Archive for the ‘Libros’ Category

El Festival Hispanoamericano de Escritores comienza a ‘calentarse’

Miércoles, Septiembre 15th, 2021

La cuarta edición del Festival Hispanoamericano contará este año con la participación de 32 escritores y una decena de prescriptores (entre ellos editores, periodistas, fotógrafos y mexicanistas) que serán los protagonistas de una programación estructurada en 36 actos literarios.

La inauguración del Festival contará con la presencia de la directora general del Libro y Fomento de la Lectura, María José Gálvez, el lunes 4 mientras el martes 5, intervendrá el novelista mexicano Jorge F. Hernández y el 6 de octubre María Dueñas, entre otros actos. Sergio Ramírez, escritor nicaragüense al que el Gobierno de Daniel Ortega ha ordenado su arretro, será el encargado de clausurar el sábado 9 por la noche una edición que dedica la mayor parte de sus contenidos al país azteca.

En las mesas de debate destaca la que lleva por título Escritores canarios en México, con referencias a Mercedes Pinto, Juan Marichal y Agustín Millares Carló, en la que participarán Yolanda Arencibia, Blanca Hernández Quintana, el poeta Federico J. Silva y el escritor J. J. Armas Marcelo. Y también una conversación sobre Octavio Paz y Carlos Fuentes, “bastiones de la literatura mexicana”, con Alberto Ruy-Sánchez, Christopher Domínguez Michael, Andrés Sánchez Robayna, Hernán Lara Zavala y Aurelio Major.

Como en las pasadas ediciones, los espectadores que no se encuentren en Los Llanos de Aridane o no puedan acudir a la plaza de España, podrán conectarse y disfrutar de los actos online a través de los streaming: facebook.com/hispanoamericanodeescritores.

Saludos, con dinero o sin dinero hago siempre lo que quiero, desde este lado del ordenador

La programación se puede consular en

www.hispanoamericanodeescritores.com

y reservar sus asientos en

festivalhispanoamericanodeescritores.tuticketlapalma.com

Saludos, una piedra en el camino me enseñó que mi destino era…, desde este lado del ordenador

Canarias centra este miércoles la Tertulia de Poesía y Ciencia que organiza el Centro de Cooperación Española en Chile

Martes, Septiembre 14th, 2021

Este miércoles, 15 de septiembre, y a las 23 horas en Canarias, tendrá lugar vía zoom la quinta sesión del ciclo 2021 de las Tertulias de Poesía y Ciencia del Centro Cultural de España en Santiago de Chile.

Estas tertulias de poesía, divulgación científica y música en vivo están moderadas por los escritores Manuel Andros y Cecilia Almarza y la jornada del miércoles estarán dedicadas a Canarias con la participación como invitados del catedrático de Arqueología de la Universidad de La Laguna, Antonio Tejera Gaspar, el poeta Rafael-José Díaz y la música en vivo de la cantautora Paula de Vega.

Para asistir:

https://ccesantiago.cl/evento/tertulias-de-poesia-y-ciencia-septiembre/

Saludos, dentro de la noche, desde este lado del ordenador

El tesoro del corsario, una novela de Jorge Rojas

Viernes, Septiembre 10th, 2021

El tesoro del corsario es la undécima novela en la producción literaria de Jorge Rojas, un escritor que no se considera escritor sino relator. Así que como relator trataremos al autor de un libro singular, autoeditado y subido a la plataforma de Amazon que es el océano en el que ahora navega una aventura en la que el protagonista, que es quien narra en primera persona la historia, va tras las huellas de un legendario hombre de mar tinerfeño que desarrolló su carrera varios siglos atrás, León Padilla Romero, inspirado en Amaro Pargo aunque las carreras de ambos, el ficticio y el real, no resulten muy parecidas salvo el mito que desdibuja la realidad de uno y agiganta la del otro
.
Se dice de ambos, además, que tras su muerte dejaron un fabuloso tesoro escondido en una de las casas que tenían en propiedad en Tenerife, su isla natal. En la novela esa casa ahora en ruinas se encuentra en un barrio de los altos de Arafo, en el sur de la isla, y lugar en el que acaba yendo el narrador principal de la historia que, tiempo al tiempo, dará voz también al corsario.

