Archive for the ‘El Blog de El Escobillón’ Category

¿Pero sigo siendo el rey?

Martes, Abril 29th, 2008

Hombre, no pongo en duda los gustos musicales del actual viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Alberto Delgado, pero dejar constancia en rueda de prensa que el concierto de Alejandro Fernández es el chupinazo de la celebración de los fastos (no infaustos) del Día de Canarias no deja de sorprenderme.

 

No soy seguidor de Fernández, ni siquiera de su padre, Vicente Fernández, uno de los grandes de las rancheras, pero reconozco que de tanto en tanto tarareo alguna –ranchera– porque son rematadamente pegadizas. De todas formas, y por prejuicios (lo reconozco) se me pone la piel de gallina cuando alguien me sopla que eran las rancheras el género favorito de un personaje (este sí que infausto) llamado Pinochet. Me cuentan que su favorita era esa que canta “pero sigo siendo el rey…” y yo pienso indignado que se lo pregunte a los millones de chilenos a los que tuvo bajo su bota. Es verdad que hubo otros chilenos que celebraron estar bajo su bota pero esos otros, los desaparecidos y los que sufrieron tortura bajo su (insisto) bota seguro que, recurriendo a otra ranchera, se preguntan todavía porque una piedra en el camino les enseñó que su destino era rodar y rodar…

 

El asombro que muestro ante las declaraciones de Delgado no es porque haya dicho que el bueno de Alejandro Fernández inicia la agenda del Día de Canarias sino porque, diablos, caramba, yo qué sé, podría haber escogido otro gran fasto, quizá más pequeño y menos popular, pero más cultureta.

 

De todas formas confieso que además de vivir soy lo que se dice un cultureta. Y un cultureta es un tipo raro, casi un marciano en estos tiempos extraños en los que vivimos. Claro que teniendo en cuenta el lastre que lleva arrastrando el viceconsejero de Cultura admito que no le aconsejan bien quienes deben aconsejarle en estas cosas de la cultura. Que no curtura.

 

Una política cinematográfica que da escalofríos, una bienal que sale rana, un teatro que ni existe y una danza (hoy, que se celebra el Día Mundial) que da risa, obliga a recordarle al responsable de la Cultura del Gobierno autónomo que además de Alejandro Fernández y sus cuates hay más Cultura con mayúsculas que la que parece que gestiona.

 

Seguiremos dando la tabarra.  

Chicago Art 2008 exhibe una obra de Gonzalo González

Lunes, Abril 28th, 2008

El artista tinerfeño Gonzalo González participa hasta hoy, lunes 28, en la feria Chicago Art 2008, una feria anual de arte contemporáneo y moderno que en la edición de este año ha contado con la presencia de más de 140 de las principales galerías del mundo.

Con el objetivo de proporcionar una visión completa del arte del siglo XXI, las obras exhibidas han abarcado una amplia variedad, desde vanguardistas hasta maestros modernos, desde pintura hasta nuevos medios. Art Chicago 2008 fue el acto principal de Artrópolis, una celebración de arte, antigüedades y cultura que se desarrolló por toda la ciudad.

El pintor y escultor Gonzalo González (Los Realejos, Tenerife, 1950) es uno de los más reconocidos artistas canarios de su generación. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Miguel Arcángel una vez finalizados sus estudios se dedicó a la enseñanza, actividad que abandonó para dedicarse exclusivamente a la creación, fundamentalmente centrada en la relación dramática del hombre con su territorio y el naufragio como aventura plástica.

Ejem, ejem, ejem, ¿Papillón en Canarias?

Viernes, Abril 25th, 2008

Tengo debilidad por Charlton Heston, aunque más que debilidad por Charlton Heston tengo debilidad por muchas de las películas que protagonizó cuando estaba entre nosotros. Entre ellas hay dos títulos que reivindico sin sonrojo alguno: El planeta de los simios y El señor de la guerra, ambas dirigidas por Franklin J. Schaffner, que es uno de esos cineastas que pone de acuerdo a críticos progres y fachas al calificarlo como de artesano. Schaffner además de dirigir estas dos películas con Heston como absoluto protagonista también es responsable de otra serie de películas que han hecho historia en la historia del cine. Entre otros títulos, destacaría Papillón, interpretada por dos magníficos actores, Steve McQueen y Dustin Hoffman. La noticia es que, se anuncia a bombo y platillo, unos misteriosos productores del espacio exterior tienen en proyecto una nueva versión de la película que, mira tú por donde, podría rodarse en Canarias. Eso dicen. Y yo no me lo creo.

