sociedad japonesa de aquella época, cerrada pero al mismo tiempo capaz de desarrollar una economía que posibilitó el desarrollo del arte y la cultura. Los japoneses son muy distintos a otros pueblos y eso lo achaco a que durante dos siglos y medio estuvieron aislados por lo que la influencia exterior fue mínima lo que hizo que se desarrollaran a partir de sí mismos”.

-Es autor de la novela ‘La frontera Oeste. Abecedario de un inmigrante’.

“Se trató de mi segundo libro y es la crónica de varios personajes ficticios que están basados en personajes que son resultado de entrevistas con inmigrantes, sobre todo del este de Europa, de Rusia, Rumanía, Polonia que me ayudaron a hacerme una composición de lugar para crearlos. En aquel momento me interesaba hacer reportajes sobre inmigración que no siempre se pueden hacer cuando trabajas en televisión pero es que en el 2000 la inmigración no estaba de actualidad como ahora. Me interesaba conocer la vida de alguno de ellos quizá porque uno de mis abuelos, como buen gallego, emigró a Cuba”.

- ¿No le ha vuelto a tentar la ficción?

“El año pasado estaba organizando un viaje pero al estallar la pandemia y declararse el confinamiento me puse a escribir una novela que se desarrolla en Japón, un país en el que si bien antes los hombres eran los que tomaban las decisiones ahora se está produciendo un cambio lento de modelo a raíz de la irrupción de las jóvenes japonesas urbanas. Y me interesaba contar ese cambio a través de una mirada femenina”.

-¿Qué visión tienen los japoneses de los españoles?

“La tópica pero es así con los europeos en general. Conocen de España sobre todo el fútbol, el flamenco y ese tipo de cosas. El flamenco ha logrado que muchos japoneses se interesen por España. Tanto el baile como la música. Tengo dos amigos japoneses que tocan la guitarra española y algunas amigas que bailan flamenco. Para los japoneses el flamenco es la conexión con la cultura española. Su idea de Europa, por otra parte, es inventada”.

-¿Cómo son las relaciones entre Japón y China?

“Conflictivas. Japón es un país relativamente pequeño, aunque tenga 105 millones de habitantes, si lo comparas con China e India, que lo sobrepasan también económicamente aunque si algo les duele es que la tecnología o la ciencia que eran unos sectores en los que destacaban hayan sido ahora superados por India y en algunos casos por China. En tecnología, por ejemplo, por China y Corea del Sur. Los japoneses sienten que están perdiendo el tren aunque los jóvenes no observan este proceso de manera tan competitiva”.

-Usted visitó China por primera vez en 1999 y repitió viaje años más tarde ¿cómo vio los cambios que estaban atravesando al gigante asiático?

“Cuando estuve en 1999 fui muy bien recibido. La gente resultaba agradable y se mostraba curiosa. Sí que aprecié un cambio cuando volví por segunda y tercera vez. Se había generado un estrés que imponen las necesidades económicas y sociales lo que hace que los chinos tengan menos tiempo y se hayan vuelto más egoístas y menos curiosos y volcados en los demás. Se ha convertido en un país con prisas. Estuve en 1999, 2006, 2019 y cada vez que volvía me encontraba con un país diferente y a mi juicio menos interesante”.

-¿Qué queda del socialismo chino?

“China es un país socialista pero la economía es de mercado aunque esté controlada por el Estado. Es un poco incomprensible. Las empresas chinas tiene un apoyo del Estado que en Europa estaría prohibido por ley. Para mi es una cosa que supera la política el modo chino de hacer las cosas, los chinos quieren volver a ser los jefes del mundo como lo fueron durante 15 siglos, y si son socialistas pues los son pero como capitalistas porque es la forma de conquistar el mundo. La nueva ruta de la seda es una forma de controlar el planeta primero a través de la economía y luego con todo tipo de fórmulas para financiar puertos e industria en otros países que al final quedan controlados por China. ¿Eso qué tiene de socialismo?, ¿el internacionalismo?, quizá pero poco más. El resto es capitalismo, un capitalismo de Estado”.

-Ha pasado largas temporadas en pueblos perdidos del Pirineo y prácticamente a solas… ¿Le gusta el término de España vacía?

“El término de España vacía es bastante útil para dar a conocer lugares que han perdido población pero Sergio del Molino habla de España vaciada que es un término que me gusta menos porque hay lugares que siempre estuvieron vacíos. Pero su libro ha servido para conocer los problemas del mundo rural que pierde población”.

-¿A qué país no volvería?

“Viví un año en Suiza y es el único país en el que no me he sentido bien. Quizá fue porque la gente está demasiado preocupada por su crecimiento económico y muchas veces las relaciones se configuran en lo que pueda aportar el otro a tu vida social y económica. Hay una desconexión humana que no se da en otros lugares. Al menos la zona de Basilea que fue donde viví”.

Saludos, un poco más en…, desde este lado del ordenador