El protagonista descubre que la casa de Padilla Romero se encuentra en un estado lamentable e inicia una investigación no para hacerse con el tesoro sino para conocer un poco más sobre la vida de este fabuloso personaje cuya vida ha quedado desdibujada por la leyenda. Gran parte de la narración procurará ir desentrañando su rastro. Rastro que se pierde en los meandros de la historia aunque en su labor de búsqueda, de encuentro de pistas, hila una madeja que invita al lector a que acepte el reto de enfrentarse a un misterio que no pierde el tiempo en divagaciones sino que va directo al grano. Funciona así con precisión ya que todos los elementos del relato se vuelcan en un mismo objetivo: saber más del corsario y de paso averiguar dónde pudo enterrar el tesoro que, al pasar a ser un secreto a voces, se convierte en leyenda.

La apuesta literaria de Jorge Rojas funciona. Funciona como producto de entretenimiento como funcionaron en el pasado la mayoría de sus otras diez novelas. Todas ellas, como ésta misma, escritas sin muchas complicaciones y bien armada en cuanto al misterio se refiere.

Cuenta en el libro el escritor –o relator como prefiere que lo llamen– que el corsario hizo fortuna abasteciendo primero a los barcos piratas de agua y alimentos, en especial del bucán o carne ahumada, en alta mar. De esta palabra, bucán, deriva bucanero.

Las andanzas de Padilla bajo el pabellón de la calavera y las tibias cruzadas se desarrollan en las cálidas aguas del mar Caribe y hay batallas sangrientas a las que pone fin para retirarse, como el personaje de la novela El pirata de Joseph Conrad, a su isla natal donde quiere comenzar una nueva vida. Sin embargo, son demasiados los cadáveres que guarda celosamente en los armarios de su memoria.

Construida a base de diálogos y con muy pocas descripciones, Jorge Rojas se mantiene leal al estilo que ha ido marcando una producción literaria que no decae así pasen los años. De hecho, sorprende la vitalidad y el entusiasmo que empuja mar adentro El tesoro del corsario, otros de sus libros que desarrolla parte de la acción en Tenerife y que cobra en sus manos una dimensión “realista” interesante para estudiosos de la presencia, no solo de la isla sino también de sus ciudades y pueblos, en la literatura escrita aquí como desde fuera.

Se aprecia leyendo el libro que Jorge Rojas tuvo que pasárselo muy bien escribiéndolo y esa sensación se transmite al lector que en apenas unos pocos días devorará el apenas centenar de páginas con que cuenta la novela o narración como reitera en recordar Jorge Rojas.

Solo una objeción a esa voluntad por publicar historias entretenidas, misterios que parecen imposibles de resolver pero que se resuelven con sorpresa final, y es que el autor debería de poner más cuidado a la edición de sus obras que, no sé si son cosas de Amazon, ensombrece la puesta de largo de El tesoro del corsario porque no es demasiado inspirada.

Salvando esta circunstancia (enojosa porque la obra merecía más mimo y cuidado editorial) El tesoro del corsario sabe transportar al lector y a su protagonista a unos tiempos en los que el mar lo cruzaban navíos cargados de riquezas y otros estaban dispuestos a saquearlos en las turbulentas aguas del océano. En uno de esos barcos viaja León Padilla Romero, un personaje más cercano a los corsarios del escritor italiano Emilio Salgari que a los maquiavélicos hermanos de la costa que retrató Robert L. Stevenson en su inmortal La isla del tesoro .