La información, que apareció esta misma semana en un periódico local, sirve además para presentar oficialmente a la sociedad canaria la empresa audiovisual Atlantia Canarias, que formaliza estos días su ingreso en la Zona Especial Canaria (ZEC), que prepara un foro audiovisual que se celebrará el próximo 7 de mayo en la Presidencia del Gobierno de Canarias. Lo sorprendente del caso es que el director institucional de la ZEC, José Manuel Cerezo Ortega, no sabe dónde se mete ni, sospecho, con quién se está metiendo.

Vicente Mora, que es quien ha dejado caer que se está preparando una nueva versión de un filme protagonizado por Steve McQueen de los años 70 (toma ya) es un hombre a quien acompaña los poltergeist allí por donde se mueve. Y si no, que se lo pregunten al Ayuntamiento de Adeje, donde hace unos años llegó con la brillante idea de construir una ciudad del cine que al final se quedó en nada. Bueno, sí, le costó el cargo a algún responsable municipal. La cosa, sin embargo, va un poco más lejos.

Vicente Mora, el presunto productor del presunto remake de Papillón pese a que no hay “confirmación oficial sobre la identidad del remake”, cuenta con una filmografía cuanto menos interesante: Barrio Sésamo, aparecer en los créditos de 11-M. Todos íbamos en ese tren y ser director de una película fantasma, El día que murió Judy Garland, y de la que hablaremos más adelante. También cuenta con una trayectoria por festivales de las que dejan huella. Y si no que se lo pregunten a los responsables del  la cuarta edición del Festival de Cine Español de Málaga celebrado en 2001, certamen en el que Mora, por aquel entonces adjunto a la dirección, presentó una carta junto a una treintena de personas más en la que se denunciaban impagos y se acusaba a su director, Salomón Castiel, de prepotencia, desinterés e incompetencia.

La versión del Festival malagueño fue, sin embargo, que todo se trataba de una mera reivindicación laboral de un equipo de personas “reunido para la tercera edición del certamen por el entonces adjunto a la dirección Vicente Mora.” “Nos parecen unas declaraciones sorprendentes, extemporáneas y carentes de fundamento. Lo único que ha sucedido es que, cuando concluyó la pasada edición, desde la dirección se hizo una valoración del resultado y se consideró que los objetivos no se habían satisfecho, por lo que se rescindió el contrato y se cerró la oficina del certamen en Madrid. Ahora, toda la organización la llevamos directamente desde Málaga”, publicó en su momento Cine por la RED. El digital añade que según la dirección del Festival no existen deudas pendientes de ningún tipo y que “todos los contratos han sido cumplidos y las facturas están pagadas, como puede demostrarse con documentos. Puede que exista algún fleco pendiente, pero es mínimo”. La dirección rechaza también la acusación de apropiación indebida: “Cuando se cerraron las oficinas de Madrid, lógicamente nos hicimos cargo de las bases de datos que habían sido pagadas con dinero del festival. Todo lo que no pertenecía al certamen, se devolvió al equipo de Mora. De hecho, las denuncias a que se hacen referencia en la carta fueron sobreseídas por los tribunales”.

El caso Judy Garland

El periódico El Mundo publicaba el 20 de agosto de 1997 una noticia bajo el título de “350 millones para un lujo de ópera prima” y el subtítulo “Vicente Mora prepara El día que murió Judy Garland”. Según el artículo, firmado por Milagros Martín-Lunas, Mora, tras llevar más de 15 años escribiendo guiones para otros, como El último, Morulinga, la montaña del corazón, vendido a una productora norteamericana por 20 millones de pesetas, da el salto a la dirección con El día que murió Judy Garland, “un trabajo que se encuentra en proceso de preproducción y que se iniciará el mes de octubre en Nueva York”, informa la periodista. Mora declara que “la verdad es que, en un principio, presenté tres guiones al productor, Enrique Fernández. El primero era una historia muy barata; otro, un thriller y el último fue El día que murió Judy Garland, una comedia sentimental. El me propuso dirigirla y aquí estamos”. Al parecer, destaca en ese mismo artículo que la producción superará los 350 millones de pesetas y que se rodará en inglés en Madrid, Puerto Rico y Nueva York. El reparto está aún sin determinar, explica, “no hemos firmado nada. Ahora estamos tanteando a actores norteamericanos. Por cierto, me ha sorprendido la accesibilidad de los grandes. De momento, lo único que se puede decir es que Sergi López (Western) será uno de los dos actores españoles y que el papel de la chica será, casi seguro, para Salma Hayeck”.