Saludos, más calor, desde este lado del ordenador

Antonio Martín Piñero presenta la publicación de su poemario Amarillos

Jueves, Septiembre 9th, 2021

El Antiguo Convento de Santo Domingo, en La Laguna, acoge este viernes, 10 de septiembre y a las 19 horas, la presentación de Amarillos, obra por la que Antonio Martín Piñero recibió el XII Premio Bienal de Poesía Joven Emilio Alfaro Hardisson 2020, que convoca la sección de Literatura y Teatro del Ateneo de La Laguna.

Nieves Mª Concepción Lorenzo será la maestra de ceremonia de un acto en el que intervendrán el presidente y el presidente de la sección Literararia del Ateneo de Laguna, Claudio A. Marrero y
Rafael-José Díaz, respectivamente.

El poeta ganador Antonio Martín Piñero (Santa Cruz de Tenerife, 1998) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna. En 2021 termina el Máster Interuniversitario en Lingüística Aplicada, por las universidades de Vigo, A Coruña y Santiago de Compostela. Ha colaborado y publicado en revistas como Cipselas, Nexo o Cumieira. Actualmente, comienza sus estudios de doctorado en Sociolingüística en la Universidad de La Laguna.

Para el jurado, Amarillos es “un poemario muy bien ensamblado, que se preocupa por anteponer la idea de conjunto por encima de una secuencia de poemas. Se trata de un libro sólido, que remite a una voz propia, que cuida el lenguaje y que se reviste de sencillez para buscar la transparencia y no la simpleza”.

Antonio López Ortega (Caracas, 1957); Verónica Aranda (Madrid, 1982) y Yapci Bienes (Tenerife, 1982) fueron el jurado de esta edición.

El nombre del premio rinde homenaje a Emilio Alfaro Hardisson (Zaragoza, 1966-2004), quien vivió sus últimos veinte años en Santa Cruz de Tenerife. Historiador, se dedicó profesionalmente a la archivística. Realizó varias incursiones en el mundo del cómic y en el de la animación de cine junto a Santiago Alonso. En 2004 publicó el libro de relatos Ánimo, valor y miedo y el año siguiente, ya póstumamente, su poemario Ceniza en un puño.

Saludos, este mismo viernes, desde este lado del ordenador

Jorge Rojas, el relator

Miércoles, Septiembre 8th, 2021

Jorge Rojas Hernández, 85 años lo que se dice muy bien llevados, se define como un relator más que un escritor de historias y lo explica de la siguiente manera: “para mi un escritor es aquel que describe personajes y paisajes, todo el entorno de una novela… Yo no tengo tanta paciencia, así que dejó que sea el diálogo el que revele el carácter de los protagonistas. No soy de los que dedica una página para describir cualquier cosa, mis personajes se muestran a través de los sentimientos, sentimientos que pueden ir variando a medida que se desarrolla la novela”.

El relator de historias comenzó a escribir a finales de los años 70 del pasado siglo XX y desde ese momento no ha dejado de trabajar en su obra. Ha publicado hasta la fecha once libros. El primero publicada por el Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife, los nueve restantes autoeditados al que habría añadirse una novela que publicó en entregas en un periódico local. Dice que tiene otras cuatro inéditas y veinte cuentos, una obra de teatro recién terminada y varios guiones para cine y televisión.

La mayoría de estos trabajos podrían calificarse de thriller, y casi todos se desarrollan si no total sí que parcialmente en Tenerife.

Las historias de crímenes de Agatha Christie tienen gran parte de la culpa de su temprana vocación literaria, a la autora de Diez negritos le debe su gusto por los finales inesperados y darle “vueltas a las cosas”. Comenta con entusiasmo que el final de su obra de teatro, aún fresca y bien guardada en el disco duro del ordenador, se caracteriza por un final que “nadie se puede imaginar” así que no se lo preguntamos pero sí que estamos a la espera de que se represente una pieza que recupera a una pareja de policías que son los protagonistas de trece guiones que escribió en su día para una serie de televisión.