Once años después, y si uno busca en la base de datos del IMBD, se entera que el filme se estrenó en enero de 2002 pero por mucho que uno rastree en Internet no averiguará nada más de la película porque no hay nada más. O sea, que o es un filme fantasma o una película de culto o una cinta que nunca existió. Sin embargo, y si uno se molesta un poquito más, descubrirá en la base de datos del ICAA el siguiente mensaje: “No se ha encontrado ningún resultado”. Obviamente de El día que murió Judy Garland.

Es probable, no obstante, que la película se encuentre en el camino de baldosas amarillas rumbo al mágico mundo de Oz. ¿No?

La cosa sigue. Y sigue, prometemos más entregas de este peculiar culebrón que no ha hecho más que empezar, pero de momento quédense con el pastel que les he dibujado. ¿Papillón en Canarias? Chá viría… 

En busca del ‘grial’ cinematográfico

Miércoles, Abril 23rd, 2008

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Todo aficionado al cine que se precie tiene su peculiar grial cinematográfico. O esa película que conoce sólo de oídas o por referencias y que por una u otra razón cuando está a punto de verla se le escapa. No la ve, se queda con un palmo en las narices. Pasa el dichoso tiempo y no hay manera de encontrar ese título, no lo estrenan. No se edita en dvd, y como es uno de esos trogloditas que desconoce las millones de posibilidades de la red, es incapaz de bajarla para satisfacer sus expectativas cinematográficas.

Hay un puñado de películas que considero grial en mi memoria cinéfila, pero entre todas ellas la copa dorada de mi imaginación la colma Matar o no matar: Éste es el problema (Theater of Blood, 1973), de Douglas Hickox (director de la más que estimable Amanecer zulú) y protagonizada por una leyenda del cine fantástico y de terror de todos los tiempos: Vincent Price.

Era muy pequeño cuando Matar o no matar llegó a las salas de un Santa Cruz de Tenerife setentero y poco bullanguero. Han cambiado mucho las cosas desde entonces, aunque la ciudad sigue  igual de tranquila y provinciana por mucho que se empeñen unos cuantos. Como era lo que se dice un renacuajo e iba con los dichosos pantalones cortos a todos sitios, los porteros de las salas de estreno no me dejaban ver ésta y otras películas porque eran rigurosamente para mayores de 18 años y yo en aquel tiempo tendría tres menos o algo así. Después de su estreno, la película circuló por varias salas de cine de barrio pero por una u otra razón no se dieron las circunstancias para que pudiera verla lo que fue alimentando mi obsesión, así que cual caballero de la mesa redonda (o retonta) del tres al cuarto, cuando me enteré que la reponían en el Cine Somosierra no me cansé de darle la lata a uno de mis hermanos mayores para que me acompañara a verla.

Y así, tras años de infatigable batallar contra los porteros que me negaron el paso al paraíso, en aquel inolvidable Cine Somosierra se me abrió las puertas del cielo y disfruté de un espectáculo grotesco orquestado a la mayor gloria del gran Vincet Price.

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Para muchos Price es el actor de Corman, para otros el delicioso Doctor Phibes pero para mi siempre será el torturado actor Edward Lionheart de Matar o no matar. No he vuelto a ver la película desde entonces, y es poco probable que la vuelva a ver tras leer críticas incendiarias sobre este título que ocupa tan alto lugar en mi panteón de filmes que me dejaron huella. O que me marcaron. Sí que recuerdo, sin embargo, fragmentos muy aislados, como el toque británico y 70 que destila la cinta y un excelente secundario, Robert Morley como uno de los críticos que condena a la perdición a la vieja gloria shakesperiana que protagoniza Price. Porque el meollo del asunto, lo que dispara la trama de esta película estrambótica y poco recordada es que Vicent Price en el filme, tras desaparecer misteriosamente en las aguas del Támesis cuando una serie de críticos pulveriza su carrera, renace de la tumba para irlos eliminando uno a uno según cómo Shakespeare asesina en sus obras más conocidas a sus héroes y villanos.

Admito que la película sea ramplona, poco creíble y todas esas cosas que escriben los críticos con y sin caspa, pero junto a otras naderías de mi más tierna adolescencia reitero que es uno de mis griales cinematográficos y que como tal lo reivindico. Esa es la principal razón por la que no quiero verla de nuevo. Soy consciente que la edad te hace más sabio pero también más idiota y que no tendré la cabeza para disfrutar con lo que antaño me quitó el aliento. Algún día, espero, hablaré casi de lo mismo con respecto (y mucho respeto) de  la serie Godzilla. La original japonesa, no al refrito norteamericano que se estrenó hace unos años.