Sus libros, teñidos de misterio, están perfectamente alambicados, apunta, porque no le gusta improvisar. Y eso que es habitual que mezcle varias historias en sus novelas. Todas son reflejo de notas que ha ido tomando a medida que trabaja en cada uno de ellos. Reconoce, no obstante, que con La fuga la cosa se le complicó un poco más que en otras novelas.

¿La técnica que emplea? Jorge Rojas dice que una vez tiene el hilo del relato piensa en su desarrollo y un final que, si no le sorprende primero a él, no le sirve. Las historias, por otro lado, nacen de noticias que lee en los periódicos o que le sugieren la lectura de otros libros. Historias que le obligan a veces a documentarse y pedir asesoramiento en toda clase de temas. Por ejemplo, cuando aparece algún tipo de veneno en sus novelas llama a un amigo farmacéutico, “mi asesor de asesinatos”, para que le explique sobre estas sustancias.

En cuanto a las historias que demandan documentación no duda en empaparse del asunto leyendo todo lo que llega a sus manos. Se trate de historias sobre nazis que huyeron de Alemania tras el declive del III Reich, espías occidentales “captados” por la antigua URSS o, como es el caso de El tesoro del corsario, en quiénes eran y cómo actuaban aquellos forajidos del mar.

Las once novelas que tiene publicadas son radicalmente distintas unas de otras aunque casi siempre aparezca como paisaje Tenerife y Santa Cruz. Son de hecho muy pocas las historias que transcurren en otro sitio que no sea la isla. “Bueno, tengo una que se desarrolla en Barcelona y en un pueblo del sur de España”. Y una más en una pequeña ciudad que, imaginamos, si existe es solo en su imaginación y en la de los lectores que llegan a ella.

Sus libros de todas formas transcurren también en otros sitios, en otros escenarios como Berlín, Washington o Bruselas, que aparece en Convergencia su primera novela y ciudad que no había visitado hasta después de la publicación de la obra y en la que descubrió que una de las calles que menciona en el libro no era de libre acceso de personas y vehículos sino solo de personas. Una vía peatonal.

Las ideas, explica Jorge Rojas, están bullendo siempre en su cabeza, tanto, que incluso cuando se despierta por la noche toma lápiz y papel para anotar las que en ese momento piden permiso para ser reproducidas.

Jorge Rojas fue aparejador en los años 70 aunque a partir de 1976 dejó este trabajo por el de gerente de Harinas de Tenerife. Pasó, comenta con humor, “del polvo del cemento al polvo de la harina”. En 1978 escribió su primera novela, Convergencia, que obtuvo el premio Agustín Espinosa que concedía el Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife. Este reconocimiento fue el detonante que continuara con una carrera literaria que siempre se tomó como un descanso de su actividad profesional. “Una vía de escape”, dice. Como vía de escape le supone la lectura. Además de Agatha Christie y Arthur Conan Doyle, le gusta la obra de Somerset Maugham, Benito Pérez Galdós, Javier Marías, Antonio Muñoz Molina y Arturo Pérez Reverte aunque no ha leído ninguna de las novelas de la serie Alatriste. De todos ellos y de muchos otros siempre le queda algo cuando los lee.

En cuanto a las novelas que ha escrito, este es un breve resumen de diez de las que ha publicado:
Convergencia cuenta la historia de un hombre que trabaja en la OTAN pero que espía para la URSS. Tras se descubierto, escapa y recala por azar en Tenerife donde su relato converge con el de un natural de la isla.

Impacto trata sobre el tráfico de drogas, solo que una droga nueva, fruto de su imaginación y que en el libro se denomin a Dutchi y que se extrae de un helecho de su invención también.

La fuga se basa en una visita que hizo el autor al museo de Pérgamo donde le asombró las medidas de seguridad de la instalación museística. El libro transcurre en Berlín, un Berlín que el Muro divide en dos mitades. En el relato, un canario de ascendencia alemana descubre que tiene un hermano gemelo que vive en la zona oriental y tras hablar con él en el mismo Museo de Pérgamo, le propone que se pase al lado occidental diseñando un complicado plan de fuga.

Diluvio se trata de la obra que más le ha costado escribir hasta la fecha, en ella relata cómo empieza el fin del mundo día a día…

La riada se basa en los tristes hechos que ocurrieron con la tromba de agua que cayó sobre las islas el 31 de marzo de 2012. Es la única novela de Rojas publicada por entregas en un periódico de la isla. En la misma, el autor aprovecha para añadir algo de suspense como la aparición en distintos puntos de Tenerife de unos gánigos a los que se suma el brutal asesinato de tres mendigos.

El linchamiento narra la historia de un pedófilo que tras asesinar a una joven es descubierto y está a punto de ser linchado por una masa de ciudadanos indignados.

El último nazi propone el relato de un químico que escapa de Alemania los últimos días de la II Guerra Mundial y que se queda a vivir en Tenerife cuando el barco que lo lleva a Argentina hace escala en el puerto de Santa Cruz. En la isla continuará con sus experimentos hasta descubrir un compuesto capaz de acabar con la gasolina. Los sudafricanos quieren comprar su producto mientras el Mossad, los servicios secretos israelíes, planifican la manera de secuestrarlo y llevarlo a Israel para que sea juzgado.

El mensaje se desarrolla en la actualidad y la acción arranca cuando se descubre en una vieja casa de la calle de San Francisco en la capital tinerfeña el esqueleto de un hombre que fue asesinado el 25 de julio de 1797, el mismo día de la firma de la rendición de las tropas británicas tras su frustrado ataque a Santa Cruz de Tenerife, iniciado el 22 de ese mismo mes.

La novela menos thriller en esta relación de títulos es Un soplo divino, novela en la que cuenta la historia del hombre más guapo del mundo. Y su condena también.

El tesoro del corsario
, publicada este mismo año, es de momento su último libro aunque no sería de extrañar que próximamente publicara uno nuevo y si las cosas van espera que se estrene incluso esa obra de teatro que cuenta, insiste, con un final inesperado.

Saludos, mañana más, si los dioses quieren, desde este lado del ordenador

Malasangre, una novela de Michelle Roche Rodríguez

Martes, Septiembre 7th, 2021

“- Dígame: ¿qué le parece la sangre? –dijo él cerrando la revista.
– ¿La sangre?
- Sí, ¿qué opinión le merece?- Papá jugaba con su taza, como si fuera una conversación banal, a la cual no valía la pena prestar atención.
Pensé un poco y respondí que nos daba energía. Eso interesa a todos, dijo. No me quedó claro si ese genérico se refería a las personas con nuestra condición o a la humanidad entera”.

(Malasangre, Michelle Roche Rodríguez. Narrativas hispánicas, Anagrama, 2020)

Se está hablando y mucho en los últimos años de una nueva corriente genérica que recorre como un fantasma la última novela que nos viene de Hispanoamérica. Este género se ha acuñado como gótico andino y su principal defensora es la narradora y poeta ecuatoriana Mónica Ojeda, quien ha obtenido un meridiano éxito en España con novelas con títulos algo tremebundos como Nefando y Mandíbula.

Al margen de su calidad, e invito a su lectura para que se compruebe, el gótico andino cubre un espacio tan amplio como la cadena montañosa que recorre de norte a sur esa parte del continente, y sus historias, por norma cerradas, no evitan añadir componentes fantásticos que, al contrario de lo que se conoció como realismo mágico, tiene mucho de realista y menos de mágico, volcándose más por el lado tenebroso de las cosas.