La Fundación Canaria Carlos Salvador y Beatriz convoca el I Premio Literario de Novela Corta

Martes, Abril 22nd, 2008

La Fundación Canaria Carlos Salvador y Beatriz, dedicada a impulsar los valores culturales, sociales y humanos de la juventud de las islas convoca su Primer Premio Literario, en esta ocasión sobre novela corta, con un único premio consistente en la entrega en metálico de 1.500 euros, además de la publicación de la obra ganadora.

Coincidiendo con el Día del Libro, la Fundación Canaria Carlos Salvador y Beatriz convoca a todos los jóvenes canarios de hasta 35 años que no hayan publicado ninguna obra. El plazo de entrega de los trabajos, que no deberán superar los 150 folios de extensión, es el 31 de enero del próximo año.

Las bases del concurso pueden consultarse en la página web de la Fundación ( www.carlossalvadorybeatrizfundacion.com ).

La Fundación Canaria Carlos Salvador y Beatriz nació para recordar el trabajo de estos dos hermanos, fallecidos en accidente de circulación a los 27 y 25 años, cuando ya despuntaban él como escritor y ella como psicóloga y responsable de recursos humanos. De Carlos Salvador se publicaron, de forma póstuma, tres libros ahora en su segunda edición: Dioses para cinco minutos, prólogo del escritor y periodista, Eduardo Haro Tecglen, Retrato de un viejo prematuro, prólogo del periodista y escritor, Alfonso González Jerez y Duelos del extranjero ilimitable, prólogo del periodista y escritor, Juan Cruz Ruiz. Su edición fue financiada por los padres del autor y el importe íntegro de la venta ha servido para las realizaciones y proyectos de la Fundación que entre otras cosas dedica sus esfuerzos a enviar, desde el año 2001, material escolar a tres países de América como son Paraguay, Perú y Bolivia.

 Sus padres, los maestros Salvador Pérez y Aurora Estévez crearon la Fundación que lleva sus nombres y que en pocos meses ya supera el centenar de socios. El Patronato de la Fundación decidió a primeros de año convocar este premio para contribuir a que nuevos valores de la literatura tengan la posibilidad de dar a conocer sus primeros trabajos.

El premio, de carácter anual, estará dedicado cada año a un género (aforismos, relato corto, poesía), siendo dedicada esta primera edición a la novela corta. 

El fallo del jurado se producirá el mes de abril, antes del Día del Libro de 2009.

Octavio Zaya dimite como codirector de la Bienal de Canarias

Lunes, Abril 21st, 2008

¿Algo huele a podrido en Dinamarca? No sé, no sé, pero la dimisión de Octavio Zaya al frente de la segunda edición de la Bienal de Arquitectura, Arte y Paisaje de Canarias resulta cuanto menos inquietante. La consejería ha colado a primeras horas de la tarde un comunicado donde intenta salvar la cara del actual viceconsejero, Alberto Delgado, aunque no responde algunas de las cuestiones que Zaya plantea en un escrito anterior y en las que se cuestiona en unos tiempos donde parace pecado cuestionarle algo al Gobierno canario, que Delgado nunca mostró la más mínima disposición “para negociar o discutir razonablemente ninguna de mis propuestas y sugerencias”. Zaya añade además que “nuestros intercambios y reuniones se han marcado a golpe de tus decretos, sin reparar en la amplia experiencia que durante años he tenido con bienales y eventos iternacionales de esta clase, y a pesar de tu absoluto desconocimiento de la organización, gestión, circunstancias y necesidades de los mismos.”

La carta de Zaya ya circula en la red y no tiene desperdicio, nosotros sólo adelantamos un uno por ciento de su contenido, un pocos sorprendidos por la respueta “oficial” de Cultura, donde se deja caer que Zaya deja la codirección por cuestión de tiempo cuando éste afirma que, pese a que si bien asumió la tarea de forma extraordinaria, al final aceptó el reto tras casi dos meses de “negociaciones frustrantes, en las que tu posición fue sobre todo unilateral, condescendiente y sin la más mínima correspondencia con acuerdo o convenio alguno entre nuestras enfrentadas posiciones”.

La pregunta ahora es: ¿habrá II Bienal? Y sí la habrá será, como dice Zaya en su carta, tener un Prada a precio de Zara…

Prometemos seguir informando…