No sé si es correcto decir que Malasangre, de Michelle Roche Rodríguez podría adscribirse a ese gótico andino al que nos referíamos con anterioridad pero sí que se trata de una obra que, objetivamente, presenta lo fantástico como sustancia real. Y el resultado es una novela renovadora dentro de un género, el fantástico y si quieren eso que llaman gótico andino, que me hizo evocar durante su lectura filmes también latinoamericanos que en su momento fueron además de cintas de éxito, propuestas que planteaban interesantes y novedosos discursos sobre criaturas tan populares dentro del género como los vampiros. El largometraje que de alguna manera sentó la semilla y que probablemente hizo que algunos se plantearan la existencia “real” de ese gótico fuera andino o no, fue Kronos (Guillermo del Toro, 1993) aunque la sangre y los bebedores de sangre sean humanos o no, cuentan en las literaturas americanas con notables precedentes como el fantástico autor de relatos Horacio Quiroga.

Michelle Roche Rodríguez plantea en Malasangre una historia de y sobre vampiros pero no al uso. Se trata de hecho la hemotofagia que padece la protagonista de la novela de una herencia que le viene por línea paterna, un momento en el que su cuerpo lo asalta la necesidad de beber sangre humana.

En la novela tanto la protagonista como su padre están perfectamente instalados en la corrupta sociedad venezolana de los años 20, un periodo caracterizado políticamente por una violenta dictadura que dirige con mano de hierro el general Juan Vicente Gómez. El libro se desarrolla así en otro tiempo que, curiosamente e intencionadamente, es un reflejo de las constantes contradicciones que viene sufriendo Venezuela en los últimos años.

La novela está escrita en primera persona por la protagonista, Diana, una joven de catorce años bastante madura para su edad y será a través de sus ojos cómo observaremos la decadencia de una sociedad en el que participan algunos de los miembros de su propia familia. Entre ellos su padre, un rico hacendado que se ha acostumbrado a cobijarse bajo la sombra de quien gobierna los destinos de su país aunque esté sujeto a los caprichos de las distintas familias conservadoras que un día son influyentes y al otro han caído en desgracia.

A través del relato iremos conociendo la realidad de la Venezuela de aquellos años, un país que comenzaba a ser nación sobre todo cuando entendió la riqueza que escondía su suelo en forma de petróleo, sangre negra, por otro lado; y la corrupción que trajo pareja la explotación de este recurso natural que hizo millonarios a demasiados pocos. Las “vampiras” y los “vampiros” de Malasangre en este sentido más que amenazas son víctimas de un sistema que no solo se ha acostumbrado a envenenar la tierra sino también el alma de una élite obsesionada por el dinero y el poder. Pecados que sin embargo no combate una iglesia igual de envilecida por el preciado oro negro, aunque rechace, como rechaza la madre de la protagonista a su propia hija por llevar Malasangre, pero no al padre que continúa ejerciendo con total normalidad su doble vida.

La novela está atravesada también por un discurso radicalmente feminista, ideas que se amplifican mucho más al desarrollarse el libro en unos tiempos marcados por un machismo que nace ya desde la familia y que contribuyeron a fomentar mujeres “piadosas” como la madre de Diana, personaje que por cierto tiene nombre de diosa de la caza.. ¿Una ironía de la autora? Será cuestión de preguntárselo si visita, como se prevé, la próxima edición de Tenerife Noir en octubre de este año.

El libro se lee con rapidez, apena supera las 230 páginas, y ha sido para quien les escribe una pequeña sorpresa en un año que no se está caracterizando por grandes sorpresas y un título que invita a conocer próximas obras de una escritora que, sin caer demasiado en un retorcido barroco, no renuncia a un estilo que gusta de la descripción de escenas y en recrear atmósferas. Su literatura en este sentido resulta bastante hipnótica y hace sospechar una carrera prometedora no solo en las letras venezolanas que se escriben hoy dentro y fuera de su convulso país sino también en las que se escriben en español.

Estén atentos a su nombre: Michelle Roche Rodríguez.

Saludos, calor, desde este lado del ordenador